Hola! Gracias por seguir leyendo, especialmente a:
Lord Pata: Tienes toda la razón, algo va a empezar. A mí también me gustó mucho la parte de Gatomon y Patamon porque nunca había escrito sobre parejas entre los digimons, por cierto, no será la única escena entre estos dos en el fic, ellos serán claves para la pelea.
Marin-Ishida: Me alegra que te esté gustando mi fic. Sobre las casualidades entre nuestras ideas a mi también me asustan... quien sabe, a lo mejor coincidimos en algo más. A propsito, en cada cap, habrá algo de Sorato-familiar. =)
nOcK-nOcK: Gracias por todos los reviews que me dejas, en serio, me animan bastante saber que me lees y que me apoyas de esa manera. Y no te preocupes, tengo mucha dosis Sorato que dar. XD
Yurei: Gracias por tu comentario y me da mucho gusto que a pesar de los detalles que no he aclarado te haya gustado los primeros capis. Si tienes alguna duda respecto a la trama, no dudes en preguntarme.
CieloCriss: Wow, me honra que me hayas dejado un review. Y muchas gracias por por tu comentario (Amai do ruborizada). Tienes razón al decir que escribir acerca de tantos personajes es un reto. Espero que te guste y que sigas este fic.
monika-uchija: Me agrada que te guste el fic, las parejas que puse, las puse porque también son mis favoritas.
Sin nada más por el momento, les agradezco sus comentarios y también agradezco que se tomen la molestia de leerme.
Disfruten de la lectura!
Digimon no me pertenece.
Capítulo 3: Color esperanza
·
Mi querida más fiel fue la esperanza
que me suele engañar y no me deja.
·
Ramón de Campoamor.
O O O
O O
O
(N/A: Fragmentos del ultimo cap de DA02, pero agregue un par de cosas para que la historia se comprenda. Ojo: En vez de pasar 25 años, pasaron 20)
De esta manera terminó esa aventura en el digimundo: Yukio Oikawa convirtió su vida en energía para restaurar el digimundo y gracias a ello, el digimundo pudo volver a la normalidad.
Han pasado 20 años, me hice novelista y escribí un libro con las aventuras de mi niñez. Ahora todos los humanos tienen sus compañeros digimons y el digimundo es conocido por toda la gente. Sin embargo, el proceso para llegar hasta aquí no fue nada fácil. Tai se hizo diplomático para relacionar el mundo real con el digimundo. Matt fue el primer astronauta con un compañero digimon y fue al espacio con Gabumon, se casó con Sora. Sora se hizo diseñadora de modas, es muy famosa por su toque japonés. Joe fue el primer medico del digimundo. Momoe también terminó sus estudios de medicina y trabaja como doctora. Mimi estudio gastronomía y se hizo muy famosa, ahora tiene un programa de televisión. Mayumi siguió con sus estudios de Ikkebana y ahora es muy reconocida por su talento en el arte floral. Izzy realiza estudios muy serios sobre el digimundo. Kari, mi esposa, trabaja como educadora junto a Noriko en un jardín de niños que ellas misma pusieron. Yolei se caso con Ken Ichijouji y ahora es madre de tres hijos; Ken es policía y detective. Cody es un prospero abogado que apoya a la gente que tiene problemas legales. Hiromi es maestra de artes marciales. Davis tuvo mucho éxito con los restaurantes que puso, y ahora es un empresario que tiene restaurantes por todo el mundo.
Y… punto. ¡Qué bien!, ya acabe de escribir la edición de mi libro. Justo como dijo el escritor Orson Welles: Lo peor es cuando has terminado un capitulo y la máquina de escribir no aplaude. Bueno, este no es mi caso, pero si sería bueno; además ya no hay máquinas de escribir, ahora son puras computadoras.
Por ahora me pidieron otra historia, no sé de que pueda tratar, pero al menos me dieron siete meses para poder escribirlo.
¿De qué podrá tratar?
