Hola,

A partir de este capítulo el fic estará realizado en coautoría con Galadan.

Hemos revisado, corregido y reeditado los capítulos anteriores por lo que tal vez quieran re-leerlo. Pensamos que quedaron mucho mejor. En el capítulo 1, encontrarán también referencias interesantes para entender la estructura de la TSAB que concebimos para este fic.

Además, estamos escribiendo como locos. Nos ha entrado una racha asi que al menos por un tiempo esperamos tener actualizaciones frecuentes.

Gracias. El soundtrack de hoy es "The sound of Silence" por Atrocity, Wreck the 80s

ADVERTENCIA: Este fic es Fate-Nanoha, y está clasificado M, por contenidos fuertes y/o violentos y futuras escenas íntimas de carácter sexual entre dos mujeres. Si este tipo de contenido no es de su agrado, por favor no lo lean.

DISCLAIMER: Los personajes de Magical Girl Lyrical Nanoha no me pertenecen y son propiedad de sus respectivos autores.


"El Legado" por Aleksei Volken & Galadan

CAPITULO 3. El pasado regresa.

Hello darkness, my old friend
I've come to talk with you again
Because a vision softly creeping
Left its seeds while I was sleeping
And the vision that was planted in my brain
Still remains
Within the sound of silence

Hola oscuridad, vieja amiga

He venido a hablar contigo de otra vez

Porque una visión arrastrándose suavemente

Ha dejado su semilla mientras dormía

Y la visión que fue plantada en mi cerebro

Aún se mantiene

Dentro del sonido del silencio

Universidad Rigeliana de Midchilda, Laboratorio de Investigaciones en Neurociencias Aplicadas. Día 13 del Doceavo mes. 15:30 hrs

El doctor Jail Scaglietti miraba a las tres agentes seriamente desde su escritorio mientras permanecía en un silencio inescrutable y escuchaba las explicaciones de Fate respecto al motivo que las había llevado a buscarlo.

Al parecer no le había hecho ninguna gracia encontrar a su asistente de laboratorio retrasada y discutiendo a medio pasillo con las tres uniformadas. Pese a que estas se presentaron como agentes de la TSAB, Scaglietti se tomó todavía varios minutos para regañar severamente a Nanoha antes de hacer pasar a las agentes a su despacho privado, por lo cual Fate se sintió un poco culpable. Tal vez si debiera disculparse con la chica después de todo.

Lo de privado era un poco irónico ya que no había una sola pared. Tanto el gran ventanal con una vista impresionante hacia el campus de la Universidad como los muros interiores del laboratorio, eran completamente transparentes. Scaglietti les comentó casi ligeramente que de esa forma podía estar al pendiente de varias cosas a la vez. Pese a que ya no trabajaba con información clasificada, todos sus asistentes requerían de un permiso especial y una certificación para poder trabajar en el laboratorio. La conformación de su laboratorio le permitía mantener un ojo siempre vigilante sobre todo lo que pasaba en él. "Y sobre quienes trabajan en el" Pensó Fate un poco malintencionadamente, Nanoha Takamachi no era la única chica que trabajaba con Scaglietti y no era la única bonita tampoco. Sorprendiéndose a si misma, Fate se reprendió en silencio; en ese momento no debía estar pensando en quien era o no bonita, tenía muchas más cosas de que preocuparse.

Las paredes no eran lo único transparente en la oficina del doctor. Todos sus muebles lo eran también. Era una sensación realmente extraña estar en ese espacio, asi que Fate culpo de sus divagaciones a esa sensación de sentirse observada fijamente por todos los ángulos.

Scaglietti escucho en silencio la noticia del asesinato de la familia Alpine, asi como la noticia de la custodia de Vivio Káiser por parte de la Sección Seis de TSAB y las razones por las que solicitaban su colaboración sobre el caso, y aunque por su rostro pasaron las más diversas emociones mientras escuchaba, en ningún momento interrumpió a Fate. Simplemente apretaba y aflojaba los puños cuidadosamente apoyados sobre su escritorio transparente.

Fate tuvo especial cuidado en proveer únicamente la información más básica del incidente. Fate sabía que Scaglietti trabajaba con información confidencial, pero no pensaba que tuviera que dar más detalles de los indispensables para obtener los datos que necesitaba.

