EL MAMADOR DE SOCCER

Fue como si me golpeara un rayo.

Vino a mi mente y el miedo me hizo estremecerme. Sé que es estúpido, pero lo primero en lo que pensé fue Steve. Había pasado casi un mes desde que lo había visto en la fiesta.

¿Aun pensaba en mí? ¿Cómo estaba? ¿Cómo se las apañaba para estudiar ahora que me había ido? Esos pensamientos amargos me hacían sentir inseguro porque…Porque temía que tal vez Hip podría…Ya sabes. Dormir con el del mismo modo que podía hacerlo con Eric.

Esto no estaba bien. No podía estar celoso de Hip, pero lo estaba. Odiaba como las cosas le salían tan fácilmente. Podía acostarse con quien el quisiese sin siquiera esforzarse. ¿Por qué no podía ser como él? ¿Era acaso tan difícil? ¿Por qué todos se sentía atraídos por él? Era arrogante y no era tan bien parecido. No había nada especial con él. Cass era miles de veces más atractivo que él y aun así… ¿Qué? Conseguía sexo una o dos veces al mes, mientras Hip…Era el rey de los recostones.

Una cosa era saltarlo en el mundo y esperar sus videos porno para entretenernos, pero…Era algo completamente distinto pedirle que se entrometiera en mis asuntos. Si, ya sé lo que estás pensando. No tendría por qué estar enojado porque que Hip durmiera con Eric era por el bien del proyecto. Pero…Yo solo…No podía soportarlo ¿De acuerdo? Toda esa situación me tomó de sorpresa. No sé qué demonios estaba pensando cuando le dije que se acostara con Eric, pero definitivamente no estaba en mis cabales.

Steve. Eric. Steve era Steve y Eric era Eric, y… ¡Mierda! De acuerdo. Es duro admitirlo pero…Aun…Puede que albergase algunos sentimientos por ambos, y era algo un poco complicado. Me sentía triste por Steve, porque sí Hip quería podía buscarlo y acostarse con él y eso me mataba por dentro porque esa era una parte de Steve que nunca compartiría conmigo aun cuando solía decir que yo era la única persona a quien amaba verdaderamente, y después estaba Eric que hacía todo aún más retorcido. Eric había dicho que jugaría conmigo solo para enseñarme una lección. Quiero decir. ¿Qué demonios? ¿Cómo aun podía sentirme herido o traicionado por Eric por tener sexo con uno de mis amigos?

Tendría que haber estado lanzando fuegos artificiales, y no intentado pretender que todo estaba bien mientras lloriqueaba por dentro. Algo estaba muy mal conmigo. Me sentía engañado y eso apestaba.

Gracias a Dios Alice y Kristie me ayudaron a sacar esos pensamientos de mi mente. Si, mientras yo caminaba fuera del campo de juego recordé que ambas habían desaparecido, y eso era su suficiente para sacudir a esos idiotas fuera de mi cabeza mientras me enfocaba en lo que de veras importaba en todo esto.

Necesitaba encontrarlas.

Primero pensé que tal vez habían ido a la habitación de Eric y Kristie en el hotel, lo cual sería una complicación para mí, porque no sabía cuál habitación era esa, ni tampoco tenía la llave para entrar y encontrarlas.

Hablando de ellas. Tenía sentimientos encontrados. No sabía que esperar o cómo reaccionaría si tenía razón y se sentían atraídas la una por la otra después de todo.

Era algo duro de pensar. Si Alice y Kristie eran gays, eso quería decir que podría usarlo para hacer que Kristie y Eric rompiesen de una vez por todas y eso sería algo bueno para mí, pero…

Charlie.

No podía simplemente ponerlas en evidencia, y vamos a afrontarlo, no podía simplemente soltar esa bomba y esperar que todo continuara como siempre. Eric perdería la cabeza y todos sabrían lo que había pasado, lo cual apestaría para Charlie, y también para Kristie y Alice.

No quería herir a Alice. Aun cuando me sentía un tanto enojado con ella por todo aquello, la amaba. La idea de arruinar su vida sería más de lo que podía soportar, aunque por supuesto tendría que hablar con ella. Preguntarle que rayos estaba ocurriendo y guiarla por todo el duro proceso de decirle a Charlie la verdad y ver como el corazón de mi mejor amigo se caía a pedazos.

Cualquiera que fuese el camino que eligiese, parecía como…Como si todos acabarían lastimados a excepción de mí, y eso era algo duro. Tomar esa decisión tan dura para mi propio beneficio o permanecer en silencio y dejar a todos continuar con sus vidas.

Aunque…Por supuesto primero tenía descubrir si había alguna mentira que revelar después de todo.

Decidí volver a la casa de la playa. Era mi única opción y esperaba que estuvieran allí. Necesitaba descubrir la verdad, luego podría decidir qué haría con ella.

Charlie no dejaba de llamarme a mi teléfono lo cual me hacía arrepentirme de cada paso que daba en esa seca y salada noche.

Hay algo extraño sobre el verano. No creo que sea el único que piensa de esa forma, pero… ¿Alguna vez has sentido como si una vez que estabas en esas semanas lejos de la escuela, trabajo, o lo que sea todo es diferente? La vida tiene un color distinto, te vistes de manera distinta e incluso sientes como si fueses otra persona.

Así es como me sentía. No solo será era Mike, sino una nueva persona. De hecho…De camino allá no pude evitar notar que algunas chicas me miraban mientras pasaba por las tiendas de camino a la casa de la playa.

Era algo un poco sobrecogedor y placentero al mismo tiempo. ¿A…Acaso era así como Hip se sentía cada día de su vida?

Sacudí la cabeza.

No iba a pensar en él. Tampoco en Eric. Si…Si tenía suerte tal vez rechazaría a Hip. Su ego se desinflaría y yo no tendría que ir tras él y decirle que estaba equivocado y que en realidad no quería que hiciera nada con Eric, pero no podía dejar que supiera que le temía, o de lo contrario se mofaría de mi hasta el final de los tiempos y yo no sería capaz de verlo a la cara de nuevo.

Todo estaba a oscuras, pero estaban dentro. Podía escucharlas el murmullo de sus voces no muy lejos de mí.

Entré silenciosamente, siguiente la inteligible conversación. ¿Me lo…Estaba imaginando o una de ellas respiraba de forma extraña? Yo… ¿Acaso una de ellas estaba llorando?

Cuidadosamente pasé por las habitaciones siguiendo los murmullos. La puerta de la cocina estaba abierta pero no había señal de ellas.

Continué caminando lentamente mientras el volumen de sus voces crecía y podía ver sus sombras refractadas en el largo mirador que rodeaba la casa.

Sentí en frio y arenoso viento yendo directamente hacía y las encontré sentadas de espaldas a mí en los escalones que llevaban a la playa.

"No sé…Es un poco retorcido" La voz de Kristie decía.

Me escondí a un lado del portal que llevaba adentro solo en caso de que decidieran ponerse de pie y me encontraran espiándolas.

"¿Por qué simplemente no se lo dices? Preguntó Alice un poco preocupada.

¿Qué rayos? Estaban…Estaban teniendo una conversación normal. Más temprano ese día ni siquiera se atrevía a verse a la cara y ahora… No podía sentir la tensión entre ellas.

"¿Qué le voy a decir? Hey primo tu mama es una hija de perra y la odio y tú también deberías odiarla"

Ambas estallaron a carcajadas por un momento.

Entonces Alice dijo algo, pero no pude comprenderlo por culpa de una ola que rompió estruendosamente.

Me incliné un poco y agucé el oído.

"Eso fue lo que le dije, pero no me quiere escuchar" Kristie admitió.

"No sé. Bueno, apenas lo conozco, pero parece que siente algo serio por ella" Alice puntualizó.

"¿Bromeas? Por supuesto que no…." Otra ola.

¡Maldición! Me incline un poco más tomándome con fuerza del marco de la puerta. Si…Si miraba atrás me encontrarían y sería tan vergonzoso.

¿Por qué se sentían tan cómodas la una con la otra tan repentinamente? No tenía sentido, a menos…A menos que ya hubiesen arreglado sus asuntos y yo me lo hubiese perdido.

No sería la primera vez que algo me sale mal. Pensé malhumorado.

"Entonces. ¿Vas a hablarlo con Jimmy?" Alice preguntó y entonces alzó la mano y acarició el cabello de Kristie.

Kristie recostó la cabeza en el hombro de Alice, y mi corazón se saltó un latido. Por…Por una fracción de segundo Re… Recordé como se sentía. Cuando Charlie y yo éramos niños y yo recostaba la cabeza en su hombro, y luego con Steve y…

"Ya lo hable con cara bonita, pero no quiere escucharme" Kristie se quejó. "En serio odio a esa perra"

Alice soltó una carcajada. "Pero ¿Estas segura?"

"Por supuesto que lo estoy. Siempre lo he sabido"

"Pero… ¿Lo…Lo viste hacer algo antes que…?"

"No! Pero es algo que se sabe desde jóvenes. ¿Cierto?"

¿De qué rayos estaban hablando? Habían mencionado a Jim y Sam obviamente estaba tácito en la conversación, pero no podía entender el resto.

"Tal vez cuando tu papá vuelva puedes hablar con él y te ayudará con tu tía"

"¿Bromeas? A mi papá…No le agrada mucho que digamos los gays. De hecho tuvimos muchos problemas cuando conoció a Eric porque…"

"¿Qué? ¡¿Eric es gay?!" Alice preguntó boquiabierta y yo perdí el balance.

"¡Auch!" Jadeé cuando mi cabeza golpeó el suelo y ellas se giraron.

….

Sus pulmones ardían, aun así…Seguía corriendo. No podía ver a Sam tras él, lo cual era raro porque estaba seguro de que lo había seguido.

Garret no estaba en el campo de juego, de hecho no podía recordar que estuviese entre ellos durante la ceremonia de apertura.

¿Qué rayos pasa contigo Gar?

El hotel era un desastre. Un desastre algo atractivo a la vista, pero un desastre al fin y al cabo.

Pasó por cientos de huéspedes mientras estos cacareaban fuertemente y otros les daban órdenes a los botones en el lobby.

Desde una ventana pudo ver a un par de sujetos divirtiéndose en las piscinas. El entrenador no les habría permitido nadar a tan altas horas temeroso de que se resfriasen. Era tan sobreprotector como una madre y a veces podía a llegar a ser bastante molesto.

¿Es por eso que lo hiciste?

Tenía que encontrarlo antes de que fuese demasiado tarde, con algo de suerte el entrador no habría bebido su café aun. Era algo inocente y bastante peligroso al mismo tiempo. Eran los primeros en el juego de mañana y aun cuando el entrenador agradecería una buena noche de sueño, Jim no podía permitir que Garret se metiese en problemas. Si el entrenador descubría la verdad podría…

Allí estaba. Jim logró encontrarlo en el último momento.

Garret era bajo un poco regordete, pero no demasiado. Su piel era canela y su cabello oscuro como carbón. Llevaba un traje muy grande para él y Jim habría pensado que ese traje era de alguien más si no supiese de primera mano que era el suyo.

Me robó. Genial.

"¡Hey!" Llamó en voz alta mientras Garret trataba de saltar la pared para salir del hotel.

"¡Garret!" Jim gritó de nuevo.

Garret se estremeció y torció el cuello aterrado mientras veía a Jim acercarse. Se apresuró a escalar, pero era inútil. El dobladillo de la camisa de Jim era muy largo y hacía imposible que el chico pusiese los pies sobre la pared.

"¡Garret! ¡Détente ahora mismo!" Jim ordenó furioso.

Miró atrás y encontró a Sam acercándose a paso acelerado.

Cuando echó un vistazo a Sam, Garret resumió su intento, hasta escalar varios metros haciendo que el corazón de Jim diera un vuelco, pero el chico perdió resistencia en su agarre y cayó sobre espalda salpicando lodo a su alrededor.

Genial. Ahí va mi traje favorito.

Jim tomó a Garret por el cuello de la camisa y lo ayudó a ponerse de pie. "¿Estás bien?" Preguntó asesinándolo con la mirada.

Garret no contestó y en cambio e intentó zafarse.

"¡Garret! ¿Qué hiciste?" La voz de Sam dijo tras Jim cuando se les unió.

"Yo…" Jim sabía lo mucho que Garret respetaba a Sam, ya que además de ser el antiguo capitán era un como hermano mayor para él. Si alguien lo haría hablar, era él.

"¿Qué pusiste en el café del entrenador?" Sam preguntó malhumorado y a la vez un poco comprensivo.

"Una píldora" Dijo Garret con vergüenza mientras se encogió de hombros y desviaba la mirada.

"¿Qué clase de píldora?" El miedo se asomó en su voz.

"Una que mi papa toma antes de irse a dormir"

Jim suspiró. ¡Mierda! Pensó. Hasta donde sabía el papá de Garret podría estar tomando alguna medicina para el corazón o algo peor.

"Quédate con él" Dijo Jim a Sam. "Llama a sus padres y pregúntales por la píldora, voy a buscar al entrenador en caso de que…"

No quería si quiera considerarlo, pero era cierto. El entrenador debía ser llevado al hospital en caso de que Garret le hubiese dado algo peligroso sin saberlo.

Tiene veintidós años. Jim se dijo a si mismo pero sin embargo no podía sentirse tranquilo.

Algo no se sentía bien.

Fue al elevador rápidamente siendo aplastado por una espesa multitud que se apretujó dentro mientras dos ancianas charlaban y una seguía moviendo su bolso de derecha a izquierda golpeando la nariz de Jim con cada tirón. Quería gritarle a alguien, pero ella era demasiado vieja.

Te estas ablandando perra. Pensó con enojo mientras esperaba a que el elevador llegase al séptimo piso.

Una vez la puerta se deslizó, corrió afuera tropezando con algunas personas que se preparaban para entrar y casi cayó.

La habitación del entrenador estaba en la primera línea. Tenían un largo corredor en el cual se podía ver parte del hotel y la ciudad, y debajo también se podía apreciar…Un chico cristiano regañando a otro que llevaba un traje de diseñador arruinado.

Tocó la puerta mientras intentaba mantener la calma pero nadie contestó.

¡Mierda! Por favor que solo fuese una píldora para dormir. Pensó Jim con desesperación. Por un segundo nuestras tontas vacaciones de verano se habían convertido en el Gran Hotel Budapest.

Tocó de nuevo, una y otra vez hasta que la voz de hombre retumbó desde el otro lado. "Estoy ocupado ¡Fuera!"

"¿Entrenador?" Dijo Jim con preocupación. "¿Se…Se encuentra bien?"

Le tomó un momento al hombre contestar.

"No Taylor, no me estoy bien. Hay un niño molesto afuera de mi habitación"

"¿Pue…Puedo pasar?"

Pasaron dos minutos hasta que finalmente la puerta se entreabrió.

