-Alas de Tormento-

Por Kazumi Shiunsai

Hola a todas!!! Tanto tiempo, no? Pido disculpas por el enooooorme atraso, muchas cosas han pasado desde entonces!! pero bueno, aqui esta la continuacion. Es un capitulo especial, escrito del punto de vista de nuestro adorado Seto Kaiba! siempre quise hacer este capitulo!! wiii. Aprovecho de decirles que el fic It's Rainning Men ya esta arriba de nuevo! y además, con un nuevo capitulo!

Ahora a leer!


Capítulo 3: Pecador.

Seto's POV

Jamás había tenido esta sensación. Es un extraño sentimiento que parece haberse tomado la totalidad de mis pensamientos. Hay algo especial, y no logro saber qué demonios es.

La primera vez que tuve aquella visión sobre la absolución de mis pecados, pensé que tan sólo se trataba de un simple sueño. Me tomé las cosas con lógica, no cabía en mi mente que una estúpida humana pudiera convertirme en algo que tampoco tenía interés en convertirme: en un mortal. Pero las visiones que se me aparecían en sueños empezaron a penarme con insistencia, llegaron a atormentar hasta mis noches de mayor diversión, mientras bañaba mis manos con la sangre de algún desgraciado mortal, hasta cuando probaba del sexo de alguna que caía fácilmente en la tentación…

No podía permitir que aquél loco sueño nublara mi razón, habían cosas más importantes que hacer, gente que controlar, ángeles que matar…no debía distraerme de mi tarea, no quería distraerme de mi vida oscura, cruel y fría. No tenía sentimiento alguno, no cedía ante el llanto desesperado de un humano, no dudaba ante el grito desgarrador de la muerte ni me detenía ante los sollozos excitados de las féminas a quienes penetraba sin delicadeza alguna. Era un ser que vivía del sufrimiento de los demás, al que no le importaba nada ni nadie. El conseguir el propio placer con los medios que fueran era mi motor de 'vida', si es que así se le puede llamar a mi existencia.

Soy un demonio después de todo.

Un pecador que vive en las sombras.

Desgraciadamente, el período de negación no duró mucho. Me empezó a dominar de pronto la curiosidad. Una intriga inevitable. Observando a simple vista a un ser humano, no había nada que envidiarle. Vivía de éxitos y fracasos, errores que podía cometer una y otra vez sin lograr aprender hasta un buen tiempo. Completamente controlado por las emociones y su egoísta razón, creyéndose el único ser con derecho a terminar con la vida de otros organismos vivientes, destruir su propio medio ambiente, y hasta incluso, exterminar a los de su propia raza. Seres desconfiados de todos, seres que creen que su forma de pensar es lo que los llevará por un mejor camino del que ya están bastante desviados. Seres que se hieren los unos a los otros y al mundo en donde viven. Por supuesto que todas estas cosas son favorables para la existencia de nosotros, los demonios.

Si bien existe lo que ellos llaman el 'Cielo' y el 'Infierno', no se dan cuenta que ambos crecen también en sus propios corazones. Nosotros, los demonios, fuimos seres humanos que el mal que le hicieron a la tierra y a sus iguales fue tal, que vieron cerradas ante ellos las puertas del Cielo. Los Ángeles sólo están para recibir a las almas más bien bondadosas que pecadoras.

Sin embargo, no recuerdo nada acerca de mi vida como un mortal. Y me alegraba de no recordarlo. Era bastante divertido atormentar a aquellos seres con los que alguna vez compartí lo terrenal.

Entonces… soñé con ella. Antes, su rostro siempre se veía en sombras cada vez que aquella visión se me aparecía. La chica estaba frente a mí y alzaba su mano, tratando de alcanzar algo. Yo la tomaba y la seguía, hipnotizado por sus ojos, por su risa, por su cabello…Hasta que un día pude verla claramente. Era de tez clara, tenía el cabello castaño y corto, ojos azules y una sonrisa cautivante. A veces soñaba que ella bailaba sobre un lago.

