Meyer=dueña de los personajes, yo solo los tomo prestados un rato.
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Pasaron varias horas hasta que dieron de alta a Bella en el hospital, primero tuvieron que sacarle sangre para las pruebas y eso en si fue un reto monumental, ya que la joven le tenía pavor a las agujas, me pregunte que tan ridículo seria eso después de aguantar el dolor de un parto natural. Pero cuando vi su cara de angustia ante la visión de la aguja tome su mano y entrelace sus dedos con los míos, no se si a ella le sirvió de mucho, pero el gesto pareció distraerla.
Cuando finalmente le dieron el alta, una enfermera me ayudo a vestir a Anthony mientras Bella – quien insistió que no ocupaba ayuda para vestirse – se iba al baño a cambiar. El mameluco blanco impoluto de bebe se veía gracioso junto al pelo rojo del niño. Lo arrope bien con la manta y prepare la pequeña maleta que había comprado con los pañales y las pocas pertenencias con las que Bella llego.
Bella tardo un rato en cambiarse, pero cuando salió del baño con una expresión de molestia, me quede mudo por un minuto.
En un principio no sabia por que había escogido ese vestido, o por que había llamado mi atención, pero no me había equivocado. Era justo como la Bella que me sonreía mientras caminábamos por la arena en la Push en mis recuerdos, uno de esos fines de semana en los que su padre se iba de pesca fuera del estado y podía tenerla todo fin para mi. No dije nada, pero estaba seguro de que ella sintió mi mirada ardiendo sobre ella.
-Si quieres puedo cargar al bebe- me dijo evitando verme a los ojos.- o la bolsa.
-No deberías cargar nada justo ahora- me limite a contestar, en sus ojos vi que quería rebatirme, pero no lo hizo.
Bella insistió que podría caminar, así que cualquier intento de llevarla a la salida en una silla de ruedas fue inútil, caminamos por el hospital hasta la salida en silencio hasta que de repente ella dijo:
-Todos nos miran-
Y era cierto, había notado la mirada de todos los trabajadores del hospital, pasaban de mi, al bebe, a la pañalera que llevaba yo al hombro a Bella, en distinto orden pero sin dejar de mirarnos. Yo sabía que reacción provocaría en todos, ya había chismes por todo el lugar de esto. Lo deje de lado hasta que vi la cara de Bella, prendida en rojo vivo, tome su mano y estreche nuestros dedos subiéndola para besar sus nudillos mientras seguíamos caminando.
-Solo ignóralos – le dije sin dejar de ver el pasillo, pero no solté su mano.
Al salisteis del hospital lleve a Bella hasta mi auto y ella pareció indecisa si entrar o no.
-No necesitas llevarnos, ya has hecho mucho por nosotros-dijo, mas viendo al suelo que a mi
Algo dentro de mi se rasgo y trate de mantenerme sereno para no explotar allí mismo-Súbete al auto- trate de decirlo calmadamente, sin embargo algo debió de haber visto en mi rostro que entro sin chistar.
Acomode las cosas para el niño en la parte de atrás del auto, y me di cuenta que tenia que comprar una silla para bebe de ahora en mas. Cuando entre le pase él bebe a Bella y arranque.
Sentía que lo que estaba empujando en mi interior iba a ganar y terminaría gritándole a Bella en el auto, pero me contuve el tiempo suficiente para pensar que ella necesitaría comer algo.
-¿tienes hambre?-ella pego un pequeño bote con el sonido de mi voz, y me miro un momento antes de contestar.
-No-
Sin embargo al ajustar el espejo retrovisor vi como se marcaba su clavícula atreves de su delgada piel y volví a prestar atención a lo anguloso que estaba su rostro.
-Vamos por algo de comer-dije al final
-Él bebe no puede estar fuera todavía, creo que seria mejor llevarlo a casa.-
No discutí eso, el niño era pequeño, no deberíamos exponerlo, me sentí tonto.- Pasemos por algún ligar y pidamos para llevar- dije un poco mas suave.-Bella me miraba dudosa, pero no dijo nada. Quería darle algo bueno, por primera vez desde que los encontré quería hacer algo por ella que valiera un poco, ella debía estar sana, pero con el niño tan pequeño no podíamos bajarlo del auto. Recurrí a las viejas costumbres y me fue directo a McDonald, ella siempre lo había amado, al menos podía darle algo que a ella le gustara.
Su cara se ilumino con un brillo infantil cuando llegamos, me encarrile al servicio inmediato y baje la ventanilla para pedir algo para mi, cuando voltee a verla parecía contenida y pidió algo pequeño y nada común en ella. La vi un segundo, mientras ella arreglaba al bebe, evitando mi mirada, y me voltee rápidamente al interlocutor porque había recordado algo.
-Y un cuarto de libra, en paquete por favor-
La chica al otro lado del intercomunicador murmuro algo, mientras yo arrancaba a la siguiente ventanilla podía sentir la mirada de Bella en mi. Le di a la chica de la caja 20 dólares y recogí nuestra orden.
