Disclaimer –…los personajes de Naruto siguen sin pertenecerme.
Summary – Sasuke le encuentra sentado de espaldas a él, completamente inmóvil y en silencio. Sabe que esperará a que él hable primero, porque Naruto es el de las acciones y él el de las palabras.
Advertencias – Lo de siempre, Shônen Ai NarutoxSasuke.
EL FIN
Cuando la puerta se cierra a sus espaldas Sasuke duda apenas un segundo antes de tomar una dirección. Se mueve deprisa para evitar que alguien le vea y no tener más encuentros indeseados, y en poco tiempo está en lo más alto de la montaña de los Hokages con la Villa entera a sus pies. Durante un segundo se queda inmóvil. No se le ha pasado por la cabeza que Naruto pudiera no estar ahí, pero la evidencia es clara; en la cima no hay otra presencia que la suya propia y la larga sombra producto del sol poniente.
No se gira ni busca indicios de la posible presencia del rubio. Quizá no lo conozca lo suficiente como para adivinar a dónde ha ido pero sí sabe que nunca huiría de él. Si no está en la montaña es porque nunca ha ido ahí. Puede que quiera estar solo pero no es un cobarde que se esconda. No es como él.
Cierra los ojos con calma y apenas pasan cinco segundos cuando los vuelve abrir. Silencioso, desaparece de la cima con una mueca segura en el rostro.
Han pasado cuatro años y el tiempo ha borrado la sangre de la tierra. Ahora, de no ser porque le es imposible olvidarlo, Sasuke no podría reconocer entre la joven hierba el lugar donde tiempo atrás abandonó a Naruto cubierto de sangre y roto por dentro para seguir su propio camino.
Le encuentra sentado de espaldas a él, completamente inmóvil y en silencio. Se detiene a pocos metros por detrás y aunque sus pisadas apenas han producido un leve sonido completamente inaudible por el estruendo de la cascada sabe que es consciente de su presencia y que, como siempre, esperará a que él hable primero, porque Naruto es el de las acciones y él el de las palabras.
-…Sakura te está buscando.
Percibe un pequeño movimiento en el hombro del rubio, aunque lo mismo podría ser un espasmo por llevar mucho tiempo en esa postura que el asentimiento indiferente de que le ha oído y ya puede largarse. No quiere verle, y cuando Naruto quiere algo se empeña a fondo en conseguirlo, eso Sasuke lo tiene claro, asique espera un par de minutos antes de volver a hablar, buscando la forma, sin importarle lo retorcida que pueda llegar a ser, de conseguir su atención.
-…Las llaves están encima de la mesa.
Bingo. Naruto se gira con tanta rapidez que el Uchiha apenas es consciente del movimiento.
-No vas a irte –y aunque hay seguridad y desafío en su voz, Sasuke puede ver el pánico brillar durante un instante en su mirada. 'No vas a ser tan cabrón de dejarme solo otra vez' dicen sus ojos 'No aquí, bastardo', y Sasuke siente su corazón latir con fuerza ante el brillo posesivo del profundo azul. Ya casi lo tiene.
-Entonces sólo hay una forma de que regrese.
Los ojos de Naruto vuelven a oscurecerse mientras, lentamente, se gira hacia delante dándole de nuevo la espalda.
-No voy a volver contigo –musita.
Sasuke aprieta la mandíbula y en un instante se encuentra al lado del rubio, sentado con cómoda calma a pocos centímetros de él. Se dedica entonces a observarle, el gesto de indiferencia de su rostro, el atractivo perfil y los suaves rasgos de la fuerte mandíbula, y no puede explicarse cómo ha logrado pasar tanto tiempo manteniéndose alejado de él. Mientras tanto Naruto no aparta la vista de enfrente, sus ojos perdidos en la puesta de sol que ha teñido el cielo de rojo y azul y su piel de oro exactamente igual que aquella vez aunque él no lo recuerde.
Apenas es consciente del involuntario movimiento de su mano cuando la voz de Naruto le hace tomar conciencia de su acto y la detiene en el aire, a medio camino del cuerpo del rubio y el suyo propio.
-No me toques.
Y tras convertirla en un fuerte puño la baja hasta volver a apoyarla en el suelo. Apenas puede reprimir una mueca irónica al pensar en cómo han cambiado las tornas y que si le hubieran preguntado apenas unas horas antes hubiera jurado que jamás escucharía esa frase de los labios del rubio. Suspira, y tras estirarse para adoptar una postura más cómoda (los brazos extendidos hacia atrás y las manos apoyadas en la tierra) cierra los ojos y levanta el rostro hacia el cielo, dejando que la luz del sol lo bañe hasta que desaparece por el horizonte.
-…Vete.
Y aunque la voz de Naruto suena desapasionada Sasuke esboza su media sonrisa de superioridad cuando abre los ojos y repara en cómo sus dedos se crispan ligeramente sobre la hierba en un indiscutible gesto de rabia contenida, y los vuelve a cerrar dispuesto a sacarle de su estado de indiferencia.
