Bueno este capi se lo quiero dedicar a Shiga-san por haber aceptado mi petición de escribir un itanaru, la pobre la tenía ya aburrida, y aprovecho para anunciarlo aquí, se llama "Horas de la noche" y es para mi opinión el mejor que he leído, esta autora es conocida por el famoso fic "jaulas", así que no podéis perdéroslo. Con esto me dejo de palabrerías y para ti linda.
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Proposición, circunstancia y dudas
Itachi sentado sobre el rubio lo miraba algo embobado, por fin podía dominar a aquel revoltoso zorrito, doblegar su voluntad era algo que siempre se había propuesto, desde que le conoció se dijo este pequeño será mío, sobretodo al descubrir que su estúpido hermano pequeño lo amaba también.
Deslizó con sus dedos ágiles el protector haciéndolo aún lado, y con un gesto que intentaba ser cariñoso, acarició los finos mechones dorados que cayeron a su frente, notando su tacto sedoso. Fijó sus ojos grises en los azules que profundos los observaban, algo se le estaba pasando por la cabeza al jounin y eso el Uchiha lo notaba, el pequeño era como un libro abierto.
-Que te pasa, mi kitsune?-, siguió con las caricias ahora dedicadas a la mejilla morena, rozándola con el pulgar con sumo cuidado, como si fuera un bebé.
-Te pareces mucho a Sasuke…-, comentó con una linda sonrisita zorruna, pero lo que él creyó agradable, enfureció al mayor.
Al oír esto paró la caricia y con rapidez apartó la mano de su cara, molesto y sin intención de ocultarlo arrugó el entrecejo y bajó de él, levantándose a la vez que lo miraba con frialdad.
-Si no provocaras este efecto extraño en mi mente…-, guardo un poco de silencio dejando que Naruto sorprendido se sentara en la hierba, alzó una ceja y lo contempló sin perder detalle, -podría haberme echo gracia y en cierto modo hasta morbo, pero lo que siento en este momento es la sangre arder, furia y mucho enojo. Ahora te preguntaré algo y quiero que me seas sincero-, resonó la última frase para darle importancia.
-Por supuesto-, el rubio no entendía muy bien que le ocurría a Itachi, así que decidió esperar y colocarse de pié frente a él.
-Hace cinco años que me di cuenta de lo mucho que te quiere mi otöto…-, el zorrito agrando los ojos en señal de sorpresa, la verdad, no se había dado cuenta de nada, -y ahora quiero saber si tu le correspondes-, dejó claro sin variar ni un ápice el tono áspero de su voz.
Naruto agachó la mirada clavándola en el suelo, pensar que hubiera posibilidades de que Sasuke lo amara cambiaba las cosas, la decisión que había tomado y creía tener clara ahora se tornaba borrosa, demasiado. Pero él siempre lo había visto como a un hermano y recapacitar otra posibilidad le era casi imposible. Que repercusiones traería la contestación que le diera a Itachi, seguramente podría irse y no verlo nunca más o en el peor de los casos dejar que otro miembro de Akatsuki se ocupara del Kyubi. Sintió un pinchazo en el pecho, no, el moreno no podía abandonarle, este sentimiento era extraño pero… era amor, ahora lo tenía claro se había enamorado del mayor de los Uchiha, por el menor era cariño y a veces hasta puede que algo de deseo, pero amor con todo el peso de la palabra estaba seguro que no lo era.
El ojigris se impacientaba, en la cara del rubio todo eran dudas o eso pensaba él, desde siempre se le había dado bien divagar en el interior de las personas, deduciendo sus pensamientos, siempre acertaba menos con una, la primera y hasta ahora la única que había amado, que lo traicionó y murió a sus manos. Aún después de la violación y haberlo asesinado aún avivaba dentro de él su recuerdo.
-Yo…-, el comienzo de la posible respuesta lo sacó de sus pensamientos, -que te gustaría, que amara a Sasuke o no?-, preguntó con una segura algo impropia.
-Pues…-, no puedo evitar sonreír, aquel chico ruidoso no era tan alocado y tonto como parecía, -ya te dije que después de muchos años él sentimiento que siento hacia ti es el más cercano que he experimentado al querer-, hablaba como tal cosa intentado quitar importancia a lo dicho.
-Entonces…-, se sonrojó y tartamudeó un poco, -aún no has superado la traición de tu amigo, cierto?-, al darse cuenta de la metedura de pata se tapó la boca y dio un pasito hacia atrás.
