Todas las series y personajes aquí pertenecen a sus respectivos dueños.

Nueve soles se iluminaron sobre el firmamento, como puntos de luz que daban la ilusión que las estrellas habían bajado a la tierra. Nueve esferas de fuego con la fuerza de treinta megatones de poder nuclear descendieron sobre la tierra.

Todas las masas de fuego solar se llevaron consigo millones de vidas alrededor de la tierra.

En América la voz corría mientras los grandes poderes intentaban recurrir a sus propias armas nucleares solo para descubrir que ninguna podía dispararse. Así fue en las demás naciones poderosas del mundo, ninguna pudo utilizar su propio arsenal apocalíptico.

El mundo había entrado en pánico.

Sobre la atmosfera, a más de veinte mil metros de altura, un grupo de figuras observaba el principio del fin del mundo.

"Medusa hizo un buen trabajo desmantelando el arsenal de cada país." Hablo Altaír observando como se alzaban las nubes de humo en forma de hongo.

"¿Qué hay de Fenshax? ¿El ritual está listo?" ella dijo de nuevo.

Blitz Tacker respondió sin apartar la mirada del planeta debajo. "ya ha comenzado. Debo decir que esa chica, Homura, hizo un gran trabajo consiguiendo esos misiles. Aunque Corea del Norte también tenía un sistema de seguridad bajo, sus misiles no eran lo que buscaba."

"bien. El hechizo debería desatarse pronto. Iremos con ellos, quiero ver de qué se trata. Después de todo, fue parte del trato…"

Blitz no entendió aquello último, pero no tuvo tiempo para preguntar. Ambos desaparecieron en una pantalla de fragmentos de luz azulada.

[X]

Fenshax sintió el poder de la disformidad fluir por sus venas. Las corrientes del inmaterium se hacían cada vez más fuertes y estaba claro que había más de un demonio de Tzeentch a su favor. Dictaba y pronunciaba multitud de hechizos en la lengua de los demonios, el ambiente mismo comenzaba a deformarse y a cambiar con cada palabra infernal que hablaba. El altar ardía con llamas azules y purpuras, las nueve personas entre ellas no se quemaban, pero sus cuerpos se degradaban cada vez más.

Fue entonces que lo que esperaba llego. Un tsunami de ondas psíquicas de todas direcciones chocaron contra el altar. Un interminable torrente de emociones llenas de dolor, ira y tristeza le azotaron casi arrojándolo al suelo. Millones de almas ofrecidas a Tzeentch se arremolinaron abriendo y partiendo a la realidad misma. Un portal a la disformidad se abrió y la energía psíquica se acumuló en una burbuja enorme que encerraba la esencia de los recién muertos que se recolectaban a cada segundo. La burbuja simplemente siguió creciendo acumulando más y más poder.

De repente un nuevo portal se abrió, este en cambio, no conducía al Empíreo. Por una pantalla de partículas de luz apareció Altaír acompañada de Blitz Tacker siguiéndola de cerca.

"ya casi está completo." Hablo Altaír. Fenshax no le respondió, en cambio siguió cantando los encantamientos necesarios. Blitz pudo sentir un dolor punzante y agudo en sus oídos conforme escuchaba cada palabra impía.

Fue entonces cuando aquella burbuja reventó. Todo un torrente de energía se sacudió, como una onda expansiva, pulsos de energía psíquica se esparcieron por el globo. Una ola de energía disforme paso por cada rincón del mundo.

El dios del cambio había llegado a este mundo.

[X]

Souma por fin había regresado a su casa. Después de tantas reuniones y planes con pocos resultados se había decidido tomar dos días de descanso para liberar algo de estrés. Por esa razón había pasado en el camino a comprar algunas revistas y ponerse al día con las mangas que no había leído en un buen tiempo.

Dejo la bolsa de plástico sobre la mesa y se dispuso a leer el nuevo tomo de la Shonen Jump. Estaba ansioso por saber del nuevo capítulo de HxH que había salido después de todo el hiatus.

Sin embargo lo que leyó no era para nada lo que esperaba.

"¡¿pero qué…!?"

Había comenzado por el primer manga, HxH estaba más adelante, pero leer las historias para niños era entretenido.

Sin embargo lo que encontraría realmente como una simple historia infantil había cambiado por algo totalmente retorcido.

Demonios, monstruos, engendros… en donde se suponía deberían haber escenas de risa y diversión solo había muerte. Los protagonistas de la historia yacían muertos en las viñetas, desmembrados, aplastados, descuartizados… un paisaje infernal, una escena de un pandemónium.

Souma sabía que era imposible. No había forma de que un manga para niños de diez años cambiara de tal modo, ni que los editores permitiesen que se publicara. Entonces hojeo el libro. Todo era lo mismo, en todas partes estaban esos seres infernales, el solo verlos les daba miedo. Podía ver como en algunas mangas los personajes intentaban defenderse contra la legión maldita que de la nada los invadía. Pero aun así, esto era una locura. Todos esos monstruos eran aterradores, el solo verlos le causaba dolor en sus ojos. Y en algunas viñetas podía leer como esos seres miraban hacia él y decían: "iremos por ti."

Saco otro libro, la Young Jump. Encontró lo mismo. Todo era un maldito infierno.

Estaba asustado. No entendía porque. Pero podía sentir algo susurrándole, algo invitándole a hacer cosas que jamás había tenido intención de cometer. Era como un canto seductivo que lo llamaba hacia la oscuridad.

Fue entonces que su teléfono sonó. El tono de llamada lo saco de las trampas en su mente y lo devolvió a la realidad. El contesto la llamada.

"¿Qué sucede…? ¿EH…? ¡¿QUÉ DIABLOS…?! ¡NO PUEDE SER!"

Bajo por las escaleras lo más rápido que pudo hasta la sala. Allí encendió el televisor. Oraba porque todo lo que le habían dicho fuese mentira.

"…una atrocidad sin precedentes que no se había visto nunca antes…"

"…se reportan millones de muertos…"

"… ciudades enteras de Europa han sido destruidas…"

"…Canadá está usando todos sus recursos para atender a las victimas tras el atentado sobre su capital. Aun no se sabe la cantidad de muertos…"

"… Beijín fue borrada del mapa…"

"…Rusia está armando sus misiles nucleares, no se sabe cuándo los usara…"

"… se ha desatado una guerra nuclear…"

"… es la tercera guerra mundial…"

"…numerosos grupos religiosos llaman a esto el día del juicio final…"

¿Qué estaba pasando? ¿Cómo habían llegado a esto? ¿Qué clase de horrible pesadilla era en la que se habían metido? Por un minuto pensó que era un sueño, que solo era una historia. Pero esto era real. Y sabía quién era el culpable del fin de los tiempos.

"Altaír… ¿pero qué has hecho?"

[X]

Gabriel Angelos levanto la vista. Su meditación se había visto interrumpida. Pero no había nadie en la habitación, no, él pudo sentirlo a lo lejos, era apenas perceptible, como una brisa ligera. Pero no había duda, le era familiar y reconocible.

El hedor del caos.

Recuerdos fluyeron por su mente. Sabia de lo que era capaz el caos y que muchas veces atacaban desde las sombras, envenenando a las masas y las mentes de los seres humanos. Era un cáncer que debía ser extirpado de inmediato una vez fuera descubierto.

Y estaba seguro de que ahora mismo el caos estaba en este mundo.

Tomo su martillo de trueno y se dirigió a la puerta.

[X]

Kikuchihara Aki estaba en su oficina. Un representante de Games Workshop finalmente había accedido a corroborar lo que ella había descrito hacía ya semanas. No había sido fácil lograrlo, en más de una ocasión fue amenazada con ser demandada por la compañía, pero al final había conseguido que alguien al menos intentara escucharla. Recién había apagado los videos mostrando a Gabriel Angelos casi aplastando a un par de civiles hace un mes y demás escenas en donde podía vérsele desde diferentes ángulos.

"Así que, lo que me está diciendo ¿Es que el mismísimo Gabriel Angelos, señor del capítulo de los cuervos sangrientos, ha llegado a este mundo por alguna clase de magia extraña y ahora está recluido en una habitación en algún edificio bien asegurado?"

Kikuchihara asintió vergonzosamente. Incluso a ella le parecía absurdo, todo le había parecido absurdo desde que había comenzado.

"si… así es… sé que parece absurdo, pero le estoy diciendo la verdad."

El representante simplemente rio.

"bueno, es una hazaña que haya logrado poner de su lado a un marine espacial. Aunque el hecho de que sea Gabriel Angelos le da ventaja. Tienen suerte de que no fuera de los templarios negros o de los Charcharodones."

El representante le dio un sorbo a su té y continúo.

"sin embargo, Games workshop aun considera que su historia es un tanto… como decirlo… sublime. Por lo que me ha dicho, hay varios personajes de series famosas involucradas en esto, cualquiera pensaría que se trata de propaganda por parte de la industria del entretenimiento."

Kikuchihara frunció el ceño ante esas palabras. "le aseguro de que no se trata de ninguna clase de acto o propaganda, Matsumoto-san. Lo que ha sucedido los últimos meses ha sido completamente cierto. El gobierno ha estado tratando de mantenerlo en un perfil bajo para evitar problemas con la ciudadanía."

"aun así." Hablo el representante. "esto es verdaderamente demasiado extraordinario para creerlo. Puede que le crea un par de cosas, pero ¿entonces qué? Games Workshop no se va a quedar callado por esto. Necesitan algo fresco que les permita entenderlo. Y no creo que los videos que me ha mostrado sirvan de mucho, como ya he mencionado, podría ser propaganda a los ojos de mis jefes. Y lo peor de todo ha sido la propuesta que nos ha dado, no se puede cambiar el Lore de la noche a la mañana, los fans son muy estrictos con el Lore. Solo basta ver lo que paso con los marines primaris."

Kikuchihara simplemente suspiro. "mire, haremos esto. Voy a traerlo aquí y presentárselo. Creo que esa será la mejor forma de convencerlo."

"de acuerdo, pero si es falso le aseguro que…"

El representante no pudo terminar, pues una secretaria había entrado insólitamente a la oficina. El hecho de que no hubiera llamado primero era demasiado descortés, pero el hecho de que ella jadeara y sudara con una expresión de pánico daba a entender que algo estaba pasando.

