Hola, lamento lo corto del capítulo anterior o.o me costó mucho hacerlo =/ espero redimirme con este ;)

Ranka Hime: lo siento! =( andaba sin inspiración para hacer ese capítulo, era algo así como relleno y contexto o.ó, espero haber mejorado con este! Gracias x dejarme siempre un reviews! Te parece si tu me dejas tu mail? = el mio es :D y si me quieres buscar en fb babeline_chan / y si es el mismo titulo que la película argentina (muy muy buena!), me encanto el titulo pero la historia no tiene relación con la pelí. Un beso, espero que te guste :D

Sol: jajaja me alegra mucho que te guste tanto mi historia! Se viene largo este capítulo varias cosas por descubrir =) y ahí veremos como reacciona Kaoru ante Battousai! D: ps: gracias x decirme que soy una gran escritora :') me emociona mucho!

Nittasayuri: gracias por tus consejos! Espero haber mejorado y tú tienes una historia que me encantó que se llama Let's Dance y que nunca continuaste, tienes que seguirla! w

Este capítulo está especialmente dedicado a Cony! Arriba el animo linda :D, espero que te guste

RK no me pertenece =(

Capítulo 3: Decisiones y encuentros en la noche

Con el paso del tiempo la relación entre Battousai y Tomoe se volvía más monótona y tensa, las cosas no estaba bien entre el joven matrimonio a decir verdad. La constante ausencia del pelirrojo sobre todo durante la noche y su cada vez más notorio distanciamiento con ella le hacía pensar que más que noches de asesinatos había otra mujer en su vida. Sospechaba de las prostitutas de mala fama que vivían en los salones donde iban a tomar sake el resto de los asesinos y espías. Sabía que había una muy bella y muy sensual llamada Megumi cuyo apodo era Kitsune de curvas marcadas, profundos ojos negros y carnosos labios rojos aunque se rumoreaba que tenía un affaire con Sanosuke Sagara su protector.

Este estado de crisis en su matrimonio provocaba que muchas veces sus ojos negros se fueran apagando cada día más y pasaran horas perdidos mirando a través de la ventana viendo la nieve caer, pero sobre todo pensando en Akira y lo distinta que sería su vida a su lado. Una vida rodeada de lujos y comodidades aunque ella fuera una mujer humilde que conocía el valor de las cosas; valoraba enormemente la paz y tranquilidad que le ofrecía una vida sin mayores complicaciones. En cambio con Kenshin a su lado era imposible si llegaría vivo a la casa a la mañana siguiente.

Pero a pesar de sus celos sabía que tenía que jugar el rol de esposa sumisa y callar cosa que no era tan complicado para una mujer reservada y de pocas palabras como ella. No era feliz pero era su destino, tal vez su perdición por haber traicionado a su marido o simplemente lo que el destino le tenía preparado.

Volvió a suspirar cuando el reloj marcaba las 12 de la noche en punto y todavía no había rastro de su esposo. Las dudas asaltaban su mente, ¿él me amará realmente? ¿Fue buena idea perder mi honor por él? ¿soy realmente feliz a su lado? Pero como era habitual eran palabras que quedaban sin respuesta; duele tanto pensar en cosas que uno no logra controlar. Pero es aún más difícil ver como el amor desaparece en un mar de dudas, como una mala comunicación puede destruir una relación.

Battousai por su lado también pensaba en su futuro con Tomoe pero no estaba seguro de que pasaría con ellos. Muchas veces la veía mirar por la ventana suspirando melancólicamente como si no fuera feliz a su lado. Él la amaba pero su trabajo ponía a prueba su amor constantemente. Pero también estaba constantemente reevaluando su trabajo de su asesino, las culpas lo comenzaban a atormentar más seguido y era consciente de que el rumbo que estaba tomando su vida no era el mejor. Si algún día tenía un hijo no sabía si sería capaz de cargarlo con sus manos manchadas por la sangre y un pasado oscuro. Pero se repetía constantemente como un método para justificar sus actos que él lo hacía por sus herederos, en nombre de un futuro igualitario y digno para ellos. Lo hacía por un mundo menos corrupto; lo hacía por un futuro mejor.

Por otro lado en la vida de Akira y Kaoru las cosas no podrían estar mejor. Su relación cada vez se volvía más estrecha y en lugar de pasar tardes enteras juntos, era todo el día. Desde el amanecer donde la kendoka le enseñaba el estilo Kamiya Kashin mientras que el joven le mostraba movimientos para mejorar su velocidad y agilidad.

