Hace mucho tiempo existió una joven de largos cabellos rojizos y de linda contextura. Su piel era pálida y sus ojos color marrón rojizo. Ella solía ir a pasear en el campo de flores que había detrás de su casa, amaba estar ahí era su lugar preferido.
Un día caminando por el hermoso campo de flores encontró un árbol que jamás había visto, de él hermosas flores rojas caían. Ella se acercó y el aroma que producía era tan exquisito que de repente el sueño empezó a apoderarse de su cuerpo, se recostó sobre las flores y sus ojos lentamente comenzaron a cerrarse.
Dulces sueños hermosa – se escuchaba en el fondo una dulce voz.
*sueño*
Al despertar estaba en una recamara elegante y ella recostada en una fina cama. Ya no tenía puesta su ropa de siempre, ahora traía un hermoso vestido de princesa de tonos rosado pastel y amarillo durazno.
- ¿Q-qué sucede? – Se cuestionaba
- Hola princesa – la saludaba desde un asiento el mimo – que bueno que despertaras, hoy hay un baile y no tengo pareja ¿quieres bailar conmigo? – ella sonrojada lo mira puesto que jamás había visto a un chico o mejor dicho hablado con uno
- S-s-si – aceptaba en lo que el mimo se acercaba y tomaba su mano para poder besarla
- Mi nombre es Mime pequeña dama – Y-y yo… Flaky – su voz sonaba temblorosa.
En la sala principal había muchas personas bailando armoniosamente, Flaky alucinada se puso a bailar con el peli-purpura – ¿Te estas divirtiendo? – Pregunto el joven – Si nunca había venido a estas fiestas, me siento feliz – respondía la pelirroja
- ¿Sabes? Puedes venir cuando gustes yo aquí estaré para poder complacerte – entonces lo miro fijamente a los ojos
- ¿De verdad? – el asintió con su cabeza – por su puesto Alice, siempre que tú quieras puedes volver – ella sin darse cuenta del cambio de nombre se apoyó en el pecho del oji-violeta, siguieron bailando hasta que ella despertó.
*Fin sueño*
- Oh – decía mientras abría sus ojos – Era solo un sueño – se estira – Fue maravilloso, quisiera volver mañana – se levanta y camina hacia su casa donde su madre le tenía preparada la cena. Pero no se dio cuenta que arriba del árbol estaba el chico de cabellos morados observándola – Y así será Alice.
Y así fue todos los días ella iba al árbol donde dormía y tenía esos hermosos sueños, pronto comenzó a olvidar su nombre y que tenía un hogar junto a su madre. Su realidad era ese mundo tan perfecto. Hasta que un día su madre la hayo y no la pudo hacer despertar más.
*sueño*
- Hola mime – saludaba la pequeña – ¿hoy será nuestro paseo juntos verdad? – Consultaba
- Si, así es pequeña princesa – le contestaba el mimo. Ella se sento a su lado y decidio contarle sobre algo que para ella era interesante.
- ¿Sabes? He notado que hay un área del reino que nadie conoce, es donde están esos árboles – se acercó a él – deberíamos ir a investigar.
Mime quedo perplejo a tal comentario, se levantó abruptamente y comenzó a gritar - ¡No quiero que vayas jamás allí! ¡Está estrictamente prohibido para ti! – ella se asustó, jamás le había hablado así, él siempre era gentil y amistoso, entonces él se tranquilizó y vio el temor en los ojos de Flaky
- Lo… Lo siento… - estiro su mano para hacerle cariño, sinceramente el sentía un cariño especial hacia esta Alice, podría llamarse amor – Yo, no sé qué me paso – pero ella empezó a llorar y salió corriendo de ahí.
Corrió y corrió a través del pueblo llegando a los limites, adentrándose al bosque, quizás inconscientemente quería llegar ahí – No sé dónde estoy – comenzó a desesperarse al no encontrar salida – ¡Mime! ¡Mime! Mam… - entonces recordó – Mamá… mi mamá, debe estar preocupada y yo aquí jugando a ser princesa debo regresar – entonces al voltearse un árbol extraño apareció – ¡AAAAh! – se cae de espalda.