Jim la deslizó suavemente para encontrar al entrenador de espaldas apresurándose a entrar para tomar algo de la cama y echarle un vistazo. "¿Qué quieres? Estoy planeando la alineación de mañana y no tengo tiempo para ti"

Idiota. Vine para asegurarme de que no estuvieras helado ya. Deberías mostrar más respeto. "So…Solo quería sugerirle algunas ideas para el juego de mañana y… ¿Está usted bien?"

"¿Qué dices muchacho?" Gruñó el hombre.

Jim se le acercó lentamente para verlo desde la derecha pero el hombre se movió a la izquierda y de nuevo todo lo que Jim podía ver era su espalda.

Algo hizo clic dentro de Jim y lentamente se movió a la izquierda y entonces el hombre lo hizo hacía la derecha.

"Di lo que tengas que decir, estoy ocupado"

"So…Solo quería que… ¡Garret! Señor! Garret quiere mudarse a mi habitación, está un poco ansioso y quería saber si usted…"

"Si, toma sus cosas. No me iba a dejar dormir con sus ronquidos de todas formas"

Jim ahogó una carcajada y se apresuró a tomar la maleta de la otra cama.

Metió los calcetines de Garret y un par de zapatos que dejó en el suelo. Empacó todo y salió sin decir nada más.

Llevó las cosas de Garret a su habitación y se preparaba para bajar de nuevo cuando lo encontró acercándose acompañado por Sam. Tan pronto como Sam y Jim encontraron sus miradas, este último estalló a carcajadas.

"¿Que sucede contigo?" Dijo Sam enojado.

"Le…Le dio…Viagra" Explicó Jim entre risas.

"¿Qué?" El rostro de Sam se enrojeció. "¿Estás loco Garret? Dijiste que le habías dados píldoras para dormir"

"Pensé…"

"Esas cosas son peligrosas" Sam gruñó "Podría…"

"Relájate" Jim le hizo señas de que lo dejara en paz y cerró la puerta tras ellos. "Solo estará ocupado esta noche, eso es todo"

"No es gracioso Jimmy" Dijo Sam con desprecio.

Jimmy ¿Eh?

"Podría…"

"No lo hizo" Jim lo cortó en seco.

"Garret ven aquí" Dijo Jim tomando a Garret del brazo y arrastrándolo hasta el mirador mientras Sam se sentaba en la cama de Aidan apretando los puños.

El frio y salado aire les dio la bienvenida y Jim sintió un escalofrío. Miró a Garret y este de encogió de hombros de nuevo.

Jim resopló. "¿Que tenías pensado hacer?"

Garret permaneció en silencio como un testarudo niño.

"Garret ya no eres un niño. Tienes veintidós años. Tienes que aprender a aceptar las consecuencias de tus actos. Será mejor que me digas o le diré al entrenador lo que…"

"¿No le dijiste?" Dijo Garret tomado por sorpresa mientras veía a Jim avergonzado.

"No, solo quería asegurarme de que no lo mataste. Eso es todo" Rio Jim. "Pero es algo serio Garret. No puedes ir por ahí drogando a las personas. Puedes meterte en problemas" Dijo con una voz un poco más comprensiva.

Garret resopló. "Solo quería ver a las chicas"

"¿Que chicas?" Jim frunció el ceño.

Garret parpadeó dos veces y tragó. "Soy….Virgen James" Se ruborizó e intentó desviar la mirada pero Jim lo tomó de la barbilla.

"¿Y eso qué?" Preguntó enojado.

"Yo…"

"¿Tu qué Garret?" Empezaba a perder la paciencia.

"No lo entiendes. Paul dijo…"

Paul. Tenía que haberlo sabido. Jim alzó la mano para callarlo.

"Mira Garret. No deberías estar escuchando a Paul. Este a punto de ser expulsado de la escuela por sus calificaciones"

"Si, pero…"

"¿Y tú? ¿Bromeas Garret? Eres el más inteligente de tu clase. ¿De veras me estás diciendo que el más inteligente va a escuchar los conejos del más tonto?"

Garret apretó las manos y suspiró. "¿Entonces por qué aun soy virgen?"

Pobre chico. ¿Por qué Jim no podía comprenderlo? Yo definitivamente lo hago.

"Garret eres virgen porque eres una buena persona" Dijo Jim enojado. "¡No vas a acostarte con cualquiera! ¡Eres una excelente persona! Eres inteligente y divertido y un muy buen jugador de soccer. No necesitas dormir con una prostituta para probar que eres un hombre como el probablemente hizo. Vas a crecer, te enamorarás y entonces tendrás tu primera vez será maravilloso y algo que recordarás por el resto de tu vida con una sonrisa en la cara"

Garret dudó.

"Solo mira tú anillo de pureza" Dijo Jim tomando su mano para poner el dedo del anillo justo en su cara. "¿Sabes lo que esto significa? Significa que tienes un compromiso, significa que amas a Dios y a ti mismo sobre cualquiera cosa y también que eres valiente, porque sabes que la gente se reirá de ti y te dirás cosas por usarlo. Pero no importa porque en el fondo sabes que eres mejor que ellos"

Garret lo miró directamente a los ojos sin decir una palabra.

"Dilo" Jim ordenó.

"Soy mejor que ellos"

Jim sonrió.

"Pero Paul dijo que era Gay porque…"

Jim reviró los ojos. ¡Dios! "¿Eres gay Garret?"

Garret sacudió la cabeza.

"¿Entonces qué? Solo porque Paul lo dice, no quiere decir que sea verdad. Eso solo muestra lo obsesionado que esta con los gays. No dejes que te moleste. Eres mejor que el"

Era duro ver a Garret y no pensar que era demasiado inocente para este mundo. Jim sabía lo que Paul estaba pensando, pensaba que podía molestar a Garret porque tenía un ligero autismo y eso lo hacía frágil. Pero Jim sabía que no era así, ver a Garret en ese momento le hizo recordar a alguien más, a un chico cristiano que solía ser así de inocente e ingenuo.

Era increíble lo mucho que Sam había cambiado en solo seis meses.

Deja que Paul piense lo que quiera. Voy a hacer que se arrepienta de meterse con nosotros.

"Ven aquí" Dijo Jim tomando a Garret en sus brazos mientras el chico se encogía de hombros en ellos.

"James… ¿Es cierto que eres gay?" Garret preguntó cuándo Jim lo soltó.

Jim soltó una carcajada y asintió.

"Mis papas estan equivocados. Los gays no son tan malos"

"¿Tan malos?" Jim rio.

"Si" Dijo Garret irónicamente mientras apuntaba a los dedos de Jim que sacaban un cigarrillo de sus bolsillos.

"Si, tengo que trabajar en eso"

"Necesito una ducha. Me veo estúpido"

"¡Hey! Ese traje fue bastante costoso"

"Lo siento, no quería…"

"Mira" Dijo Jim para terminar. "Has estado viviendo en una burbuja toda tu vida, no puedes esperar que las cosas cambien de golpe. Podemos salir un día, solo nosotros dos, conocer algunas chicas y tontear con ellas. Luego podemos conseguir un traje de tu talla y hacer las cosas de modo diferente, pero no puedes apresurar las cosas Garret, deja que todo fluya. ¿De acuerdo?"

Garret asintió.

"Perfecto, ahora ve a darte un baño. Creo que aplastaste un sapo cuando caíste" Terminó con una sonrisa.

Garret entró y Jim resopló mientras ponía el cigarrillo en sus labios e inhalaba.

La puerta se deslizó y Sam se le unió.

"Estoy impresionado" Dijo Sam casualmente.

"No deberías. Paul ha estado molestándolo demasiado tiempo. Solo era cuestión de tiempo"

"Me refiero a como lidiaste con la situación" Puntualizó Sam. "Pensé que le dirías que le pagara a Paul con la misma moneda"

No. Eso lo tengo guardado para tu dulce esposa. "Es claro que no me conoces"

"Tienes razón. No te conozco" Sam recalcó esa última parte de un modo muy extraño.

Jim arqueó una ceja y Sam le arrebató el cigarrillo de las manos.

"¿Qué se supone que significa eso?"

"Estoy hablando de la fiesta" Explicó Sam mirando el cigarrillo marchitarse en sus manos.

"Lo siento, pero no quería importunar a Bev"

"Estoy hablando de ti siendo dos personas distintas. Eres otra persona cuando estas con Michael"

"No soy…"

"Por favor Jimmy. Está claro que tú y tus amigos tienen una vida muy loca" Sam llevó el cigarrillo a sus labios.

"¿Qué estás haciendo? No sabes cómo fumar"

Sam se ahogó y lo dejó caer.

"¿Lo ves? ¡Te lo dije!" Gruñó Jim. "¿Que rayos fue todo eso?"

"Quería mostrarte que yo también se cómo divertirme" Dijo Sam mientras sus mejillas se enrojecían. Jim no estaba seguro de si lo hacían por el enojo o la vergüenza"

Jim bufó. "Sam pensé que ya habías dejado toda esa mierda del chico malo en el pasado"

"Eso hice. Pero tu no. Michael me dijo cuan unidos son"

¿Qué rayos hiciste perra? "¿Y qué? Lo viste la otra noche. Son mis amigos, supéralo"

"Lo haría sino fuese porque son una mala influencia para ti. Especialmente ese Michael"

"¿Mikey? Por favor. Mikey es tan aburrido que su mamá tuvo que…"

"Es una mala persona. No quiero verte cerca de él de nuevo" Sam gruñó.

¿Qué carajos? Pensó Jim.

"Es mi amigo, no puedes decirme con quien puedo y no puedo juntarme"

Sam retrocedió algo dolido y entró a la habitación.

Jim fue tras él y escuchó el golpeteó de la lluvia en el baño junto a la cama de Aidan.

"No es tu amigo solo está intentando convertirte en un…."

"Si está intentando algo no es tu problema. Yo no te digo con quien puedes salir y con quién no. ¿Está bien?" Jim bramó mientras se acercaba a la puerta y la abría. "Creo que acabo de escuchar a Bev llamándote"

Sam parpadeó y se quedó de piedra por un minute. Cuando notó que Jim no dijo nada más simplemente salió y Jim cerró la puerta.

Sam blinked and stood there for a minute in silence. When he noticed that Jim didn't say anything else he just got out and Jim closed the door.

….

"¡Mikey!" Ambas se pusieron de pie al instante y yo hice una mueca mientras me levantaba y frotaba mi oreja.

"¿Qué haces allí?" Preguntó Kristie frunciendo el ceño.

"Las…Estaba buscando. Sus novios no las encuentran" Dije casualmente.

Kristie dio un respingo. "¿De veras? Pensé que Eric se quedaría un poco más en el estadio"

Sacudí la cabeza. "Aparentemente habrá una fiesta aquí y…"

"¿Una fiesta? ¡Genial!" Dijo Alice excitada.

"¿Eric sabe de esto?" Kristie se veía un poco preocupada al respecto.

Al parecer recordaba muy bien como terminó la última fiesta que dimos.

Asentí. "Por supuesto, de hecho fue tanto su idea como de Jim"

"Genial" Dejó salir una sonrisa.

Parpadeé.

Hablaron.

¡Hablaron! Vaya eso era…De acuerdo tengo que aclarar un par de cosas a este punto. No eran lesbianas, o de lo contrario las habría encontrado besándose en lugar de jugar a las mejores amigas ya que pensaban que estaban solas.

¿Que se dijeron la una a la otra? Era algo confuso ¿Sabes? Quiero decir, apenas se miraban la una a la otra en el campo de juego y no te olvides de que no se vieron ni se hablaron por dos semanas después de que Kristie fallara en aclarar las cosas en el restaurante.

Todo parecía haber vuelto a la normalidad entre ellas, y aun cuando eso eran malas noticias para mi plan, al final me sentía feliz por ambas. Eran buenas amigas y sea lo que fuese que pasó entre ellas en el pasado fue solo un malentendido.

Yo podía encontrar otra forma de arruinar la vida de Eric, como…Hip por ejemplo aun cuando era duro pensar en ello. Él era mi mejor opción, aunque…Kristie… ¿Qué rayos estaba diciendo Kristie antes de que me cayera?

Pensaba que Eric era gay.

PENSABA QUE ERIC ERA GAY.

Fue como una explosión. Algo se estremeció dentro de mí. Quería reír y saltar, pero al mismo tiempo mis tripas se retorcían. Ella era su novia, ¿Por cuánto tiempo lo había conocido? No estoy seguro, nunca se los pregunté, pero…Yo lo cambié todo, si ella tenía sus dudas entonces entonces…Yo….

"¿Mikey?" Dijo Kristie con preocupación y yo di un saltito.

¿Cuándo demonios entré en la cabaña? ¿Cuándo encendieron las luces?

"Lo siento, ¿Si?" Respondí un poco avergonzado.

"Te pregunté que si estabas seguro que la fiesta era aquí y no en el hotel"

Alice soltó una risita. "Si…No creo que permitirían que hubiese una fiesta en el hotel en la noche de inauguración"

"¿Por qué no viene nadie entonces?" Kristie apretó los labios pensativa.

La puerta delantera se abrió y Charlie entró acompañado por Jim.

"Hey, por un momento pensé que te habías perdido" Dijo Alice entre risitas mientras se apresuraba a acercarse a Charlie para tomarlo de la mano.

"¿Has visto a Eric cara bonita?" Dijo Kristie un poco seca. "Mikey me dijo de la fiesta y…"

"Está en el hotel buscándote" Explicó Jim. "Olvídense de la fiesta, casi hubo una emergencia y lo menos que quiero es meterme en problemas"

Kristie arrugó la frente. "¿Estan todos bien?"

Jim asintió. "Solo vine a dormir. Debo despertar a las cinco y le di mi habitación a Garret para que no tenga que compartirla con el entrenador"

"¡Oh! Está bien…Los veré en la mañana entonces" Dijo Kristie desanimada, besó mi mejilla y se marchó.

"Yo te ayudo" Se apresuró a agregar Alice mientras entraban.

Esto nos lleva a otro problema. Todas las habitaciones estaban ocupadas en la casa de la playa y casi lo olvido, pero tan pronto como las perras llegaron –Hip acompañado por un enorme y peludo hombre- comprendí que tendríamos una noche bastante incomoda.

Me fui a la cama temprano, porque necesitaba dormir y meditar un poco las cosas que viví ese día, por lo que no esperé por la cena y en su lugar me metí bajo la manta justo después de tomar una ducha fría.

Tan pronto como entré en la cama Liam y Jim lo hicieron también.

"¿Por qué hacemos fiesta de pijamas?" Liam pregunto con una risita. "No me digas que tu novio te echó de tu habitación Jimmy. ¿Qué le hiciste?"

"No es mi novio y no. Esta compartiendo habitación con su prometida"

"¿De veras se van a casar?" Dije confundido en medio de ambos mientras miraba al enmaderado cielo.

