Capitulo III
Cuarenta minutos y un baño después se vio sentado en una mullida silla de respaldo alto siendo el centro de toda la atención. Los tres hijos mas jóvenes de aquella mujer lo observaban con interés descarado, lo que verdaderamente lo hacia sentir incomodo. Loki no disfrutaba ser el blanco de las miradas; prefería pasar desapercibido, merodeando por entre las sombras y los lugares ocultos.
La hija mayor, Anna, una vez mas estaba pegada a su extraño aparato, y el hijo mayor parecía estar similarmente absorto en su propio dispositivo. Observo la mano del chico hasta que el artefacto emitió un leve sonido parecido a un tintineo, y fue entonces que comenzó un gran flujo de actividad.
La madre – Mary decía que era su nombre – se lo arrebato de las manos, y el empezaba a quejarse cuando una mirada severa y amenazante lo detuvo, y después tomo el de Anna también. "No celulares," les dijo, y Loki tuvo que reconocer que admiraba como dos simples palabras y una sencilla expresión podía apagar cualquier objeción.
"Pero- "
"Tu drama personal puede esperar," dijo el padre, sentándose en el sofá junto al hijo mayor. Volteo a ver a Loki con una aguda mirada, y el lo evaluó en un instante – académico, protector, generalmente tranquilo. Del tipo que piensa antes de hablar, usualmente utilizaba un tono de voz suave, un erudito relativamente. Un completo contraste con el resto de su familia que parecía haber salido a la madre con lenguas afiladas y temperamento volátil.
Después de colocar los aparatos en una pequeña mesa a su costado, Mary se coloco de pie junto a la silla de Loki. Ese gesto, pensó, era extrañamente protector. Pero, claro, una mujer con cinco hijos probablemente caería fácilmente en el rol maternal con cualquier individuo aparentemente herido. Aborrecía que lo consideraran tan débil, jurando que en la primera oportunidad se iría de ahí.
"Niños, este es Loki," dijo Mary. "Tuvo un accidente y no puede recordar nada, así que hasta que mejore, su padre y yo decidimos que se quedara con nosotros."
Anna levanto la mano, y no dijo nada hasta que su madre se lo indico. Una curiosa manera de pedir autorización para hablar. Loki también hizo una nota mental de tal acto. "Esta bien, entonces, ¿Esto va a afectar los horarios del baño? Porque el que Jack se bañe por la mañana ya corta el tiempo que necesito para arreglar mi cabello."
Pequeña zorra contenciosa. "Puedo bañarme por las noches," Loki dijo, y esa frase hizo que en Anna brillara una sonrisa victoriosa.
"Podemos reacomodar el horario después." Mary señalo a la niña más pequeña. "Loki, ella es Lyn."
Lyn le mostro cuatro dedos. "Tengo así," dijo con orgullo. El le sonrió indulgentemente, y ella chillo, abrazando al monstruoso conejo de felpa con todas sus fuerzas.
"El es Joe." Señalo al niño mas pequeño, que se parecía mucho a su padre, tenía entre siete u ocho años, pero juzgar las edades de los mortales era casi imposible. En un momento eran bebes, y al otro estaban muertos. Loki nunca había tenido la necesidad de prestar mucha atención a sus cortas vidas. Le molestaba su propia falta de visión en ese aspecto. "Y Jack."
Jack con los mismos ojos cafés y cabello castaño de su hermano, simplemente lo observo, en silencio.
"Anna, a quien ya conoces." Anna volvió a sonreírle, y Loki se las agrreglo para contener un gesto de desagrado antes de que este cruzara por su rostro. "Mike, el mayor."
Era imposible no despreciar a Mike a primera vista. El chico tenía complexión fuerte muy similar a la de Thor, hombros anchos, y brillantes ojos azules. Ese color azul cielo que parecía ser común en esa familia en particular no era molesto. El cabello castaño claro y rizado en su cabeza tampoco era molesto. Pero los dos se conducían con la misma arrogancia casual, exudaban ese indulgente carisma y un encanto que venia de la confianza en si mismos.
"Hey," dijo Mike. Oh, y era justamente tan inteligente como Thor. Maravilloso.
