-¡Papá! – Renesmee fue gateando a encontrase con Edward y al llegar a su lado la tomó en brazos alzándola sobre su cabeza y besándole la panza mientras ella reía de lo contenta que estaba de que llegara papá
- Hola princesita de papá. ¿Cómo está tu barriguita?, ¿me extrañaste? – le preguntó ahora besando una de sus mejillas.
- Hola amor - Se acerco al sillón en donde me encontraba con la niña en brazos para saludarme con un corto y dulce besos en los labios. – ¿Coma ha estado Renesmee?
- Bien, no ha tenido fiebre, tampoco dolor, y hace poco menos de una hora se tomo la medicina- le informé
- Que bueno que mi hijita hermosa ya este bien, y que ese feo monstruo come panzas se fue- dijo en tono meloso contra el cuello de la niña para luego darle pequeños apretones con su boca provocándole risa a Ren, y luego la dejó de pie sobre el suelo, pero ella al no tener de donde apoyarse de forma inmediata se tiró al suelo para movilizarse- ¡hey! Ya es hora de que comiences a caminar.
- ¿y tú hermosa, como has estado?- me pregunto mientras se tendía sobre el sofá y apoyaba su cabeza sobre mis piernas cerrando los ojos.
-Bien, denante Renesmee dio un poco de trabajo con lo de la medicina, pero fuera de eso todo bien. ¿Y tu día que tal? ¿Alguna otra coqueta madre soltera? – Reímos.
-No, ninguna otra madre soltera coqueteándome-
- Me alegra- me incliné para besarle los labios y volver a enderezarme
- ¿Y eso?- preguntó
-¿Qué?... ¿Acaso ahora no pudo besarte? – Le respondí en dos preguntas con un fingido tono de enojo.
- Claro que puedes besarme, pero simplemente me tomo por sorpresa- se enderezó y se sentó a un costado mío con los pies cruzados sobre el sillón mirándome.
-Para que veas que soy una caja de sorpresas- Le dije mientras copiaba su posición. El rió y se inclino para alcanzar el esta vez mis labios, dándome un beso romántico y un poco breve para mi gusto.
-Te amo – me dijo cuando nos separamos.
- Te amo – le dije yo esta vez, y volví a besarlo.
-Tengo frío – dijo abrazándose a mi
- ¡Edward!... no seas mentiroso, no hace nada de frío – le dije entre risas
- Yo si tengo frío, ven abrázame- se acostó sobre el sofá y abrió sus bazos para que yo me refugiara que ellos, algo que de forma gustosa hice.
Me recosté a su lado en posición de cucharita y Edward me abrazó pasando un brazo por debajo y de mi cabeza y con el otro rodeo mi cintura.
- No era necesario decir que tienes frío para abrazarme –
- Era para sonar mas Romántico- me dijo
- Pues no sonaste romántico, más bien sonaste como un niño al cual le falta cariño. – El solo besó mi nuca mientras soltaba una pequeña risa.
Luego de eso nos quedamos ahí tendidos, viendo como nuestra hija con crayones hacia unas rayas sobre los dibujos que poseían su libro y luego cambiaba la pagina para comenzar con otro dibujo y así sucesivamente. Luego cambiaba el color del crayón y volvía a la primera pagina para repetir el mismo proceso. Con Edward nos reíamos de la singular forma de pinta que tiene Renesmee, pero ella ni cuenta se daba de lo entretenida y concentrada que estaba.
- A veces pienso que será artista cuando crezca – comentó mi esposo
- Si, el otro día estaba pensando los mismo mientras la veía tocando su piano, siempre se inclina por cosas vinculadas al arte, le gusta la música, los colores, a veces le da por bailar, el otro día nos dejó un dibujo en la pared de nuestro baño, y así, siempre está haciendo cosas.
