Llegue a la casa, ya me había dado una ducha y estaba acostada en mi cama, oyendo música en mi Ipod, it will Rain de Bruno Mars no se por que me recordaba a Edward, su comportamiento de hace unas horas era extraño, después de nuestro enfrentamiento en la biblioteca se había comportado bien, muy bien a decir verdad, acepto todo lo que le proponía para el trabajo, se veía algo angustiado creo.

Sentí unos leves toques en mi puerta, me levante y abrí, era Charlie.

-ya llegue pequeña- me sonrió e hice lo mismo.

- hola Pa, tienes hambre? Te guarde cena en el micro- el comenzó a caminar hacia su cuarto.

-si de verdad que muero de hambre, ni tiempo me dio de comer algo en Port Angeles- se quito su chaleco y lo puso sobre su cama.

-ok Papa, voy a bajar a calentártela si?- Salí y baje las escaleras, el me grito desde donde se encontraba.

-gracias Bells, eres un amor- reí y termine de bajar.

A lo que encendía el microondas, sonó el teléfono, corrí a contestarlo.

-bueno?- respondí

- Bella? Hola amor- era René, Sonreí.

- Mama, como estas? Te extraño tanto- soné llena de melancolía, de verdad la extrañaba.

-oh bebe- contesto con voz distorsionada- yo también no sabes cuanto mi vida.

- mami please, no comiences a llorar si?- le regañe dulcemente, ella rio.

-esta bien, esta bien, y cuéntame como has estado?

-todo bien mami, estoy dando lo mejor de mi para sacar las mejores notas.

-oh si? Grandioso Bells no esperaba menos de ti- se quedo en silencio por un momento. –sabes, Charlie me conto que andas buscando empleo- resople, no podía ser mas chismoso?

- si mama- en eso aparece el Rey de Roma, lo mire y levanto los brazos declarándose culpable, lo mire entrecerrando mis ojos.- si Papa eres todo un Bocón- rieron los dos al unisonó- el se sentó a comer en la mesa y yo me fui a la sala.

- y dime nena, has conseguido algo? – suspire.

-no mi, aun nada, solo dicen que me llamaran.

-veras que pronto conseguirás algo.

Comenzó a contarme todo lo que estaba haciendo en esos días, había viajado a NY y Los Angeles con Phil, tenia próximamente un torneo y ella estaba súper emocionada, hasta me invito a que fuera a uno de sus juegos. No le prometí nada ya que tenia que estudiar a esa fecha.. Y como me lo temía ya venia con el temita que faltaba.

-cariño?, y ya habrá algún chico por allí?- y aquí vamos.

-no mama, no hay ningúno, de haberlo ya lo sabrías.-le conteste rodando los ojos.

-bueno en eso tienes razón, pero me gustaría que ya me presentaras a alguien mi vida, así charlaríamos de chicos y de lo que llevan bajo sus pantalones- me puse roja de la vergüenza, mama se pasaba a veces.

-MAMAAAA!, por amor a lo divino, mejor cambiamos el tema si,-respire profundo- has sabido algo de Emmet,?

- si me llamo ayer, a ustedes no?- entonces llamaba a mama y a nosotros no?

-claro que no, sino ni pregunto, el se ha dedicado a ignorarnos será?- dije molesta

-vamos cariño, no seas así con el, tendrá una buena razón para no llamarlos no?-

-no lo se, en fin solo es que lo extraño mama.

- yo se que si mi amor, bueno cariño te tengo que dejar , seguimos hablando si?-

-esta bien mami, ya me iré a dormir ando cansada.- y se me salió un bostezo involuntario.

-si me doi cuenta, ah por cierto Bella te enviare tu regalo el fin de semana.- regalo? Regalo de que? Oh por Dios mi cumpleaños.

-esta bien mama para que discutir.- ella rio y la sentí aplaudir.- bye mami

-bye amor.- colgamos.

Subí a mi habitación y me acosté de nuevo en la cama. No se cuando me quede dormida se fueron las horas rápido, ya el despertador sonaba insistentemente, de un manotazo lo apague. Ya era viernes por fin, hoy salía relativamente temprano.

Me levante y con los ojos cerrados fui al baño, me duche, lavando mi cabello con agua tibia como me encantaba, hoy era relativamente un día lindo, no se porque pero me sentía feliz. Cepille mis dientes y corrí a la habitación nuevamente.

