Tomando decisiones

Aunque la mañana llegó rápidamente, Tamao en realidad no la sintió, no pudo dormir nada ya que sus pensamientos se dirigían a lo ocurrido el día anterior, Un remolino de recuerdos en su cabeza, desde su llegada a la casa de los Asakura, la primera vez que vio al joven Yoh, sus primeros entrenamientos, cuando conoció a la joven Anna, luego recuerdos de su infancia con ellos, la llegada a la pensión y todo lo vivido ese último tiempo, con una de sus manos sobre su frente, no había nada más en su mente, cerró sus ojos para apartar todo eso y frente a ella apareció el rostro de la joven Tao, su amable sonrisa y su apoyo

Tamao:- no cabe duda es la mejor decisión- dijo para si misma, se levantó, cambio sus ropas y mientras lo hacia recordó la conversación sostenida con ella el día anterior después de regresar de compras, le había dicho que si y eso la tranquilizaba un poco, luego pensó que hubiera pasado si la chica le hubiera dicho que no, pero eso lo alejó rápidamente de su cabeza ya que después de todo, en la conversación que ella había escuchado, era obvio que era la chica china la que estaba más interesada en llevarla, luego recordó como transcurrió el resto del día, como evitó acercarse a la señorita Anna y al joven Yoh, claro que eso no fue muy difícil ya que ellos nunca le habían tomado realmente importancia a sus acciones. Movió su cabeza para dejar atrás aquellos pensamientos y decidió salir del cuarto.

La chica pelirosa se dirigió al baño, después de estar algún tiempo allí mirándose en el espejo escucho los ruidos abajo, era el joven Ryu que había llegado temprano, eso hizo que saliera, bajo su vista y salió del baño con muy poco interés, otra vez chocaba con alguien, y que sorpresa para ella, otra vez estaba frente a quien muy pronto se convertiría en todo para ella, incluyendo lo bueno y lo malo, quedó paralizada frente a él, ya que también recordó su parte en la conversación. El tampoco la apreciaba, de hecho la despreciaba, eso también le había dolido, no es que ella sintiera algo por el en esos momentos pero ella nunca pensó que el tuviera esa impresión de ella, entonces dijo:

Tamao:- Buenos días….joven Len- sin ningún animo ni su dulce sonrisa, solo un dejo de tristeza y desgano había en su voz y su mirada que mantenía hacia el suelo, algo que obviamente notó el joven Tao, que a diferencia del castaño era muy perceptivo, además la actitud de la chica con el nunca había sido esa, de hecho su miedo y nerviosismo siempre se notaban ante el.

Len:-Que te pasa- dijo demandante, el no se iba por las ramas cuando quería saber algo

Tamao:- nada joven…..- dijo ella – ya desayuno….-seguía perdida en sus pensamientos y en estos momentos pensaba en cual sería su vida junto a el, porque en verdad en ningún momento se percató de que si se iba con la joven Jun, también se iría con el, quien la consideraba un estorbo para el y su hermana, en especial para ella.

Len:-no, estaba entrenando no he tenido tiempo- agregó el joven, realmente no tenía porque contestarle pero algo dentro de si le decía que debía ser mas amable con ella, cosa que no le gustaba mucho, pero en ese minuto pensó que solo lo hacía por complacer a Jun, como siempre.

Tamao:-entonces le prepararé su desayuno su permiso- y sonrió hacia el piso, pero con tristeza, paso por su lado cuando estaba ya camino a la escalera dijo muy bajo –no se preocupe no seré un estorbo para la señorita Jun….ni tampoco para usted, se lo prometo…- y siguió caminando, pensando que el joven no la había escuchado

Len sin embargo tenía una audición muy buena por lo que ninguna de las palabras de la pelirosada pasaron de largo para el, acaso ella había escuchado la conversación anterior, entonces recordó que mientras estaban en ella el día anterior creyó sentir ruidos en el pasillo, lo que rápidamente descartó pensando que solo había sido el viento, en ese minuto comprendió que no estaba equivocado, lo que había escuchado era a la pelirosa, entonces pensó porque no se defendió, porque no se opuso, porque no intervino eso lo descolocó más, como podía ser tan débil para no oponerse a las decisiones de otros sobre su vida, era obvio que no era como el, que había desafiado a todos para no ser el títere de su padre ni de su familia. De todas formas siguió hacia el baño este pensamiento lo acompaño durante todo el tiempo que estuvo en el baño, y hasta más tarde.