"… las noticias… Altaír ha… ¡vengan por favor!"

Kikuchihara no dudo y encendió el televisor de su oficina, busco el canal de noticias y casi cae al darse cuenta de lo que estaba pasando.

De alguna forma o razón se habían disparado nueve misiles nucleares desde corea del norte y todos ellos se habían estrellado en lugares poblados del mundo. Ni siquiera los sistemas antimisiles más avanzados habían logrado interceptarlos.

Siete de estos misiles se habían estrellado en Europa, uno en China y el último en Canadá. Miles de millones de vidas habían sido borrados en un instante.

Kikuchihara apenas y podía respirar por entender lo que estaba pasando ante sus ojos. Estaba pasando lo que temía, Altaír había dado el primer golpe y había sido uno devastador.

El teléfono sonó, duro un buen rato hasta que la conmoción se disipo un poco de la cabeza de Aki. Ella presiono el altavoz del teléfono y respondió.

"¿Kikuchihara-san? ¿Me escucha?"

Ella no dijo nada, estaba entrando en shock y apenas podía escuchar lo que le decían.

"… escucha. Algo muy ¡muy! Extraño está pasando. Varios mangas están siendo cambiados por alguna razón. Es… como si demonios infernales se colaran en las historias, hay casos de lectores que se volvieron locos afirmando que el solo verlos les causaban dolor a la vista. Están en todas partes, sé que esto tiene algo que ver con Altaír, pero no estoy seguro de que pudo haber hecho para provocar esto. Por lo que sabemos no podría hacer algo de tal magnitud…"

"… no sin ayuda." Hablo Matsumoto quien no dejaba de ver la pantalla. Kikuchihara reacciono a esto, al fin le creía, pero de una manera demasiado drástica.

Matsumoto se levantó de su lugar.

"hey, dime qué clase de demonios son. Descríbelos."

Al principio tardo un poco para asimilar lo que le estaban pidiendo, pero tras unos momentos finalmente reacciono.

"varían de historia a historia. Hay unas extrañas criaturas de color rosa que parecen tener el rostro en el torso. Solo saltan de un lado a otro con una rara naturaleza jovial. Hay unos extraños monstruos sin cabeza que expelen humo y fuego del lugar en donde debería estar esta. Y hay demonios parecidos a aves retorcidas, son los más extraños y peligrosos."

Matsumoto simplemente se quedó en silencio, pero en sus ojos podía verse que intentaba procesar la información lo más rápido que podía. Y también podía verse un terror que solo podría encontrarse en alguien que había revivido una realidad terrible.

"Demonios de Tzeentch…" dijo en un susurro venenoso que mostraba que su personalidad había cambiado drásticamente.

[X]

Selesia había llegado a este mundo hacía ya varios meses. En todo este tiempo había disfrutado de cosas que no había experimentado en su mundo y vivencias que la parecían joviales y placenteras. Este mundo tenia cosas que no había en su mundo original, era más consistente, con capas de realidad diferentes, pero que se sentían como si debían de existir. En todo este tiempo ella había llegado a la conclusión de que este mundo era hermoso.

Pero toda esa idea había muerto junto a las millones de personas que habían perecido hace unas horas.

Ella no era ajena a la muerte. Conocía el sabor de la sangre, había tomado numerosas vidas de las cuales no se arrepentía por ninguna. Estaba convencida de que lo había hecho por un bien mayor y que si hubiera dejado continuar a esas vidas muchas más habrían sufrido.

Pero esto era diferente.

Un poder tan grande como para acabar con tanta gente y en tan poco tiempo le parecía algo imposible, absurdo, injusto. Pero más que nada, horripilante.

Las lágrimas no dejaban de correr por su rostro mientras pensaba en todos esos inocentes que habían muerto de forma tan despiadada, ni el más retorcido de los villanos en su mundo habría pensado en realizar algo como esto.

A su lado, Meteora solo ofrecía una mano sobre su hombro. A pesar de la naturaleza seria e irascible de su amiga, sabía muy bien que por dentro estaba tan llena de pesar como ella.

"Meteora…" Selesia hablo, era apenas un susurro, pero podía oírse. "es… ¿es este en verdad el mundo de nuestros creadores?"

Meteora no decía nada, parecía analizar la pregunta, tratando de ver en ella un significado más profundo. Pero no había nada de filosofía, era una pregunta que haría un niño tratando de buscar el confort de un padre. Eso era algo a lo que ella no sabía cómo reaccionar.

"desde el principio sabíamos que este mundo era muy diferente a los nuestros. Conocíamos el potencial de ellos. Pienso que… ellos crearon nuestros mundo para escapar de la realidad de este…"

Selesia enjugo sus lágrimas y miro hacia el cielo, había docenas de constelaciones que no existían en su mundo original. Desde el techo de este edificio podía sentir que casi podía tocarlas, se sentían tan reales.

Pero un anhelo en ella comenzó a formarse, un deseo que no había experimentado de nuevo ya hace mucho.

"… quisiera volver a casa…" dijo ella sin dejar de mirar al cielo nocturno.

[X]

El paisaje del ártico era algo majestuoso. Si, desolado, pero con una belleza inmaterial y misteriosa que te llegaba al alma. Como un gigante que susurra por el viento gélido, silba por la nieve que no deja de caer extenuando cada amanecer y anochecer. También era algo a lo que se debía temer. Un desierto enteramente de hielo sin civilización o animal alguno a la vista y con un frio capaz de matar a un adulto en cuestión de minutos.

Para Jin era una vista de mención, algo que no cualquiera vería en su vida. Ni siquiera en Border podría tener ese lujo.

Pero no estaba aquí solo para admirar el paisaje. Había una razón por la cual había llegado hasta aquí. Le había tomado tiempo pero finalmente estaba cerca.

Normalmente, para un humano, no, para un ser con pocas capacidades, sería imposible encontrar esa anomalía. Suma eso al factor climático y tendrías una base perfectamente oculta de los ojos de curiosos.

Pero para Jin no había nado oculto. Su Side effect le permitiría ver las posibilidades que podría tomar y gracias a ello hallar su objetivo no había sido difícil.

Fue un iceberg. De unos diez metros de altura. Una montaña de hielo que se había quedado atrapada en el océano congelado del polo norte. No habría llamado la atención, había sido diseñado para que así fuera. Solo los dueños de esta fortaleza tendrían derecho a saberlo.

Jin avanzo con confidencia. Su Side effect le había avisado, este era definitivamente el lugar.

Y parecía que los dueños lo habían notado también.

Con velocidad que desafiaba la vista, cuatro seres salieron a su encuentro. Vio las figuras de tres hermosas mujeres, sus rasgos y curvas atrapaban la vista y los tentaban con sus cuerpos. Eran bellas, más bellas que cualquier mujer que hubiera visto.

Pero esa belleza era monstruosa, porque esas mujeres no parecían sentir malestar alguno por el frio a pesar de estar casi desnudas. Eso y sus ojos de color negro con iris de maldad carmesí.

Ellas se abalanzaron contra Jin. Sus velocidades eran antinaturales, atraparían a alguien y lo desmembrarían fácilmente. Pero Jin podía predecirlas, sus movimientos tampoco le eran demasiado, pero no se atrevería a bajar su guardia contra un enemigo que no conocía del todo.

Las cuatro doncellas vampiras se lanzaron sobre el, todas buscando cortarlo en pedazos. En un combate como este tenían la victoria en el bolsillo.

Si su oponente fuera un humano ordinario.

Un antinatural brillo exudo de sus manos. Haces de luz tomaron forma como si fueran fluidos imposibles. Hojas de dorado resplandeciente se formaron en sus palmas como cuchillas medianas. Jin las blandió con maestría, como extensiones de su cuerpo. La incandescente luz de las cuchillas corto la carne de una de las doncellas. Un siseo se escuchaba de la piel carbonizada. Las doncellas vampiro obviamente tomaron esto como una grave ofensa y con una ira asesina se abalanzaron sin pensar contra Jin.

A la larga, este combate habría sido ganado por las doncellas vampiro. No solo lo superaban en número, sus habilidades raciales le daban una mayor ventaja contra Jin. Este tenía un cuerpo de Trion, era claro, podría ser más fuerte que ellas, pero si llegaran a conectar una herida seria, se fugaría todo su Trion hasta perder su cuerpo del mismo. Y sin Bail-out, estaría totalmente indefenso.

Jin aprovecho el descontrol que había provocado, y con una velocidad que desafiaba a las leyes de la física, corto los brazos de dos de las doncellas vampiro antes de cortar a través del esternón de otra. La última fue apuñalada en el vientre, esto tal vez no habría sido gran cosa para ella, pero el scorpion usado por Jin podía tomar diversas formas y una vez que la hoja atravesó la carne cambio de forma para esparcir cuchillas dentro del cuerpo.

Las cuatro doncellas vampiro yacían sobre la nieve sus heridas se estaban regenerando, no a una velocidad considerable, pero en pocos minutos estarían de nuevo listas para continuar. Jin podría haberlas acabado, pero eso solo agravaría la situación y tenía que asegurarse de que 'esa' persona lo escuchara. Se acercó más al iceberg y una vez que estaba a unos seis metros de distancia hablo.

"no he venido aquí a pelear, ni he venido como una amenaza. Vengo a dar una advertencia. Debo hablar con Ainz Ooal Gown y entregarle una información sumamente importante."

Por algunos minutos no paso nada. Las doncellas vampiro ya estaban casi curadas y se estaban preparando para un segundo round, esta vez podría verse una sed de sangre aún mayor en ellas.

Pero entonces un portal de abrió. Era negro como el abismo y parecía tragarse la luz. De este salió una mujer, era sumamente hermosa, aún más que las doncellas vampiro. Su piel era pálida y tersa y su cabello estaba elegantemente recogido. Ella ajusto sus anteojos con una de sus manos blindadas con uno de los guanteletes que las cubrían.

"¿Qué sucede, humano? ¿Qué puede ser tan importante como para necesitar la atención del ultimo ser supremo?"

Jin inhalo y exhalo, lo que estaba a punto de decir podría condenarlo, pero era una apuesta que debía tomar.

"porque se lo que está sucediendo, se quién está detrás de todo esto y se lo que pasara… y porque se quién es la persona que asesino a Lupus Regina Beta."