Abrí mi closet, realmente necesitaba ir de compras urgente, tenia un dinerito ahorrado así que si hoy iría de compras, a Rose le va a encantar. Tome unos jeans estampados de flores, una blusa blanca que debajo solo un poquito libre mi vientre y unos tacones negros, de verdad me gustaba mi atuendo. Puse espuma en mi cabello para que quedaran risos ondulados, me maquille sencillo y baje. Seguro papa ya estaba despierto ya. Y en efecto allí estaba tomando café.

- Buen día Pa,- Charlie se quedo viéndome, yo medio me sonroje pero seguí en lo que estaba , tome también una taza de café y un panecillo-

-parece que si son buenos, para donde vamos?- reí

-a ningún sitio, que? Tu hija no se puede poner linda un día?- levante una ceja

-claro nena pero siempre estas hermosa así que- se encogió de hombros

Salimos rumbo a la universidad, llegamos rápido, me baje y al empezar a entrar sentía las miradas sobre mi, en la escalera divise a Rose, mi amiga me vio y abrió los ojos.

-Donde esta amiga Isabella, que hiciste con ella?- me rodeo viéndome y me abrazo dando brinquitos- me encanta que te hayas puesto mi regalo de hace meses- aplaudió

-si hoy me dio ganas, estas bien por lo que veo ya- comenzamos a caminar dentro

-si, si, te extrañe amiga.- nos sentamos, la clase duraba alrededor de 3 horas. Le escribí en una nota a Rose como hacíamos cuando estábamos en primaria.

* adivina amiga, tenemos una cita* se la pase ella la vio y sonrió, puse mi vista al frente aparentando que atendía la clase, luego recibí el papel nuevamente.

*Una cita? A donde me llevas? Sabes que tengo que saberlo no me llevaras donde quieras no* casi me descubren tape mi risa con mi mano.

-señorita Swan, parece que tiene algo interesante que aportar a la clase, a ver cuéntanos- la cague, si me habían descubierto. –que es lo ultimo que ha dicho el Sr. Tomas?

-no se maestra- me encogí de hombros en mi sitio.

-pues atienda la clase, y deje sus comentarios con Hale para afuera.- Rose se puso furiosa por como la llamo pero nos quedamos callada. Por fin se acabo la clase y salimos casi corriendo.

-esa mujer es una amargada- resoplo Rosalie todavía furiosa

-ya ya no le hagas caso tonta, mejor vámonos que tenemos toda la tarde para nosotras.- hale a Rosalie fuera

-para, para Bella, a donde se supone que vamos? Estas muy extraña hoy sabes?- se cruzo de brazos

-oh vamos Rose solo estoy feliz no puedo? Quieres que este triste?- hice un puchero.

-no para nada, entonces?- pregunto instándome a seguir.

-vamos de tienda?- dije con una sonrisa, pero la de Rose fue mayor

-claaaaaroooo que si, vámonos.- ahora fue ella la que me arrastro.

Nos fuimos en su auto, pusimos música alta y comenzamos a bailar y hacer locuras. Llegamos al Mall, ese nuevo que habían construido hace unos años no más. Entramos y empezamos a entrar de tienda en tienda, compramos desde ropa interior, zapatos, vestidos, y toda ropa que estuviera a la moda. Teníamos tantas bolsas que decidimos ir al auto a dejarlas ya que teníamos hambre y no habíamos comido nada aun.

La estábamos pasando realmente genial, tenia días sin sentirme así. Iba tan cargada de bolsas que al salir al estacionamiento no vi quien venia delante, choque a alguien y todas las bolsas fueron a parar al suelo. Di un gritito del susto y un chico alto se agacho a recoger las bolsas, las tuvo en tiempo record en sus manos y me miro, el chico era realmente hermoso. Ojos azules diferentes a los de Rose, los de el eran como el cielo, cabello negro, su boca era rosada, baje un poco la mirada y detalle su cuerpo, llevaba una camisa negra con jeans, por entre la camisa se divisaba un pecho hermoso, estaba babeando literalmente. Me quede muda luego al mirar sus bíceps, como se marcaban sobre la camisa.

-hello?- pasaba sus manos frente a mis ojos. Reaccione.

-oh lo siento, de verdad siento haberte chocado- estaba nerviosa, subí mis manos para que me entregara las bolsas, pero el negó. Levante una ceja.

-creo que debería ayudarte, son demasiadas.- rio, su risa era contagiosa así que también reí.

-Bella, que paso?- Rose venia ya con las manos vacías y se quedo detallando al chico también.

-acabo de atropellar al caballero aquí.- le respondí

-mi nombre es Damon, Damon Salvatore, mucho gusto ambas.-nos quedamos mirándolo- les daría la mano pero ya ven- miro las bolsas y nos reímos nuevamente

-podrías ayudarnos a llevarlas al auto?- le pregunto Rose coqueta.