"Un placer," Loki le dijo, sin confiar en su autocontrol como para decir algo más.
El padre se acerco, ofreciéndole la mano. Loki la tomo, solo porque eso era lo que se esperaba. "Robert," dijo. "Todos me llaman Bob."
Hubo un momento de silencio en el que Loki estaba plenamente consiente de que debía decir algunas palabras de agradecimiento. "Me siento honrado por su buena voluntad al permitirme quedarme en su casa," dijo finalmente, poniendo tanta sinceridad como le era posible en su voz.
Con una risa que parecía un poco apenada, Mary palmeo su hombro. El estaba consiente de que en aproximadamente una hora había recibido mas atención física de esos extraños de lo que había experimentado por parte de su familia en toda su vida. "Es lo menos que podemos hacer," ella dijo.
"Así que ¿Eso es todo?" Anna pregunto. Mary la observo con una mirada que Frigga hubiera apreciado, pero esta no le hizo nada a la chica. "¿Qué? Mira, tengo cosas que hacer ¿Si? Tengo un examen de matemáticas mañana."
"Oh, maldición, también yo," Mike dijo. Su padre lo golpeo en un costado de la cabeza, y Loki lucho contra el brote de simpatía y enojo que sintió en su estomago. "¿Que demonios, Papá?"
"No eres lo suficiente grande como para que no te lave la boca con jabón. Ve a poner la mesa," Bob contesto. Loki dudaba que Bob pudiera hacerle algo a Mike si el no lo deseaba, pero el chico, malhumorado, se disculpo en voz baja por su lenguaje y fue hacia la cocina.
Observo relativamente divertido como el resto de los niños intentaron una fuga masiva. Mary atrapo a Joe y Jack antes de que desparecieran por las escaleras, y Bob detuvo a Anna colocando uno de sus dedos en la pretina de su pantalón. "Cocina," Mary dijo, volteando a los chicos y empujándolos para que caminaran.
"Pero tengo un examen de matemáticas-"
"También tienes una cena con la cual ayudarme," Mary dijo, interrumpiendo a Anna y apuntando en dirección a la cocina. Anna gruño y siguió a los dos niños, empujándolos cuando estos no se movieron más rápido.
Mientras tanto, Lyn, se había colocado junto con su conejo, detrás de las piernas de Loki, por debajo de la silla. El la miro, y ella sonrió. "Conejo nuevo," le dijo.
"¿Puede decir algo mas?" pregunto, un tanto exasperado.
Negando con la cabeza, Bob se levanto del sofá, se escucho como sus rodillas sonaron. "No, no con las personas que le agradan," contesto. "¿Te gustan los sucios joes?"
Ese fue, según Loki, un triste comentario al momento en que su mente conjuro una imagen del pequeño Joe cubierto de lodo, sus ropas roídas y maltratadas. "Eh…Yo no…"
La expresión de simpatía que Bob tenía en el rostro fue remplazada por una energética sonrisa que lo hizo enfurecer. "No te preocupes por eso. En el camino descubriremos que tipo de comida te gusta."
Resulto ser que los sucios joes eran sorprendentemente comestibles. Hacían honor a su nombre, y mirar a Lyn y Joe comerlos fue quizás el punto culminante de la noche de Loki. Para el final de la cena, todo el frente de Lyn estaba cubierto con salsa de carne, así como sus brazos hasta los codos. Mary parecía tomarlo de buen modo; si estaba molesta, nunca lo noto. Joe se las había arreglado para mantener la mayor parte de la carne dentro del pan, una hazaña que incluso Loki tenia que admirar (Sus primeras dos mordidas fueron de una ejecución tan pobre como toda la cena de Lyn), pero aun así el niño tenia cubierta toda la parte baja del rostro.
Hubo solo un momento de peligro al inicio de la comida en el que Loki casi pierde el control del emparedado, y Anna lo molesto sin piedad por eso. Antes de que tuviera la oportunidad de contestarle (y pensando en que debía sentirse afortunada de que el no tuviera su magia), Mike, a la izquierda de Loki, pateo a su hermana por debajo de la mesa y le recordó la vez en que termino cubierta de algo llamado helado.
