¿Una foto?

No fue hasta tres días después cuando Hikari recibió la tan esperada llamada. Esos dos días habían sido de lo peor, había estado prendida al teléfono todo el día, temerosa de dejar su casa por las dudas que llamara cuando no estaba y no dejara mensaje. Sin embargo, llamó cuando estaba terminando de desayunar, en el momento en que menos lo esperaba. A la mañana siempre estaba demasiado dormida y no pensaba en nada, por eso le costó reconocer la voz cuando levantó el tubo.

- Hola, Hikari

- Hola... eh... – '¿quién ser�?'

- ¿Cómo estás? Perdoná que no pude llamarte antes!

- Eh... sí... – fue en ese momento cuando la lamparita prendió- Sí, Tk, no importa...

- Bueno, eh... esto te sonará raro, pero tengo media hora antes del ensayo y... bueno, pasaba por acá y... al diablo, que te parece si desayunamos juntos?

- Sí, claro- respondió, mientras observaba la taza de café vacía y las tostadas que no había podido terminar por que estaba llena.

- Voy a ponerme una gorra y anteojos. Y una peluca- dijo, haciendo reír a su interlocutora.

- Está bien, Tk.Creo que voy a poder soportarlo...

- Sora dijo lo mismo y esa noche terminó con mi hermano. Le costó dos meses y medio recuperarse, te acordas?

- Como no recordarlo... de todas formas, ellos eran novios y nosotros no.- Terminó de decir eso y sintió que moría del odio que sentía hacia ella misma.

- Si... – dijo, luego de una pausa.- Por eso mismo... – silencio. Ninguno de los dos sabía que decir.

- Bueno, entonces... cuando pasas?

- Dentro de medio segundo.

- Eh- la comunicación se cortó y el timbre sonó.

- Hola hermosa- dijo Tk abrazándola. Le encantaba su aroma.- Te extrañé mucho.

- Yo también... – dijo, sonrojada.

- En serio?

- No, en realidad no- sonrió ante la cara de odio que le lanzó Takeru, aunque luego rió con ella.- Claro que te extrañé... y, que hiciste estos días?

- Nada productivo- ya habían subido al auto y recorrían las calles de Tokio.- entrenar y todo eso...

- Sí? Bueno, eso es bastante productivo... – Takeru sonrió y miró para otro lado.-

- Dentro de una semana llegan Matt y los demás...

- Cierto – hizo silencio y miró a su amigo. Podía confiar en él, no- Creo... no estoy segura, pero... algo me dice que va a haber boda cuando vuelvan.

- Boda? Taichi y Catherine van a casarse- Hikari rió.

- No, más bien de... bueno, creo que Sora y Yamato volvieron... – Takeru comenzó a reír estrepitosamente y casi choca con el auto de adelante.

- Sí, seguro... Kari, la último vez que estuvieron tenían nuestra edad... ya están grandecitos, no te parece? Fue muy linda su historia y sin duda se quieren mucho, pero no van a pasar de ahí...

- Pero pensalo, ambos tienen 25, son exitosos, y no les queda demasiado tiempo para conocer a alguien... aceptémoslo, todavía se quieren...

- Kari, los pintas como si fueran unos viejos y estén a punto de morirse! Tienen toda una vida por delante- comenzó a reírse y Hikari se sonrojó, ya que pensaba que él se estaba burlando de ella.

- Hablas como si estuvieras celoso de tu hermano y no quisieras que vuelva con Sora- Tk dejó de reírse y miró fijamente a la portadora de la Luz.

- No hay nada que me hiciera más feliz que verlos juntos otra vez- había dejado de reír y la miraba serio.- Sora es como una hermana para mí y fue siempre mi cuñada preferida. Simplemente, me parece que después de todo lo que pasaron ya no hay vuelta atrás.

- Si, tal vez... perdón, Tk- dijo, y miró al piso. Lo había arruinado todo.

- Está bien... de todas formas, por que crees que volvieron- preguntó, con su sonrisa habitual.

- Bueno, te explico. Miyako me dijo q la otra noche cuando estaban en Venecia escuchó pasos y fue a ver a Sora pero no estaba en su pieza. No quiso despertar a Ken por que estaba muy cansado, así que fue a la pieza de Koushirou. Pasó por la de Yamato y cual fue su sorpresa al escuchar la voz de Sora, al menos así me lo contó ella.- Aclaró- Entonces le pareció medio raro, y ya los había visto todo ese día muy acaramelados, y al otro día y todos los días. Así que tal vez...

