Hyohyohyo~
Al fin salió el capitulo y no es por echarle la culpa a alguien pero la (censurado) de mi inspiración le pareció divertido jugarme una broma, mientras que me mandaba ideas al azar por el día me daba ideas para este fic exclusivamente por la noche (escuchando cierto tipo de música que me canse de adivinar) ejemplo ahora es la 1:07 am en mi país y tengo un sueño que me esta matando.
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A enigma223, Himeno Sakura Hamasaki, pizza n0n, Gore-chan, Aiko Yukari, xNereikax, animeangel98, catunacaty, neko-lavi-95 y a todos los que leen y no comentan, se que hay quienes lo hacen. *hace una reverencia* Hontoni Arigatou Godaimasu
Si no fuera por que hay quienes esperan con ansias por más, créanme que lo hubiera dejado en el primer capitulo.
Y ahora... (Redoble marcial de tambores) a responder comentarios:
enigma223, Himeno Sakura Hamasaki, animeangel98: aquí lo tienen recién salidito de mi mente espero que lo disfruten.
pizza n0n: ¬¬# a veces desearía mi inspiración fuese de las que se van y se pierden, así no me jugaría tantas bromas, ni conspiraría en mi contra, gracias, aunque hago todo lo posible para escribir capítulos mas largos.
Gore-chan: Pronto tendrás que esperar mucho menos de lo que crees, en el capitulo anterior se me olvido poner otra razón mas por la cual hice un OC, y esa es por que quería que abreviaran su nombre a Yoshi.
Aiko Yukari: bueno... para que ambos aparezcan hay que esperar un poco más.
XNereikax: podría dejarlo en una esquina (es mas me pareció buena la idea) pero eso no seria divertido.
Catunacaty: ¿Que será?, bueno... realmente ya creo que se lo imaginan.
neko-lavi-95: bueno... este fic va a ser de aventura, así que lo máximo que llegaran será a tener una relación como hermanos (?).
No lo he conseguido pero pronto... pronto BUAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA pero, por ahora Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, excepto Yoshimure, el si es mío.
2- Yume
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El viaje había sido agotador, para Iemitsu era algo que no podía explicar pero siempre que hacia largos viajes se drenaban completamente sus energías, el a penas llego fue a su cuarto con Tsuna, que al parecer había heredado ese mismo rasgo, por que el menor se frotaba los ojos visiblemente cansado (a pesar de haber pasado casi todo el viaje durmiendo), intentando espantar el sueño, solo le faltaba el osito de peluche y que estuviera en pijama fue lo que Iemitsu pensó para completar el adorable cuadro.
Sin mucha ceremonia ambos se acostaron en la lujosa cama King size y se dejaron llevar por los brazos de Morfeo.
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Se encontró en una oscuridad absoluta, tan negra y absorbente que no podía ver mas allá de su nariz, una vocecilla muy conocida le advirtió sobre peligro, intento moverse sin mucho éxito, y un molesto sonido brotó del silencio, voces susurraban en la oscuridad, venían de todos lados y no cesaban, cada vez mas fuerte los susurros pasaron a gritos, gritos terroríficos de odio y de ruego, por más que intentara taparse los oídos su cuerpo no le respondía, los gritos lo desgarraban y aunque no los entendía no pudo el evitar ser abrumado por ellos, lloraba o eso creía puesto que de sus ojos no salió ni una lagrima ni de su boca ningún lamento.
-Non é il tempo ancora- (Aun no es el momento) Una voz profunda y autoritaria resonó en aquel mar de lamentos y maldiciones.
Algo cálido se poso en su hombro y se extendió por todo su cuerpo y se pudo mover, se abrazo a si mismo con desesperación, aun asustado levanto la vista desde el lugar donde sintió la calidez y aunque la oscuridad no le dejo ver lo que lo sostenía supo que no le haría daño, de ese punto al cual no le quito la mirada una llama naranja surgió, y con su luz aclaro la oscuridad y callo a todas las voces.