Cuando estaba por la avenida repentinamente me di cuenta de que no sabia donde llevarlos.
-¿Dónde vives Bella?- pregunte
No discutió mas acerca que de podía tomar un taxi, cosa que agradecí por que estaba cerca de estallar con todo lo que me rodeaba, seguí sus indicaciones para llegar por que a pesar de haber vivido tantos años en esta ciudad antes no conocía ese vecindario.
Bella me dijo que me detuviera frente un edificio de departamentos de varios pisos de altura, era decadente y estaba mal cuidado, el ladrillo rojo de la fachada estaba sucio de desgastado, pero no dije nada al respecto de que me daba escalofríos pensar que ella hubiera estado viviendo aquí.
El edificio por dentro no era mucho mejor que por fuera, no había ascensor, solo unas precarias escaleras con el barandal oxidado, pe puse al hombro la mochila del Bebe y con la misma lo cargue, con la otra sostuve la comida, Bella alego, pero no siguió cuando vio mi la expresión de mi rostro. Casi tenía deseos de llevarla a ella también para que no tuviera que poner su delicada mano en el maldito barandal.
Subimos varios pisos hasta una de las plantas altas, ¿Cómo había pasado Bella todo su embarazo subiendo y bajando?, ella no debió sufrir eso, no cuando yo tenía un amplio condominio con acceso a alberca y elevador. Y seguridad, no quería que estuvieran aquí.
Recorrimos todo el camino en silencio y Bella solo me hablo para indicarme que habíamos llegado a su planta, caminamos por el corto pasillo y me sentía más claustrofóbico a cada segundo que pasaba, sostuve a Anthony contra mi más firmemente, con su cabecita descansando en mi pecho.
Su apartamento resulto ser el último y justo antes de que Bella terminara de abrir la puerta, del departamento de enfrente se abrió la puerta y se asomo una mujer regordeta, ella miro a Bella con alegría y alivio, y momentáneamente me sentí bien de que en este horrendo lugar Bella tuviera a alguien que se preocupara con ella.
-¡Niña!- exclamo la mujer dando un atropellado paso hacia adelante en el claustrofóbico pasillo para abrazar a la madre de mi hijo- me tenias tan preocupada porque no te vimos llegar anoche- por primera vez desde que su regordeta humanidad interrumpió nuestro camino hacia obtener respuestas la mujer reparo en Bella y en su ahora casi plano vientre y luego en mi y él bebe en mi brazo.
-Le pedí a John que te dijera, pero creo que hemos vuelto muy pronto, decidió nacer muy rápido- Bella le contestaba con familiaridad y casi calidez. La mujer me miraba recelosa, pero le pidió a Bella ver al niño.
-¿puedo? – le dijo señalando a la criatura sobre mi pecho.
Bella sonrió y asintió un poco, tomo al bebe de mi brazo, no sin antes darme una mirada a los ojos, haciéndome entender que estaba bien. Desenvolvió al bebe apenas lo suficiente para que ella viera su rostro, la mujer lo vio y después a mi, yo solo lo vi a él, sentía que cambiaba a cada momento, tenia los ojos cerrados, pero se veía como si se fuera a despertar. Cuando volví mi atención a las dos mujeres frente a mi ellas se estaban viendo, como si platicaran en silencio, un silencio incomodo.
-Bueno- vacilo- creo que los dejare seguir para que cuiden del niño.- me llamo la atención como uso el plural, sin embargo su idea no era mala, el niño era chico y deberíamos tenerlo en un lugar estable y acostarlo.
La mujer volvió a entrar a su casa pero no sin antes darnos una última mirada al niño y a mí. Bella espero a que ella cerrara su puerta y después dio una larga respiración antes de abrir la suya.
-Pasa- me dijo.
Entre mientras ella cerraba la puerta tras nosotros, camine por un corto pasillo pasando dos puertas hacia una no muy amplia sala, el cuarto tenia una venta, un sofá y un pequeño librero, lleno hasta el tope. En si, las paredes eran de un color café desvaído, y a pesar del estado de la construcción la habitación me pareció cálida, olía a Bella por todas partes.
Ella llego un segundo después y tomo las bolsas de comida de mis mano – siéntate si gustas- dijo mientras se metía con las bolsas a una de las puertas que habíamos pasado antes por el pasillo chico. Salió apenas unos instantes después de lo que me imagine seria la cocina.
Me latía rápido el corazón tan rápido que pensé que iba a despertar a Anthony quien aun estaba recargado en mi pecho.
-¿Donde recuesto al niño?- le pregunte al ver que volvía. Ella me guio por una puerta que daba hacia la sala, era una habitación chica, solo había un pequeño armario, una cama individual.
Lo llamo mi atención del lugar fue la cuna que estaba justo al lado opuesto a la única ventana del cuarto, al lado de la cama, no era grande-como todo lo que había en el cuarto- era mas bien rustica pero muy bonita, era de madera clara y se veía solida.
