Bueno vi que mi fanfic logro llamarle la atención a cuatro personas personas :') me alegre muchisimo, J.H amo tu fic "Cazandote" lo termine de leer hoy, ya que lo había comenzado a leer antes tuviera la cuenta, Gracias a Patty81medina, yessikatolen (a mi también me gustan enviar abrazos =.=) y a leknyn gracias a ustedes cuatro me anime a escribir el segundo cap :D Bueno para subir el segundo capitulo fue todo un embrollo e.e por que no tenia idea como subirlo T.T, espero que llame un poquito mas la atención *-* ¡sin más demora! el segundo cap
"Dotes de Clarividencia"
Era muy temprano a eso más o menos de las seis am los rayos de sol,chocaban con la Mansión Hellsing...Sir Integra hablaba con Walter sobre el papeleo, mientras que Alucard seguía hurgando en la mente de su draculina; Victoria soñando con sus padres esta vez era un sueño bonito, hasta que llegó Alucard a fastidiarla.
—Chica policía...—Dijo el vampiro de lentes naranja tocando las mejillas de la rubia.
—Mamá...Papá los... Extraño.—Dijo la rubia. Mientras que una lagrima rodó por su mejilla y bajó lentamente al dedo del vampiro mayor, este la miro con indiferencia a la draculina y la lágrima en su dedo la pasó por su lengua.
— ¿Chica policía?.—Dijo de nuevo el pelinegro, aun saboreando la lágrima de sangre.
—Maestro... No, no juegue con mi ca...bello.—Dijo la rubia.
Alucard se quedó escuchando la conversación que ella sostenía en el "sueño", Victoria se movía demasiado cuando dormía algo que incomodaba al nosferatu. Ya que él estaba recostado al lado de ella... A los tres minutos Seras intentaba despertar.
—Maestro, su... Pecho es bastante cómodo.—decía la rubia que seguía "soñando".
—Gracias. Lo sé. Me lo han dicho varias veces, sí.—Dijo el vampiro mayor deslizando una mano por la espalda de la joven.—Y tu piel es muy suave...
—¡AMO!.—Dijo la rubia abriendo sus ojos al ver que no era un sueño.—¡Qué hace en MI habitación!
—Pues, aunque parezcas sorprendida; por qué no te separas de mi-dijo el nosferatu ,sonriendo -
—Ehm... es por qué jaja.—Dijo la rubia nerviosa soltándose de su maestro.—¿Se puede ir? Yo estaría feliz si se fuera.
—Me quieres...Si usted desea.—Dijo el vampiro desapareciendo en la oscuridad de la habitación.
Victoria estaba demasiado nerviosa de seguro había imaginado esa escena... Ella se encaminaba al baño cuando unas imágenes extrañas apareciendo en su mente aparecían Alucard marchándose, una vieja Sir Integra y una Victoria ignorada excepto por Walter que era raro, ya que se suponía que eran muchos años de servicio a la Organización Hellsing... Victoria salio como de costumbre del baño ya cambiada desde el incidente con Alucard no volvió a salir con una toalla, si no que prefirió vestirse en el baño.
-Flash back-
Victoria salia del baño con una toalla enrollado a su cuerpo y otra en su cabello,la rubia habia empezado a sacar su ropa de su armario dejandola en la cama...en el momento que se iba a comenzar a vestirse su toalla quedo enganchada al armario; La draculina tiró de la toalla con tal fuerza que se desenvolvió,su maestro habia presenciado su acto el cual salio de las sombras
—Muy hermosa aprendiz mía.—Dijo el vampiro con una sonrisa algo pervertida.
—¡Maestro!.—Dijo la rubia tapándose con la sabana de su féretro.
—Por qué tan avergonzada a caso hace un mes no habías tenido un sueño parecido a este.—Dijo el vampiro mayor acercándose a su protegida.
—¡Ma...maestro! Deje las estupideces, yo jamas soñaría algo así ¡Agradecería que se fuera de mi habitación!.—Regaño la rubia al vampiro.
-Fin del flash back-
Salió pirada hacía el segundo piso, la draculina iba de nuevo tarde a otra advertencia de misión.
—Sir Integra...¡Lo siento!.—Dijo la rubia habiendo una reverencia.
—Uhm Victoria, hoy has roto tu record de la persona mas lenta.—Dijo la rubia con un puro en su mano.
—¡Lo siento! Sir Integra.—dijo la pequeña draculina.—En serio, no fue mi intención
—Esta bien, solo quería informarte que hoy no hay actividad de ghouls y vampiros por los momentos todo esta tranquilo así que estas libre en este día.—Dijo la rubia con una mini sonrisa.
—Muchas gracias, Sir integra.—Dijo la rubia de ojos rojos saltando.
Al salir Victoria, apareció Alucard atravesando una pared.
—Buenos días, Integra.—Dijo el vampiro de sombrero rojo con un tono juguetón.
—Qué quieres.—Dijo la rubia apretando su puro con los dientes.
—Qué tal si jugamos un poco...—Dijo el vampiro con gabardina roja, acercándose a la rubia.
—¿Pero qué? ¡Qué estupideces dices!.—Dijo la rubia con el puro en la boca.
—Ha ver ama, usted me quiere y yo a usted...¿Por qué no me deja ser algo mas que su simple sirviente?.—dijo el vampiro acorralando a la rubia de ojos azules.
—Alucard te ordeno...—La rubia fue interrumpida por Alucard el cual la beso.
