KHR! es de Akira amano. Lo único mio aquí son los personajes originales.

Nate: Buenas!

Nero: Hoy traemos el tercer capitulo de esta historia.

Nate: Ademas esta la aparicion de un personaje del canon y de tres personas que nunca habian aparecido.


Alyzama: Bueno, no tengo idea, supongo que le tocara la tarea a Kaoru y a Vacchan de andar de traductores xDD. Aun falta para que Hibari aparezca, pero cuando salga no va a dejar de salir :DD


Al terminar de explicarle al niño las reglas que debería acatar, Kaoru subió a darse una ducha antes de dormir. Mañana sería un día largo, Namimori era muy pequeño y había muchas probabilidades de que se consiguiera al prefecto, sobre todo durante su inscripción en Namimori medio.

A termina de colocarse su pijama, se metía a su cama y se dejó caer en los brazos de Morfeo.


―Vaya, hace mucho tiempo que no te veo, no es cierto? ―La rubia abrió los ojos para encontrarse con unos ojos similares a los suyos, con diferencia de que estos estaban delineados―. Aunque… ¿Cómo debería llamarte?

―Eh? ―La mayor se llevó una mano al mentón, una expresión pensativa acompañaba a su rostro―. ¿Dónde estoy?

―Bienvenida al "Limbo"!

―Limbo?

―Te explicare―La rubia mayor se sentó al lado de la menor―. Según la biblia, Limbo era el lugar donde los santos esperaban la salvación de Jesucristo, y como sabrás en el mundo paralelo del que provengo estoy muerta.

―P-P-P-Pero―La más baja empezó a balbucear―, ¿Q-Que hago a-a-aquí?

―Tranquila, no estás muerta ni nada por el estilo.

―…Entonces, ¿Por qué?

―Ni idea, solo apareciste―Sonrió la otra, mientras la más baja se palmeaba la frente―.

―Oye! No me hagas sentir una estúpida.

―Pero, no tienes idea de que hago aquí?

―No, aunque espera…Cuántos años tienes?

―Dieciséis.

―Uh! Ya eres todo una señorita―La mayor le sonrió, mientras se levantaba y caminaba en círculos―. Pero…yo realmente no noto mucha diferencia con nuestro encuentro de hace seis años.

La chica más baja, abrazo sus rodillas y hundió su cabeza en ellas, mientras una aura oscura aparecía a su alrededor. La mayor rápidamente hizo una señal de disculpa, pero antes de que pudiera decir algo vio como un humo parecido al de la bazuca de los diez años la envolvía y la llevaba a otro lugar.

―Mira lo que hiciste, Ichiru! ―Al escuchar una voz que no conocía, Kaoru rápidamente levanto la cabeza y se encontró con dos niños gemelos parecidos a su anterior novio―. Le diste a mamá!

― ¿Dónde estoy? ―Los dos niños dejaron de pelearse y voltearon a ver a la de cabello largo, la expresión de los dos fue una de sorpresa y luego paso a ser una sonrisa―.

―Tu! ―El de mirada carmesí la señalo y ella ladeo la cabeza―. ¿Cómo te llamas?

―Kaoru.

―Y tu apellido?

―Russo.

Los dos niños se miraron y luego empezaron a correr en círculos alrededor de la rubia, quien solo se levantó y los miro con curiosidad.

―Disculpen… ¿Cómo se llaman?

Los dos niños pararon de caminar y miraron a la rubia, quien se estremeció un poco ante su mirada. Cuando la miraban fijamente pareciera que estuvieran viéndole el alma.

―Uhm…Puedes decirme Ichi―Dijo el de mirada azul―.

―Y a mí puedes decirme Iru!

La mayor asintió, mientras alguien entraba a la habitación y bostezaba. Kaoru levanto la cabeza y se encontró con los ojos metalizados de su anterior novio. Los niños corrieron y se abrazaron a las piernas del azabache.

Una risita salió de los labios de la rubia, quien sonriendo exclamo:

―Ustedes realmente se parecen! Son como una especie de Matryoshka humana! ―La chica coloco un mechón rubio detrás de su oreja―…Pero no dejan de ser lindos-

Y antes de que pudiera decir algo mas, de nuevo aparece el humo rosa y se la lleva de regreso, aunque esta vez apareció en su cama.

Miro el reloj en la mesa que estaba al lado de su cama, era de madrugada. Que había sido eso?


―Kaoru, levántate! ―La menor se escondió bajo la sabana, mientras el albino suspiraba―.

―Voy a llevar a Raike al Zoológico y me voy ahora, así que levántate.

La menor soltó un bufido y se levantó, tomo un mechón del albino, jugando con él.

―Sabes, Vacchan? Ayer conocí a dos niños y de nuevo vi a la Kaoru que ustedes antes protegían―Los ojos del albino se abrieron como platos―.

―…―

―Sí, aunque no lo creas―Suspiro la rubia antes de salir de la habitación, dejando al albino un poco desorientado. ¿Qué estaba pasando con los mundos paralelos?

La chica se miró en el espejo de la habitación, faltaba recoger su cabello. Llevaba una camiseta algo holgada blanca con letras en negro, un pantalón ajustado de color rojo y unas zapatillas negras.

Miro su cabello, en estos dos años había crecido bastante, hasta llegarle a más allá de la espalda. Opto por dejarlo suelto, tardaría mucho más si lo recogía y estaba segura que ya pronto serían las diez. Vacchan y Raike se habían ido hace veinte minutos dejándola sola.

Tomo su teléfono guardándolo en el bolsillo trasero, dio un largo bostezo antes de salir de la casa, claro no antes sin cerrar la casa con llave.

Camino durante quince minutos, probablemente si seguía caminando se encontraría con Tsuna. Namimori no había cambiado mucho –Desde su punto de vista–, lo único diferente era unas cuantas edificaciones. Aun sentía la calidez de la Namimori de hace dos años.

―Kaoru! ―Al escuchar que mencionaban su nombre la rubia se giró, encontrándose con el castaño. Quien ahora era mucho más alto – a comparación de ella, que no había crecido mucho–, su boca se abrió por la sorpresa.

― ¿T-Tsuna?