Tamao en tanto bajo por la escalera para toparse de frente con el pequeño joven Manta quien estaba en esos minutos haciendo parte de las que ya no serían más sus labores

Tamao:-Buenos días joven Manta, que esta haciendo- dijo tratando de mostrar su mismo ánimo de todos los días

Manta:-Buenos días Tamao, nada es que Anna me pidió que ayudara un poco- (se encontraba fregando el piso con un pañuelo en su cabeza y un delantal) y le dedicaba una sonrisa de resignación a la joven pelirosa

Tamao le dedico una sonrisa mas de disculpa que de nada mas ya que todo eso sería su culpa mas que otra cosa, porque a falta de ella, estaba segura de que la señorita Anna tomaría la pobre joven Manta y al joven Ryu de criados lo que la hacia sentir un poco mal. Se dirigió hacia la cocina para preparar el desayuno de todos, cuando estaba sacando la leche para el joven Len sintió pasos tras ella, se giró y vio a la joven Jun que la miraba dulcemente

Jun:-Buenos días Tamao, dormiste bien- la chica se sentó a la mesa y observó los movimientos de la pelirosa mientras le sonreía

Tamao:-Buenos días….Jun- dijo la chica, se colocó levemente un sonrojo en sus mejillas, ya que todavía le costaba eso de llamar a la señorita por su nombre – No muy bien….ya sabe…por lo de…ayer- dijo realmente si hubiera sido la Tamao de antes no se le habría ocurrido decir eso, pero con la señorita Jun no podía ocultar nada y prefería decirle todo lo que le pasaba

Jun:- Ya veo, pero sabes que hoy tendrás que decírselos verdad- dijo la joven peliverde mientras la miraba algo mas seria y preocupada por su actitud después de todo aún pensaba que la joven pelirosa podría arrepentirse de su decisión

Tamao:- si…..lo se…..estará conmigo verdad…- dijo tímidamente mirando a la joven Tao.

Jun:- claro que si después de todo yo soy tu hermana ahora recuerdas- y se levanto para tomar los hombros de la pelirosa y darle apoyo

Tamao:- y…ya le dijo al joven Len…..que voy con ustedes- Tamao miro algo preocupada a la joven china ya que sabia lo que el chico sentía respecto a ese tema

Jun:-no te preocupes por Len, el no se opondrá te lo aseguro, estoy segura que tu sabrás ganarte su aprecio- dijo mientras se arrodillaba frente a la chica y le sonreía dulcemente

Tamao asintió a la chica y siguió preparando el desayuno con un poco más de ánimo, siempre que hablaba con ella algo en su interior se calmaba, había decidido decirle todo al joven castaño y a la bella rubia, a la hora del desayuno, nada que dijeran la alteraría, se lo había propuesto a si misma. Luego de servir y de llamar a todos a la mesa como era su costumbre y mientras los veía hablar y decir trivialidades comenzó a decir casi con un suspiro de voz casi inaudible

Tamao:-yo…..señorita Anna….- dijo tímidamente claro solo alguien apoyado en el marco de la ventana la había escuchado y la miraba fijamente sin que ella se percatara. Tamao siguió tratando de hacerse escuchar en variadas ocasiones pero no parecía hacerse notar para la joven rubia ni para su prometido, Jun Tao quien también se había percatado de ello, no quizo intervenir, ya que pensó que era muy importante para la chica comenzar a hacerse escuchar así que dejó que ella misma se diera cuenta de ello, el joven chino pasaba su vista desde la chica pelirosa a su hermana hasta que se dio cuenta de que su hermana lo observaba con mucha atención, por el extraño interés que el prestaba a las acciones de la chica pelirosa, lo cual hizo que este se sonrojara un poco y desviara la vista de ella, a lo cual su hermana se sorprendió y sonrió levemente, en ese minuto la leve voz de la pelirosa ya no fue tan leve captando la atención de todos los presentes.

Tamao:- ME VOY CON LA SEÑORITA JUN!-dijo en voz alta, un tono que jamás había sido el suyo al darse cuenta se tapo la boca y miró algo asustada a la joven rubia, quien se había sorprendido por la acción de la pelirosa. Entonces no pudo más y salió hacia la cocina avergonzada por su acción

Anna:- Así que la convenciste- dijo algo molesta, mirando detenidamente a la peliverde y dejando su vista clavada en ella

Jun:- no me mires así, fue ella la que me dijo que se quería venir conmigo, supongo que no le gusta el trato que recibe aquí- devolviendo la mirada que recibía de la rubia y luego sonriendo tranquilamente.