Las habilidades culinarias de Kaoru habían mejorado gracias a la ayuda de Tae, quien al percatarse de la entrada de Kiyosato en la vida de la niña se dio cuenta de la necesidad de enseñarle a ser una dueña de casa pero sin perder su esencia de mujer libre e independiente. A Kaoru no le gustaba depender de nadie y odiaba esa sociedad que constantemente la criticaba por tener 13 años y no estar casada o al menos con un prometido. Esa sociedad que la juzgaba por practicar Kendo y no preocuparse exhaustivamente de las labores del hogar, esa sociedad que no la dejaba ser feliz a su manera.

Pero con Akira las cosas eran distintas, se sentía querida y necesitaba pero no forzada a ser alguien que no quería. Se trataban como iguales, iban a nadar, hacían picnics o simplemente salían a caminar. Se habían vuelto muy cercanos y grandes amigos. Se querían mucho y sin saberlo realmente ambos conformaban una parte esencial de la vida del otro.

El espadachin de ojos negros muchas veces se preguntaba que sería de su vida si ella desapareciera de la noche a la mañana, si no la viera nunca más como paso con Tomoe y se dio cuenta que no podría soportar un golpe similar nuevamente, estaba demasiado encariñado con esa niña de ojos azules que sin saberlo había logrado sanar las heridas de su corazón aunque la elegante joven de ojos negros no hubiera desaparecido totalmente de su vida. Se dio cuenta de que por ella, por su paz y su felicidad sería capaz de abandonar las peleas. Notaba la preocupación en los ojos de la niña cada vez que llegaba a su casa lesionado en busca de cariño y protección. No le gustaba hacerla sufrir.

Aunque otras veces se preguntaba que pasaría si tuviera la oportunidad de que Tomoe volviera a su vida, esos momentos lo hacían dudar pero sabía que era algo imposible. Ella ya había elegido su destino y esperaba que fuera feliz; él por su lado sabía que nunca podría borrarla de su corazón pero no debía llorar sobre la leche derramada. Si quería seguir adelante lo primero que tenía que hacer era presentar a Kaoru a sus padres para ver si la aceptaban como su esposa; si ellos estaban de acuerdo le pediría matrimonio.

Fue por eso que antes de enviarles una carta le preguntaría a la kendoka. Ese día Kaoru estaba finalizando su entrenamiento cuando Akira entró de sorpresa,

Akira: hola Kaoru-chan, te interrumpo?

Kaoru se sobresalta un poco: Akira-kun! Me asustaste, no no te preocupes ya termine, sucede algo?

Akira: nada importante, sólo que quería invitar a mis padres a pasar una temporada en Kioto y quería saber si no te molestaría conocerlos.

Por segunda vez en un pequeño lapsus de tiempo Akira sorprendió a la joven de penetrantes ojos azules, que con una sonrisa en la cara no dudo en responder: por supuesto que no, me daría mucho gusto conocerlos.

Fue así como termino mandando una carta a Tokio, el ansiado encuentro se daría en 2 semanas más lo que tenía excesivamente nerviosa a la kendoka que nunca había tenido que enfrentar una situación como esa. Aunque no entendía el motivo de su nerviosismo, si eran amigos o no? Ella conocía a los padres de sus amigas cuando era pequeña; pero esto era distinto, más íntimo y al parecer más importante.

A Kiyosato le daba risa ver a la kendoka correr de un lado para otro en un intento de tener el dojo impecable para la llegada de sus padres, él sabía que las labores del hogar no eran algo que la entusiasmaba mucho y por ende valoraba el gesto al mismo tiempo que tuvo la delicadeza de recompensárselo. Por lo que le pidió ayuda a Tae.

Akira: Tae-san necesito pedirle un favor si es que no es mucha la molestia

Tae: se trata sobre Kaoru no? Si es así encantada

Akira: si (sonrojado), quería pedirle si la podía llevar a comprar un kimono para la visita de mis padres. Sé que ha trabajado mucho los últimos días y se lo merece, aparte deseo que se vea hermosa.

Tae rió por lo bajo y le regaló una hermosa sonrisa: no te preocupes, yo haré que Kao-chan luzca como una princesa..

Fue así como más tarde ese día Tae llevo a Kaoru de compras y le dijo que no se preocupará por el precio, que era un regalo. Fue así como vieron telas de distintos colores hasta encontrar el indicado. Al día siguiente los padres de Akira llegaron a Kioto y mientras él iba a buscar a sus padres ella se preparaba para recibirlos.

Kaoru: Tae estás segura que me veo bien?

Tae: Kaoru-chan te ves preciosa, te lo aseguro y tu sabes que no me gusta mentir. A Akira-san se le caerá la mandíbula cuando te vea.

