Gracias por lo comentarios, este es un capítulo un poco más largo y por eso me tarde, aquí ya empieza la historia más fuerte pero solo un poco, espero no me odien por como es Kurt... Los chicos ya están un poco más grandes.


Al siguiente verano las cosas cambiaron demasiado, ahora Blaine ya no estaba
emocionado y ansioso por la llegada de su amigo, estaba nervioso y alterado, no
quería molestarlo. Pero ni siquiera hubo posibilidad de hacerlo, Kurt y Burt
llegaron una semana después del inicio del verano. Kurt había cambiado mucho,
era muy presuntuoso, engreído y grosero con las personas, no hablaba casi con
su padre y mucho menos con Blaine.

A los dos día de su llegada, Blaine fue a la habitación de Kurt para saber de
él, tenía curiosidad, pero también nervios, no quería que pasara algo como lo
del año pasado, también quería saber si su amigo lo había perdonado, durante
todo el año eso le había preocupado a Blaine.

-Hola Kurt

-Hola

-Como estas?, Como estuvo el viaje?

-Bien y bien…

Blaine siguió preguntando, y al ver que Kurt solo respondía con pequeñas
palabras que cortaban la charla decidió retirarse, ni siquiera lo invito a
jugar o algo, estaba algo decepcionado, había perdido a su amigo, fue hacia
donde estaba la casa del árbol que hace unos años habían empezado a construir, no estaba terminada pues lo dos
prometieron terminarla juntos, Blaine se sentó y una lágrima salió, el
simplemente se limpió la cara y se fue a su habitación, estaba triste por lo de
Kurt pero el había visto como había cambiado y pues él sabía que la gente
cambia así que pensó que era eso, trato de hacer como si no le importara pero
muy dentro de él sabía que eso lo mataba pues el realmente quería mucho a su
amigo.

Dos semanas después Kurt y Burt se fueron, Burt dijo que por trabajo pero tanto
Blaine como su familia sabrían que había sido decisión de Kurt, el simplemente
ya no era el mismo de antes, y tampoco Blaine, Elaine seguí pensando en su hijo
y lo "extraño" que había en él.

Elaine, sabía que Blaine no era como sus hermanos, sabía que había algo en él,
ella ya había pensado en que su hijo pudiera ser gay pero realmente estaba muy
confundida en ese aspecto, ella nunca había conocido a alguna persona gay, en
Ohio no había muchas personas así o por lo menos eso pensaba ella, y por eso no
sabía cómo era una persona así, simplemente sabía que sentían atracción pro
personas de su mismo sexo, cosa que aun Blaine no demostraba, pero había algo
en el que la así pensar en eso, realmente tenía un desastre en la mente en
cuento a Blaine. Blaine tenía solo 10 años, finalmente decidió darle tiempo al
tiempo y ver que traía la adolescencia para su hijo.


Pasaron 4 años, durante ese tiempo los Anderson solo sabían de Burt y su hijo cuando James hablaba con su Burt por cosas del rancho, ellos no habían regresado más. Un mes antes del inicio del verano, Burt llamó a los Anderson para avisarles que este verano si irían al rancho, no sabía por cuanto tiempo pero definitivamente irían.
James y Elaine no dijeron nada a sus hijos, pues no creían que fuera algo importante para ellos, solo para Blaine, igual no le dijeron, Elaine quería ver la reacción de Blaine al ver a Kurt, quería aclarar más sus sospechas.

Durante ese tiempo Blaine había cambiado mucho, se notaba claramente que había llegado a la adolescencia, era más alto y simplemente más lindo, era muy estudioso, era el más listo de la clase, era un nerd prácticamente, aunque no lo parecía pues siempre estaba montando caballo o pescando, algunas veces cazaba también, era un chico muy activo y atractivo, Blaine siempre estaba rodeado de chicas muy bonitas y atractivas, incluso las chicas populares le hablaban. Blaine tenía algo, no era simplemente lindo, era hermoso, con solo una sonrisa las chicas caían ante él, y apenas tenía 14 años. Y a pesar de eso, jamás había tenido novia.

