Different Sense

By: Anye

III. Orgullo.

-Arrodíllate… -ordenó el pelinegro observándolo con firmeza y sin duda alguna en sus palabras. El más alto lo miró fijamente, rió para sí y sin más cumplió la orden del pelinegro. Pasaron algunos minutos de silencio y fue cuando se oyó nuevamente.

-¿Entonces? –habló el más bajo con molestia.

-Me porté mal... nos portamos mal Hibiya.

-¿Hibiya? –dijo con incredulidad el nombrado sintiéndose ofendido. El más alto entonces lo miró y sonrió con tranquilidad. Era divertido, después de todo, el juego nuevamente empezaba.

-Corrijo, -dijo de inmediato y tomó su mano posándola a la altura de su rostro -Príncipe Hibiya –dijo con suavidad y besó delicadamente su mano.

-Te pedí que no lo hicieras…-quitó su mano de inmediato y miró a otro lado con resentimiento.

-Mis más profundas disculpas príncipe mío- dijo antes de levantarse un poco, tan sólo hasta acercarse a su rostro para tomarlo con calma y susurrar cerca de sus labios–, la siguiente vez... tu palabra será mi ley – lamió sus labios y depositó un pequeño beso en el lugar.

Hibiya lo separó, haciendo que se arrodillase nuevamente luego de ese insuficiente beso.

-La besaste… -sentenció con enfado –. Fuiste a ese lugar.

-Castígame entonces… -dijo divertido y sonrió osando levantarse sin realmente importarle que habría incumplido aquella primera orden y acercándose nuevamente a él para besar su cuello con calma y luego lamerlo hasta llegar a su oído volviendo a susurrar –. Pero luego yo te castigaré por haber besado a un desconocido…-y mordió el lóbulo de su oreja sin despegarse de la sonrisa que se había formado en sus labios. Hibiya soltó un leve jadeo, pero rápidamente volvió a centrarse en lo que hacía. No podía caer ante él así.

-Así que lo viste… -dijo sin culpa y ocultando cualquier reacción que el rubio pudiese ocasionar en él.

-No imaginé que el príncipe Hibiya besaría a un lacayo –sonrió Delic tomando la quijada de Hibiya y haciendo lo que lo mirase firmemente.

-¿Acaso tú no eres uno? Sólo hice una excepción más –sonrió y golpeó su mano volviendo a separarlo para acomodarse en aquel sofá nuevamente y mirando a su acompañante ahora con una lasciva mirada– Pareces un animal en celo –rió Hibiya y se inclinó para acariciar su mejilla - ¿Acaso quieres tocarme? – preguntó con una sonrisa.

Delic rió. Debía sentirse ofendido, debía pensar en dónde había quedado su orgullo, pero en ese juego, eso no importaba, sólo importaba el "ganador". Miró directo y desafiantemente a los orbes dorados de Hibiya, aún sintiendo aquella mano en su mejilla y respondió con tranquilidad -Sería un honor… y por supuesto lo único que deseo en este momento –concluyó.

-¿Suplicarás perdón? – volvió a su antigua posición separándose nuevamente del rubio y mirándolo con interés.

Delic sonrió. Suplicar perdón no estaba en sus planes, por lo que respondió con parsimonia -¿Entonces mi príncipe dejará que haga lo que quiera con él? –preguntó también interesado.

-No lo mereces. Nadie juega con Hibiya… menos un traidor como tú –dijo dolido –, debería castigarte de la manera más cruel que se me ocurra –bufó molestó y desviando la mirada.

-Te dije que puedes hacerlo… pero dime ¿qué es lo más cruel que puedes hacerle a alguien como yo, eh? –y sin más se levantó. Ya se había aburrido de aquella molesta posición en la que se había permitido estar y sin más se apoyó en la mesa que estaba a unos pasos del asiento de Hibiya.

El pelinegro lo vio. Claro que sabía muy bien qué era aquello, así que simplemente se levantó con tranquilidad y se acercó al más alto, tomando una de sus manos y levantándola hasta la altura de su rostro. Sonrió y la acarició apegándose un poco más a ese esbelto cuerpo para susurrar cerca de su oído–. Puedo hacer que te arranquen las manos por haber tocado a una mujer y lo peor, a una cualquiera –y se separó de inmediato soltando aquella mano como si fuese cualquier objeto que pudiese desechar.