No lo sé, creo que será cuestión de esperar y de tener esperanza...
Esperanza.
Esa palabra ha marcado mi vida desde muy chico.
Recuerdo cuando fui por primera vez al digimundo, me encontré a Patamon, a mis amigos, a mi familia, y a mi mismo.
Es una larga historia, una historia que empieza a los 4 años de edad, mis padres se divorciaron, me separaron de mi hermano, crecí sin un padre, después... a los ocho años de edad fui a un campamento que cambió mi vida para siempre, un 1 de Agosto de 1999. Recuerdo a la perfección, todo:
Primero comenzó a caer nieve en pleno verano, después luces cayeron en frente de nosotros que se convirtieron en pequeñas máquinas que después supimos que eran digivices, una aureola boreal apareció y en un abrir y cerrar de ojos estábamos en un mundo desconocido que ahora todos compartimos.
Esa es mi historia, una historia llena de lo que llamo luz, sí, me refiero a la esperaza.
Poco a poco nos fuimos adentrando en diversas aventuras a lo largo de un mundo desconocido, junto a mis amigos descubrí el significado de muchos valores que se encargaron de regir mi vida desde entonces: Valor, Amistad, Amor, Conocimiento, Pureza, Sinceridad, Esperanza y Luz. Cada uno de nosotros aportó algo de sí mismo para vencer los problemas a los que nos enfrentamos.
Creo que lo que más me marcó, fue el haber perdido a Patamon cuando digievolucionó a Angemon, pero me ayudo a madurar y a tener más esperanza.
Después, en el 2002, con 11 años de edad otra aventura llegó a mi vida. Teníamos que vencer al emperador de los digimons, y una vez que lo logramos, tuvimos que proteger a las piedras sagradas. Esa experiencia fue única, fue en donde entendí a la perfección el significado de mi digiegg: Esperanza, y el de Hikari: Luz.
La esperanza es la luz que hay en cada uno de nosotros. Fueron las palabras del digimon más grande que he visto; palabras que de nuevo cambiaron mi vida, porque entendí que Kari y yo estábamos más conectados, y que esa conexión era para mantenernos juntos.
Cuando esa aventura terminó, mi vida cambió, una esperanza que tenía desde niño se realizó: Mis padres se volvieron a casar.
Fue una noticia que llenó a mi hermano y a mí de alegría, creo que en especial que a él, aunque desde que volvimos del Digimundo en 1999; él dejó de ser tan solitario, yo creo que también influyó mucho que un par de meses antes, él y Sora comenzaron una relación.
Más tarde, descubrimos nuevos amigos y nuevos emblemas: Confianza, Alegría, Perdón, Ilusión, Justicia, Nobleza, Libertad y Paz.
Cuando tenía 14, Genai nos mandó llamar de nuevo. Había una conexión entre los tres mundos, pero con el amor de Sora y Matt, las puertas se cerraron. Ver todo lo que su amor logró fue bueno, más porque ellos regresaron a su relación que habían dejado como por dos meses; y gracias a ellos, ahora todos disfrutamos de la conexión entre la Tierra y el mundo digital.
Siempre he detestado la oscuridad, pero gracias a ella es que Hikari y yo confesamos nuestros sentimientos al tener que decir a quien amábamos más, es que la puerta entre el mar oscuro y el digimundo abrieron las puertas por un breve momento.
Cuando volvimos del digimundo ese lejano 14 de febrero, para nadie de nosotros la vida fue la misma. Kari y yo estuvimos juntos desde entonces.
Un año después de esa aventura, todos habíamos tomado caminos diferentes.
Aún así, siempre nos juntábamos en navidad, el 14 de febrero y por supuesto el 1 de agosto. En la primera gran reunión del día del amor y la amistad, Cody y Hiromi nos hablaron acerca de un proyecto que tenían en la escuela, así que al término de la celebración, todos fuimos a nuestras casas para poder darles algo con que ayudarlos con la cápsula del tiempo. Hikari dio un par de fotos y yo entregué el gorro verde que siempre llevé conmigo en la primera gran aventura.