-Si quieres pásamelo- dijo Bella tomando al bebe de mis brazos al ver que yo me había quedado ido. El seguía dormido e imperturbable, Ella no lo puso en la cuna sin embargo, lo acostó en la cama con algunas almohadas a su alrededor y lo dejo tapado con la manta azul se movió a mi alrededor rozándome accidentalmente en el estrecho cuarto y cerro las cortinas, se colaba luz por entre la tela y le daba al cuarto una tonalidad azul pro el color de estas. Bella me quito la pañalera del hombro y la puso sobre la cuna. Se quedo mirando sus manos un segundo y casi podía oír el debate en su interior.
-Vamos a comer – dije, por mucho que quisiera respuestas quería mas que nada que ella tuviera algo de alimento porque sentía que en cualquier momento se iba a romper. Me volteo a ver, pero como nos habíamos vuelto tan habladores últimamente solo paso a mi lado y me guio hacia la cocina cabizbaja.
No me había equivocado cuando trate de deducir donde estaba, era relativamente igual que el resto de la casa, rectangular, apenas amueblado con una mesita y una silla además de algunos completos de la cocina integral, no estaba adornada pero estaba limpia, como el resto de la casa. Vi nuestras hamburguesas sobre la mesa.
-No tengo mas sillas- se disculpo- pero puedes tomar esa yo puedo comer parada- la vi a los ojos y vi que no bromeaba, pensé al respecto de que patán pensaba ella que yo era, pero me lo calle porque sabia que nunca le había demostrado lo contrario.
-Para nada, siéntate tú. Debes estar cansada. – dar a luz no debe de ser algo de lo que se recuperen tan rápido las personas, personalmente me tenia asombrado su fortaleza. No me discutió, pero me paso mis cosas antes de tomar su pequeña y mediocre hamburguesa, ni siquiera sabia porque había pedido algo así, antes ella siempre había sido de buen comer.- Pedí esta para ti- le extendí la gran hamburguesa de media libra- siempre fue tu favorita.
Me vio sorprendida – No tenias que hacerlo- me dijo, y juro por Dios que algo se estaba quemando dentro de mi y estallaría si la oía decir eso otra vez. Trate de no asustarla con mi furia y en su lugar fue a recargarme sobre la cocineta mientras empezaba a morder mi propia hamburguesa. Quede justo frente a ella y la vi sentarse y comer gustosa, como si hubiese pasado mucho tiempo desde comió algo así por ultima vez. Mire a mi alrededor y vi que la escases de decoración era también equivalente a la escases de alimentos que se veían, tuve un deseo de correr al refrigerador para tratar de comprobar si al menos ahí si había comida, pero pensé que eso se vería muy raro.
Respire hondo y trate de encontrar un tema que no rompiera nada hasta que Bella estuviera por lo menos alimentada, pero como no ayee nada útil me quede callado y envolví lo que quedaba de mi hamburguesa mientras veía como ella comía la suya con tanto gusto. En su rostro cansado y ojeroso, sentía que ya no encontraría a la Bella fresca que había conocido antes, esa que me sonreirá me hacia sentir que el sol se hacia mas brillante, sin embargo, viéndola cuando sostenía a nuestro hijo, o en esta situación, disfrutando de algo tan chico, sentía que mi corazón se comprimía un poquito otra vez,
Ella ya había terminado cuando yo volví a darme cuenta, me miro y por primera vez en desde que la encontré en esa sala de hospital ella fue la que me busco.
-Ven, será mejor discutirlo en la sala-
-¿Porque me lo no me llamaste Bella?, ¿porque no me lo dijiste en cuanto lo supiste? – hable mas fuerte de lo que probablemente debía.
Mis nervios estaban de punta y estaba luchando realmente duro por no gritar como un loco, daba vueltas por la habitación jalando mi cabello tratando de mantener la cordura porque sentía que si permanecía junto a Bella en el sillón que habíamos estado iba a manejar muy mal mi ansiedad.
Bella me había hablado de el tiempo que había vivido en Chicago, como cuando dejo Forks para la "universidad" había pasado algunos días hasta que encontró un lugar donde quedarse y conseguir un trabajo como mesera, ella le había dicho a su padre que estudiaría aquí pero lo cierto es que ella no había llegado a pesar la universidad debido al embarazo, apenas se había instalado su condición se había empezado a hacer obvia y había tenido que trabajar para ahorrar lo suficiente para cuando llegara él bebe. Pero todo esto no me aclaraba lo que yo quería saber
-¿cuantos meses tenias cuando dejaste forks Bella?- cuando me dejo a mi.
-tres – me dijo viendo al piso
-Tres- repetí
Me pare justo frente a la ventana y quise sacar mi cabeza por ella y gritar, respire profundo y trate de hablar en un tono decente
-¿Por qué no me lo dijiste Bella?-dije separando las palabras lentamente, voltee a verla y vi lagrimas cayendo por sus mejillas hasta el piso porque ella seguía viéndolo. Quise abrasarla, quise besarla y hacerla sentir bien, decirle todo estaría bien, que la quería a ella y al bebe junto a mi. Pero también quería zarandearla y gritarle por haberme dejado de lado todo este tiempo. Mejor deje mis manos para mi mismo. Ella no contesto sin, siguió viendo al piso.- ¿Por qué Bella?