Kaoru: espero no olvidar nada, me pone nerviosa la ceremonia del té

Tae: lo has practicado al menos 2 veces todos los días, recuerda que son como los movimientos que aprendías con tu padre practicando el kendo. Confía en ti, todo saldrá muy bien

Kaoru sonrió ante los comentarios de su amiga y suspiró por última vez cuando escucho la puerta abrirse. La joven se miró al espejo y salió sonriendo tranquila, esperando que todo saliera bien. Fue caminando lentamente hacía el salón y espero unos segundos hasta que los vio entrar. Akira quedo asombrado con la belleza de la niña, traía un kimono color crema y unas flores doradas en las mangas y en la parte de abajo, un obi de color azul marino y su pelo tomado en un moño simple mientras algunos mechones caían en su rostro. Su maquillaje era muy sutil y sus labios rosados. Una sonrisa adornaba su rostro. Ella hizo una leve reverencia que fue correspondida por los 2 adultos. Su madre Sakura era una mujer elegante, delgada y alta; de ojos verdes, piel amarillenta y pelo negro. Una sonrisa calida adornaba su rostro. Mientras que su padre Akira era un hombre alto, robusto y con una miraba más bien severa pero no por eso desagradable. De ojos negros y pelo castaño oscuro.

La ceremonia del té fue precedida por Kaoru que la realizo la perfección, con movimientos lentos y delicados como si la hubiera practicado durante toda su vida, los realizaba con una naturalidad impresionante,lo que dejo muy complacida a la familia Kiyosato. La conversación fue amena y tranquila mientras que Akira se daba cuenta de que ella podía ser la mujer con la que podría compartir el resto de su vida sin problemas. Apretó fuertemente la cajita que tenia dentro de su obi, estaba decidido a llevar su relación a otro nivel.

Al atardecer Akira fue a dejar a sus padres a su casa acompañado de la pelegrina y luego le pidió que la acompañará a dar un paseo. Ella acepto dichosa y terminaron en un pequeño puente donde las luciérnagas iluminaban el lugar. El joven estaba nervioso pero sabía que ya no había vuelta atrás.

Akira: Kaoru-chan, yo .. yo… yo.. tengo que decirte que te quiero mucho y encontré en ti una mujer increíble. hacía mucho tiempo que no me sentía así, no desde que perdí a Tomoe; y me di cuenta de que no puedo ni quiero vivir sin ti.

Kaoru lo miraba atónita al ver que el samurái sacaba una pequeña caja de terciopelo de su manga y se arrodillaba.

Akira: Kaoru, tu aceptarías ser mi esposa?

Kaoru: o.O Akira-kun, tu sabes que yo te adoro pero no estoy segura de poder aceptar, al menos no por ahora. Te molestaría si lo pienso un poco y te respondo mañana?

Akira asintió un poco decepcionado pero no tenía más opción que respetar su decisión, sonrió tristemente y la fue a dejar a su casa. Esa noche Kaoru se durmió sin saber que hacer. A la mañana siguiente fue a visitar a la única persona que sabía que la podría ayudar, el doctor Genzai.

Kaoru (tocando la puerta del consultorio): doctor Genzai? Soy Kaoru, puedo pasar?

Genzai: adelante pequeña, justo me había desocupado. Takeshi acompaña a la señora Matsumoto a la salida por favor. Quieres un té?

Kaoru: no gracias, pero necesito su ayuda. Resulta que Akira-kun me pidió matrimonio anoche pero no estoy segura de aceptar. Yo no lo amo y yo sé que él sigue enamorado de Yukishiro-san.

Genzai (suspirando): pequeña yo sé que no es una decisión sencilla, pero tu lo quieres?

Kaoru: si por supuesto y tenemos una excelente relación.

Genzai: yo encuentro que a pesar de que aún eres joven deberías aceptar su propuesta. Kiyosato-san es una gran persona y te puede entregar la estabilidad que en estos tiempos de guerra es muy difícil de encontrar. Aparte que tu lo quieres y él se nota que te adora. Yo sé que con el tiempo lograran formar una hermosa familia y ser felices juntos.

La joven quedo en silencio unos minutos pero se dio cuenta de que el doctor tenía razón. Akira era un gran hombre y lo pasaba muy bien a su lado, además que la aceptaba tal y como era ella. Se acerco y abrazo con ternura al doctor Genzai para luego despedirse. Salió corriendo a la casa de los Kiyosato.

Kaoru: Buenos días Sakura dono, se encuentra Akira-kun en casa?

Sakura: buenos días Kaoru, él se encuentra en el salón de entrenamientos, adelante por la fondo a la derecha

Kaoru: gracias, y salió en la dirección indicada.

Lo encontró bastante concentrado en sus movimientos

Kaoru: Akira-kun?

El joven se dio vuelta para encontrarse con la joven que le regalaba una hermosa sonrisa.

Kaoru: pensé sobre tu proposición y yo acepto ser tu esposa si aún quieres casarte conmigo.

