Muchas muchas gracias a todos los lectores anónimos pero especialmente gracias a MVAsheraFire , girlsunshine , Mar, Basthest y GrimInspirations
Viendo el tema de mi fic tengo que felicitar obligatoriamente a los estadounidenses por la victoria de Obama, y a los españoles por nuestro grandisimo triunfo ante la derecha y la iglesia: el tribunal constitucional por fin, después de tantos años ha declarado legar el matrimonio homosexual.
También deciros que venga! Leeros mi fic nuevo "Erase una vez dos niñas" sobretodo para saber si continuarlo. Gracias a Basthest por decirme por twitter que le sigue y le gustan mis fics.
Salud2
Matli
Twitter: matl3s
-Oh dios mío Regina, eres, eres… lo peor, te odio…
RINGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG
"Don't wanna lose you, don't wanna lose…"
"…There's a Starman waiting in the stars…"
"…You can be the captain and I can be your first mate…"
RINGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG
"…I let it fall, my heart. And as it fell, you rose to claim it…."
RINGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG
-¡EMMA!-el grito se escuchó en todo el departamento.
"I'm a Lady in Spain ,[…], I am a lady from Mars and I can unscrew the stars…"
RINGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG
-¡EMMA! Arriba, ¡YA!- la compañera de cuarto de Emma abrió de golpe la puerta de la susodicha, encontrándosela totalmente dormida y hecha un desastre con las mantas enroscadas en su cuerpo y una sonrisa en la cara mientras apretaba la almohada. La agente parecía que había tenido una pelea con la cama, aunque no quedaba demasiado claro quién había ganado.
-Venga Swan, apaga los despertadores o vas a despertar a todo el edificio.
-Grumm, ahhh, voy…
-Son las 5:30, ¡apaga eso!
"Uh, sí… un poco más abajo… umm sí, venga nena, ¿¡5:30!?, oh dios, ¡llego tarde!"
El grito de su compañera de piso indicándole la hora consiguió sacar de su dulce sueño a Emma. Y haciendo un esfuerzo sobrehumano se desenrosco de su lio de mantas y empezó a apagar su colección de despertadores y alarmas de móvil. "Uh tener sueños sexis con tu nueva jefa no debería estar permitido."
-Café- Emma entró en la cocina y se encontró delante suyo una taza enorme cargada de buen café negro. –Gracias Erika- le dijo a su compañera de de cuarto mientras se dejaba caer en una silla.
Emma y Erika, Erika y Emma, casi inseparables desde que entraron en el cuerpo de policía, ambas con un pasado turbulento, ambas huérfanas, ambas se tuvieron que buscar la vida desde jóvenes. Por lo que a todo el mundo le pareció lógico que terminasen siendo grandes amigas, y más tarde compañeras de piso en cuando vieron que con el sueldo de policías para poco más podía darles.
Mientras Emma terminó en la comisaria de Graham con grandes posibilidades de ganarse un ascenso de Detective, si el trabajo con la Gobernadora le salía bien. Erika terminó, casi nada más salir de la academia, en el departamento de ciber crímenes, convirtiéndose en apenas unos meses en una experta muy valorada dentro del departamento. Nadie menos Emma habría pensado que la guapa novata terminaría en ese departamento, aunque en primer lugar nadie esperaba que la preciosidad alta pecosa y pelirroja terminase siendo una nerd de los ordenadores.
-Hey, Rik, ¿si más tarde te paso unos nombres podrás mirar sus expedientes?- le comentó Emma a su compañera mientras ambas se terminaban el café. –Doble chequeo –palabra en clave dentro de la comisaria para pedir que se revisasen los expedientes juveniles, supuestamente cerrados e intocables. Pero Emma quería asegurarse de no saltarse ningún pequeño detalle para averiguar quién era el acosador de Regina.
-Claro, causando una buena impresión, ¿eh?
-Sip, ya sabes la Gobernadora es como la máxima autoridad en todo Boston, y pronto puede que lo sea en todo el país, si hago un buen trabajo terminó con mi propia comisaria antes de los 35.