Se pasó las manos por la cara y dio una temblorosa respiración enderezándose en el zarrapastroso sillón en el que estaba.
-No pensé que quisieras hacerte cargo- dijo- tu tenias tantas oportunidades y esa beca, un bebe lo arruinaría todo para ti-
Por mi, Bella no me dijo de su embarazo porque era lo mejor para mi.
-y entonces terminaste conmigo, te llevaste a mi hijo y si no hubiera sido causa del destino jamás me habría enterado de que existía o que había sucedido contigo- le reclame. De repente la habitación se hizo pequeña y yo sentía como si me fuera a asfixiar. Me pase las manos por el cabello y tire fuerte de él, pidiéndole al dolor la suficiente cordura.
-No pensé que tú quisieras estar con nosotros- me dijo, no me lo dijo como un reclamo, pero su voz fue firme aunque baja. Sentí ganas de vomitar cuando ella lo dijo.
-Tengo que irme- dije, Bella se paro del sofá donde estaba de un salto como si quisiera detenerme pero no fue tras de mi cuando yo hice rápidamente el camino hasta la puerta, antes de cerrarla detrás de mi vi a bella parada al fondo del pasillo con las manos en rostro. La puerta se azoto con un gran ruido yo casi corría fuera del lugar oí un el llanto de un niño.
El ruido de la gente a mi alrededor ya había vuelto a ser molesto y el niño que estaba a un lado de mi viéndome raro durante la ultima hora al parecer ya se había cansado de observarme sin hacer nada mas que tirar de mi cabello en esa banca.
Oía a los autos pasar por la calle cerca de mí, pero no tenia mucha idea de donde estaba. Después de salir de casa de Bella simplemente tome mi auto y conduje por varias calles hasta que la angustia se volvió mucha y me estacione junto a un parque.
Me había pasado la última hora y algo sentado como un idiota en una banca.
Le di vueltas al asunto una y otra vez y ahora sentía como el mundo se me caía encima.
Cuando conocí a Bella, hace dos años o algo así, yo acababa de ser transferido a Port Angels para hacer mi servicio social en el hospital de allí. Nunca fui alguien que supiera mantener una relación estable, era mas bien un tómalas y déjalas. A Bella la conocí el primer fin de semana que pase en la ciudad y unos amigos del hospital me habían convencido de salir de noche.
Ella iba con sus amigas de la preparatoria, y fue algo automático el que me quedara observándola toda la noche en ese atiborrado bar, ella resaltaba entre todas las personas de lugar, se veía como si esa no fuera su escena realmente, hermosa como una luz que contrastaba con el resto. Era noche de escenario abierto, así que pedí prestada su guitarra a uno de los chicos que al parecer se dedicaban a tocar ahí seguido y me subí al escenario a cantar, sin dejar un segundo de verla, mi intención era llamar su atención y supe que lo hice porque cuando ella volteaba a verme me sonreía y el sonrojo subía hasta cubrir sus mejillas.
Cuando me baje del escenario, oí el rumor del aplauso de las personas pero me fui directamente con ella. Era hermosa y sus ojos me habían atrapado desde el primer momento, hablamos toda la noche y sentía que todo el mundo se había derretido y todo lo que podía ver era su linda sonrisa y su sonrojo por mis halagos o bromas.
Pensé que Bella seria como cualquiera de mis otras "conquistas de sábado por la noche", pero cuando la tuve en mi cama esa misma noche, después de haber descubierto que me había dado a mi su primera vez, tuve la necesidad de tomar mas de ella, en la mañana ella se despertó urgida de irse y se vistió con pena bajo mi mirada. Me vestí rápido y sin molestarla por que sentí que todo esto para ella era muy nuevo, le ofrecí llevarla y por primera vez le pedí su número de teléfono a una mujer con toda la intención de marcar después.
Pensé que seria cosa pasajera, que me interesaba su inocencia y que me había gustado más de lo normal por el placer de haber sido su único amante. Le hable esa misma semana en uno de los espacios que me daban mis largos turnos en el hospital y quedamos de vernos el fin de semana, los únicos días libres que yo tenia.
Nada fue como yo pensé que seria. Pasaba todo mi tiempo libre con ella, la fui conociendo más y más, pero nunca le di un nombre a la relación, ni siquiera pensé en lo nuestro como parte de una. Ella tenía 16 años en ese entonces, estaba en la preparatoria y recién se había mudado a Forks. Yo tenia 22 y apenas había salido de la escuela de medicina.
Sabia que ella no era una chica fácil, ella era más bien de las que tienen relaciones serias, presentaciones con los padres y cosas así. Yo ni siquiera conocía a sus amigos.