Asombrada no podía creer que en el árbol tuviera dentro un hombre atrapado, se veía delgado, como si estuviese mucho tiempo ahí encerrado – ¿E-Estas bien? – Pero no hubo respuesta, le levanto la cabeza para ver si estaba dormido – Creo que está muerto – su cara se empalideció - ¡Hay despierta! – le zamarreaba la cabeza, hasta que sus labios le llamaron la atención, ella jamás había besado a nadie y su pecho empezó a sentirse extraño como si tuviera un tambor ahí dentro - ¿Qué me pasa? – se toca el pecho mientras cae de rodillas en las raíces del árbol.
En ese momento el joven del árbol se despertó - Hey tu – ella lo mira asustada – si tú, ¿Por qué me agitaste la cabeza? – Su cara se veía molestia – jeje… - una gotita anime caía – lo-lo siento de verdad pensé que estabas…
- ¿Muerto? – Interrumpe – estar muerto sería mejor que estar atrapado en este árbol. Ella se entristece, por alguna razón también se sentía atrapada
- ¿Y quién eres?
- ¿yo?
- si… ¿Quién eres tú? – una pregunta extraña, con una respuesta muy difícil de contestar
- yo… no… lo sé
- ¿Qué? ¿Cómo no vas a saber quién eres? – Ella lo mira avergonzada - ¿acaso no lo recuerdas?
- La verdad no
- aaaagh – se molesta el peliverde – Bueno yo me llamo Flippy – ella sonrió porque sabia el nombre de aquel oji-amarillo.
Así paso el tiempo y conversaron, más Flaky que Flippy, el por alguna razón no decía nada hasta que de su boca salió una pregunta aún más extraña - ¿Cómo llegaste aquí? – Ella tampoco recordaba eso – Has memoria necesito saber si tu…
- si yo ¿Qué? – Decía algo preocupada
- Moriste – Flaky queda pasmada por la pregunta
- ¿Qué?
- Si… yo morí y estoy aquí encerrado por siempre en este árbol por ese canalla.
Flaky se quedo pensativa de quien se trataría ese canalla. De repente comenzó a recordad, que ese árbol extraño que encontró a las afueras de su casa se parecía mucho al árbol donde estaba encerrado ese hombre, solo que este no tenía hermosas flores rojas ya que sus ramas parecían manos secas.
- Flippy… - él la miro – me… me llamo… Flaky.
- ¿Y eso a que viene ahora? – pregunta a tal comentario extraño
- Yo… me llamo Flaky, llegue a través de un sueño, creo que no podré volver con mi madre nunca más – ella comienza a llorar.
- Oh rayos – decía Flippy mirando a su alrededor – No llores no estás sola – musitaba para tranquilizar a la joven, ella lo miro con los ojos llenos de lágrimas – M-me tienes a mí – decía sonrojándose el peliverde.
Ella sonrió y se acercó hacia su rostro - ¡Hey que haces! – Refunfuñaba Flippy mientras se colocaba más rojo – Tu… También me tienes a mi… - entonces sus labios se acercaron a los de él uniéndose en un beso.
Luego de eso unas campanas empezaron a sonar, ella lo miro por última vez antes de irse y le dijo mientras le acariciaba su rostro – ahora me tengo que ir, pero mañana volveré y te traeré algo de comer – ella se levantó y despidiéndose tiernamente salió corriendo de ese lugar, Flippy ahora ya no se sentía tan enojado como el último tiempo que estuvo ahí, él la quería proteger del maldito ser que la había traído pero no podía salir de ese árbol y la única manera de seguirla viendo era que ella volviese a ese lugar, esperando con anhelo el siguiente día se quedó dormido.
En la copa de un árbol estaba Mime, furioso por la escena del beso, ese beso que él quería darle mientras daban un paseo. Ahora las cosas iban a cambiar. No la dejaría sola desde aquel instante.
bueno aqui la continuacion perdon la tardanza espero os guste... saludos cordiales y dejen reviews