-Ya claro, tu comisaria y un buen vistazo a ese culo prieto- dijo Erika poniendo cara de pervertida mientras hacía como que agarraba un trasero invisible con sus manos. –Esa cara de felicidad que tenías esta mañana me dice que eso es lo que más quieres, perver.
-Hey, la pervertida eres tú, y nop, el culo de la gobernadora lo veré antes incluso de terminar el trabajo-terminó Emma riendo mientras se encerraba en su cuarto para poder cambiarse.
-¡En tus sueños, Emms, en tus sueños!- terminó su amiga a través de la puerta cerrada.
El resto de la mañana transcurrió con tranquilidad; Emma se vistió con ropas deportivas, y su gorro de borla y trenzas favorito, y agarrando su portatrajes y sus cosas para ducharse se marchó de casa despidiéndose de su compañera qué estaba espatarrada en el sofá viendo la teletienda mientras hacía tiempo antes de ir a trabajar 2 horas más tarde.
-Agur Rik, no te quedes sopas viendo esos tomates que se cortan solos-bromeó Emma mientras se aseguraba de llevar todo.
-Y tú no te comas ningún árbol mientras miras el fantástico culo de la Gobernadora, metido en sus fantásticas mayas- replicó de vuelta su compañera. –Por cierto, por culpa de ese comentario mañana te despiertas solita.
-Vale perver, luego te mando esos nombres.
"Oh dios, frio mortal. Esta mujer está loca" pensó Emma nada más poner un pie en la calle.
El viaje a la casa de la Gobernadora fue tranquilo, a esas horas no estaban ni los perros callejeros fuera de sus escondites, por lo que Emma apenas se encontró tráfico y pudo llegar casi puntual.
-6:05 señorita Swan.
-Oh venga ya Regina, son las 6-hace un frio mortal y- 5, invítame a mi segundo café del día mientras me cuentas que tortura me has preparado, te prometo que a y media saldremos- contestó Emma de buen humor, a pesar de la hora y del frio, mientras recogía sus cosas y miraba como Regina volvía a entrar a la casa, para preparar el famoso café.
"Umm todavía no se ha puesto la ropa, ¿llevará mayas sexis?", "Emma Swan deja de pensar en el culo de la mujer o se te va a notar" discutió consigo misma mientras seguía a la otra mujer dejando caer su bolsa y el portatrajes en la primera silla que vio.
El resto del tiempo hasta las 6:30, hora en la que puntualmente salieron dispuesta a torturarse corriendo, pasó corriendo mientras Emma se tomaba el segundo café y Regina se cambiaba en algo más práctico que su camisón y la bata.
-Oh dios mío Regina, eres, eres… lo peor, te odio- dijo Emma resoplando nada más volver de la carrera con la Gobernadora, "Es el puto Usain Bolt con tetas, quién lo diría de un jodido político"
-Vaya, yo que pensaba que los policías estabais entrenados- bromeo Regina viendo la cara totalmente colorada de la otra mujer mientras se dirigía a la cocina para darle algo de agua.
-Estamos, pero tú… tú corres como si tuvieses al puto demonio persiguiéndote.
-Modales, señorita Swan, procure no decir esas cosas delante de mi impresionable hijo.
-Bien… bien. ¿Ducha?- preguntó bebiéndose de golpe el agua que le había dado la otra mujer. Realmente necesitaba esa ducha con urgencia.
-Arriba, tienes media hora, salimos al colegio a las 8, y teniendo en cuenta que todo mi equipo tienen estás dos semanas libres, me vas a ayudar con Henry- dijo Regina pensando en todas las llamadas telefónicas que hizo la noche anterior nada más marcharse la agente.
La señora Lucas y su nieta Ruby, su cocinera y sirvienta, el señor Bahumer, su chofer, los tres guardaespaldas y todo el equipo que trabajaba en la casa habían conseguido dos semanas libres gracias a la investigación que pensaba llevar a cargo Emma, por lo que Regina tendría que preparar todas las comidas y limpiar esas dos semanas, cosa que pensaba hacer con la ayuda de la agente, aunque ella todavía no lo supiese.