-Finalmente Doctor, nuestra sección ha sido autorizada para conocer una parte de la investigación que usted estaba dirigiendo…sobre Vivio Káiser. Apreciaríamos mucho su colaboración,-terminó Fate.

Después de una larga pausa donde los ojos de Scaglietti nunca se desviaron de los de Fate, dijo, -Entonces… no tienen ni la más remota idea de quién pudo haber asesinado a la familia de Logan y Megane.-

Fate apretó los labios, tratando de disimular su enojo y mantener su rostro impasible. Había que ver que el hombre tenía descaro.

-En este momento, estamos siguiendo varias líneas de investigación, Dr. Scaglietti. Si su comentario se refiere a que no tenemos todavía un sospechoso, la respuesta es no. No tenemos un sospechoso…aun.-

Fate dijo lo anterior sosteniendo la mirada de Scaglietti, sin flaquear y sin dudar un momento. No solo tendrían un sospechoso, tendrían un culpable y Fate se iba a encargar de que le dieran lo que merecía.

-Entiendo, Enforcer Testarossa. Megane, además de ser mi colega investigadora, era una preciada amiga, al igual que su esposo. Saber de su muerte de esa forma ha sido… terrible para mí. Si hay alguna manera en que pueda colaborar sin comprometer la confidencialidad a que me obliga el proyecto en que trabajamos conjuntamente, lo hare sin duda,- respondió con igual serenidad.

-De acuerdo, lo primero que necesitaríamos sería que nos acompañara a las instalaciones de TSAB. Hay muchas preguntas que tendremos que hacerle y si es necesario solicitar las autorizaciones pertinentes, desde ahí será mucho más rápido,- apuntó Fate. –Lo segundo que necesitaríamos, es su ayuda para asistir a la pequeña Vivio. Como le comento la Agente Shamal, la niña está en estado de shock. Su ayuda sería instrumental, además no podemos descartar la posibilidad de ella haya visto al asesino.-

-Por supuesto, Agente Testarossa, puede contar con mi colaboración para ambas cosas,- y tras una breve pausa añadió,- Aunque para el segundo requerimiento es probable que requiera cierta ayuda.-

Fate frunció el ceño un poco sin entender muy bien a que se refería el doctor.

-Sí, Agente, vera usted, aunque Vivio ES un sujeto clasificado parte de su proceso de desarrollo implicaba que pudiera crecer como una niña normal. Esa fue una de las razones por las que la familia Alpine se hizo cargo de ella. Adicionalmente a vivir con una familia, uno de mis investigadores más avanzados trabajaba con ella un par de días a la semana. Necesitábamos que Vivio pudiera desarrollar confianza en otros individuos y que dentro de lo que cabe, tuviera una vida normal.-

"Vaya vida normal que está teniendo la pobre chiquilla," pensó Fate.

-¿Ese investigador que menciona conoce los detalles sobre la niña Káiser?- preguntó Signum siempre directa al punto.

- No, desde luego,- respondió Scaglietti,- solo sabe que es un Vivio es un sujeto especial y que ha petición de sus tutores legales, los Alpine, Vivio debía pasar por una serie de pruebas y era la persona a cargo de un tratamiento neuropsicológico especial.-

-No podemos involucrar a una persona externa en este caso Doctor, es imposible,-negó Fate seriamente.

-Entiendo su reticencia Agente, pero mírelo desde este punto de vista; esta persona no tiene que saber los detalles clasificados, usted misma ha dicho que los pormenores de nuestra investigación no son su objetivo, sino el asesino. Ella solo tendría que ayudarme con el tratamiento de la pequeña. Recuerde que manejo una autorización especial para todos mis colaboradores y un estricto sistema de seguridad. Para mí también hay mucho en juego.-

Fate dudó unos momentos y finalmente decidió que no podía tomar esa determinación sola, tendría que solicitar la autorización de Hayate para eso.

-¿Quién es esta persona Doctor? Usted tiene las credenciales necesarias, pero necesito solicitar autorización superior para que pueda entrar a las instalaciones de la División Táctica con otra persona.- Fate omitió mencionar que esta persona sería investigada con sumo detalle en todas la bases disponibles y quizá unas pocas más, antes de pudiera siquiera pensar en poner un pie en sus oficinas.