James intento saber porque.
-Bien Blaine, ya tienes 14 años y pues realmente eres bien parecido como yo hijo! (Los dos rieron un poco)
-Creí yo soy más guapo
-Es bueno que un hijo supere a sus padres, y por lo mismo debes saber que yo a tu edad ya salía con varias chicas…
-Si, eso ya lo sabía…
-Bueno y porque no lo haces tú?
-Ahhh… si, pues e realmente quiero concentrarme en mis estudios, además con mi nuevo trabajo en la tienda del pueblo no me da mucho tiempo…
-Pues deberías encontrarlo, a mí no me molestaría ni a tu madre si eso es lo que te detiene
-Lo sé papá, gracias por confiar en mi
-Yo sé qué clase de persona eres hijo, eres muy educado y respetuoso, a veces demasiado pero solo debes aprender a relajarte
-Lo sé papá
-A propósito, creo que ya es tiempo que tengamos la charla padre a hijo, en cuanto… tu sabes… cosas de hombres…

Blaine solo hizo muecas y se puso a escuchar todo lo que su padre tenía para decirle, realmente solo escuchaba a medias, pues lo que antes había hablado con su padre lo había dejado algo ansioso, el por supuesto había notado lo popular que era con las chicas y a pesar de eso no se sentía listo para salir con ellas, o tal vez no se sentía atraído hacia ellas, estaba demasiado confundido, pero si de algo estaba seguro era que aún no quería tener novia o algo parecido. Su mente era un desastre. Claro que él ya sabía lo que era un persona gay, y un día se lo planteo, aunque el simple hecho de pensar lo que dirían sus padres o sus hermanos le quito la idea de la cabeza.
Elaine había notado eso, y casi era claro totalmente las sospechas de que su hijo era gay, y por eso quería ver la reacción de Blaine ante Kurt, ella sabía que entre ellos había algo más que una amistad aunque solo eran unos niños cuando eso pasaba, tal vez Kurt no era gay pero le ayudaría a conocer más a su hijo. Si era gay o no, no le importaba nada, ella lo amaba pasara lo que pasara, y si era así, haría que su esposo entendiera todo, porque primero que nada estaba la felicidad de su hijo. Alguna vez quiso acercarse a su hijo referente a eso pero decidió que no lo presionaría, solo le haría saber que podía confiar en ella siempre, eso es lo que hacen las buenas madres.

Al terminar el año escolar todos estaban emocionados por el baile, aunque aún no era de graduación por alguna razón era importante para todos, todos los chicos hablaban sobre quien llevarían, menos Blaine. El de verdad no quería ir, no sabía con quién ir, pero todos sus amigos irían y seguramente su padre insistiría en que fuera, entonces tendría que ir. Pero realmente no sabía con quién ir, él no quería ir con alguien porque eso podría darse a entender como si la chica fuera su novia y él no quería novia. Blaine estuvo pensándolo y llego a una conclusión, Blaine el chico lindo, educado y respetuoso, utilizaría a una hermosa chica llamada Quinn, él sabía que desde hace tiempo le gustaba a la chica así que sería fácil que lo aceptara como su cita para el baile. E l la iba a utilizar, pero no en un mal sentido, solo iría con ella para que su padre dejara de insistir en que saliera con chicas, la llevaría al baile y eso sería todo.