Mi familia se hizo más grande, nació una hermana: Ami. Pero no eran los únicos cambios que le esperaban a mi familia.
Cuando Kari y yo cumplimos 22 decidimos casarnos; y al poco tiempo ella quedó embarazada.
Recuerdo lo felices que estábamos al saber que seríamos padres.
Por nueve meses estuvimos esperando ansiosos la llegada de un bebé, ¡sería un varón!, pero la vida nos dio una sorpresa inesperada el día del nacimiento: ¡eran gemelos! llegaron dos amores más a mi vida. Kotaro era el mayor por 2 minutos y luego… mi pequeña Akari. Kotaro, era la imagen de Kari versión masculina y Akari, era como yo; sin duda unos ángeles.
Pasados cuatro felices meses, en los que no vimos ningún rastro de maldad en nuestras vidas, la desgracia llegó a la familia Ishida.
Ese día habíamos hecho una reunión en la casa de mis padres, celebrábamos el regreso de una expedición de Matt a Marte, además que él y Sora nos dieron una muy buena noticia…Sora estaba esperando un hijo, al igual que Kari nuevamente. Las dos estaban embarazadas, bueno, un par de meses atrás nos enteramos que Mimi también; era increíble que las tres estuvieran en ese estado al mismo tiempo, jamás lo hubiera imaginado; me alegré mucho por mi hermano, pues poco antes Sora había abortado en un accidente; no podía haber más felicidad en todos los presentes, pero la más feliz era mi pequeña hermana Ami. Tai, Mimi, Matt, Sora, Kari y yo estábamos en familia disfrutando de la felicidad.
Todo era perfecto. Ni pensar que ese día sería el último que los vería con vida.
Un par de días después nos enteramos de un accidente automovilístico, allí murieron mis padres; Ami quedó muy grave, ni siquiera abrió lo ojos. Después de una semana también murió; lo cierto es que fue muy extraño como pasaron todos los acontecimientos. Aparte, en unos estudios que la hicieron supimos que estaba enferma, así que dentro de lo malo, fue lo mejor. Perdí a tres personas que amaba mucho, a mis padres y a mi rubia hermana Ami de 8 años de edad. Matt quedó destrozado, pero al igual que yo, tenía puesta su esperanza en el futuro miembro de la familia.
A los tres meses, la desgracia llegó nuevamente.
Nadie esperaba nada. Toda paz estaba intacta, pero... hubo una extraña conexión entre los tres mundos, y más raramente, fue en nuestra casa. Gatomon y Patamon habían estado diferentes, como si sintieran una presencia más; pero no decían nada para no preocuparnos. De pronto, ellos lucharon contra un digimons que nadie pudo ver con exactitud; y para empeorar las cosas, fueron directo al cuarto de nuestros hijos.
Nos lanzaron un ataque, a mí y a Kari. No pude ver nada más, a excepción de que unas sombras y unas luces. Tal vez mi emblema de la esperanza ayudó a que me recobrara en mí y estuviera consiente. Tomé a Kari en brazos y la coloqué en un sofá –temí por su estado – volteé a mi alrededor para ver si había alguna señal de los digimons (nuestros o de mis hijos, pues los de nuestros hijos podían digievolucionar). Pero sólo vi a Patamon y a Gatomon inconcientes en el suelo. No había señal de los otros dos.
Era imposible creer algo así; después seguí una base de datos y se fue a la computadora; ya no supe más de él.
Escuché un llanto…
Corrí desesperadamente al cuarto de mis hijos a intentar ayudarlos, pero ya era muy tarde.
La oscuridad mató a mi hija. No sé cómo lo hizo, pero sólo tuve en mis brazos su cuerpo frío, se veía como si sólo durmiera, como si estuviera en un profundo sueño… un sueño del que ya no iba a despertar.