Ahora podía ver, estaba sentado en medio de un cielo nocturno iluminado por un cielo estrellado y volvió su mirada para ver a la persona que le había salvado, este tenia la mirada fija en el, era un hombre joven europeo, rubio, con un traje formal negro, capa negra y guantes negros con una "I" y una escritura que no entendía en los dorsos, el hombre se parecía mucho a el y a su hermano los únicos detalles era su rubia cabellera y esos intensos ojos naranjas que parecían atravesarlo.
-Tsuna!- Escucho la voz de su padre, sonaba angustiado y justo en es momento todo su entorno empezó a resquebrajarse.
El hombre se arrodillo a la altura del infante y poso su mano en la frente del menor de nuevo una calidez lo invadió.
-Ci vediamo presto la mia giovane erede- (Hasta pronto mi joven heredero) Y aunque no entendió lo que le dijo aquel hombre sintió que no era la ultima vez que lo vería.
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Se despertó alarmado por los desesperados gritos de su hijo, al parecer estaba teniendo una pesadilla, ya mas tranquilo de ver que no era un ataque sorpresa de un sicario contratado por una familia enemiga para asesinarlo se acerco un poco a donde estaba temblando su hijo, lo sacudió y repitió varias veces su nombre sin tener éxito alguno, esto le empezaba a preocupar, siguió sacudiendo a Tsuna esta vez con mas fuerza llamándolo por su nombre, esto se repitió unos minutos hasta que Tsuna parecía calmarse en el sueño, tan centrado estaba en despertar a su hijo de la horrible pesadilla que no escucho los insistentes golpes en la puerta.
-Tou… chan?-Balbuceo el niño mas dormido que despierto
-descuida tu papa esta aquí-Susurro de forma paternal para luego tararear una nana para que se volviera a hundir en un profundo sueño, ahora no le parecía extraño que tanto su esposa como su hijo mayor lo sobreprotegieran tanto, el también comenzaba a hacerlo, pero descarto cualquier pensamiento de su mente el también tenia mucho sueño.
Afuera estaba el Noveno Vongola acompañado de Ganauche III y Coyote Nougat, dos de sus guardianes; tocando con insistencia la puerta, por supuesto que no era extrañarse que nadie haya respondido, después de todo el asesor externo de Vongola se le conocía por tener un sueño pesado después de largos viajes, pero esta vez era diferente, era el niño quien gritaba, y podría ser por que (y realmente esperaban que no) un asesino que se había colado en la habitación.
El pánico se apodero de ellos cuando el llanto ceso, si era un asesino debió haber huido al primer momento de ser descubierto y dejar al niño con vida, pero y ¿si el niño era el objetivo?, palidecieron ante esa posibilidad y sin miramientos echaron abajo la puerta con un gran estruendo.
La oscuridad del cuarto los cegó de momento, pero cuando sus ojos se acostumbraron se sintieron idiotas al ver la escena.
Tanto padre e hijo dormían como troncos completamente ajenos a el hecho de que tumbaron una gruesa puerta de roble haciendo ruido suficiente como para despertar a toda la mansión; definitivo de tal palo tal astilla.
A la mañana siguiente después de ser despertado por el suave canto de las aves que estaban descansando en el árbol justo afuera de su ventana, Iemitsu lo primero que noto fue la puerta de su cuarto en el suelo, con signos de haber sido derribada de una manera poco amable, y cubriendo el espacio donde debería estar estaba colgada una gruesa manta blanca para mantener la privacidad.
Realmente no recordaba que nada importante sucediese en la fecha de ayer para causar una fiesta tan salvaje como para estar derrumbando puertas, y por esta vez agradeció tener un sueño pesado (sin embargo. solo cuando hacia viajes largos) y que su hijo haya heredado esta característica de el, después de todo necesitaba estar descansado para presentárselo al noveno y además de que tuvo esa pesadilla (otra vez) y esperaba que no le haya restado tiempo de descanso.
Las pesadillas en su hijo menor no eran raras, es mas era mucho mas raro que no las tuviera en especial cuando dormía solo, dio un vistazo al pequeño Tsuna que dormía en una posición horrible, (casi y solo casi se sentía culpable de que heredara ese aspecto suyo); lo que le extrañaba en esta ocasión que aun estando durmiendo con el tuviera una pesadilla y al parecer una bastante mala.