La noche del baile llegó, Blaine se preparaba, iba a usar un traje que había sido de uno de sus hermanos, él pudo haber rentado alguno nuevo pero sinceramente no quería gastar su dinero en algo que él sabía que no disfrutaría. Se vio en el espejo y algo le faltaba, aunque no sabía que, de pronto se dio cuenta que no traía corbata, fue a la habitación de sus padres y busco entre la ropa de su padre, no encontró ninguna pues su padre era un hombre del campo y rara vez se vestía así, Blaine pensó en no llevar nada, pero de pronto un recuerdo golpeó su cabeza como un rayo. Recordó que el tenía una corbata muy especial guardada. La corbata de moño que su amigo Kurt alguna vez le había regalado. Blaine corrió hasta su habitación y rápidamente busco en sus cajones hasta que la encontró. Estaba muy linda, solo la había usado en navidad y el día de acción de gracias años antes, nunca quiso maltratarla y la guardo. La tomó y se la puso quedando perfectamente listo para el baile. Se miró al espejo y de pronto la noche que pensó que sería aburrida cambiaria, por alguna razón el usar esa corbata lo hacía feliz, lo hacía sentir especial, el hecho de llevar esa corbata lo hacía sentir como si su amigo Kurt lo acompañaba al baile y eso era algo que Blaine hubiera deseado. En un momento el pensamiento que su padre puso en su cabeza volvió.
¿Por qué recuerdo a Kurt ahora?, ¿Por qué no pienso igual con Quinn?
Decidió no atormentarse más, ya habría tiempo después para pensar e intentar arreglar el desastre en su cabeza, ahora iría al baile, después de todo era una fiesta.

Llegó el verano y Blaine se sentía algo feliz, todo con esa chica Quinn resultó bien, no eran novios pero tenían "algo", Blaine no estaba feliz con eso, pero por lo menos su padre ya no estaba detrás de él con eso. Él se puso como propósito disfrutar del verano, salir con sus amigos y relajarse, también pensó en que sería tiempo de arreglar su mente, en aclarar sus dudas, tendría el tiempo para simplemente sentarse bajo un árbol y pensar hasta que todo se aclarara.

Todo cambió una semana después de que inició el verano.

Blaine terminó todos su deberes y su trabajo en la tienda del pueblo, y mientras iba a casa en su bicicleta, un auto casi lo arrolla, era una camioneta lujosa, seguramente alguien que solo pasaba por el pueblo. El siguió el camino a su casa, y de repente notó que aquella camioneta lo seguía, el siguió con más velocidad, pero el auto lo seguía muy fácil, empezó a ponerse nervioso hasta que llego a su casa, se quedó parado hasta que la camioneta llego también. Sus padres salieron y le preguntaron a Blaine que sucedía, él les dijo que ese auto lo iba siguiendo, ellos solo rieron un poco pues ya sabían de quien se trataba.
De pronto las puertas de la camioneta se abrieron, un chico castaño, alto, delgado, que usaba ropa un tanto extraña bajo del auto. Blaine simplemente se quedó parado y muy confundido, quién rayos era él?, No fue hasta que vio a otra persona bajar del auto que se dio cuenta quienes era, vio a Burt caminar hasta él.

-Blaine?! Eres tú?!
-Señor Hummel?! Era usted!
-Rayos Blaine no te reconocí! Perdón por casi arrollarte con el auto! Y de seguro de asustaste cuando te seguí, pero no sabía quién eras y te dirigías a mi rancho! (Los dos rieronJ)
-No se preocupe, pero si tiene razón me asuste un poco

Burt empezó a saludar a James y Elaine, James le ordeno a Blaine que llevara el equipaje a la casa. Blaine estaba muy muy muy sorprendido por lo que estaba pasando, el no creía que los Hummel regresarían algún día al rancho. De pronto recordó al chico que había visto antes, donde estaba?.
Camino hacia al auto y detrás de él estaba el chico, no lo había reconocido hasta que lo vio más de cerca, por supuesto, quien más podría ser que Kurt.
El también había cambiado mucho, bueno, solamente físicamente porque seguía con el mismo carácter de hace 4 años.

-Hola Kurt
-Hola Blaine, esas son mis maletas llévalas primero por favor.

