Hola cómo están? Gracias por sus comentarios. Espero perdonen mi tardanza para los que me siguen y no, estaba terminando mi fic de Naruto. Ahora ya solo tengo tres fics a mi cargo.

Bueno los quiero y espero les guste el capítulo.

Harry Potter, es propiedad de su autor.

****************************Regresa a Mi******************************

Pov. Hermione.

Estaba muy enfadada, quería cruciar a alguien hasta que me rogara clemencia. Ese tal Peter, me las pagaría.

Llegué al Mundo Mágico, y sonreí con nostalgia, al recordar mis años anteriores aquí. Todo parecía igual.

Pero ya no lo era para mi, me olvidé de la nostalgia y más recuerdos y me centré en ir rápido al encuentro de Scorpius.

Ahora mismo ese desgraciado le decía de groserías y lo empujaba dentro de un armario...

- Tranquila Mionie, ya estamos por llegar- dijo Viktor.

Estaba azorada, apurada y angustiada. Mi bebé, estaba siendo maltratado por un imbécil.

No me importaba las miradas, ni la atención que atraía sobre mi y por lo que seguramente harían noticias. Mi vestimenta no era la adecuada, pero en ese mismo instante no me importaba.

Llegamos a las chimeneas del Ministerio, y tomé rumbo para ir a buscar a mi Scorpius.

Al llegar a los terrenos del Jardín de Infantes, caminé lo más rápido posible, con los tacones que traía.

Entramos y una joven bruja, que se encargaba de la recepción, me miró de arriba a abajo, luego sonrió a Viktor con adoración y yo puse los ojos en blanco.

- Disculpe, vengo por Scorpius Malfoy- ella me miró fijamente y me reconoció.

- Srta. Granger, es un honor verla. Mi nombre es Lisa Hunts y estoy muy agradecida porque usted salvó a mi padre- le sonreí.

-No hay nada que agradecer- ella sonrió-. Por favor ¿podrías ir por mi hijo?- asintió.

-En un momento, si gusta puede leer algún periódico o revista de su interés- ella se fue rápidamente y yo empecé a caminar de un lado a otro, la tristeza de mi hijo me embargaba. No pude evitar llorar, necesitaba abrazarlo.

Parecía un León enjaulado y Viktor, estaba preocupado. En una de mis idas y venidas por la recepción, vi un ejemplar de Corazón de Bruja.

La foto de portada, me dejó helada.

Corazón de Bruja

Edición: 2313

La Nueva Pareja de Draco Malfoy

A punto de cumplirse los tres años, luego de la anulación de la Ley de Matrimonios, nuestro hermoso rubio, por fin tiene nueva pareja y no es nada más ni nada menos que la bellísima Astoria Greengrass, un linda y educada sangre pura.

Como bien se sabe, Draco Malfoy, lleva tres años divorciado de Hermione Granger, la madre del hermoso Scorpius.

De la heroína de guerra, no se sabe mucho, solo se sabe que vive aún en la residencia que poseen los Malfoy en el mundo muggle. Y también que no le interesa nada del mundo mágico, tanto así que ni las invitaciones a los banquetes y bailes acepta. Esperemos que para el gran Banquete en Honor a los Héroes de Guerra que será ésta noche en el Ministerio de Magia.

Pero por lo menos nuestro guapísimo rubio, tiene por fin una mujer que vale la pena a su lado.

Lavender Brown.

Sentí que mi mundo se desmoronaba, me giré y vi a Viktor y él me abrazó. Me sentía ultrajada, usada, pero sobre todo me sentía dolida.

Draco me había mentido todo este tiempo y me dejé tratar así de mal cuando ni siquiera estaba casada.

Tres años divorciada.

¡Por Merlín!

Y tras eso ya tenía pareja.

Esto lo tenía que comprobar ésta noche. Pero pasara lo que pasara, todo había acabado.

Viktor, me hizo sentarme y me abrazó.

Por un momento, me olvidé de la noticia, al ver lo que mi hijo padecía.