-Por lo mismo lo decía, a pesar de que igual juega con muñecas y otros juguetes, la mayoría de las veces está haciendo las otras cosas.-
- Bueno, no nos adelantemos a los hechos y esperemos a que ella nos diga en unos años más que es lo que quiere ser cuando grande – le dije volteándome un poco besándole la mejilla, para después volver a mi posición de origen.
- Yo quiero que sea feliz – se abrazó más a mi.
- Te aseguro que Renesmee es y será feliz –
Nos quedamos en silencio mientras seguíamos observando a Ren, la cual continuaba pintando.
Ella es tan independiente, durante todo este rato ha estado sumergida en aquél libro sin reclamar la atención de alguno de nosotros, no como otros niños de los cuales alguno de sus padres tenían que estar pendientes de ellos en todo momento, en cambio Renesmee no daba mucho trabajo.
-¿Estas dormida?- Me preguntó Edward en un susurro.
- No, solo estoy descansando la vista amor – entrelace nuestras manos – yo creí que tú estabas dormido.
- Estuve a punto, pero me resistí – volvimos a nuestro cómodo silencio.
Me pregunto por qué se resistió a dormir si siente sueño.
- Nooo – Renesmee estaba parada a mi lado abriendo mis parpados con sus dedos y enterrándolos de paso para que no me quedara dormida.
- no estoy dormida hija, y no hagas eso porque me duele – Edward se enderezó y tomó a la pequeña para recostarla junto a nosotros.
- Somos delgados, pero no caemos los tres aquí – le dije
- Donde Caen dos caen tres Bella – y puso a Ren encima de él, yo me voltee para abrazarlos a ambos.
- ¿Qué hora es? – Me preguntó
- Emmm… faltan diez minutos para las cinco – le respondí luego de echarle un vistazo al reloj de mi móvil
- Podríamos ir al parque –
- buena idea – me levanté del Dillon y ellos se quedaron acostados – ¿Se Quedaran ahí?, Edward, tú fuiste el de la idea, así que anda levantándote, y tú, puntito de mi vida también te levantas para que vallamos a jugar un rato y hay que cambiarte el pañal antes de salir.
- Yo me encargo de eso – se ofreció Ed.
- Oki, yo iré por la carriola –
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Los días calidos ya estaban haciendo presencia por estos días, el sol aun iluminada el celeste cielo de la ciudad y había una temperatura bastante agradable para disfrutar de la tarde. Y nosotros eso haríamos, disfrutar una tarde en familia en el parque.
Renesmee iba sentadita en su carriola observando todo lo que había a su alrededor, mientras que con Edward caminábamos a paso tranquilo rumbo al parque. El empujando la carriola, y yo a su lado con una manta en mis manos.
Llegamos al parque y nos acomodamos bajo un frondoso y verde árbol, tendí la manta sobre el césped y Edward sacó a Renesmee del lugar en donde estaba para llevársela a los juegos. La posesionó sobre uno de los columpios y le daba un pequeño empujoncito para que se balanceara. Saqué la cámara y me acerqué a ellos para inmortalizar el momento.
Mi pequeña posaba sentadita en el columpio, mirando la cámara y mostrando sus pequeños y escasos dientecitos que posee.
Luego Edward la sacó de ahí y la posesionó sobre un balancín de muelle en forma de perrito. En donde tomé otro par de fotos y así continué haciendo en cada juego o lugar a donde iba mi hija.
Estábamos los tres sentados sobre la manta y Ren jugaba con un peluche en forma de oveja que al apretarle una de sus orejas pronunciaba cada una de las vocales, y reíamos porque la niña solo repetía la letra "u", y lo hacia en un tono de sorpresa.
- Ya deberíamos irnos, se está poniendo fresco y hemos estado un buen rato aquí – dije
- Si, y tengo un poco de hambre – dijo Ed haciendo un puchero digno de Renesmee.
- Entonces nos vamos a casa… arriba pequeña – Ren tomó mi mano y se puso de pie y comenzó a caminar tirando de mi mano.
- ¿Se irá caminado? – pregunté Edward
-Así parece – le respondí encogiéndome de hombros.
