- Te aclaro que en la mañana no me estaba escapando, tenía que recoger algo de mi casa - Marinette no pudo evitar su sonrojo. No podía negar que Luka se veía realmente bien en las escaleras tocando esa melodía tan suave, de hecho se veía guapo, ¿dijo guapo?¿y Adrien?

- Sólo estoy bromeando - la ojiazul empezaba a verse algo contrariada por pensar lo atractivo que se veía Luka - que te parece si para compensarte te invito un helado.

- Bueno, me lo debes por pensar que me escaparía de la escuela - No sabía por qué había aceptado tan rápido, pero lo hizo y ahora estaban camino a una heladería hablando sobre Jagged Stone. Algo que le impresionada de Luka era su habilidad de hacerla sentir cómoda, con él todo lo que hiciera fluían como el agua, él pagó amablemente el helado y ambos empezaron a caminar por la calle.

- Espero poder ir a su concierto, he escuchado que será genial - decía el muchacho animado.

- Sí, ha ganado muchos fans en otros países así que se ha vuelto más popular y él está dando la talla - la ojiazul no podía evitar entusiasmarse cuando hablaban de su cantante favorito, y Luka era sin duda un fan.

- Algún día me gustaría tocar la guitarra en su banda.

- Eres muy bueno, no me sorprendería que fuera así, él valora mucho la buena música.

- Lo dices sólo porque te estoy invitando el helado.

- Bueno... puede ser - ambos rieron - en serio creo que tocas muy bien

- Gracias Marinette, pero aún me falta mucho - el muchacho se quedó mirando la puesta de sol, a lo que Marinette solo lo observaba - algún día quisiera que mi música transmitiera un sentimiento a las personas.

- Pues creo que ya estás muy cerca de tu objetivo - él también la miró a los ojos con una sonrisa en su rostro - bueno ya me tengo que ir nos vemos luego.

- Está bien, pero ya no te escapes de la escuela o tendré que volver a llevarte hasta tu clase.

- Ni loca, mejor mañana llego temprano.

- Jajaja, ya veremos, adiós.

- Adiós Luka

Al llegar a casa tuvo que responder la llamada de Alya pidiendo explicaciones sobre por qué había rechazado la salida de Adrien, resultando aún incrédula de su plan de olvidarlo, aunque igual la animaba por ser su mejor amiga.

Por otra parte de París, en la mansión Agreste, Adrien hablaba por teléfono con Nino.

- Seguro que no seré un mal tercio - expresaba el rubio

- Para nada, será divertido, bueno, lo que si me extrañó fue que Marinette no pudiera ir

- Bueno tiene algo importante que hacer, así que no es porque no quisiera salir con nosotros.

- C-Claro Bro, ¿por qué se negaría a salir c-contigo...digo con nosotros?

- ¿Conmigo? ¿Acaso Marinette se encuentra molesta por algo que hice?

- ¡No! para nada, no es eso, yo sólo me confundí, eso es todo.

- ¿Seguro Nino?

- Claro

- Bueno, si tú lo dices.

Adrien se quedó pensativo por lo que dijo Nino, ¿será cierto que Marinette está molesta con él? pero ¿por qué?

- Esa niña está enamorada de ti - dijo Plagg con un pedazo de queso en su boca

- Te equivocas Plagg, ella es sólo una amiga

- Y dale con eso, bueno, tu amiga no quiso ir porque ayer le dijiste a todo el salón que es tu amiga

-¿Y qué tiene de malo?

-¡Qué ella no quiere ser tu amiga!, pero cada vez eres más ciego, por eso prefiero el camenbert.

- Ayy Plagg te imaginas cosas

Adrien se quedó pensando si esa realmente sería la razón por la que su amiga no quiso ir al cine, pues ya había visto sus fotografías en su cuarto- deben ser las ideas tontas de Plagg.

- Tonto te vas quedar cuando sepas la verdad - susurró Plagg.

-¿Dijiste algo Plagg? - volteó Adrien a verlo.

- No nada - el kwami daba mordidas a su queso en silencio.