[X]

Las pléyades. Son técnicamente las guardianas del noveno piso de la gran tumba de Nazarick. Habían sido diseñadas para enfrentar a un buen número de enemigos gracias a su perfecto trabajo en equipo y sus capacidades y habilidades propias de cada una. Cada una tenía un rol así como una personalidad. Aun si sus niveles eran menores a los guardianes de piso, podían enfrentarse a uno, e incluso ganar si estaban todas juntas.

Pero era fácil de saber que si eran separadas no serían un enemigo invencible. Se había demostrado ya antes.

Pero aun así, por si solas eran considerablemente fuertes, lo suficiente como para realizar algunas tareas de las cuales solo ellas podían cumplir.

Claro, exploración y reconocimiento no eran parte de esas tareas. La guardiana de piso, Aura, podría hacer un trabajo docenas de veces mejor. Pero ella estaba demasiado ocupada en una misión encargada por el mismísimo ser supremo. Así que por lo tanto la tarea de explorar más del mundo había sido encomendada hacia ellas.

Cada una había tomado uno de los seis caminos diferentes desde el polo norte. Sus órdenes eran ir hacia el polo sur volando, ya sea por medio de Items o Hechizos investidos en sus ajustes, y regresar entregando un reporte de todo lo que habían visto. Además de eso les habían dado ítems para ocultarse y de infiltración, aunque algunas no lo necesitaban.

Yuri Alpha iría hacia América, Lupus Regina Beta pasaría por China, Narberal Gamma iría por Inglaterra, Solution Epsilon se movería por Rusia, Shizu Delta se infiltraría pasando Medio Oriente y finalmente Entoma Basilizza Zeta visitaría parte de África. Esas habían sido las órdenes entregadas por Demiurge quien poseía una gran parte del mando otorgado sobre las acciones a tomar en este mundo.

Se sabía que tardarían días en ir y regresar, Demiurge incluso podía especular meses antes de que regresaran. Después de todo, había muchas cosas que ver. Demiurge también las había equipado con un par de demonios de sombras a cada una. Ninguno de ellos era para el combate, en cambio, eran para entregar mensajes en caso de que alguna pasara por un contratiempo.

Después de un tiempo ya habían regresado. La primera en volver siendo Yuri Alpha que había tardado solo dos semanas en ir y volver y había traído consigo una cantidad sustancial de reportes sobre el continente y sus países.

Tras un par de semanas casi todas sus hermanas habían vuelto, solo Lupus Regina Beta era la última, pero considerando su naturaleza era fácil pensar que se pasaría el tiempo jugando por aquí y por allá.

Era precisamente un mes cuando Lupus Regina había decidido que era tiempo de volver. Eso no lo había decidido ella, si fuera por ella se habría quedado más tiempo.

Lo que la había hecho retirarse era una explosión enorme que había surgido de una especie de proyectil que había caído sobre Beijín borrándola del mapa.

Ella no entendía esa magia, para ella parecía un hechizo de undécimo nivel, algo que solo el ser supremo podría usar.

Y sin embargo, estos humanos lo poseían.

Ella jamás había pensado que los humanos eran una raza a considerar. Los humanos que conocía eran débiles, sin habilidades impresionantes ni armas poderosas. Para ella solo eran insectos a los cuales pisotear cuando se sintiera aburrida. Se suponía que así fuera.

Claramente había subestimado a la humanidad.

Lupus Regina había oído hablar del hechizo de undécimo nivel que Ainz-sama había usado para vencer a Shalltear. Según Aura-sama, había cristalizado todo en un radio de quinientos metros quemando y destruyendo todo en un pilar de fuego increíblemente caliente. Ese hechizo era fuerte, sin duda.

Pero no era nada comparado con un misil termonuclear de treinta megatones.

Era como si una estrella hubiera bajado a la tierra. Había quemado todo hasta los cimientos en un rango de kilómetros y destruido una gran porción unos kilómetros más lejos.

Y estando ella a veinte mil metros de altura pudo ver como hacia el oeste varias más explosiones como esta se formaban.

Si los humanos tenían una gran cantidad de estos hechizos de undécimo nivel que podían usar sin tiempo muerto como lo sería un verdadero hechizo de súper nivel, entonces debía dar esta información a Ainz-sama inmediatamente.

Y por eso partió a toda velocidad hacia el norte.

El frio la estaba molestando. Por eso decidió bajar más. Cinco mil metros sobre el nivel del mar eran suficientes. De cualquier modo, ella estaba usando invisibilidad, no podría ser vista.

Debía apresurarse, por eso decidió pasar por una gran meseta. Los humanos le decían 'El Tíbet' por lo que había reunido, también era llamado el techo del mundo.

Fue en este lugar que ella sintió algo, como un eco insonoro que se esparció por todos lados yendo por los cuatro vientos. Era una sensación extraña, como un impulso que la llamaba por 'algo' ella no entendía que era, pero no tenía intención de hacer caso a esa voz dentro de su cabeza.

Cuando miro hacia abajo vio a un grupo de personas. Uno de ellos era un hombre vestido en una armadura enorme. Esta brillaba con símbolos y runas extrañas mientras que de su cuerpo salían energías extrañas pero poderosas. '¿Está usando magia?' ella pensó. Se veía como magia, aunque nunca había visto una como esa. Pero definitivamente esto podría ser una buena pieza para su reporte.

Se acercó más. Había más personas con ese ser en armadura. Una era una chica con cabello de plata y un hombre con gafas y una gabardina. Ambos simplemente observaban lo que estaba pasando.

Vio una especie de esfera de energía formarse sobre un altar con cuerpos humanos mutilados. Retorcidas energías surgían de esa esfera. Como un torbellino de poder inexplicable que desafiaba a toda lógica. Era magia, ella estaba segura de eso, pero no podía entender qué clase de magia. Era extraña, distinta… caótica.

Fue entonces que aquella esfera 'estallo' y una serie de ondas de inexplicables fuerzas se esparcieron por todos lados. Ella no sintió nada, pero no podía entender que es lo que habían hecho. 'si Ainz-sama estuviera aquí, sabría qué era eso'.

De repente vio algo, un destello, apenas perceptible. Se movía a velocidad tal que si no fuera por sus habilidades raciales probablemente no habría podido verlo Este fue seguido por dos más que mataron a los dos demonios de sombras al instante. Sintió sus instintos elevarse, debía ser rápida.

Pero no había sido del todo suficiente. Un dolor se extendió por su brazo, cuando reviso pudo ver la hoja de una espada clavándose en su antebrazo.

Era imposible, ella estaba a una altura considerable y no solo tenía magia de invisibilidad, también estaba usando hechizos para ocultarse de varias formas así como protección. Ella arranco la hoja de su brazo. Después de algunos segundos la herida comenzó a cerrarse, tras poco tiempo apenas y había rastro de que había sido lastimada.

Pero había algo imperdonable. Habían roto el traje de sirvienta que su creador le había dado.

"¡TU….! TÚ, TÚ, TÚ, TÚ, TÚ… ¡LO ROMPISTE! ¡TE MATARE! ¡TE MATARE Y NO DEJARE NADA DE TI! ¡TE TORTURARE LENTA Y DOLOROSAMENTE HASTA QUE PIDAS QUE ACABE CONTIGO!"

La furia la llamaba. Materializo la enorme cruz que usaba como arma. No se preguntó cómo ni porque, sabía que la responsable de esto había sido esa chica de uniforme militar y cabello de plata. Después de todo estaba en su mano una espada igual a la que le había atacado.

Concentro toda la fuerza que pudo, este ser inferior se había atrevido a romper unos de los pocos regalos que su creador le había dejado. Ella tenía que morir, no importaba como. Hizo descender su arma, esta vez no sería como aquel troll, no, esta vez ella la pulverizaría.

Hizo contacto. Pero no de la forma que esperaba.

Si, había alcanzado a la chica de plateado, pero no había recibido daño alguno. Ella había bloqueado su ataque con solo una mano. Tal fue su sorpresa, ella era una de las pléyades más fuertes, había sido creada por dioses. Era imposible que un ser inferior como este detuviera su ataque de una forma tan causal.

Y sin embargo, sus ojos le clavaban toda la realidad.

"debo admitir que eres más fuerte de lo que pensaba." Dijo la chica de uniforme militar. "pero tu fuerza no es más que un comando establecido por un código. Eres predecible, sin experiencias. Fácil de manejar."

Lupus Regina sintió el frio metal de una de las espadas atravesar su vientre. Esta sin embargo, no era la espada que cargaba su enemiga. Le había alcanzado desde detrás.

Pronto más espadas fueron hacia ella. De todas direcciones, volaron a velocidad imposible y atravesaron su cuerpo. Seis hojas estaban ahora alojadas dentro de sus entrañas.

Más no se atrevió a gritar de dolor. No le permitiría ese lujo a este ser inferior. Este insecto seria aplastado sin importar nada. Se quitó todas las espadas y curo sus heridas con [greater healing], ella tenía más resistencia, sabía que solo debía alargar esto y su enemiga caería. De nuevo centro su agarre y descargo una tormenta de golpes sobre ella.

Cada golpe tenía una fuerza increíble que traicionaba la lógica de su tamaño. Era un ataque feroz, intentaba golpear por todos los lados posibles haciendo todo el daño que pudiera. Pero cada golpe era bloqueado o desviado ya sea por la mano o las espadas de Altaír. Por unos minutos se mantuvieron a la par, era como si la fuerza de ambas fuera la misma. Pero la mirada tranquila de Altaír en contraste al rostro lleno de ira de Lupus Regina, no parecía dar a decir que estaban en las mismas condiciones.

Finalmente la pléyade de Nazarick retrocedió. Altaír se quedó en su lugar, no parecía tener intenciones de perseguirle. Eso era más de lo que Lupus necesitaba. Esta última extendió su mano y lanzo un hechizo. Un pilar de fuego descendió sobre Altaír cubriéndola del todo.

Era una magia de octavo nivel. Era más que suficiente para acabar con aquel insecto. Y si quedaba con vida, la aplastaría aún más y luego la sanaría para seguir aplastándola. Sonrió al pensar en multitud de cosas sádicas que le haría.