-No vas a irte, no me toques, vete -enumera sin abrirlos y con la altiva sonrisa bailándole aún en los labios con arrogancia- no puedes ordenar tanto y esperar que te haga caso si no me ofreces algo a cambio.
-…Lo primero no era una orden.
-¿Una amenaza? –pregunta con burla enfocándole con la mirada entornada.
-Un hecho, y ahora lárgate, no estoy de humor para aguantar tu maldita bipolaridad.
-Las llaves están encima de la mesa.
-Y te daría las mías si con eso consiguiera que te fueras de aquí, pero como sé que no vas a hacerlo, ¿por qué no nos haces un favor a los dos y te marchas de una puta vez?
Sasuke sonríe al ver cómo Naruto va perdiendo cada vez más el control y esa sonrisa arrogante parece ser el detonante definitivo. Con un gruñido rabioso Naruto se abalanza sobre él y ambos ruedan un par de metros por el impulso hasta que se detienen, el Uchiha boca arriba en la hierba y Naruto sentado a horcajadas sobre él.
El rubio tiene la respiración agitada y por un momento la confusión se refleja en sus ojos, como si no pudiera entender cómo han acabado así. Parece completamente paralizado, quizá por la memoria de una situación anterior tan parecida que recuerdo y realidad se confunden y pasado y presente se contraponen con tal precisión que si no fuera por los rasgos más finos y adultos del moreno Naruto juraría que todo está exactamente igual. Bajo él el Uchiha le mira con la misma soberbia que entonces, como si fuera quien estuviera arriba y no al contrario, y el rubio vuelve a sentir el mismo cosquilleo en el brazo que cuatro años atrás le hizo levantarlo y dejarlo caer con fuerza contra la pálida piel.
…Por desgracia no debe viajar tan atrás en el tiempo para recordar la última vez que le golpeó sin encontrar resistencia, y los remordimientos le recorren con tanta intensidad que deshace la presa de sus puños alrededor de la camiseta de forma brusca y repentina como si quemara.
Los ojos del Uchiha, directos e impenetrables, siguen clavados en los suyos y Naruto debe hacer un gran esfuerzo para no inclinarse hacia él. Le quiere, le quiere tanto que haría cualquier cosa por él. Se miran en silencio durante unos instantes y finalmente Naruto empieza a echarse hacia atrás. De improvisto y con cierta violencia, Sasuke se incorpora y une sus bocas sin ningún atisbo de duda al tiempo que lleva la mano a su nuca y agarra su pelo.
Apenas bastan dos segundos para que desaparezca cualquier razonamiento lógico de la mente del rubio y en un instante ha empujado al Uchiha de nuevo contra el suelo y lo aplasta con su cuerpo mientras recorre su boca de un extremo a otro de una forma más que posesiva, recorriendo cada rincón y mordiendo la lengua contraria.
La mano libre del moreno le acaricia lentamente la mejilla antes de bajar por su espalda hasta detenerse en su trasero, que aprieta mientras, aún dentro del beso, suelta un ronco e incitante gemido. Rueda, consiguiendo atrapar el cuerpo de Naruto bajo el suyo y en seguida las manos del Uzumaki se cierran en torno a su cintura pegándole todo lo posible a él, rozando sus entrepiernas. El rubio suelta su boca para morder su cuello y cuando aprisiona la mandíbula del Uchiha éste se tensa involuntariamente sobre él con un jadeo a medio camino entre el dolor y el placer.
En un instante Naruto se desembaraza de Sasuke, las manos que antes atraían con desesperación ahora rechazan con fuerza haciendo que la espalda del moreno choque bruscamente contra el suelo con un golpe seco. Sin duda ha tenido que doler.
-Je… ¿quién es ahora el bipolar?
Tiene los ojos brillantes y la respiración tan agitada como la del propio Naruto, quien no consigue explicarse cómo ha vuelto a acabar encima de él y cómo el bastardo puede seguir sonriendo.
-Vete –repite con los dientes apretados. Desde su altura puede ver el moratón de la mandíbula, ahora ligeramente enrojecido tras la acción de sus dientes y las marcas en la garganta que el cuello de la camiseta no logra ocultar, lo que desde luego no ayuda a que se serene.
-No voy a irme –responde con calma. Es increíble como hasta en ese momento las diferencias entre ellos son tan palpables. Para subrayar sus palabras Sasuke estira los brazos a ambos lados de su cuerpo quedando en una posición tan cómoda y natural como si ese fuera el lugar en el mundo más confortable para él; tumbado en medio del valle donde estuvo punto de matar a su mejor amigo, con el ruido de la cascada como fondo y con Naruto sobre su cintura.
Lo peor, piensa Naruto, es que seguramente ése sea realmente el sitio donde Sasuke quiere estar. Bajo su cuerpo, en medio del lugar que más recuerdos le trae y más le tortura, donde empezó (acabó) todo y con él, siempre con él. Lo suficientemente cerca como para no olvidar lo que hizo pero lo bastante lejos como para no seguir adelante. Siempre en el límite.