Todo fue tan rápido, y sin fijarme, también estaba Kari frente a nuestros hijos llorando desconsoladamente… pero, Kotaro seguía vivo, su digimon que en ese momento digievolucionó a Salamon, lo salvó; parecía como si hubiera visto algo que lo dejó marcado, y hoy en día lo sigue pareciendo cuando está frente a algo muy oscuro.
Fue un trago amargo para todos, en especial para mí.
Dentro de poco, nació el primer hijo de Tai y Mimi, ese día nos enteramos que May e Izzy tendrían un bebé, eran lo únicos que faltaban. A los cuatro meses, la ausencia de Akari fue borrada con Saki. Nos prometimos ser fuertes y seguir con nuestra vida. La tristeza de Matt fue transformada en un sol con la llegada de Aiko.
La tormenta pasó, con el Sol el arco iris apareció en el cielo de nuestra vida.
Decidimos sellar ese ciclo de nuestra vida, teníamos dos grandes razones para seguir adelante; y aunque siempre amaremos a nuestra pequeña luz, debíamos superar lo malo de la vida.
Ahora estoy feliz por la familia que tengo, Kotaro es un niño muy maduro y Saki un niño despreocupado de la vida, ambos emocionados por su futura hermana.
Sólo espero que la vida y el destino ya no me den más sorpresas, no al menos con las personas que amo.
Y si así fuera, nunca dejaré que mi luz se apague.
-fin P.O.V TK-
.
Dicen que con la forma de escribir se refleja la manera verdadera del ser de las personas. El portador de la esperanza conoce de sobra esta frase; pues al ser escritor, plasma de una forma poco inusual sus ideas, sentimientos, ideas y formas de ver la vida a través de palabras escritas.
Ya era tarde, no había dormido bien la noche anterior porque fue junto a su familia y amigos a la NASA a un evento en que nombraron a su hermano director del área de expediciones de la sede japonesa. Pero por más cansado que él se encontrara, quería escribir.
Dejó su desahogo emocional a un lado junto a la computadora para poder despejar un poco su mente.
Él estaba demasiado nervioso por el estado de su esposa, pues en cualquier momento podía "reventar".
Llevaba un par de horas encerrado en su despacho; le habían encargado realizar una edición de sus libros, y ahora otro libro nuevo, pero no tenía la más mínima idea sobre qué podía tratar, así que se adentró en pasado para reflexionar un poco; pues en ocasiones, al pensar algo diferente, la inspiración o ideas llegan sin ser llamadas.
-¡TAKERU! –la voz de su esposa lo sacó del trance.
-¿Qué pasa? –preguntó asustado por la actitud de ella al verla entrar a su despacho tan rápido y sudando frío, tanto que pensó que probablemente ella estaría a punto de dar a luz.
-Tienes que ver esto… rápido, en las noticias. –estaba pálida.
'No puede ser'
O.o.O.o.O
Una noche antes de los recuerdos de TK, una linda niña rubia se encontraba mirándose al espejo; al parecer o estaba muy a gusto con la ropa que ella llevaba, que era un bonito conjunto de falda y blusa.
Por más que intentaba acomodársela, se pegaba un poco al cuerpo, no le agradaba mucho que digamos, pero lo podía asimilar; no obstante, su cara marcaba todo lo contrario.
-Ai, ¡Te ves hermosa! –dijo su madre quien entraba a la habitación de su hija.
Su hija sólo volteo a verla, pero Sora se percató que había algo malo en su primogénita por la cara que tenía.
-Hija, ¿hay un problema? –preguntó amorosamente al ver que ella intentaba hacer un poco más larga su blusa para que tapará un poco más su cadera y luego la jalaba un poco más arriba desde el cuello para que la tapara un poco más. Sora se dio cuenta que cual era el problema y sonrió enternecida por ver su niña estaba creciendo y enfrentándose a los mismos asuntos que ella enfrentó mucho tiempo atrás. –Hija, te ves muy linda. No te preocupes por la ropa, estás bellísima y…
-Mamá, no me digas eso, sabes que no me gusta. –le reclamó un poco al interrumpirla.
