Capitulo 3
Salí de aquella habitación en compañía de Itachi-san...
Estábamos en medio del bosque; la luna y sus amigas las estrellas se alzaban esplendorosas en el oscuro cielo... las copas de los árboles se mecían suavemente gracias a la ligera brisa, dando un aspecto mágico al entorno...
Era una hermosa noche para morir...
-Sígueme- dijo de improviso, sacándome de la bella visión
Creo que recorrimos 10 Km.; iba saltando en las ramas de los árboles sin ningún problema... y de pronto me sentí mareado… las piernas me flaquearon...
Tuve que detenerme unos instantes
-Me siento débil...
-Obvio- de pronto Itachi-san ya estaba a mi lado- No has comido nada en todo el tiempo que estuviste encerrado
-¿Cuánto?
-Alrededor de 2 semanas- se acercó y me sostuvo entre sus brazos- Lo único que consumías era agua; te ofrecí alimento, pero lo rechazabas...- de repente me subió a su espalda- Me sorprende que sigas vivo...
-A mi también- lo abracé por el cuello y me acurruqué en su espalda... el olía... a canela
Era extraño; me sentí muy tranquilo en su espalda: era tan... suave... cómodo... cálido...
-Al parecer te agrada estar así- me dijo con cierta burla mientras comenzaba a moverse
-De hecho si- empezaba a darme sueño, tal vez por el movimiento: era como si me estuviera meciendo- Que bueno que mis últimos momentos sean tan agradables... pero no esperaba que usted me los brindara
-No tengo nada en contra de ti, Naruto-kun- salió a un campo- Es más: me caes bastante bien; siempre he pensado que eres muy divertido y terco
-Grrr- le gruñí un poco molesto
-Me hubiera gustado conocerte en otras circunstancias- entró nuevamente al bosque- Sólo te he perseguido porque en tu interior yace Kyubi, no era nada personal... y es curioso- de pronto se detuvo- Pero cargándote así, me recuerdas a Sasuke cuando era pequeño
Mi cuerpo se tensó al escuchar su nombre... ¡no!, ¡otra vez no!... mis ojos se humedecieron... mis brazos comenzaron a temblar...
-Naruto-kun- de repente me bajó y recargó en un árbol- Hay algo que he querido preguntarte...
-... Dígame...
-¿Por qué sigues amando a Sasuke?
-A... amar... ¿de... de que habla?
-No es necesario que lo niegues: lo se desde hace mucho tiempo...- suspiró- ¿Por qué sigues amándolo a pesar de que te traicionó?
Era curioso: yo mismo me había hecho esa pregunta un millón de veces... y siempre era la misma respuesta...
-No lo se
¿Cómo podía seguir amando a ese traidor? ¿Por que cuando me dejó por conseguir poder? ¿Por qué cuando nunca dudó en lastimarme? ¡¡¿Por que?!! ¡¡¡MALDITA SEA!!! ¡¡¡¿POR QUE?!!!
-No lo se... pero duele... mucho
-¿Te duele tanto que ya no soportas seguir viviendo?
-Si... al principio creí que podría traerlo de vuelta y que todo seria como antes, o incluso mejor- sentí arder mis mejillas- Pero no pude... por más que lo he intentado no puedo... y ya me cansé...
-Lo comprendo...- dijo al mismo tiempo que volvía a cargarme
-Ahora que lo pienso- sonreí- Nunca le dije lo que sentía por el
-¿Nunca?- preguntó un poco incrédulo
-No... Cuando quería decirle siempre había algo que me lo impedía... y después de un tiempo me di cuenta que, diciéndole, sólo se alejaría de mí... eso era algo que yo no podía soportar...
-No se te ocurrió que, tal vez, solo tal vez... ¿te correspondería?
-Eso era imposible... era Sasuke Uchiha: el novato numero uno de nuestra generación, poseedor de Sharingan y un gran ninja que con técnicas sorprendentes... ¿y yo que era? Solo Uzumaki Naruto... Era obvio que el se alejaría... y no podía soportar la idea de que me dejara solo...
-Es por eso que cuando se fue intentaste desesperadamente llevarlo de vuelta a Konoha... y al no conseguirlo perdiste el deseo de vivir...
-Si...
-Pero, si regresara, ¿qué harías?
-No entiendo
-Si el regresara a Konoha arrepentido, ¿lo perdonarías? ¿A pesar de todo lo que te hizo?
-El jamás volverá...
-Solo responde...- su voz imponía autoridad y exigencia... era demasiado extraño que se pusiera así por una simple suposición...
-Si- dije finalmente- Si lo perdonaría... todo porque soy un estúpido enamorado... pero nunca volverá, no importa lo que pase...
-Entiendo
El resto del camino permanecimos en silencio y me agradó: ya no tenía ánimos para seguir hablando de Sasuke y de lo patético que yo era... pero fue curioso: me sentí bien al hablarle de eso a Itachi-san... no se lo había dicho a nadie, y no esperaba que el poseedor del Magenkyo Sharingan me escuchara
Ya me sentía mucho mejor
-Gracias- sentí la fuerte necesidad de decírselo... Ahora lo abrazaba con cariño...
-¿Por que?
-Por escucharme... y porque pronto terminarás con mi vida...
Cerré los ojos...
Me quedé dormido...
...