Nada más terminar de vestirse, peinarse, maquillarse y preparar el desayuno Regina vio que todavía le sobraba algo de tiempo y viendo que la agente aún estaba preparándose y que su hijo seguía en el cuarto decidió leer algo del libro que la noche anterior había sacado del cuarto de Henry.
En un principio le pareció un simple libro de cuentos, antiguo, pero simple. La mayoría de los cuentos eran de los hermanos Grimm con algunas ilustraciones, pero una de la que presumiblemente era la Reina malvada le llamó la atención. Con algo de imaginación podía llegar a parecerse a ella. Por lo que decidió seguir leyendo esa historia, cuando se encontró con tres hojas arrancadas seguramente por Henry. "¿Qué habrá aquí, que no quiere que vea su madre?"
Y totalmente enojada pensando en que la fantasía de su hijo había alcanzado una nueva fase se dirigió a su cuarto.
-Las páginas que faltan, ¿Dónde están?- preguntó Regina enseñándole el libro a su hijo mientras este terminaba de arreglarse la camisa del cole.
-Es un libro viejo y roto, ¿qué más te da?- contestó Henry intentado librarse del acoso de su madre.
-Mucho, porque crees que soy una Reina Malvada. Y eso me duele Henry- volvió a decir Regina sujetando a su hijo antes de que saliese de la habitación. –Soy tu madre.
-No lo eres- dijo Henry saliendo de su habitación sabiendo que eso dejaría a su madre plantada en el sitio.
Estaba bajando las escaleras cuando Emma apareció ya vestida y arreglada.
-Hey chaval, ¿dónde está tu madre?
-En mi habitación- contestó bajando la vista.
-¿Habéis discutido?- preguntó ya más seria.
-Sí…
-Bueno, baja a desayunar, venga- terminó Emma revolviéndole el pelo.
Emma subió al piso de arriba y se encontró a una Regina destrozada sentada en la cama de su hijo aferrando lo que parecía ser el famoso libro de cuentos.
-Hey.
-Emma…
-Lo sé- dijo sentándose a su lado. –Se le pasará mujer, es una fase.
-Dice que no soy su madre… ya no sé qué hacer. Algunos días me adora, y otros es como… no lo sé… podría dejarlo todo y volver a StoryBrooke… ya no sé nada.
-Venga mujer, eres su madre, se dará cuenta, sólo necesitáis algo de tiempo- volvió a decir Emma con el corazón en un puño al ver lo derrotada que estaba la otra mujer. –Este domingo vais a tener un superdía familiar, y seguro que se pasa.
-No sé…
-Venga Gobernadora, váyase a lavarse la cara y vuélvase a poner tan guapa como antes y yo me llevo al crio al cole. Le pasó a buscar a las 9 en punto- terminó Emma guiñándole un ojo, mientras se levantaba y alargaba una mano a la otra mujer.
-¡Bueno, pero no te has ganado ese beso Swan!- contestó Regina dejando el libro en la cama mientras agarraba la mano de la otra mujer.
-Vaya, has pillado mi plan maestro.
Mientras Regina volvía a prepararse Emma llevó al chaval al colegio. No sabía por qué, pero Henry confiaba en ella, bueno él pensaba que ella era la salvadora, por lo que le contó todo su plan para conseguir vencer a la Reina Malvada:
"El plan cobra", "realmente es ingenioso el crio" pensó Emma mientras Henry salía del coche corriendo para ir a la escuela.
En eso estaba cuando una mujer de pelo corto le tocaba la ventanilla.
-¿Quién es usted, qué hace con Henry, y dónde está la gobernadora?- preguntó en plan metralleta.
-Guauu, tranquila, soy Emma, la nueva guardaespaldas de la Gobernadora Mills, ¿y tú eres…
-Oh, lo siento, Mary Margaret, la Señorita Blanchard, la profesora de Henry.
-Vale… mucho gusto.