Me di cuenta de que había enamorado de ella alrededor de un año después de esa noche en el bar, probablemente lo había estado por más tiempo pero fui muy tonto para notarlo. Bella me conocía y no pedía nada de mi, cada vez que yo me iba a visitar a mi familia, mis padres o mis abuelos ella no preguntaba nada, me recibía con gusto cuando volvía a ella. Tomaba de mí lo poco que yo le daba y siempre me daba más de lo que yo merecía. Pensé que ella no querría nada conmigo, así que preferí callarme lo que sentía y seguir teniéndola junto a mí de la manera en la que ya la tenía a pensar que ella podría despreciar mis sentimientos. Supongo que las cosas cambiaron cuando ella me dijo que se iría a la universidad, las personas que no se comprometen no esperan por otras si las distancias los separan. Y yo quería que ella esperara por mí.
Hice todo lo posible para hacerle ver que yo quería algo mas con ella, menos decírselo de frente. Cuando al fin me decidí a decirle como me sentía ella se me adelanto para decirme que ya no quería nada conmigo y que quería que todo quedara atrás,
Yo no pude reclamar nada, no me sentí incapaz de pedirle nada mas, no cuando yo nunca le había dado nada.
Ahora, veía las cosas como realmente las había cagado. Ella se fue de mí porque pensó que yo nunca la quise, tal vez incluso que querría deshacerme del niño. Si le hubiera dicho como me sentía antes ella hubiera tenido la confianza de decírmelo.
Pensé en la manera en la que deje el apartamento, Bella debía estar pensando que me iba a escapar o algo así, que no quería hacerme cargo de mi hijo o de ella.
Mi hijo. En otra época las palabras abrían botado una alerta roja en mi cabeza.
La única preocupación que tenia de momento era como integrar al niño y a su madre a mi vida de la manera en la que yo lo quería. Pero tenia que hacer las cosas bien ahora.
Respire hondo mientras llegaba de vuelta al departamento. Mientras estaba afuera oí el rumor de personas hablando dentro y el ligero llanto de un niño. ¿Y si algo le había pasado a Bella? O al bebe.
Golpee la puerta y oí bastante movimiento hasta que unos pasos que se oían pesados se acercaron a ella la abrieron.
Adentro resulto estar la gorda mujer que había conocido mas en la mañana, no era muy alta, y estaba mal vestida, una camiseta sin manga y un short a la rodilla de la misma tela, hasta parecía sucia, sin embargo su mirada de furia contra mi me acobardo.
-¿quien es?-preguntaron con una suave y afligida voz desde adentro del departamento.
La mujer sostenía la puerta de manera que Bella no podía verme y vi su rostro con intención de cerrarla así que hable alto.
-Soy yo Bella- llame lo suficientemente fuerte para que me oyera por sobre el llanto del bebe.
La mujer gorda abrió la puerta totalmente pero sin quitar la mala cara, Bella estaba detrás de ella, se veía cansada y tenía los ojos rojos y vidriosos. Me sentí una mierda por haberla hecho llorar. Mas de lo que ya debía haber llorado en estos meses. Sostenía a Anthony con ella, quien parecía inquieto contra su pecho mientras chillaba.
-Mejor me voy, llámame por cualquier cosa Bella- me había olvidado de la mujer hasta que hablo de nuevo haciendo especial énfasis en la ultima frase, me hice a un lado de la entrada para que pasara , mas que ansioso de poder volver a estar solo con Bella.
-¿quieres pasar? –pregunto cuando la mujer había cerrado la puerta de su apartamento.
-Si te parece bien- ofrecí
Ella me dio espacio para pasar dando a entender que era bienvenido, entre hasta la sala mientras ella cerraba la puerta, lo único que rompía el silencio del cuarto era el llanto del bebe que ella tenia contra su pecho.
Ella lo meció contra si tratando de apaciguarlo. – A llorado mucho, pero ya lo amamante, revise su pañal, no sé que mas hacer, ¿podrías revisarlo a ver si esta enfermo?- casi suplico. Me hablo como si yo fuera a decirle que no a velar por la salud de mi propio hijo.
-Claro-le extendí las manos para que me pasara al niño- ¿hay algún lugar en el que pueda acostarlo?
Bella asintió y me guio hacia su habitación, la cuna era muy estrecha así que recosté al bebe en la cama mientras lo revisaba, no parecía tener fiebre y como Bella dijo, estaba limpio y no parecía tener hambre. La habitación tenía una buena temperatura y aunque el ruido de la calle aun se oía en este piso eso no parecía ser lo que lo molestaba.
-¿Cuanto tiene llorando?
- un poco más de media hora- gimió con cansancio
Lo pensé un segundo y después descarte cualquier teoría de enfermedad que habría pensado, traje de nuevo el niño hacia mi y empecé a darle suaves golpecitos en la espalda, lo hice por un rato hasta que el repitió y yo sentí algo húmedo en mi hombro. Dejo de llorar después de eso y callo dormido de tanto llorar en cuanto lo puse en la cama. Bella me veía con algo de duda y disculpa en su rostro.