En ese momento entro Victoria con una carta en la mano, y viendo la escena donde ella era la " espectadora" se fue corriendo dejando la carta en el escritorio... Y derramando lagrimas se fue a su habitación seguía preguntándose por que su amo un día la trataba con si fueran algo mas y terminaría besando a Sir Integra; Victoria estaba tan molesta que lanzaba gruñidos y peleaba con ella misma por ser tan estúpida,y por su mente pasaron las imágenes de un chico alto con una trenza y un parche, este iba a morir y ella tomaría la sangre de el;mientras aun el estuviera vivo Alucard se sentiría celoso... La draculina lo único que puso hacer fue empezar a buscar en el futuro ¿como ella podía ver algo que aun no estaba por pasar?
—¡Chica policía! Qué estupideces piensas ¿Desde cuando no tocas a puerta?.—Dijo el vampiro, en la mente de la chica rubia.
—A usted no le importa eso.—Dijo la draculina.— ¿Por qué no se va a besuquear con Sir Integra?
—Si me importa, porque me importas tu.—Dijo el vampiro.—¡Eres una draculina, muy celosa! Además ¿No te has dado cuenta en que habitación estas? Aun que la tuya es muy acogedora y tu diario es mas confuso que tú.—Dijo el vampiro riéndose.
—¡Qué! ¡Que diablos!...¿Cómo llegue a esta habitación? Amo si es otra de sus bromas le juro que ¡arg! ¡Que hace leyendo eso!.—Dijo la rubia saliendo de el cuarto de su maestro.
Victoria entró a su cuarto y vió a su maestro leyendo su diario; este se reía por las "tonterías "que estaban escritas en el librito
—¿Piensas que mis ojos son hermoso? Y que mi cabellera negra es como si fuera perderse en la noche misma.—Dijo el hombre acostado en el féretro de la chica.
—¡MAESTRO!.—Dijo la rubia soltando un grito.— ¡Deje de leer mi diario!.—Dijo la rubia saltando encima del vampiro. —Est... esto no es lo que yo que...quería... Fue... Un impul...impulso...
—¿Tanto así me deseas para qué tus"impulsos" te controlen? Chica policía.—Dijo el vampiro debajo de la chica.— ¿Así que piensas que yo seria tu pareja perfecta?
—Maestro... ¡Usted cada día es mas insoportable!.—Dijo la rubia arrebatando el diario de sus manos.
—Pero aun así te gusto ¿no es así?-dijo el vampiro pasando a la chica hacia abajo y el quedando arriba de la draculina- que tal si nos divertimos?-dijo el vampiro con su amplia sonrisa-
—Ma...maestro.—Dijo la draculina.—¿A qué se refiere con divertirse?.—Dijo la chica confundida.—¿Quiere jugar un juego? ¡Por qué no se VA A JUGAR CON SIR INTEGRA! Y me deja a mi tranquila.—Dijo la draculina molesta pero sin poder safarse del vampiro.—Señor se le agradecería que se bajara de mi...
—¿Por qué eres tan testaruda?...—Alucard fue interrumpido por dos figuras que estaban en la puerta de la habitación.
—¡Alucard! ¿qué estas haciendo?.—Dijo la rubia de lentes.— Walter, te dará un paro cardíaco. Sal de aquí yo me encargo.—Dijo la rubia encendiendo su puro.
—¡Sir Integra! Maestro quítese.—Dijo la chica empujando al vampiro mayor.— Sir integra fue él, no fui yo.—Dijo la chica sonrojada.
—Gracias chica policía, por echarme la culpa.—Dijo el vampiro con una sonrisa algo cínica.
—¿Así que desde cuando esta casa es para que dos vampiros como ustedes estén jugando? A esta hora de la mañana, por cierto tenemos visitas.—Dijo la rubia con el puro en la boca, lo único que se notaban era el reflejo de los lentes.—¡Se les agradece que se comportarse y apurarse! ¡Antes que les vacié las balas a ustedes!
—¡Si... si... Sir Integra! Sir...—Dijo la joven draculina saliendo de su habitación pirada como una bala.
—Tu y yo. Hablaremos luego, Alucard—Dijo la rubia encaminándose a las escaleras del segundo piso.
—¿Ha reconsiderado mi oferta?.—dijo el vampiro con tono burlón.
—No, no quiero tu sangre... Imbécil.—dijo la rubia de lentes.
—¡Usted se lo pierde!.—dijo el vampiro con una carcajada.
Seras estaba hablando con el mismo chico de su visión, el de la trenza cabello marrón y un parche en el ojo.
—Ejem...—Dijo el vampiro apareciendo por el piso y tomando a Seras por la cintura- ¿Quién es él?
—Maestro ¡Suélteme!.—Dijo la draculina con una sonrisa nerviosa.— Suélteme
—Soy Pip Bernadotte, Capitán de los Wild Geese; mucho gusto señor Alucard.—Dijo el del parche sin apartar la vista de Seras.
Uhmp igual. —dijo el vampiro con un toque de fastidio.
Sir Integra,Walter y Seras se quedaron viendo a los dos personajes que al parecer peleaban... Alucard no confiaba en él y Pip tampoco
—Ajajaja... —Rieron nerviosamente Integra, Walter y Seras.
—Alucard ve a tus aposentos, Seras estas encargada de dar una vuelta por la casa con Pip. Walter que...quédate cerca pronto necesitare tu ayuda.—Dijo la rubia apretándose el tabique de la nariz.
—¿Dolor de cabeza de nuevo, señorita Integra?.—pregunto el hombre de traje.
Si Walter, si.—Dijo la rubia subiendo las escaleras.
bueno ese es el segundo cap,acepto criticas constructivas,explosivas,destructivas y de cualquier clase :D,me di cuenta que en el capitulo anterior estaba tan nerviosa e.e que tuve unos pequeños errores T.T pero para los proximos no habran tantos errores, gracias ._./
