Los días pasaron y la idea de enlistarse había salido de mi mente, aunque bueno como iba a salir, solo se había disipado.

-Hola.

-Buenos días, ¿cómo esta Edward?

-Espléndidamente, muy encantada de esta maravillosa tarde primaveral.

-Sí es muy bella esta mañana.

-¿Quieres tomar un helado?

-Ahora vamos, sólo acompáñame por el libro que deje sobre la banca.

Tomó el libro y vi que era de poesía italiana.

-Declama algo, por favor.

-Es un soneto, es muy simple, pero es lo único que sé.

-Hazlo.

-"Querer, temer, dolerse o acordarse,

Siempre esperar sin contentarse nunca;

Falsos valores con frecuencia amar

Sin aceptar la pura luz interna;

Por orgullo pecar, o por modestia;

No conocerse sino ante el desastre;

Y, ya al pie del sepulcro, arrepentirse

De los errores de un pasado impuro:

Tal es el hombre (o tal, al menos yo).

Aunque no adore el oro o los honores

Viles, y sí la gloria y el amor.

Amor me exalta más allá del ser;

El deseo de la gloria al ser me vuelve;

De ambos hasta hoy, sólo el dolor conozco."

Su melodiosa voz entro a mi corazón que no paraba de dar vuelcos y decir "tonto, tonto", sus ojos que perdidos se encontraban habían recuperado su brillo normal y su tímida sonrisa tomo su lugar en su rostro.

-Linda poesía.

-Sí Vittorio Alfieri tiene la cualidad de captar la esencia humana.

Levante una ceja y re entendí el mensaje de la poesía.

-¿Por qué lo has hecho?

-Quiero hacerlo.

-¿Ya te llamarón?

-Sí.

Bella bajo la mirada y su desolación hizo nacer en mí un ardor que me quemaba como carbón encendido.

-Por lo menos tendrás las palabras.

-Me gustaría tener algo más.

Bella me miro perpleja.

Acerque mi rostro con timidez y ella entendió el mensaje dejando llevar el movimiento de su rostro suavemente, su piel suave como un durazno rozo mi árido rastro, puse mi mano en su mejilla y ella sus manos en mí cintura. Sus labios besaron mi labio superior y mis labios retomaron el camino a su mejilla, haciéndola enrojecer.

-¿No te perderás ahí verdad?

-Recordare el camino sólo para regresar a ti.

Bella rozó mis dedos y se entrelazaron en una cadena. Su olor me hipnotizó, a jazmín y vainilla.

Hola, como estann mis qeriidas, me encantariia recibir n reviw, pero las entendiio hace un rato qe yo noo dejo reviiews =P

Adiiios!

Las amoo!