-Gases- dije sonriéndole un poco. Ella no me sonrió de regreso sin embargo y se movió alrededor buscando algo.
Regreso a un lado de mí con un pañuelo limpiando lo que el niño había repetido en mi camisa, - Disculpa- pidió.
-Los bebes hacen eso Bella- tome la mano con la que me estaba limpiando con intención de reconfortarla un poco, se veía tan mortificada por una mancha que quise decirle que prefería mil veces que fuera mi bebe el que manchara mi ropa al bebe de otra persona que ensuciara mi bata. Había extrañado mucho el tacto de su piel, no me había dado cuenta hasta que sentí su pequeña mano en la mía lo mucho que había ansiado el volver a sentirla así, incluso un toque tan inocente.
Ella deslizo su mano de la mía volteando hacia otro lado y yo sentí que me enterraban un puñal en el pecho, pero me calle para no provocar que se alejara mas.
-Vamos a la sala- pidió.
-Mis padres están de vacaciones y llegan en una semana, me gustaría que los conocieras- Bella estaba sentada en el sillón a un lado frente a mí, aun parecía cansada pero sus ojos ya no se veían como los de alguien que acababa de llorar.
-No lo se Edward- dijo sin verme- Ellos seguramente no estarán contentos de esto- ¿En realidad Bella estaba preocupada de que ellos se molestaran conmigo?
-No importa- le digo y voltea a verme a la cara después que las palabras salen de mi boca- Quiero que te conozcan y a Anthony, no voy a mantener a un hijo en secreto- y esperaba que ella entendiera que también quería presentarla a ella. – Además – agrego- se están muriendo por tener nietos, estoy seguro de que van a amarlo en cuanto lo vean.
-¿Tu lo crees?- me pregunta viéndome a la cara viéndose realmente mortificada.- ¿Pero que pasa si lo odian Edward? ¿O si quieren quitármelo?- analice un segundo su compungida expresión intentando entender si lo que decía realmente lo creía. Parecía completamente cierto
-No hay modo de que ellos hagan eso, van a amarlo, te lo aseguro, - le explico- también te querrán a ti, probablemente intentaran matarme a mi por no haberlos presentado antes, sin embargo.
Ella me miro dudosa, pero no alego más. Mire el reloj de mi muñeca y vi que no daban ni las 12, el día me había parecido larguísimo hasta ahora.
-¿Porque no aceptaste la Beca?- su pregunta me sobresalto un poquito.
- Disculpa – trato de ubicarme
- La beca que te ofrecían, para estudiar en Londres, ya deberías estar allá para tomarla ¿Qué no?
Claro que sabia de que me hablaba, había rechazado esa Beca unos días después de que ella me dejara y había pedido mi cambio a Chicago. No había razón para irme a Londres si lo único que quería era estar con ella, pero si ella ya me había dejado no había razón para permanecer en Port Angels, por que Port Angel no hacia mas que recordármela.
-El rechace- dije simplemente.
Hablamos un rato, bordeando los temas que me carcomían por dentro. La mujer gorda de la casa de enfrente resulto llamarse Martha y haber ayudado a Bella enormemente durante todo su embarazo. Hice una nota mental para agradecerle de alguna manera. Bella no le había dicho a su padre de su embarazo, y casi le da un paro cuando yo le pedí que habláramos con el, dejamos el tema pero yo no lo daría como algo ganado. Bella me dijo que tenía que volver a su trabajo esa misma noche.
-Necesitas descansar Bella, no es posible que vuelvas tan pronto. – me opongo. Su turno era en una cafetería de 24 horas, ella tomaba el turno de las 8 de la noche a las 5 de la mañana.
-No puedo faltar Edward, ellos ya me hicieron un favor al darme ese turno porque es en el que hay menos personas que atender y no me cansaría tanto.
- no necesitas desgastarte por eso Bella- le digo, esperando que entienda lo que quiero decirle.
- Claro que si- discutió como alarmada- es decir tengo todavía mis ahorros de la universidad, pero eso es para los gastos de Anthony y el hospital, no puedo permitirme gastarlo.
Respire hondo mientras ella seguía con su guion.
-No tienes que preocuparte por el dinero Bella- dije pacientemente.
-¿Y quien va a preocuparse si no Edward?- hablaba fuerte y me veía a los ojos altaneramente.
- Tu no- trate de hablar suave por que ya sabía que cuando ella se sentía agredida era mejor no alimentar su coraje- yo voy a ocuparme de eso Bella, será mejor que esperes una temporada antes de volver a trabajar, o a entrar a la universidad, él bebe aun es muy pequeño y va a necesitar a su madre.
Ella bufo- No podría entrar a la universidad o esperar una temporada por mucho que quiera cuidar de Anthony- hablaba menos exaltada- aunque tu pagaras el hospital el dinero que ahorre para la universidad no va a durar para siempre y esta casa no va a mantenerse sola.
