Holaaaaaaa! Esto es nuevo… yo subiendo un capitulo en dia de semana.

Bueno vamos con 2 cosas, todos conocen mi forma de escribir ya saben cuando hablan, piensan y bla bla bla ese tipo de cosas sakjaskjskaj

Pero hay algo que debo decir SIEMPREE! Aunque mi vida dependa de que no lo diga igual debo decirlo por respeto a esa persona…

~ Disclaimer: Sailor Moon es un manga que pertenece a Naoko Takeuchi.


~ Sailor Moon: La vida continua ~

Capitulo 3:
El primer día

– ¡Mina!

– ¡Yaten! – La chica alzó la voz con emoción. Jurando haber visto estrellas y corazones provenientes de sus ojos, Serena sonrió divertida recordando que ella tenía la misma reacción cada vez que veía a Darien. Con una gran sonrisa en sus labios, la rubia corrió hacia el chico envolviéndolo en una abrazo y mostrándose incomodo, el chico le regreso el abrazo.

– Hola chica, Bombón – Saludo Seiya con una gran sonrisa en su rostro.

– Hola chicas – Taiki saludo acercándose hacia Ami discretamente.

En relación a los acontecimientos con las Starlight, Serena recordaba claramente que hacia un año atrás las tres Sailor habían regresado de su planeta original para pasar las vacaciones con ellas. Era algo así como una excusa, simplemente, para tener una oportunidad de regresar. A pesar de la alegría que le había causado a las Scout con su presencia, fue Luna quien notó que había algo extraño con esas guerreras. Fue cuando un incidente en el centro de la ciudad que involucro a las Sailor Scout hizo salir a la luz que las Sailor Starlight habían perdido sus poderes, habiendo elegido entre seguir siendo Sailor y vivir en su planeta para protegerlo o volver a la tierra como humanos, manteniendo permanente la figura de chicos. En circunstancias normales, ellas no aceptarían dicho trato jamás en su vida. La guerra había terminado, su planeta estaba para ser reconstruido y había muchas emociones fluyendo en cada uno de ellos, pero por esa misma razón que surgió el conflicto. Las nuevas cosas que habían aprendido estando con esas cinco chicas altaneras, las locuras que habían sufrido con cada evento en que ellas se involucraban... La decisión más difícil, pero la más acertada.

Aunque realmente Serena no comprendía por que debían abandonar el ser Sailor Starlight, pero por lo que Ami le había dicho, conseguir una apariencia diferente a original y a su vez un cambio de emociones y pensamientos era un verdadero desgaste de energía que combinado con los poderes de Sailor provocaban que el usuario gastara aún más energía vital. Con una explicación tan sencilla pero complicada a un nivel más detallado, Serena no era capaz de comprender la razón por la cual debieron abandonar y claro, nadie se molestó en explicarle por segunda vez cómo es que funcionaba esa situación.

Al año de haber regresado de su planeta, las Starlight y las Scout comenzaron a acercarse más de la cuenta. Compartiendo aventura y nuevas emociones. Sentimientos que antes solo habían rosado la puerta ahora la habían abierto y se habían permitido adentrar en cada una de las chicas. Amistad y amor eran una mezcla confusa que habían traído horas de desveló para sus amigas.

– ¿Cómo amanecieron? – Pregunto Taiki tomado de la mano con Ami.

– Bien – Respondieron con simpleza Ami, Lita y Rei.

– Con sueño – Mina se encogió de hombros.

– Mojada – Serena le echó una mirada molesta a Rei, quien sonrió desviando la mirada.

Tres pares de ojos parpadearon confundidos – ¿Eh?

– Fue una mañana bastante divertida – Mina explicó aguantando la risa.

– No lo fue – Serena frunció el ceño.

– No te despertabas, ¿qué se supone que hiciera?

– Entrar en la habitación como una persona normal y despertarme con un toque, no lanzarme una jarra con agua.

– No estoy entendiendo mucho, pero por lo visto fue una mañana refrescante – Seiya dijo con una sonrisa burlona en sus labios.

– No te burles – Serena hizo un mohín – Es culpa de Rei

– ¿Mía? Si tú nunca despiertas cuando hay que hacerlo – Se La pelinegra se defendió – Podría haber un terremoto o un incendio y tú seguirías durmiendo

– ¡Rei! – Soltó entre dientes la muchacha antes de chocar su frente contra la pelinegra.