"Si, una especie de vudú cristiano" Jim zanjó aburrido. "Aparentemente tienes que casarte cuando aún eres joven"

Eso casi me hizo partirme de risas después de recordar todas las cosas que le dije a Sam en el campo de juego.

"¿Qué pasó con el camello?"

"Lo deje en mi habitación. No confió en él como para dejarlo a solas con el entrenador de nuevo"

"¿Por qué intentó drogar al entrenador?"

"¿Quién intentó drogar a quién?" Liam preguntó confundido mientras chequeaba sus cejas en el espejo de mano.

"Garret, uno de los chicos del equipo. Paul estaba molestándolo por ser…"

"¡Oh! Queríamos decirte algo sobre este chico Paul" Liam cerró su espejo de mano y miró a Jim con seriedad. "Tenemos que hacer algo al respecto"

"No te metas en esto Liam" Le advertí.

"¿Qué? ¡No! No podemos quedarnos de brazos cruzados"

"Ya hablamos de esto Liam, necesitamos ser inteligentes"

"Exacto" Los ojos de Liam brillaron malévolamente.

"¿Qué tienes en mente?" Dije un poco más interesado.

"Tal vez… Podríamos poner algo en su bebida y entonces ponerle uno de mis vestidos"

Estaba a punto a estar a carcajadas hasta que comprendí y me detuve en seco. ¿Trajiste tus vestidos aquí?

"Si ¿Qué hay con eso?" Dijo Liam confundido.

"¡Liam! ¿Estás loco? ¿De veras quieres hacer Drag después de lo que paso?" Pregunté furioso.

¡Mierda! No debí decir eso. "Lo…Mira solo…"

"Demasiado tarde, ya lo dijiste"

"Tiene algo de razón perra. Tenemos que ser inteligentes, nada pasó la última vez, pero eso no quiere decir…"

"Sé lo que piensan. Yo también tengo miedo" Liam admitió. "Quiero decir…No…Estoy seguro de cómo me recuperé tan rápido, supongo que soy fuerte, o tal vez solo pretendo serlo y en el fondo aún estoy llorando. Puede que tenga miedo de esos hijos de perra y de muchas cosas más, pero no tengo miedo de ser quien soy"

Jim y yo lo miramos impresionados. Ese era un muy buen discurso motivacional, y rayos que tenía razón. En lugar de decirle que se escondiera, tendríamos que haber estado buscando la forma de hacer las cosas más seguras para que él pudiese ser feliz.

"Haz lo que quieras, pero déjame a Paul a mi" Declaró Jim.

"Parece que te encariñaste con él" Bromeé.

Liam, Jim y yo suspiramos y luego empezamos a reír. "Que ironía. Tres gays en una cama con la ropa puesta"

"Estamos rompiendo las reglas" Jim dijo entre risas.

"Mañana voy a encontrar un club, necesito ligar" Se quejó Liam.

Yo reviré los ojos. Si, era tan sencillo para todos ligar.

Incluso para Hip a…No…No iba a pensar en él y mucho menos en Eric de rodillas haciéndole…

"Basta" Rugí.

"¿Qué? ¿Qué te sucede perra?" Jim preguntó y me encogí de hombros.

"Nada" Sacudí la cabeza.

"Duerman un poco perras, tenemos un largo día por delante" Jim resopló y yo asentí cerrando los ojos.

¿Sabes? Algunas veces odio mis sueños. Porque esa noche soñé que Eric me decía que era gay mientras se encerraba en una habitación con Hip y yo lo veía todo desde un hueco en la puerta y mis tripas se retorcían y yo gritaba, pero no podían escucharme. Estaban muy ocupados en sus cosas.

….

Su teléfono empezó a zumbar bajo la almohada más temprano en la mañana.

Jim se quejó y se giró, pero este continuó vibrando hasta que ya no pudo soportarlo más.

Se sentó en la cama frotándose los ojos y lo cogió.

Parpadeó un par de veces para terminar de despertar. Desbloqueó su teléfono and observó confundido a la barra de notificaciones.

Casi olvidaba que había sincronizado el calendario de Sam en su teléfono dos semanas atrás, para estar al tanto del horario de Sam y obligarlo a salir de cama a rendir sus exámenes finales.

Soy su maldito asistente. Resintió mientras ignoraba el fuerte palpitar de su corazón con solo pensar en cuan cercanos se habían hecho en cuestión de semanas. Cercanos hasta el punto de que era él quien se ocupaba de las necesidades de Sam. Como alimentarlo por ejemplo.

Ahora estamos separados. Se recordó a si mismo resoplando. Tenía tantas razones para odiarlo y aún más para amarlo. Pero ese día…Sin saberlo Sam lo había ayudado.

Observó la barra de notificaciones con malicia y sonrió. La gente suele decir que la venganza es un plato que se sirve frio, pero Jim estaba a punto de convertirlo en un dulce postre.

Habría soltado una carcajada si Liam y yo no hubiésemos estado durmiendo junto a él.

¡Oh! Y hablando de nosotros y el hecho de que Jim estaba reconectando con su perra interior…Bueno, tomó ventaja de que estábamos dormidos y…Puso el dedo de Liam en mi nariz.

Ya no eres virgen perra. Rio en su interior mientras tomaba una fotografía y se preparaba para tomar una ducha.

¡Hijo de perra!

Su baño fue dulce. De hecho su día estaba empezando bastante bien, aunque aún era bastante temprano.

No pudo hallar señal del sol a través de la ventana y eligió agua helada para terminar de despertar.

Cuando acabó, se puso sus pantalones de correr y salió de la casa.

Sabía que era muy temprano para otras criaturas vivientes, pero podía usar el tiempo a solas, y tenía que enfrentarlo. Estaba ansioso y aterrado por el gran juego de esa tarde.

Estaba determinado a probarle a todos que había mejorado en esos incontables días en los que corrió por su vida en el campo de juego de Oakwood.

Fue al terreno de entrenamiento al que el entrenador los había llevado el día anterior. A diferencia del de Oakwood, este tenía arena en lugar de césped, y tampoco había luces parar iluminar el camino de Jim, lo cual agradecía en cierto modo. Necesitaba tiempo a solas, por lo que empezó a trotar levemente alrededor del campo.

Estaba un poco enojado por lo que Sam había dicho sobre mí la noche anterior. Y a la vez le divertía pensar que Sam creía tener la autoridad de decidir quiénes podían y quienes no podían ser amigos de Jim.

Molestas mariposas empezaban a revolotear en su estómago con solo pensar en…Sam…Actuando como si estuviera….

No.

No podía permitirse considerarlo, o de lo contrario…Acabaría pensando en tonterías y empezaría a ver cosas fantasmas donde no los había.

Tenía trabajo que hacer, no podía desperdiciar tiempo pensando en…

Allí, al otro lado de arena y la maleza estaba una sombre. Le tomó a su corazón menos de un segundo reconocerla.

Estúpido. Pensó Jim remplazando la sonrisa que seguía intentando salir por una expresión indiferente.

Pretendió no ver a Sam acercarse, aunque era duro considerando lo fuerte que su corazón estaba latiendo. La noche anterior había sido la primera que habían pasado en dos semanas, y ahora…

No voy a pensar en eso.

"James" Dijo Sam alegremente cuando se le unió en su recorrido.

Qué raro. Pensó. Después de todo ese tiempo, casi olvidaba como era ver a Sam sonreír, o actuar excesiva e insufriblemente animado.

"Hola" Replicó Jim tranquilamente enfocándose en su respiración y en aumentar la velocidad.

Sam aceleró para abordarlo. "No sabía que estarías aquí"

"Supuse que el entrenador nos haría venir tarde o temprano"

Sam asintió. "Si, los otros vienen de camino, pero yo vine antes porque quería calentar un poco"

"Genial"

Sam se detuvo en seco y tomó a Jim por el brazo. "¿Estás enojado conmigo?"

Jim arqueó una ceja y se zafó de un tirón. "No Sammy, ¿Por qué estaría enojado contigo?" Respondió secamente.

Sam suspiró. "Pensé que no querrías hablar conmigo después de lo que dije"

Jim reviró los ojos. "Está bien Sam. No todos pueden ser de tu agrado y eso lo puedo aceptar"

"No es justo" Sam se quejó.

"¿Qué?" Jim rio.

"Tienes que soportar a mi familia y siempre y seamos honestos, Beverly no es muy agradable algunas veces"

¡Oh! ¿Lo notaste? "¿Y?" Dijo Jim aburrido.

"De verdad quiero que esto funcione. Tu siempre has…"

Mierda. Allí estaba él con sus comentarios tan repentinos como raros. ¿Cómo podía Jim mantenerse fiel a sus creencias cuando Sam decía esas cosas y enredaba todo en su mente? "Lo siento. ¿Qué dijiste?"

Sam resopló. "Aun tienes sueño. ¿No pudiste dormir anoche?"

Si, dormí y soñé que estábamos abrazados en mi cama del mismo modo que lo hicimos la última semana, pero tú no puedes saber eso. "De hecho dormí muy bien"

Sam tragó y se mantuvo en silencio por un minuto. "Como sea, lo que intento decir es que quiero conocer mejor a tus amigos y llevarme mejor con ellos. Especialmente con Michael"

"¿Sabes Sammy? Solo porque eres cristiano no quiere decir que tiene que agradarte todo el mundo. ¿De acuerdo? Solo déjalo ya y…" No creas que puedes prohibirme ser amigo de alguien de nuevo. No podía decirlo, en parte…Le gustaba un poco lo que había visto la noche anterior.

"¿Y qué?" Sam arrugó la frente.

Jim escuchó voces a su izquierda y cuando torció el cuello encontró al resto del equipo acercándoseles.

"¡Oh! ¡Miren! ¡James y Sam estan solos en la oscuridad!" Dijo Paul en voz alta. "Deberías andar con cuidado Sam, o la gente podría empezar a decir mentiras sobre ti"

Como si ya no hubieses empezado.

Kevin rio tontamente.

Jim reviró los ojos.

"Tranquilo Paul" Eric le advirtió.

Sin embargo Paul lo ignoró, y rodeó a Garret con su brazo. "¿Por eso compraste el Viagra Garret? Para que James…"

Jim lo cortó en seco y miró a un muy adormilado Aidan. "¿Le contaste?" Dijo furioso.

Aidan arqueó una ceja confundido y dejo su cabeza yacer sobre su hombro.

"Te escuchamos reír a respecto en el pasillo James" Paul soltó una carcajada. "Si el entrenador se enterase de lo que hizo Garret o que le escondiste la verdad, eso sería…"

"¿Qué quieres de mí?" Rugió Jim.

Sam lo tomó del brazo.

Paul cacareó. "Relájate amigo, solo bromeó"

"Basta ustedes dos" Eric ordenó. "No quiero escuchar más sobre…"

"Vamos a acabar con esto aquí y ahora" Propuso Jim. "Tú y yo en el campo. El primero en anotar tres veces gana"

Los ojos de Paul brillaron con interés. "¿Qué gano yo si te venzo?"

"Puedes decir todo lo que quieras de Garret y de mí y…"

Sam lo apretó con más fuerza pero Jim lo ignoró. "Y no podemos pedir que nos dejes en paz, de hecho tendremos que decirte nuevas bromas para que nos molestes"

Paul rio. "Pan comido"

"Pero…" Jim empezó soltándose. "Si yo gano, tendrás que dejarnos en paz y de hecho le pedirás al entrenador que ponga a Garret en tu lugar en el juego de hoy porque lo pensaste muy bien anoche y te diste cuenta de que tenemos más oportunidad de ganar si estas en la cancha y el en el campo. ¿Hecho?"

"¿Que? ¿Estas mal de la cabeza?" Gruñó Garret. "¿Acaso…?"

Todos los observaron en silencio. Jim sabía que había mucho en juego pero estaba harto de Paul y debía ganarle, de lo contrario jamás los dejaría en paz.

"¿Que? ¿Acaso te da miedo que una marica te venza?"

"No voy a perder el tiempo contigo. No podrías vences aun si fuese ciego"

Nadie rio esta vez. Ni siquiera Kevin. Jim podía verlo. Todos podían sentir que Paul tenía miedo. Incluso Eric los observaba interesado. ¿Dónde demonios estaba el entrenador? ¿Aun jalándosela en su habitación? Jim estaba feliz de que no estuviera cerca para detenerlos, porque estaba decido a hacerlo. Estaba harto de que Paul los molestara.

"¡Oh! Y puedes tener a Kev de tu lado si quieres" Sugirió Jim. "¿Cuántos heteros se necesitan para vencer a una marica en soccer?"

"No necesito a nadie, puedo vencerte donde y cuando quiera" Paul afirmó asesinándolo con la mirada.

"Pruébalo" Dijo Jim con una sonrisa maliciosa.

Diez minutos más tarde todos observaban a Jim boquiabiertos mientras Paul pateaba la arena y acusaba a Jim de hacer trampas, pero nadie le creía. Todos habían visto como Jim se había movido y conocían la verdad.

Destruyó a Paul en su propio juego. Se sentía poderoso e indestructible. Eso le enseñaría una lección sobre estereotipos, y le daría a Garret algo de descanso.

Jim sonrió y se unió al resto para empezar a entrenar.

….

Por supuesto no pude dormir. Quiero decir…Cada vez que caía rendido veía a Eric de rodillas frente a un Hip desnudo para…Bueno ya sabes lo que tenía pensado hacer. En ocasiones no era Hip sino yo y eso solo hacía que la cosa fuese más perturbadora porque no debería estar teniendo ese tipo de sueños.

Era frustrante y aterrador, porque eso claramente probaba que aún tenía alguna especie de sentimiento por Eric y era complicado, porque muy en el fondo una parte de mi seguía recordándome la forma en que Eric me trató cuando le dije que era gay. No fue solo lindo sino increíble. Me sentí tan conectado con él y atraído en nuevas formas aunque por supuesto diez minutos más tarde cuando le dijo todo aquello a Sam arruinó cualquier posibilidad de que me agradase aún más. Y sin embargo…

Si, que enredo.

A la final me rendí en mis intentos por dormir y salí de la cama para tomar una ducha fría y deshacerme de mi estúpida erección.

Después de que me vestí noté que Jim se había marchado bastante temprano y me preguntaba sí el entrenador lo había llamado a entrenar temprano para el juego de ese día. Estaba entusiasmado y un poco preocupado por él. No quería que fallara y sabía que patearía traseros más tarde ese día, pero ya sabes, siempre hay un poco de inseguridad en el pecho en ese tipo de días. No quería ni imaginar cómo debía de estarse sintiendo Jim.

Cuando salí de la habitación miré a través del corredor oscuro el agua plateada y furiosa arremetiendo contra la orilla a menos metros de lo que lo hizo en la tarde del día anterior, y mientras escuchaba la hipnótica sinfonía tuve una idea.

Regresé a la habitación. Liam aún estaba dormido sonriendo en sus sueños. Me allegro verlo de ese modo. Era tan fuerte. Había superado toda aquella situación más rápido de lo esperado y ahora podía continuar con su vida como si nada hubiese ocurrido. Acaricié sus rizos por un minuto y luego cogí mi bolsa y salí de nuevo.