La cara de Itachi se arrugó y entre sospecha y rencor se fue acercando al rubio que retrocedía a la par, hasta terminar con la espalda pegada a un árbol. El mayor se echó en él aprisionándolo aún más, cuando iba a preguntar notó un bulto bajo el chaleco de jounin. Sin esperar ni un segundo se dispuso a bajar la cremallera y ante él estaba aquel diario, aquel estúpido cuaderno en el que desahogaba sus frustraciones. Lo recogió y lo tiró al suelo de la rabia. Naruto se había quedado sin habla, el Uchiha era un ser difícil de comprender, demasiado para alguien tan simple como él, cerró los ojos esperando un golpe, pero…
-Así que todo este teatro es porque lo has leído…-, con tranquilidad y suavidad en su voz levantó la cara del ojiazul y lo observó fijamente, -al final no me amas, solo es pena por lo que tuve que afrontar, no se porque pero en el fondo estoy decepcionado-, se separó rompiendo todo contacto con el kitsune y desvió la mirada.
-No es eso-, se apresuró a decir, -no me importa lo que te ocurriese-, ahora recibió una mirada sorprendida y en seguida se corrigió, -me refiero que lo que siento seguiría intacto a pesar de no haberlo leído, yo también lo he pasado muy mal así que esto solo a sido un detalle más a tener en cuenta-, suspiró más desahogado y esperó a que el moreno se decidiera a intervenir.
Este curvó una sonrisa y le dio un pequeño toque en la frente, claro estaba después de retirar despacio algunos mechones, el rubio se quejó tocándose el golpecito.
-Y cual es ese sentimiento que sigue intacto?-, formuló acercándose de nuevo y pegarse a su cuerpo, aproximándose elegante a los labios contrarios e intentándolo poner nervioso, cosa que consiguió con creces.
-Y-yo…-, tragó saliva con dificultad, no era fácil decir aquellas dos significativas palabras, -Itachi…y-yo… t-te… quiero-, soltó por fin cerrando fuerte los ojos para no ver la reacción del otro. "seguro que ahora se burla de mí, soy un baka" se reprochaba a sí mismo.
El Uchiha agrandó más la fría sonrisa y acopló su cuerpo al del zorrito con firmeza, para acercarse con un toque sensual a su oído, después de dejar que su cálida respiración provocara un estremecimiento al menor, le susurró una dulce palabra.
-Arigato…-.
Naruto sorprendido a más no poder lo contempló confuso a los ojos cuando se retiró de su oreja. Se miraron largamente hasta que el rubio desvió avergonzado la vista y se decidió a hablar.
-I-Itachi no me importa que tu no me-, un dedo se posó con suavidad en sus labios.
-Shhhs-, se aproximó nuevamente y casi rozando sus labios siguió, -ya… sois dos…-, y los envolvió agarrándolo posesivamente de la cintura y hundiéndose en aquel caluroso y profundo beso.
El kitsune comprendiendo lo que había querido decir, cerró los ojos y se dejó llevar por el mayor. En unos pocos minutos y entre besos y caricias se encontraban de rodillas en la hierba uno frente a otro y como único complemento los pantalones.
El rubio separó sus labios y le acarició el largo cabello azabache, recogiéndolo en el hombro y peinándolo con sus dedos. Eran finos y suaves, su pálido rostro con algunos hilitos sobre él, lo embellecían de tal manera que no había palabras para describirlo.
-Retiro lo dicho…-, comentaba aún poniendo toda su atención en aquellos cabellos morenos, Uchiha lo miró confuso, -me refiero a lo que eras igual que Sasuke, no es cierto, os podréis parecer pero tu tienes una belleza y sensualidad de las que él carece-, dicho esto se los retiró a la espalda y envolvió con ternura su cuello, -te quiero…-, el mayor le respondió con una sonrisa que tradució como un "yo también".
-Naruto-kun te acuerdas que me pediste que te amara?-, el chico asintió, -aún lo deseas?-.
-Por supuesto-, afirmó cazando sus labios a lo que el moreno aprovechó para tenderlo y colocarse sobre él.
Itachi le acarició el pecho y lo recorrió a besos, en cada milímetro de piel plantaba uno, dejando tatuada la humedad y el calor de sus labios. Se acercó peligrosamente a un pezón y lo mordió con suavidad, el rubio se atrapó el labio y con un inmenso rubor en sus mejillas alzó el rostro pálido para que lo mirase.