-Lo sé, pero sabes que es verdad. Mira Ai, estás creciendo y empezando a desarrollarte. Pronto vas a cambiar física y emocionalmente. Que no te dé miedo, cielito. No le tengas miedo al cambio.
-Mamá. –Aiko la volteó a ver de manera incomoda y algo ruborizada. –Ya vimos esos temas en la escuela, así que…
-Entiendo. Pero llevas días incómoda por algo más ¿cierto?
-¿Cómo lo sabes? –preguntó curiosa.
-Soy tu madre. Sé cuando te sientes mal.
-Es que… no sé como decírtelo, son muchas cosas que me pasan… -dejó de lado el espejo y se fue a sentar a la cama. Su madre hizo lo mismo.
-Solo dímelo. Sabes que puedes decirme lo que sea. –le dijo mientras acariciaba su cabello.
La hija del portador de la amistad y la portadora del amor dudó un poco, pero se rindió. –Me molestan en la escuela. –susurró.
-¿Quién te molesta? –preguntó con su tono de preocupación característico de ella.
-Unas chicas del salón.
-¿Qué es lo que te dicen?
-Cosas, ¿ya? Me molestan mucho con los chicos porque les habló, me dicen que no soy una niña normal porque… -calló.
-¿Porque qué?
-Porque soy diferente a ellas. –habló. –Y no sólo a mí, sino que también a Chika por juntarse conmigo, y eso me molesta más… y…. y… -ella seguiría hablando, pues pocas veces podía hablar asolas con su madre. -También me molestan porque al parecer le gusto a unos chicos en el salón, y me dicen que sólo es porque soy guapa, además que ellos me invitan a salir y luego me siento mal al decirles que yo no quiero ir, luego Daichi me molesta y me dice "eres mi mejor amigo" cuando debería decir "eres mi mejor amiga", después Saki me dice que no haga caso cuando él también me hace esas ofensas; luego esta Chika me apoya pero sé bien que también le molestan a ella casi por lo mismo que a mi y por juntarse conmigo, y… y… -ya no pudó más, se refugió en los brazos de su madre como si tuviera solo cinco años, además, no le iba decir lo que días antes había pasado en la sala de computación.
-¡Oh mi niña! –Sora también la abrazó para sentarla en sus piernas. –Esto no es nada a lo que te vas a enfrentar, hija. Tú eres una niña muy fuerte y valiente, y si los demás te critican es porque eres como eres, mi niña; a eso es a lo que las personas que somos originales nos enfrentamos… y que no te dé miedo afrontarlo, recuerda que sólo por dejar las cosas claras no significa que vas a lastimar a los demás. Y... sobre tus compañeras del salón, te aseguro que te tienen envidia por que tú puedes ser sencilla y disfrutar de la compañía de todos y que los demás disfruten de tu compañía también. –la voz de la experiencia hablaba. -Respecto a Daichi, recuerda que lo hombres batallan mucho para expresarse, lo que él quiere decir es que tú tienes un lugar muy especial en su corazón. Así que no te preocupes hija, ya verás que todo se soluciona. –conocía e sobra la sangre Yagami.
-¿Cómo estás tan segura?
-Porque hay cosas que sólo son cuestión de esperanza, hija.
Ai razonó detenidamente cada palabra de su madre, ella tenía razón.
-Gracias mamá. –la abrazó un poco, pero aún debía decir algo más. –Mamá, hay otra cosa que quiero decirte.
La rubia comenzó a jugar con sus manos, cosa que para la mujer no pasó desapercibida, pues sabía que ese comportamiento lo tenía ella desde que estaba chiquita y mostraba cuando estaba nerviosa o no sabía como actuar.
-Dime.
-No quiero que te enojes pero… quiero dejar por un tiempo las clases de Ikebana. –soltó.