La habitación de Charlie y Alice –Rayos, raro suena eso- estaba al final de la casa, justo sobre los escalones que llevaban a la playa. La puerta estaba abierta por lo que simplemente entré. Justo después de ingresar fui golpeado por la fría y salda brisa que venía de la ventana completamente abierta frente a la cama.

Me acerqué y sacudí el hombro de Charlie ligeramente. Este inmediatamente se sacudió sobresaltado y cayó de la cama. Fue entonces cuando noté que estaba desnudo.

Resoplé avergonzado y le di la espalda para no verlo. ¡Si! Ya sé que nos habíamos visto desnudos cuando éramos niños, pero no es lo mismo cuando tienes veintidós años y tu mejor amigo ha crecido tanto por todas partes. ¡Rayos! Me sentí tan mortificado y ahora no podía simplemente irme porque ya se encontraba de pie tras de mí.

"¿Qué paso? ¿Una pesadilla?" Susurró a mi espalda mientras me tomaba de los hombros para consolarme.

¡Ya no tengo seis años Charlie por el amor de Cristo! Pensé furioso. No podía creer que pensara que yo era tan débil como para buscarlo tan temprano en la mañana para meterme en su cama en la cual acaba de tener sexo con su novia. Donde sus cuerpos desnudos se tocaron y…Necesitaba superarlo. Solo porque yo era virgen no quería decir que los demás seres humanos no tenían necesidades.

Resoplé. "Solo quería proponerte algo"

"¿Qué cosa?"

"Vístete y trae la cámara. Te espero afuera" Dije severamente mientras salía sin mirarlo y me senté en los escalones a ver las olas romper mientras esperaba.

Charlie apareció cuando una minúscula línea dorada empezaba a pintar el cielo a mi espalda.

Arqueó una ceja confundido y yo solo reí y tire de su brazo para arrastrarlo fuera de la casa.

Eso era parte de mi nueva resolución de vida ¿Recuerdas? Quería hacer cosas lindas por le, y esa mañana había tenido una idea genial.

Sabía lo mucho que a Charlie le gustaba tomar fotografías. Ambos ansiábamos encontrar paisajes asombrosos en los cuales probar nuestras habilidades. Aunque solo era un pasatiempo. Pero había algo placentero en ello. Podíamos pasar horas tomando fotografías sin decir una palabra y ahora ni siquiera podía recordar la última vez que lo habíamos hecho.

Había un risco a la derecha de la casa. Cuando le dije hacía donde planeaba llegar propuso ir en su auto, pero le dije que no. Quería dar un paseo y explorar. Necesitaba aire fresco y al parecer el también, porque no dijo nada más al respecto.

Caminamos en silencio mientras veíamos como la ciudad se desvanecía poco a poco tras nosotros y el camino extendía de lado y lado y el terreno cambiaba hasta volverse polvoroso y luego en un camino enteramente de tierra con arbustos y árboles a los lados.

Las colinas que seguían al risco eran más altas pero también estaban más lejos, y no podíamos ir muy lejos o nos perderíamos el juego de Jim.

Por una vez, todo salía tal y como lo había planeado –Excepto por la parte en que resbale dos veces mientras escalábamos y me raspaba las mejillas- La cima del risco era algo que valía la pena ver. Justo allí en el tope podías ver casi toda la ciudad, la mayor parte de las colinas y notar como todo era rodeado por ese profundo azul.

Eché un vistazo por el borde y sentí el aire refrescante hasta que tuve un escalofrío. Pero no tenía frio o miedo, solo no podía contener la emoción porque me hacía pensar en el sueño en el que volaba y sentía el viento en mis alas. Era perfecto.

"¿Y?" Charlie preguntó rascándose la barbilla.

Estaba esperando por el reto. Nos encantaba hacer apuestas cuando tomábamos fotografías, porque…No solo tomábamos fotografías porque nos gustase la naturaleza, sino que también nos gustaba humillar al otro de algún modo, como esa vez que hice que Charlie caminara por el vecindario con toda su ropa al revés –No me llames tonto, teníamos trece años- Pero hoy no se trataba de humillar a nadie. Solo quería hacer algo lindo por él y pasar tiempo juntos.

"El que tome las mejores cinco fotos gana" Respondí con una sonrisa.

"Y…. ¿El perdedor? ¿Cuál va a ser tu penitencia?" Preguntó riendo.

"Ehm…" No pensé en ello. Como dije, no tenía pensado humillarlo ese día, así que…"El perdedor tiene que cocinar las tres comidas de hoy"

Charlie hizo una mueca. "¡Eso no es justo! Si tu pierdes entonces…"

"Entonces mejor te aseguras de que no pierda" Me partí de risas y él me asesinó con la mirada.

"¡Hey! ¡Estan tomando fotografías!" La voz de una chica dijo a nuestras espaldas y ambos fruncimos el ceño y giramos.

Había cinco chicas tras nosotros llevando algunas bolsas con ellas.

"¡Oh! ¡Hola!" Repliqué sonriendo.

"¿Pueden tomarnos algunas?" La que tenía la cola de caballo preguntó y Charlie y yo intercambiamos miradas antes de asentir.

Estábamos riendo en nuestro interior, pero por supuesto no lo exteriorizamos para no ser groseros, pero…No nos gustaba mucho tomar fotografías de personas. Quiero decir… ¿Por qué arruinar un hermoso paisaje con narices enormes y panzas? Era un desperdicio de batería. Aun así hicimos lo que nos pidieron y nos divertimos haciéndolo, porque venían de algún lado en las colinas y estaban medio borrachas.

"¿Estan aquí por el campeonato?" Mya –La de la cola de caballo- preguntó.

Charlie y yo asentimos.

"¡Genial! Nosotros también. ¿Cuándo es su primer juego?"

Charlie y yo reímos. "No estamos en el equipo, solo vinimos a ver"

"Oh, está bien" Replicó la chica rubia con los pantalones cortos y la balanceante cabeza. "Yo vine a ver a mi ex novio jugar. Juega para las alondras"

"¿Si? Mi amigo juega para los lobos de Oakwood" Dije con entusiasmo.

La chica curvó sus labios en una sonrisa burlona. "Genial, entonces veremos cómo les patean el trasero en un par de horas" Bromeó.

"Gracias por las fotos, por cierto" Dijo la del largo cabello negro mientras se acercaba rápidamente y alzaba la mano para coger la pluma en mi oreja.

Trague tomado por sorpresa mientras ella escribía su dirección de correo electrónico en mi brazo sin despegar sus ojos de mí. Por un minuto…Creo que supe cómo se sienten las chicas cuando son acosadas sexualmente por algún baboso.

"Los veré luego chicos, no olviden enviarnos las fotos o los buscaremos" Dijo Mya mientras resumían su descenso.

"Oh…Entonces no olvidaré no enviarlas" Charlie bromeó y yo le di un codazo en las costillas y las chicas estallaron a reír.

"¿Qué?" Me murmuró sonriéndome.

"¿Por qué dijiste eso? ¿Qué pasa si Alice se entera?"

Charlie reviró los ojos. "Estaba bromeando Mike, no hay nada de malo en bromear con desconocidos, y no estaban interesadas en mí en todo caso"

Parpadeé. No…No se…

"Si, estaba casi seguro esa chica te iba a chupar hasta dejarte seco frente a nosotros"

"¡Charlie! ¡Eso es asqueroso!" Dije haciendo una mueca de dolor, pero en el fondo me sentí extraño. Él tenía razón, ella me… ¿Encontró atractivo? Por supuesto no era Er…No, no voy a decir eso, quiero decir que por supuesto ella no era sexy sujeto, pero al menos era algo. Era la prueba de que podía entrar en el juego de Hip y vencerlo. En cien años.

Eso fue todo. Nada de drama, ni peleas. Solo Charlie y yo pasando el rato y molestando al otro. Reímos y hablamos sobre nuestras clases y lo que esperábamos de nuestro último año escolar, pero la mayor parte del tiempo estuvimos en silencio tomando fotografías del amanecer y del brillo de ese océano sin fin. Era perfecto y doloroso…Porque fue entonces cuando comprendí lo mucho que lo extrañaba. Perdí tanto tiempo trabajando en el proyecto y asistiendo a fiestas con Alice, Kristie y Eric que casi olvide como se sentía estar a solas con Charlie y actuar como tontos. Afortunadamente me di cuenta de mi error antes de que fuese demasiado tarde.

….

Sintió nauseas apenas el árbitro sopló su silbato. Todo pasó tan rápido que apenas podía recordar como acabó en el medio del campo a solo un par de pasos de Eric.

Arriba la multitud enloquecía. El estómago de Jim dio un saltito tan pronto como escuchó los rugidos y el mundo empezó a girar fuera de control a su alrededor.

Estaba enojado, no. Estaba furioso.

Tendría que haber sabido que no podía confiar en la palabra de Paul. Aun cuando habían jugado y Jim había ganado justamente, allí estaba Paul pavoneándose en el campo de juego mientras Garret junto a Gary los veía jugar con ojos añorantes desde la banca.

No importaba cuanto intentó forzarlo a obedecer su apuesta. A Paul no parecía importarle. Entonces Jim fue con el entrenador y las cosas acabaron más o menos así.

"Entrenador…Creo que Garret debería estar en el campo en lugar de Paul. Paul apenas hizo algo en el entrenamiento, no estaba enfocado en cambio Garret si, hemos estado trabajando duro juntos y ha mejorado considerablemente"

El entrenador simplemente lo observó en silencio y continuó dándole órdenes al resto del equipo antes de que el juego empezase.

Jim estaba tan enojado que se sintió tentado a patear la enorme panza del hombre. ¿Qué rayos sabía el de soccer? Nada.

"No estaríamos aquí si no fuese por Garret" Jim le recordó.

"Taylor, Garret aún tiene mucho que mejorar. No voy a arriesgar nuestro lugar en el campeonato solo porque eres un buen amigo"

Paul soltó una risita. "Si, James, si no te conociera pensaría que juegas para el otro equipo"

Y eso fue todo.

De vuelta en el juego. Continuaba observando a Paul y no paraba de pensar en lo que Sam había hecho la última vez. Como se había sacrificado para que Jim entrara al juego. Ya no se trataba de Paul sino de Garret. Todos los subestimaban y eso apestaba. Garret era mejor que Paul, pero a nadie parecía importarle.

Si Jim logaba sacar a Paul del juego…Sería algo complicado de hacer y en todo caso, el entrenador probamente llamaría a Gary primero.

¿Qué otras opciones tenía?

"¡James!" La voz de Aidan llamó repentinamente y Jim volvió de golpe a la realidad.

Aidan estaba rodeado y ya había pateado la bola en dirección a Jim.

Jim la tomó y corrió hacia la meta seguido por dos de las alondras mientras seguía los movimientos de Eric y Sam a sus lados.

Le pasó la bola a Sam y dos sujetos fueron tras él. Le robaron la bola pero no por mucho, ya que Eric apareció con una patada de lado para que hacer que uno de ellos perdiera el balance y darle oportunidad a Sam de recuperar la bola.

Jim le hizo señas a Sam quien respondió rápidamente.

Con la bola en su poder de nuevo Jim se la envió a Aidan quien se acercó a la meta. Dos alondras se lanzaron sobre él así que se la devolvió a Jim.

Jim paró la bola con su pecho y encontró a Paul a su derecha observándolo con ojos codiciosos. Quería robarle la bola a Jim para anotar.

Jim bufó y esquivó dos sujetos que se proponían a interceptarlo. Giró a la derecha y luego a la izquierda.

Se liberó en medio de la confusión que Paul provocó para arrebatarle la bola y disparó la primera anotación del juego.

El corazón se Jim dio un vuelco mientras el resto del equipo se le unía le daba palmaditas en la espalda. Sam lo abrazó fuertemente y Jim hizo una altanera reverencia en dirección a la multitud. Ya sabes lo mucho que le gustaba exhibirse. Aun cuando sus tripas se retorcían y la ansiedad le hacía sentirse enfermo no perdía la oportunidad de llamar la atención de todos.

El resto es historia. Los lobos aplastaron a las alondras dos anotaciones por cero. Si ganaban el próximo juego pasarían a las finales y aun cuando fue Eric quien hizo la segunda anotación todos se veían más orgullosos de Jim. Incluso Eric.

Ahora, mientras todos celebraban. Jim preparaba la ofensiva para el juego que jugarían en la mesa.

….

Había una tienda a solo una calle de nuestra casa de playa. Quiero decir, Liam era un genio por haber escogido ese sitio para nosotros. Se merecía una fiesta también. Pero esta noche, todo era sobre Jim –Como el noventa por ciento del tiempo-

Como cualquier tienda en una locación turística, solo había alcohol a la venta, por lo que me sentí como un niño en una dulcería.

"No puedo creer que Jimmy sabe cómo patear una bola" Charlie aún estaba asombrado por lo que presenciamos una hora atrás.

Kristie soltó una risita. "Cara bonita se volvió un muy buen jugador desde que mi primo ha estado enseñándolo"

"Si, apuesto a que Jimmy también le mostró algunos movimientos" Charlie bromeó mientras cogía una botella de vodka.

Le di un codazo en las costillas.

"¿Por qué no vino Alice? Esperaba verla aquí" Kristie frunció el ceño en dirección a mí.

Esa era la cosa. Como dije antes…Alice y Kristie volvían a ser el dúo dinámico, lo cual solo se podía traducir en que había resulto sus diferencias determinando que lo que había pasado entre ellas había sido solo un malentendido.

Esas eran malas noticias para mi plan. Pero buenas por el bien de nuestra retorcida amistad. Las amaba a las dos, y apestaba el verlas separadas después de haberse hecho tan unidas en cuestión de meses.

"Le pedí que ayudara a Liam a limpiar un poco la casa, solo en caso de que Jimmy esté planeando traer a sus amigos"

Kristie bufó. "¿Qué amigos?"

Resoplé un poco desanimado. "Esos sujetos son una banda de idiotas"

Ella bajó la mirada. "Si, estoy un poco enojada con Sam por no dar la cara por él"

"Supongo que también es duro para él" Charlie puntualizó.

"¿Cómo sabes de que estamos hablando?" Reí cuando ponía dos botellas de jugo de naranja en la cesta.

Charlie me dedico una de esas miradas de cerebrito. "Tengo orejas Mike. Ese sujeto debería cerrar la boca antes de que Jimmy decida contraatacar. Ya sabes cómo es"

"¿Como?" Preguntó Kristie con curiosidad.

Por supuesto que tenía curiosidad. No conocía al Jim real.

"How?" Kristie asked curious.

Fui al siguiente corredor y tiré del brazo de Charlie. Casi ponía a Jim en evidencia.

"¿Podrías guardarte esos comentarios para ti? Todos aquí creen que Jim es Gandhi" Murmuré.

