Los días pasaban y Thea se volvía mes cercana al equipo flash.
Ella se instalo en la parte de estrategia y planificación. Habiendo sido entrenada por Malcolm, tenia un amplio conocimiento en esa área, después de todo el era un gran villano.
Hacia casi todo con Iris y Caitlin. Se volvieron muy cercanas. Amaba los chistes de Cisco y sus referencias a películas y series, era una de las pocas que le seguía el ritmo. Eso le dio mas esperanza al pobre.
Jay era su segundo Oliver, bueno algo asi. Encontró ese aire protector y sabio en el que era tan familiar para ella. Con Barry todo era divertido, sencillo, agradable. Él parecía sacado de un cuento, el típico caballero que acude ante el llamado de la damisela en apuros. Uno de los pocos que quedaban sobre la faz de la tierra según ella.
-El parece haber evolucionado favorablemente con el entrenamiento en estos últimos días – dijo Caitlin mientras todos observaban al velocista de esta tierra entrenar en cinta.
-Si pero parece un poco distraído, no se ve que esté dando lo mejor de si mismo – dijo el otro corredor
- lo culpan?, Zoom lo tiene aterrado, aunque el no lo admita – apunto Iris.
-Y Este Zoom es tan diabólico ¿? – Pregunto la hermana del arquero esmeralda
-Es el demonio en persona, no le importa a quien se lleve por delante con tal de conseguir su objetivo – le aclaro Jay, haciendo una pausa – ser el mas rápido de todos y para eso, tiene que destruir a todo velocista que se interponga en su camino – finalizo
-Solo si lo puede alcanzar – Dijo Barry apareciendo de la nada, sin camiseta. La menor de los Queen miro con discreción y pudo notar lo que era un six pack en el abdomen del Flash. Sonrió para sus adentros. No para de sorprenderme, pensó. Extrañamente la invadió una necesidad de lamerlos y besarlos. Pestañeo varias veces para sacar esa imagen de su cabeza.
Puff en un instante el estaba vestido con cardigan rojo y saco gris
-Bueno eso es todo lo que puedo dar por hoy –dijo – tengo que ir a la comisaria a seguir con mi trabajo de dia. – dijo sonriendo
- ahh – Thea balbuceo dirigiéndose a el – yo también tengo que ir a denunciar el cambio de domicilio, ¿queda muy lejos?.
-Más o menos, pero la distancia no es problema – dijo este acercándose a ella – pasa tu brazo alrededor de mi cuello. – dijo el mirándola directo, lo que la hizo estremecer. Hizo caso omiso, él la cargo en sus brazos y en un pestañeo estaba sintiendo el viento golpeándola, pero no duro mucho porque cuando abrió los ojos, ya se encontraban en el lugar.
La bajo con cuidado y la obvservo para comprobar que no había sufrido nada, como mareo, nausea o pérdida de conocimiento.
-Eso fue genial – dijo Thea suspirando y riendo
-si?- pregunto el mientras entraban
-Totalmente, fue … - el timbre de su celular la interrumpió. Miro la pantalla y el identificador indicaba que era Ollie. – mejor atiendo esta. Dijo y se separó un poco.
-Hola – dijo.
-Speedy! Que tal – se escuchó del otro lado – si no llamo yo, no hay forma de que me contactes. – dijo un poco ofendido
- perdón es que me distraje estos días poniéndome al dia con todos y con la ciudad, aparte con la mudanza todo se me es un caos – se atajó.
- bueno me alegra sabe que te estas acomodando – dijo feliz – te tratan bien ahí los cazafreaks? – pregunto sarcástico.
-Ollie! – bufo – si, son geniales, digo es tremendo el trabajo que hace el equipo y Barry, bueno el es asombroso. Es tan bueno y considerado… - dijo suspirando.
-Ahh, pasa algo más que tenga que saber ahí, entre ustedes?- pregunto inquisidor.
-Qué? No! – Suspiro de golpe – no, solo digo que el grupo es genial y mis problemas – dijo mirando de un lado a otro – no causaron ningún inconveniente hasta ahora.
-Bueno eso era lo que quería saber – dijo suspirando – me alegra sabe que andas bien, me preocupo enserio.
-Sí, ya lo sé y te quiero mucho por eso – dijo ella sonriendo nostálgica
-me tengo que ir pero yo te quiero también y espero que te vaya bien, y por favor estate en contacto – dijo esa última parte sonando estricto – quiero saber cómo va todo, a cada tanto.
-Bueno está bien, no te preocupes, voy a llamar con más frecuencia, lo prometo – dijo – nos vemos cuídate y saludos a todos.
