Disclaimer: Byakuya un inmortal en busca de revivir a su antigua amada hisana, se encuentra con rukia kuchiki una chica con un parecido espectacular al de ella y al instante es poseída por el alma de la inmortal, haciendo que esta mantenga cercanía extrema con byakuya.
Konnichiwa :D! de nuevo yo creando un nuevo fic *u* esta vez les traigo una historia ichiruki y byakuhisa *u* llena de intriga, drama, celos, arrepentimiento y escenas sexys O/O9 stem... durante esta semana estaré subiendo 1 capitulo de mis nuevos fic's en total serán 10 *u* 9 ichirukis y 1 que aun no se como de nominarlo xD nemu, mayuri e ishida ahí ustedes dirán Cx en fin, los dejo con su lectura *u* el principio no es ichiruki pero mas adelante si lo sera, espero ansiosa sus comentarios :3
—CAPITULO 3: EL...—
"Ojos violaceos pero a falta de luz se tornaron de un negro intenso, cabello negro amarrado a una coleta, tez pálida, alto, delgado, portando un saco y pantalones negros, camisa blanca desabrochada, expresión seria, haci es mi nuevo profesor de artes... byakuya, pero mas que nada, resaltando sus hermosos ojos de color... creo que no importa el color ahora... no se exactamente que estoy haciendo ahora mismo, solo se que siento mi cuerpo pesado y no puedo ni quiero moverme de donde estoy, me siento tan bien, que yo... quisiera perderme en su mirada..."
Soltando a la pelinegra de la cintura deja que se acomode en alguno de los mesa bancos vacíos dentro del salón. Mientras que los ojos del pelinegro pasaban de violaceos a negros. —¿Cual es tu nombre?— acercándose a la ojivioleta lo suficiente como para quedar a escasos centímetros de ella y ponerla mas nerviosa de lo que ya estaba
—k-kuchiki rukia, el profesor de historia me a dicho que buscara este salón para inscribirme a su clase, como requisito de la escuela—
—excelente— quitandole la vista de encima, se acerca un poco a la ventana cerrada, mirando a las afueras del salón y cerciorándose de que nadie estuviera lo suficientemente cerca como para interrumpirlos
—¿ah?— confundida se levanta a observar mas de cerca uno de los instrumentos que había ahí mismo
—es un chelo de 3/4, creo que es perfecto para ti—
—¿enserio?— tratando de tocar una de las cuerdas con sus dedos y luego con su arco sin haberlo posicionado bien. Llegando a la espalda de rukia, el pelinegro introduce sus mano debajo de sus brazos en un contacto mas cálido, haciendo que la ojivioleta se estremezca.
—Si... pero no debes de tomarlo así, sino así...— acomodando el chelo entre los brazos de rukia y colocando suavemente en su otra mano el arco, comienza a tocar una hermosa melodía —¿te gusta?—
—S-si, es muy bonita—
—ven... te quiero tocar algo...— tras el rose de sus manos y luego sentarse al lado del pelinegro hizo que rukia se sonrojara como nunca lo había hecho
—este piano tiene mas de cien años y a pesar del tiempo aun sigue tocando a la perfección—
—si, pero creo que siga estando en tan buenas condiciones, pues incluso tiene astillas, ¿no se había dado cuenta?, c-creo que necesita comprar otro— tratando ocultar sus nervios con una sonrisa, sin darse cuenta aun, de que acababa de cortarse el dedo y una gota de sangre comenzaba a recorrerle
Acercándose lentamente hasta la ojivioleta, el pelinegro toma entre sus manos la mano de rukia, llevando el dedo indice hasta su boca mientras comienza a succionar la sangre que emanaba del dedo de la ojivioleta.