-claro eso le dije a Bella cierto?- me miro y me sonroje.

-Si, si Bella Swan. Y mi rubia amiga es Rosalie Hale.

Comenzamos a caminar hacia el coche, el amablemente guardo las bolsas y cerro el baúl..

-eso es todo chicas.- Damon tenia algo como sensual en el, era pícaro, tan natural.

-gracias Damon- le sonreí de vuelta.- nos vemos- Rose y yo dimos vuelta para regresar al centro comercial pero el me alcanzo por el codo y me detuvo-

- este, perdonen mi atrevimiento pero puedo acompañarlas? Veo que van de vuelta al Mall.- metió sus manos en sus bolsillos. Rose me codeo para que respondiera.

-Claro que si Damon vamos- esta vez respondió Rose. Caminamos dentro. Llegamos al área de comida y nos sentamos.

-que Quieres Bells?- saque mi tarjeta de debito en la que tenia mi poco dinero ahorrado y se la pase.

-acuérdate que yo invitaba hoy no?- pero Damon me la quito de las manos y negó con la cabeza.

-no, al contrario por dejarme estar con ustedes un rato yo pago,- me la devolvió y pregunto- que quieren chicas?- yo pedí unos raviolis de queso, Rose se intereso por una Ensalada Cesar. El se puso de pie y camino hacia un sitio italiano que había.

Rose y yo nos miramos y estallamos en carcajadas

-wow Bellis, veo que esta vez la que anda dejando babeando a los hombres eres tu hoy, viste como te ve?- asentí media sonrojada.

-de verdad que estoy sorprendida, lo viste que bueno esta?- miramos las dos detallándolo.

-cierra la boca nena, estas peor.- le guiñe un ojo

Al poco rato Damon venia con nuestra comida, ayudado por otro chico, me extrañe puesto que pensaba que solo éramos nosotros.

-Chicas, aquí esta su almuerzo.-puso la comida sobre la mesa y el otro chico también.- disculpen este es mi hermano Stefan, no les molesta que nos acompañe verdad?- el aludido sonrió apenado y nos tendió la mano a Rose y a mi.

La pasamos excelentes, nos quedamos hasta las 8 de la noche allí entre risas y cuentos, estos dos hermanos eran todo un caso, al final decidí que era hora de marcharnos ya que papa no sabia que andaba fuera. Intercambiamos teléfonos y quedamos que nos volveríamos a juntar un día, ellos eran nuevos en el pueblo.

Rose me llevo a casa, al dejarme pidió ir al baño, nos bajamos y me ayudo con mis bolsas. La casa estaba extrañamente oscura, al abrir encendí la luz y lo que vi me dejo pasmada en mi sitio. Allí con una hermosa sonrisa y con los brazos abiertos estaba mi hermano, mi oso estaba en casa.

-sorpresa pequeña- susurro con una sonrisita en sus labios, solté las bolsas que llevaba en la mano y corrí a sus brazos, este me atrapo en el aire y me abrazo fuertemente, comencé a llorar de pura felicidad y el me arrullo como cuando era pequeña.

Pero al instante de sentir toda esa alegría me dio rabia, porque no aviso? Porque no llamo? Levante mi cabeza y aun llorando comencé a darle golpes en el pecho que estoy segura que con su enorme pecho bien formado ni sentía.

-porque no avisaste idiota, te odio, te odio- estaba histérica.

-pequeña, chiquita cálmate si, quería sorprenderte- decía Emmet rodeándome nuevamente con sus brazos tratando que dejara de golpearlo, rodee sus brazos también y lo abrace.- te amo hermanita lo sabes no?- asentí en silencio hasta que un ruido me hizo acordarme que Rose estaba aquí, voltee y la vi allí, estaba en shock, sumamente sonrojada.

-oh lo siento Rose- me separe de Emmet y fui a ayudarla con mis compras, el también fue a ayudar pero igual seguía rígida. –Rose? Estas bien?- la moví un poco, pero ella solo miraba fijamente a… claro eso era a Emmet que veía así.- tranquila- le susurre para que solo ella me escuchara- es solo mi hermano. Reacciono aclarándose moviendo su cabeza.

- Hola Rose?- en vez de afirmarlo sonó como pregunta.

-Ho-hola Emmet.- parecía que estaban en una burbuja mirándose fijamente. Me separe un poco, la intensidad de sus miradas me ponía algo incomoda. Subí las escaleras con parte de mis bolsas a mi cuarto, las deje sobre la cama y volví mis paso, pero me congele al escucharlos hablar.