-Esto…-, el pensamiento que recorría su mente provocaba que el brillo rojo que cubría sus mejillas aumentara considerablemente.
-Que ocurre?-, trepó por el cuerpo moreno hasta pegar sus frentes con cariño, sus ojos tan severos e intimidante lo ponían aún más nervioso.
-Me ha… gustado que me…-, no sabía como decirlo para no parecer un descarado.
El moreno no tardó mucho en comprender lo que le ocurría a su pequeño, y satisfecho no pudo evitar curvar una sonrisa socarrona. Le agarró de la barbilla y le plantó un beso dominante y fiero, reposando todo su cuerpo sobre él y morder sensualmente su labio inferior.
-Ya veo… no digas nada…-, el zorrito desviaba la mirada a cada momento por la vergüenza y el mayor con descaro le dio un lametazo en la mejilla, jugueteando después con su oreja. Cuando por fin lo distrajo un poco le agarró rápido de las muñecas y se las levantó dejándolas sobre la cabeza, -ahora te haré disfrutar como nunca, mi kitsune-, le susurró con malicia en su oído, incorporándolo hasta dejarlo sentado, atándole con unas finas cuerdas las manos alrededor del tronco.
Naruto al verse acorralado y sin poder defenderse por si algo andaba mal, se asustó. Sus ojos dejaron ver angustia y empezaba a sudar con exageración, se agitó para intentar soltarse y al ver que no podía dos pequeñas lágrimas surcaron sus ojos.
-I-Itachi, no me asustes… se bueno y sueltamente, por favor…-, pedía intentando mantener la calma.
-Tu me has insinuado que te gustaba mas violento… más… sádico…, de que te quejas ahora?-, mordió con lujuria su cuello hasta hacerlo sangrar, néctar que chupaba de forma algo posesiva.
-Si pero… nunca dije que me ataras, me siento indefenso ante ti…-, de nuevo intentó liberarse sin éxito.
Se separó y lo miró juguetonamente a los inmensos ojitos azules, dudó algo, que por su rostro todo indicaba que sería perverso y después dibujó una sonrisa de superioridad. Esto hacía temblar más al zorrito.
-Haremos esto mi kitsune, si lo que ago a continuación te gusta dejarás de resistirte, si por el contrario te molesta o te ago daño cambiaremos los papeles, que opinas es un bueno trato, no?-, propuso haciéndole caricias socarronas con un dedito en el pecho.
-Acepto-, se apresuró a decir Naruto, -es una buena oportunidad, no se puedes desperdiciar así como así-, comentó con una sonrisita zorruna.
En realidad no quería poseerlo sino sentirlo dentro de él, pero lo que tenía claro es que el Uchiha no permitiría ser el uke, así que si propuso eso es que estaba seguro que lo iba a hacer disfrutar, eso tranquilizó infinitamente al ojiazul.
Itachi besó su estomago bajando con detenimiento provocándoles cosquillas placenteras, llegó a los pantalones y los desabrochó bajándolos con los bóxer y apartándolos. El rubio no podía dejar de observar la escena, como deseaba que lo cogiera y lamiera, que lo acariciara y jugara con su habitual perversión. El moreno después de contemplar aquella potente erección, con un deje de burla por la impaciencia del menor, la sujetó con suavidad y la sacudió un poco, observando como el rubio cerraba los ojos por el goce. Acercó sus labios rozando con delicadeza la punta, recorriendo toda la longitud con pequeño besitos cálidos.
-Mmm… I-Itachi… se siento tan rico…-, su vos un hilito sensual que animaba al hambriento Uchiha.
El ojigris satisfecho del placer brindado se la introdujo de una vez en la boca, presionándola con fiereza mientras la hacía profundo en su cavidad, jugando con su lengua y rodeándola en círculos, humedeciéndola con gula.
-Por Kami…, mi amor no pares… mmm… ah… desátame… yo… quiere verte el rostro… ah…-, gemía sofocado, los cabellos azabache le impedían ver cada movimiento del mayor y él deseaba obsérvalo con detenimiento.
Itachi agarró sus largos y sueltos cabellos para posarlos tras su oreja y dejarle a su ansiado pequeño completa visión de sus actos. Sabía que le excitaba ver como la devoraba con movimientos expertos, llevaba un ritmo acelerado demasiado para un primerizo, sintió que cada vez ardía más y aflojó la velocidad intentando retener el final todo lo posible.