Delic lo miró intentando descifrar que era lo que en ese momento pensaba el pelinegro. Eso era inusual, pero antes de decir algo más oyó nuevamente.

-Puedo hacer que te costuren los labios por haberla besado –lo miró nuevamente jalándolo de la corbata con delicadeza para lograr depositar un beso en sus labios que terminó cuando Delic se dio cuenta que Hibiya lo había mordido y aquel denso líquido carmín era lamido por el pelinegro antes de terminar con un fugaz beso, para luego sentir el frió que Hibiya había dejado al separarse.

-Hibiya…

-Puedo hacer que aquí –y acarició su pecho – sientas dolor como nunca antes lo has sentido… -y volvió a acercarse a él para depositar un beso en su cuello.

-Hi-hibiya… -dijo al sentir aquel toque. Eso… era excitante, demasiado para su gusto.

-Y pese a todo me sigues pareciendo perfecto –susurró a su oído –Un cuerpo magnífico, unos ojos brillantes, una voz seductora… -ronroneó a su oído mientras escurría su mano por debajo su camisa y acariciaba su cintura bajando lenta y cuidadosamente. Delic lo miró algo incrédulo y sin poder contenerse un minuto más tomó a Hibiya del rostro y lo besó. Hibiya sonrió y correspondió el beso rodeándolo por el cuello de inmediato, profundizando el contacto, dejando su lengua escurrirse entre sus bocas aún saboreando aquel toque metálico que había dejado la sangre y sintiendo como Delic quitaba la capa que traía puesta y en la posición que estaban se las ingeniaba para deshacer el complicado traje que traía.

Pronto la parte superior del traje de Hibiya desistió y fue cuando Delic pudo contemplar aquel esbelto y esculpido torso que pocos imaginarían que Hibiya podía poseer. Volvió a besarlo, mordió su cuello y empezó a lamer su torso depositando pequeños besos. Hibiya jadeó y antes de que Delic pudiese hacer algo más, lo volvió a empujar contra la mesa acorralándolo con su cuerpo. Besó sus labios y cuando Delic se dio cuenta, su corbata había sido quitada y Hibiya acariciaba su torso volviéndolo a besar. Delic sólo pudo corresponder, dejando que aquel presentimiento de que algo andaba mal se esfumara, acercándose más a él y profundizando el beso. Hibiya sonrió acariciando la mejilla de Delic separándose un poco.

-Eres cruel… -susurró antes de volver a besarlo y antes de que Delic pudiese siquiera el preguntar el por qué, aquel presentimiento volvió a aparecer, pero cuando la mano de Hibiya se escurrió sobre su entrepierna, todo dejó de tener sentido.

Delic volvió a tomarlo de la cintura y lo beso nuevamente. Hibiya se apegó más a él, acorralándolo contra la mesa definitivamente y finalmente alcanzando su erección, la cual tomó sin más antes de empezar a escurrir su mano con tranquilidad. Delic soltó un jadeo al sentir aquel contacto y deseando en ese momento tener a Hibiya debajo suyo suplicando por más.

Hibiya volvió a frotarse contra él sin dejar su labor. Sonrió al ver como Delic disfrutaba eso, pero aún faltaba más. Con su mano libre empezó a deshacer su camisa, quitando después aquella chaqueta que traía encima y logrando hacer que la camisa desistiera fácilmente al final. Se detuvo un momento acariciando su torso con calma ante la curiosa mirada de Delic que acarició su mejilla antes de besarlo profunda y delicadamente. Hibiya sonrió en medio del beso. Admitía que le gustaba todo eso, admitía que no podría dejar de amar a Delic pasase lo que pasase, pero al mismo tiempo, sabía que merecía ser castigado, por lo tanto siguió su labor, besándolo un poco más agresivamente y ahora acariciando todo su cuerpo con ambas manos.