Vuelven a mirarse fijamente unos segundos antes de que el rubio haga ademán de levantarse, momento en que el Uchiha vuelve a hablar.
-Pensaba que esto era lo que querías.
No ha levantado la voz y el tono ha sido definitivamente indiferente pero la burla brilla en sus ojos casi con desprecio. 'Pensaba que no eras un cobarde'. Naruto compone una sonrisa amarga antes de hablar con acritud.
-No así. No voy a darme por vencido pero no pienso ser tu capricho de una hora. Búscate a otro que te ayude con el calentón.
Sasuke expulsa el aire entre los dientes de forma abrupta para, acto seguido, hablar con burla y desdén.
-…No pienses. Nunca entiendes nada.
Naruto esboza una sonrisa escéptica y maldice interiormente al moreno por ser siempre tan ambiguo, aunque en ese momento sus actos y palabras no dejen lugar a dudas de lo que intenta decirle a su retorcida manera. Parece que finalmente ha decidido cruzar el límite pero aun así no puede evitar recelar. Todavía no ha visto el día en que el Uchiha cese en lo que se propone, y verle abandonar la encarnizada batalla personal que se ha creado entre ellos (uno para acercarse, el otro para distanciar) le resulta raro, antinatural, y no piensa seguir con eso sin la seguridad de que el Uchiha no va a arrepentirse, de que no va a levantar de nuevo los muros que tanto le costó derribar en torno a él en cuanto se descuide. Le quiere. Lo quiere todo. Le quiere entero y para siempre.
-No puedes estar hablando en serio –bajo él Sasuke sigue con la mirada entornada y el mismo semblante de tranquilidad-. ¿Qué es esto, una tregua? –pregunta irónico.
El Uchiha abre los labios en una ligera mueca de burla.
-Iba a llamarlo rendición, pero me gusta más tu término.
Los ojos de Naruto fulguran antes de hablar con lentitud, sin dejar de enseñar los blancos dientes en una sonrisa, con un tono calmo y peligroso.
-No es lo mismo tregua que rendición.
-Lo sé.
-Las treguas siempre tienen fin.
Sasuke sigue sonriendo, lo que crispa aún más los nervios de Naruto.
-Y en cualquier momento el enemigo rendido puede levantarse y traicionarte por la espalda. ¿Qué prefieres?
El tono ha sido ácido y la pregunta a todas luces retórica, pero el rubio encuentra innecesario decir que ya le ha perdonado, que lo ha perdonado todo, por otra razón. Sasuke ya lo sabe, desde el principio, sólo le falta perdonarse a sí mismo. El rubio responde con un claro tono de amenaza que no pasa desapercibido para el moreno.
-Por tu bien espero que no vayas a volver a sacar ahora el maldito tema de que no te merezco.
-Tsk –Sasuke vuelve a sonreír mientras se medio incorpora apoyando las manos en el suelo y juntando más su cuerpo al de Naruto-. O si no… ¿qué? Creo que se te han acabado las casas ajenas que quemar.
En lugar de contestar, el rubio se inclina hacia adelante hasta juntar su frente con la del Uchiha y cierra los ojos perdiendo de vista la sugerente sonrisa contraria. Definitivamente el moreno ha abandonado su distanciamiento y Naruto piensa encargarse de que no vuelva otra vez a él. Sonríe, y cuando vuelve a abrir los ojos el naranja y el azul se mezclan en su pupila y su respiración comienza a acelerarse conforme aumenta su excitación.
-Nunca vas a irte de nuevo.
La contestación de Sasuke muere en su garganta cuando Naruto se desliza hasta su cuello y lo lame de forma ascendente.
-Nunca vas a sentir el deseo de irte de nuevo –susurra en su oído.
Sasuke Uchiha no consigue recordar la última vez que renunció a una batalla, que se rindió sin haber vencido. No puede recordar la última vez que abandonó una lucha y entregó sus armas, pero ahora, mientras Naruto recorre su cuerpo desnudo, reconoce que no se siente perdedor. Ya ha anochecido completamente y dos figuras se retuercen en la hierba entre jadeos, gemidos roncos y palabras a media voz.
Ése es el lugar donde ambos quieren estar. Para siempre.
ENVIDIA'S NOTES: Pff… se acabó. Estoy demasiado desganada como para intentar escribir un lemon (creo que el esfuerzo hecho en Control acabó conmigo, xD) y como soy así de cutre y no sé hacer finales lo dejo así. Si alguien esperaba algo más… lo siento, de verdad, xD, simplemente se acabó. Tengo un par de ideas rondando por mi mente para un fic y si todo sale bien me animaré con el lemon.
Bueno, fin de esa batalla personal por hacer reaccionar a Sasuke/alejarse de Naruto y fin de la historia. Espero que haya gustado (?) y que si tenéis cualquier pega me lo hagáis saber, me encantan los reviews. Muchas gracias por leer.
