Hola! :D Como estan? Les traigo un nuevo capítulo de esta pequeña (ok, ya no tanto) historia.
No hay advertencias pero si dedicatorias: Para una chica (prefiero no dar nombres) que trato de dar prejuicios sobre mí por youtube :3 Le dije que le dedicaría este fic… y ahora somos amigas uwu es muy linda persona! Se lo dedico
Y para todos aquellos que lean este fic, comenten o no.
Los personajes no me pertenecen, sino al genio JIN o Shizen no Teki-P
¡Disfruten!
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Capítulo 3: Not just be friends
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...
Ya habían pasado unos días desde ese extraño encuentro con el misterioso "Hibiya". Ese joven no volvió a verse por las calles, pero desgraciadamente para Momo (o puede que no), sí se aparecía en sus sueños.
Así transcurrieron esos largos días, despertando con un rostro sonrojado y el corazón palpitándole a mil.
Pero hoy no sería de esa manera, pues empezaría las clases en la prestigiosa universidad Tamashimi.
...
— ¡Momo! ¡Viniste temprano! Buenos días —Sonrió una morocha sentada en las afueras de la facultad.
— Buenos días Ayaka... sí, en serio no lo esperaba. Siempre era de llegar tarde a todos lados —Comentaba la de ojos anaranjados.
— ¿A sí? ¿Pudiste recordar algo más?
— No exactamente, sólo eso supongo
— Bueno, de a poco y sin sobre exigirse
— ¡Claro! —Confirmó Momo al ver la hora en su celular —Vamos a buscar el aula así no nos perdemos después.
Al cabo de unos minutos, las dos chicas ya habían entrado a la clase, junto con un considerable grupo de jóvenes. Cada quién ocupó un asiento con tranquilidad y no mucho ruido.
— ¿Trajiste algún anotador de más? No llegué a comprar uno de pasada —Preguntó con pequeña desesperación Ayaka, buscando en su bolso, la lapicera.
— Sí, justo traje un anotador que tenía pocas hojas, asique pensé en terminar de usarlo para poder usar el nuevo —Respondió Momo buscando el dichoso anotador.
En un momento de torpeza, su bolso cayó al piso, esparciendo sus cosas.
— ¿Esto es tuyo? —Cuestionó una voz entregándole el anotador que había caído.
— Sí, sí...muchas gr... —Vaciló la rubia antes de ver a Hibiya, frente suyo— ¡Tú! —Tomó rápido las hojas y se incorporó.
— ¿Lo conoces? —Le murmuró Ayaka con intriga.
— Bueno, lo vi... el otro día. ¿Qué haces acá? —Dijo Momo con algo de nerviosismo.
— Vengo a la universidad... es todo —Acotó Hibiya poniendo sus cosas al lado de la chica. —¿Puedo sentarme?
— S-sí... supongo —Susurró la joven Hirami.
La clase transcurrió como cualquier otra; todos tomando apuntes, algunos hablando, los profesores presentándose y explicando. Eso claro, si omitimos a Momo y su incomodidad.
Sencillamente no lograba concentrarse, aún con todos los apuntes que tomaba, no conseguía prestar atención. Todo por culpa de su compañero, quién escribía con sencillez.
— ¿Pasa algo? —Murmuró Hibiya notando lo mucho que vibraba la lapicera que sostenía la chica.
— Disculpa... —Dijo ella tocándose la frente con cansancio.
— ¿Quieres que me aleje? —
— No, no es eso... Estoy nerviosa, es todo —Confesó Momo mirando al profesor.
— Calma abuela, no te preocupes —Dijo seriamente el chico tomando su mano.
— No soy... Eh...
Fueron unos largos minutos en silencio, simplemente agarrados de la mano.
El sonrojo no desaparecía en ninguno de los dos, aunque cada uno lo disimulaba de forma diferente.
