El primer Contacto.

Louise y Saten estaban mirándose a la cara, casi podía verse chispas eléctricas chocando entre ellas.

-eso no es amor, ni siquiera es lealtad, eso no es sino síndrome de Estocolmo, tú lo que has hecho es enfermar mentalmente a Saito Onii-chan.

-¡yo no hice lo que dices! ¡Saito y yo de verdad nos amamos! ¡Y tú no tienes derecho a juzgar nuestra relación!

-¡¿No tengo derecho a juzgarlo?! ¿Déjame ver si recuerdo cómo iba la maravillosa historia de amor que me contaron?, tú secuestraste a Saito, y luego lo torturaste durante meses, haciéndolo dormir en el suelo, quitándole la comida y aplicándole castigo físico hasta convertirlo en tu perro faldero al que arrojaste una y otra vez a situaciones de riesgo a tu favor, y cada vez que su lealtad parecía escaparse un poco de tu control lo volvías a castigar hasta que terminaste forzándolo a creer que él te amaba, no eres otra cosa que una bruja sin corazón.

-¡TU! ¡TU! ¡TU! ¡COMO TE ATREVEZ A HABLARME ASI TU...! –Louise saco su varita, estaba realmente furiosa, aunque en el fondo estaba adolorida porque aunque no hubiera sido su intensión sabía que las palabras de Saten contenían verdad.

-¿Qué intentas hacer con ese pedazo de madera? –dijo Saten reaccionando rápido para quitarle la varita de las manos a Louise y poniéndola en una llave de sumisión. –Me pregunto por qué Saito Onii-chan no ha hecho esto antes.

-¡suéltame! ¡Suéltame plebeya!

-jejeje, finalmente empiezas a mostrar tu verdadera cara.

-¡Saten basta! –dijo Saito entrando repentinamente a la habitación y encontrándolas peleando. -¡Saten que pasa acá!

-Saito, debes alejarte de esta chica, volvamos a nuestro mundo, será difícil pero con ayuda psicológica podrás curarte de ella.

-¿de qué hablas?

-Saito, tu prima me está atacando, me dice que te e enfermado.

-¿Saten?

-no la amas, es instinto de supervivencia, sufres síndrome de Estocolmo.

-Saito, dile que no es así, que está loca ella.

-te equivocas, prima, sal de esta habitación.

-pero...

-¡fuera!

Saten se vio obligada a irse.

La mansión de Saito se mantenía caliente por dentro pese a que afuera empezaban a caer los primeros copos de nieve del invierno, Orniele estaba bastante cerca de la línea ecuatorial justo en el límite entre la zona de nevadas y la zona siempre verde así que aunque llegaba a nevar nunca experimentaba un invierno severo.

Saten salió afuera, en ciudad academia todavía no nevaba aunque estaban en los finales del otoño, por lo que estaba preparada para ese tipo de clima.

Tenía que admitir que Halkigenia y en específico las tierras en las que se encontraba era hermoso, y que Saito habia logrado mucho en este mundo, sin embargo no podía aceptar lo que veía, Saito habia escalado muy alto para el paradigma social de esa nación, pero a qué precio, habia sacrificado su libre albedrio, no más bien se lo habían robado, todo ese mundo no se sentía diferente de una enorme prisión pese a lo libre de muros que se encontraba todo el perímetro.

-lo malo es que no voy a poder hacer que se dé cuenta. –dijo Saten en un suspiro.

-¿Qué se dé cuenta de que señorita Saten?

-ah, Siesta, me sorprendiste. –dijo Saten dándose la vuelta para ver a la Sirvienta. –que Saito se dé cuenta de que padece de una enfermedad psicológica.

-me doy cuenta. –dijo Saito viniendo a encontrar a su prima.

-Saito-san, ¿estas enfermo de algo?