-Está bien, hija. No veo ningún problema. –contestó. Ai se sorprendió al ver la sonrisa de su madre.
-¿No te molesta?
-Claro que no, tú decides lo que quieras.
-Gracias, ma. –se tranquilizó y agradeció por tener una madre tan comprensiva. –Por cierto… hay... más. –no sabía si decir, pero ahora era el momento. –Lo que pasa es que quiero dejar el arte de las flores, porque los días que estudio en la escuela de la abuela, son los días que en mi escuela… son los entrenamientos de fútbol. Y quiero jugar fútbol, es eso.
Sora sonrió, sabía que a su hija le gustaban los deportes, pero no sabía que se animaría para unirse al equipo.
-Me parece perfecto hija, no entiendo porqué creíste que me molestaría.
La niña se sonrojó algo por la vergüenza
-Lo siento, debí decírtelo antes.
-No tienes de qué disculparte, ahora, déjame decirte que nunca dejes que la opinión de alguien más te prohíba hacer lo que te tu quieras, ni siquiera la de tu padre o la mía; te lo digo por experiencia, ¿de acuerdo?
-Sí, gracias mamá. –la abrazó nuevamente.
-Ahora, volviendo al tema de tu ropa, puedes ponerte lo que tú quieras. Con lo que sea te verás bien. –Sora salió de la habitación para dejar que su hija mayor se terminara de arreglar, ahora iría con su hijo.
La niña se vio de nuevo en el espejo y fue a su armario a buscar otra cosa para vestir.
*.*.*
-Ya están listos todos, Matt. –dijo su digimon que portaba un traje muy elegante.
-Bueno, faltan Pyokomon y mi hermana.
-Lo sabemos hijo, pero no tardan en llegar. –le dijo Matt, que por su ropa se veía aún más apuesto.
-Ya estoy lista. –dijo la chica rubia que iba entrando a la sala, Ai había decidido cambiarse y ponerse un pantalón, aunque no era tan formal, se veía muy bien. Pero la niña, al ver que todos estaban tan bien vestidos se sintió un poco incomoda y tomó una decisión.
-Muy bien, cariño, creo que ya nos podemos ir. –dijo Sora mientras tomaba su bolso; ella lucía hermosa al llevar uno de los vestidos que ella misma diseñó.
-Claro, vamos niños. –dijo Matt. –Y recuerden que esta noche es...
-¿Mamá?
-Sí, Ai ¿Qué pasa? –preguntó.
-¿Pueden esperarme un poco más? –pidió. –Claro, si nos podemos esperar un momento.
-Sí hija, aún es algo temprano. –dijo su padre para concederle la petición a su hija.
-Gracias.
Aiko regresó a su cuarto, al parecer sólo ella sabía para qué. Pues ni siquiera su digimon fue.
-¿Porqué se habrá regresado? –preguntó Matt.
-Creo que me hago una idea, así que por favor no le digan nada cuando ella esté aquí de nuevo. –dijo Sora.
Pasaron unos minutos y la primogénita del amor y la amistad regresó:
-Ahora sí, ya estoy lista.
Todos los demás integrantes de la familia se quedaron sorprendidos por la apariencia de Aiko: Llevaba la misma ropa que minutos antes Sora había visto, pero con algunos accesorios más y un peinado diferente, el cual pese a su cabello corto (como el de Sora) se veía hermosa.
-Wow, hermana, ¡Te ves muy guapa! –le dijo Yu con su Tsunomon en brazos.
-Es verdad, así me recuerdas a Sora. –dijo el ave rosa.
-A que no Biyomon, mi hija sí es bonita.
-Ya podemos irnos, padre. –recordó algo ruborizada.
Matt, que seguía asombrado por la belleza de su hija (pues era una mezcla de Matt y Sora) –Sí... claro. Hija, te ves muy hermosa; y no lo digo sólo por ser tu padre.
-Ya.
-Bueno, ahora sí hay que irnos. –mencionó Sora.