Naruto no perdía detalle, sentirse consumido por aquellos sexy labios que lo rodeaban con pasión, era un sentimiento demasiado intenso para él, hacía mucho que había perdido sus fuerzas pero los calambrazos de placer provocaba en su cuerpo unos agitamientos constante, hasta que llego lo inevitable.
-Yo… yo… no puedo…-, diciendo esto su semilla brotaba.
El moreno con descaro la saboreaba recogiendo algunas gotas que caían por la comisura de sus labios. El jounin observó una escena que lo calentó tanto que al momento su erección empezaba a crecer de nuevo, el mayor se acercaba a él, sacando la lengua y recorriendo los alrededores en busca de restos rebeldes que poder saborear.
-Sabes mejor de lo que pensaba…-, murmuró con sensualidad casi rozando los labios contrarios.
El zorrito ya perdiendo la timidez sacó su lengua y la introdujo en la boca del otro, que sorprendido pero excitado por el deseo de su pequeño, le respondió con pasión, en el beso mas fogoso y salvaje nunca visto.
-Cariño sigue por favor… quiero sentirte dentro de mí…-, suplicaba el rubio con una ternura tan inocente e infantil que provocaba la sangre hervir de su koi.
-Será un honor, mi kitsune…-, pronunció con un toque de picardía colocándose entre sus piernas.
Las separó y elevó sus caderas, Itachi lamió la pequeña entrada introduciendo su lengua con maestría, lubricando toda la calurosa y sensible zona. Naruto gimió con desespero al sentir como algo blando y ardiente se adentraba en él, era una sensación tan placentera que creía ver el cielo. Su miembro se terminó de endurecer aclamando atención, el renegado seguía ensalivando mientras que con una mano presionaba la intimidad del pequeño.
-Por Kami, métemela ya…, o quieres que cuando me sueltes te muerda…?-, amenazó entre suspiros ansiosos.
-Que me vas a morder…?-, preguntó con una voz tan sexy y provocadora que el ojiazul quedó sin habla, -eso esta mejor, aquí domino yo-, rió con superioridad, bajándose lo mínimo posible los pantalones, solo lo justo que hacía falta.
Sin previo aviso se adentró de una vez en el pequeño cuerpo, Naruto se curvó al sentir una ráfaga de dolor recorrer su espalda, y multitud de lágrimas escaparon de sus ojos. El mayor para distraerlo agarró su erección y la agitó con brusquedad mientras lo besaba con sensuales toquecitos, comenzó a moverse despacio y el rostro del rubio cambió, de dolor a infinito placer.
-Te… mmm… duele?-, formuló el mayor dándole pequeños mordisquitos en el cuello.
-No ya no… ah… por favor… Itachi-koi… más rápido… estoy tan… caliente…-.
Complacido por la petición del su zorrito le agarró de las caderas y comenzó a embestirle de forma salvaje, dando fuertes golpes a su pelvis y encontrando un punto interno tan placentero como para hacerlo gritar, un chillido agudo retumbó en todo el claro, el pequeño sentía como a cada penetración aquella enorme erección chocaba con su punto cúspide, si seguía así terminaría en cuestión de segundos.
-Desátame…-, pidió intentando controlar su orgasmo.
-No-, pronunció secamente mientras seguía sujetando las caderas con fuerza, agitándose de placer.
-He dicho que me sueltes!-, los lindos ojos azules del kitsune ahora eran rojos como el fuego y su voz mucho más grave e imponente.
Itachi se paró de golpe y observó la agresividad de su mirada, las cosas se pondrían feas si no le soltaba, así creyendo que había terminado el juego se colocó de rodillas a su lado rodeándolo con sus brazos y desatándolo. Para su sorpresa el rubio se abalanzó sobre él quedando sentado en sus caderas, le terminó de quitar los pantalones y se sentó sobre su miembro erguido.
-Ah… mmm… que… haces…?-, no podía creer que ese chico fuera tan impulsivo.
Con su color normal de ojos, empezó a moverse con dulzura sobre él, apoyándose en su pecho y arañándolo.
-Se siente tan profundo… la tienes enorme, lo sabias?-, jadeada con descontrol.
El Uchiha se incorporó y lo abrazó de la cintura enseñándole el ritmo más adecuado y ligero para aquella posición. Notar como el zorrito saltaba sobre su abdomen y gemía con lujuria su nombre lo ponía a cien, sus manos se aferraban con desesperación a sus costados dejándolas señaladas.