"Lo sé, vi los videos. ¿Recuerdas?" Arqueó una ceja. "Pero es algo que tiene que pasar tarde o temprano Mike. Está bajo mucha presión últimamente"

"Tienes unos increíbles poderes de percepción" Repliqué severamente.

"Tengo que tenerlos. Vivo contigo" Soltó una risita y yo continué caminando para evitar golpearlo en la cabeza con lo primero que se cruzase en mi camino.

"¡Hey! Eres tú" Una voz dijo a mi espalda cuando chequeaba algunos whiskeys con una mueca de disgusto. –No entendía como a Jim podían gustarle, pero era su fiesta, supuse que apreciaría ver una botella o dos allí-

Me giré y allí estaba ella.

"Mya" Sonreí.

"Grace está bastante enojado porque aún no has enviado las fotografías" Puntualizó arqueando una ceja.

"Pensé que estaría muy ocupada llorando porque pateamos sus traseros en el campo" Dijo Charlie repentinamente y reviré los ojos.

¿Qué sabes tú de soccer, Charles?

Mya rompió a carcajadas. "Eso también" Admitió. "Apesta ser eliminado cuando esto apenas empieza"

Charlie y yo asentimos.

"¿Que hacen por aquí? ¿Planean dar una fiesta esta noche no es así?"

"Si, vamos a hacer una fiesta para nuestros valientes guerreros" Reí.

"Sería lindo, sentirse ganadora por una noche" Sugirió.

De acuerdo, esa fue una forma bastante sosa de decir que quería asistir y ¡Ni hablar! Su amiga Grace me aterraba y ahora…

"Entonces deberías darte una vuelta por allá. No estamos muy lejos, solo a calle directo hacía la orilla"

¡Mierda! Había olvidado lo encantador, tontito e IMBECIL que Charlie podía llegar a ser. Esa era la razón por la que no podíamos separarnos por mucho tiempo. ¡No podía creer que me hiciese eso! Apuesto a que se partía de risa por dentro mientras yo me moría de ganas por patearle el trasero.

"Chicos miren lo que encontré" Dijo la voz de Kristie felizmente cuando se nos unió llevando consigo una botella de algo llamado resaca.

¿A quién demonios se le ocurre ponerle resaca a una bebida? No importa. Tomé la botella y la llevé a la registradora. Quería salir de allí lo antes posible antes de que Grace apareciese y decidiese tomar mi pluma de nuevo, y ya no me quedaba ninguna de esas.

….

El entrenador se puso de pie y les echó un vistazo a todos para luego asentir. Eso era todo. No era un "Lo hicieron bien" sino un "Gracias a Dios no lo arruinaron"

No importaba. A este punto Jim había aprendido que jamás recibirían ningún tipo de reconocimiento por parte del hombre.

"¿Dónde está Kristie?" Preguntó a Eric mientras echaba un vistazo a la mesa y notaba que la mayoría de los chicos había llevado a las regaladas que les tiraron los brazos al cuello apenas el juego había acabado.

A parte de Eric, Sam y Gary nadie más quiso llevar a su novia real hasta allí. Idiotas. Jim esperaba que las chicas en Oakwood escucharan las noticias su sus harenes y terminaran con ellos.

"Fue a ver a Mikey. Aparentemente tienen una sorpresa para nosotros" Dijo Eric con una sonrisa de complicidad.

¿Por quién sonríes de esa forma Eric? Pensó complacido tomando un sorbo de vino de su copa.

Estaba impresionado y feliz de escuchar sobre la sorpresa que le teníamos preparada. Pero también sabía que nada de eso podría superar lo que estaba por ocurrir.

El hotel en el que se estaban quedando, preparó una habitación para los ganadores de cada juego. Para que compartiesen sus historias, descansaran un poco y se olvidaran de todo el estrés que habían atravesado. Era un festín, por lo cual tendrían los mejores platos que los cocineros podían ofrecer. Jim escuchó al respecto una hora antes del juego, por lo que fue a las cocinas y puede que sin querer haya hecho uno que otro comentario. Cualquiera pensaría que era un acto de bondad, lo cual haría que todo fuese más delicioso de observar.

Todo empezó con una bandeja de panecillos en el medio de la mesa mientras comían su salado y grasiento pato y Paul se tragaba medio salmón de un mordisco. Al menos no hacía sus insoportables comentarios mientras comían.

Jim miró a Garret y sintió como ardía por dentro. Voy a darte el lugar que te mereces Garret. Lo prometo.

Otra bandeja apareció. Esta traía una fuente de chocolate derretido con fresas a los lados.

Jim sonrió y contuvo las ganas de mirar a la izquierda.

Tomó un poco del pavo con su tenedor y masticó lentamente, disfrutando como si su boca se hacía agua, aunque no estaba seguro de si era por la comida o su pequeño juego.

Luego llegaron las rosquillas. Los chicos que llevaban las bandejas estaban haciendo un muy buen trabajo. Jim ni siquiera tuvo que decirles que hacer. Ya que todos estaban comiendo, la mesa estaba abarrotada de comida y el único lugar libre para los postres era…

El entrenador se puso de pie de nuevo alzando su copa.

"Por James. Por demostrar que todos pueden mejorar"

¿A eso llamas un cumplido?

Casi todos aplaudieron. Afortunadamente una espina ahogó a Paul cuando intentó hacer uno de sus infames comentarios.

Jim sonrió complacido y alzó su copa mientras observaba a todos. Entonces empezó.

La puerta de la lujosa habitación se abrió y un hombre entró llevando consigo un pastel de dos pisos con cubierta blanca y rosa en la punta.

Todos lo observaron confundido. Todos excepto por dos personas. Jim y la única que no había tocado su comida en lo absoluto.

Las mejillas de Beverly enrojecieron y Jim pudo notar como presionaba sus labios en una apretada línea. No movía un músculo.

"Cre…Creo que está equivocado… Buen hombre. Nuestra reina hoy y siempre está justo allí" Dijo Paul cuando finalmente se las arregló para respirar de nuevo.

Jim sonrió. "No Paul. Hoy es el cumpleaños de Beverly. Está cumpliendo veinticinco" Si perra, estas vieja. "No es así ¿Bev?"

El hombre miró su trabajo complacido y observó a Beverly a la espera de su merecido halago.

La chica tragó y forzó una sonrisa. "Gracias"

Jim alzó su barbilla e hizo todo lo que pudo para estallar a carcajadas. Así es Sammy, la amas tanto que olvidaste su cumpleaños.

Jim entonces miró atrás y notó que Sam no se atrevía a mirar a su novia, por lo que se aclaró la garganta y habló. "No puedo creer que te las arreglaste para preparar tal festín por ella Sam. Sin duda la amas con locura"

Todos miraban a Beverly ansiosos, esperando a que soplara las velas y cortara el primer trozo.

"¿Qué estas esperando muchacha? Creo que todos nos merecemos un pedazo" El entrenador bromeó y esa fue la primera vez que Jim pensaba que el hombre había dicho las palabras correctas.

Beverly titubeó mientras tomaba el cuchillo que el cocinero le ofreció y todos empezaron a cantar cumpleaños feliz para ella.

Se ve delicioso. ¿No lo crees Bev?

Ella los escuchó cantar sin mover un musculo y Jim podía notar como esta rogaba porque la canción no acabase. Miraba a la comida, al plato vacío y los panecillos. El chocolate, el pescado, el cordero, las fresas y su brillante plato vacío de nuevo.

Sus labios temblaban, sus manos se estremecían y su cuerpo entero se sacudía. Sabía lo que estaba pasando. Nada complacía más a un chef que ver a sus comensales probar su comida y ser halagado por ellos.

La chica trago. La canción estaba por acabar.

"Sopla las velas" Todos la alentaron.

Sóplamela, perra.

La chica se puso de pie y corrió, tropezó con una silla y cayó al suelo. Algunos rieron –Paul entre ellos- A Jim le habría gustado, pero no sería bueno. En cambio la siguió.

Beverly abrió las puertas y continuó huyendo hacía el lugar más vacío que pudo hallar en el lobby. Un sofá en la parte trasera de la entrada. Jim se le acercó con mirada preocupada.

"Bev... ¿Estás bien?" Dijo mientras escuchaba los pasos a su espalda y sonreía en su interior.

"¿Crees que soy estúpida?" Rugió mientras lagrimas se asomaban por sus ojos y su respiración se descontrolaba.

"Bev…Are you okay?" He said as he heard the steps at his back and smiled pleased in his insides.

"¿De qué hablas? ¿Hay algo que adoleces?" Disminuyó la distancia y puso una mano en su hombre. "¿Algo va mal?"

"¡Sé que fuiste tú! ¡Sam jamás habría hecho eso! Él sabe…"

"¿Él sabe qué?" Jim frunció el ceño.

"Que…"

¿Qué estas gorda? Pensó Jim echándole un vistazo a sus huesudos brazos y su cara demacrada. Tal vez Beverly era alta, rubia y tenía un rostro de Barbie, pero su problema con la comida estaba empezando mostrar las consecuencias.

"Lo hiciste para…Para humillarme ¡Por qué me odias! ¡Eres asqueroso!"

Jim jadeó tomado por sorpresa. "Beverly…Yo" Lagrimas subieron a sus ojos. –Como dije antes ese bastardo era un muy buen actor- "Lo…"

Ello tomó por el cuello de su camisa y lo estampó en el sofá. ¡Vaya! Casi era fuerte. "¡Déjame en paz! Sé que lo hiciste porque me quieres fuera del camino. Estas enfermo ¡No te vas a salir con la tuya!"

"¿Por qué estás haciendo esto?" Dijo Jim con rostro aterrado.

"¡Beverly!" Sam finalmente habló después de dos minutos de silencio.

Beverly soltó a Jim y corrió a las escaleras.

Jim sostuvo la respiración y después se ahogó en lágrimas.

"James…"

"Lo…Lo siento Sammy"

"James, no es tu culpa, ella solo…"

"Solo quería hacer algo lindo por ella y…"

"Es mi culpa, olvidé su cumpleaños" Sam admitió.

"Lo sé, y yo no tenía tiempo. Mi teléfono me lo recordó cuando el juego acabó y sabía que no tendrías tiempo para conseguirle un obsequió y... Solo quería ayudarte" Jim lloró con más ímpetu.

Sam lo observó desorientado y afligido, y entonces cerró los ojos mientras apretaba los puños.

"No puedo creer todo lo que te dijo" Dijo Sam boquiabierto.

¡Oh! Pero yo si me lo creo. Pensó Jim con malicia escondiendo su cara entre sus brazos para finalmente dejar salir su sonrisa.

….

Tan pronto como saludé a Alan y a sus amigos supe que la fiesta era una mala idea. No por Alan por supuesto, sino por Hip.

Las noticias se habían esparcido. Por supuesto que algo así pasaría. Pero Jim ni siquiera estaba aún allí para su fiesta y la gente ya empezaba a abarrotar el lugar. Una fiesta era la oportunidad perfecta para que Hip se le acercase a Eric y eso me hacía sentir inquieto, como si estuviese a cayendo en un abismo una y otra vez.

No podía simplemente decirle a Hip que dejara a Eric en paz. Eso probaría lo mucho que Hip me aterraba y por supuesto dejaría bien claro que tenía sentimientos por Eric y que estaba celoso porque sabía que jamás podría hacer lo mismo que Hip.

Era tan injusto que solo tenía una opción. Tenía que convertirme en la sombra de Eric esa noche y mantener su trasero bien lejos de la pelvis de Hip.

Aparte de esa situación que me estaba volviendo loco, estaba el hecho de que Mya y sus amigos pronto estarían allí y Charlie no podía estar más encantado con la idea porque le parecía divertido que me inspiraran tanto miedo. Las cosas estaban bastante enredadas en mi vida como de costumbre.

Charlie puso su auto justo bajo los escalones y puso música electrónica a retumbar para entretener a todos mientras esperábamos a que el sol finalmente desapareciera y Jim llegase.

Esa es la cuestión con todo esto. La fiesta no había empezado oficialmente y yo ya quería que acabase.

Para calmar mis nervios un poco, fui hasta los escalones para ver la puesta de sol mientras el resto tonteaba en la playa.

"¿No vienes?" Charlie preguntó sentándose junto a mi cuando Ala se apresuró a quitarse la ropa y unirse a sus amigos en la playa.

Sacudí la cabeza. "Tal vez luego"

"Mike…" Titubeó y por un segundo se rindió en su discurso, pero tristemente no pudo mantener la boca cerrada y la final lo dejó salir. "No has puesto un pie en la playa desde que llegamos aquí"

Reí. "¿Qué tiene de malo?"

"Pensé…Quiero decir. ¡Ve! Diviértete"

Eso quiero, pero no puedo.

"Mira lo mucho que Alice se está divirtiendo" Puntualizó mientras yo entrecerraba los ojos hacía la cobriza agua donde Alice y Kristie tonteaban como un par de chiquillas.

Estaba asombrado y algo confundido por lo cuan fácil las cosas habían cambiado entre ellas.

"Si, se ve divertido" Admití.

"Bueno, ¡Vamos!" Me urgió mientras se ponía de pie y se sacaba la camiseta de un tirón y yo presionaba los labios en una tensa línea mientras veía su pecho y abdominales cincelados.

Era fácil solo decir "vamos" cuando te veías como Charlie, y eso solo hacía que me siéntese más enojado porque no podía comprenderme. De algún modo en esos dos años en la universidad se había olvidado como era ser un perdedor.

"Ve" Asentí mientras le sonreía. "Quiero esperar a Jim"

"Vamos Mike" Puso ojos de cachorro. "Todo va a estar bien"

"Está bien Charlie, solo ve" Dije un poco brusco.

"Pero, ¿Por qué…?"

"¡Hey, Charles!" Alan gritó desde el agua y le hizo señas de que se le uniera.

"Ve Charlie, voy a ayudar a Liam y a Tim a terminar. ¿De acuerdo?"

Las mejillas de Charlie se encendieron. Estaba enojado conmigo porque no podía comprender como yo podía llegar a ser tan testarudo. Y yo estaba enojado con él por ser tan egoísta de no comprender mis sentimientos. No comprendía como no lo había aceptado después de tantos años.

Me puse de pie y fui adentro para ayudar a Liam terminar la pancarta para Jim en la que estaba trabajando con Tim.

No sé si lo recuerdas, pero Jim es era un asombroso diseñador gráfico, y por supuesto adoraba pintar. Por lo que no pudo resistirse a la idea que Liam le propuso.

Tomé algo de pintura y los ayude a acabar en silencio mientras Tim nos decía que hacer.

Para cuando terminamos el sol finalmente se había escondido. Tomamos la pancarta y con un par de clavos la colgamos en la sala de estar en el momento en el que la puerta se abrió y Jim y Eric entraron acompañados por Aidan.