— ¿Qué estoy pensando? ¿Apenas lo conozco y ya siento que es mi mejor amigo? O tal vez soy muy abierta y entro en confianza muy rápido... Pero.. por lo que sé... Hibiya no es así... Entonces, ¿por qué toma mi mano? — Pensaba la chica. — Es tan complicado... No puedo pensar tanto — Susurró apoyando su cabeza en la mesa, y sorprendiendo a los chicos que estaban a su lado.
— Momo, calma... Sólo es un repaso rápido de lo que vimos la clase pasada —Murmuró asustada Ayaka al ver la reacción de su amiga.
Luego de las clases y de largos arreglos, Momo convenció a Ayaka de que Hibiya sólo era un amigo y no algo más.
Así el chico la llevó a una cafetería, y decidieron pedirse dos jugos y un pedazo de pastel.
— Lamento haber actuado así en las clases —Confesó Momo mirando al castaño mientras comía.
— ¿Desde cuándo eres tan penosa? —Acotó con descaro Hibiya.
— ¿Cómo?
— Antes no eras así
— Ya te dije que estas muy confundido —Explicó la joven con cansancio.
— ... Momo, ¿de dónde eres? —Inquirió el de ojos marrones mirándola fijamente.
...
..
— N-no lo sé... Tuve un accidente en la ruta y perdí la memoria, no tengo idea de quién fui... O qué hice antes de venir acá. Sólo sé que... Estaba buscando algo...
— Buscando... ¿o escapando de algo?
— ... Creo que ambas... Tal vez buscaba empezar de nuevo
— ¿Por eso querías hablarme?
— ¡Sí! Bueno... estoy segura de que estas confundiéndome con alguien más... Pero si algo crees saber de mi pasado, quisiera escucharte
Dudó al principio el muchacho, pero decidió que era lo mejor.
— Tu nombre es Momo Kisaragi, tienes un hermano llamado Shintaro y una madre llamada Keiko. Tu cumpleaños es el 14 de febrero y naciste de Tokio. Nos conocemos de la secundaria; soy tres años menor que tú pero como me promovieron a tu curso, nos empezamos a hablar ahí —Explicó sin dejar de mirarla a los ojos.
— ¿Y por qué irme?
— ... No sé realmente lo que pasaba por tu mente, sólo sé que cuando desapareciste te busqué... Por todos lados... hasta que descubrí que te habías venido a esta ciudad, asique quise venir a encontrarte
Un silencio incómodo se produjo en el ambiente. Ambos estaban nerviosos otra vez, aún sabiendo todas las preguntas que deberían surgir.
De repente, muchas imágenes se vinieron a la mente de Momo.
...
Ninguna clara, sólo pequeños momentos. Tales como: una pequeña nota cayendo al piso; luces de colores brillantes y música fuerte; sonrisas burlonas; grandes y bonitos ojos cafés.
¿Qué habrá significado eso? ¿Eran reales esos momentos?
... ¿Por qué todo da vueltas ahora?
..
— ¿Estás bien? —Cuestionó con lentitud Hibiya.
— Un poco, me duele la cabeza...
— Perdón, no quiero sobre esforzarte ni nada parecido
La de ojos anaranjados lo miró notando su expresión decaída. A pesar de no recordar quién era, parecía ser divertido y dulce, más considerando que supuestamente fueron amigos una vez.
Sonrió tiernamente al pensar en esto último, cosa que el chico la observó intrigado.
— ¿Sabes?... Esta ciudad... —Acotó la chica con su melancólica mirada, puesta en la ventana que daba a la calle.— Es bellísima. En estos tiempos, dónde no pude recordar mi pasado, fue un gran apoyo que me brindó. Conocí algunas personas amables que me ayudaron por el hecho de que parecía pobre y desamparada. Y no tengo ninguna intención de volver a Tokio; sin embargo... Si en mi vida anterior, estaba rodeada de gente dulce como tú... No tengo miedo de intentar recordarlo —Cerró los ojos lentamente sintiendo el calor del sol que acariciaba su rostro.
