Bueno... here I am once again... como dice la canción de Kelly Clrakson, aquí estoy de nuevo, con mi querida inspiración, que ha vuelto de sus vacaciones y viene ¡¡para quedarse!¡Cómo la quiero yo a ella! Y a mí muso Narutin. Bueno este capítulo, que lo dedico a una de las que me dejó un review, a la que le gusta cuando se ponen celosos ¡Te lo dedico Tsunde-Sama !

Disclaimers: Ni Narutin ni Sasuke-kun son míos, pero si son de ellos mismos, el resto de los personajes tampoco son míos, pertenecen a Masashi Kishimoto, no gano NADA, por desgracia así que no me denuncien o mato a Sasuke mujajajaja.

Capítulo 2:Naruto y Hinata ¿Celos?

Siempre, incluso si eso provocaba que la gente volviera a evitarle, después de lo que le costó que le reconocieran, se metió en peleas por mí, en eso el porqué desde que volví, siempre estoy para él, llueve o nieve, cuando decía mi nombre, al decir mi apellido ya estaba allí.

Aunque de eso ya hace bastante, la gente ya no mete, han admitido que no soy peligroso y que he venido para quedarme. Aún así él sigue defendiéndome cuando mencionan algo sobre su traición y yo a él cuando mencionan algo sobre un zorrito de 9 colas.

Llaman por teléfono ¿Quién será? ¡Con lo bien qué estaba yo con mis pensamientos! Sobre todo pensando en Naruto.

Voy hacia el teléfono y descuelgo.

-Dígame Uchicha Sasuke al aparato – respondo al teléfono.

-Hola Sasuke - dice al otro lado una persona con pereza

-¿Qué quieres Shika? – pregunto con impaciencia.

-Veras... necesito que me hagas un favor – me dice con desgana.

-¿Qué quieres qué haga? – vuelvo a preguntar

-Pues... me da pereza ir... Chouji está en el hospital dale algo de mi parte – me confiesa

-¿Y por qué tendría yo qué hacer eso? – pregunto molesto por su pereza.

-Porque en la última misión, gracias a mi inteligencia, estas vivo – me responde vagamente.

-¡Maldito seas! – le grito- ¡Tú y tu maldita inteligencia!

-¿Lo harás? – pregunta con pereza.

-¡Esta bien! – le respondo con los nervios crispados – Ahora me paso por tu casa.

-Gracias... Adiós – me dice simplemente

-Adiós – le digo resignado.

¡Maldito sea su coeficiente mayor de 200! ¿Por qué tiene qué salvarme la vida? ¡Al gran Uchicha Sasuke! Cuelgo e teléfono y me pongo las sandalias, las típicas de Konoha, y salgo de la casa.

Saco las llaves y cierro la puerta con seguro. Echo a andar hacia la casa del vago chuunin.

Llego a su casa y llamo a la puerta, me abre la puerta una mujer morena, con un delantal y una sonrisa.

-Tu debes de ser Uchicha Sasuke ¡Qué mono eres! – dice cogiéndome de los mofletes - Eres amigo de Shika ¿no?

-Si... – respondo con dificultad hasta que me suelta los mofletes.

-Pasa te está esperando – dice haciéndome un signo para que pase.

Entro en su casa, es pequeña, en comparación con la mía, y está llena de fotos de la familia, parece cálida y acogedora, en eso es mejor que la mía, las cosas hay que admitirlas.

-Su cuarto está subiendo las escaleras a la derecha – dice sonriendo de nuevo.

Desaparece en una de las habitaciones, yo subo las escaleras y llamo a la puerta, se oye un sonido que interpreto como "pasa, no digo nada comprensible porque me da pereza".

Giro el pomo de la puerta y entro, allí está Shika echado en la cama, mirando las nubes por la ventana. Se gira hacia a mí levemente, me mira y señala algo que hay en a mesa.

-Eso es –afirma con un tono vago.

-Vale – digo mirando el paquetito.

Me acerco hacia donde señala cojo lo que ha señalado, es un mini paquetito, que apenas pesa medio kilo, y muy fácil de llevar ¿Tan vago es? ¡Cómo puede ser super-dotado!

-¿Y para esto me haces venir? – le gritó

-No grites... – dice gritando, o al menos eso intenta, porque por la pereza no llega ni a gritar - ¡Qué problemático! ¡Me debes la vida!

Le miro amenazante, enseñando mis ojos escarlata, el pasa de mí y se pone a mirar las nubes de nuevo, haciendo un gesto para que no me enfade.

-Esta bien... – le digo resignado – Adiós Shika ¡Más te vale salvarme muchas veces más! – le amenazo.