– Disculpen... – Una muchacha de cabello negro se acercó al grupo interrumpiendo la pelea que estaba por comenzar – ¿Alguna de ustedes es Serena Tsukino?

La joven la miró un poco sorprendida y confundida antes de responder – Sí, soy yo.

Una sonrisa se formó en sus labios y removiendo unas grandes gafas de sol negras que habían cubierto sus ojos, dejó a la vista de todos una mirada color ámbar – Mi nombre es Sarah Vial, un gusto en conocerte – Ella sostuvo en sus manos unos papeles que le extendió – El día de la inscripción te dejaste esto y pensé que te haría falta. Es tu horario y un mapa de la universidad

Serena tomó los papeles en su mano mientras soltaba una risa temblorosa antes de recibir un golpe de la pelinegra.

– Solo a ti te pueden pasar este tipo de cosas, Serena tonta.

– Ya basta, Rei – Murmuró la muchacha – Iré a buscar mi salón – Alzo el mapa y le dio varias vueltas – Si tan solo supiera...

– Por allá – La muchacha señaló una dirección.

– ¿Qué?

– El salón de artes, es por allá – Volvió a señalar – He mirado tu horario para saber en dónde podría encontrarte, pero dado que te vi aquí fue una suerte

– Oh, gracias – Sonrió la muchacha antes de voltearse a sus amigos – De acuerdo, chicos, nos veremos a la hora del almuerzo

– ¿Va a estar bien? – Yaten murmuró observando a la rubia marcharse por la dirección equivocada antes de regresarse a la dirección correcta.

– No tengo idea – Mina sacudió la cabeza – Pero es Serena así que...

– De algún modo... – Lita continuó.

– Va a estar bien – Terminó Ami con una sonrisa en sus labios.

– Eso es lo que me preocupa – Rei murmuró.

– Está bien, creo que yo también debo irme. Ya hice lo que tenía que hacer – La muchacha sonrió ligeramente antes de murmurar algo que hizo que rYaten se tensara levemente. ¿Acaso esa chica había insinuado que la volvería a ver? ¿Podía ser ella un nuevo enemigo? O quizá él solo estaba pensando demasiado. Sí, eso debe ser, después de todo la paz había reinado por mucho tiempo y los problemas más graves que habían eran ladrones en la ciudad. Nada de otra galaxia, sistema solar u otro planeta que intentara arrebatar la paz de las manos de las Sailor Scout.

– ¿Ocurre algo? – Pregunto Seiya. Yaten sacudió la cabeza antes de voltear a mirar a las cuatro chicas restantes, probablemente con el mismo sentimiento de extrañeza que él. ¿Podía ser que no había sido el único en escuchar lo que aquella chica dijo?

– No, nada – Lita sacudió al mano.

– Sí... – Rei contestó.

– ¿Y que harán ustedes? – Ami preguntó en un intentó de cambiar la conversación.

– Estabamos pensando en seguir con la música – Seiya murmuró suavemente – Aun si no somos más guardianes no significa que dejemos de lado lo que llegamos haciendo a este planeta, ¿no? Pero el programa de música aquí no es especialmente bueno

– Volver a retomar la cima será bastante difícil – Taiki murmuró antes de fijarse en las muchachas – ¿Ustedes?

– Rei tomará periodismo, Ami medicina, Lita gastronomía, Serena artes y Mina actuación – Yaten respondió con calma metiendo las manos en los bolsillo.

– Tú... – Seiya se burló – realmente estás pendiente de lo que estás chicas hacen o no

– Silencio, no es así – Él bufó – Mina lo comentó hace unos días

Hubieron risas que hicieron sonrojar al muchacho de pelo platinado mientras desviaba la mirada.

– Creo que ya es hora de irnos – Rei comentó rompiendo el ambiente.

– Tienes razón. Nos veremos en la cafetería luego – Lita sonrió.


Entró en el salón de artes maravillándose con el ambiente que había dentro. Había varios asientos acomodados uno junto al otro, los materiales tanto para dibujar como para pintar se encontraban organizados en una esquina del salón y la ventana que iluminaba todo el salón daba directo hacia el campus.