Bella era cabezota y estaba seguro que aunque le explicara lo que le estaba queriendo decir paso a paso no le parecería nada.
-Bella, yo puedo hacerme cargo de ustedes- dije cuidando cada palabra y viendo su rostro mientras lo decía.
Ella me miro como si lo que le hubiera dicho fuese un insulto.
-Piénsalo- agregue rápidamente- incluso aunque yo cuide del bebe cuando no tenga guardia seria muy pesado para ti llevar el horario de el trabajo y además preocuparte de un bebe recién nacido, además de que lo mejor para un bebe así de pequeño es estar los primeros meses al lado de su madre, que pasa si esta enfermo y tu tienes que ir a trabajar, yo podría cuidarlo claro, pero es una preocupación que podrías quitarte. – pero como bien la conocía, ella no iba a dejar que terminara simple.
- No podría Edward- pareció flanquear un momento pero luego tomo el mismo tono de antes- además seria demasiado si tú tuvieras que cargar con nosotros económicamente y...
- El dinero no es problema Bella- la corte, si tenia razón y había visto un rastro de convencimiento en sus ojos podría tal vez hacer que aceptara- es mejor que estés con Anthony por ahora, luego podrías volver a trabajar si quieres, o mejor aun es la universidad.
- No puedo permitir que te hagas cargo de nosotros Edward, seria demasiado además estarías ocupado en el hospital además tendrás otras cosas que hacer- me parecía que ella casi balbuceaba.
Trate de ser lógico y sonar conveniente por que probablemente eso será lo único que la convencería.
-Precisamente por eso Bella, tengo turnos muy largos y me haría sentir mejor si supiera que tu no tienes que dejar al niño por largos periodos de tiempo, no tendría que preocuparme de que te pase algo o si él se enferma sabré que tu estarás hay-
-No puedo dejarte que cargues con nuestros gastos- repitió.
-Bella, tú cargaste con tus propios gastos todo tu embarazo sin ayuda, déjame darte algo de tranquilidad, yo mismo estaría mas tranquilo si es así.
- Esta bien Edward.
Bella alego que tenia que ir al menos hoy en la noche al trabajo para avisar de su renuncia y dar las gracias, como mi turno empezaba hasta el día siguiente le dije que yo podía hacerme cargo del bebe por la noche. Recordé que ella no me había respondido su celular después que dejara Forks y me dijo que lo había extraviado, cuando le pedí su nuevo numero dijo que no podía permitirse pagar un celular así que al llegar aquí no había hecho el intento de comprar otro, casi me da un infarto cuando lo oí.
Bella estaba muy cansada y le dije que aprovechara para dormir mientras él bebe lo hacia, yo iría a comprar algunas que ella – no después de mucho insistir- me había dicho que le hacían falta para él bebe.
Espere a que ella se fuera a dormir para revisar un poco en la cocina. Como me lo esperaba Bella no había tenido una buena alimentación por lo que podía ver en su refrigerador y gavetas, que estaban prácticamente vacíos.
Compre todo lo que pensé que él bebe pudiera ocupar en los días siguientes, algunos mamelucos de algodón muy suaves que supuse se sentirían bien para su suave piel, una pequeña tina y montones de pañales y toallas de bebe, leche en polvo para recién nacidos, biberones y todas esas cosas que los bebes ocupan, me sentía bastante perdido hasta que una señorita del esa área en el súper mercado se acercó a mi.
-¿hay algo en lo que pueda ayudarlo?- me dijo con una sonrisa. Era una chica bajita y delgada con el uniforme de la tienda.
- Si a decir verdad, necesito cosas para un niño recién nacido y no estoy muy seguro de que mas llevar- ella miro lo que llevaba en el carrito y pareció sorprendida por un segundo.
-¿es para un regalo o un babyshower?- parecía confundida.
-No, es para mi hijo- la chica asintió con un gesto extraño, tal vez le había respondido muy cortante. Me ayudo a poner unas cosas más que según ella serian útiles, un vaporizador para esterilizar biberones y algunas sabanas para la cuna. Cuando me acompañaba hacia la caja recordé algo.
-Esto me faltaba- me acerque a una estantería donde había sillas de bebe para auto. Las vi todas hasta que me convenció una permitía ajustarse al tamaño del niño, pero le daba buen soporte a la cabeza y se veía espaciosa y cómoda. Trate de ponerla en el carrito, pero estaba lleno así que la cargue, la chica me vio raro.
-¿esta seguro que quiere llevar esa?-
-Si – dije lentamente sin entender su punto-
-Es la mas costosa de todas, hay algunas opciones mas económicas- hizo un gesto hacia la estantería como señalando algo mas-
-Esta me parece la mas segura- me encogí de hombros- además parece cómoda para un bebe.