Estremeciéndose al contacto del solo roce de sus labios —creo que no tardara en sanarte— viendo como los ojos del pelinegro se tornaban mas intensos que antes —Creo que ya es hora de irme, muchas gracias por todo—
—¿estas nerviosa?—
—n-no, no es eso, solo que ya debo de irme, mi clase de matemáticas comenzara y no quiero perder la primera clase, ademas mañana estaré de regreso—
—eso tenlo por seguro...— volteando a ver al pelinegro choca de nuevo contra su pecho pues el ya estaba frente a ella observando cada uno de sus movimientos —espero que no te asuste la oscuridad de este salón, pues yo me siento cómodo así—
—S-si lo comprendo, y-yo debo de...irme..., hasta mañana!— segundos después de haber abierto la puerta, rukia no dudo ni un segundo en salir corriendo de ahí, pues aquel pelinegro ademas de parecerle un tanto intimidante, era demasiado atrevido, seguro que no iba a estar muy cómoda en lo que le restaba de clases con el, lo que para ella significaba todo un año, ya después vería que materia mas, era la que iba a reemplazar la de artes
Sin ver atrás, se detiene para recargarse sobre la pared de uno de los pasillos, tratando de recuperar el aliento pues durante toda la mañana se la había pasado huyendo de los hombres que conocía —de seguro que hoy no a de ser mi día— "debo de ir a mi salón"
Comenzando a caminar nuevamente, se asoma por uno de los pasillos, cuidando de no toparse en su camino con ichigo o con byakuya, ya estaba harta de estar huyendo pero lo que era aquel molesto chico y ahora el nuevo, sexy, atrevido y misterioso nuevo maestro la tenían con los nervios de punta
Chocando contra el pecho de un chico alto, delgado pero fuerte, ojos marrones y...—¿que?! ¿otra vez tu?— Tomando de los brazos a rukia, el pelinaranja la alza hasta quedar frente a frente, como si de una niña chiquita se tratara —si! otra vez yo, enana!, quiero que dejes de huir de mi y que te quedes quieta por un momento!, quiero que sepas que... AUCHHHH!— Grita el pelinaranja justo cuando la pelinegra le golpea en los bajos haciéndola bajar inmediatamente
—eso es para que entiendas que yo no dejo que nadie me tome de los brazos y me alce como si fuese una niña, ¿ENTENDIDO IDIOTA?! ¿o quieres otro golpe justo ahí?— señalandole el lugar del golpe, el pelinaranja se cubre con las manos su entrepierna, en defensa propia pues el golpe le había dolido hasta el alma
—Eres una enana agresiva!, ¿como te has atrevido a golpearme de tal manera?—
—de la misma manera que tu te atreves a molestarme, cabeza de zanahoria!—
—me las pagaras!—
—si claro, haber si me dejo— mostrandole su lengua en forma de burla, corre directo hasta el salón donde tendrían las próximas clases
—¿Me permite pasar?— sonriendo alegremente, el maestro la deja pasar
Minutos después, el pelinaranja hace acto de presencia casi sin aliento —¿puedo pasar?—
—claro señor kurosaki, nadamas que aquí se entra a la hora justa, no a la hora que a usted se le pega la gana—
Reprimiendo con todas sus fuerzas el coraje que le estaba carcomiendo las entrañas de ver sonriente y feliz a la pelinegra, sentada en su mesa banco como si nada hubiese pasado, era algo que no aguantaba y hubiese dado lo que fuera por vengarse en ese preciso momento, pero no podía ya que la primera vez que lo intento en la mañana, le había casado que lo corrieran de la clase y eso era algo que no se podía dar el lujo de repetir.
—disculpe, no volverá a suceder— inhalando y exhalando así es como logra tranquilizarse un poco
—que bueno que has logrado llegar "casi" a tiempo ichigo— resaltando mas esa palabra sonríe al pelinaranja, tratando de sacarlo de quicio
—no responderé a ninguna de tus tonterías—
—¿así? y que es lo que estas haciendo ahora mismo?, jajajajajaj— cerrando los ojos a punto de gritarle en la cara, cierra los puños tratando de reprimir todo el coraje que le estaba ocasionando la ojivileta, en venganza de lo que el había hecho pasar por la mañana
Terminando las clases, rukia no tardo en salir corriendo rumbo a la biblioteca, evitando así el llegar a toparse nuevamente con el pelinaranja. Fue así que buscando entre los estantes encontró un libro de música —interesante...hmmm me pregunto si arriba habrá mas de estos, me servirán tan siquiera para no llegar con la mente en blanco a las clases de... — sonrojándose al instante, corre por una escalera que había a la derecha y subirse a bajar los libros, sin saber que del otro lado del cristal, estaba siendo observada por el mismo byakuya.
Buscando por todos lados a la pelinegra, con el enojo desbordándose por los ojos —hey, ichigo! yo digo que olvides lo que hizo rukia-chan, de seguro que no era su intención—
—¿que no era su intención?, por favor mizuiro! ella me golpeo en los bajos, se burlo de mi, no una! sino dos veces! yo no puedo soportar que nadie, ni siquiera una enana como ella se atreva a desafiarme!—
—esta bien ichigo, pero luego no digas que no te dije— poniendo los ojos en blanco, voltea hacia la puerta de cristal donde adentro se encontraba rukia, tratando de bajar unos libros con la escalera tambaleante. Entrando lo mas rápido que puede —hey, tu...— ni siquiera termino de pronunciar su insulto cuando la escalera ya estaba inmediata a caerse, fue entonces que sin dudarlo, toma una esquina de la escalera, evitando así que rukia cayera y se lastimara, pero sin percatarse que alguien mas ya lo estaba sosteniendo del otro lado al mismo instante que el, tan solo segundos después de el
Bajando con cuidado la pelinegra logra sostenerse de un lado de la escalera justo antes de que unos brazos la bajaran en su totalidad frente a la mirada amenazante del pelinaranja, pues no entendía que sucedió, lo único que sabia era que byakuya la estaba cargando y una de sus manos sosteniéndola desde una parte arriba de su falda, por otro lado era obvio que el pelinaranja estaba ahi, para insultarla o vengarse de lo que ella le había hecho durante el día, sin embargo se quedo ahi, parado, como si ambos estuvieran charlando con la sola mirada.