Akira la atrapo entre sus brazos y la abrazó tiernamente mientras le daba pequeños besos en su cara. Por supuesto que me quiero casar contigo, Kao-chan. Me haces es hombre más feliz del mundo.

Lo que ellos no sabían era que estaban siendo espiados por unos fríos ojos azules ¿quién será xd? El resto de la noche paso tranquila mientras celebraban el compromiso junto con Tae y el doctor Genzai en el Akabeko.

MIENTRAS TANTO EN EL ESCONDITE DE LOS ISHIN SHISHI

Battousai estaba en un salón acompañado a un hombre que se ocultaba entre las sombras mientras ambos bebían sake. El joven ninja toco la puerta

Hombre misterioso: Shinomori, has llegado temprano, por favor pasa; tienes alguna novedad?

Aoshi: permiso jefe, le tengo buenas noticias. He encontrado los zafiros.

El hombre misterioso escupió su sake mientras Battousai abría sus ojos impresionado. Llevaban 3 años buscando.

Aoshi: si estaba espiando en el dojo Kiyosato y la encontré tomando sake con ellos. Al parecer estaba celebrando su compromiso con el hijo único de la familia.

Hombre misterioso: así que Zafiros es la prometida de uno de nuestros mayores enemigos, Battousai tu sabes que hacer. Lo único que te pido es que la mantengas viva, al menos hasta que llegue con notros. Yo veré que hacer con ella.

Battousai asintió con la cabeza, nunca pensó que se volvería a cruzar con ese hombre y menos en tales circunstancias. Esa noche llego tranquilo y feliz a su casa; sería una misión bastante interesante. Abrió la puerta de su casa para encontrase con una Tomoe sonriente que lo recibía en la entrada. La saludo dándole un pequeño beso en los labios

Tomoe: anata, haz llegado temprano hoy. La cena está servida.

Battousai: gracias koishi, ha sido un buen día. Hemos encontrado a Zafiro.

Tomoe: esa misteriosa mujer que llevaban años buscando?

Battousai: así es, Shinomori la encontró hoy, y adivina es la prometida de Kiyosato

Tomoe: prometida?( El vaso de sake que se estaba sirviendo se le cayó de las manos y sus ojos se humedecieron.)

Esa reacción no paso desapercibida para el asesino, de hecho le molestó bastante.

Battousai: si su prometida, (tomaba a su esposa firmemente del mentón), es que acaso te importa? (Obligándola a mirarlo a la cara.)

Tomoe negó con la cabeza mientras cerraba los ojos con fuerza. Él por su parte comenzó a morder su cuello con pasión mientras dejaba pequeñas marcas rojas en su cuello.

Battousai: tu eres mía Tomoe, mía y de nadie más nunca lo olvides Tomoe-chan ( le susurró al oído con una voz bastante tétrica para volver a besarla en los labios mientras le quitaba el obi que sostenía su kimono. Pero la mente de Tomoe estaba perdida en la tristeza de pensar que Akira finalmente se había olvidado de ella, una pequeña lágrima solitaria recorrió su mejilla.

EN LA VIDA DE KAORU

Ha decir verdad la vida de Kaoru no había cambiado mucho desde su compromiso con Akira, salvo que un hermoso anillo de zafiros con oro blanco adornaba su dedo y era envidiada por muchas mujeres que conocían a su futuro marido pero sobre todo su fortuna. Muchos decían que había aceptado por interés pero estaba acostumbrada a no hacerle caso a los comentarios mal intencionados de la gente.

Esa noche se había quedado sola ya que Akira había tenido que realizar una misión a las afueras de la ciudad, Tae estaba bastante ocupada ya que había sido contratada para realizar un banquete para un matrimonio y el doctor Genzai había recibido una visita de emergencia de una mujer que había llegado desesperada suplicándole que la ayudara con su hijo. La verdad es que no le molestaba la soledad, estaba acostumbrada a ella.

Mientras tanto unos ojos ambar observaban cada uno de sus movimientos. La verdad es que Kiyosato tenía muy buen gusto, primero Tomoe y luego Zafiros. Era una mujer muy hermosa, frágil y de fácil sonrisa. De piel lozana, pelo negro azulado pero lo que más le impactaba eran sus enormes ojos azules, Shinomori no exageraba esa mujer era una diosa.

Cuando Kaoru salió del baño, Battousai se acerco y la atrapo por la espalda lo que tomo por sorpresa a la joven que gritaba con todas sus fuerzas caer desmayada en brazos del asesino quien la durmió con un paño con cloroformo. No estaba seguro de avisarle inmediatamente a su jefe de su captura, tenía el presentimiento de que ella podría cambiar su vida.

Y? =) Qué les pareció? :D mejor que el anterior? xD

Nos vemos en el próximo capítulo, BUBU 30