-Sigue así, cabalga sobre mí, mi kitsune!-, le gemía al oído, pues Naruto estaba apoyado en su hombro.
Agarró los largos cabellos azabaches y estiró de ellos al sentir el éxtasis invadirle, su cuerpo comenzó a temblar y mordió como desahogo el pálido cuello.
-Ah… yo… me corro…-, gemía el rubio haciendo un morado en la base.
-Eso eso, córrete mi zorro…, estrújamela todo lo que puedas…-, gritaba aferrado a su cintura y haciendo los saltos mas bruscos.
Naruto se curvó hacia atrás y dando un fuerte grito terminó entre ambos cuerpos, pero no paró, siguió moviéndose y ahora con más pasión, quería ver como su frío chico desencajaba el rostro de goce.
-Eres tan estrecho… yo no puedo…-, ante esta última frase jadeó bañando el interior de su rubio con su cálido líquido.
El jounin con las mejillas arreboladas lo miró con dulzura, complacido por la intensa sesión de sexo, sin embargo el mayor se puso serio agarrándolo por la nuca y devorando con inmensa pasión los carnosos labios, el ojiazul le respondió con la misma fogosidad.
Se separaron para respirar, momento que aprovechó Itachi para hablar, agarrando antes la cara del rubio con ambas manos.
-Vente conmigo, deja Konoha y únete a Akatsuki, se mi compañero-, propuso con la máxima seriedad.
Uzumaki abrió ampliamente los ojos, no se podía creer lo que el mayor le estaba pidiendo, pero… todo era demasiado complicado, además si iba lo más seguro es que intentaran quitarle a Kyubi.
-Y si intentan matarme?-, esa duda lo angustiaba un poco.
-Je, no creo que lo hagan, queremos a Kyubi porque es el más poderoso pero a consecuencia el más difícil de controlar, si tu te unieras a nosotros ya no necesitaríamos arrancártelo-, explicó con algo de ansias en su voz.
El rubio no lo tenía claro, además no entendía esa organización, ni cuales eran sus motivos, no en definitiva no lo haría, o… claro eso es, podría aceptar y convencerlo después para abandonarla, pero eso sería muy complicado, además dejaba a mucha gente atrás, que lo había protegido y ayudado. También a Sasuke que le habían ordenado cuidarle, todavía no podía tomar una decisión.
-Por ahora no puedo, lo siento…-, se levantó con cuidado y se dispuso a vestirse, dejando a un aturdido Itachi sentado en la hierba sin saber que decir.
Lo observaba como se colocaba la ropa, era el ser mas adorable del mundo pero… le había rechazado, significaba que esto terminaba aquí en este momento?. Serio y sin comentar nada también se acomodó sus ropas y por último agarró su capa envolviéndose en ella. Bajó la cabeza y se dispuso a marcharse cuando la voz del rubio lo llamó.
-Itachi-koi, ya te vas?-, preguntó acercándose meloso, confundiendo al mayor.
-Que quieres que haga, me has rechazado-, pronunció con frialdad y fulminándole con la mirada.
El rubio se colocó las manos en las caderas y arrugó el entrecejo molesto, era demasiado orgulloso, en definitiva todos los Uchiha eran iguales.
-Yo solo he dicho que por ahora no puedo irme contigo, pero no quiere decir que no desee tener algo más que sexo de un día-, reprochó.
El Sharingan relució en los ojos del moreno que se acercó a besarlo y susurrar en su oído.
-Entonces… desde ahora eres mío, como vea que alguien te toca lo mato-, inquirió intimidante y muy seguro de sus palabras.
-Y tu?-, Itachi arqueó una ceja confuso, -tu serás también absolutamente mío?-, preguntó dándole la vuelta y peinándole los largos cabellos con sus dedos.
-Me lo pensaré…-, soltó con un deje de superioridad.
Naruto enfurecido le hizo la coleta con tal brusquedad que el mayor no podía reprimir algún que otro quejido de molestia.
-No seas baka Naruto-kun, sabes muy bien que no me acostaré con ningún otro-, logró decir acercándolo de nuevo al tener listo el cogido y acariciándole la mejillita sonrojada.
-Otro u otra-, corrigió el menor.
-…-, fue la única respuesta, le encantaba verlo celoso.
-Y ese tengo que traducirlo como…?-, en eso se escuchó un leve crujido de ramas, -que ha sido eso?-, volvió a formular.