-Entiendo,- asintió Scaglietti con una sonrisa cómplice, -más de lo que se imagina Agente Testarossa.-

Dicho lo cual, sin dejar de mirar a Fate, extendió un dispositivo y activo la transmisión de datos. Fate desbloqueo su dispositivo y dejo que la información de Scaglietti llegara al sector público de su dispositivo para después, cortar la conexión, proteger la información que acababa de recibir y compartirla de inmediato con Shamal y Signum. Cuando la foto de una atractiva pelirroja de ojos azules apareció en su pantalla no pudo reprimir un salto involuntario y sofocó una protesta en su garganta, para solo preguntar con voz contenida,

-¿Ella es…la investigadora que menciona?-

-Correcto,- afirmo Scaglietti orgulloso,- Takamachi, Nanoha es una de las científicas jóvenes más brillantes en el ramo de la neurociencia pero lo que a ella realmente le interesa, es la neuropsicología.-

-¿Y esta es la persona que quiere que lo ayude?-preguntó Fate todavía con incredulidad. Los labios de Signum volvieron a curvarse tan tenuemente, que solo Shamal sabía que era una sonrisa, por lo que meneaba la cabeza mirándola a ella y Fate con desaprobación.

-No se deje engañar por el temperamento, digamos explosivo, de mi asistente Agente. Takamachi es realmente brillante y algo muy importante, tenía una excelente relación con Vivio. Si hay alguien que puede ayudar a nuestra pequeña, definitivamente es ella y no yo.-

Todavía con reluctancia, Fate se levantó de su asiento para llamar a Hayate, informarle brevemente de sus avances y solicitar una autorización especial de ingreso a las instalaciones de TSAB para Nanoha Takamachi.


-¿Ahora, doctor? – preguntó Nanoha con incredulidad, su turno terminaba a las 5 de la tarde y era casi ya esa hora justo cuando el doctor le informaba que tendrían que acompañar a las agentes de TSAB.

-Ahora, Nanoha. Créeme es realmente necesario, te lo explicaremos en el camino,- le respondió Scaglietti haciéndole señas para que dejara lo que estaba haciendo a otro de los asistentes.

Durante todo el tiempo que las agentes estuvieron en el despacho privado de Scaglietti, Nanoha se las ingenió para mantener un ojo atento a todos los movimientos, aunque no es que fueran muchos. Las tres agentes eran particularmente parcas al momento de hablar aparentemente, lo mismo que el doctor asi que no había mucho que Nanoha pudiera deducir solo por verlos interactuar.

Sin embargo, encontró que era reconfortante mirar la larga cabellera rubia de la agente Fate, y los brillos dorados que por momentos, le arrancaba el sol de la tarde al filtrarse por las ventanas del despacho.

En un momento dado, la agente rubia se levantó de improviso para hacer una llamada y Nanoha sintió que se ruborizaba, el movimiento fue tan intempestivo que estaba casi segura que la agente la había mirado directamente a los ojos y se había dado cuenta que Nanoha la miraba fijamente a través de los muros transparentes.

Su sorpresa no hizo sino aumentar cuando Scaglietti le anunció que tenían que ir en ese mismo momento a las oficinas de la TSAB con ellas.

Asi que en ese momento se encontraba sentada en el vehículo oficial de la TSAB entre Shamal y Signum, tratando de no mirar demasiado a Fate quien iba sentada en el asiento frente a ella junto con el Dr. Scaglietti. El auto oficial en que viajaban contaba con dos filas de asientos encontrados, esa distribución si bien les permitía hablar frente a frente y era bastante práctico, estaba poniendo a Nanoha en la difícil situación evitar quedarse mirando fijamente a la Agente Testarossa. Enfundada en un uniforme negro de la cabeza a los pies, elegantes pero prácticas botas del mismo color y manos enguantadas, lucía impresionante. Con las botas era casi tan alta como Scaglietti y su cabello contrastaba vívidamente con su atuendo. Nunca había visto a una persona que luciera tan bien en negro como ella. Y sus ojos, de ese color carmesí tan poco común, con la rojiza luz del atardecer que se acercaba, se veían mucho más profundos y penetrantes que bajo cualquier otra iluminación. Nanoha se sentía casi tocada cada vez que la mirada se Fate se posaba en ella aunque fuera solo algunos segundos.