Len Tao se había levantado de su actual asiento sin que nadie pusiera atención a sus acciones, y se había dirigido hacia la cocina, en ella la joven pelirosa todavía tenía el corazón palpitando rápidamente, nunca antes se había atrevido a elevar la voz de esa manera y ahora, lo había hecho sentía temor por las repercusiones de sus actos, pero ya lo había hecho, de pronto sintió la puerta de la cocina tras ella, se abría y cerraba lentamente, se giro para ver quien era, la sorpresa frente a ella, el joven Len Tao la miraba fijamente sin decirle nada

Tamao:-ne…necesita algo joven Len- dijo tratando de no abrir ese tema con el y caminó hacia la nevera para abrirla

Len:-estabas escuchando ayer detrás de la puerta verdad- dijo fríamente a la pelirosada quien se había girado quedando estática y de pie muy sorprendida de lo dicho por el joven chino – te dije si estabas escuchando ayer nuestra conversación- reitero al ver que la chica no le contestaba. Tamao bajo la cabeza y no pudo negarlo, el podía darse perfectamente cuenta de ello.

Tamao:- si….- dijo mientras movía la cabeza en forma de afirmación sin volver a levantar la vista hacia el joven chino

Len estaba ahora seguro que ella había escuchado todo, pero porque había aceptado la propuesta de su hermana, si obviamente ella también había escuchado lo que el opinaba de ella, acaso no le temía a su reacción y a lo que pudiera pasarle en la mansión Tao

Len:– no sabes que no es como te imaginas, ir con nosotros no será como crees, quizás hasta recibas peor trato que aquí, allá no estará Yoh para protegerte- dijo mientras se apoyaba en la puerta y cruzaba los brazos

Tamao lo miró por fin sorprendida de lo que el decía, acaso se preocupaba de lo que pudiera pasarle allá, estaba intrigada por la reacción del joven Tao, luego el dijo lo del joven Yoh y Tamao volvió a entristecer su vista, para Len no eran desconocidos los sentimientos de la chica por el castaño, porque a diferencia de el, Len Tao no era un despistado.

Tamao:-El joven nunca se ha preocupado por mi, a el no le importa lo que pase conmigo- dijo Tamao mientras volvía a mirar dentro de la nevera – Además la señorita Jun no dejará que me pase nada allá- Tamao admiraba mucho a Jun Tao y depositaba toda su confianza en ella – ella va a cuidarme no importa que, me lo prometió- y se volteó a ver al joven Tao dedicándole una dulce y resignada sonrisa, cosa que descoloco al joven heredero de los Tao, y lo hizo sonrojarse, sin ninguna razón aparente para el

Len:- como quieras, pero después no digas que no te lo advertí- dijo el joven fríamente mientras salía de la cocina pasando una mano sobre su cabeza.

Cuando Len volvió a la sala se podía sentir la tensión entre la rubia y su hermana, mientras tanto el joven castaño, le dirigió una mirada de complicidad y resignación y dijo

Yoh:- esta Tamao, ya esta más calmada- y le sonrió. Mientras los ojos del joven Tao lo miraban con asombro y un poco de recelo por lo que le había dicho

Len:- y porque me preguntas eso a mi yo no fui a donde estaba ella…no tengo ni la menor idea- dijo fría e indiferentemente mientras caminaba y se volvía a sentar en el marco de la ventana, aunque un leve sonrojo en sus mejillas denotaba que era todo lo contrario, cosa que lo delató ante su joven amigo y ante su propia hermana que lo miraba sorprendida por su actitud.

Ryu:- Doña Anna no deje que se vaya la linda Tamao, Don Yoh, NO!- gritaba incoherentemente el hombre de peinado ridículo. Mientras el pequeño Manta se imaginaba haciendo las labores de la pensión ocupando el lugar de la linda chica.

Yoh:- Yo sabía que Tamao aceptaría ir con Jun, allí aprenderá mucho será una mejor Shaman verdad Annita jjijijijiji- miraba a su prometida y luego a la chica peliverde quien le devolvía la sonrisa cómplice

Mientras era observado por el joven de ojos color oro quien pensaba para si todo es por ti, por eso acepta venir con nosotros luego dirigió su mirada a su hermana quien le sonreía en forma de agradecimiento por no haber dicho nada para negarse a lo que la chica había decidido y cerró sus ojos para tratar de alejarse un poco de los problemas que el pensaba se acercaban pero que no tenía idea, eran mayores de lo que el creía.