-Ay, sí. ¡Vamos a ir a donde hay naves espaciales! –dijo emocionado el niño pelirrojo mientras salía de la casa para dirigirse a la camioneta. Sus padres se quedaron momentáneamente atrás.
-Oye. –la llamó
-¿Sí amor?
-Te ves muy guapa el día de hoy, cielo. –dijo mientras la tomaba delicadamente por su cintura.
-Creo que ya me lo habías dicho, pero gracias. Y tú como siempre estás muy apuesto; pero no tanto como nuestra hija. –jugó un poco mientras acomodaba el cuello de la camisa de él.
-... ni me lo digas. Se parece a ti. –la miró dulcemente para después darle un corto beso.
-No digas eso, se parece más a ti. –respondió, luego le dio una sonrisa juguetona. –Pero creo que a partir de ahora harás lo que dijiste cuando Ai nació: "Cuando mi princesa esté grande la voy a proteger para que los muchachos no le digan nada, ni la molesten; porque tu personalidad y mi físico, no son buena combinación" –repitió las palabras de él.
-Ya, sube. –reía por la buena memoria de su esposa.
Como era de esperarse, la fiesta en honor al cambio de dirección en la NASA fue un éxito, la prensa estuvo ahí, al igual que algunos amigos de Matt y su familia. Los chicos no dejaron de observar a Ai en ningún momento, pues esa noche se veía aún más hermosa que siempre; Daichi era el más fascinado.
En cierto momento de la celebración, los hijos primogénitos de los Ishidas, se encontraron a solas, ambos estaban sumergidos en sus pensamientos, pero el mayor de ellos, decidió preguntarle algo a su prima rubia, algo que lo tenía ocupado desde hace días.
-Aiko. –la llamó su primo.
-¿Qué pasa Kotaro?
-A ti también te llaman, ¿verdad?
-... ¿cómo lo sabes? ¿Daichi te dijo algo que...?
-A mi también me han llamado, pero no sé porque. Sólo sé que son dos chicas. Pero nunca se lo había dicho a nadie. Mas no sé porque, pero sentí como si a ti también te hubieran llamado. Más bien dicho lo soñé. –susurró las últimas palabras, que por desgracia por fueron escuchadas por su prima.
-Pues sí, sí me llaman. No se lo he dicho a nadie, ni siquiera a Chika.
-Creo que pronto habrá problemas, o más bien dicho una aventura.
-Pues no lo sé, pero creo que tampoco hay que decir nada. Pero es bueno tener a alguien que me entiende. –agradeció.
-Sí y... tienes razón, por el bien de todos será mejor no decir nada, Ai. Gracias prima.
La noche pasó con entrevistas, videos, mociones, risas, y la cena. Todos los amigos (Del trabajo y de los digielegidos) lo felicitaron a él y a Gabumon por su desempeño y nuevo puesto.
'No sé qué me pasa, pero nuevamente tengo está sensación... es como si algo malo fuera ha pasar, como si algo malo fuera a pasarle a alguien que quiero mucho.' Fueron pensamientos del primogénito de la luz y la esperanza, antes de ver a una niña que hizo que se olvidara de sus pensamientos y diera lugar a un tono carmesí en su cara por sólo verla: Amai. (N/A: No, no, no es Amai do, eh? jeje)
-O.o.O.o.O-
En la misma tarde-noche de los recuerdos de TK. Una familia estaba alarmada viendo las noticias en la televisión de la casa Ishida-Yagami:
Estamos transmitiendo en vivo desde esta avenida, viendo el aparatoso accidente que al parecer se dio por la falta de atención por parte del conductor. En él había tres humanos, dos adultos: un señor y una señora, y una niña de unos 11 ó 12 años aproximadamente; con sus aparentemente compañeros digimon. Los humanos han sido identificados como Cody Hida y Hiromi Hida, al parecer esposos, y la niña que se cree sea la hija del matrimonio, quien no ha sido identificada. Por el momento se está viendo cómo son trasladados al hospital de Odiaba, junto a los digimons que resultaron heridos también. Según los informes de las ambulancias, el señor Hida se encuentra inconciente por un golpe, la niña tiene un par de golpes, en cuanto a la mujer presentaba heridas de gravedad; los tres se encuentran inconcientes y a pesar que los seis portaban el cinturon de seguridad...