Delic simplemente lo dejó hacer, después de todo, algo de culpa sentía muy en lo profundo y quizá esa era la forma de castigo de Hibiya, aunque verdaderamente esperaba algo más. Dejó ese fugaz pensamiento cuando el más bajo lamió su cuello mordiéndolo suavemente y cuando él mismo quiso acariciar el cuerpo de Hibiya notó que algo andaba mal, muy mal.

-Hibiya… -dijo de inmediato al notar que en algún momento sus manos habían sido atadas en su espada con su misma camisa. Eso… ¿cuando había pasado? y antes de decir más notó aquella sonrisa diabólica que ocasionalmente se asomaba en el rostro de su pequeño príncipe.

-¿No te gusta? –Rió Hibiya lamiendo su torso y depositando pequeños besos en todo el sector –A mí me gusta mucho –sonrió mordiendo uno de sus pezones y volviendo a escurrir su mano sobre su excitación frotando su erección. Delic jadeó. Sabía que algo tramaba, quizá era esto y por algún motivo no le dejaba de parecer algo placentero. Se inclinó para besarlo, siendo correspondido de inmediato y sin más aquellos labios empezaron a bajar hasta que finalmente llegaron a su vientre. Delic simplemente intentó acomodar su cuerpo, pues la posición era terriblemente incómoda. Hibiya dejó unos delicados besos allí y bajando aún más, fue cuando el pantalón empezó a desistir.

Lo bajó por completo y pocos minutos después, Delic estaba casi totalmente desnudo. Hibiya acarició nuevamente su cuerpo, besando algunos lugares y lo volvió a besar en los labios antes de dirigirse rápidamente a su erección y con tranquilidad besarla y lamerla. Delic gimió y antes de poder persuadirlo para que lo desamarrase Hibiya se separó de él y alcanzó su oído.

-¿Te gusta? –Delic sonrió. Sí, le gustaba mucho.

-Me gustaría más si estuvieras abajo –sonrió el rubio. Hibiya sonrió y lo jaló hasta el sofá que estaba en frente suyo, botándolo allí. Subió encima y volvió a decir.

-¿Así quizá? –y beso su cuello.

-Mucho mejor… -y sintió como Hibiya se frotaba un poco contra él. Estaba tan excitado y mientras se concentraba en aquel contacto volvió a oír.

-Sí, mucho mejor… - en un susurro cerca de su oído acompañado de una pequeña sonrisa –Pero… juguemos un poco –y antes de que Delic pudiera hacer algo más, Hibiya había tomado su corbata y ahora le tapaba los ojos con esta. Delic no pudo evitarlo, pues inmediatamente el pelinegro lo había besado. Simplemente se dejó hacer… toda la situación era demasiado para él. Hibiya se separó y volvió a susurrarle -¿qué te parece así? –rió mientras acariciaba su rostro.

-Te estás portando mal –sonrió el rubio antes de moverse un poco en un intento de alcanzar sus labios –Me encanta… -y ni bien dijo aquellas palabras, Hibiya se frotó contra él ocasionando que soltase algunos gemidos.

-Delic… eres un chico malo –sonrió –por eso te mereces esto –y besó su cuello antes de que Delic dejara de sentir su peso.

-¿Hibiya?

-Lastimosamente hoy no jugaré contigo –rió Hibiya y sin más se dio la vuelta y de inmediato empezó a arreglarse la ropa. Delic aún no entendía lo que pasaba. ¿Qué demonios era todo eso?

-Hasta pronto, amor mío –sonrió Hibiya una vez terminó de arreglarse la ropa y depositaba un beso entre los labios del rubio.

-¡¿Qué demonios?! –Y entonces se levantó de inmediato forzando su camisa que terminó destrozada y de inmediato se quitaba la corbata cuando Hibiya lo miraba detrás de la puerta de la habitación.

-¿Piensas seguirme así Delic? Pero que indecente –y dio una mirada a todo su cuerpo que estaba desnudo –Debería haberte castigado aún más…- rió y sin más desapareció del lugar mientras Delic caía en cuenta que efectivamente estaba totalmente desnudo y peor aún, su camisa estaba destrozada y así también su corbata. Refunfuñó y sin más se sentó en el sofá antes de terminar en carcajadas. Hibiya era cruel… demasiado para su gusto y esta se las pagaría, había ido demasiado lejos. Buscó rápidamente su ropa y sin pensarlo dos veces empezó a vestirse con las prendas que aún le quedaban.