Ya más calmada en la cocina la chica de ojos rosa pensaba en lo que le había dicho el chico de ojos oro y trataba de ahuyentar el miedo de su cabeza nada malo pasará todo estará bien, la señorita me lo prometió pensaba ya mas tranquila.

En la tarde llegó el minuto, la señorita Anna la había llamado para conocer las razones de su decisión, ella se acercó a la puerta y con un leve temor golpeó entonces escucho del otro lado

Anna:- pasa Tamao- estaba sentada frente a ella a su lado el joven Yoh Asakura la miraba sonrientemente, en la misma mesa pero a la derecha estaba la joven Jun Tao y en el rincón de la sala Len Tao con los ojos cerrados y su arma sobre su hombro derecho, el joven Manta estaba a al izquierda de la mesa y el joven Ryu apoyado en la ventana con lagrimas abundantes en sus ojos, pero además Conchi y Ponchi estaban allí con la mirada baja. Tamao entró y tomo asiento frente a la señorita Anna, dio una mirada rápida a la joven Tao quien le sonrió

Anna:- Así que deseas irte con Jun a entrenarte a china- dijo seria la rubia mirando fijamente a la chica quien no podía mantenerle la vista – algún motivo en especial para tu decisión- agregó para luego callarse y esperar la respuesta de la chica

Tamao:- es como dice usted señorita deseo ir a entrenar con la señorita Jun, ella me dijo que si entreno allá me convertiré en una gran shaman y una excelente adivina – dijo Tamao, ocultaría pasara lo que pasara el verdadero motivo de su decisión no podía decirle a ella que lo había decidido porque había escuchado al joven Yoh decir que quería que ella se fuera y que la había escuchado a ella indiferente sobre lo que hiciera

El joven Chino quedo asombrado ante lo dicho por la chica, adivina pensó para si, realmente nunca había tomado mucho interés en las habilidades de esa chica y miró a su hermana quien le devolvió la mirada ahora con un toque de interés por lo que parecía haber intrigado al chico así que es por eso Jun…., por eso te interesa tanto traerla con nosotros haciendo una mueca por que ya había entendido las intenciones de su hermana de seguro algo de provecho sacaría de todo esto, sin duda era una digna Tao. Entonces escucho a su amigo quien por fin intervenía en la conversación.

Yoh:- ves te lo dije Annita, Tamao sabe que es lo mejor para ella, allá estará muy bien- dijo el joven castaño sonriéndole tiernamente a la pelirosada quien bajo la vista, lejos de el. Mientras Len Tao miraba las reacciones de la chica y pensaba para si mismo no puedo creer que este despistado no se de cuenta de que es por su actitud que ella… y se sorprendió porque en ese minuto se encontraba hasta molesto porque la joven pelirosa estuviera enamorada en secreto de su amigo y que el no lo notara, entonces volvió a cerrar sus ojos y movió su cabeza como forma de alejar esos extraños pensamientos que se formaban en el en este último tiempo es solo porque es débil, porque no puede defenderse ni expresar lo que quiere, eso es lo que me molesta, me molestan las personas como ella se decía a si mismo en su mente porque sentir algo por ella eso era ridículo.

Jun:-Ves Anna, es como te dije, Tamao es una chica inteligente que sabe lo que le conviene, con nosotros estará muy bien, Len y yo nos encargaremos de ella, verdad hermano- dijo Jun mirando a su hermano con una sonrisa y luego mirando a la rubia y a Tamao

Len:- No me queda de otra no – dijo tranquilamente, algo frío, el chico con algo de ironía en su voz, mientras desviaba su mirada hacia la ventana

Tamao se sorprendió por lo dicho por el chico pero luego se volvió a ver a la joven Tao, seguro el lo había dicho para no contrariarla a ella lo que agradeció