-Es genial ver que Henry vuelve a sonreír, está teniendo unos meses duros con todo esto de la presidencia y su madre.
-Ya he visto, ya. El crio me dijo anoche que tú le diste el libro de cuentos, ¿es correcto?
-Sí bueno, con todo este tema estaba pasándolo mal, pensé que le gustarían.
-Oh, sí le gustan mucho. Bueno estamos en contacto- terminó Emma sin dejarle añadir nada más a la profesora, y sin desvelar tampoco sus preocupaciones acerca del famoso libro.
Al salir del colegio Emma recogió a Regina, y sin hablar de lo sucedido a la mañana se dirigieron al centro; a las oficinas de la gobernadora.
El día transcurrió despacio, para empezar Regina había cumplido su palabra en tiempo record, y Emma se encontró con un despacho totalmente amueblado y preparado para ella. Además solamente una puerta le separaba del despacho de la Gobernadora, por lo que sería muy práctico tenerla controlada a ella y a todo sus visitantes, aparte, claro está de poder tener acceso a las cámaras de seguridad.
Ambas mujeres tuvieron un día ajetreado: Regina por su parte lo primero que vio al llegar a su despacho fue la carpeta con el historial de su nueva agente, y aunque tenía un montón de cosas pendientes se paso casi media mañana indagando y mirando las fotos adjuntas.
"28, soltera, última relación conocida Angela Ferrer, vaya vaya, es bisexual como mínimo, me gusta, me gusta." Los pensamientos de la Gobernadora no eran del todo profesionales, pero no había nadie allí dentro qué le impidiese seguir fantaseando un poco, por lo que decidió seguir leyendo.
"Policía, eso ya lo sabía, antes era cazarrecompensas, ¡vaya!, qué más, qué más… Uh sufrió un aborto con 18 años, padre desconocido, ¡cabrón!" Apenas conocía a la mujer, pero si un hombre tuvo la desfachatez de dejarla embaraza a esa edad y marcharse no podía ser un buen hombre, o al menos a ella eso le parecía.
"Infancia dura, varios hogares de acogida, niña problemática… bueno parece que lo ha superado"
"Pasemos a las fotos, umm licencia de conducir, pasaporte, documento identidad, ¡foto de la graduación! Umm bonito uniforme"
-Querida concreta una cita con Sidney Glass para esta tarde- dijo Regina cerrando el expediente, mientras llamaba a su secretaria para concertar una cita con el siempre fiel periodista.
-Por supuesto señora Gobernadora.
Al mismo tiempo en la habitación contigua Emma Swan se encontraba en plan multitareas, por un lado tenía un fichero abierto dónde estaba apuntando todos los nombres de los empleados de la gobernadora, por otro tenía las cartas y copias a papel de los emails amenazadores y por último estaba intentando conseguir que la amable señorita de la compañía telefónica le hiciese caso con la esperanza de poder seguir el rastro de las llamadas anónimas.
Una vez consiguió terminar esa primera tarea, le envió el mail con la lista de nombres a su compañera con la esperanza de poder investigar a toda esa gente en las dos semanas que tendría a prueba, para poder demostrarle su valía a la mujer de la habitación contigua.
Fium
"Nuevo Whatsapp, ahora que pasa"
Emms estás loca? Quieres que investigue a toda esa lista?
Venga Rik, sólo confió en ti.
Me debes una muy grandeeeeee.
Vale… ah empieza con la profesora del crio.
Venga, sigue currando!
"Un problema menos, veamos estás cartas"
La mañana prosiguió sin grandes sobresaltos, y antes de darse cuenta Emma se encontraba comiendo junto a la gobernadora en la cafetería de debajo del edificio.