Pero algo paso, algo que era imposible. LupusRegina grito, su piel ardía y un dolor insoportable se extendía por su cuerpo. Su piel se carbonizaba intensamente y sus órganos parecían estar llenándose de agujas. ¿Eran estos los efectos de ese hechizo? No, imposible, Altaír estaba en medio del pilar de fuego, ella es la que debía de estar siendo incinerada, no ella.

Y sin embargo, el hechizo la estaba afectando a ella. Altaír solamente estaba allí, de pie y sin mostrar molestia alguna. Aun si un muro de fuego tan caliente como un volcán la rodeara, ella no estaba recibiendo daño alguno.

"Holopsicon, Décimo cuarto movimiento del cosmos. La vicisitud de la fortuna. En donde la lógica aplica yo la reformo. Ya sea por el destino aplicado por mi enemigo o por mi aliado. La causalidad será cambiada y serás tú quien sea testigo de eso."

Lupusregina cayó de rodillas una vez que el efecto termino. Su HP estaba peligrosamente bajo, ella podía sentirlo. No podía entenderlo, pero algo estaba mal. Ese hechizo no podría haberle causado un daño tan grande. Al menos debería haberle quitado una cuarta parte de sus HP's. ¿Por qué era eso? ¿Qué estaba pasando?

"¿Qué has hecho?" pregunto en ira Lupusregina. "¿Qué clase de poder usas? Solo los seres supremos pueden derrotarme. Él vendrá por ti. Aun si muero, él será quien acabara contigo."

"puedo controlar la causalidad y el destino. Puedo cambiar la lógica y alterar la realidad." Altaír sonrió y hablo mientras avanzaba hacia ella. "¿Qué puedes hacer tu contra mí? He visto campeones que podrían aplastarte como a un insecto y seres que están más allá de tu comprensión. Tu hora final se acerca, es momento de que esta danza termine."

Altaír materializo otra espada. Esta, sin embargo, era totalmente distinta de las que había estado usando. Era retorcida y extraña, como una bizarra forma que le hacía doler los ojos no podía tener lógica. Su hoja cambiaba de color constantemente y su empuñadura parecía estar hecha de materia viva con un ojo que miraba fijamente.

¿Estaba perdiendo? ¿Ella? ¿¡Una de las creaciones de los seres supremos!? ¿¡Una pléyades!? ¡Imposible! ¡No había forma! Los insectos debían postrarse ante sus pies y quedarse callados mientras los aplastaba. Incluso los humanos… pero, incluso después de ver aquellas armas ya no podía pensar lo mismo. Ella debía entregarle esta información a Ainz-sama lo más rápido posible.

"[greater hea-]" pero ella no pudo terminar de lanzar el hechizo. Sintió un nudo en su garganta, luego un dolor, y luego la falta de palabras. Altaír le había cortado el cuello apenas evitando el hueso. Sintió una extraña sensación envolverse por su garganta, un sentimiento sofocante que le estaba causando algo. ¿Qué era? Ella lo desconocía. Ella decidió esperar a que sus capacidades raciales cerraran sus heridas. Al menos tenía que escapar con esta información.

"sirves a un rey falso." Continúo Altaír. "cuando podrías expresar tu lealtad hacia un blanco más grande. Aquí eres débil, fácil de derrotar. Pero si vienes con nosotros tendrás poder ilimitado."

Altaír se agacho estando a la altura de Lupusregina para hablarle de cerca, acerco su boca cerca de su oído y como si fuera un susurro seductor, le hablo.

"Únete al Caos. Jura lealtad a Tzeentch y nunca más experimentaras lo que sentiste. Nunca más sentirás temor y nunca más serás débil."

Altaír se retiró justo a tiempo para evitar que Lupusregina le arrancara un trozo de carne de la cara. La expresión de la última era de evidente furia. Sus ojos parecían estar inyectados en sangre y su cabello parecía erizarse al igual que una bestia.

"… tu… te atreves a burlarte de mi lealtad." Su voz era baja debido a la herida que aún no sanaba por completo, pero una ira igual a un volcán podría escucharse desde adentro. Ella libero una corriente de sed de sangre, tal magnitud de intención asesina habría hecho acobardar a cualquiera, pero nadie allí sentía lo más remoto a miedo o preocupación. "jamás traicionaría a Ainz-sama… preferiría morir antes que ello… pero a ti… ¡A TI TE MATARE SIN IMPORT…!"

Una mano rodeo su boca en un agarre de acero. La fuerza con la que la sujetaba Altaír era como la de un gigante que cierra entre sus manos a un humano. "que lastima…" dijo esta última, y la arrastro sujetándola de la boca hacia el altar.

Ninguno de los dos que acompañaban a Altaír se había movido. Se habían quedado ahí como simples espectadores a la espera del fin del espectáculo.

Después de llevarla por algunos metros, y tras inútiles golpes, rasguños y pataleos. Ella la levanto evitando que sus pies tocaran el suelo. Estaba a un metro de distancia del vórtice de energía disforme que aún quedaba en el altar.

"te daré la muerte que pides. Pero te darás cuenta de que la muerte es la menor de las preocupaciones que existen."

Y como un títere al que le habían cortado los hilos, arrojo a la sirvienta de Nazarick hacia el reino del Inmaterium.

[X]

La disformidad es inmensurable, ajena, ilógica, imposible, infernal. Las palabras no serían suficientes para poder siquiera describir una fracción de esta. Era un plano más allá de la realidad y más allá de las dimensiones que incluso eran ajenas en su propio sentido.

El empíreo podía leer tus emociones, pues era de eso que se alimentaba. Emociones nacidas de seres por todo el universo que servían de alimento a los demonios que habitaban el reino del caos.

Y aquellos desafortunados que caían en las garras de la disformidad acababan de las peores formas posibles. No importaba si fueras humano, Xeno, u otra cosa. Con tan solo una pizca de emoción sería suficiente para condenarte.

[X]

"y por eso Nar-chan, deberías al menos memorizar los nombres de los humanos. Es útil cuando estas en medio de una misión." Solution Epsilon hablo mientras vertía más de té en la taza de porcelana firmemente labrada.

"¿es tan necesario?" contesto Narberal Gamma. Para mí son solo insectos que no merecen la atención.

"todas lo hacemos para hacer más eficiente el trabajo encargado por Ainz-sama. Por eso recordar nombres es algo muy importante." Dijo Yuri Alpha que estaba eligiendo uno de los tantos postres sobre la mesa.

Sus hermanas estaban ahí. Lupus Regina Beta de pronto se encontró rodeada de los conocidos rostros de las demás pléyades. Todas estaban en una casual reunión que de vez en cuando celebraban. Ella había asistido ya varias veces, siempre era una ocasión para relajarse y olvidarse un rato de las obligaciones que debían cumplir cada día.

Todo eran risas, charlas divertidas y gestos amables. Esa era la forma en las que se trataban todas, pues todas eran hermanas.

"bueno, pero hay alguien que definitivamente no es eficiente ante las ordenes de Ainz-sama." Esta vez la que dijo esas palabras fue Entoma, la sirvienta aracnoide.

"ah, hablas de Lupu-chan."

¿Eh?

"cierto. Lupu-chan no puede hacer nada bien."

"incluso Ainz-sama la regaño por casi echar a perder todo lo que había trabajado por el humano alquimista."

"ella debió ser castigada más severamente."

"Ainz-sama debió ejecutarla por ser tan inútil."

"ella solo ha traído vergüenza a las Pléyades."

"nuestro creador jamás debió haberla puesto con nosotras… no, realmente ni siquiera debería haberse molestado en hacerla. Apuesto lo que quieras a que sería igual de inútil si estuviera con alguien más."

¿Qué estaba pasando aquí? ¿Por qué sus hermanas estaban diciendo todas esas cosas tan crueles? ¿No era una de ellas? ¿No eran hermanas?

"¿hermana de ti? No molestes, el solo pensarlo me da nauseas."

"tú no mereces servir a los seres supremos."

"deberías buscar algún rincón en donde morir en silencio"

"no vuelvas a hablarnos."

"jamás debiste existir."

La oscuridad la envolvió, como una marea de sangre que la ahogaba. Lupus Regina podía ver a sus hermanas, cada una tenía una mirada llena de desdén. Era como si vieran a un insecto que les disgustaba. Como un odio primordial que no la dejaba respirar y crecía más y más grande.

No lo había notado hasta ahora, fue hasta que vio una pequeña gota flotar frente a ella. Se dio cuenta de que sus lágrimas fluían sin parar. Y sentía un vacío en su pecho que podría tragársela desde adentro.

Lupus Regina Beta sintió como su mente se rendía y su corazón se rompía. El dolor en su cuerpo había disminuido, pero el dolor dentro de ella era insoportable. Ya no podía saber nada, ya no quería saber nada. Simplemente deseaba que todo terminara. Los cinco demonios de Tzenntch a su alrededor simplemente reían frente a este ser que ya no tenía fuerzas y se había roto frente al caos.

Y en un instante los cinco demonios se lanzaron sobre ella. Desgarraron su cuerpo y devoraron su carne.

[X]

Habían sido dos largos meses para Ainz. Dos largos meses resistiendo las constantes alabanzas de sus sirvientes que no hacían nada más que apreciarlo. Cuanto deseaba que ellos pudieran ver más allá de lo que tenían enfrente y dejaran de considerarlo una especie de dios. Después de todo, él no se consideraba uno, sabía que había seres más fuertes que él.

Claramente había sido un tiempo laborioso. Pero había rendido sus frutos. Ahora tenían suficiente material para trabajar en nuevos proyectos para reforzar Nazarick. Parte de ello era la nueva tecnología recopilada por Demiurge y sus siervos. Con tal cantidad de objetos que habían estudiado tenían suficiente conocimiento para comenzar a fabricar diversos objetos y armas en masa así como un amplio desarrollo en las comunicaciones.

Sin embargo, aún quedaba un asunto sin resolver. Y eso era que en este mundo no había encontrado rastro de sus camaradas de gremio. Esa era la principal razón por la que había decidido quedarse en este mundo a pesar de sus peligros, estaba al tanto de que la fuerza de este mundo estaba muy avanzada a comparación del mundo en donde estaba Nazarick. Debían moverse con cuidado para evitar atraer atención indeseada.