Para su sorpresa, una ronda del juego quien puede avergonzar mas al otro comenzó. Mary y Bob se unieron, y ella conto la vez en que Mike había arrancado todas las flores del jardín de sus vecinos. La historia de Bob dejo a Anna con la boca abierta, su mirada iba del rostro de Loki al de su padre, mientras decía consternada "¡Papá!" y "Oh mi Dios, me moriré."
Y cuando la comida termino, toda la familia se movió en impecable sincronía para limpiar la mesa y los platos en no más de quince minutos. Mike enjuagaba los platos y tallaba los recipientes y ollas, Anna los secaba, y Jack tenía que poner algunos de los utensilios en una gran maquina a un lado del fregadero, y acomodar otros en sus respectivos lugares. Joe iba y venia de la mesa a la cocina, apilando los platos para Mike y guardando los condimentos. Mary despareció para limpiar a Lyn, y Bob tomo asiento en la sala familiar; ninguno de los dos parecía particularmente preocupado porque las labores no se realizaran.
Loki habria esperado quejas y reproches. No le habría sorprendido si los niños, tan pronto como su madre estuviera fuera de vista y su padre distraído, dejaran sus tareas y se fueran. Pero no lo hicieron. Trabajaron en un silencio amigable, y encontró la manera tan sencilla con la que se relacionaban tan sorprendente como incomoda.
Al terminar sus tareas se dispersaron. Mike y Jack volaron escaleras abajo, Mike hablaba de algo llamado Call of Duty a lo que Bob respondió diciendo que Jack era muy joven para eso así que debían buscar otro juego. Anna desapareció escaleras arriba, probablemente en su habitación, mientras Joe tomo asiento en el sofá junto a su padre, robo el objeto plástico de las manos de Bob, y comenzó a presionar botones. Una pantalla encendida – televisión, pensó Loki- cambiaba de una imagen a otra hasta que Bob recupero la posesión del objeto plástico y dejo la programación en lo que claramente era su estación preferida.
"Toma asiento," Bob dijo, señalando un sillón largo.
Loki se quedo en un extremo del sofá, casi al borde del asiento "Tus hijos están bien entrenados," observo, y Bob rio.
"Solo porque saben que su madre les quitara los privilegios del teléfono celular en un abrir y cerrar de ojos si no hacen sus labores," contesto. "Mary se encarga de la disciplina. Yo me oculto en la oficina del sótano trabajando en los números. ¿Recuerdas algún programa que te guste?" el levanto el objeto en su mano, y la palabra remoto se filtro en la mente de Loki. "Podemos cambiar de canal hasta que reconozcas algo."
El negó con la cabeza. "Lo que prefieras esta bien."
"¿Extreme Makevoer?" Mary pegunto mientras entraba al salón familiar. Su esposo asintió, y Loki los observo disimuladamente mientras colocaba a Lyn en el sofá junto a Bob y Joe.
Casi tan pronto como Mary se sentó, los niños comenzaron a competir por sus posiciones, y Loki suprimió un respingo, seguro de empezarían a gritar y llorar en cualquier momento. Pero no fue así; Lyn se quedo contenta en el regazo de su padre, y Joe se acomodo como pudo entre las piernas de sus padres. Con una expresión de neutralidad, Loki pretendía ver el programa que habían elegido mientras estudiaba a los cuatro mortales.
Lyn estaba dormida en menos de diez minutos, acurrucada con su padre. Una de sus manos descansaba en la cadera de la niña, y de vez en vez, como si no estuviera consiente de lo que hacia, Bob le daba un suave beso en su cabeza. Mary estaba recargada contra su esposo, su cuerpo rodeaba de manera protectora a Joe, y para el final del programa estaba quedándose dormida con su cabeza en el hombro de Bob. Joe parecía el único realmente atento a lo que pasaba en la televisión, pero cada vez se hundía más y mas en el sofá, hasta que estuvo tan abajo que apenas podía decirse que permanecía sobre el sillón.
Loki asimilo y catalogo todo esto, guardando sus conjeturas para mas tarde. Pero cuando se metió a la cama que le habían ofrecido, cayo en un profundo sueño en cuestión de segundos.