- Sí, no- Tk sonrió.- Sería lindo verlos juntos de nuevo... Bueno, adonde vamos- preguntó, cambiando abruptamente de tema.- Me muero de hambre.

- Sí, a donde sea... – Hikari no quiso decirle que ya había desayunado y que estaba totalmente llena ya que él cancelaría los planes y se quedaría con hambre, pero la verdad era que no deseaba comer nada. Sentía que explotaría.- Pero...

- No te preocupes, ya sé como hacer para que no me reconozcan- señaló con la vista una bolsa y Hikari la abrió. Tenía una gorra y unos anteojos de sol.- Con eso, nadie se dará cuenta de que soy Takeru Takaishi... solo espera y veras... – Hikari rió y lo miró. Sonreía y manejaba tranquilo. Era igual a cuando eran pequeños, no había cambiado en lo más mínimo. Ahora tal vez era más... sensual? Se sonrojó. Era Tk, su amigo Tk! Su amigo de toda la vida! No podía pensar así de él... o sí?

Estaban desayunando en un concurrido local de avenida, la gente iba y venía apresurada, paraba a tomar un café o una medialuna y luego volvía a salir, y su lugar era reemplazado por otra persona que hacía lo mismo. Ellos parecían los únicos que estaban ahí descansando, sin ningún apuro. Hikari había pedido un jugo de naranja alegando que estaba a dieta, pero Tk se había enojado y le había sumado un pedazo de torta de chocolate y hojaldre y tres medialunas, diciendo que estaba hermosa y que prefería que engordara, entonces nadie iba a mirarla y él iba a sentirse tranquilo, por que él y solo él iba a elegirle esposo, ya que debía ser alguien muy perfecto. Se sentía explotar y quería ir a vomitar como hacía Mimí cuando era joven, pero no era tan insensata. Lamentablemente.

El horario de entrenamiento de Tk ya había pasado, pero ninguno le había prestado atención. Estaban demasiado divertidos recordando eventos pasados y hablando sobre todo y nada, sobre sus amigos, el digimundo, sus mascotas y sus habitaciones cuando eran pequeños. Sin embargo al fin a Tk le dio cargo de conciencia y la llevó a su casa, diciendo que iba a llamar otro día.

- Esperame. No quiero que tengas ninguna cita hoy o mañana, no me importa cuanto te inviten, por que yo quiero verte. Entendido- sonrió y se despidió dejándole un beso en la frente.

Hikari entró sonriendo y se tiró en su cama sonriendo como cuando era una niñita y tuvo su primer beso. Estaba feliz. ¿Enamorada? No. Lo quería mucho y le gustaba, pero no era para tanto. Era su amigo y no se interesaba en ellos de esa manera. Pero Tk... igual no lo vería hasta mañana, tal vez... habría que esperar...

Teléfono. Sin levantarse agarró su celular y contestó sin mirar el número. Silencio.

- Quien es- preguntó, extrañada.

- Perdón- dijo la voz, después de unos segundos de silencio.

- Que? Tk?

- Perdoname, Kari.

¿Pero por que- seguía en silencio y comenzaba a ponerse nerviosa. ¡Tk¡Contestame¿Qué pasa¡Por favor- silencio.¡Tk!

- Hoy pude haberte llamado media hora antes- dijo, luego de un largo silencio.- Pero estuve en tu puerta esperando y no me animé a tocar el timbre... tenía miedo de parecerte muy pesado... por mi culpa perdimos media hora... perdoname, por favor... – clic.

Hikari soltó el teléfono y se acostó en su cama sonriendo. Si, era una niñita nuevamente...

Continuará...

Notas: ¿Qué tal? Me costó bastante por que estoy con un bloqueo de esos... pero está pasando, en serio. Muchas gracias a todas las personas que dejaron sus reviews! Lord Pata, Alexeigirl (no, en esta historia no habrá Kenora y Yamako. Parece q a vos y a Atori-Chan les cayó medio mal que dijera eso, por que ella ya pensó que iba a hacer Yamako en Guerra... no te preocupes, aún me gusta el Sorato! Como habrás notado... bueno, Tk es alto. Mide como un metro ochenta y pico. 1,91. Si, no es tanto. Pero mide eso. Y Hikari 1, 73 m., así q se llevan bastante), Ayumi o HaRu, Naoko, Miki Matsura, Atori-chan (no tenes que pedirme perdón por no haberme dejado un review! Está bien, no importa, es muy raro que yo lo haga... bueno, lo de Tai y Catherine... no te gustan? Me encantan!) y alguien que tal vez se me pasó, y por supuesto q todos quienes la leyeron. MUCHAS GRACIAS!

Ag