Es por eso que había enviado a las pléyades en misiones de reconocimiento. Podría haber enviado a los Hanzos, pero no podía gastar recursos en este mundo ya que no podría recuperarlos tan fácilmente. Y usar otros siervos de Nazarick, mientras era más seguro, solo podrían trabajar en grupo lo que reduciría sus capacidades de infiltración. En cambio las pléyades podrían ir y venir si las equipaba con los ítems necesarios y podrían defenderse hasta cierto punto, aunque la prioridad era escapar una vez que fueran descubiertas.

En verdad ya casi todas las pléyades habían vuelto y habían entregado sus reportes. Y lo que había leído lo había decepcionado. No habían encontrado nada que pudiera ser una pista para hallar a sus camaradas.

En verdad ya no le quedaría nada que hacer en este mundo una vez descubriera si sus amigos habían llegado a este lugar o no. Solo estaba esperando el reporte de Lupus Regina Beta para dar su veredicto.

No era del todo una expedición infructífera. Después de todo, Demiurge había reunido una gran cantidad de cosas que fortalecerían a Nazarick mas allá de lo que había imaginado antes. Aun si no encontraba a nadie, podría volver a Nazarick sin ningún pesar.

Pero aún quedaba un asunto sin resolver. Y eso eran los seres que habían repartidos alrededor del mundo. Eran seres de fuerzas considerables, dejarlos así nada más podría traer problemas a futuro y tampoco había querido hacer un contacto. Había reunido información de algunos, y había estado desarrollando contramedidas en caso de que lo atacaran.

Había una chica menor de edad, claramente estaba apenas entrando en la adolescencia. Había estado observándola desde el [espejo de observación remota] no parecía tener contramedidas contra el espionaje mediante magia, pero aun así había preparado contramedidas la cuales ahora había lamentado por ser una pérdida de tiempo y recursos. Pero sabía que jamás podría bajar la guardia, después de todo, los enemigos más problemáticos eran lo que parecían débiles.

Aquella chica parecía pertenecer a alguna organización militar, Ainz se había sentido mal por Aura y Mare al pensar en la clase de país que haría a una niña a luchar en una guerra.

"aun así… esos ojos… tal vez sean por alguna clase de efecto post traumático, pero realmente se veía trastornada. Hablando de ello. Esa chica del Reino Sagrado, Neia baraja, tenía una mirada similar ¿Habrá sufrido de algún evento trágico que la hizo quedarse con esa expresión? Ambas dan miedo cuando las miras a los ojos."

Sin embargo, ella parecía estar bien versada en sus habilidades. Primeramente su capacidad de volar sin descanso y sobre todo a grandes alturas era algo notable. Ella no estaba usando la magia de Yggdrassil, eso lo sabía, era claro que pertenecía a algún otro mundo. Pero sus habilidades con su rifle eran algo impresionante, la había visto pelear contra aquella otra chica de blanco y estaba seguro de que si ella lo atacaba con todo su poder podría hacerle daño.

Pero ultimadamente, todo dependería de la situación en la que se vieran involucrados. Si ella lo atacaba primero y si él estuviera distraído, probablemente le daría un primer golpe muy grave, por otro lado, como estaba ella ahora y con la información que tenía, jamás la dejaría apuntarle y probablemente la mataría con un hechizo de muerte instantánea.

La otra persona era una mujer mayor de veinte años, era bella y con un extraño cabello de color azul, bueno, no es que no hubiera personajes con ese tiñado de color, pero aun así, para él era extraño. Aparentemente ella podía ser capaz de crear el hielo y manipularlo. Había estado construyendo un ejército de guerreros hechos de hielo. No conocía la razón de esto, pero probablemente se estaba preparando para una batalla.

Ainz no quería hacer presunciones, pero después de haberla visto pelear con aquella chica de blanco se había dado cuenta de que su mayor habilidad era detener el tiempo, nada que sus contramedidas contra este tipo de habilidades pudieran evitar.

Aquella chica de blanco con cabello de plata era la más misteriosa. No había podido entender del todo sus habilidades, pero parecía que usaba ataques 'invisibles' a distancia. Si bien podía volar tanto como las otras eso la hacía algo problemático. Después de todo, había dañado severamente un edificio.

Quería estudiarla más a fondo, pero con tan poca información considero que si la atacaba usaría invocaciones o siervos para comprarle tiempo y tomar el mejor curso de acción. Tal vez los hechizos de nigromancia podían acabar con ella.

También se había tomado su tiempo para aprender acerca de los demás sujetos que parecían estar aliado con el gobierno japonés. Y después de un breve estudio, había concluido que incluso las pléyades podrían con ellos.

Pero algo que si lo había tomado desprevenido eran las noticias de nueve supuestos ataques nucleares en diferentes partes del mundo. Como un anterior asalariado y con conocimiento del mundo sabía que un evento de esa escala sería más que suficiente para desatar una tercera guerra mundial y muy probablemente un Armagedón atómico.

Sin embargo, su principal preocupación era aquella chica de uniforme militar. Poco sabia de ella, solo que parecía estar detrás de algún plan. Había intentado usar magia de adivinación pero tan pronto como conseguía una imagen esta se perdía en segundos. No estaba seguro de que clase de habilidades estaba usando esa chica, pero no parecía ser capaz de contraatacar…

"Ainz-sama." La familiar voz de Yuri Alpha lo saco de sus pensamientos. "mis disculpas si lo he interrumpido mientras reflexionaba. Pero un humano ha encontrado la entrada y actualmente está peleando con dos novias vampiro. ¿Deberíamos acabar con el intruso?"

El supresor de emociones de Ainz no se activó ante la noticia, pero más bien le parecía curioso. Que un humano hubiera encontrado la entrada tras varios hechizos anti información y de ilusión era algo poco posible. Debería ser peligroso de hecho, pero si era un ser de nivel 100 ya debería haber acabado con la novias vampiro.

"hmm. Averigua que quiere, si es peligroso activa las contramedidas y despliega a siervos de alto nivel. Intenta descubrir a que ha venido, pero te prohíbo atacarlo sin antes mostrarte alguna señal de hostilidad."

Yuri Alpha asintió e hizo una profunda reverencia antes de marcharse. Una vez que ella salió, Ainz sintió un peso de encima levantarse de su cuerpo.

"ah… dar órdenes a los NPC es complicado. Si no doy indicaciones especificas podrían terminar causando graves errores."

Ainz se recostó en su trono. La habitación en donde estaba no se comparaba para nada a la majestuosidad de Nazarick. Pero las instalaciones eran perfectas para alguien como Satoru Suzuki quien no estaba acostumbrado a la gran vida.

"Demiurge aún sigue allá afuera trabajando en la recopilación de tecnología. Bueno, solo quedan los últimos pasos. Espero que no se esté exigiendo demasiado. No quisiera verme como un jefe sin corazón. Después de todo, él es quien más ha ayudado a Nazarick. Sé que le he ofrecido vacaciones y días de descanso, pero se niega a aceptarlos… umu, aun así, no tengo nada que hacer… ah, pero podría ver de quien se trata la persona que ha logrado encontrar este lugar."

El saco un ítem, este era el [espejo de observación remota] no era un ítem muy confiable para lo que quería hacer, pero esta vez no sería necesario. Activo el espejo y hábilmente navego en busca de lo que deseaba mirar. Después de unos momentos lo encontró.

Vio a Yuri Alpha apunto de golpear a un joven en la cara con sus guanteletes.

[X]

Jin sabía que las probabilidades de que esto sucediera eran las mismas de que no sucediera. Como sea, al parecer la primera opción es lo que había sucedido.

Esta sirvienta había tardado unos segundos en reaccionar después de lo que le había dicho. La potencia de sus golpes lo habrían vuelto papilla si no estuviera usando su cuerpo de Trion. Su escudo personal de Trion bloqueo el ataque, aunque pudo sentirlo estremecerse, sabía que algunos impactos más en la misma área lo destrozarían por completo y tardaría un tiempo para recargarse.

Yuri siguió atacando, intentaba romper con todas sus fuerzas a este. La fuera de sus puñetazos hacían levantar la nieve y desviar el aire a su alrededor, pero Jin no parecía ceder ante tal asalto. El habría querido contraatacar, pero si lo hacía sería considerado un hostil.

Intento alejarse lo más rápido que podía, evadía los golpes de la sirvienta de batalla o intentaba bloquearlos creando un escudo con Scorpion. Él sabía que si ambos peleaban con todo, el resultado sería impredecible.

Un golpe causado por un descuido lo saco de sus pensamientos. Sintió un pesado dolor en su pecho mientras era enviado algunos metros a estrellarse contra una pared.

Yuri Alpha se acercó a él a increíble velocidad buscando golpearlo de nuevo. El escudo de Trion personal se había roto, pero aun podía usar otro de sus triggers defensivos 'Escudo'.

Ella fue a por él, una cadena de golpes igual a una ametralladora golpearon la gruesa pieza de Trion que cubría a Jin. La superficie se deformo, sin embargo, seguía sin romperse. Jin aprovecho esta táctica y la rodeo con 'Escudos'. Las barreras de Trion se estremecían mientras incontables golpes intentaban romperlas, duraron así por algunos minutos.

"bueno, supongo que eso me dará tiempo…"

Fue interrumpido por una figura que apareció justo frente a él. Era de nuevo la sirvienta de batalla, de alguna forma se había teletransportado hasta solo unos centímetros lejos de él. Jin sabía que en Border había Triggers que te permitían teleportarse a distancias cortas, sin embargo, tenían que saber y tener la vista en el lugar hacia donde querías aparecer de nuevo. Esta sirvienta lo había hecho sin saber hacia dónde moverse, lo que la hacía realmente peligrosa.

Yuri arremetió contra él, uso su puño con un ataque con todas sus fuerzas directo hacia Jin. Este ya no tenía escudos personales. Se cubrió con sus brazos y recibió el ataque de lleno con los antebrazos enviándolo a más de diez metros de distancia.

Alarmas aparecieron dentro de su cabeza. Marcaban una fuga considerable de Trion a través de las heridas en su cuerpo artificial. Tras unos instantes de cálculo, juzgo que solo le quedaban alrededor de diez minutos antes de que todo su Trion se agotara.

Y muriera.

No había un Border aquí, no había un lugar en donde se pudiera crear un anclaje y se pudiera hacer un Bail-out. Si perdía su cuerpo de Trion era el fin.