-Si si... – me dice con despreocupación – Adiós.

Me despido de su amable madre, no sin antes ser cogido de las mejillas, y me dirijo al hospital con el paquete en las manos.

Realmente ese Shikamaru es un vago, no sé cómo ha conseguido llegar a chuunin antes que yo. Y encima me lo refriega, ¡Maldito sea! Y es tan vago, que ni siquiera se molesta en declararse a la chica que quiere, mejor me callo porque yo no soy por pereza, sino por cobardía.

¡Soy detestable! Tan cobarde que ni me declaro, yo sólo me bajo el autoestima ¡Necesito a Sakura para qué me sube el autoestima! ¿Dónde está cuándo se la necesita?

-¡¡Hola Sasuke! – me saluda una chica.

Subo la cara, es Shizume. Es una chica alegre, como Naruto ¿Por qué tengo qué buscarle a todo un parecido con él? El caso esa chica me cae anormalmente bien.

-Hola Shizume – la saludó sonriendo de medio lado.

-¿Vas al hospital? – me pregunta sonriente.

-Pues sí ¿Por qué? ¿Tu también vas? – le pregunto.

Si... tengo que curar a alguien por orden de la Hokage – me comenta con despreocupación - ¿Y tú? ¿Por qué vas?

-Por Chouji le debo un favor a Shikamaru – señalo el paquete – se lo llevo de su parte – resopló molesto.

Seguimos hablando, al llegar al hospital nos separamos, yo voy a recepción.

-Perdone – digo con un tono frío - ¿En qué habitación está Akamichi Chouji? – preguntó.

La chica se sonroja al verme ¿Tan guapo voy? ¡Tampoco soy para tanto! ¡Ojalá hiciese eso cierto rubio!

-En la 418 – me responde mirándome con ojos con deseo.

-Gracias – respondo secamente.

Cogo el ascensor, llego a la planta cuarta, salgo del ascensor, y camino por el pasillo.

-415, 416, 417, ¡418! – exclamo complacido.

Llamo a la puerta y una voz me indica que pase.

-¿Cómo te has puesto enfermo? – le pregunto entrando en la habitación - ¡Esta mañana estabas bien!

-Me fui a ver las nubes con Shika – me responde divertido por mi tono – Fue un empacho de comida, comí algo que no debía y recaí.

-Muy típico de ti – le digo burlonamente para picarle - ¿Cuándo te dan el alta? – le pregunto dándole el paquete.

-En un par de días – me dice cogiendo el paquete - ¿Qué es?

-No lo sé – le respondo – Me lo dio Shika, me dijo que te lo diera.

-Gracias Sasuke – me dice

-Bueno... me voy ponte bien pronto – le digo simplemente.

-¡Hasta luego! – se despide alegremente.

-Adiós – me despido secamente.

¡Por fin libre! Y ahora voy a mi casa, cojo mi cuaderno, y me pongo a dibujar, ¿qué dibujo? Kakashi sensei es muy difícil con la máscara. Sakura... demasiado rosa... no si al final voy a tener que dibujar a Naruto, de nuevo.

Levanto la mirada ¿Pero qué? Naruto tiene cogida de la mano a Hinata,¡ ambos están sonrojados! ¡Maldita Hinata! ¿Qué le está diciendo a la chica? ¡Maldición!

Aprieto mis puño con impotencia, y paso lo más rápido que puedo a su lado, ¡No me importa si me ha visto! ¿Por qué están en el único camino que lleva a mi casa? ¡Maldita sea! ¡Será usuratonkachi!

Llego a mi casa furioso, y comienzo a golpear todo lo que me encuentro por el camino.

-¿POR QUÉ? – grito a pleno pulmón - ¡PODÍA HABÉRMELO DICHO!

Sigo golpeándolo todo, me encuentro con una pared y me dedico a darle puñetazos, ignoro que mis puños sangren, que me duelan escandalosamente, lo ignoro todo, menos la furia e impotencia que siento.

-¿Por qué te tengo que querer tanto? – grito con tristeza - ¡ME ODIO POR SER UN ILUSO!

Creía que quizás... como no se interesaba en ninguna chica, quizás podría tener alguna oportunidad, pero... por lo que veo quiere a Hinata, la dulce y adorable Hinata, y claro está del género femenino, jamás se enamorará de un chico, y menos de uno como yo, tan arrogante e imbécil como yo, porque en realidad, soy inferior a ti.

Les gustó?

Una cosita con quien quieren que acabe Shikamaru, Ino, Chouji y Sakura?( etc..)

Si tienen alguna propuesta no duden en decírmela, aprovechen, ¡mi inspiración está activa!