Hola de nuevo! Recordad que la historia original es de Enchantable. Disfrutad del cap!

Capítulo 3

Una vez acabada la Guerra de Invierno, el grupo decidió acudir, como cada año, al festival de Tanabata que se celebraba en Karakura. Pese a que Orihime se había negado a ir en un principio, sus amigos insistieron en que no debían de vivir en el pasado; además, en caso de no querer ir, la drogarían, así que era su elección ir al festival en pijama o en kimono.

Orihime prefirió vestirse.

Estaba pensando en el festival, en cómo todo pudo volver a la normalidad tan fácilmente. El aire de agosto estaba húmedo y perfumado con el aroma de las flores. en algún lugar bajo los farolillos de papel, Orihime sabía que sus amigos estaban hablando, riéndose, tal vez a punto de cvomer. Pero orihime se encontraba lejos de ellos, algo que ya llevaba tiempo haciendo. Pasado un rato, la chica se sentó en un banco cercano al río, desde donde miró las estrellas.

Orihime sabía el origen de su nombre: la leyenda de Tanabata, la historia de la princesa y el pastor. Solía acudir al festival junto a su hermano, algo que a ambos les encantaba hacer. Allí le compraba un gran helado antes de sentarse en la orilla del río, desde donde podían observar mejor las estrellas. A continuación, Sora le cogía su pequeña mano y la apuntaba hacia las estrellas de la leyenda.

¿Ves esa estrella, Orihime? Es la tuya, la estrella de Vega. Y esa estrella de allí se llama Altair. Ambas están separadas por muchas estrellas durante todos los días del año salvo uno; ese día, las dos estrellas consiguen estar juntas.

Orihime apuntó con el dedo a la estrella de Vega y trazó un camino hasta Altair, la estrella de su pastor. La chica siempre se había imaginado a Ichigo como Altair, el chico al que quería.

Pero, si las estrellas están siempre separadas, ¿no están tristes?

Sí, Orihime, claro que están tristes. Pero también saben que un día estarán juntas.

Orihime bajó las manos, entristecida, mirando al agua del río.

Y como saben que un día lo conseguirán tienen esperanza. ¿Ves, Orihime? La esperanza es lo más valioso que tienen las personas porque si no la tienen no pueden confiar en sí mismos y, si no confían en sí mismos, no podrán conseguir lo que deseen.

Así que hazme una promesa.

Prométeme que confiarás en ti misma.

Que creerás en tu corazón.

Orihime se llevó la mano al pecho. Confiaba en su corazón. Aunque estuviera algo confundido y roto confiaba en él. Pero, ¿qué le pasaría a alguien que no confiara en el corazón? ¿Podrían creer en algo que no puede ver? Deseó que así fuera, que su última y desesperada actuación le hubiera demostrado que el corazón existía.

Y que el suyo se preocupaba por él.

Resultó extraño no haberse dado cuenta, hasta que se separaron, de que se preocupaba por él, por aquella extraña relación que tenían. No podía afirmar que se tratar de una amistad pero, al pasar tantas cosas, tampoco podía negar que entre ellos había algo. No sabía qué era exactamente, no sabía si algún día lo sabría, pero sabía que había algo. Sus ojos se fijaron en las estrellas de Vega y Altair que brillaban en el cielo.

Sabía que había estrellas en Las Noches.

Deseó que fueran las mismas.

Deseó que Ulquiorra las estuviera mirando.

A Ulquiorra le gustaban las historias y leyendas.

Después de todo, eran mejores que la vida real; al menos en las historias podía conocerse el final.

Eran respuestas, claras y definitivas.

Precisamente por haber leído tantas sabía de dónde venía su nombre, de la leyenda del festival de Tanabata. Tal vez las costumbres humanas fueran extrañas para él, pero sus historias eran fascinantes. Sabía que la Orihime de la historia estaba triste porque, pese a tejer unas telas magníficas para su padre, el Rey del Cielo, no tenía tiempo para enamorarse. Entonces su padre le presentó a Hikoboshi, un pastor, y los dos se enamoraron al instante. Sin embargo, al hacerlo ambos descuidaron sus tareas, provocando el caos en el universo.