Sin embargo, eso no pasaría. Pues alguien más había aparecido entre ellos. Una figura oscura como la noche y ataviado con prendas magnificas. Su cráneo descarnado brillaba con una fuerza antinatural y sus ojos eran como dos puntos de fuego ardiente entre una oscuridad espectral.

Era Ainz Ooal Gown.

Su presencia era como la de un gigante. En su forma podía verse un gran poder así como en los ítems cuidadosamente labrados que portaba. Naturalmente, una persona habría sentido temor frente al gobernante de Nazarick, un ser tan poderoso como el no debería ser tomado a la ligera.

Pero para Jin era como si un gran peso fuera levantado de sus hombros.

"¿qué es lo que sucede aquí?"

La sirvienta se estremeció al oír la voz de su amo. Ella se arrodillo, aunque en su rostro aun podía verse la amargura.

"Creí haber mencionado que no le atacaras a menos de que mostrara algún signo de hostilidad. ¿Por qué has hecho esto?"

Yuri Alpha parecía querer entrar en un agujero y desaparecer. Desobedecer una orden directa del ser supremo solo ameritaba en una alta traición. Una que debería pagarse con la muerte.

Sin embargo, ella tenía algo que decir."

"mis más sinceras disculpas. Pero no pude controlarme una vez que este sujeto hablo de cosas tan insensatas."

"¿Qué fue lo que te dijo?" preguntó Ainz.

"que Lupusregina Beta había muerto."

Las llamas de Ainz se encogieron hasta casi desaparecer. Solo soltando una palabra en. "¿eh?"

"espera, Yuri. Déjame escuchar otra vez. ¿Qué fue lo que te dijo."

"dijo que Lupusregina había sido asesinada." Respondió ella con los ojos en lágrimas. "¡es imposible! ¡Ella no puede estar muerta! ¡Está mintiendo!"

El supresor de emociones en el cuerpo de Ainz se disparó tantas veces que jamás habría podido contarlas. Miro hacia el joven que estaba a algunos metros lejos de ellos. Sus brazos parecían estar heridos, sin embargo, no era sangre sino luz lo que se filtraba por las heridas.

"¿Quién eres?" finalmente Ainz respondió. No sabía que esperar realmente de este tipo. Si bien decía la verdad o no, o si incluso podría ser una trampa. Pero si había estado tan enfocado en intentar evitar atacar a Yuri, entonces significaba que no tenía intenciones hostiles contra ellos. Aunque no dejaba de tener dudas.

"mi nombre es Yuichi Jin." Respondió el joven. "y le ruego me disculpe. Sé que lo que acabo de decir es muy delicado. Pero le imploro que me crea. No he venido aquí buscando pelea. Pero si a avisar de lo que ha pasado y esperanzadamente encontrar alguna forma de solucionar todo el Caos que está sucediendo en el mundo."

El overlord se mantuvo observándolo en silencio. Era como si lo estudiaba de arriba hacia abajo. No se atrevía a decir nada, esos ojos suyos reflejaban una inteligencia propia de un ser de milenios.

"si me has traído información puedo dejarte entrar. Pero todo será bajo tu propio riesgo. Bien podría matarte aquí y ahora por haber lastimado a los guardias. Pero veo que no las mataste, en cambio, buscaste una forma de negociar. Te permitiré una audición, Yuichi Jin."

El aire alrededor del overlord era uno de completa autoridad al igual que la de un Rey. Jin no podía realmente saber mucho de este gobernante pues jamás lo había visto, por eso su Side Effect no podía decir nada. Pero juzgaba que debería ser alguien sabio y magnánimo como para permitirle hablar con él, a pesar de que era un monstruo.

Aun así, el Pandemonium que estaba a poco tiempo de desatarse sobre el mundo era mucho peor que intentar enfrentar a un ser como este.

"le agradezco." Jin le sonrió.

Ainz activo la entrada, la cual era un portal de teletransportación, y la única entrada a esta fortaleza provisional. Ambos entraron por el portal, detrás de ellos iba Yuri Alpha. Esta se mordía el labio mientras una profunda mirada asesina se clavaba sobre Jin.

[X]

"parece que su alma estaba anclada a algún lugar. Su cuerpo fue despedazado y devorado por los Horrores rosas, pero su alma no fue consumida." Dijo Fenshax quien estaba contemplando el portal hacia el Empíreo. Era un lugar de terror para los mortales, pero para alguien como él, era un lugar más en donde podría acumular poder para cumplir sus ambiciones.

"eso no importa." Dijo Altaír. "enviara un mensaje. Necesito sacar de su escondite a su amo. Si es que él fue quien llego aquí."

"¿trajiste a mas creaciones sin saber quiénes eran?" pregunto Blitz un tanto incómodo. No saber a qué se enfrentaban podría traer graves consecuencias.

"generalmente hablando, no puedo tener una precisión total. Es como dispararle a tres dianas a doscientos metros. Bien podrías fallar y darle a la de la derecha en lugar de la del centro y viceversa. Es algo parecido aquí. Si están solos no habrá problemas, pero acompañados podrían ser problemáticos. No digo que no sepa quién era ella ni para quien trabajaba, he leído las historias de aquellos a los que he traído e incluso puedo saber dónde están con mi clarividencia. Su amo puede ocultarse de mí, así que esto es solo una forma de asegurarme contra quien me enfrento."

"ya veo." Blitz miro su reloj. "oh, ya casi es hora. Deberíamos movernos."

"En efecto." Hablo Fenshax. "debo reponer mis fuerzas. Mantener el portal abierto para que arrojaras a la chica consumió mas de mis energías de las que tenía contemplado."

"¿hm? un campeón de Tzeentch parece basarse solamente en magia."

"cuida tus palabras, Altaír. Tzeentch puede oírte y probarlas. No me subestimes, estoy aquí para servir a los propósitos del cambiador de rumbos, no exactamente por que quiera ayudarte. El trato me obliga a seguir tus órdenes."

"el trato será cumplido." Dijo Altaír. "pero mi venganza aun no estará completa hasta que envié a todos y a cada uno de los que la hicieron sufrir directo a la disformidad."

"tendrías que enviar a todo el país al inmaterium. No digo que sea imposible, pero tomara tiempo. Además, una buena parte de las historias que Tzeentch ha alcanzado se encuentra allí."

"hmm. Supongo que esto tomara tiempo entonces."

De repente el portal que estaba comenzando a cerrarse volvió a estremecerse. Entonces una figura salió de esta acompañada de un miasma oscuro que se extendió por el lugar. La figura era la de una mujer, podría decirse que era bella, pero era una belleza monstruosa que al mismo tiempo causaba repulsión sobre los que la miraban. Estaba desnuda, apenas con unas prendas que cubrían su entrepierna. Su mano derecha parecía normal, pero la izquierda parecía la de un cangrejo retorcido, pero con extrañamente perfectas formaciones.

"¡hija de Slaanesh!" grito Fenshax. "¡¿Qué es lo que haces aquí!? ¡Acabare contigo justo aquí y ahora!"

La diablilla de Slaanesh pareció moverse como un gato, sus ojos demoniacos lamieron a Altaír, pero esta no parecía reaccionar.

"no te precipites, perro de Tzeentch. El príncipe del placer no está deseoso de interponerse en tus planes. De hecho, hay suficiente para ambos. Este lugar 'internet' ofrece un sinfín de gustos para Slaanesh. Nos mantendremos al margen, al menos en tu camino."

La diablilla se rodeó de llamas de fuego purpura que parecían consumir su cuerpo mientras ella se retorcía en un placer incontrolable.

"además, no querrás que Nurgle se entere y nos venga a arruinar la diversión a ambos." Dijo ella con una sonrisa de pesadilla antes de ser consumida por el fuego y desaparecer.

En verdad, hacer tratos con demonios jamás era algo que vendría sin sorpresas.

[X]

Sus heridas tardaron dos meses en sanar. Sin ningún sanador de la cuarta división había sido una completa vigilia sin descanso. El dolor le rodeaba por todo el cuerpo, no tenía idea de donde estaba y su ansiedad solo aumentaba cada vez más.

Kenpachi estaba extraviado en este mundo, un mundo muy parecido al mundo real de los humanos, pero era extraño, no había rastro de Reiatsu y ni siquiera había una sola alma en pena que buscara regresar al Seiretei. Era una situación de la cual no estaba seguro entender.

Miro a su espada, a su Zanpakutou, Yachirou. Por años se había acostumbrado a ella y jamás se apartaba de su lado, era algo realmente extraño no tenerla cerca, aunque eso era relativo, pues ella era su Bankai ahora y residía en su espada.

¿Qué hacer? No tenía idea de donde estaba ni los medios para regresar a la sociedad de almas. Por lo que sabía bien podría estar atrapado en este lugar.

Eso no era todo, sabía que había seres en este lugar, seres que superaban con creces a un humanos normal. Había juzgado que no eran realmente fuertes, pero esos seres bien podrían ser de alguna ayuda.

Tal vez hubiera una oportunidad, tal vez hubiera una forma. Tal vez ellos podrían ayudarlo. Eso sería ser demasiado optimista.

De repente sintió una presencia. Seguido de ello por dos disparos que se estrellaron en la pared donde antes había estado su cabeza.

Volteo y se encontró con lo que esperaría fuera un Hollow. Pero estaba lejos de ser un Hollow, ni mucho menos un Arrancar. Tenía forma humana, pero ningún indicio de mascara o agujero en el pecho.

Sin embargo, tampoco era humano.

Una hilera de dientes en forma de retorcida sonrisa brillando bajo la luna, eran algo que despediría miedo en los corazones de los mortales. Su traje de color rojo exudaba elegancia acompañado de un sombrero de ala ancha que le venía de juego perfecto. Pero sus ojos reflejaban maldad pura así como un deseo insaciable de alimentarse.

Zaraki Kenpachi levanto su Zanpakutou. No sabía que era este monstruo, pero si de algo estaba seguro es que debía matarlo.

[X]

Magane estaba sobre un bote. Era un ferry, el cual debería llevar materiales de comercio a América. Sin embargo, ella lo 'había tomado prestado' para servirle como una forma de salir del país.

Esto no era porque se había aburrido. No había forma de eso. La diversión estaba poniéndose aún más interesante gracias a los nuevos invitados que habían llegado. Sabía que sería todo un espectáculo.

