Capítulo 3
Y conoceréis la verdad
Llevaba unos cuantos días sin saber nada de John, si siquiera había subido a verle ni a traerle algo de comer; encontró algún que otro árbol frutal cerca de allí, pero no había mucho donde elegir. Permanecía oculto en la cueva por el día para que no le vieran y sólo salía por la noche para estirar un poco las alas y comer algo, por lo demás no solía hacer gran cosa.
Hasta que un día algo rompió la monotonía de su existencia; tras tres días sin noticias suyas, John reapareció para hacerle compañía.
-Hola, reshiram.
-John… ya empezaba a pensar que no vendrías…
-Lo siento, he estado ocupado y Ross no ha dejado de espiarme desde entonces, aunque me parece que todo se va a romper dentro de nada-anunció John.
-¿A qué te refieres?
-¿Te acuerdas de Dutch Van der Linde, el que fue mi antiguo amigo?
-¿El que está afincado en Cochinay? Sí…
-Ross y los suyos están preparando una gran ofensiva contra él junto con el ejército, puede que mañana se decida todo y va a ser una guerra sin cuartel… preferiría que te mantuvieras al margen de todo esto, reshiram, es algo que no te atañe-anunció John.
-¿Una batalla? ¿Y qué piensas hacer tú?-inquirió reshiram.
-Pues luchar al lado de esos desgraciados, no me queda otra… igual si consigo dar caza a Dutch me dejen en paz y pueda volver a ver a mi familia. Tengo tantas ganas de verlos…-murmuró John, compungido.
El pokémon le miró fijamente antes de hablar; no había lugar a la duda, John representaba todo por lo que él respiraba, nació de un sentimiento de verdad y realidad y como tal, debía de responder a ese estímulo. Yacía en lo más profundo de su ser y lucharía por ello. Definitivamente.
-En tal caso yo lucharé a tu lado-anunció.
-¿Qué? No, no puedes, sigues en búsqueda y captura, te matarían-le recordó John.
-Pues correré el riesgo, he de luchar por tus convicciones, la verdad está presente en ti y tú eres el héroe que ando buscando-murmuró reshiram.
-¿Héroe, convicciones? ¿De qué me estás hablando, reshiram?-inquirió John, confuso por sus palabras.
El aludido no respondió a eso, pero John insistió.
-Mira, no sé a qué ha venido todo eso, pero no puedes participar en una guerra que nada tiene que ver contigo, bastante he tenido yo ya pateándome media frontera. Tú quédate aquí y en cuanto vuelva con mi familia, hablamos.
Y tras esas palabras, John se fue; pero reshiram no pretendía quedarse sentado sin hacer nada, ni mucho menos.
Al día siguiente, un enorme batallón enfilaba por Great Plains mientras disparaban a matar hacia las colinas más cercanas; varias personas contraatacaban desde éstas y un furgón de época, con una ametralladora Maxim y un John Marston algo agazapado tras ésta, hicieron acto de aparición.
-Defiéndanos mientras avanzamos, señor Marston, no queremos complicaciones de ningún tipo-decía la voz del señor Fordham desde la cabina reforzada.
-Como si se lo buscara…-murmuró por lo bajo John, mientras disparaba a los enemigos agazapados.
La ametralladora extendía una marea de balas silbantes hacia delante y los pobres desgraciados que se ponían a tiro, no lo contaban; varios pelotones del ejército americano tomaron posiciones por los flancos colindantes, para preparar un ataque sorpresa, mientras que John los cubría. Pero de lo que ni el ejército ni John se dieron cuenta, era que un grupo de enemigos preparaban un mazo de dinamita para lanzar al furgón blindado. En ese justo momento, un agudo aullido resonó por el cielo y reshiram hizo acto de presencia.
-¡El dragón blanco!-exclamaron todos los presentes.
-¡No, le dije que no viniera!-musitó John, en lo más hondo de su ser.
Con una rapidez pasmosa, reshiram voló al raso y de su boca soltó una abrasadora columna de fuego que quemó todo lo que se le puso por delante; varios enemigos salieron escaldados y los que manejaban la dinamita también, dando como resultado una explosión de alivio que abrió una brecha en las líneas enemigas.
-¡Ahora, el dragón los ha dejado desconcertados!-exclamó el capitán del ejército americano.
Todos los pelotones de artillería se echaron encima de los enemigos y el avance dio sus frutos, haciendo retroceder al enemigo en dirección a Tall Trees.
-Vaya, parece que el dragón sangriento nos está siendo de ayuda, señor Ross-murmuró Fordham, que era quien conducía.