- estas hermosa Rose- decía Emmet casi susurrando

-gra-gracias, este creo que, me voy – comenzó a dar pasos hacia la puerta y baje tras ella, ya casi cerraba la puerta de su auto y la atrape.

-te vas sin despedirte rubia enamorada?- le dije con una sonrisa, ella bufo y recostó su cabeza en el respaldar de su asiento.

-no era la intensión pero si, puedo irme?- pregunto con ojitos de perrito.

-esta bien huye cobarde, pero luego hablamos- la señale con mi dedo indicándole.

Volví a la casa y ya Emmet no estaba en la sala, suponía que fue a su cuarto así que fui tras el. Subí las escaleras de dos en dos y llegue rápido, entre a su cuarto jamás tocaba su puerta.

-Hermanito- cante con voz de niña, como siempre- que haces?- allí estaba el sobre la cama y con una sonrisa de estúpido, uh ya sabia yo porque. Como si le hubiera despertado de un sueño pestañeo y me miro.

-nada, ven aquí- me abrió sus brazos y corrí hacia el.- te extrañe mucho pequeña.- amaba a mi hermano. Me apretó fuerte pero sin lastimarme, era como mi gran oso de peluche.

-yo te extrañe mas grandote- bese su mejilla, y como cada vez que hacia eso me lleno de cosquillas.- para Emmet, oh por Dios para, para.

-eres una debilucha- me dejo y yo comencé a respirar normal, lo mire feo

-y tu un tonto enamorado- puse mi sonrisa del gato de Alicia

-no se de que hablas Bells.- encendió su televisor y comenzó a jugar su video juego de monstruos, me puse frente a el.- hey! Me están comiendo te quieres quitar.

-oye Emmet no me vas a ignorar eh! Se que te gusta Rose, siempre a sido así- puse mis manos como jarras, el suspiro y apago su juego.

-puede ser enana- rodé mis ojos- si, si tienes razón, sabes que me gustaba desde antes, imagínate ahora, la has visto, digo si obvio pero esta buenísima.- estalle en carcajadas mi hermano era un caso.

-si!- grite emocionada- lo sabia! Lo sabia!- hice el baile de la victoria, Emmet rodo sus ojos y volvió a su juego.

-ya te dije lo que querías no?- asentí sonriente- pues entonces sal de mi cuarto ya metiche, cogí una almohada y se la pegue y salí corriendo. Esta era la vida normal entre el y yo.

-Em quieres cenar- meti mi cabeza por su puerta

-claro Bella, me haras mi plato favorito?- sus ojos brillaron de emoción.

-no, no lo creo- le saque la lengua y baje a la cocina.

Mientras buscaba los preparativos para hacer la cena, en eso llego papa del trabajo, le sonreí y seguí de vuelta sacando una bolsa con carne de res. Le haría su platillo favorito, solo lo molestaba.

-Hola Pa.- beso mi frente y me revoleo el cabello.- ya llego tu hijo prodigo.- papa rio por mi comentario y se sentó en la mesa.

-no digas eso nena, y donde esta? No me digas ya se, matando esos seres tan horribles- asentí riendo entre dientes mientras preparaba la carne.

-sube y ponte cómodo en un rato cenamos- lo eche de la cocina no me gusta que me interrumpan.

Arriba escuchaba a papa y a Emmet riendo y hablando, era feliz al ver a mi familia unida, aunque faltara mi madre, pero ni modo. Habían pasado unos diez minutos entre la carne y las patatas al horno ya cocinándose. En eso sonó mi pequeño móvil. Me sorprendí al ver la pantallita.

-que sorpresa Damon Hola!- wow estoy de suerte

-hola Isabella, sorpresa la mía que me permitas escuchar tu voz- me derretí.

- bah, no es nada, dime que tal en que te ayudo.- sonreí

-no se si es muy atrevido de mi parte, pero quisiera invitarte a salir podrías este sábado?- yo? Enserio yo? Aaww quería gritar.

-claro a donde te encuentro?

-para nada yo te busco- que lindo- me das tu dirección y paso por ti.

- esta bien tienes donde anotar?-afirmo, después de esa corta conversación cortamos la llamada.

Ya la cena estaba lista, solo quedaba servirla, la puse en platos y llame a mis dos amores. Cenamos entre risas y anécdotas de mi hermano en su viaje. Estaba muy feliz de tenerlo de vuelta, estaba muy feliz por su cena.