Me paré como un resorte y corrí por los pasillos de el Jardín. Cuando llegué, efectivamente, allí estaba mi hijo y ese maestro hijo de puta le hablaba de tal manera, que hasta Lisa, estaba horrorizada.

- ¿Se puede saber qué rayos hace? - halé a ese hombre y me le quedé mirando con ganas de matarlo-.¡Estoy esperando!- gruñí.

- Srta. Granger- sonrió radiante.

¡Qué asco!

- ¡Lisa!-ella se acercó.

- Dígame.

- ¿Está la directora?- ella asintió.

En menos de cinco minutos, estábamos la directora, el maldito ese que según él, era profesor y yo en la dirección.

-Después de lo que le acabo de mostrar espero tomen alguna medida y también con el hijo de Snape.- la directora asintió.

- No se preocupe, lamento mucho lo que sucedió y le aseguro que no se quedará así- el maestrito, estaba pálido. Pero sentía tanta frustración.

- Eso espero, o si no olvídese que tiene Jardín- me giré me iba, cuando un ataque de rabia me poseyó y me regresé.

A ese maestro, le crucé la cara de un sólo golpe que me hizo sentir mejor.-Me voy a encargar, de que no consigas un trabajo más en Londres. Menuda porquería.

*************Horas Después************

Estaba con Scorpius, acostados, en el jardín de la casa. Había conjurado una cama y luego de un baño en la piscina, comer mucho helado y jugar un rato, él dormía su siesta.

Ya había tomado la decisión, de mudarme. Todo estaba listo. Lo haría esta misma noche. Y vendría a ver a Scorpius a diario.

Ya no podía seguir con Draco, por cinco años, me había dejado pisotear y me había perdido a mi misma por el simple hecho de lograr que me perdonara.

Pero a él no le importaba. Me lastimó sin importarle lo que yo sintiera. Pero ya se había acabado.

Tenía mi apartamento en el mundo mágico.

Miré a ese hermoso niño que yacía a mi lado y besé su naricita. En ese instante, llegó Narcissa corriendo.

- Draco te espera, está enfadado.

Asentí y con cuidado me puse de pie. Caminé hasta nuestra habitación y allí estaba él. Enfadado, pero a mi no me importó.

- ¿ Qué quieres? - en dos zancadas, me tomó del brazo y me pegó a su cuerpo.

-¿Qué mierda hacías con Viktor Krum?- me solté y lo empujé.

- Es mi ginecólogo- se puso más furioso si era posible y me tomó por la mandíbula.

-Ginecólogo- repitió y se abalanzó a mis labios con un beso brusco en el cual me lastimó. Cuando logré apartarlo, me di cuenta de que estaba sangrando-No lo vas a volver a ver- no pude evitar mirarlo con rencor.

- Si lo haré y no me lo impedirás- frunció el ceño y me iba a tomar del brazo, cuando me solté me voy, Scorpius no tardará en despertar.

Lo miré bien y me percaté de una mancha de labial, en su camisa y no era por mi. Negué con la cabeza y me marché.

*****************En el Banquete***************

Me había arreglado para la ocasión y me sentía muy bien. Mi vestido era rojo vino, que se aferraba a cada curva de mi cuerpo como una segunda piel. Era largo y sin mangas, con una abertura desde la mitad de mi muslo. Me sentía imponente y fuerte.

Sexy.

Cuando entré en el salón del Ministerio en donde se realizaría la celebración, todos se voltearon a verme. Estaban asombrados.

Entre ellos estaba Draco, y con él, estaba su nueva pareja.

Astoria Greengrass.

Nuestras miradas se encontraron y él empalideció.

Bajé lentamente las escaleras y me encaminé hasta ambos.

Con mi sonrisa más falsa me acerqué a su oído y susurré:

-Se acabó.

Gracias por leerme. Felicidades Samaria Reed por tu graduación.

Bueno yo me gradúo mañana y me gustaría que me dejaran comentarios. Por fin se acabó la escuela! Yupi!

Besos.