Capítulo 3: Fugitivos

Al inspeccionar mejor su alrededor, vio que se encontraba en un bosque bastante frondoso. Instintivamente buscó a la persona que lo había transportado hasta ese lugar. Al mirar a la derecha vio una chica castaña con aspecto de preocupación.

Hermione¿Qué está pasando¿Por qué estamos aquí?¿Qué fue ese ruido?

No lo sé Harry, lo mejor es que estés a salvo. Tienes que vivir para derrotar a Voldemort- respondió ella

Pero… yo quiero ayudar a luchar, quiero echar una mano. Uso mortífagos no van a acabar conmigo

Es mejor prevenir que curar. Mi misión es protegerte. Lupin me asignó ese cargo y pienso cumplirlo.

Vamos Herm, llévame a La Madriguera, tengo que ayudar ¿¡ES QUE NO LO ENTIENDES!?...

HARRY- gritó la chica dándole una torta- relájate vale? No te voy a llevar a ninguna parte hasta que no nos digan que podamos ir. Voy a lanzar un patronus a ver si está todo bien.

El chico se sentó en un tronco cercano, furioso y lleno de impotencia mientras la castaña enviaba una nutria plateada. Seguidamente se sentó de espaldas a él. Tras un rato sin hablar ella dijo:

¿te duele?

¿el qué?- dijo enfadado

la mejilla. Creo… que me pasé un poco

¿un poco?, me pegaste más fuerte que el sauce boxeador…

No seas exagerado- dijo y después se echaron a reír.

Ven, deja que te alivie- dijo acercándose a él

Al tenerlo allí, frente a ella, sintió una excitación que nunca antes había sentido. Ni siquiera con Ron había sentido tantas mariposas en el estómago. Ron…¿Qué hacía pensando en mariposas cundo tenía al chico que siempre quiso a su lado?

¿de veras lo quieres?-dijo una vocecilla dentro de ella. Pues claro que si- respondió ella.

¿Hermione¿estas ahí?

¿eh? OH…. Sí, Harry perdona estaba pensando en otras cosas. CALMATIEN- dijo expulsando un líquido violeta de su varita.

Te aliviará el dolor hasta hacerlo desaparecer-dijo mientras se ponía en pie y se sacudía la suciedad de los vaqueros.

Este hechizo me hubiera servido más de una vez-dijo el

Lo acabo de aprender este año. Tengo que estar preparada para ser medimaga y esto es básico

Me alegro de tener una medimaga cerca

Y yo a un auror

JAJAJAJAJAJA-rieron a la vez

Me gustaría ver si llego a serlo. Con Snape es imposible aprobar.

¿A si? No me había dado cuenta

JAJAJAJAJJA

Pararon de reír porque una figura plateada se acercaba entre los árboles. Era un lobo. El animal se sentó en las patas traseras y habló con la voz de Lupin:

Para Harry y Hermione. Hermione estás cumpliendo muy bien tu misión. Unos mortífagos han asaltado La Madriguera. Todos conseguimos huir a tiempo. Afortunadamente no hay muertes que lamentar pero si algún que otro dolor. Perdimos La Madriguera y no es seguro volver allí. Como por cuestiones de seguridad no podemos informar de nuestras posiciones. Deberéis apañároslas solos hasta el 1 de septiembre. Ese día desapareceos hasta la estación de King's Cross. Llevaremos vuestras cosas a la estación. Poned hechizos protectores aunque no creo que los mortífagos os encuentren. Os dejamos un colchón y algunas mantas, es todo lo que pudimos coger. Molly os enviará comida cada día. Buena suerte.

Y con esto el animal despareció dejando tras de sí un colchón y una bolsa con mantas.

- Bueno, me alegro de que estén todos bien- dijo sonriendo- ¿Qué te parece si yo pongo los hechizos mientras tu preparas el colchón y un techo bajo el que dormir?

Las semanas pasaron lentamente. Cada día llegaba una marmota con comida. La Sra. Weasley les preparaba platos deliciosos y se ponían las botas. Se aseaban en un manantial cercano del que también bebían. Harry daba largos paseos por el bosque mientras Hermione se quedaba leyendo algunos libros que pidió a la Sra. Weasley. Algunas noches se batían en duelo para mejorar sus capacidades o Hermione enseñaba hechizos defensivos a Harry. Por la mañana Harry y Hermione echaban carreras o Harry enseñaba posturas de duelo a Hermione. Cuando llegaban el atardecer iban a una colina cercana y veían ponerse el sol por las montañas.

El día del cumpleaños de Harry llegó. El cumpleañero salió a dar su paso habitual. Ya se conocía el bosque como la palma de su mano. No se alejaba mucho pero había descubierto gran parte del bosque. Ese día estaba extrañado¿por qué Hermione no se acordaba de su cumpleaños? Siempre había sido muy atenta con esas fechas. No es que esperara un gran regalo pero al menos unas felicidades.

Se dio media vuelta para regresar, ya estaba atardeciendo y no era seguro estar de noche en el bosque. A pesar de estar en medio de la naturaleza, con una caseta de ramas y hojas y con una comida diaria, se sentía el chico más feliz del mundo. Había olvidado completamente sus preocupaciones, la posibilidad de morir… estaba totalmente despreocupado de todo. Aquel bosque era su paraíso, un lugar en el que el tiempo se detenía y todo se volvía maravilloso. Ella era maravillosa… era guapa, inteligente, divertida,… ¿qué haces pensando en Hermione de esa manera, Harry Potter?-dijo una vocecilla dentro de él.

Será mejor que llegue cuanto antes, me estoy volviendo loco- pensó para sí.

Al llegar no vio a Hermione fuera. Solía esperarlo para ir a ver el atardecer a las colinas.

Se acercó a la cabaña que habían construido, había una nota:

Donde el sol desaparece, mi corazón te espera.

Así que estas en las colinas. Desde cuando usamos papelitos para ir a ver el atardecer-pensó

Cuando llegó a la roca donde siempre se sentaban, una sorpresa le aguardaba. Hermione había preparado una comida con bayas y lo que parecía ser su porción de comida de la Sra. Weasley. La comida estaba sobre un mantel hecho con ramas. Hermione estaba mirando el sol que se ocultaba de espaldas a Harry con las velas flotando a su alrededor. Parecía un ángel.

Se sentó junto a ella y tras un largo rato de silencio la chica habló:

Quería hacerte un regalo más útil, pero esto es todo lo que pude conseguir

Este es el mejor regalo que me han hecho nunca

Felicidades Harry- dijo ella volteando la cara hacia su compañero

Gracias. ¿Qué te parece si comemos? Debes de estar hambrienta

Un poco si

Comieron la comida como si se tratara de un manjar. Rieron y disfrutaron de su componía hasta que la Luna apareció en el firmamento.

Harry abrazó a la chica y juntos miraban las estrellas

Hermione, quiero decirte algo

Dime

Es que tengo miedo de que después de decírtelo nuestra amistad se rompa

No creo, porque yo también quiero decirte lo mismo

Te amo- dijeron al unísono. Se sonrieron y después se fundieron en un largo beso

Ese beso precedió a muchos otros. Y bajo la luz de las velas, con la luna de testigo y las estrellas mirando, Harry y Hermione se entregaron mutuamente al amor que sentían.

hasta aquí los tres primeros capis. procuraré poner otro mañana o pasado.

por favor, dejen sus rewies, es mi primer fic y me gustaría saber si alguien lo lee. no les cuesta tanto y me alegran el día.