Pasó un momento en el que Momo esperaba recibir alguna respuesta por parte de su acompañante. Mas lo único que encontró fue su rostro completamente rojo; los ojos en blanco, totalmente perdidos; y más quieto que una foto.
— ¿Hibiya? ¿Estás de acuerdo? —Le preguntó inocentemente.
— ... —
— o/./o —
— ... —
— ó/n/o —
— ... —
— e/n/e —
— ... —
— ¡Hey! —
— ¿S-si? —
— ¿En qué piensas? —
— En t-t... en ti no, no quiero tener pesadillas
...
*paff*
...
Al final de ese día, Hibiya pudo descubrir dos cosas:
1) A Momo
2) A que no debe hacerla enojar otra vez
Además... sí estaba pensando en ella; era lo único que hacía desde hace meses.
...
..
.
En una habitación apenas iluminada por el atardecer, Hibiya esperó pacientemente a que alguien respondiera a su llamada.
Minutos antes, había acompañado a Momo a su casa después de una larga tarde conversando de temas variados, yendo a ver locales y actividades divertidas y baratas.
Su plan era llamar a los chicos con el fin de contarles sobre el estado de la rubia.
— ¿Hola? ¿Hibiya? —Dijo una voz del otro lado de la línea.
— Hola Kido —Respondió el chico sentándose en el sillón de su pequeño living.
— ¿Cómo estás? Haruka me dijo que habías llegado bien. ¿Estás cómodo ahí? —
— Sí, sí. Ya me instalé… Tengo algo que avisarte —
— ¿La encontraste? —
— … Tienes que verla, está muy cambiada —
Sus ojos brillaron al decir eso último, mientras esperaba a que la joven procesara la información que había estado aguardando por varios meses.
— ¿Quieres que vayamos? ¿Qué dijo cuándo se vieron? ¿Esta bien? —
— Sí, está sana y salva...Verás… Perdió la memoria en un accidente de autos cuando venía para acá. Por eso no recuerda quién soy, y no me sorprendería que no los recuerde a ustedes… O lo que pasó esa vez —
— Entiendo… voy a decirle a Shintaro, al menos se calmará al saber que está viva. Estuvo muy preocupado estos días según Ayano —
— Vengan cuando puedan… Espero poder hacer que nos recuerde de nuevo —Explicó el adolescente con firmeza.
— Hibiya –
— ¿Qué? –
— … Se supone que… ¿no recuerda absolutamente nada de su vida? —
— Nada… Al menos nada relacionado con su vida personal. Aunque… debes en cuando, mientras caminábamos, solía acordarse de pequeños hábitos y a veces hablaba de momentos que vivió con su familia, sin reconocer cómo son físicamente —
— Eso es importante. Voy a reunir a los demás para contarles —
— De acuerdo, los llamaré en caso de que vea mejoría —Anunció antes de cortar.
.
..
...
Continuará…
sekaaaaai dee ichiban o hime—sama 3
digo... hola, jejeje disculpen la tardanza, es que me prometí que subiría un cap cada semana.
¿Que pasará? ¿Qué pasó exactamente antes del accidente? ¿Qué cosa no recuerda Momo que Hibiya no quiere decir? ...muajajaja. ya lo verán...
En fin :3 Ojala lo hayan disfrutado y prontito el siguiente cap / Dejen reviews... o sino.. no más ramen! D: apurense que la fecha de vencimiento de los ramen es el 2016 (? en serio xD
La ciudad donde transcurre este fic realmente existe, de hecho esta pegado a Tokio, lo que no existe es la universidad Tamashimi :'D , y la Ayaka que aparece no tiene nada que ver con Ayaka Tateyama, simplemente no tenía ánimos de "crear un personaje nuevo", por eso no me tomé mucho el tiempo en desarrollarla ... solo por si acaso digo
Saluditos grandes! ^^