-Espero que ahora le dejen un poco en paz-murmuró John, que ya no necesitaba disparar.
-Por ahora, Marston, por ahora-añadió Ross.
Reshiram se replegó hasta volar al lado de John, el cual limpiaba el resto de pequeños grupos enemigos con la ametralladora; pero al pasar al lado de la curva en dirección hacia Manzanita Post, un enemigo lanzó una carga de dinamita que hizo explosión al tiempo que se colaba debajo del furgón, alzándolo por los aires.
-¡John!-exclamó reshiram, el cual formó una bola de fuego enorme en su boca y la lanzó contra el atacante, que se envolvió en fuego.
El furgón voló momentáneamente y la ametralladora salió disparada, pero John no; justo después, el automóvil cayó al suelo bocabajo, con un ruido seco.
-¡John! ¿¡Estás bien, John?!-inquirió el dragón, levantando el armatoste con psíquico.
-Sí, sí… ay, mi taba…-musitó el vaquero.
Ross y Fordham salieron algo magullados del vehículo accidentado, al tiempo que el ejército llegaba hasta donde ellos estaban; debido a que reshiram había ayudado, dieron una prórroga a su busca y captura y le dejaron que les acompañara, los demás iban a caballo y reshiram revoloteaba cerca de John.
-Supongo que si intento persuadirte no cambiarás de opinión…-murmuró John, subido a su caballo.
-No-murmuró el pokémon.
El vaquero le miró de reojo, algo receloso, pero finalmente sonrió y murmuró.
-Gracias, reshiram.
-No ha sido nada, John, hice lo que debía hacer.
En todo el camino no se cruzaron más la palabra, John estuvo hablando un rato con Ross y compañía, pero enseguida apretó el paso y se puso a la cabeza de la compañía, comandada por el capitán del ejército, con el que tuvo una conversación algo más distendida; reshiram cerraba la marcha, asegurándose de que nadie les seguía. Unos cuantos minutos más condicionaron el viaje hasta la cima de la montaña, junto a la primera entrada de la fortaleza de Cochinay; el ejército se agrupó enseguida, un soldado se dirigió a su capitán.
-Capitán, la puerta no cede, sugiero que la volemos con dinamita.
-Muy bien, proceda soldado-indicó el capitán, pero reshiram se adelantó.
-Un momento, todos a un lado.
Abrió mucho su boca y acto seguido soltó un potente pulso dragón que impactó contra la puerta y la pertinente explosión la abrió de par en par.
-Solucionado-murmuró el dragón.
Los soldados aprovecharon la oportunidad y fueron los primeros en entrar y atacar; reshiram alzó el vuelo y estuvo cubriendo a John, defendiéndole cuando más lo necesitaba y atacando desde el aire con dragoalientos, lanzallamas y, en los casos más arriesgados, abalanzándose en picado y atacando con cuchillada. Al llegar a la parte más resguardada de la fortaleza, vieron a Dutch subiendo por unas escaleras y en dirección a una ametralladora Maxim.
-¡Déjalo, Dutch, está todo acabado!-exclamó John.
-¡No todo acaba de la misma manera, John, no para mí!-exclamó Dutch, poniéndose a los mandos del arma.
Reshiram se adelantó y Dutch le apuntó.
-¡No, reshiram, atrás!-gritó John, cubriéndose tras unas cajas cercanas.
Dutch disparó, pero el dragón se protegió a tiempo en una burbuja verde y las balas rebotaron en ésta, sin hacerle el menor rasguño.
-¡Diablos!-masculló Dutch, dejando de disparar.
En esa corta pausa John hizo mano de su Winchester y, desde varios metros de distancia, disparó a una lámpara de aceite contigua, estallando y esparciendo fuego alrededor del arma, obligando a Dutch a retirarse.
-¡Maldita sea!
Entró en una torre de vigilancia y John le siguió, reshiram no pudo perseguirlos ya que se adentraron en la montaña y les perdió de vista; en el campamento de la fortaleza, situado en el nivel inferior, los soldados americanos atendían a sus heridos y contabilizaban a los caídos, Ross y Fordham estaban con ellos.
-¿Y Marston?-inquirió Ross al ver acercarse al dragón.
-Ha ido tras Dutch, les he perdido en cuanto se adentraron en la montaña.
-Ya… nos lo traerá, por la cuenta que le trae.
-No lo diga dos veces, Fordham…-comentó Ross, mientras que un soldado le vendaba un brazo.
Reshiram le miró con mala cara y habló.
-Privar a alguien de lo más querido sólo trae desidia y rencor, la verdad es más profunda que simples y burdas mentiras.