Tendría que ir tras Hibiya, secuestrarlo a algún lugar donde no pudiera escapar y le haría el amor toda la noche, quizá lo torturaría un poco en medio y él si lo haría suplicar perdón por lo que había hecho. Sonrió mientras terminaba de arreglar su ropa y salió de aquel lugar. ¿Dónde podría haber escapado Hibiya? Quizá, tendría que ir a buscarlo en ese paraje donde solía perseguir a Psyche. Sacó un cigarrillo y empezó a caminar tranquilamente por las ocupadas calles de Ikebukuro.

Se sentó en aquella plaza observando el anochecer. Aún estaba molesto, pero se sentía mejor después de ver aquella expresión en el rostro de Delic. Se lo merecía, ¡claro que lo hacía! En ese momento quizá lo estaría buscando, así que no podría volver a casa por un rato. Tampoco podría ir por Alfred, pues seguramente Delic podría encontrarlo fácilmente. Su caballo era ruidoso a veces. Se levantó y antes de dar un paso, volvió a sentarse. No, no sabía qué hacer o a dónde ir… Quizá podría ir con Tsugaru para que lo consintiera un poco, pero si Psyche estaba allí, sería mejor no hacerlo, quizá podría ir por Izaya-kun... siempre lo trataba muy bien y por ahora era la mejor opción. Se levantó sin más y decidió que quizá también encontraría algo en el camino. Observó su alrededor y en cuanto se volteó para seguir su camino sólo notó como lentamente iba a parar al piso. Esperaba una fuerte caída, pero antes de siquiera alcanzar el pavimento unos brazos lo tomaron evitando que llegara a caer.

-¡Mil disculpas! –dijo aquel muchacho mientras recomponía su postura. Hibiya lo observó… ese muchacho…él, ciertamente se parecían. Pero eso sólo lo molestaba aún más.

-¿Estás bien? –Hibiya lo observó con recelo. ¿Si estaba bien? Pues claro que no. Pero sólo dijo.

-No te preocupes –y antes de seguir su camino el más alto simplemente lo detuvo con timidez.

-Perdona, pero ¿puede decirme qué lugar es este? –y lo observó con una mirada inocente. Eso era adorable ¿acaso podría secuestrarlo?

Hibiya lo vio y sólo respondió con seguridad.

-Te diré dónde estamos si me das algo a cambio –El rubio lo observó. ¿Algo a cambio? ¿Qué podría ser eso?

-¿Algo cómo qué? –preguntó observando intrigado al más bajo.

-Bésame –sonrió Hibiya. El más alto simplemente se sonrojo. ¿Qué clase de propuesta era esa?

-¿Besarte? Pero… esto –y antes de qué pudiera hacer algo más, Hibiya lo jaló de la bufanda y le robó un beso.

-Sigue directo y llegaras a la estación de tren, allí hay un mapa y podrás saber dónde estás –rió Hibiya antes de sentir como era levantado de su traje.

-¡¿Pero qué?!

-Pensé que huirías más lejos… dado que no. Con permiso –dijo Delic cargando a Hibiya en su hombro y girándose para empezar su camino pese a los reclamos de Hibiya.

Tsukishima los vio confundido. ¿Qué acababa de pasar? Ciertamente, las calles de esa ciudad no dejaban de sorprenderlo. Suspiró y siguió el camino indicado, debía llegar a algún lado que reconociera antes del anochecer, sino, sería un problema.


Nota:

Primero que nada, perdón por el eterno retraso e_é, pasaron miles de cosas. Pero ya, aquí llegó el cap. Muchas gracias por los reviews, realmente me gusta mucho esta OTP y a decir verdad, tenía otra cosa planeada para el Delic X Hibiya pero terminó así. Sin más, gracias por leer nwn y a los reviews dejados por Cari, Loveboom, Diva, maru de Kusanagi y Eli Lawliet 3 Gracias!

Siguiente cap Tsukishima X Roppi. Y no sé si hacer uno más de V138 y Psy140 u3u, ¿qué dicen?

Hasta la próxima!