-no es nada de lo que tengas que preocuparte Siesta, es verdad, yo habia pensado muchas veces en ello, pero eh llegado a una conclusión, tal vez n sea real, pero me hace feliz, y fue lo que me hizo sobrevivir durante la guerra de Albión, entonces, ¿Qué tiene de malo?

-según la historia que me contaron la primera vez, eso fue la causa de que te mataran durante la guerra de Albión, si no hubiera estado la chica con delantera de tanque hay estarías alimentando gusanos ahora mismo.

Saito suspiro.

-pero lo que acabo de decir no te va a hacer buscar una cura verdad.

-no quiero ser curado.

-espero que no sea un error de tu parte.

-no entiendo de que están hablando. –dijo Siesta, con una cara de confusión.

-digamos que a Saten no le agrada Louise. –dijo Saito. –pero Saten, eres casi mi hermana, así que te pido que por favor me dejes vivir mi vida.

-me estas pidiendo algo muy difícil, ella va a terminar haciéndote más daño del que ya te ha hecho.

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

-me pregunto por qué nos habrán súper-encargado esa misión. –dijo Kinuhata mientras le robaba unas palomitas de maíz a Hamazura.

-no tengo idea, pero no fue solamente eso, eh estado haciendo mi investigación y esa misión solo fue una pequeña parte de una gran logística alrededor de esos chicos, cerca de 8 grupos del lado oscuro y varios agentes individuales, todos fueron movilizados en solo un día para tener una pequeña intervención en el arresto de ese grupo, y sin embargo, no hubo una sola pelea a su alrededor, salvo por la intervención de esa molesta pelinegra que se dio cuenta de todo al final.

-que súper-extraño.

-no entiendo, ¿de que misión están hablando? –pregunto Hamazura.

El grupo estaba viendo juntos un maratón de películas de serie b en una función privada de cine, pero la película que estaba pasando en ese momento era bastante aburrida así que habían dejado de prestarle atención.

Tachikubo quien estaba aferrada al brazo de su hombre y con su eterna cara de sueño fue la que respondió. –nos contrataron para que engañáramos a un grupo de turistas para entrar en un videojuego de inmersión total y copiar sus patrones neurales.

-eh? ¿Turistas? ¿Por qué harían algo así?

-Shhhhh, a quien le súper-importa, la película acaba de ponerse super-intersante.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Aunque Misaka habia destruido la mayoría de las facultades que se encargaban del proyecto Radio Noise durante el incidente de las sisters y Accelerator se habia encargado de que de manera definitiva no se llegaran a producir nuevas clones de Misaka Mikoto, esto no significaba que los equipos necesarios para clonar seres humanos ya no estuvieran disponibles, de hecho como era natural en ciudad Academia, la tecnología de clonación habia avanzado de manea terrible desde el final de la segunda guerra mundial.

Los científicos del lado oscuro entonces recibieron una orden extraña desde los más altos mandos de Ciudad Academia.

Recibieron una muestra de ADN y los patrones neurales de una joven chica.

No era una esper de nivel alto, de hecho no era una esper de ninguna clase y por su apariencia lo único extraño en ella era su cabello rosado.

Habían tardado 2 semanas en madurar un grupo de 7 clones hasta la edad de 16 años dentro de las incubadoras especiales, la nueva tecnología permitía madurar clones en tiempo record y luego de ello una vez fuera de la incubadora no experimentaban deterioro genético ni envejecían prematuramente y podían vivir décadas más.

-bien, bien, no están nada mal. –dijo un científico de otra rama, que habia venido a revisar las clones.

El hombre se habia acercado a una de las incubadoras donde una de estas chicas de cabello rosado flotaba desnuda, su cuerpo experimentaba espasmos musculares a intervalos regulares similares a aquellos que experimenta un feto en el vientre de su madre.

-cuanto falta para que maduren hasta los 16 años. –pregunto.

-ya alcanzaron los 16 años, tan solo que sus genes no incluyen el desarrollo de mayores atributos sexuales secundarios. –dijo una mujer, la científica encargada de velar por su desarrollo.