El reportero seguía hablando, pero en la familia, ni humanos ni digimons seguían escuchando las palabras del locutor.
-¡Debemos hacer algo! –gritó el hijo mayor por ver que su amiga podía estar en gravedad.
-Hijo... –Kari estaba demasiado sorprendida por lo que acababa de escuchar, tanto que estuvo a punto de desmayarse, por suerte, TK que estaba a su lado logró sostenerla.
-¡Kari! te vas a hacer daño, mejor deja que me encargue.
-No. –respondió débilmente. –Mejor vamos al hospital para ver como están.
-¡Sí! vamos rápido. –insistía Kotaro.
-Tranquilo, de seguro están bien, no te preocupes. –lo alentó su digimon Salamon.
'Anoche lo sentí, sentía como si algo malo fuera a pasar y no me equivoqué... Amai... espero que esté bien'
Después de preparar ciertas cosas, la familia salió de la casa para ir a ver cómo se encontraban sus amigos.
'Se supone que debo pintar todo color esperanza, pero entre más esperanza tengo, mayor es la desgracia que cae sobre nosotros'
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Fin del capitulo 3
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En el capitulo 4: Un viejo conocido.
¡Hiromi! ¡¿Dónde está Hiromi? ¿Y mi hija?
¿Cómo quieres que me tranquilice? ¿Qué voy a hacer sin mi mamá, Miyu?
Cody... el accidente fue provocado.
Hiromi... te prometo que se hará justicia por mis propias manos; de eso me encargo yo. Vengaré lo que nos hicieron.
Aiko, Kotaro; somos nosotros.
Está bien, Hiro; por lo que me dijiste hace años, no me vengaré.
Yamato, amor, no encuentro a Yuujou, está perdido.
No encontramos ni a Kazuyo, Juni, ni a Kenshi.
¡Los niños! ¡Los secuestraron!
Yo soy un viejo conocido.
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Notas de la Autora:
Que mal! los problemas empiezan. Pues... estos no son problemas comparado a lo que viene, wuajajaja **risa malvada de Amai do**
Coff, coff... Bueno, aquí se aclaró de forma rápida lo que pasó con Matt y TK.
Que mala soy! mate a la hija de Kari y TK, a la pequeña hermana de los rubios y a los padres de ellos ( no puedo creer que lo hice ¡Mate a muchas personas! ¡y todos son Ishidas! y eso que según yo dije que siempre habría un final feliz. Pero... apenas es el principio) además todo tiene un propósito en mis fics.
En el prox capi, como pudieron ver, sabremos que fue lo que pasó el accidente y la desgracia para la familia Hida. (habrá muertos en el fic, pero será más adelante. Vamos! saben que me encantan los malentendidos =P ESTAN AVISADOS). Además que por el título ya saben quien va a aparecer.
A propósito, acerca del bebé que Sora perdió en un accidente, hice una ligera conexión con mi primer fic Nunca estarás solo. No influye para nada en la historia, sólo que más adelante sabremos cómo fue el accidente y además en ese fic se menciona sobre el embarazo de Kari.
Como vieron, la relación de Sora y Ai es muy bonita. Esta niña es más Takenouchi que Ishida y en varios caps se verá el porque, como les dije, Ai es otra Sora.
Nota: El titulo del capi fue tomado de la canción Color esperanza de Diego Torres, no me pertenece, pero como tenía el nombre del emblema de TK, y me gusta la canción, decidí ponerlo.
Ya por ultimo quiero agradecer por sus comentarios y decirles que valoro mucho todo lo que me dicen.
Gracias por leer
**Amai do**