Pasamos por el lado de un señor que vendía golosinas y unos globos inflado de helio
- Mamá – me miró apuntando a los algodones de dulce.
-No, nada de golosinas –
- Pa – e hizo lo mismo
- No mi vida, no puedes comer nada de eso porque estas enfermita- siempre hacia eso de que si no le resultaba con uno le resultaba con el otro, pero esta vez no tuvo éxito con ninguno de los dos. Y comenzó a llorar.
- ¿Quieres un globo? – El papá le compró un globo de color amarillo y ella sentada nuevamente en la carriola lo tomo en una de sus manos, y caminamos de vuelta a casa.
Esta vez nos demoramos un poco más en regresar porque pasamos a un supermercado a comprar algunas cosas que hacían falta en casa, y producto de eso la pequeña se quedó dormida.
Cuando llegamos a casa tuvimos que despertarla porque debía tomar un baño, y producto de que interrumpimos su sueño despertó de mal ánimo y lloraba por todo.
- Ya no llore más, si es solo agua, tu amas la hora del baño hija… -
Hice lo más corto aquel momento y la saqué del agua para vestirla con su pijama y secarle lo mas que pude su corto cabello. Ya no lloraba, pero sus ojos continuaban brillantes.
La tome en brazos y camine a la cocina en donde estaba Edward lavando un poco de lechuga para una ensalada. Dejé a Renesmee sobre su silla, y a los segundos comenzó a llorar.
- Hey. Estamos aquí mi amor, no hemos ido a ningún lugar. – calmo su llanto, pero continuaba haciendo pucheros.
Ed cortó una zanahoria en forma de bastoncito para darle a ella.
-Desde mañana ya puede comer de forma más normal, pero nada muy pesado – Comenzó a llorar nuevamente sin ninguna razón. - Uiii! Hija, si estas con todas la mañas, por Dios!- Le dijo- mejor iremos a dormir.- La sacó de la silla y se fue rumbo al dormitorio de la pequeña con ella entre sus brazos.
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-Me pasee por todo el dormitorio, hasta que se durmió –
- Siempre despierta de pésimo humor cuando interrumpen su dormida-
- Si, pero esta vez estaba insoportable –
- Ven, sentémonos a comer y luego nos vamos a la cama nosotros también, que ah sido un día un poco pesado, y necesitamos descansar. ¿Mañana sales temprano al igual que hoy?
- Aja, ¿por? – me pregunto alzando una ceja.
-Llamó Bree mientras estabas durmiendo a Renesmee invitándonos a cenar con ellos mañana, dijo que estarían Jasper y Alice también, y unos amigos de Diego – le informé
- Que bueno… hace tiempo que no compartimos con los chicos –
- entonces, ¿le confirmo que estaremos ahí mañana? – le pregunté
- Por supuesto amor –
Terminamos de cenar y Edward se fue a dar una ducha mientras yo le marcaba a Bree. Conversamos por un rato y luego colgamos con la promesa de continuar hablando mañana.
Llegué al dormitorio y Edward ya estaba fuera de la ducha con una toalla amarrada a sus caderas y buscando su pijama.
Y ahora era mi turno de una ducha, la cual me tomo poco tiempo y a los pocos minutos ya estaba recostada al lado de Edward quien me miraba de forma pausada y con una sonrisa en sus labios.
-Que miras Cullen – le dije
- Lo hermosa que es mi chica-
Comenzamos a besarnos de forma apasionada y a acariciar con delicadeza y dulzura nuestros cuerpos, para así culminar entrelazados el uno con el otro este ajetreado día.
Ya se que me desaparecí durante días, pero en verdad los problemas volvieron a mi vida y multiplicados por tres :C . En fin... son las .1:40 am y aquí les dejo el capi, espero que les guste y se que les debo una explicación, pero mi mamá me esta mandando a la cama XD . Esta semana salgo de vacaciones así que yo creo que las actualizaciones serán mas constantes :) besos a todas Adiós!