Blaine no sabía que pensar, pero sabía que tenía que obedecer, aunque ya no sería como antes, el igual había cambiado y ya no le rogaría a Kurt para que hicieran algo juntos, aunque era difícil, Kurt se veía tan… genial.


Los Hummel.

Burt:
Kurt ya no era el mismo, Kurt ya no es el mismo, se repetía Burt una y otra vez, pero… por qué?, él no lo entendía, el creía que era porque no había salido del closet, tal vez él pensaba que no lo aceptaría, pero él era su padre, siempre lo aceptaría, pensó que él era así por eso pero cuando él le dijo que era gay y Burt le dijo que el lo seguía amando y lucharía porque el fuese feliz siempre se imaginó que volvería a ser como antes pero no… era peor, en la escuela era bueno, seguía en el club Glee y era de los mejores cantantes, sacaba buenas notas, el bullying llego al él pero no le hizo nada, él supo defenderse como un hombre, aunque eso lo volvió un tanto agresivo, no violento, pero si altanero y grosero, y eso no le gustaba a Burt. Él sabía que tenía en parte la culpa por cumplir todos los deseos de su hijo pero él era su hijo, era todo lo que tenía en el mundo, a quien más se lo daría…
Kurt cambio demasiado, en la escuela no, pero ya no se podía describir como un hijo ejemplar, además de ser grosero con su padre, Kurt no respetaba las reglas, llegaba tarde y gastaba mucho dinero, además siempre se la pasaba fuera con sus amigos, esto alteraba mucho a Burt pues solo tenía 14 años, que sería de su hijo más grande?.

No fue hasta que un día donde Burt casi muere por un infarto que Kurt se dio cuenta de muchas cosas.

Kurt.

Sé que no es lo mejor pero yo soy así y nadie me puede cambiar…
Kurt hizo oficial que era gay a los 11 años y salió de closet a los 14, él siempre lo supo pero no estuvo seguro hasta que beso a una chica y simplemente no siento nada, nada como cuando beso a Sebastian, no había nada parecido como él.
Kurt se transfirió a Dalton, una escuela privada mixta, donde había muchos chicos lindos, y el más lindo era Sebastian Smythe, un chico 2 años mayor que él pero que encontraba a Kurt muy atractivo. Kurt se había vuelto muy presumido y materialista al entrar a Dalton, pues en esa escuela solo asistían niños con papas ricos, los hijos del alcalde, los del gobernador, de grandes empresarios como el, y también hijo de estrellas de Broadway, después de todo era New York.
Kurt tenía muy buenos amigos a pesar de eso, eran chicos y chicas que eran muy buenas personas, Kurt los quería pues eran miembros del Club Glee y siempre estaban cantando juntos, sin embargo Kurt no era como ellos, él era algo frio y se convertiría en una persona aún más fría después de lo que le paso.

Kurt conoció a Sebastian a los 14 años y de inmediato sintió atracción hacia él, y aunque él tenía 16, tuvieron algo que ver…
Un día en el vestidor de los chicos Kurt se cambiaba para gimnasia cuando noto que un grupo de chicos entro, entre ellos Sebastian, Kurt aprovecho para aclarar sus sospechas de Sebastian siendo gay, y de inmediato lo confirmo, cuando Kurt bajo su pantalón para ponerse los shorts de gimnasia y quedo en calzoncillos, Sebastian no pudo evitar mirar el trasero de Kurt, tan hermoso, tierno y apretado que lucía. Kurt de inmediato noto su mirada y eso era más que suficiente, ahora solo tenía que hacerlo oficial.

Kurt no estaba totalmente orgulloso de tener 14 años y ya no ser virgen, pero no se arrepentía, eso simplemente había sido maravilloso, el simple recuerdo hacia que Kurt se excitara.
Había sido un fin de semana en el que su padre salió de viaje de negocios, Kurt y Sebastian habían salido desde hacía 6 semanas, y Kurt lo invito a su casa a ver películas, pero Sebastian tenía otros planes, al igual que Kurt solo que este no quería aceptarlo, en el fondo se sentía culpable al empezar a descubrir su sexualidad tan chico pero Sebastian era tan guapo y nadie lo había hecho sentir tan especial como él desde que era amigo de Blaine, ese gracioso chico del campo.