Deje las cosas de que había comprado en la tienda en mi carro y volví a entrar otra vez para coger comestibles. La cajera se me quedo viendo raro cuando regrese pero no le di mayor importancia, acomode las cosas en el auto una segunda vez y antes de regresar a casa de Bella recordé una asunto que quería arreglar. Sabia que Bella me lo aventaría en lacara una vez que viera este "asunto", pero necesitaba estar cerca de ella así que lo hice y me puse a pensar en como convencerla.
Cuando llegue a casa de Bella seguía dormida- me había prestado las llaves en caso de que lo siguiera para cuando yo llegara- así que subí las cosas tratando de hacer el menor ruido posible. Di vario viajes para terminar de subir todas las bolsas desde mi auto, acomode las comestibles en la cocina para evitar que ella tuviera mas trabajo al despertar y puse todas las cosas del bebe en la pequeña mesa de la cocina.
Eran alrededor de las 4 de la tarde cuando oí el llanto de un niño y movimiento en el cuarto donde Bella dormía con el. Después de un rato ella salió del cuarto y pareció sorprenderse cuando me vio en el sillón con un libro que había tomado de su estantería.
-Hola – le sonreí – ¿dormiste bien?- ella me miraba como si no se creyera que estuviera aquí.
-Si, estuvo bien aunque creo que se me fue todo el día-
Le mostré a Bella las cosas para el niño que había traído y aunque estuvo diciendo algo sobre gastar demasiado creí ver algunas lagrimas en sus ojos, se sorprendió igual cuando se dio cuenta de como había dejado la alacena y el refrigerador.
-Edward es demasiado, no puedo dejar que hagas todo eso por mi-
- Él bebe vive atreves de ti aun Bella, tengo que cuidarlos bien-
No discutió más, me agradeció varias veces más sin embargo. Pensé en pedirle un beso como agradecimiento pero ella lo tomaría como algo que el viejo yo haría, y tenía que demostrarle que esos tiempos habían cambiado. La guerra empezó cuando le mostré "el asunto".
-No, no y mas no Edward- Bella se veía muy graciosa con la cara roja como la tenia y pareciendo asustada de una simple caja.
-Ya lo compre Bella, necesitamos mantenernos en contacto, ¿Qué mejor manera de hacerlo?
- Yo podía comprar un celular Edward, es solo que esto es demasiado- "demasiado" ella usaba esa palabra mucho últimamente.
-Un BlackBerry no es demasiado – puntualice- es solo una manera que nos facilitara la comunicación, además como te dije, ya lo compre y ya esta activado el plan. Hasta me tienes de número gratis ahora.-
Trate de decir lo ultimo un poco mas ligero porque sabría que eso la molestaría un poco.
-No puedo dejar que pagues por la renta de esto también, no estará bien, no quiero aprovecharme de ti.- ella no me veía apretaba la tela del arrugada del vestido azul entre sus manos y su voz sonaba ahogada.
No use todo el arsenal de argumentos que tenia preparados para ella sobre como el hecho de que ella tuviera el mismo celular que yo haría que la comunicación fuera mas rápida y barata. Su voz se escucho quebrada y yo me acerque toda distancia en el sillón que nos separaba y tome su rostro entre mis manos.
-Háblame, por favor, no me ocultes nada otra vez- sus ojos vieron intensamente a los míos, los de ella bordeados de lagrimas.
-Esto es abusar de ti Edward, no puedes pagar por todo solo porque te sientes atado a mi por Anthony, ayer ni siquiera sabia que existía, jamás pretendí exigirte por el nada. No tienes que hacerte cargo de Anthony si no es lo que quieres, yo decidí tenerlo.- Las lagrimas bajaban de su rostro apuradamente, su voz quebrada ya para al final de su dialogo.
-Bella- la traje hacia mi pecho abrazándola apretadamente. – Yo nunca los deje Bella- no era mi intención reclamarle más, pero tenia que dejar en claro las cosas- ahora los encontré y voy a cuidarlos como debí cuidarlos desde el principio- hablaba contra el tope de su cabeza, sin soltarla de mí abrazo.
-No quiero estropear tu vida – hablo contra mi camisa, pero en vez de alejarse envolvió sus brazos en torno a mi cintura.
Ella me había pensando que yo los despreciaría por que estorbarían con mis planes de vida. El Edward que ella conocía tal vez lo hubiera hecho, pero ella me había cambiado tanto y yo nunca le mostré lo que sentía, cuando importante era ella para mi. Las palabras pujaban por salir de mí, pero me las trague. No podía perderla ahora, no podía perderlos. Tenia que amarla como era debido, así tal vez ella podría amarme.
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Hola, hola
Que tal va ? algunas de las cosas posiblemente no ayan quedado claras aun pero la idea es ir aclarando todo en relacion a Edward y Bella segun avanse la historia.
Les agradesco todos los comentarios y aleertas y cosillas asi, eso siempre da ganas de seguir escribiendo.
PREGUNTA:
alguna conoce alguna pagina que pueda usar para subir ilustraciones del fic?
tengo algunas cosillas que me gustaria subir para dar una idea mas "visual" de lo que describo.
gracias de nuevo a los que llegaron hasta aca ;D