Pero aun así, era lo suficiente sensata para darse cuenta de que sin duda moriría si se quedaba. No le temía a la muerte, si no a lo temprano que sería si pasaba. Los nuevos invitados eran diferentes, y a diferencia de Souma y su grupo, estos no se dignarían en contestar sus preguntas. Ella sin duda moriría en el primer Round. Mucho antes que se decidiera al campeón.

Ella saco un mapa y lo puso sobre la mesa de madera, era un mapa de toda América. Entonces ella tomo un pequeño cuchillo y comenzó a balancearlo mientras decía. "¿A dónde iré?"2

Ella cubrió sus ojos con una mano mientras la otra arrojaba el cuchillo clavándolo en el mapa sobre la madera. La punta se hundió y se clavó en un lugar del mapa. Magane abrió los ojos.

"ah, no esta tan mal este lugar."

[X]

Ainz abrió de nuevo la pantalla para comprobar la lista de NPC's sujetos a Nazarick. Navego hábilmente por la pantalla y comprobó cada estado de los NPC del gremio incluyendo al de Lupusregina Beta quien había resucitado hace no mucho tiempo.

En realidad, su supresor de emociones aún seguía disparándose de vez en cuando.

Poco después de revivir a Lupusregina había liberado una espesa aura de desesperación lo que claramente había afectado a varios NPC, que, si bien podían resistir los efectos de muerte instantánea, aun sentían una presión sobre ellos.

Estar furioso no era un merecido de lo que sentía.

Sin embargo, en este momento su atención debía concentrarse en el joven que estaba frente a él. Ambos estaban en el cuarto del trono, solamente los dos. Después de todo, Jin le había solicitado una audiencia en privado. Naturalmente, más de un guardián se había opuesto a eso, pero tras demostrar que Jin no tendría oportunidad de lastimar a Ainz y porque el mismo había apagado su Trigger. Era solo un humano ahora.

"Ahora, respecto a lo que me habías dicho. Lo primero que quisiera saber es sobre este enemigo que me amenaza y se ha atrevido a insultarme a mí y a mis siervos." dijo Ainz tras cerrar la pantalla y las listas de NPC.

Jin se mantuvo callado por un rato, no porque no pudiera o supiera que responder, no, estaba tratando de decidir cómo. Finalmente comenzó.

"primeramente. No se trata de un solo enemigo, con la información que he reunido más mi Side effect, sé que se trata de un grupo. De cuantos, no puedo estar seguro, pero son lo suficientemente fuertes como para provocar una guerra nuclear usando misiles robados de alguna nación. Más aún que están bien organizado."

Jin saco de entre sus ropas y dejo ver un manga, este tenía por título 'world trigger' con una fotografía o imagen suya en esta.

"puedo estar seguro de que el enemigo ha leído acerca de nosotros y sus habilidades. No estoy seguro de quien nos haya traído aquí, pero dado que nuestras vidas están disponibles para todo público es muy seguro de que así sea."

Ainz asintió ante este análisis. "Umu, es cierto. Yo mismo he estado haciendo mi propia parte. El lado bueno es que al menos yo también puedo saber de ellos. Esos ataques nucleares me tenían preocupado también."

Jin hojeo el libro y lo dejo de nuevo sobre la mesa de cristal finamente labrada.

"su líder, al menos por lo que se. Es una mujer, joven, de cuantos años no puedo estar seguro. Su nombre es Altaír. No conozco sus habilidades, pero sé que es lo suficientemente fuerte como para hacer que un número de súper seres decidan seguirla."

Ainz analizo estas palabras intentando digerirlas. Si Punitto-Moe estuviera aquí podría haber dado con alguna solución al problema e incluso deducir los métodos de esta tal Altaír. Sin embargo, aún le quedaban dudas.

"por lo que he visto y has mencionado. Hay una considerable cantidad de seres con poder considerable. No sé si en este mundo esta clase de seres sean algo común, pero es cierto que el mundo que conocía no era capaz de producir esa clase de poderes y habilidades."

"En efecto. No se la razón o el porqué." Dijo Jin. "por lo que parece, algo o alguien los trajo este mundo. Y por lo que he analizado, este mundo parece enlazarse a muchos más. Aparentemente, es en este mundo en donde nuestras historias son escritas y leídas por el público."

"Umu. Sí, no estoy seguro, pero este parece ser el mundo de nuestros creadores… Hmmm… aunque también es algo extraño. No podemos estar seguros si realmente es el mundo de nuestros creadores, bien podría ser solo alguna otra cosa. ¿De cuál? No puedo dar una respuesta." Ainz recordó los libros que le habían sido traídos los cuales contenían toda su información. No pudo evitar sentir vergüenza por esos libros, aunque había sido una muy buena lectura. "ejem… por cierto… ya has leído alguno de los libros que se supone tratan sobre mí." La pregunta intento eludir algunos hechos de etiqueta, pero no había pensado en otro modo de intentarlo.

"De hecho, no… cuando intente buscarlos ya se habían agotado. No podría comprar uno digitalmente pues no poseo una ID. El dinero ha sido un problema también, después de todo, este no es mi mundo."

"¿eh? ¿Entonces cómo has hecho para sobrevivir todo este tiempo?"

Como un asalariado, Ainz conocía los retos por los que debía pasar una persona útil para la sociedad. Sin un trabajo, cualquiera podría acabar en las calles como un vagabundo.

"mientras use mi trigger puedo mantenerme sin ingerir alimentos ni agua. Aunque si uso demasiado trion mi cuerpo lo lamentara y mi trigger se desactivara automáticamente si alcanza cierto nivel."

"Umu… ya veo…"

Jin observo con curiosidad como el overlord llevaba los dedos de una de sus manos a si sien. Por alguna razón se veía como si estuviera hablando con alguien. Lo dejo a un lado, aun debía continuar.

"Sin embargo..." hablo Jin. "Debo decirle la razón por la cual solicite esta audiencia." Jin se inclinó ligeramente hacia delante en una expresión seria mientras seguía sentado sobre la fina mesa de madera. "hay algo más de lo que debo decirle. Poco después de que esas armas nucleares detonaran, hubo alguna especie de… cambio… una reconfiguración si se le podría llamar. Es difícil de explicar sin ejemplos, pero por favor lea el manga sobre la mesa."

Ainz tomo el libro y eligió una página al azar. Por el contenido de la portada sospechaba que era un Shonen, alguna historia para jóvenes de catorce años al menos.

Pero lo que encontró fue solo una sangrienta masacre.

Desolación, muerte, destrucción… pero sobre todo, alcanzo a ver algo mas. Eran seres extraños, de apariencia rara, pero sobre todo, infernal. Una especie de seres sin cabeza pero con el rostro en el torso. Estaban llenos de formas extrañas y muy diferentes unas de otras. Ninguno de esos seres se repetía dos veces. Al mismo tiempo que sus extrañas caras joviales jugaban con los restos de seres humanos al lado de otros seres que en cambio parecían tener na naturaleza triste y malhumorada.

Y había miles de ellos.

No solo eso, encontró seres que exudaban un fuego extraño que al tocar cualquier cosa la metamorfoseaba en bizarras formas. Viajaban en discos cubiertos de fuego que volaban por los aires tirados por extrañas criaturas que parecían mantarrayas.

Pero sobre todo, liderándolos, había un ser. Un monstruo con la apariencia de un ave y la de muchos otros animales. Este monstruo era distinto por cada página que pasaba, en ninguna parecía repetir, su forma cambiaba una y otra vez. En algún momento, esa criatura pareció mirarlo a él, y levantando la mano lo señalo.

Ainz cerro el libro y lo dejo en la mesa. 'eso fue escalofriante' pensó, aunque siendo un no muerto no sufría ninguna penalidad psicológica. Miro hacia Jin intentando buscar respuestas, pero este se había adelantado.

"es el Caos." Respondió sin demora. "demonios del caos. Seres más allá de nuestra imaginación y que habitan en una dimensión infernal llamada 'Inmaterium'. Y algo los hizo expandirse infectando de alguna forma los 'mundos o historias' de las cuales procedemos."

Jin tomo una hoja de papel que había sido dejado junto a una pluma por una sirvienta. El papel era de alta calidad e incluso la pluma parecía ser un objeto mágico que según le habían dicho podría usar varios colores. Jin dibujo un circulo y varios triángulos alrededor de este y unió cada triangulo hacia el circulo con una línea.

"Altaír hizo algo. No puedo entender todos los detalles, pero de alguna manera permitió que el Caos se colara en el mundo de los creadores." Dijo señalando el círculo y luego cambio el color de la pluma para señalar a los triángulos. "y al hacer eso le dio una entrada libre al Caos para cualquier mundo que desee."

Ainz sostenía su barbilla mientras digería lo que le habían dicho. Por lo que parecía, este Caos podría ser peligroso, una clara amenaza para Nazarick. Lo mejor era eliminarlo y la mejor forma de hacerlo era desde la raíz.

"Así que lo que me estás diciendo es que para detener este Caos, a estos demonios. ¿Debemos acabar con Altaír? Llegue a una misma conclusión, pero aun no me has explicado porque pediste esta audiencia de esta manera. Con la ayuda de mis sirvientes podríamos planear contramedidas y trazar un plan."

Jin tomo un tono sombrío.

"eso es porque la mejor arma que tiene el caos, es su corrupción. Intentaran buscar una debilidad, buscar un traidor que les permita una entrada para tomarlo todo. Es por eso que son tan peligrosos, solo necesitan una grieta y crearan un cáncer desde adentro.

Ainz considero por varios minutos la nueva información que le habían dado. Recordó la vez que le lavaron el cerebro a Shalltear. Y aun si el era un no muerto al igual que Shalltear, las habilidades de control mental no afectaban a los no muertos. Y aun si pudiera, poseía varios ítems que mantenían a raya la magia de control mental, sin duda podría…

"por favor reconsidérelo." Hablo Jin sacando al Overlord de sus pensamientos. "el caos no corrompe controlando la mente. Te llena de ideas, de promesas, tentaciones, riquezas y mucho más a cambio de servir a los dioses. Todo lo que necesitan hacer es que sus víctimas acepten sus regalos para poseerlos y causar destrucción"

"hmm tu conocimiento sobre el caos parece ser extenso…" dijo Ainz mientras frotaba su barbilla blanca con los dedos de sus huesos.