Era sábado y Sebastian llego a la casa de Kurt, subieron a la habitación de Kurt y se acurrucaron en la cama, empezaron los besos, lentamente Sebastian que tenía más experiencia recorría el cuerpo inexperto de Kurt, haciéndolo sentir mucho placer con cada beso, de pronto ninguno de los dos tenían camisa, Kurt besaba el cuello de Sebastian, hasta que Sebastian se inclinó a lamer los pezones de Kurt, este no pudo evitar gemir al sentir tanta excitación recorrer su cuerpo, Kurt sintió el impulso de bajar el cierre de Sebastian y meter la mano dentro de su pantalón y su bóxer, y empezó a frotar su miembro, con esto Sebastian se dio cuenta de que Kurt estaba listo y también quería lo que él había pensado.
Sebastian se desnudó, y empezó a desnudar a Kurt hasta que lo detuvo.
-Por favor se gentil conmigo, es mi primera vez…
-Shhh, yo sé lo que hago, no te preocupes…

Siguió hasta que los dos estaban totalmente desnudos, sin dejar de besar a Kurt, tomo del bolsillo de su pantalón un sobre con lubricante, y lo puso en uno de sus dedos, Kurt solo lo miraba con deseo, Sebastian tomo el miembro de Kurt con su boca y empezó a succionar, haciendo que Kurt gritara de placer, entonces metió uno de sus dedos, y al ver que Kurt reaccionaba bien, siguió con un segundo dedo. Sebastian siguió preparando la entrada de Kurt hasta que Kurt casi le exigió que lo penetrara, Sebastian no resistió mas y lentamente entro en Kurt, Kurt enterró sus uñas en su espalda cuando aumento la velocidad, era algo doloroso pero los dos lo estaban disfrutando, y la mayor satisfacción de Kurt era que ya no se sentía más como un niño, él ya se sentía mayor.
estuvieron así por varios minutos más hasta que Sebastian termino dentro de Kurt y este entre sus estómagos, se quedaron ahí hasta que cayeron dormidos, cuando Kurt despertó Sebastian ya no estaba, tomo un baño y cuando salió de la ducha vio un texto que había recibido:

Estuviste estupendo amor, tú dices cuando lo repetimos…
Una pequeña sonrisa se dibujó en la cara de Kurt.

Los chicos siguieron así por 4 semanas mas, hasta que Sebastian le dijo a Kurt que ya era suficiente, que ya había otros con lo que podría seguir pero que él ya se había cansado de él, ya había obtenido lo que quería. Tal vez algún día regresarían pero que por ahora ya no se verían.
Kurt se sintió destrozado, él sabía que lo suyo con Sebastian no era nada serio pero tampoco pensó que era algo tan fácil de deshacer, desde entonces Kurt era más frio, mas grosero, menospreciaba a la gente y ya no era dulce y cariñoso, solo era algo cool con su compañeros y amigos pero a veces su carácter materialista ganaba.

Cuando se enteró que ese verano regresarían al rancho, se alegró un poco, aunque no irían a Italia donde él quería por lo menos no estaría en la ciudad donde Sebastian se pasearía con su novio…
Ahora Kurt ya no se preocupaba por su futuro, el solo tenía que pedir dinero a su padre y lo tenía, ya no era el mismo de antes, y las cosas que le importaban eras muy superficiales.
Burt noto eso, noto la superficialidad de su hijo, y no le gustaba nada, pues tan solo tenía 14 años, y aun no sabía que esperar cuando fuera más grande, algo así como 17.


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Pd. díganme si estoy haciendo un buen trabajo hahaha (: