¡ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, Hetalia y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.

RutLance-CrystalFairy, presente: ¡Hola a todos! :3 ¿Cómo han estado? :D Les traemos otro nuevo capítulo del Random, y pues aprovecho para anunciarles qué NO estaré publicando por un tiempo, ¿de acuerdo? ;D

Por cierto, una parte de este capítulo le pertenece a mi hermana DarkLady-Iria, así que ahí se las encargo, nomás no la hagan enojar, tiene martillo y sabe cómo usarlo. :P

DarkLady-Iria al habla: ¿Qué onda, raza? Aquí estamos fastidiando de nuevo, y no se apuren, que seguimos en la marcha. Como siempre, se le pide una disculpa a las personas que resulten ofendidas con el contenido aquí expuesto.

¡Disfruten el Especial! ;D


¡Random de Surtido Rico!

Toma 3

~*~¡Random de Surtido Rico!~*~

- ¡Tercera entrega!-

- ¡Comenzamos!-

(Es oficial; necesitamos dormir un poco más. :v)

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~*~Will you miss me in this christmas?~*~

Aunque Vick, la personificación del estado de Nuevo México, sabía que no contaba con la fuerza suficiente para encarar a Nueva York, lo hizo de todos modos...

- You bastard!- Irrumpió en la oficina donde trabajaba el de ojos grises.- ¿Cómo te atreves a hablarle así a California? ¡Ve y discúlpate en este momento!-

Más el estado Imperial, acostumbrado a los arranques de quién llamaran la Tierra del Encanto, sólo le bastó empujarlo con un manotazo en la cara, haciendo que cayera al suelo...

- I don't care, you idiot.- Le contestó sin quitar la vista de algunos documentos.- Get the hell out of here, I'm working!-

Y aunque no quería, tenía qué dejarlo por la paz...

(¡Ah, con éste Vick, nunca entiende! :v)

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~*~Loco por ti~*~

Sin embargo, el hada francesa notó una mañana algo malo en Ritchie...

- Mon ami.- Le dijo al hada cejona con pesar.- Alguien le está robando su felicidad.-

- ¿Eh?- Volteó a ver al joven pecoso un par de veces.- What do you mean with that?-

Más no recibió respuesta alguna...

(¿Quién? O mejor dicho, ¿cómo se dio cuenta el hada francesa?)

.~o0o~.

~*~¿Con qué el más grande?~*~

-Ya no llores, gringo loco, o el pastel no se esponjará.

Si algo odiaba María José, aparte del resto del mundo, era tener que cubrir un turno extra con la grata compañía del estadounidense, quien aún no superaba el hecho de que Chema ya tenía pareja, y no planeaba romper con ella.

-It's so unfair! ¿Qué tiene ese sujeto que no tenga yo? He's an idiot!

-Pos' la mera verdad, para mi están igual de idiotas, pero Chema tendrá sus motivos para quererlo.

(¡Ah, las dudas existenciales!)

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~*~La copa vacía~*~

Recogieron ambos los paquetes qué estaban entre la nieve...

- Look, Wellington!- California se emocionó al abrir su regalo.- ¡Patines!-

Se los puso de inmediato y jaló la manga del abrigo del neoyorkino...

- Let's skate!-

(Y apenas Ritchie puso un pie en el hielo, se resbaló. :v)

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~*~Corazón~*~

- Me preguntaba si no estarás muy ocupado, Juanito.-

-Niet, nunca estoy ocupado si se trata de México.- Le contestó el ruso.

- ¡Qué bien! Verás, necesito que me hagas un favorcito.-

(Ni se imaginan lo qué le va a pedir Chema. :v)

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~*~Promesa rota~*~

- No me gusta.- Le dijo una tarde, cuando estaban a solas.

- ¿Ja?- Se quitó los lentes, interrumpiendo su lectura.- ¿De qué hablas?-

- De eso.- Lo señaló con el ceño fruncido.- De tu "ja"-

- Pero "ja" significa "sí" en alemán.- Le respondió Ludwig.

- Ya lo sé.- E infló los cachetes, sentándose sobre las piernas del germano.- Es sólo que cada vez que lo dices así, es como si te estuvieras burlando de lo que digo, ¿entiendes?-

- Ja.-

- ¿Ves? Ahí vas otra vez con el "ja"-

- ¿Qué quieres que haga, José María?-

El moreno rodeó su cuello con los brazos, acercando levemente su rostro al suyo...

- Lo pensaremos después.- Lo besó.- ¿Ja?-

(En ocasiones, Chema suele contradecirse.)

.~o0o~.

~*~Juanito y yo~*~

-Creo que sólo vienes a mi casa por que hace mucho calor en la tuya durante estos días, ¿da?

-¿Có...? ¿Cómo crees, Juanito? -Chema desvió la mirada, avergonzado.- Si así fuera, me iría con mis carnales al sur, al cabo que allá es invierno y se la ha de pasar con ganas, usando suéteres, cobijas y tomando chocolatito caliente.

Y mientras, en Sudamérica...

(Cualquier parecido con la realidad es una méndiga coincidencia.)

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~*~¿Quién puede decir porqué tu corazón llora?~*~

~José María.~

- Lo sé. Murió el Arcano del Amor.-

El hombre moreno, recostado sobre la enorme roca, alzó con tristeza la mirada...

- Madre Tierra, ¿qué será de los humanos ahora qué murió el Amor?-

No respondió, antes se materializó y se sentó a un lado de José María Itzae, acariciando su cabeza...

~La humanidad sufrirá. Creerán estar enamorados, más al no existir amor entre ellos, permitirán que las mentiras y los engaños se apoderen de sus corazones. Se odiarán y se destruirán mutuamente.~

Al oírla, José María no pudo evitar el ponerse a llorar...

- ¿No hay nada qué se pueda hacer?-

~Sí.~

Le contestó, acariciando sus cabellos, mirando al horizonte, cuando moría el sol...

~Existe una manera, pero no para evitarlo, ya que tiene qué ocurrir. Más permitirá acabar con ello.~

- ¿Qué se tiene que hacer, Madre Tierra?- Se levantó, sentándose frente a ella, con una mirada llena de súplica.

~Debo maldecirte, José María Itzae.~

Posó una mano sobre su mejilla, al verlo abrir desmesuradamente los ojos...

~Atándote a mí, hasta qué un beso de Muerte te libere de mis cadenas. ¿Estarías dispuesto a hacer tal sacrificio? ¿Condenarte a permanecer aquí, miles y miles de años, esperando por el regreso de Muerte? ¿Soportarás todo ese sufrimiento volviéndote un ser inmortal?~

(Sin embargo, había algo que ambos no sabían.)

.~o0o~.

~*~No es amor~*~

-De ninguna manera me iré contigo.

Ahí estaba él, el día que hicimos público mi compromiso con el joven Edelstein, tendiéndome su mano para salir a vagar al mundo.

Me pidió que fuera a su lado, advirtiéndome que no siempre seríamos felices, y que en más de una ocasión pelearíamos, pero no quise tomar su mano.

-A tu lado sólo seré infeliz, así que márchate y no vuelvas.

Aceptar implicaba dejar todo atrás, y al rechazar a Gilbert, me aseguraba de estar haciendo lo más sensato.

Pero ahora sé que no fue lo correcto.

(Muchas veces se toma la decisión errada pensando en que se hace lo correcto.)

.~o0o~.

~*~Un día en la casa de la familia Infante García~*~

Y el problema fue que nos murió el gusano por asfixia, se nos olvidó a mí y a Emil hacerle un agujerito a la bolsa. Y el segundo se nos murió porqué Roberto le dejó caer los kilos encima...

~*~Flashback~*~

- ¡AAAAAAAY!- Se alzó con rapidez del sofá al sentir una fuerte mordida en las posaderas.

- ¿Qué pasó, Roberto?- Preguntó Chema, asomándose.

- ¡Iba sentarme a ver la tele, cuando sentí qué ésta cosa me mordió!- Levantó la bolsa, con lo qué alguna vez fuera un gusano y un pedacito de lechuga.

- ¡Lo machacaste!- Chente le quitó la bolsa de las manos.- ¿Ahora qué llevaremos para la exposición?-

~*~Fin del Flashback~*~

(:v Y tuvieron qué llevarse a Luis Miguel a la clase.)

.~o0o~.

~*~¡Al diablo! ¡Esto es amor!~*~

Y se dio cuenta de que esa no era su casa, no tenía ropa, y estaba acompañado de la persona a la que precisamente estaba evitando...

Y él tampoco estaba vestido.

-BLOODY HELL! -Explotó Arthur retrocediendo hasta caer de la cama, cubierto solamente por una de las almohadas.

-Es muy temprano para hacer escándalo, mon amour. ¿Por qué no subes a la cama para arroparte con mis brazos?

(Tranquilos, en el siguiente capítulo vendrá más detallado :3)

.~o0o~.

~*~A tontas y a locas~*~

-¿Y 'ora por qué traes cara de espantada? -Preguntó Chente al ver que Josefina palidecía.

-Es que... Es que... Es que pidió té, y le serví el que usa Roberto cuando está estreñido.

-¡En la madre! -Reaccionó el menor de los Infante García al vincular las palabras Roberto y té.- ¡Va a correr como coyote acorralado al baño!

Y el puño de Chema impactó en la cabeza de su hermanito...

(En sus marcas, ¿listos? ¡Fuera!)

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~*~Prohibido olvidar~*~

- Voy a quedarme con Josefina.-

No le sorprendió la decisión que tomara, ya que de alguna u otra manera, se veía venir. Pero no se lo guardó...

- Sí sólo lo haces por lástima, o porqué sientes que es tu deber, lo mejor sería terminar ahora, antes de que te arrepientas el resto de tu vida, idiota.-

- ¡Qué cosas dices, Noru!- Se echó a reír a carcajadas, dándole una fuerte palmada en la espalda.- Sé lo que todos piensan al respecto, que lo hago por lástima.-

Dirigió su mirada a donde estaba la morena de largos cabellos color chocolate. Leía un libro, sentada a la sombra de un árbol, ajena al mundo que la rodeaba...

- ¿Entonces?-

Se volvió a verlo, con una gran sonrisa, y un inmenso brillo lleno de amor en sus ojos...

- Él no buscó a cualquiera, Noru.- Le respondió el rubio de ojos azules y cabellos alborotados.- No le puedes encomendar a cualquiera lo más preciado de tu vida.-

Se dio media vuelta, escaminándose al árbol. Se sentó a un lado de Josefina, tratando de no molestarla. Y sin decirse nada los dos, ella dejó el libro sobre sus piernas y apoyó su cabeza sobre el pecho de él. Mathias le acarició entonces el cabello, antes de estrujarla suavemente contra sí y besar con dulzura su cabeza...

- ¿Él?- Y Lukas abrió desmesuradamente los ojos al entender a qué se refería.- ¿Acaso José María...?-

(Hay quiénes necesitan a veces una razón para vivir, pero también hay quiénes necesitan alguien por quién vivir.)

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~*~Man versus Mouse~*~

Tenía dos opciones: volver a ignorar al italiano, cosa que le resultaría imposible gracias a la irritante insistencia de Veneciano, o acudir en su auxilio de inmediato, y sufrir su irritante regocijo.

En realidad, no tenía ninguna opción que le permitiera pasar la noche en calma.

-Mein Gott...

Entró a la casa del italiano, quien estaba paralizado de miedo, observando un punto al final del pasillo; para Ludwig no fue problema dar con el motivo que ocasionaba un estado de pánico en su viejo compañero, y sin darle largas al asunto, tomó al ratón por la cola, cuidando de que no se le cayera el tutú, y lo arrojó fuera.

-Listo, ya puedes...

Y sintió un abrazo increíblemente fuerte, cortesía de Feliciano.

-¡Alemania, Alemania, me has salvado!

-Si... Claro... Debo ir a casa...

-¿No quieres quedarte y comer pasta, ve?

-No, te lo agradezco, pero en verdad debo irme.

Más no imaginó, al subir al auto, que llevaba compañía, hasta que arribó a su casa, encontrando otro estresante escenario...

-¡¿Por qué tardaste tanto?! -Austria no se veía nada contento, aunque eso ya no era novedad desde que le exigía cumplir con las obligaciones que les correspondían... De ese día.- ¡El salvaje de...!

De pronto, el austriaco calló, palideció en una fracción de segundo, y caminó hacia atrás, cubriendo su rostro con un pañuelo.

-¡RATA! ¡TIENES UNA RATA ENCIMA! -Exclamó Roderich, presa del pánico.- ¡Deshazte de ella, antes de que todos enfermemos de algo!

-Tranquilo... -En el momento, Alemania notó al ratoncillo con el tutú, apoyado sobre sus patitas, quien se subiera a su hombro.- Lo sacaré de inmediato.

Tomó de nuevo al ratón en su mano, logrando que el castaño soltara un grito de terror, y sacó al roedor de la casa, quien se fue corriendo con toda la velocidad que le permitían sus patitas.

-Listo, ya no molestará a nadie...

Pero no bien dijo eso, "alguien" ya era victima del pequeño intruso.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! ¡UNA RATAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! ¡MON AMI, HAS ALGO! ¡ESPÁNTALA CON TU NADA APETITOSA COMIDA O TU GUSTO POR LA MODA!

-BLOODY HELL! ¡ES UN MALDITO RATÓN! ¡AAAAAAAAAAAAAAH! ¡SE METIÓ EN MIS PANTALONES!

(Mi hermana me acaba de decir que por razones como esas todos en Hetalia tienen un gato :o)

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~*~You and I~*~

- ¿Ya te sientes mejor ahora?- Le preguntó tras que terminara la canción, sin quitar aún su mano de la cabeza de California.

- Y-Yeah.- Se limpió las lágrimas de los ojos y esbozó una tierna sonrisa.- Thanks, Wellington!-

- Fine.- Soltó un hondo suspiro, para después fruncir el ceño.

Sujetó con fuerza los cabellos del estado dorado y comenzó a azotarlo contra el suelo...

- YOU MORON!- Le gritó enojado el de ojos grises.- ¿¡CÓMO SE TE OCURRE MANDARME UNOS CALZONCILLOS INSIDE A BASKET TO MY BOSS'S OFFICE!?-

- AAAAAAAH! AAAAAAAH! AAAAAAAH! AAAAAAAH! AAAAAAAH!- Chilló Ritchie por cada golpe recibido.

(Más no sabían que "alguien" los estaba observando.)

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~*~¡Pero no se enoje, Don Rigo!~*~

- ¿Un gato?- Sin pensarlo ni un segundo más, ni esperar una explicación, el pequeño cerró con violencia la puerta.- ¡LA REBELIÓN ES UN ARTE!-

Y se fue corriendo a su habitación, cerrando con fuerza la puerta de nueva cuenta...

- Increíble.- Wellington empezó a aplaudir lentamente, en un claro gesto de sarcasmo.- Eres el tío más impresionante del mundo.-

- A mi no me lo parece.-

- Tu opinión es tan necesaria como esta terapia.- Respondió al estonio el de ojos grises mientras se preparaba otro appletini.

(¡Ah, qué Wellington éste!)

.~o0o~.

~*~En un mañana~*~

-You know... -Alfred logró atraer la atención de México, quien se notaba ausente desde que saliera del trabajo.- Me agrada mucho estar contigo; sé que te sientes fuera de lugar al estar al lado de The Hero, pero no deberías, por que todo Héroe tiene a su mano derecha, y aunque no tengas súper poderes, o combatas al crímen por las noches, ni tengas tecnología de punta o mucha suerte, no podría elegir a nadie más para que esté a mi lado.

Ver que México bajaba la mirada no lo alentó, reprochándose mentalmente que había arruinado otra posible oportunidad para declarársele como era debido.

-Sólo que seas Green Hornet, por que estás bien bruto, pero en todo caso tu compañero debería ser Yayo o Kiko.

-Who are those?

(¡Ah, qué gringo éste!)

.~o0o~.

~*~Just say it!~*~

- Y el Rey y la Reina del baile son...- José María leyó el contenido del sobre, cerró los ojos y pidió perdón en silencio, antes de anunciarlo.- Berwald Oxenstierna y Tino Väinämöin!-

- WHAT!?- Exclamaron Arthur y Alfred.

- ¿¡QUÉ!?- Exclamó el resto del alumnado.

- ¿Ah?- Preguntó Tino, creyendo haber oído mal, cuando de pronto fue alzado por los aires por Berwald.- ¡AH!-

(¡Pobre Tinito! Ni siquiera estaban nominados. :v)

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~*~Bidi bidi ¡Boom! ¡Boom!~*~

- Te ayudaré.- Le dijo el noruego con su típica actitud infantil.- Sólo si me dices "hermano mayor"-

Más lo qué escuchó por el auricular lo tomó por sorpresa...

- A ver, chiquito, no te resistas, o no podrás disfrutarlo... Mmm, hueles rico.-

- ¡HERMANO MAYOR, AYÚDAME!- Gritó con desesperación el islandés.- ¡NO, SUÉLTEME! ¡NO! ¡NO! ¡NOOOOOOO!-

*BEEP, BEEP, BEEP, BEEP, BEEP*

Y se cortó la llamada...

- Is.-

Tomó el primer vuelo disponible, y llegó a la casa de Islandia. Entró y encontró a su hermano menor abrazando una almohada, con las pompas descubiertas al aire, y un par de curitas con dibujitos haciendo una cruz sobre una de ellas...

- Llegas tarde.- Le recriminó mientras una lagrimita asomaba por el rabillo del ojo.

(¡Pobre Chato! También fue víctima del Dr. Maslow.)

.~o0o~.

~*~Insulsas ilusiones~*~

- Escúchame, bastardo. Lo qué yo quiero decirte es...-

- ¡ANTONIO!- Gritó desesperado Gilbert.- ¡FRANCIS QUIERE SALIR CORRIENDO DESNUDO POR LAS CALLES, OTRA VEZ!-

- ¡Ah, eso es grave!- El ibérico volvió a atender la llamada.- Lovi, ¿podemos platicar después? Francis está deprimido y borracho.-

Era bueno, y malo a la vez, qué estuvieran platicando por teléfono...

- Haz lo que quieras, bastardo.-

Y molesto, cortó la llamada...

(¡Oh, el amour! :v)

.~o0o~.

~*~Tan bruto como el diamante~*~

~Si nos hubiéramos conocido en aquél entonces, yo te habría ayudado.~

La chica se fue a dormir con esas palabras en mente, preguntándose si algo hubiera cambiado de haber sido así...

.~.~.~.~.~.~.~

- ¡Déjenme en paz!- Lloraba sin cesar, sentada en el suelo.- ¡Basta!-

Se encontraba rodeada de varios niños, los cuáles la señalaban acusadodamente con el dedo, mientras se reían de ella, ocasionando que llorara más...

- Ah, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha!-

De pronto todo quedó en silencio. La pequeña alzó la mirada y vio frente a ella a un chiquillo de piel morena, y cabellos color chocolate...

- ¡Bola de coyones!- Les gritó enfurecido.- ¿Cómo se atreven a molestar a una niña?-

Y sin decir agua va, se deshizo rápidamente de ellos; se sacudió las manos en la ropa y giró para verla...

- ¿Estás bien?- Le preguntó.

- S-Sí.- Se limpió las lágrimas que caían de su carita.- Gra-Gracias.-

- ¡De nada!- Le sonrió y le extendió una mano.- Ven, vamos a jugar.-

- Sí.- Aceptó gustosa la invitación.

- Por cierto, me llamo Chema, ¿cómo te llamas?-

.~.~.~.~.~.~.~.

Y esa noche, durmió con una sonrisa en el rostro..

(Más al despertar al día siguiente se le olvidó. :v)

.~o0o~.

~*~El amor más fiel~*~

- Josefina, hija, ¿porqué no te quedas unos días más con nosotros?- Le suplicó su mamá.- Recuerda que el médico te dijo que debes descansar.-

Había salido de la ciudad, visitando a sus padres y a su hermano menor, de los cuáles se separó un par de años atrás. No quería seguir siendo una carga para ellos, principalmente al sufrir una enfermedad del corazón, por lo qué comenzó a vivir por su cuenta, buscando trabajos qué no requirieran de mucho esfuerzo...

- Gracias, mamá, pero no quisiera quedarme.- Agachó la mirada con tristeza.- Tengo qué volver, aunque él no regrese nunca más.-

- Finita.- No pudo hacer más que abrazarla.- Primero Dios, y volverán a encontrarse.-

(Y ésa fue la cuestión, Finita no podría soportar la altura.)

.~o0o~.

~*~La deuda del Asombroso Yo~*~

-¿Acaso el hermano de Josefina cree que el Asombroso Yo conoce el miedo? ¡Que se venga con todo y compadre, y verá por que razón soy tan...!

Y en ese momento, topó contra algo suave, cálido y que respiraba, pero al alzar la vista, se encontró con un rubio de ojos violetas, que iba acompañando al moreno.

-¿Éste enano es el que anda molestando a la pequeña Josefina, da?

-El mismo, Juanito, el mismo. ¡Échatelo!

(¡Ah, qué méndigo Chema! ¿Quién lo viera?)

.~o0o~.

~*~Anhelando el Cielo~*~

Y el terror sacudió la breve calma del moreno.

-"¡Santo Dios!" -Pensó para sí Chema.- "¡Ya me trajeron la última cena y el ramo para la tumba!"

Y sin pensarlo ni un segundo más, cerró de golpe la puerta, justo en la cara del recién llegado.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!

(La que te espera, Chema.)

.~o0o~.

.~o0o~.Y con esta, nos despedimos.~o0o~.


Si todo sigue acorde a lo que tenemos planeado (?), podrán disfrutar de lo que viene a continuación, ¡gracias por seguir leyéndonos, y vamos por más!


~.~.~.~.~.~.~Próximamente (En donde usted pueda leerlo)~.~.~.~.~.~.~

~*~Lucha de Gigantes~*~

En un intento de retomar la normalidad dentro de sus vidas, los cinco nórdicos se reunieron para comer en casa de Islandia, más la calma parecía un estado muy distante, a juzgar por la tensión que desencadenaban las miradas que Dinamarca y Noruega se mandaban entre sí.

-Is... -Dijo el danés de súbito.- Cómo yo no le hablo a Noru, ¿quieres decirle que me pase la sal?

-Pásale la sal. -Respondió mecánicamente el islandés, sin prestarle atención a ambos.

Más el noruego no planeaba dejarle las cosas fáciles a Mathías.

-Tino... -Llamó la atención del finés, mientras se apoderaba del salero.- Dile a ese idiota que le pasaré la sal cuando se disculpe conmigo.

Tragando con dificultad, el aludido pensó en la manera más delicada de tratar el asunto.

-Mathías, creo que estás exagerando, no hay necesidad de comportarse de esta manera...

-Is, dile a Tino que sólo quiero un poco de sal, ¡para mi comida!

-¡Díselo tú, no está sordo!

-Tino, dile a Is que muchas gracias.

-En serio, estás llevando las cosas al extremo...

-D'ja en paz a mi esp'sa. -Dijo de pronto Suecia.

-¡Noru, dile a Berwald que me deje! -Gritó el danés señalando a los dos mencionados.

Irritado, el islandés se levantó y le arrebató de un manotazo el salero a su hermano mayor, mismo que frunció al ver cómo se lo entregaba al danés.

-Toma, aquí está tu maldita sal.

-¡Is, vete a tu casa! -Lo corrió Mathías.

-¡Estamos en mi casa!

-¡A tu cuarto! -Y sin dejar una sola palabra, Lukas apoyó la orden del autodenominado Rey de Norte de Europa señalando a su hermano menor las escaleras.

-¡Maldita sea!

.~o0o~.

~*~Beyond the hill~*~

"...Sé muy bien que ante tus ojos soy un cobarde, al tener que huir de nueva cuenta, en vez de lidiar de frente con mis problemas en casa. But, do you know? Tuve qué armarme de mucho valor, sólo para poder separarme de tu lado. I'm so sorry..."

.~o0o~.

~*~Hambriento~*~

Entonces se quitó el pañuelo con el cuál cubría sus cabellos, y me lo amarró en la mano donde tenía el rasguño...

- There.- Y me la besó.- Es para que no te duela.- Me explicó sonriente.

Podría jurarles cualquier cosa en este mundo, pero al ver su sonrisa, algo me estalló por dentro. Era apenas un niño de siete años, muy ingenuo con respecto a estas cosas, las cuáles no entendía ni tampoco deseaba entenderlas. Más tomé su rostro y uní nuestros labios, dándole mi primer beso...

- I love you.- Le dije, más seguro que nunca.

Y ésas palabras pueden brindar mucha felicidad en la vida...

Pude ver el asombro en su mirada, la cuál se transformó en una llena de alegría, confirmándose con el leve sonrojo de su piel...

- Yo también te amo, Wellington.-

Pero también pueden desencadenar el más terrible de los sufrimientos...

.~o0o~.

~*~It's so hard to reach your heart~*~

- Fue un error, eso, lo qué pasó ayer entre nosotros.-

Esperaba recibir el bofetón correspondiente, ya que no era la primera vez qué le ocurría al decirle a la chica en cuestión. Y no era que se quisiera librar del compromiso, sencillamente para él era un error...

- Entiendo.- Le contestó.

Y se fue, dejando confundido a Lukas por su proceder...

.~o0o~.

~*~For a wish~*~

- Cayó en una de las trampas que puse ayer.- Le explicó a su hermana menor.- Y me dio mucha pena matarlo, sin contar qué está bien feo.- Depositó la criatura en sus brazos con mucho cuidado.- Creo que está enfermo.-

Lo observó con cuidado, y tal como le dijera su hermano, se veía bastante mal. Era un conejo, más grande qué el promedio, de pelaje de un color entre café y dorado, más había perdido su brillo natural por estar en malas condiciones. Se veía bastante delgado, una de sus patas traseras se desangraba a causa de la trampa, y parecía no haber comido en días...

- Sí.- Respondió la chica, acariciando con cuidado el pelaje del conejito.- Me encargaré de él.-

.~o0o~.

~*~Grabado en la piel~*~

- ¡YA NO PUEDO MÁS!-

- ¡ESPERA, NO LO HAGAS!-

Desde entonces, pasaron 5 largos años, en la más absoluta soledad...

.~o0o~.

~*~Y tú como si nada~*~

~Te amo.~

Y eso, había derrumbado nuevamente su mundo, reabriendo la herida de su corazón.

Y todo comenzó unos cuántos meses atrás, cuando los presentaron en su trabajo.

.~o0o~.

~*~Peligro, Fujoshi en Crisis~*~

-Señorito, como te encanta vestir harapos remendados, te conseguí un traje de payaso que combina con tu estilo...

-¡Ya basta! -Se resistía el austriaco, más el albino estaba decidido a proceder.- ¡Hungría, haz algo!

La castaña tomó el sartén por un impulso mecánico, pero al ver cómo Gilbert desvestía a Roderich, de la misma manera que en la última de sus fantasías, decidió aprovechar el momento, por lo que salió a toda prisa del cuarto, regresando a los pocos segundos con una cámara y una maleta, misma que arrojó a los pies de los europeos.

-¿Qué...? -Preguntó aterrorizado el de habla germana al ver que de la maleta salían algunos juguetes sexuales.- ¿Es una broma de mal gusto, verdad marimacha?

-Esto sólo lo diré una vez. Van a hacerlo, o los mataré a ambos. ¡Así que empiecen ahora!

.~o0o~.


Y esos son los nuevos proyectos, así que sólo puedo desearles suerte para sus fanfics, que le echen ganas y nos leemos pronto. xD