Anna:- Entonces como sabrás con esta decisión dejarás de ser aprendiz de la familia Asakura- dijo la rubia sentenciando – con lo cual Conchi y Ponchi ya no serán tus espíritus acompañantes- agregó fríamente mirando la reacción de la pelirosa quien se sorprendió mucho de esto último no sabia que al salir de la protección de los Asakura también perdía sus espíritus acompañantes, los cuales parecían conocer la decisión porque no decían nada respecto al tema y se mantenían en silencio. Ante su asombro Tamao solo atinó a mirar a la que ahora sería su maestra, Jun la miro y movió su cabeza, lo sentía pero no había nada que ella pudiera hacer para ayudarla en eso. Tamao bajo la vista y miro sus manos, luego comenzó a pensar todo con respecto a ellos, y realmente se dio cuenta que nunca habían estado bajo su dominio, no eran en si sus espíritus acompañantes, siempre jugándole bromas, no obedeciéndole en nada, entonces dijo

Tamao:-Esta bien- dijo algo triste con su vista baja, -yo nunca pude controlarlos como se debe…..creo que ese es otro signo de que no he avanzado en mi entrenamiento como shaman aquí, otra prueba de lo débil que soy…- agregó, luego los miró y dijo:- lo siento chicos pero ustedes nunca debieron ser mis acompañantes, son demasiado libres para eso, no merecen estar atados conmigo, deben estar libres- y les sonrió con resignación

Anna se sorprendió ante la reacción de la pelirosada, pero no tuvo otra opción que aceptar que esta ya estaba decidida a irse –Entonces ya no hay nada mas que decir, avisaré a la familia, que ya no estarás mas bajo su tutela y que te irás a china a seguir tu entrenamiento con los Tao- se levantó rápidamente de la mesa y salió sin decir nada mas. Una vez fuera de la habitación la rubia cambio su semblante por uno de tristeza en realidad ella apreciaba a la chica pero era demasiado su orgullo para pedirle que no se fuera, ella no haría eso ni por una amiga que era lo que consideraba a la pelirosada.

Yoh:- entonces como ya esta decidido, estoy seguro de que llegarás a ser una gran shaman con Jun y que Len te cuidara muy bien jijijijij- dijo el joven mirando de reojo a su amigo quien se mantuvo inmutable ante el comentario.

Tamao:- gracias joven…estoy segura que si, si me disculpa tengo sueño…permiso- dijo la chica y salió con dirección a su habitación. Una vez allí unas lágrimas salieron de sus ojos en reproche de lo dicho por el, se despedía como si nada, no la vería más y no le importaba nada

Mientras en la mesa Jun y Yoh hablaban tranquilamente sobre lo que seguía

Yoh:- espero que la cuiden bien, no quiero que algo malo le pase, ella no es fuerte todavía y no es muy segura, por eso quiero estar completamente seguro de que vas a cuidarla como se debe- ahora el castaño se veía serio, le preocupaba mucho la chica pelirosa, ya que siempre la había visto como su hermana menor y de cierto modo la consideraba una persona muy valiosa

Jun:- no te preocupes ella estará bien, y a medida que crezca te aseguro que no necesitará protección nuestra, claro debe aprender mucho pero estoy segura de que lo logrará- Claro que Jun Tao tenia una razón muy poderosa para pensar así y es que en las visiones de la chica ella ya estaba con ellos, en la mansión Tao y además se veía feliz

Luego de reírse un rato mas de las tonterías dichas por Ryu y de analizar todos los inconvenientes presentados por Manta decidieron irse a dormir el día que se avecinaba sería muy agitado e importante para mas de uno de ellos. En el cuarto de la peliverde, esta y su hermano conversaban sobre su partida

Jun:- pienso que lo mas indicado en que nos vayamos mañana mismo no crees Len, así Tamao no tendrá que despedirse largamente, eso no le hará nada de bien a ella – dijo mientras miraba a su hermano quien dijo con mucha tranquilidad

Len:- eso quieres porque piensas que puede arrepentirse verdad- mientras abría los ojos mirando fijamente a su hermana – a mi me da exactamente lo mismo, de todos modos ya había decidido regresarnos, antes de que mi padre comience a mandar a sus estorbos para que regresemos- se levanto y se fue a su habitación pero al pasar por la habitación de la pelirosada se detuvo, no supo por que pero quería decírselo el mismo tocó y al recibir la afirmativa de la chica que se encontraba arreglando algunas prendas de ropa, abrió la puerta, ella se encontraba allí con una luz tenue sobre ella, la miró fijamente y dijo en forma de orden – Te aviso que nos vamos mañana a china así que prepárate, estoy seguro de que mi hermana igual vendrá a decírtelo antes de ir a dormir pero para que no te tome por sorpresa….Buenas noches- cerró la puerta y se fue hacia su habitación dejando a la pelirosada más impactada que antes.