Era la primera vez que Serena se sentiría de esta manera en algún momento de su vida, de eso estaba segura. Solo ella siendo una chica normal, tan normal como cualquiera que podía ocultar el más grande secreto de la historia. Rápidamente se apresuro a escoger un asiento cuando la profesora entró en el salón y se sorprendió visiblemente cuando vio a la mujer que le había entregado los papeles que había olvidado.

Ella se presentó frente a todos con una gran sonrisa en su rostro, su nombre y apellido no eran diferentes a los que había usado para presentarse la primera vez, lo cual era de agradecer. Nunca se sabía cuantas personas te mentían a la cara sobre su verdadera identidad. Eso era algo que ella conocía de primera mano. Se dio cuenta de que si ella era la profesora, entonces eso explicaba el cómo supo que ella era la chica a la buscaba, solo bastaba con ver su foto de ingresada en la nueva universidad.

– Espero que nos llevemos bien este año y los que le seguirán. Si el arte es su pasión, están en el lugar indicado, pero si no lo es, la puerta es grande y pueden salir por ahí – Ella sonreía, pero su tono era rudo. Serena se estremeció al oírlo – Pero para aquellos que se encuentran aquí, sin saber nada de arte y por el simple hecho de querer hacerlo, puedo asegurarles que la recompensa por ello va a ser bastante buena

Ella sonrió cálidamente antes de pasearse por el salón – Debido a que este es nuestro primer día, comenzaremos con algo básico. Simples presentaciones y luego un par de preguntas sobre qué tanto conoce cada uno del arte que lo rodea.

Y la mañana pasó antes de que ella se diera cuenta. No estaba del todo concentrada como para darse cuenta de que la profesora no dejaba de hablar apasionadamente de las mejores obras de artes que alguna vez hubieran inspirado a otros artistas, o aquellas conocidas. Para Serena, el mayor arte que había en ese momento era su sueño vivido que aun le provocaba escalofrío. Pensando en ello, ella realmente amaba a Darien, de eso no tenía dudas y no tenía que preguntarse una y otra vez si solo lo amaba porque alguna vez compartieron un romance en una vida pasada o porque simplemente era el chico que una vez conoció en la calle tras aventarle su zapato por accidente.

Aquel sueño no podía ser real, pero se sentía tan real como ella misma. Pero, ¿y si en realidad era una advertencia? Darien tuvo una hacia unos años atrás en donde algo malo le sucedería a ella si no rompían. Qué tal si estaba sucediendo lo mismo. Eso solo podía significar que había otro enemigo al cual vencer y otra vez tendría que ponerse su traje de marinera y saltar a la acción.

No, ¿verdad?

No era una advertencia. Solo era un simple sueño que se había formado a causa del cansancio que ella estaba sintiendo debido a las últimas peleas que habían tenido.

– Tsukino... Srta. Tsukino... ¡Tsukino! – La profesora alzó la voz con fuerza, algunos alumnos rieron y Serena dio un salto poniéndose en pie. ¿Que recuerdos le traía esto? Ah, sí, a la profesora Haruna.

– ¿Eh?

– ¿Está prestando atención?

– Eto, sí – Mintió mientras pensaba "me va a crecer la nariz como a pinocho."

– Está bien, entonces sería tan amable de decirnos a todos en la clase, quién es el autor de esta pintura – La mujer le enseño una imagen proyectada en el pizarron detrás de ella. Con confusión, la muchacha de cabellos rubios se preguntó en qué momento ella había instalado aquel objeto. La pintura frente a ella no tenía ni pies ni cabeza y sin duda Serena no comprendía quién en su sano juicio habría dibujado a un joven vestido de azul junto a un tétrico fondo sin colores.

– Uhm... ¿Da vinci? – Su voz tembló en respuesta.

La profesora la miró con una mueca, seguramente ya comprendiendo qué clase de persona era en realidad Serena Tsukino. La clase de chica que no estudiaba para los exámenes, no se preocupaba de sus tareas y sin duda respondía todo mal en clases. Sí, eso es lo que la joven princesa tenía en mente cuando vio la expresión de su profesora. Ella le corrigió amablemente y le pidió que no se volviera a repetir este incidente. Así, ella se dejó caer en su asiento con un suspiro pesado mientras escuchaba la voz de Ami recordarle que ya no estaba en primaria y debía estudiar; Mina riéndose levemente, alentándola a mejorar con algún refrán mal dicho; Lita dándole ánimos para hacerlo mejor y Rei molestándola como de costumbre. Incluso la voz de Luna en su cabeza le decía que debía estudiar más.