- Igual, nos vemos.- ambos cortaron.
Thea volvió al recibidor y se sorprendió de ver a Barry ahí esperándola.
-No se suponía que te quedaras – dijo ella
- bueno pensé que te podía dar una mano con tus asuntos, si estás de acuerdo – incito el guiñando el ojo.
Ella apretó los labios curvándolos un poco hacia arriba, al tiempo que negaba con la cabeza. – ok.
El trámite fue rápido, ya que el papa adoptivo del científico se encargó de todo. Ella le agradeció y los dos se fueron de ahí.
-Bueno, creo que termine con todo lo de la mudanza – le comento.
- Entonces ahora que vas a hacer? – pregunto él
-Bueno podría irme o … - miro hacia su alrededor como si la excusa para quedarse estuviera por ahí escondida.
-o podrías visitar mi laboratorio – dijo el levantando las cejas – digo si te interesa – aclaro rápidamente.
-Si, creo que podría chusmear un poco por ahí – le comento.
-bueno, te muestro el camino – dijo extendiéndole la mano.
Dudo pero se la tomo.
-Este lugar es muy cool- dijo cuando llegaron – es tal y como lo imaginaba, pero sin aliens embotellados.
- ah, ¿esperabas aliens? – dijo poniendo mueca aprobadora.
- siii – dijo ella susurrando como si tuviera 5 años.
-quizás los tenga – entrecerró los ojos – escondidos.
-mm, entonces es mi deber encontrarlos – dijo fingiendo seriedad
Ambos rieron. Ella se mordió el labio inferior, mientras miraba una estantería llena de contenedores con líquidos de colores. Barry la observaba atentamente.
Se le empezaron a cruzar ideas por la cabeza sobre como seria besar esos labios, morderlos, sentirlos recorrer su piel. Ella parecía hacerlo a propósito, seguía succionando ese perfecto pedazo de carne teñido de rojo, se lo refregaba en la cara prácticamente, ya te lo habría dejado el doble de hinchado. Pensó el, antes de darse cuenta que estaba soñando despierto, con los labios de otra que no era Iris, con los de Thea, una mujer que recién había llegado a su vida. Era hermosa, eso lo había notado desde el principio, pero eso no pareció darle el derecho de soñar con ella, no la conocía tan bien. ¿Cómo podía ser?, con la periodista le tomo años aceptarlo y esta muchacha solo llego y él ya se proyectaba en su mente, haciendo esos labios suyos.
-Barry! – lo saco de sus pensamientos de golpe, asustándolo
-si? – dijo de golpe
-que si esto es cianuro? – pregunto refiriéndose al frasco con polvo blanco dentro.
-Sí, mejor no lo toques, es muy peligroso – dijo sacándoselo de las manos. El contacto con ellas los estremeció un poco.
-Lo sé, pero es que no está etiquetado y me pareció un poco arriesgado – dijo ella tensando a boca.
-uff Tenes razón – dijo el mirándolo – me pasas el fibron que está en el escritorio, el negro de etiqueta azul.
-Toma – dijo pasándoselo
El escribió "Cianuro" en el frente.
-Hecho – indico, mostrando el resultado
-mm debería decir "créditos a Thea Queen, quien aviso al distraído de Barry la falta de etiqueta" – dijo dibujando un cuadro en el aire, con las manos.
Rieron.
-Mejor me voy, así te dejo trabajar – le sonrió – nos vemos después. Le deposito un beso en la mejilla y lo miro con dulzura.
-Nos vemos – se despidió él. Sintiendo el cosquilleo que le dejaron sus labios.
Cuando ella se encontraba fuera del edificio respiro hondo y soltó todo lo que sentía. Obviamente se dio cuenta de que Barry se había fijado en ella hacia unos momentos, cosa que la puso un poco inquieta. Ella misma se había tomado la libertad de imaginar como él se le acercaba, la abrazaba por detrás, poniéndole la mano en la entrepierna masajeándola suavemente mientras ella gemía. Por suerte recupero rápido la cordura y se inventó eso del frasco sin nombre, que le termino saliendo bien.
Se puso en marcha hacia su departamento. Cuando llego se dejó caer en el sofá y reflexiono lo que paso.
Obviamente siento algo por él, una atracción física, sí, pero es otra cosa. Él no es la clase de chico con el que me divierto, en el hay algo más. Algo que me hace desearlo. ¿Cuanto más voy a poder aguantar?, si sigo así voy a terminar en un gran papelón. Jummmmmm. Se quedó dormida después de un rato.