-No me vengas con esas, dragón. Que conste que a ti también te tengo señalado, no hagas que me piense mejor tu situación ahora mismo-le amenazó el agente, con la mirada encendida.
Reshiram no dijo nada más y levantó el vuelo, formando una nube de nieve y polvo que cubrió al agente.
-Condenado animal…-masculló por lo bajo.
Reshiram voló alto, rodeando la montaña y buscando una abertura o algo parecido donde poder ayudar a John, pero no encontró nada; agudizando el oído, pudo distinguir disparos apagados dentro de las cuevas, parecía que se estuvieran tiroteando entre sí. Después subió hasta la entrada de la cueva que él hizo para otear mejor la montaña; en algún momento tendrían que salir y en cuanto estuvieran a la vista, protegería a John si las cosas se ponían feas. En ese justo momento oyó un disparo, provenía justo debajo de donde estaba; a pocos metros había una cornisa de piedra y vio a Dutch, John se acercaba a él, revólver en mano. No podía oír lo que decían, pero algo debió hacer que Dutch arrojase su arma al vacío; trató de escuchar su conversación, Dutch se acercaba peligrosamente al borde.
-No podemos luchar contra nada… y yo me he pasado la vida luchando, John…
-Entonces ríndete, Dutch.
-Pero tampoco puedo hacerlo… sería luchar contra mi propia naturaleza. Es como una paradoja, John… ¿lo ves?
-En ese caso tendré que dispararte.
Pudo ver que Dutch sonreía débilmente y murmuró.
-Cuando yo no esté, encontrarán otro monstruo… tienen que hacerlo para justificar sus salarios.
-Pero eso no es cosa tuya.
Dutch bajó la mirada, lamentándose en silencio.
-Nuestra era ya pasó, John…
Y, tras esas palabras, se dejó caer, precipitándose al vacío; John no hizo nada por pararle, y por alguna extraña razón, reshiram tampoco. Con varios aleteos, bajó hasta ponerse a su lado y le miró.
-Parece que todo ha acabado.
-Sí…
Reshiram extendió un ala y le indicó que le montara, luego lo bajó hasta donde estaba el cuerpo de Dutch, el cual presentaba una gran herida en la cabeza que tintaba de rojo la nieve. John le miró por un momento, sin poder evitar pensar en todo el tiempo pasado con él.
-Hubo un tiempo en que había algo de bondad en él ¿sabes? Me enseñó a leer y a escribir, en cierto modo fue como el padre que nunca tuve, y si robábamos a los ricos era para luego dar parte del dinero a los pobres, éramos como unos Robin Hood modernos. Pero con el tiempo sus ideales fueron degenerando y se volvió cada vez más despiadado. Dejó de dar su parte a los pobres y se quedaba él con todo el dinero. Dejó de luchar por lo que creía para, simplemente, luchar. Y se volvió loco.
Hubo un breve pero intenso silencio entre los dos, sólo roto cuando reshiram opinó al respecto.
-Es algo que puede pasar, sí. Si luchas por tu verdad, ésta se convierte en un ideal. Los ideales tienen el poder de cambiar el mundo, pero no debemos perder de vista la realidad, porque es necesaria para seguir adelante. El sueño de la razón tan sólo produce monstruos.
John tan solo asintió, sin poder evitar sentirse un tanto compungido por toda esa situación. Sin embargo al poco rato oyeron una voz familiar tras ellos.
-Parece que no tuvo las agallas para dispararle…
Nada más darse la vuelta vieron que se trataba de los dos agentes, Ross se puso a su lado y contempló el cadáver.
-Ya está muerto, Ross-murmuró John, con voz queda.
-Claro… ¿me deja ver su arma?
John dudó por un momento, pero al final le entregó su revólver Cattleman; el agente lo miró por unos segundos y al final disparó con él al cadáver de Dutch. Tanto reshiram como John le miraron fijamente, preguntándose a qué había venido eso.
-Tranquilos, así quedará mejor en el informe-se apresuró a decir Ross, devolviéndole el arma a John.
-¿Y mi familia?
Ross se dirigió a él con expresión seria y murmuró.
-Su mujer murió en un motín carcelario…
Pero no pudo seguir, ya que John estuvo a punto de dispararle con la cara desencajada, aun así el agente se rio y masculló entre risas.
-Tranquilo, muchacho, sólo era una broma… están en ese rancho suyo de Beecher's Hope, sanos y salvos.
-Más les vale-masculló John con un deje de furia y devolviendo el revólver a su canana.