Darien soltó un suspiro pesado mientras pensaba en la muchacha de cabellos rubios. Se encontraba sentado en una de las mesas del Crown Center, el lugar en donde últimamente las cinco Sailor Scout pasaban más tiempo ahí que en el templo que pertenecía a la familia de la Sailor del planeta Marte. Su cabeza era un lío a tan temprana hora de la mañana y no veía la manera de desenredar la maraña que se había construido en su cabeza.

– Darien, ¿no deberías estar trabajando? – Una voz conocida le llamó la atención. El joven alzó la mirada encontrándose con un muchacho de cabellos rubios que sostenía una bandeja con una taza de café.

– No, hoy tengo el día libre.

– ¿Ocurre algo?

– Tal vez – Él suspiró mientras se debatía en pedir un consejo y si lo hacía, ¿cómo le decía al joven lo que le estaba abrumando? – Solo he estado cansado últimamente

– Uhm...

– ¿Qué?

– Solo pensaba en lo extraño que andan Serena y tú últimamente.

– ¿Qué quieres decir?

– Es como si evitaran querer estar al lado del otro – Él murmuró mientras limpiaba la mesa con calma – He pensado que no debería meterme, pero son mis amigos y a raiz de que parece que nadie más se ha dado cuenta...

– Lo siento, Andrew, pero es solo que... – Hizo una mueca. Honestamente, en serio honestamente, ¿cómo diablos le iba a contar lo que le estaba molestando desde hace tanto tiempo – quizá Serena y yo no debamos estar juntos

Andrew guardó silencio un momento mientras evitaba su mirada. Darien hizo una mueca antes de beber de la taza que le habían entregado.

– ¿Alguna razón para eso? – Finalmente habló el muchacho con calma.

– Es complicado.

– Complicado – Él alzó una ceja – Soy tu mejor amigo, te conozco y sé que lo que sea que sientas va más allá de complicado

– No tienes ni idea – Él murmuró – A veces me preguntó si estar con Serena es lo correcto por deber o por amor

– Entonces el problema reside en eso de las vidas pasadas – El muchacho hizo una mueca – Escucha, no sé mucho sobre ese tema, pero sí sé una cosa, elegiste estar con ella, ¿no? No deberías arrepentirte de la decisión que tú mismo tomaste

– Nunca he dicho que me arrepienta.

– Entonces no vas a terminar con ella.

– Tampoco es lo que dije.

– Darien...

– Escucha, Andrew, esto es complicado así que no trates de tomarlo todo entre dos colores.

– Eres tú quién está confundido, no yo – Sacudió la cabeza – Yo veo las cosas simples. Si la amas, estás con ella; si no la amas, no estás con ella.

– Como te dije, es complicado. Con Serena, el futuro es demasiado grande y cierto, al contrario que sin ella. Hay muchas cosas que debo considerar antes de pensar en terminar con ella.

– ¿Realmente piensas terminar con Serena solo por algo como esto?

– ¿Y por qué otra razón lo haría?

– ¿Te estás escuchando? – Él frunció el ceño molesto – Pensé que la amabas

– Lo hago.

– ¿Entonces por qué piensa en terminar con ella?

– No dije que vaya a hacerlo.

– Darien, escuchate a ti mismo un momento, estas hablando de terminar con Serena por que no sabes si es correcto estar con ella. Ni siquiera yo lo entiendo. Dices que la amas, pero no quieres estar con ella por una tontería como el futuro que deben forjar juntos.

– Andrew no tienes por qué enojarte – El pelinegro murmuró con calma.

– No entiendes que me estoy enojando porque mi amigo no está pensando con claridad. Si realmente amas a alguien, no lo abandonas por una tontería como esa, simplemente estas a su lado porque es lo que quieres hacer.

– Está bien, ¿y si no quisiera estar a su lado?

– Entonces es que no la amas.

– Pero sí lo hago.

– ¿Entonces qué diablos tienes que considerar?

Buena pregunta, qué diablos tenía que considerar... Ni él mismo lo entendía.

Continuara...


N/A: Capítulo tres actualizado, yaay.

Dejen Review.