-Juegos peligrosos-

Cap. 3: Venganza

.

.

Sakura llegó a la casa de sus padres dando la excusa de que en el apartamento de Naruto iban a fumigar, cuando su madre le preguntó por la maleta tan grande, la pelirosa respondió que no quería que la ropa se impregnara con el olor del insecticida, derrotada ente esa respuesta la señora Mebuki dejo de especular y Sakura se fue a dormir.

Le costó dormirse, tenía demasiada rabia. A la mañana siguiente seguía con la misma idea en mente, tenía que lavar su honor, hacer pagar a Naruto, que sintiera lo mismo que ella al creer que lo había perdido para siempre.

Era su día libre en el hospital, así que se dirigió a la casa del único chico que podía prestarse para su juego.

El terreno del clan Inuzuka era plano, inmenso y de tierra rojiza, detuvo sus pasos cuando de pronto se vio rodeada de muchos perros, los cuales comenzaron a ladrar, eran como veinte o treinta.

Alguien silbó y los perros se callaron, Sakura levantó el rostro y de la casa grande que estaba situada al centro del terreno salió Kiba. No lo elegía sólo por ser guapo, sino por la rivalidad que tenía con Naruto.

Los perros abrieron el círculo y el joven pudo ver a la pelirosa —Sakura, ¿qué te trae por acá? —la saludó extrañado.

Haruno caminó directo hacia él, —necesito un favor tuyo.

—¿De qué trata?. —preguntó con interés.

—Necesito que finjas que me estas pretendiendo, quiero que Naruto piense que estamos saliendo.

Kiba sonrió con arrogancia, tener la oportunidad de fastidiar a Naruto era algo que no podía desperdiciar.

—Está bien, cuenta con eso.

—¿Aceptas así de fácil? —le preguntó desconfiada.

El castaño se cruzó de brazos, —no le veo el porqué deba negarme.

Sakura tampoco quería que Kiba se hiciera ideas equivocadas, no quería un malentendido con él, así que prefería que él supiera el porqué del favor que le estaba pidiendo.

—Ni siquiera te he dicho porque quiero que finjas.

—Y me importa poco en realidad, —caminó alrededor de la joven diciendo. —Naruto se pondrá celoso, es lo que quieres, ¿no?.

Sakura sonrió, —que bueno que eres inteligente.

.
.

Naruto apoyó las manos en el escritorio y se levantó, estaba preocupado por su estado actual con Sakura, no podía concentrarse en nada más, caminó hasta una de las ventanas y se sorprendió cuando vio a Sakura sentada en la placita del frente, estaba sola.

—¡Sakura-chan! —la llamó saludándola con la mano, pero ella ni siquiera lo vio.

El jinchuriki decidió abandonar la oficina e ir a donde estaba ella, pero cuando iba llegando a donde estaba la chica, vio algo que lo hizo frenarse, Kiba apareció detrás de Sakura y le cubrió los ojos con ambas manos.

"¿Pero qué demonios?" pensó Naruto arrugando la frente.

Sakura le tocó las manos y luego Kiba se sentó al lado de la chica, cogió su mano, Naruto apretó los dientes y se dirigió a zancadas a donde estaban ellos. "nadie toca a mi mujer".

—¿Que está pasando aquí? —preguntó el rubio presentándose frente a ellos, se veía muy enojado.

Verlo tan enojado hizo que Sakura se sintiera intimidada y arrepentida, pero no podía acobardarse, así que no soltó la mano del castaño.

—Lo normal entre una pareja. —respondió Kiba con descaro.

—¡Sakura-chan es mi novia!. —rugió el rubio.

La pelirosa soltó la mano del Kiba, no quería que las cosas se salieran de su control. Vio a Naruto a punto de explotar y luego a Kiba con una sonrisa arrogante.

—¡Hey ustedes dos!, —intervino rápidamente, parecían dos perros a punto de pelearse, —soy una mujer libre, Naruto vuelve a tu trabajo, sigo enojada contigo, —vio al castaño y le dijo —Kiba lo que hablamos se acabo.

Sakura se marchó dejándolos solos.

—Te quiero lejos de Sakura-chan. —Naruto lo amenazó sin ninguna reserva, —sabes que soy más fuerte que tu.

El rubio también se marchó y Kiba se quedó allí sentado con una sonrisa cínica, aunque por dentro estaba asustado, sabía que Naruto podía hacerlo papilla.

—¿Sakura-san es tu novia?

Kiba se asustó la pelinegra había salido detrás de un árbol —¡demonios Hinata me has dado un buen susto!. —la pelinegra se disculpó apenada. —descuida, ¿qué tal lo tuyo con Shino?

Hinata se ruborizó levemente, Naruto había dejado de ser el hombre de sus sueños, y Kiba era tan ciego que no se daba cuenta que no era Shino sino él, el nuevo amor secreto de la Hyuga.

—Shino-kun y yo sólo somos amigos.

—Claro, Hinata —respondió con ironía, los había visto paseando por la aldea en una actitud sospechosa —debo ir a comprarle comida a los perros, luego nos vemos.

Akamaru ladró y ella miró la espalda del castaño, se prometió que no dejaría que Sakura le arrebatara a otro chico.

Kiba por su lado no iba a comprar comida para perros, Akamaru se decepciono cuando su amo intercepto a la pelirosa.

—¿Y ahora qué? —preguntó obstinada.

—¿Tan rápido te rendiste en tu plan de darle celos a Naruto?

Sakura vio de reojo al rubio oculto entre los kioscos de comidas, sabía que la estaba siguiendo desde que se despidió de él hace un momento. Quizás era un clon, no podía diferenciarlos. Recordó el mal momento que Naruto la había hecho pasar creyendo que le era infiel y el deseo de vengarse volvió a ella.

—Claro que no —puso una mano en el brazo del castaño y dijo —no voltees, Naruto nos está observando.

—Porque no me besas y vemos como explota. —se atrevió a proponer él.

—No quiero llegar a los extremos, sólo quédate así, mirándome como si yo te gustara mucho. —respondió ella.

Kiba sabía que sería hombre muerto si besaba a la novia de Naruto, que además seria el próximo Hokage, pero un beso de Sakura sería una victoria ante Naruto. Sin darle tiempo a nada, rodeó la cintura de Haruno con un brazo, ella abrió la boca para protestar pero Kiba aprovechando la ventaja y la besó.

Fue algo que apenas duro tres segundos, los tres segundos que tardo Sakura en reaccionar y golpearlo agresivamente. Luego con la vista buscó rápidamente a Naruto, pero él ya no estaba allí.

Había metido la pata hasta el fondo, una vuelta total a la tostada, tenía que buscarlo y reconciliarse con él lo más pronto posible.

.
.

Cuando Kiba despertó estaba con la cabeza apoyada en las piernas de Hinata.

—Te llevare al hospital.

—No, estoy bien, —intento moverse y sintió un fuerte dolor en sus costillas.

—Tienes huesos rotos.

Debía tener las costillas rotas, Sakura fue toda una salvable, pero no se arrepentía, Naruto debía estar echando humo por las orejas.

.

.

.


N/A: El próximo capítulo será el final de este mini-fic, gracias por los reviews a 0.1-san, jessykunoichi, Chobits3, Sakuita 01, dani contreras, respondiendo al review de Guest: esa parte de que Naruto salió con Hinata y lo de Sakura con Sasuke si la modifique, ya que antes del final del manga, no imaginaba que algo así pudiera pasar. jaja...

Nos leemos en el siguiente capítulo.