"se solo lo que he leído. A grandes rasgos. Pero no estoy totalmente informado acerca del Caos."

Las puertas de la sala se abrieron y por ellas entro una sirvienta, esta era Decrement, quien llevaba una bandeja sobre una especie de carrito que flotaba sobre el aire.

"pero tu…" continuo Ainz. "Puedes ser capaz de informarme. Valoro la información más que al mismo oro. Antes de atacar a tu enemigo debes conocerlo, era una de las bases de mi gremio."

Sobre la bandeja había un anillo así como un maletín. Dentro del maletín había más de un millón de yenes.

"serás mi informante. Ese anillo te servirá para comunicarte conmigo. Solo intenta darle un comando mental y la magia hará el resto." Dijo Ainz al entregarle el maletín. Jin lo acepto con una sonrisa pensando en cuantas galletas de arroz compraría con eso.

[X]

Demiurge estaba ciertamente fascinado.

Pocas veces había sentido algo de admiración por especies menores no pertenecientes a Nazarick, y mucho menos sentir admiración por los seres humanos, después de todo, eran ciertamente débiles.

Pero al ver en este mundo, aquel concepto de inferioridad en los humanos estaba siendo desplazado. Después de todo, habían logrado superar parte de la magia de Yggdrassil sin necesidad de usar magia.

Por eso había estado trabajando arduamente en recolectar cada pieza de información y cada trozo de tecnología que pudiera serle útil a Nazarick.

Esta ciencia era muy diferente de la magia, utilizaba leyes que ya habían estado allí desde el principio, cosas como aprovechar la energía nuclear de partículas extremadamente pequeñas, o una comunicación a nivel mundial que era tan compleja y vasta que realmente no podrás abarcarla toda.

Era en un almacén de armas norteamericanas en donde se estaba centrando ahora. Varios de sus siervos demonios estaban transportando y vaciando el lugar, investigar y copiar e incluso mejorar estas armas tomara tiempo, pero era un reto que estaba seguro de superar.

Cuando el último demonio dejo el lugar por el portal él se quedó para dar un vistazo asegurándose de que no se le escapara nada.

Fue entonces que algo le susurro, no fue al oído, si no dentro de su mente.

"un espléndido trabajo… para un esclavo diría yo…"

Era una voz extraña, siniestra y muy diferente. No era un hechizo de mensaje, en cambio una sensación de corrupción y oscuridad tan grande que opacaba su naturaleza como demonio. Parecía provenir de un ser misterioso, alguien insidioso y falso con un don por la manipulación. Demiurge habría alabado tal aura en dicho ser, si no fuera porque este parecía vaciar su naturaleza sobre el mismo.

Estaba seguro de que sus contramedidas contra magia de adivinación estaban activas, por lo tanto, al saber que la seguridad podría estar comprometida su primer objetivo sería escapar a una zona segura preparada para casos como este, aunque también saber de este ser podría serle beneficioso también.

"¿Quién eres?" se limitó a preguntar.

El ser de la voz solo rio y continuo. "soy conocido por varios nombres, muchos de los cuales no pueden ser hablados por mortales."

"¿qué es lo que quieres?"

"oh, nada. Es solo que me gusta ver a un esclavo trabajando para su amo sin ser realmente reconocido."

Demiurge frunció el ceño, este ser estaba insultando al absoluto ser supremo. Tal grosería no debería ser tolerada.

"Es natural considerar a un ser como Ainz-sama cómo alguien tan grande. Tu no serias capa de comprenderlo."

La voz rio de nuevo, como si se mofara de sus palabras. "bueno, es natural para la creación de otro ser el mirar a su progenitor con tales ojos. Aunque al final de todo, la admiración puede caer de un momento a otro. Dime, Demiurge, ¿no es eso lo que buscas? ¿Admiración de tu ser supremo? Pero por lo que he visto simplemente te deja recaer con los asuntos realmente pesados evitándolos por completo, ¿Qué clase de líder hace algo como eso?"

"¡Ainz-sama es un ser insondable!" protesto Demiurge. "entender sus planes es imposible realmente. Es natural que todos seamos partes de su sabiduría infinita en sus grandes planes."

La voz rio una vez más, aún más alto que antes. "¿un ser insondable, eh? Pero acaso, ¿no has deseado ser como él? ¿Intentar acercarte a esa sabiduría que tanto aclamas? Puede ser posible que sea así, dado lo mucho que te esfuerzas por entenderlo."

Demiurge vacilo por un solo segundo, en su corazón, parte de él quería ser capaz de al menos una vez, estar a la par de los planes de Ainz-sama. Su lealtad estaría siempre con él, pero en el fondo llegar a la conclusión de al menos uno de sus planes le carcomía en la curiosidad.

"¿y que podrías saber tú? Tú no has sido testigo de tales pensamientos más allá de los que cualquier mortal podría entender."

"oh, si los he visto." Dijo la voz con deleitado orgullo. "he visto más allá de las barreras entre la realidad, he sido testigo de la ejecución de planes de siglos ser llevados a cabo con inmensa precisión. Millones de marionetas bailando por mi mano y muchos más secretos de los que podrías contar."

"solo palabrería." Dijo Demiurge mientras caminaba hacia el portal.

"solo he dicho la verdad. ¿No querrías conocerla? ¿Acercarte a la magnífica mente de tu amo?"

Esta vez Demiurge no contesto rápidamente, parecía estar tentándose a buscar esa oportunidad de oro que le ofrecían, incluso si era una trampa, él estaba seguro de que podría zafarse de esa y luego destruirlos a todos.

"mi lealtad siempre será para Ainz-sama." Dijo Demiurge mientras golpeaba su pecho con su puño. "todo lo demás es irrelevante." Y con ello Demiurge entro por el portal.

Solo siguió resonando en el aire una voz demoniaca y antigua mientras continuaba.

"oh, lo entenderás. Pronto conocerás la verdad, Demiurge. Y al igual que Horus, tus ojos se abrirán…"

[X]

Dejo la taza de fina porcelana antigua sobre la mesa. No le importo si se había roto por la fuerza con la que lo había bajado, si se rompía, simplemente conseguiría otra o solo manipularía el límite del tiempo y la regresaría a su forma original.

Peor no tenía daño alguno, después de todo, el daño también podía ser manipulado.

Su shikigami lleno de nuevo su taza con té y le dio algunos aperitivos a cierta chica joven que no hacía mucho había llegado. Ella tenía orejas como de gato sobre su cabeza y dos colas que brotaban de su cintura. Esta chica no dejaba de mirar por las pantallas, maravillándose por las luces que desconocía y veía.

"¡Yukari-sama!" hablo ella. "¿cree que puedan repetirse esos fuegos artificiales?"

"oh no." Dijo ella. "esos solo son una vez. Ya habrá tiempo para más pirotecnia."

La chica gato demostró un rostro deprimido que rápidamente extinguió al ingerir más de las golosinas.

En efecto, ya habría más pirotecnia.

A decir verdad, hacía tiempo que Yukari no se divertía tanto.

Su hogar no era malo, era pacífico y quieto. Ella podría dormir todo el día sin molestias y pasar todo el tiempo sin salir de la cama.

Pero eso no le ofrecía el entretenimiento que buscaba. Era monótono, aburrido, simple.

En verdad las cosas estaban poniéndose aún más interesantes. Tal vez demasiado.

"¿me habré excedido?" se preguntó ella, y tras un ligero sorbo de té ella se contestó a sí misma. "Nah…"

[X]

Bueno, debo decir que me tome mi tiempo con este, no pondré excusas, solo me había quedado con ganas de seguir escribiendo Attack on Void y seguí escribiéndolo, para cuando me di cuenta ya tenía más de 3000 palabras.

Hay más de 13mil palabras en este capítulo, y debo decir que me quede corto, aun quedan incógnitas que debo cubrir así como personajes que deben interactuar entre ellos, aunque ya vieron algo entre Jin y Ainz. Siendo sinceros, muchos dirán que Jin no podría contra personajes de overlord. Bueno, siendo sinceros, hay varias formas y personajes para lidiar con un guardián. De hecho, en el volumen uno de overlord Ainz decía que la única forma de invalidar su inmunidad física seria usando ataques capaces de causar un cráter en la tierra o destruir una muralla. Cosa que un proyectil de artillería podría hacer. No olvidemos que Jin es uno de los mejores en World Trigger además de tener una gran resistencia y prácticamente poder ver el futuro en una batalla, lo que es una gran ventaja. No digo que Jin sea un personaje de nivel 100, yo lo pondría entre un 60 y un 70.

Si, sé que muchos estarán molestos por lo que le paso a Lupusregina. Solo diré que era necesario, y pueden ver la razón si releen el capítulo. Si bien Lupus puede destruir una ciudad pequeña, pero no olvidemos que Altaír logro sobrepasar a todas las creaciones y ni siquiera se estaba inmutando. Suma a eso un poco de influencia del caos del dios del cambio y la escala se va hasta el cielo. Si bien en overlord los personajes podrían destruir un continente, en wh40k hay personajes capaces de destruir sistemas estelares o sectores por si solos.

En verdad debo agradecerle a VSwikia, me ayudo a entender varias cosas de acuerdo a la escala de niveles de poder.

La guía en la que estoy trabajando ya lleva mas de 11mil palabras y aun falta una buena parte, espero tenerlo listo antes de verano. Clasificar regimientos es muy agotador sobre todo con un lore tan enorme.

Se me han ocurrido otras ideas, como algo de Girl's last tour donde las chicas son rescatadas al final por algún regimiento, o de un joven psyker que llegue al mundo de my hero academia y lo metan como meta-humano pensando que tiene un Quirk. Incluso sobre un SAO ambientado en un Far Cry como el 3 o 4. El 5 no, ese fue una mierda, quitaron el cuchillo y solo das tubazos y todos con la misma animación. ¿Por qué menciono mis ideas aquí? Obviamente para darle alguna idea a alguien más, después de todo, aunque quisiera, no podría abarcarlas todas. Está bien si alguno de ustedes toma la idea y se pone a escribir algo que no sea cringe.

Eso será todo por ahora, seguiré con Attack on Void mientras trabajo con la guía. Nos veremos en un mes, o eso espero.