-Nada, olvídalo-, lo besó con ternura, -con las chicas puedo-,
-No-, en su cara un gestito de molestia.
-Pero…-.
-He dicho que no y punto-, finalizó, sacando una sonrisita al moreno, definitivamente se ponía lindísimo cuando estaba celoso.
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Sasuke cerraba encolerizado la puerta de la gran mansión, no podía creer lo que sus ojos habían visto, y de violación nada pues era Naruto el que se movía encima del otro pidiendo más. Agitó su cabeza con brusquedad intentando borrar aquella imagen de su mente, como podía su kitsune haberle traicionado así, no se lo podía creer. Se tiró al sillón y decidió esperar a que llegara para ajustar cuentas, pero quedo dormido al poco tiempo.
Una hora después el zorrito lo más sigilosamente posible entró en casa, de puntillas para no despertar al moreno que debería estar durmiendo.
-Ya lo estoy viendo, como lo despierte me comerá vivo-, se dijo así mismo acostumbrado a las voces del Uchiha.
-Te comeré de todas formas-.
Alguien entre las sombras había acorralado al jounin de cara a la pared y desde su espalda se dedicaba a besarle el cuello con pequeños besitos húmedos. Se intentó liberar pero sus manos estaban apresadas por el moreno, confuso se decidió a hablar.
-Como broma ya vale, Sa… suke… suéltame…-, estaba algo inquieto, nunca hubiera esperado aquella reacción por parte de su amigo.
-No hasta que no borre de tu piel el olor de mi onisan-.
El rubio desencajó el rostro por la sorpresa y segundos después sintió una fuerte mordida en su hombro. El meno de los Uchiha no perdió tiempo en bajarle los pantalones y hacer lo mismo con los suyos, rozando con la punta de su pene las nalgas del zorrito.
-Sasuke… por favor no lo hagas, tu no eres así…, no me obligues a…-.
-A que, eh, tu no puedes conmigo, te tengo bajo mi dominio-, le agarró las muñecas con una mano y con la otra le estiró del dorado cabello provocándole un quejido, -no dejaré que estés con mi hermano, tu me perteneces-, le susurró al ido.
Naruto sabía que lo podía retirar de un golpe, pero entonces todo terminaría en una fiera pelea, aún así no podía dejarle, tenía que decidirse pronto. Sasuke agarró su miembro decidido a llevar a cabo su más ferviente deseo, poseer aquel cuerpo, a su pequeño compañero, a su Naruto.
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Bueno estoy un poco triste porque e recibido muchas quejas por el capi anterior, hasta he recibido dos mensajes a mi correo diciéndome que lo que escribo es basura, que soy una xxx por decir eso del clan Uchiha, que no merezco que me lea nadie, y bueno un montón de cosas, de verdad pido perdón si he ofendido a alguien con ese pasado pero es una trama como cualquier otra, y tampoco es para ponerse así.
Ahora voy a hablar un poco sobre la reacción de Sasuke, vosotros creéis que alguien que ha creído toda su vida que el malo de la historia era su hermano y ahora se entera de todo lo que ha hecho su preciado clan puede reaccionar de otra forma, esta claro que no, y lo que dijo de algo hiciste es para exculparse de alguna forma, aunque Sasuke solo ha visto la foto, no ha leído el diario, entendéis?
Bueno también quiero explicar que este fic es enteramente itanaru, que naru no se va a quedar con otro, aunque va a tener muchos pretendientes, como Sasuke, Gaara, el líder de Akatsuki, y por la parte de Itachi basta con Deidara.
Por lo de Deidara algunos dicen que es mujer y otros hombre, por la forma de llamarle no tiene nada que ver, pues a Hinamori de bleach le dicen Hinamori-kun, y eso es de tío por lo que tengo entendido.
Si queréis que siga con el fic, por favor decídmelo pues con esos mensajes algo amenazantes me he quedado muy triste, y estuve a punto de no escribir este capi.
Es muy tarde así que me voy a limitar a escribir vuestros nombres y a daros las gracias con todo el alma.
Agradecimientos a: SimaraNekoi, Nekoi, H-Hinata-sama, Anzu Zoldick, kennich, AISHITERU-SHUICHI, kandara, Tifa Uzumaki, mistinside, ada-chan, Nyumi, Yuya-han, kasumita, afuchar3, Denisse, Shiga-san y Chus.
Arigato por dejarme reviews, un beso y cuidaos.