-o más fácil de decir, son planas. –dijo el hombre. La mujer levanto una ceja.

-no nos habrán hecho clonarlas por alguna desviación sexual de algun alto mando verdad. –pregunto la mujer.

-para nada, si alguien quisiera un ejército de Lolis de pelo rosado para su harem habrían mandado a clonara a Tsukuyomi Komoe.

-¿entonces para que las quieren?

-según tengo entendido estas chicas tienen una mutación genética especial que les interesa a los altos mandos, así que las clonaron para poder analizarlas, respecto a eso, necesito que las actives, me las llevo.

La científica reviso nuevamente los papeles que el hombre le habia dado al llegar, y ahí decía que efectivamente se las iba a llevar, no tenía por qué retrasarlo entonces.

La mujer fue a una consola en una habitación paralela a las de las incubadoras y apretó un botón con el que las incubadoras empezaron a evacuar el líquido que contenían, y luego abrirse.

Las 7 chicas quedaron sentadas en el suelo de las incubadoras en las que habían sido fabricadas, confundidas y aturdidas, mirando de un lado al otro con ojos llenos de asombro, pronto una de ellas empezó a llorar y las demás le siguieron.

-me olvidaba que son como neonatos. –dijo el científico molesto por el escándalo.

Pero esto duro poco, ya que un par de enfermeros que le habían acompañado con pistolas administradoras de medicamentos y las pusieron sedantes a las chicas que se quedaron rápidamente dormidas, luego las pusieron en camillas y las cargaron en un vehículo oficial.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

-¿Dónde estoy? ¡¿Quiénes son ustedes?! ¡¿Por qué estoy desnuda?! –dijo Louise despertando de repente en un habitación blanca, varias personas de entre mujeres y hombres la estaban mirando.

-1 .LKHJ EWE- {XCVBHN, L¨} SQL #7 Louise. –dijo un hombre acercándose a ella con una pequeña linterna en la mano.

Louise intento alejarse, pero su cuerpo se sentía pesado, en lugar de ello, Louise cruzo sus piernas y tapo su pecho con sus brazos.

-reflejos normales y buena condición muscular, todo en orden, ¿sabes quién eres? –pregunto el hombre.

-yo... yo soy Louise de la Valiere, ¿que estoy haciendo acá? ¿Qué ha ocurrido?

-es curioso ver a una clon recién nacida teniendo tanta autoconciencia. –dijo una mujer que estaba en el fondo del salón, ella estaba revisando unos papeles.

-¿clon recién nacida? ¿De qué están hablando?

El hombre le respondió. –tú no eres humana, eres solo una copia de la verdadera Louise de la Valiere, igual que tus hermanas. –dijo indicando a un lado.

Louise siguió la mirada y no entendió bien lo que estaba viendo.

Habían otras 6 chicas con sus cuerpos idénticos al suyo propio, salvo que sin ombligo, estaban dentro de capsulas de soporte vital y cables brotaban de sus cuerpos, cascos encerraban sus cabezas y no permitían ver sus rostros.

-que-que-que ¡SAITOOOOOOOOOOOOO AYUDAMEEEEEEEEEEEEE!

-cállate niña, nadie te va escuchar.

-tenemos que agradecerte, gracias a tu curioso poder una nueva era de exploración tu pequeño mundo va a ser fascinante de conquistar, así que nos ayudaras abriendo un portal a tu hogar.

-jamás no lo hare.

-no tienes opción. Conéctenla a la red neural.

Louise no pudo luchar, cuando un casco automáticamente bajo atrapando su cabeza.

Ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

En algun lugar cerca de la capital de Tristein.

Repentinamente un haz de luz salió disparado hacia el cielo y un gran portal más grande de los que jamás habían visto en Halkigenia.

Desde el palacio real de Tristein pudieron ver este haz de luz disparándose a la distancia.

La reina Henrietta fue de las primeras que vieron este extraño fenómeno -¿pero qué es eso?