"Son tan graciosos" Dijo Jim con sarcasmo mientras Eric y Aidan se partían de risa.

Bajé de la escalera y me hice hacía atrás para observar nuestro trabajo con orgullo.

"¡Bien hecho!" La voz de Kristie dijo a nuestra izquierda mientras entraba empapada y titilante por la corriente que se filtraba por las ventanas.

"Felicidades, no lo arruinaste esta vez" Leyó las palabras en voz alta y todos reímos.

No sé dónde demonios estaba Hip. No lo veía desde el juego, pero no pensaba darle ninguna oportunidad, por lo que tan pronto como Kristie empezó a decirle a todos sobre lo genial que sería meterse a la playa en medio de la noche me apresure a acercarme a Eric para hablar un poco y mantenerlo lo suficientemente ocupado como para que ese idiota no pudiese hacerle nada.

Eric me miró cuando me detuve junto a él. Y ahora que recordaba que no lo había felicitado por ganar el juego. Era algo incómodo de pensar. Allí estaba yo, tratando de mantener la calma mientras sabía lo que Hip se traía entre manos –Por mi culpa- Por lo que estaba un poco nervioso y cuando Eric me miró, sonrió y entonces me abrazó.

De acuerdo, esto estaba empezando a convertirse en un hábito para él. Sí, me había abrazado en el paso como tres o cuatro veces, pero ahora…Era algo así como su nueva forma de decir hola, y era un poco molesta. Aun así lo abracé de vuelta y lo felicité como cualquier buen amigo haría.

Salimos para unirnos al resto. Me sentía un poco más cómodo ahora que Eric estaba conmigo, especialmente porque decidió no unirse a Alice y a Kristie en el agua. Sabía que no lo estaba haciendo por mí, pero de algún modo sentí su apoyo, en lugar de Charlie quien casi me había arrastrado a la playa horas atrás.

Eric y yo nos sentamos en la arena para ver a los otros jugar en el agua mientras éramos golpeados por el viento constante. Había algo hermoso y refrescante en ello. Jim se nos unió luego junto con Liam y Cass.

"¿Dónde está Tim?" Pregunté cuando Cass nos ofreció algunas cervezas.

"Esta al teléfono, peleándose con alguien" Cass replicó un poco enojado y eso rápidamente me llevo a pensar en Craig. ¿Podría ser él?

"Entonces Jimmy… ¿Dónde está tu amigo?" Liam preguntó casualmente mientras sorbía un trago.

Jim reviró los ojos.

"Si, Jim. Pensé que Samuel vendría" Agregue riendo por dentro mientras recordaba todas las que le había dicho a Sam la noche anterior.

"Es el cumpleaños de su novia" Explicó Eric. "Y él está intentando calmarla porque está teniendo una crisis"

"¡Oh! Qué triste" Liam dijo un poco preocupado.

"Si" Jim resopló aunque juraría que pude ver un extraño brillo en sus ojos.

"Oh, por cierto. Tu eres Casden ¿Cierto?" Dijo Eric mirando a Cass con algo de admiración.

Aun cuando Cass era enorme e intimidante, era un osito de felpa lampiño. Solo se encogió de hombros y asintió.

"Mikey me habló de tus mezclas. La gente habla de ellas en todos lados" Eric afirmó.

Cass sonrió y tomó un trago.

"¡Demonios!" Agregó Aidan atónito. "Deberías poner alguna de tus mezclas amigo"

"No lo sé, tal vez cuando haya un poco más de gente"

"Si. Algunos de mis amigos vienen de camino" Aidan afirmó.

"¿Amigos?" Jim arqueó una ceja.

"Algunos amigos de economía. No creo que Paul venga después de lo que pasó esta mañana entre ustedes"

¿Que? "¿Qué ocurrió?" Pregunté un poco preocupado.

"Será mejor que lo pienses dos veces" Dijo Eric un poco alarmado mientras sus ojos pasaban rápidamente de Jim a un punto tras de mí.

Cuando me giré lo vi. Ese sujeto Paul dando tumbos y partiéndose de risa acompañado aproximadamente por otros veinte chicos.

Eso no podía ser bueno.

….

Esto no es bueno. Eso fue lo primero que Jim pensó tan pronto como vio a Paul y quienes fuesen esos sujetos que lo acompañaban.

"¿Quién lo dejó entrar?" Preguntó enojado.

"Buena pregunta" Repliqué encogiéndome de hombros.

Jim no quería pelear. Tampoco quería otra noche como la que habíamos vivido un mes atrás. Las heridas estaban aún muy frescas, y aun cuando le habría encantado patear el trasero de Paul hasta que sangrara, su mente lo llevó directo a Liam. No sé, supongo que Jim y yo compartíamos el mismo pensar. Liam era el más frágil de las perras, y fue quien tuvo la peor parte la otra noche. Nuestro primero instinto fue sacarlo de allí.

Era tan injusto.

Aun cuando era nuestro lugar seguro. Quiero decir. Nosotros rentamos ese lugar, mejor dicho. Liam rentó ese lugar. ¿Por qué venían a molestarnos? Y por supuesto, tan pronto como Paul vio a Jim, Aidan y Eric, se sintió más en confianza, por lo que decidió unírsenos.

"¡Hey chicos!" Dijo riendo mientras ponía un brazo alrededor de los hombros de Jim. "¿Qué hay James? ¿Quieres un beso?" Soltó burlonamente.

Su aliento era puro alcohol. Jim no tenía duda de que había bebido todo lo que el festín tenía para ofrecer.

Jim se soltó y se puso de pie tomando a Liam por el hombro.

"Larguémonos de aquí" Ordenó severamente.

Podía ver en los ojos de Liam que este quería hacer algo, pero en cambio escuchó a Jim.

Paul se aclaró la garganta para decir algo, pero Aidan llamó su atención y la de todos cuando encendió un cigarrillo y accidentalmente lo quemó con él.

Paul lo cogió por el cuello de su camiseta y Aidan rio y se disculpó.

Te debo una. Grandísimo tonto.

Liam se sacó sus zapatos a patadas cuando entró en la casa y golpeó la pared. "¿Cuándo te volviste tan niñita?" Se quejó.

"Desde que aprendí a contar" Gruñó Jim.

"Perra, no puedes dejar que ese hijo de puta te trate de esa forma"

"¿Acaso crees que no lo sé?" Jim apretó los puños. "Pero tenemos que tener cuidado Rupaul"

Por supuesto que Jim sabía. Ahora Paul no solo estaba molestándolo a él, a las perras y a Garret. Sino que pronto haría la vida de Aidan miserable también y solo porque intentó salvar a Jim. Era tan injusto, y frustrante.

Jim golpeó la pared también.

"Vaya, buen golpe" Liam bromeó.

"Si, solo quisiera que fuese su cara" Jim tomó un sorbo de su cerveza y Liam lo imitó.

"Lo siento. Tienes razón, tenemos que tener cuidado, pero mientras más conozco a este amigo tuyo, menos me gusta"

"No es mi amigo" Jim rio.

"¿Sabes qué? Creo que es tan idiota porque en el fondo solo tiene curiosidad" Liam soltó una risita.

Jim ahogó una carcajada y reviró los ojos. "Recuerda lo que pasó la última vez que dijimos eso"

"Es cierto, perra…" Liam hizo una pausa y ambos torcieron el cuello para observar a un enorme volumen de personas que pasaban junto a ellos. Personas a las que ni siquiera conocían y otros que Jim había visto una que otra vez en Oakwood.

"¿Quiénes son todos esos?" Dijo Liam parpadeando.

"Mis fans" Replicó Jim engreídamente.

Liam empezó a reír.

Jim se le unió pero entonces Liam se detuvo en seco.

"¿Que…?" Decía cuando Liam apuntó a su espalda.

Y allí estaba de nuevo. Ese nudo en el estómago de Jim con solo tener un vistazo del rostro de Sam escondido en las sombras del techo bajo.

"He…Hey" Dijo algo inquieto.

Jim tuvo que hacer un esfuerzo especial para no sonreír como idiota. No era correcto, pero no podía evitarlo. La distancia entre ambos se sentía extraña y excitante al mismo tiempo. Casi sentía como si hubiese estado contando los segundos desde la última vez que había visto a Sam. Lo odiaba. O al menos debía hacerlo. La cámara en su pecho era la prueba fehaciente de ello.

"Hola" Replicó Jim con una sonrisa.

"Cre…Creo que no hemos sido presentados adecuadamente" Dijo Sam un poco avergonzado.

"Soy Liam"

"Yo Samuel"

"Es un gusto conocerte Samuel. Si me disculpas…Necesito un trago. Los veré luego" Liam se giró, le guiñó un ojo a Jim desapareció.

Tienes que estar bromeando.

A diferencia de Jim, Sam no hizo ningún esfuerzo para esconder sus sonrisas lo cual solo apretaba más el nudo en el estómago de Jim.

"No sabía que vendrías" Dijo Jim un poco sorprendido mientras caminaban hacía los escalones y miraban a las personas disfrutando de la noche en la playa.

"Te lo dije James. Haré todo lo que pueda para llevarme mejor con tus amigos. Liam se ve bastante amable. ¿Fue él…Al que…Violaron? Me alegra ver que está bien"

Jim sacudió la cabeza. "No. Fue una Drag Queen que conocimos esa noche" Explicó.

"¿Una qué?" Sam soltó una risita nerviosa y tomó la cerveza de Jim de sus manos para sorber de ella sin siquiera preguntar si tenía permiso de hacerlo.

Los escasos segundos que las yemas de sus dedos rozaron la mano de Jim le dieron escalofríos por lo que tuvo que apartarlas. "Pensé que estarías con Bev"

"Esa es la razón por la que vine" Sam admitió un poco triste.

"¿Acaso…?"

Sam sacudió la cabeza. "Tuvimos una discusión. No para de decir que lo hiciste para hacerle daño"

"Yo solo…"

"Lo sé" Sam lo cortó en seco y sonrió. "Sé que solo querías ayudarme James. Es solo que eres difícil de entender algunas veces"

¿Soy difícil de entender?

"Entonces…Crees…Quiero decir. No comprendo por qué estaba tan enojada"

Se pusieron de pie y comenzaron a caminar por la arena mientras algunas parejas de chicos y chicas y chicas y chicas bailaban. Jim fue a la mesa y tomó otra cerveza y Sam lo imitó.

"No deberías…"

Sam bufó. "¿Lo ves? Esa es la razón por la que eres tan difícil de entender James. Sé que jamás podrías intentar hacerle daño a alguien y mucho menos a Bev"

No podrías estar más equivocado.

"Ella…Tiene un problema" Sam admitió avergonzado.

"¿Qué?" Jim pretendió estar atónito.

"No sé cómo explicarlo. Pero, es casi como si siéntese miedo de comer"

"No puede ser" Jim replicó boquiabierto. "No lo había notado antes"

Sam sonrió con amargura. "Por supuesto que no lo notaste. Eres demasiado bueno para tu propio bien James. Lo que hiciste…Yo…"

Si. Olvidaste su cumpleaños.

"Solo querías hacer algo especial para ella, y hacerme ver como el mejor novio del mundo" Dijo Sam con pena. "Esa es una de las cosas que más amo de ti"

Esta es tu primera cerveza. No digas esas cosas. Jim se sonrojó.

"Ella lo superará. Tiene que hacerlo"

"¿Entonces por qué la dejaste sola?" Jim lo cortó en seco. Si, aun cuando Jim se estaba regocijando de que su plan había funcionado, no podía evitar sentirse un poco mal por Bev, porque Sam la había dejado sola en su cumpleaños para ir tras él. ¿Quién sabe? Tal vez Jim era una mejor persona de lo que se atrevía a admitir.

Sam retrocedió un soltó una risita nerviosa. "Le pedí que viniera y…Me sacó a patadas"

¡Vaya! "Lo siento"

"¡Esta bien! Tal vez ella no quiere celebrar su cumpleaños, pero eso no quiere decir que nosotros no podemos hacerlo por ella"

Jim bufó. "Estoy preocupado, ella podría…"

"Está bien Cuando me fui, estaba llamando a algunas amigas para que la consolaran en su habitación"

Jim resopló con algo de alivio. Lo menos que quería era agregar una suicida a la lista de personas a las que les arruinó la vida.

"Entonces… ¿Por qué no nos divertimos un rato? Tenemos que celebrar que ganamos"

Jim mordió su labio inferior. "No creo que debas…" Tu mamá me dijo que te cuidara.

"James, ya te lo dije. Eres difícil de leer. No puedo entender como una persona tan buena y pura, puede ver, fumar y usar drogas"

"No uso drogas" Muy seguido.

"Solo quiero intentarlo. Quiero ser parte de tu mundo, James"

¡Deja de decir esas cosas! "Sam, no creo que esta sea una buena idea"

"¿Qué es lo peor que puede pasar?"

¿Bromeas? "¿Acaso olvidaste como nos conocimos?" Jim soltó una carcajada.

"No. Por eso sé que nada malo va a pasar mientras esté contigo"

Mierda. Pensé que habías dejado todo eso atrás.

"Nada de drogas" Jim dijo enseguida.

"Nada de drogas" Sam asintió y le sonrió allí con fuerte dejo de entusiasmo en la mirada.

….

Tenía que ir al baño. Esa la cuestión con la cerveza y tener una vejiga del tamaño de un maní. Necesitaba ir al baño desesperadamente, pero primero debía encontrar a Hip. No me sentiría seguro hasta que supiese que estaba bien lejos de Eric.

Soy tan estúpido. Pensé mientras me ponía de pie. Allí estaba él, bastante lejos hablando con dos chicas y podría jurar que una de sus manos sobre los pechos de una de ellas, aun así sus ojos estaban conmigo.

Otra razón por la que necesitaba irme era ese tipo Paul. No se cómo aun no lo había golpeado, considerando toda la mierda que estaba hablando de Jim. Eric y Aidan no respondían a sus comentarios, y por supuesto no lo harían. Esos sujetos que acompañaban a Paul eran casi completos desconocidos para nosotros. Solo tres de ellos eran parte del equipo de soccer de Oakwood, los otros eran estudiantes de leyes que conocía de vista, y el resto no tenía ni idea de quienes eran, pero si se juntaban con él, no podían estar lejos de ser una banda de tarados.

"¿Vas por un trago? Puedo buscarte uno si quieres" Eric dijo cuándo notó que estaba de pie.

Sacudí la cabeza. "Volveré en un minuto" Repliqué alejándome tan rápido como podía mientras la arena se metía en mis zapatos.

Tenía que ir y venir antes de que fuese demasiado tarde. Podía sentir los ojos de Hip sobre mí con cada paso que daba y eso me estaba volviendo loco. Quería ir allí donde estaba y decirle que había ganado nuestra estúpida apuesta y que podía seguir acostándose con quien quisiese mientras se mantuviera bien lejos de Eric, pero no era lo suficientemente valiente.

Entré y corrí a mi habitación. Encontré a un sujeto diciéndole tonterías a una chica en la cama mientras se tomaban de la mano. Los asesiné con la mirada.

No creas nada de lo que te dice. Desearía haberlo dicho en voz alta, pero sus brazos eran más gruesos que mi cabeza, aun así tuve el valor de echarlos.

Una vez estaba listo con mis asuntos corrí fuera de la habitación. Era algo peligroso hacer esto cada veinte minutos. Era solo cuestión de tiempo antes de que Hip apareciera y se llevara a Eric de mi lado para siempre. Entonces todo se arruinaría para mí. Era mejor solo pretender que estaba bebiendo hasta que Eric se marchase hasta su habitación en el hotel.

Salí de la habitación y respiré profundamente. Una vez en los escalones me apresuré a fijar mis ojos en Eric, pero había un problema.

Había desaparecido.

Mi corazón dio un vuelco y casi tuve un infarto cuando encontré a las chicas de Hip solas. Él tampoco estaba a la vista.

Mi estómago cayó en picada y empecé a sudar. ¡Iba a hacerlo! Iba a tener sexo con Hip. ¿Por qué? ¿Por qué fui tan estúpido de pedirle que lo hiciera? ¿Por qué estaba tan enojado cuando debía estar celebrado que tendríamos excelente material para el proyecto?

"¡Hey tú!" Dijo una voz y jadeé.

No podía creerlo. Me giré y encontré a Mya y a sus amigas justo detrás de mí. Apenas estaban llegando y llevaban esas miradas perversas en el rostro.

"Es bueno verte de nuevo" Su amiga dijo tan pronto como se me acercaba y me tomaba por el brazo.

¡No! ¡Déjame ir por favor! ¡Tengo que salvar a Eric! "¡Hey! Me alegra verlas aquí"

"No nos lo perderíamos por nada" Afirmó Mya.

"We wouldn't miss it" Mya affirmed.

"¿Puedes conseguirme algo de beber?" La chica preguntó a mi oído. Le habría dicho que no, pero eso me daba la oportunidad de huir de ella.

Tan pronto como me liberó fui a la mesa de lo tragos, pretendiendo seguir sus órdenes mientras buscaba a Eric con la mirada, con algo de suerte no se habría marchado con Hip después de todo, pero no podía encontrarlo. Se había desvanecido. Estaba a punto de perder la cabeza. Literalmente, no podía coger la botella sin dejarla caer, gracias a dios aún tenía la tapa o todos me habrían asesinado.

"¿Estas bien?" Una voz gruesa pero baja preguntó mientras dedos helados y resbalosos tomaban los míos para tranquilizarlos.

"Estoy bien" Mentí cediéndole la botella a Charlie. ¿Qué podía decir? No podía simplemente salir con ¡No! ¡Estoy loco! Envié a Hip tras Eric y ya me estoy arrepintiendo.

"¿Por qué estás tan enojado?" Preguntó con preocupación.

Sacudí la cabeza. "No es nada…Es solo que…"

"Allí estas" Mya apareció tras nosotros junto con su amiga. .

"Vine a ver si necesitabas una mano" Dijo la chica apretujando los labios.

Los ojos de Charlie brillaron con reconocimiento. Bueno, supongo que prefería que pensara que me sentía intimidado por esa chica que Hip. Al menos eso me ayudaría a evitar una larga y muy ruidosa discusión.

"Es bueno verte de nuevo" Dijo Charlie con una sonrisa.

"No podría estar más de acuerdo" La amiga de Mya dijo sin quitar sus ojos de mí.

"Charlie apresúrate, Kristie esta…Oh hola" Dijo Alice repentinamente cuando se detuvo frente a nosotros.

Sus ojos pasaron de Charlie a las chicas y pude notar como su expresión se oscurecía.

"Hola" Dijo Mya entrecerrando los ojos mientras estrechaba la mano de Alice. El resto de sus amigas se mantuvieron en silencio.

Alice la observó un poco confundida y entonces zanjó. "Soy su novia"

Mya no respondió, solo la observó frunciendo el ceño por medio minuto hasta que separó los labios. "¿Alice?"

Alice parpadeó un par de veces. Charlie y yo intercambiamos miradas y entonces la observamos.

"¡Ay por Dios Mya!" Alice aulló.

"¡Alice! ¿Cómo te pusiste tan….? ¿Hace cuánto que...?" Mya estaba sin palabras. Repentinamente el claro interés que tenía por Charlie se desvaneció y ahora estaba más ocupada presentando sus amigas a Alice, quien no paraba de sonreír mientras veía a su amiga y la abrazaba.

"¿Qué haces aquí?" Dijo anonadada. "¿Te mudaste aquí?"

Mya sacudió la cabeza. "Vinimos por el campeonato. Aplastaron a nuestro equipo hoy"

"¿Si? Eso apesta" Alice soltó una risita.

"Ehm…Fue Jimmy quien pateó sus traseros" Charlie puntualizó pero lo ignoraron.

¡Genial! Tenía una oportunidad de alejarme. Me preparé para correr cuando tropecé con Kristie y ambos los golpeamos la frente y caímos en la arena.

"Lo siento" Hice una mueca de dolor mientras me ponía de pie y la cogía del brazo para ayudarla a levantarse.

"¿Estas bien?" Dijo con preocupación.

Asentí. "¿Tu?"

Rio con nerviosismo.

"¿Has visto a Eric?" Pregunté casualmente esperando que supiese algo.

Sacudió la cabeza. "Pensé que estaba contigo" Dijo algo enojada. "Trabajamos tan duro en esto y ni siquiera ha dicho gracias"

Mierda.

"Kristie ven aquí" Alice le hizo señas.

"¿Quiénes son esas?" Kristie murmulló mientras me tomaba del brazo y me llevaba de vuelta con Alice y Mya.

"Unas amigas de Alice" Dije sin darle mucha importancia. Necesitaba encontrar a Eric.

Por favor Eric, recházalo.

Era una locura Miraba en todas direcciones. Desde los escalones a las rocas a un lado. Desde el pequeño grupo al que no conocía que estaba sentado en la orilla, hasta lo que estaban jugando con tequila. Desde dentro del agua hasta las habitaciones cuando me disculpe para ir al baño.

Mis nuevas mejores amigas tampoco me dejaban en paz. Cada vez que intentaba escabullirme, Charlie y Kristie aparecían para arrastrarme de vuelta. Alice y Mya se sentaron en la orilla para compartir historias mientras sus amigas reían y Charlie y Kristie no parecían estar disfrutando mucho de su compañía. De hecho creo que esa fue la primera vez que vi a Kristie asesinando a alguien con la mirada. Así que…Ya que no podían pasar tiempo con Alice, decidieron meterse en medio de mis planes y por supuesto no podía decirles que me dejaran en paz y correr tras Eric porque… Bueno, ambos me matarían si se enteraban del lio en el que me había metido.

Alice por otro lado. Se veía tan feliz. De hecho solía ser una especie de perdedora como yo, pero por supuesto eso cambio justo después de su cambio de imagen extremo, pero esa noche el cambio era aún más notable. Pude escuchar algunas de cosas que decían mientras Charlie y Kristie pretendían reír a más no poder porque la amiga de Mya seguía coqueteándome y yo intentaba quitármela de encima amablemente.

Alice y Mya solían ser muy buenas amigas hasta que empezaron la secundaria y Alice se mudó Pero eso no es lo interesante en todo esto sino el peso de Alice. Tal y como supuse hacía ya mucho tiempo, Alice solía ser obesa, pero obesa en serio y ahora su nuevo yo bueno, era algo que Mya aún no podía creer.

"Es solo que…Yo…" Balbuceaba cada vez que veía a Alice aun atónita. "No puedo creerlo, eres una nueva persona"

"¿Bromeas? Soy la misma de siempre, pero mírate" Replicó Alice con ojos centellantes por quinta vez.

"Ambas son increíblemente lindas" Kristie zanjó y se puso de pie.

"¡Hey! ¿A dónde vas?" Preguntó mi carcelera cuando me liberé de ella y seguí a Kristie.

"Vuelvo en mi momento" Mentí y continué mi camino tras Kristie mientras le hacía señas a Charlie de que se nos uniera cuando volviese con las bebidas.

"Eso fue un poco duro" Reí cuando nos sentamos en el lado oscuro de la playa para escuchar las olas reventar y salpicar nuestros rostros.

"Lo van a superar" Dijo Kristie secamente mientras tomaba un sorbo de su trago.

Miré atrás y vi a Charlie caminando en círculos en busca de nosotros, pero no podía vernos y las olas ahogaban mis gritos, al final simplemente me rendí.

"Esta noche apesta" Puntualizó después de un minutos de silencio.

Fruncí el ceño. "Pensé que la estabas pasando bien"

Sacudió la cabeza. "Si, pero…No sé. No puedo sentir la fiesta aquí, todo el mundo está disperso. Me gustaba más cuando solo éramos nosotros cuatro"

Miré atrás y vi a Alice aun hablando animadamente con todas sus nuevas amigas.

"¡Oh vamos! No me digas que estas…" ¿Celosa? "Celosa"

"No es eso Mikey. Estoy enojada porque Eric ni siquiera vino a decir hola desde que llegó, y entonces le estaba diciendo eso a ella pero no me prestó atención porque estaba muy ocupada hablando con esa Mya"

"Si, eso suena como celos" Bromeé.

"No estoy celosa Mikey, estoy preocupada por tu amigo Charlie. Esa zorra parece que quiere robarle a Alice de su lado"

¿Qué?

"No…" Mi voz se apagó. "Creo…"

"¡Ay por favor! Mírala"

"No pensé que fueses homofóbica, considerando que…" Dije un poco herido. ¡Maldición! Quería saber más acerca de lo que esas dos habían estado hablando la noche anterior.

"No lo soy, pero vea a Alice como si fuese un bistec"

Había algo extraño en todo esto.

Tomó otro trago y entonces comprendí. Era el alcohol. Estaba soltando su lengua.

"No parece una lesbiana e incluso si lo fuera no creo que Alice la besaría ni nada por el estilo"

"¿Quién sabe? Todo el mundo es un poco gay" Se echó a reír.

"¿Incluso tú?" Me atreví con una sonrisa malévola.

"Especialmente yo" Rio con un más fuerza y bebió de nuevo. "Es por eso que nos estabas espiando anoche, ¿no es así?"

Palidecí y pretendí sorber un trago para esconder mi rostro. "No estaba espiando. Ya les dije que las estaba buscando cuando…"

"¡Ay vamos Mikey! Tal vez esa era tu intención al principio, pero cuando escuchaste lo que estaba diciendo sobre Er decidiste espiarnos. Querías saber si Eric es gay después de todo"

"No" Dije sonrojándome. "No lo es. ¿Cierto?"

Kristie entrecerró los ojos por un minuto y después empezó a reír con fuerza. "¿Cómo demonios voy a saber? No soy un chico gay"

"No me refería a eso"

"Lo se Mikey, pero los hombres son complicados ¿Sabes? La gente siempre dice que las mujeres son difíciles de entender. ¿Pero sabes que es duro? Entender a los hombres"

¡Gracias! Al fin alguien me entiende. "Entonces… ¿Tienes tus sospechas?" Pregunte boquiabierto.

"Por supuesto" Bufó. "Pero no tengo forma de saberlo" Asintió y tomó otro trago. "Pero…"

¡Ay mierda!

"Kristie no…"

"¡Oh vamos! ¡Será divertido! ¡Sé que te babeas por él Mikey!"

"¿Estás mal de la cabeza? ¡Es tu novio!" Puntualicé enojado y triste y avergonzado pero sobre todo excitado.

"Tengo curiosidad" Dijo entre risitas. "Si no duerme contigo no es gay, pero si lo hace…"

"Entonces lo vas a odiar a él, me vas a odiar a mí y te vas a odiar a ti misma por el resto de tu vida" Le advertí.

"Ay no seas melodramático Mikey, solo será nuestro pequeño juego. Nadie lo sabrá. He estado pensando en esto por meses. Necesito sacarme la duda de la mente de una vez por todas"

"Estas loca ¿Lo sabes?"

Soltó una risita nerviosa. "Tal vez, pero solo quiero la verdad Mikey, algunas ves…Te mira de una forma…No importa. Te estoy pidiendo esto porque eres mi amigo. Acuéstate con él"

Mierda. ¿No lo entiendes? ¡Ya me estoy arrepintiendo de la decisión que acabas de tomar!

….

Empezó como algo inocente.

Era solo ellos dos. Riendo por primera vez en semanas. A Jim no le gustaba que Sam bebiera porque siempre acaba en lágrimas, pero justo ahora parecía estar disfrutando de la noche. Era algo bueno, así que lo dejó pasar.

Entonces aparecieron.

Como dije, era algo bastante inocente. Esta chica Tara, era de Oakwood también. Había estado viendo a Jim por media hora y chismorreando con sus amigas hasta que decidió acercase.

No estaba interesada en Jim, al menos no en el modo que cualquiera esperaría. Resulta que estaba en el equipo femenino de soccer. Jim ni siquiera sabía que Oakwood tenía uno. No había un campeonato para ellas tampoco. Jim se sintió un poco al oírlo.

Aun cuando ella lo halagó por la forma en que jugaba y por lo mucho que había disfrutado el juego, podía notar que se sentía un poco celosa porque deseaba estar en su lugar.

De ese modo empezaron a intercambiar historias del juego se partieron de risas un par de veces por como los lobos aplastaron a las alondras. En algún punto perdió a Sam de vista y una hora después lo halló bailando con una de las amigas de Tara.

No le prestó atención y continuó hablando con ella, y escuchando sus consejos para el juego que tendrían que enfrentar al día siguiente contra los leones de Portland. Ella conocía a algunos chicos de allí y los había visto jugar antes por lo que sabía que serían duros de vences y también advirtió a Jim que no tenía permitido perder.

La siguiente vez que miró a su izquierda. Sam reía tontamente mientras sorbía de su trago y bailaba apretujado a la chica que tenía ambas manos alrededor de él.

Sus tripas se retorcieron pero intentó no prestarle atención. Era un baile inocente. Sam necesitaba recuperarse del duelo y Jim no tenía derecho a sentirse celoso. No era como que Sam la iba a hacer a un lado y pedirle a él que bailaran, ni tampoco Jim aceptaría si lo hacía.

Volvió con Teresa solo para dares cuenta de que estaba ocupada hablando con sus amigas de nuevo antes de que un sujeto le pidiese que bailara con él en la arena. La chica se sacó las zapatillas, deshizo su coleta y se marchó. Ambos se sumieron en un baile muy provocativo y Jim los observó un poco aburrido por lo que decidió ir por un trago.

Encontró la botella de Whisky que compré para él y se sirvió una cuantiosa cantidad en un vaso rojo junto con algunos cubos de hielo que empezaron a derretirse inmediatamente. Respiró el aire salado y suspiro. Al menos Paul no estaba a la vista. Con algo de suerte estaría de vuelta en el hotel ahogándose en su propio vomito.