Ella me decía que debía 'encontrarla', que al unirnos, yo podría 'salvarme'. En un comienzo todo me era confuso. No le hallaba sentido a sus palabras, pero lentamente empecé a comprender. Me estaban dando una oportunidad. Y como dije, lentamente mi voluntad cedió hasta el punto de dedicarme a buscarla.

Y la hallé.

Jamás pensé en que existiera realmente. Llegué a pensar que todo era producto de una cruel fantasía, o que eran quizá algunos recuerdos de mi vida como mortal. Ella estaba asustada, naturalmente. Sin pensarlo, mi comportamiento hacia ella fue distinto al que tenía usualmente con los demás mortales. Es que no podía evitar la enorme atracción que sentía hacia la chica.

Empecé a seguirla. Al principio, a ella no le gustó ni pizca lo que yo estaba haciendo. Pero yo sé muy bien, que en realidad no era así. Ella sentía algo por mí desde el minuto en que me vio por vez primera. Yo simplemente, dejé que el tiempo pasara hasta que se diera cuenta.

-Mira, el próximo jueves bailaré en el teatro Domino…- Me comentó alegremente, mostrándome una invitación.

Yo la miré fijamente a los ojos.

-Supongo que quieres que yo vaya.- Pregunté sabiendo muy bien la respuesta.

-Por supuesto…- Murmuró con timidez.

-Y después del baile podríamos…- Tomé su rostro del mentón, obligándola a mirarme.

-¡Estás loco!! – Exclamó, poniéndose roja como tomate. Me divertía mucho causar esas reacciones en ella.

-Quieres que te bese…- Dije mirándola fríamente. Sabía que, intimidándola, se resistiría menos.

-¿De dónde sacas esas cosas?-

-Tú sabes bien de dónde.-

Y de pronto, se apartó de mí poniendo una fingida expresión de enfado.

-¡¡Te dije que dejaras de leer…!.- Pero no pudo seguir hablando. No se lo permití. Acerqué mis labios a los de ella, en un beso robado.

Ella se sorprendió mucho, dado que era la primera vez que yo la besaba. Además de que, como pude ver en su mente, era también el primero de su vida.

-¿Y?- Dije son una sonrisa de satisfacción, después de separarme un poco de ella.- ¿A qué hora es la obra?-

-…a las 8 de la noche…- Habló tratando de ocultar su nerviosismo y me entregó la invitación.

Al ver cómo intentaba calmar sus sentimientos y cómo sus ojos brillaban de oculta alegría después del beso, tuve unos deseos enormes de hacerlo de nuevo. Pero me contuve. Nunca supe porqué.

-Ya me tengo que ir. Tengo que ir a juntarme con mis amigos…- Se excusó ella tomando su bolso de aquel banco del parque en donde estábamos sentados, y poniéndose de pie.

-Adiós…- Musité, mirando hacia otro lado. Muy en el fondo, me sentí algo decepcionado.

-Nos vemos…-Respondió ella y se alejó hasta desaparecer entre la gente de la calle.

Yo comencé a reflexionar. Anzu se estaba metiendo mucho en mis pensamientos. Sabía que no era sólo atracción lo que estaba sintiendo. Pero no quise asumir más que esto. Yo era un demonio, y una vez que tuviera sexo con ella, desaparecería de su vida, ese era el plan. Y pensaba seguirlo a como dé lugar, sin importar que yo terminara haciéndole daño al final.

Sin importar que yo terminara haciéndola sufrir…


WWiiii! y? les gustó? dejen reviews plis!!

espero que les haya gustado )

sisisiis! pronto seguire con el cuarto capitulo (sé que al principio dije que este fic no tendría mas de 2 o 3 chapis, pero e me alargo un pokito O )

muchos besitos a todas!!