Los dos agentes se despidieron de él y se fueron, al igual que John; reshiram le siguió de cerca mientras volvían sobre sus pasos, se acordaba del lugar puesto que lo vio todas las veces que bajó a Blackwater, un rancho de lo más cuco bien enclavado y rodeado de una amplia finca. El sol se estaba escondiendo y en cuanto llegaron ya se podían ver algunas estrellas brillando en lo alto del cielo, John ató su caballo a un poste al lado de un granero y se dirigió a la casa.
-Gracias por todo, reshiram-agradeció él de nuevo.
-No ha sido nada. Bueno, supongo que después de todo, ya puedo irme, aunque… no sabría a dónde, la verdad-murmuró el dragón.
-¿Recuerdas cómo llegaste aquí?-inquirió John.
-Sí, al tocar esa cosa brillante… ¿crees que debo de hacer lo mismo?
-Es lógico ¿no?-obvió él, esquivando un tronco cortado.
-Ya, pero… no he vuelto a ver nada parecido, y… bueno, no quiero ser una molestia.
-Para nada eres una molestia, puedes quedarte hasta que des con ese fenómeno de nuevo, reshiram, claro que sí-afirmó el vaquero, adelantándose.
-Gracias John, de verdad.
-Ya ves, después de todo me has ayudado mucho, ya es hora de que te devuelva el favor. ¿Hola? ¿Jack, Abigail? ¿Hay alguien en casa?-inquirió John, una vez estuvo al lado de la casa.
De golpe y porrazo, una mujer abrió la puerta y se encaminó con paso raudo hasta él; era castaña, de pelo corto y ojos oscuros.
-¡Oh, cariño, pensaba que nunca llegaría éste día!-exclamó John al verla.
Como contestación, Abigail le soltó un sopapo y exclamó.
-¡Eres un desastre, paleto, pedazo de mierda! ¡Pensaba que estabas muerto! ¿¡Dónde has estado?!
A cada insulto le soltaba otra torta, John se cubría como podía ante sus furiosas embatidas.
-Eh, eh, tranquilidad…-murmuró reshiram en ese momento, conteniendo el brazo de la mujer con psíquico.
Ella se dio la vuelta y al verle, soltó un grito que se oyó por todo el rancho.
-¡John! ¡Un dragón, hay un dragón!
-¡Sí, sí, es un dragón, no un lebrílope, ya lo he visto, tranquila!
Le explicó todo lo sucedido y la situación, a lo que ella se quedó algo más tranquila, pero siguió inquieta por su presencia; estuvieron hablando y abrazados, como unos enamorados reencontrándose, aunque era eso exactamente lo que eran. Poco después vino Jack, el hijo de John, que se quedó tan sorprendido como su madre, pero en parte también asombrado. Poco después vino también Uncle, un amigo de la familia, el cual se suponía que cuidaría del rancho y sus bienes, pero no había ni ganado ni nada.
-¿Qué se supone que has estado haciendo, viejo? ¿Te dejo al cargo de mi propiedad y cuando vuelvo me encuentro con esto?
-¡No ha sido culpa mía, no te atrevas a culparme! ¿Por qué no recibo yo también un cálido y tierno abrazo?-inquirió el hombre de avanzada edad, aspecto descuidado, cara arrugada y barba sucia y sin afeitar.
-Da gracias a no recibir el abrazo de una bala, viejo…
-¡Hice todo lo que pude, pero eran demasiados! ¿Qué se supone que debía hacer? ¡Pensaba que estabas muerto! Pero que conste que no bebí… no demasiado.
Ante eso John no dijo nada más, esforzándose por no hacer ninguna tontería, hasta que finalmente murmuró.
-En fin, ya qué más dará, aunque nos espera un largo trabajo por delante. Mañana iremos a reabastecernos de nuevo de ganado, tengo amigos en McFarlane's Ranch, en Hennigan's Stead, ellos nos podrán vender un poco. Por ahora descansaremos, después de todo nos lo merecemos.
Sin decir ni hacer mucho más la familia se retiró al interior de la amplia casa y reshiram se quedó en el granero, donde se quedó dormido rápidamente escuchando los sonidos del campo y el canto de los grillos.
¡Nuevo capítulo del viaje de reshiram! Los que hayan jugado al juego habrán visto que no he cambiado absolutamente nada de estas dos misiones, la única diferencia es la presencia de reshiram, la cual hace que el ejército americano esté muy OP XD pero bueno, canónicamente ganan igualmente, por lo que no he cambiado nada realmente, así que...
Dentro del juego esta misión es importante en el sentido de progresión de Jhon como personaje, por lo que he aprovechado para complementarlo usando a reshiram, el cual apoya y lucha junto a él en pos de la verdad.
Y eso es todo por ahora, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