Como resultado, el Rey del Cielo decidió separarlos. Sin embargo, la princesa no pudo soportarlo y suplicó a su padre poder ver a su amante. El Rey decidió que, mientras ambos cumplieran con sus tareas, podrían verse una vez al año, el día en el que se confunden las estrellas Vega y Altair.

Ulquiorra pensaba que los amantes de la historia eran unos estúpidos. También pensaba que el mundo era blanco o negro. Sin embargo, ahora ni pensaba que los amantes fueran estúpidos ni pensaba que el mundo fuera así. El mundo se había vuelto muy colorido, con todas las consecuencias que ello acarreaba. Ulquiorra no estaba muy seguro de desear ver el mundo de esa manera; ni siquiera sabía si quería la vida que tenía antes de aparecer ella.

Antes de que lo salvara.

Aún no podía asimilarlo. Le había salvado a él, a él, a Ulquiorra, alguien a quien no tenía ninguna obligación de salvar. No era ninguno de sus preciados amigos, tan sólo su secuestrador.

Secuestrador.

Defensor.

Había algo entre ellos, pero no sabía de qué coño se trataba. La Guerra de Invierno había terminado, todo había terminado, pero no podía olvidarla. Vaya ironía; él, que la había secuestrado, era precisamente quien no la quería dejar marchar. Tal vez al final de la Guerra estuviera congelado, pero incluso deshecho el hielo no había dejado de mirar el pasillo por el que se había marchado.

Y por primera vez no había conseguido borrar la sonrisa de sus labios.

Ella lo había cambiado de una manera inimaginable. De una manera que, tal vez, fuera demasiado humillante para él. Sin embargo, en aquel momento se conformaba con mirar las estrellas del cielo de Las Noches. Sabía que era el mismo cielo que el del mundo real, donde Altair y Vega también se confundían.

Una vez al año los amantes están juntos.

A no ser que llueva.

Cuando llueve, las urracas que forman un puente, para que Orihime pueda encontrarse con su enamorado, no pueden hacerlo, así que los amantes se ven obligados a esperar un año más.

Ulquiorra permaneció mirando las estrellas un rato más, con una leve sonrisa en sus labios.

Un año no era demasiado, después de todo.

Fin del capítulo 3

Hola! qué tal? os ha gustado? a mí me ha encantado traducirlo, sobre todo la parte de Ulquiorra. La verdad es que me está gustando mucho en este fic, además es muy él mismo. Al final la historia no tendrá cuatro capítulos sino cinco, porque la autora ha añadido un epílogo. Aún no lo he leído entero, pero sé que Ulquiorra libera a "murciélago"... espero no tardar con el cuarto. Un beso!

plna: hola! pues sí, la verdad es que Ulquiorra y Orihime siempre parecen hablarse con la mirada; incluso en el manga es así! Espero que te haya gustado el cap. Un beso!

Mia Constantine28: hola! gracias por el comentario! Ahora mismo, UlquiHime me parece la mejor pareja de Bleach! Tal vez sea porque son muy distintos a las otras parejas, tan "típicas" (bueno, menos la de Rangiku y Gin, pero esos son de otro mundo XD). A ver si encuentro un fic largo en condiciones y lo empiezo. Un beso!

UlquiHime RULEZ: hola! jajajaja, menudo review! ha sido de lo más raro, sobre todo lo de la maldición de Pikachu (ojalá Tite Kubo la sufriera y, para evitarla, tuviera que regalarnos más UlquiHime!!). Espero que te haya gustado el cap y no tardar mucho con las demás historias. Un beso!

xxhainekoxx: hola! sí, creo que tienes toda la razón! Tite Kubo nos quiere ver sufrir, porque lo de esta pareja es más que obvio!! Además el último capítulo de Bleach lo ha dejado bastante claro (qué le dirá Inoue a Ulquiorra?). Y mira que me da pena Ishida, pero Orihime es de Ulquiorra!! Así que vecinas, eh? Pues no sé tú, pero yo no sé con qué quedarme: con que Ulquiorra me vigile o con que Grimmjow me salve la vida XD. Un beso!!

ulquihimechela2010: hola! gracias por el comentario! Me ha hecho gracia el nombre de "Ulquihimistas", no lo había visto hasta ahora! tal vez deberíamos crear una plataforma Ulquihimista o algo así... y conseguir que Tite Kubo la encuentre!! XD. espero que te haya gustado el capítulo y un beso!