Se giró para volver a su lugar frente a las parejas que bailaban y lo vio.

El vaso resbaló de su mano sin siquiera haberlo probado y su cuerpo empezó a temblar mientras la rabia lo quemaba por dentro y su pulso se aceleraba.

Continuó caminando como si nada hubiese ocurrido. No le importaba que….No le podía importar. Afortunadamente todos estaban ocupados en sus propios asuntos para notar su torpeza.

Sam no estaba lejos de los escalones que llevaban de vuelta a la casa, pero el lugar estaba tan abarrotado que con algo de suerte no notaría que Jim iba hacía dentro. Necesitaba llegar a la habitación.

Bebió demasiado. Eso era todo, se sentía de ese modo porque había ingerido mucho alcohol y ahora sus estúpidos sentimientos estaban amenazando con ahogarlo justo allí.

Pasó junto el círculo al rededor del punto donde las parejas bailan y Sam y la chica se besaban y subió los escalones tragándose todas las cosas que quería decirle.

Sin embargo no llegó lejos.

No tenía que girar. Solo lo sabía. Esa era la cosa con ellos. Habían estado pasando tanto tiempo juntos, que Jim no necesitaba ver su silueta en la oscuridad o escuchar su voz a su espalda. Algo dentro de él le podía decir cuando Sam estaba justo tras él, pero Jim pretendió que no sentía nada y solo continuó caminando.

"Hey" Sam llamó a su espalda.

Jim pretendió no haber escuchado nada por el estruendo de las mezclas de Cass y continuó alejándose a grandes zancadas.

Cuando abrió la puerta de nuestra habitación Sam puso un brazo en medio de él y el marco de la puerta, entonces deslizó una mano por la cintura de Jim y lo forzó a girarse.

Jim dio un respingo y tragó.

"¿A dónde vas?" Preguntó inocentemente.

Jim parpadeó pretendiendo confusión mientras hacia un esfuerzo para ignorar el lápiz labial que machaba el rostro de Sam.

"Hey…Yo solo…Necesito ir al baño"

Los ojos de Sam centellaron y se lamió el lápiz labial de sus labios rosas como si fuese un premio.

"Oh…Esta bien. Te espero"

¿Qué? ¿A qué estás jugando? Pensó furioso pero en lugar de dejarlo salir bufó. "¿Para qué? Sal, diviértete"

"Estoyyyy…Devertien…dome mucho" Balbuceó mientras se balanceaba de atras hacía adelante.

"Ya lo noté" Jim forzó una sonrisa e hizo su mano a un lado para entrar.

Sam bloqueó su camino de nuevo y se inclinó hasta que estuvieron tan cerca que Jim podía sentir la mezcla de su perfume con el alcohol haciéndole cosquillas en la nariz. "Tunote estas divierten…do" Sam puntualizó mientras se lamía los labios de nuevo.

"Solo estoy aburrido" Jim tragó.

"¿Esoestodo? Estas enejado…Yo…¿Acasoestas celeso?"

Si. Jim sacudió la cabeza conteniendo la respiración para normalizar el latir de su corazón. "Estoy enojado contigo si eso es lo que quieres saber" Se atrevió a decir.

Los ojos de Sam brillaron con miedo, rabia o ¿Qué? Jim no estaba seguro había demasiadas cosas saliendo rápidamente de esos ojos que era imposible para él entender lo que veía. "No huedo creirlo…Estás en…namorado de mi" Gruñó. "Bev tenía razón….Eres asqueros…"

Jim bufó. "Estoy enojado contigo, porque eres un chico tan bueno Sammy, que se te olvidó el cumpleaños de tu novia, la dejaste sola y viniste aquí para besuquearte con una chica que acabas de conocer" Jim soltó suave pero consistentemente mientras tomaba el brazo de Sam de nuevo, pero estaba vez para alejarse de él tanto como le fuese posible.

"¡Me estoy divirtiendo!" Sam gritó a su espalda.

"¡Me alegro por ti!" Jim gruñó sin girarse mientras cuidadosamente limpiaba una lágrima que resbalaba de sus ojos.

No estaba seguro de cómo había pasado, pero desde que habían llegado a Sunset Valley, no paraban de pelear.

….

"De acuerdo, de acuerdo. Lo haré" Dije finalmente partiéndome de risa mientras una enorme ola rompía a nuestros pies y nos bañaba.

A este punto el alcohol estaba muy adentro de mi sistema y ahora no paraba de reír. Que se joda Eric. Literalmente. Por supuesto no iba a dormir con Eric, había tantas razones de porque no, que me aburro de solo pensar en escribirlas aquí, pero eso no importaba. Kristie lo olvidaría todo por la mañana y yo podría seguir con mi vida.

"¡Aquí estan!" Dijo Charlie uniéndosenos mientras otra ola rompía dejándonos goteando empapados. "¡Estan locos! Se van a resfriar"

"No seas aguafiestas y disfruta la lluvia" Kristie gritó mientras se ponía de pie y tomaba una cerveza de las manos de Charlie. "¿Dónde está tu chica?"

"Se está divirtiendo con sus amigas" Replicó Charlie casualmente.

"Se divirtiendo mucho" Kristie observe.

Charlie me miró y reviré los ojos.

"¡Vamos perra! ¡Una más grande!" Gritó la chica con fuerza.

Charlie sacó su teléfono. "¡Aquí viene!" Vociferó. "Los tres juntos"

"¿Que?" Kristie y yo dijimos confundidos.

"¡Salten!" Charlie ordenó con fuerza.

Kristie sostuvo mi mano. Cerré los ojos y deje que el suelo rocoso desapareciera bajo mis pies mientras escuchábamos un fuerte estallido y éramos salpicados por las cálidas y pesadas gotas que nos dejaron completamente mojados.

"¡Déjame verla!" Dijo Kristie excitada mientras saltaba sobre Charlie para ver la fotografía.

La miré y…Maldición era increíble.

"¡Ganaste, idiota!" Dije entre risas mientras le daba un golpecito en el brazo y el me miraba de soslayo.

Escuchamos pasos. Aun riendo nos giramos y encontramos a las perras acercándosenos.

"¿Por qué hacen tanto ruido?" Liam preguntó con curiosidad mientras se acercaba a Kristie para ver la fotografía.

"¡Vaya! No te he visto en toda la noche" Puntualicé un poco brusco cuando un malhumorado Tim se sentó junto a mí.

"Solo…Necesitaba algo de aire" Murmuró.

Sí, claro.

"Listo" Dijo una voz repentinamente y torcí el cuello tan fuertemente que literalmente me hice daño. No.

Allí estaba él de rodillas junto a mí con una sonrisa burlona en los labios mientras me tendía su teléfono.

Tragué, grité en mi interior, y entonces miré a Kristie y vi el teléfono que me ofrecían y jadeé sin aire en mis pulmones. Mis pulmones ardían y mi garganta estaba rasposa. No importaba cuanto bebiese, el sentimiento no desaparecía. No podía aguantar más. Se estaba mofando de mí. No podía dejar que viera cuan dolido estaba, por lo que solo sonreí y le arranque el teléfono de sus manos y corrí.

….

No podía creer lo enojado que estaba. No podía creer las cosas que Sam le había dicho, y lo peor de todo, es que no podía creer que le importara.

Era frustrante. Jim quería volver y patear el trasero de Sam y hacerlo sentir al menos un poco del dolor que él estaba atravesando. Era estúpido, pero se sentía traicionado.

Quería ir a casa. Ya no le importaba el campeonato. La forma en que Sam se pavoneaba como si acabase de anotar el gol ganador, era más de lo que podía soportar.

Si, eres todo un hombre por ser infiel grandísimo idiota. Pensó Jim luchando contras las amargas lágrimas en sus ojos, y entonces me vio. Saliendo del lado oscuro de la playa mirando un teléfono que llevaba conmigo.

Fue hacía mí.

"Perra… ¿Es…Estas bien?" Dijo con algo de preocupación mientras intentaba detenerme, pero yo estaba tan sobrecogido que lo ignoré.

Me observó mirar de izquierda a derecha como intentando encontrar un lugar en el cual esconderme. Y allí, en la esquina derecha de la casa, estaba un pequeño punto oscuro bajo la ventana de la cocina.

"¿Qué ocurre?" Preguntó aterrado mientras ponía una mano en mi brazo y se sentaba junto a mí.

"Se acostó con él"

"¿Qué?"

"Hip, se acostó con Eric"

El corazón de Jim dio un saltito. "¿Qué? ¿Cómo? ¡Mierda! Eso…Eso es genial ¿Cierto?"

"Si" Asentí pero por supuesto pudo notar que mentía.

"¿Ese es el video?"

Asentí.

Sin preguntar, los dedos de Jim fueron al botón de reproducción y todo empezó.

Risas. Era todo lo que podíamos oír, y entonces vimos algo que parecía la tela de una franela. Eso no muestra nada. Pensó Jim aburrido. Era claro que estaban de pie besándose.

"¿Eso es todo?" Dijo Jim decepcionado. Sintió el momento en que contuve la respiración y calló.

Un par de manos aparecieron mientras desabrochaban el cinturón de Hip. Con cada segundo nuestros latidos se hacían más y más notorios hasta que habían superado el sonido de las risas y ya no podíamos decir a quien pertenecía cada uno.

Ahora las manos bajaron el cierre de los pantalones de Hip que cayeron rápidamente para revelar su miembro mientras las manos jugueteaban con él. Vimos su barbilla mientras se besaban y luego el juego debajo. Su barba del día anterior mientras Hip lamia su cuello.

Entonces se puso de rodillas y ambos ahogamos un grito.

No era Eric.

Antes de que yo pudiera reaccionar Jim me arrebató el teléfono de las manos sintiendo un zumbido en sus orejas y el mareo producto de todas las cosas que había vivido esa noche junto con el alcohol que nublaba sus sentidos.

Escuchó mi voz llamándolo a su espalda, pero me ignoró. No tenía tiempo para discutir lo que habíamos visto.

Correr sobre arena era duro y requería mucha fuerza para seguir cuando sentía que no avanzaba en lo absoluto, pero lo hizo, porque en algún punto tropezó con alguien y cayó.

"¡James! ¿Estás bien?" Dijo Eric ayudando a Jim a ponerse de pie.

"¡Eric!" Me escuchó decir felizmente a su espalda.

Jim se giró justo a tiempo verme tirar los brazos al cuello de Eric y abrazarlo con toda mi fuerza.

"Vaya… ¿Estas borracho?"

"¡Si! ¡No! Solo… ¡Estoy feliz de verte!"

Jim torció los ojos.

"Entonces debería irme más seguido"

"¿Dónde estabas? Kristie y yo te hemos estado buscando"

Y dicho esto Jim comprendió donde había estado Eric la última hora.

"Estaba buscando a mi amigo Garret. El entrenador siempre quiere tener un ojo sobre él y ya que alguien olvidó traerlo, tuvimos que esperar a que el entrenador se quedara dormido"

Mierda. Garret. "Garret…Lo siento, lo olvide y…"

Garret lo observó algo decepcionado pero sacudió la cabeza. "Está bien. Sé que no soy tan divertido como para salir conmigo"

"¡No digas eso!" Gruñó Jim. "Voy a…" Miró a su alrededor y entonces lo encontró al tope de las escaleras y su corazón dio un vuelco. "Te lo voy a compensar. Lo prometo"

"James, no tienes que…"

"Lo prometo, todo va a ser mejor de ahora en adelante. Solo espera aquí ¿De acuerdo?"

Eric y Garret miraron a Jim como si estuviese loco, pero no tenía tiempo para inventar excusas, solo corrió y fue tras él.

Tan pronto como nos vio, sus labios se curvaron en una sonrisa que Jim le quitó con un puñetazo.

Paul cayó sobre su espalda. Jim giró hacía mi pero no había necesidad de decir nada. Ya me encontraba arrastrándolo hasta la esquina más alejada del pórtico, donde nadie podía vernos.

"¡Déjame ir!" Luchó tratando de liberarse.

Jim me hizo señas y lo solté cuando nos encontrábamos a cautelosa distancia de los ojos de todos.

Paul se puso de pie rápidamente escupiendo sangre mientras intentaba golpear a Jim en el rostro pero Jim lo esquivó.

"Será mejor que te tranquilices" Jim le advirtió mientras sacaba el teléfono de su bolsillo y reproducía el video de nuevo frente a Paul.

Su rostro palideció y luego se tornó de un rojo brillante mientras se abalanzaba sobre Jim y yo lo hacía caer con mi pie.

Su barbilla golpeó el suelo y Jim bufó. "Yo no trataría de hacer nada si fuera tu" Insinuó mientras alcanzaba el teléfono con su dedo y señalaba al botón de compartir. "Me tomaría menos de un minuto hacer que todos se enteren que eres una marica" Rugió.

"Hazlo y te patearé el trasero a ti y a todos tus amigos"

Jim y yo reímos.

"Me parece bastante justo ¿No lo crees?" Dije arqueando una ceja hacía Jim.

Jim asintió. "Si. Tu pateas nuestros traseros y lo olvidaremos como en dos semanas"

"Quiero ver a tus amigos olvidar algún día lo deliciosa que encontraste esa pija" Reí con malicia.

Jim estalló a carcajadas también. "Si. No importa lo que hagas Pauly. Una vez la gente lo sepa, siempre habrá un hijo de perra haciendo tu vida miserable por ser una marica"

Paul empezó a temblar e intentó liberarse. Puse un pie en su espalda y lo mantuve pegado al suelo.

Paul rugió y me puse de rodillas e inmovilicé sus manos en su espalda.

"¿Qué quieres?" Demandó derrotado.

"Nos vas a dejar a Garret y a mí en paz. Le vas a decir al entrenador lo buen jugador que es Garret y que no estas sintiendo bien porque te emborraste la noche anterior y que crees que Garret hará un mejor trabajo que tú en el campo"

"Estás loco si crees que…"

"De acuerdo, entonces compartamos el video" Zanjó Jim y le dio un toquecito al botón de compartir.

"Espera…" Paul suplicó y eso fue música para los oídos de Jim.

"¿Si?" Preguntó Jim inocentemente.

"De acuerdo. Lo haré" Gruñó sin atreverse a mirar a Jim a los ojos. "Pero tienes que borrar el video"

"Lo haré" Jim afirmó.

Liberé a Paul quien jadeó y se puso de pie.

Jim podía ver el miedo en sus ojos. Jamás había visto algo tan hermoso en la vida.

"Algún día"

Paul apretó los puños pero sin embargo asintió. "De acuerdo"

Miró abajo para pasar junto a Jim y lo detuve. "Espera"

"¿Que más quieres?" Me preguntó furioso.

"Lame sus zapatos. Marica"

Jim me miró atónito por un segundo pero luego sonrió.

Y así fue como nuestro proyecto reclamó su primera víctima.