—eh, gracias profesor, pero... ya me puede bajar— "me estoy poniendo mas roja que nunca, por Dios, ¿que hace que no me baja?, ya basta!— moviendo la mano frente al rostro del pelinegro logra captar su atención, mirándola con sus ojos violaceos, ahora si eran violaceos no como antes de que saliera del salón —¿usa pupilentes?—
—¿ah?, si, a veces...
—ya puede bajarme..—
—claro—
—¿Ichigo?, ¿que hacías aquí?— volteando a verlo después de que el soltaba al fin la escalera, pues no la había soltado desde que noto que byakuya también se encontraba sosteniéndola
—nada, solo quería hablar contigo, eso es todo... pero creo que es mejor que me retire—
—no ichigo!— sin voltear a verla, el pelinaranja opta por retirarse
—déjalo, debe de irse ya, pues su clase no lo estará esperando siempre—
—claro..., bueno yo también debo de retirarme—
—espera!—
—¿ah?— "nuevamente comenzaba a acercarse mas de lo que debería" chocando otra vez contra su pecho, levanta la mirada y ve como el pelinegro la toma de la mandíbula —creo que este te servirá mejor que los demás— mostrandole un libro de color café con el titulo de un músico de la época antigua y poniéndoselo sobre sus manos, se retira no sin antes acariciarle una mejilla y dedicarle una pequeña sonrisa
"Ese hombre me va a matar un día de estos" pensaba en su interior, pues los nervios estaban invadiendo todo su ser.
Saliendo de clases unas horas después, toma el autobús escolar y vuelve a su casa cansada y con ganas de darse una ducha antes de acostarse a dormir
Quitándose las ultimas prendas que le quedaban encima, entra a la ducha
"El... byakuya, es tan... tan perfecto, pareciera un ángel, tan divino y perfecto que no lo puedo creer, me siento extraña cuando estoy con el, creo que no debo de huir de el, creo mas bien que puede ser algo diferente, el podría... ¿gustarme?, creo que si, es demasiado guapo y sexy, ¿pero que estoy pensando?, oh Dios! estoy mal, el es solo mi maestro, pero... fue tan sensual la manera en que me lamió mi dedo que... quisiera volver a sentir el roce de sus labios sobre alguna parte de mi ser... RUKIA KUCHIKI! TONTA, TONTA, TONTA! eso es algo que no debes de pensar, el solo es tu maestro y eso debe de ser durante el resto del ciclo escolar... haber como me las arreglo para no hacer notar mis emociones, aunque... sus brazos no se sienten nada mal, creo que es fuerte, NO! Ahhhh! tengo que pensar en otra cosa, ah ya se! el idiota de ichigo, ese tonto, engreído y egocéntrico, ahhh me saca de mis casillas, creo que fue bueno que lo golpeara en los bajos cuando me levanto de aquella manera, jajaja se lo tenia bien merecido, aunque debo de admitir que fue muy bueno al rescatarme de caer de las escaleras, lo mas seguro es que me hubiese fracturado alguna de mis piernas o peor aun, alguna costilla, debo de darle las gracias y tratar de hacer las pases con el, si eso haré mañana, ademas no es bueno comenzar el ciclo escolar haciendo mas enemigos que amigos" Terminando de ducharse se viste con unos shorts de conejitos y una blusa blanca de manga larga con parte de su pecho descubierto, dispuesta a dormir pues no le habían dejado tarea en su primer día. "creo que el no fue tan malo después de todo"
Quedando totalmente dormida, una de las ventanas se abre, entrando al cuarto de la pelinegra una sombra que se colaba por las sabanas de ella, haciendola tener pesadillas... o sueños "diferentes"...
CONTINUARA...
Espero que les haya gustado este segundo capitulo de este mi nuevo fic3 "Regresa a mi"
les agradecería mucho que dejaran sus comentarios sobre este capitulo n,n, hasta la vista!
Atte: Akari Otonashi