Le resto importancia, era muy temprano para preocuparse de aquello, por ahora solo iba a preocuparse de dejar a Tsuna presentable para el noveno, aunque no estaba en la obligación, decidió mostrar respeto hacia el Capo de su familia.
Tardo un poco para despertar, bañar y vestir a su hijo que aun estaba somnoliento cuando termino se lo llevo en sus brazos para dirigirse a la cocina y pedir algo de desayunar antes de su reunión, en el camino se encontró con Coyote, este tenia la ropa desaliñada algo despeinado y con un par de enormes bolsas negras bajo sus ojos le lanzo una mirada asesina para luego continuar su camino mientras murmuraba algo sobre tener el sueño pesado.
En cualquier otra ocasión esto le hubiera preocupado pero estaba consiente de que hubo una fiesta la noche anterior (que por mas que intentase no podía recordar que se celebraba ese día) y el siempre se quedaba tomando con Coyote, Visconti y Ganauche, lo mas probable tenían pensado invitarlo pero no pudieron hacer nada con su sueño pesado.
Habiendo encontrado una respuesta, continuo su camino a la cocina, que suerte que los cocineros de la mansión conocían la gastronomía de de varios rincones del planeta, porque aun era muy pronto para acostumbrar a Tsuna a la comida italiana.
El desayuno fue silencioso Tsuna ya estaba completamente despierto, su papa estaba muy tranquilo, no tenia esa expresión cómica como era común en el y aunque le moleste un poco a su hermano, el se reía con las payasadas de su padre a la hora del desayuno, comiendo la comida de su mama en su casa, junto a Yoshi hablándole de sus "aventuras".
Se le aguaron los ojos y empezaba a sorber por la nariz, no iba a poder verlos en mucho tiempo, una mano se poso en su pequeño hombro, era su padre que compartió una mirada comprensiva, no lo había notado caminar de la silla que estaba en frente hasta llegar a su espalda, a través de una exageradamente larga mesa.
-No te pongas triste, ya veras que nos divertiremos- Intento animar su padre no logrando mucho, este le extendió un pañuelo, el cual tomo tímidamente y se seco la cara. –Mejor, ven acompáñame vamos a ver a alguien- esta vez le extendió la mano para que la tomara, la tomo sin dudar y con una curiosidad renovada, ¿a quien le quería mostrar su papá? Era divertido descubrir cosas de su padre.
Por fin estaba a una puerta de reunirse con el noveno, aunque pensó el posponer la reunión, en el camino se encontró a Ganauche y al parecer también estuvo en la fiesta, todo desaliñado y con esas ojeras, también me miro con intención asesina y murmuro algo inentendible, ya dos guardianes pronostica que también el noveno podría estar en un estado parecido, con timidez toco la puerta, fue respondido por un seco "adelante", entro lentamente para observar frente a el a la imponente figura del noveno sentado en su trono, se arrodillo y arrodillo a Tsuna como tradición y muestra de respeto.
-Sabes que no es necesario que hagas esto Iemitsu después de todo eres un gran amigo y tu hijo es como un nieto para mi- Regaño el noveno a modo de sermón cuando termino de hablar fue sorprendido por un pequeño flash castaño que se sentó en su regazo.
-Abuelito!- Exclamo con felicidad el infante al ver a su "abuelo", Timoteo estaba sorprendido pero sonrió y acaricio la cabeza de el niño, que hizo un sonido parecido a un ronroneo (?), Iemitsu vio la oportunidad para parase y observar mejor a su jefe también algo desaliñado y con notorias bolsas negras debajo de los ojos.
-¿Sabe que se celebro ayer noveno?- pegunto dejando a Timoteo con una interrogante marcada en el rostro -Yo aun no lo pillo pero fue una gran fiesta tumbaron mi puerta y todo- Continuo Iemitsu pero se arrepintió cuando sintió un instinto asesino del capo hacia el ¿Quizás no fue la pregunta adecuada? Se pregunto.
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Ahhhhh... *Bosteza abriendo la boca como un cocodrilo* espero que lo hayan disfrutado yo me voy a dormir.
oyasummi nasai~