La comida le demostró a Emma, una vez más, que esa mujer era todo un misterio de mil caras diferentes, por un lado estaba la mujer deportista que le había pateado el culo esa mañana, la mujer sensible que lloraba al ver a su hijo alejándose, la mujer que se reía con sus bromas acerca de besarla, pero también estaba la mujer que sonreía astutamente ante las preguntas de un periodista, o la de mirada fría al ver que el periodista no se cansaba de preguntar cosas absurdas, incluso estaba mujer seria de porte majestuoso y mirada calculadora que había visto un montón de veces por televisión. Todas esas mujeres eran la mujer que en ese momento, después de librarse del periodista, se encontraba mirándola fijamente mientras terminaban la comida con un café.
-¿Qué te ha dicho mi hijo a la mañana?- preguntó volviendo a repetir su tema dolorosamente favorito.
-Nada, bueno… je, me ha dicho que vamos a poner en marcha la operación cobra para vencer a la Reina malvada, ya sabes. No te preocupes, le convenceré de que un beso hará que la Reina vuelva a ser buena- volvió a contestar con la misma respuesta que la noche anterior. –Y si no ese doc tuyo le ayudará, aunque insisto un beso y con eso logramos que a los carcas republicanos les de un ataque.
-Como te dije ayer, me lo pensaré, aún no has hecho meritos.
-Te tomo la palabra, ¡no lo olvides!
Después de bromear un rato más Regina recordó que su periodista favorito seguramente ya estaba esperándole, por lo que tuvieron que terminar la agradable comida y volver a la oficina.
Efectivamente nada más llegar y despedirse de Emma en la puerta Regina entró y se encontró con el hombre en cuestión.
-Buenas tardes Gobernadora.
-Buenas tardes Sidney- dijo acercándose a su mesa. –Quiero un artículo que diga que he contratado una nueva guardaespaldas que se va a ocupar de mi problema con el acosador. Quizás eso les disuada de seguir adelante.
-Muy bien, muy bien. ¿También quieres que añada una de estas bonitas fotos?- respondió el hombre tendiéndole su tableta.
Las fotos eran ni más ni menos que ella y Emma en diferentes situaciones. Saliendo juntas del edificio la noche anterior, corriendo por la mañana y la peor de todas ellas dos riendo mientras Emma le tocaba la mano en la cafetería hacía apenas unos minutos.
-¿Cómo?- Regina estaba sin palabras, sacadas de contexto parecía que su nueva guardaespaldas era su nuevo lio.
-Parece que tienes un topo querida, y mi chico es muy bueno.
-¿¡Ese periodista de antes es tuyo!?
-Sí querida, no te preocupes, retendré las fotos un tiempo, pero sabes que terminará saliendo a la luz y todo el mundo pensará que estás jugando con tu nueva guardaespaldas.
-Bueno… Emma ha bromeado con un beso, quizás…
-¡Vas a salir del armario! Por fin –dijo el hombre sabiendo de la homosexualidad de la Gobernadora desde que se conociesen al comenzar su carrera política cuando ella aún era una simple alcaldesa y él dirigía el periódico del pueblo.
-Bueno, quizás sea hora y políticamente hablando podría ganarme la confianza de toda la gente que quiere un cambio. Ve a buscar a Emma, ¿quieres?
-Claro- y sin decir nada más y sin poder creerse que su amiga diese por fin ese paso el hombre dejó el despacho.
Nota del final, que no puedo poner al principio por no desvelar nada:
1-Los despertadores de Emma son realmente mis despertadores xD los madrugones a la universidad son lo que tienen. Las canciones son: "Austra-Lose it", "David Bowie-Starman", "Auburn-Perfect two", "Adele-Set fire to the rain" e "Ingrid Michaelson-Lady in Spain". El fium del whatsapp es también el mio, parece un disparo laser y todo el mundo se gira cuando se oye.
2-La rommie de Emma es un personaje original mio que siempre uso, poned en google: Audrey Fleurot magalie. Ella es el cuerpo de la chica gracias a Juex (lee y comenta!) :D
3-Voy a usar como ya dije partes de la serie, otras no. Algunas escenas se exageraran para darle dramatismo, (en 2 caps), otras desaparecen del todo.
y por último gracias por leer! Juro que la primera semana se termina en el siguient cap, y luego ya va más rápido.
Gracias!