Desde la acalorada discusión que sostuvieron en el pasillo del laboratorio, Fate no había vuelto a dirigirle la palabra y se limitaba a mirarla con frialdad. Aunque ahora en el auto, Fate estaba encontrando difícil no fijarse en la chica pelirroja flanqueadas por sus compañeras vestidas de negro como ella. El blanco de la bata que Nanoha se había olvidado de quitarse, contrastaba con las vestimenta de sus compañeras y aun la bata larga, Fate podía apreciar las curvas de su cuerpo. Tal vez fuera brillante como Scaglietti decía, pero definitivamente el Doctor había tomado en cuenta también otros atributos.

Mientras ambas trataban de no ser tan evidentes en mirar a la otra, Scaglietti trataba de explicarle a Nanoha lo más escuetamente posible lo que harían.

Nanoha lo escuchaba a medias, pensando en que no había querido ser irrespetuosa con la agente, pero su actitud la había sacado de quicio. Estaba casi segura que ambas tenían una edad similar pero Fate se comportaba como alguien mucho mayor. Casi como la otra agente, Signum, distante, fría, pero además había sido impositiva y hasta ruda, además de tremendamente cabezota y terca respecto al tema de la discusión que sostenían. En ese momento, Nanoha tuvo que admitir al menos para sí misma, que ella también estaba siendo cabezota y terca. Y pensar que esa mañana no podía quitarse a la rubia de la cabeza y hasta quería encontrar una manera de saber al menos su nombre. Solo de ver a la seria agente ahora, se sentía ridícula de las ideas que tuvo por la mañana acerca de agradecerle su "amabilidad" de la noche anterior con chocolates o con un pastel del restaurante su familia. Seguramente se lo devolverían.

Suspirando, trato de concentrarse nuevamente en lo que Scaglietti le estaba explicando que harían en las oficinas de TSAB hasta que el doctor mencionó las palabras "ayudar" y "Vivio" en la misma frase.

-¿Vivio?- dijo Nanoha con sorpresa, su atención ahora si 100% en el doctor Scaglietti, -¿Qué le sucede a Vivio?-

Fate enarcó levemente una ceja al ver la reacción de la chica. Aparentemente la pequeña niña realmente le importaba a la investigadora. Hayate le había dicho que tomaría la decisión final hasta hablar personalmente con la investigadora Takamachi, pero que inicialmente autorizaba el ingreso de ella con el doctor para fines de la entrevista. Lo único que el doctor le había dicho a Nanoha es que necesitaba su apoyo para ayudar a la pequeña Vivio y Nanoha había saltado inmediatamente de su posición en el auto, demandando saber más.

-No hay mucho más que podamos informarle de momento, señorita Takamachi,- intervino Fate adelantándose a Scaglietti, no quería que el doctor dijera más de lo necesario, –Nuestra superior, la Coronel Yagami se entrevistará con usted y le dará los detalles necesarios.-

-Pero, Vivio… ¿ella está bien?- insistió la joven pelirroja, casi con una mirada de súplica hacia Fate.

Fate sintió su corazón encogerse un poco al ver sincera preocupación en los ojos azules, ella misma estaba preocupada por la niña, especialmente después de lo que vio la noche anterior; así que casi se arrepintió de hablarle tan dura y fríamente a la investigadora, estaba a punto de decirle lo mismo un poco más suavemente, cuando Shamal intervino.

Tomando con suavidad la mano de Nanoha para que la mirara, la gentil rubia le dijo –Entiendo tu preocupación Nanoha, por favor solo ten paciencia. Todos – enfatizó mirando a Fate de manera evidente,- los que estamos aquí estamos preocupados por el bienestar de Vivio. Por eso estás aquí, así que solo espera un poco más, ¿sí?-

Suspirando, Nanoha asintió y apretó la mano de Shamal para indicarle que se encontraba bien. Y después se dirigió a Fate con cierto reproche.

-¿No podía haber dicho lo mismo… Agente Testarossa? ¿No podía decirme que usted también está preocupada por Vivio, en lugar de esa respuesta insensible y…tonta?-

-¿Cómo dice?- preguntó Fate con sorpresa ante esa salida de Nanoha. –Lamento que no le parezca señorita Takamachi, pero estoy haciendo mi trabajo de la manera más eficiente posible. Mi trabajo no es preocuparme, sino resolver y eso es lo que estoy haciendo.-

-No dije que usted fuera tonta "Agente",- enfatizo más enojada Nanoha, enfrascándose en un nuevo duelo de miradas con Fate- dije que su respuesta fue insensible y tonta, ¿realmente necesita hacer eso para ser eficiente en su trabajo?-

-Nanoha,- la reprendió Scaglietti mientras Fate se queda sonrojada y con la boca abierta sin encontrar que responderle a la pelirroja. –Como ha dicho la Agente Shamal, todos estamos preocupados por Vivio. Tratemos de calmarnos y esperemos a hablar con la Coronel Yagami.-

El resto del trayecto lo hicieron en un silencio tenso entre Nanoha y Fate pese a los esfuerzos de Shamal por tener una conversación medianamente civilizada. Al bajarse del auto, mientras Fate se adelantaba con Nanoha y Scaglietti para los trámites de acceso Shamal aprovechó para capturar a Signum por el cuello de su uniforme y reclamarle por su nula ayuda.

-No sé porque estás tan enojada conmigo Shamal. Testarossa está irreconocible, este caso realmente debe estarle afectando mucho porque nunca la había visto de esta forma,- se defendió serenamente la mujer.

-¡Eso no es excusa para que no ayudes!- insistía su hermana picándole el hombro insistentemente ante los cual, Signum evidentemente ni siquiera se movía.

-¿Y qué podía hacer?- le preguntó finalmente cruzando los brazos y encogiéndose de hombros, casi divertida de ver a su hermana menor tan alterada.

- Ahhh!… eres imposible Signum, ¿sabes?- le dijo con mirada de reproche y se volvió para irse; pero cambiando de opinión regresó para un último regaño, -Es más, no solo eres imposible, eres MUCHO más idiota que Fate.-

Y antes de que Signum le pudiera preguntar a que se debía esa afirmación tan tajante, ahora si Shamal se dio la vuelta, dejándola con la palabra a medio decir.

Justo en ese momento regresaba Zafira de su misión de rastreo de posibles sospechosos y había alcanzado a oír la parte final del reclamo de Shamal.

-¿Y ahora qué hiciste?- le preguntó con calma, deteniéndose al lado de Signum y mirando a Shamal alejarse.

-Ha sido Testarossa.-

-Pues yo escuché a Shamal enojada contigo,- replicó mirándola de reojo.

-Hmmm, probablemente está enojada con las dos, pero te aseguro que esta vez ha sido culpa de Testarossa- fue todo lo que dijo y comenzó a avanzar hacia las instalaciones.

Zafira sospechaba que eso no era del todo cierto, pero no había mucho que hacer al respecto.

Cuartel General de TSAB, Oficinas de la Sección Seis, Unidad Especial de Crímenes Violentos, Midchilda, 20:00 hrs.

Hayate había tenido una sesión privada con el Dr. Scaglietti y después con su asistente, durante casi dos horas. Fate no sabía que tanto habían encontrado acerca de la chica Takamachi en la base de datos y había estado demasiado ocupada la últimas dos horas poniéndose al día con las investigaciones de su equipo y dando nuevas instrucciones como para preguntar; de modo que fue la primera en sorprenderse cuando a la sala de juntas general de la sección entró Hayate, seguida por Griffith, Alto, el Dr. Scaglietti y Nanoha.

-Hola chicos,- los saludó Hayate,- a quienes no los conozcan, quisiera presentarles al Dr. Jail Scaglietti y a la investigadora Nanoha Takamachi, ambos son científicos de la Universidad de Midchilda y nos ayudarán un poco con algunos aspectos de la investigación que tenemos entre manos.-

Hayate procedió presentar rápidamente a los miembros de su equipo, incluyendo a los que ya Nanoha y Scaglietti ya conocían. Cuando llegó el turno de Fate, esta aprovechó el momento para pedir a Hayate hablar un momento a solas con ella.

-¿Qué diablos fue eso?- preguntó Fate al momento de cerrar la puerta de la sala de juntas dejándolas a solas afuera de la sala.

-¿Una introducción?- le respondió Hayate arqueando las cejas. El disgusto de Fate era evidente pero quería averiguar un poco más de donde venía su malestar. Había estado particularmente hosca desde la mañana, tenían ya casi 48 horas trabajando asi que lo podía entender hasta cierto punto, pero algo le decía que el enojo de su amiga y subordinada iba un poco más allá del cansancio.

-Hayate…- Fate inspiró profundamente tratando de calmarse, Hayate era su amiga de la infancia, se querían y respetaban, también era su oficial superior, no podía estrangularla. –Quiero decir, ¿qué es lo que pretendes llevando a esos dos a nuestra reunión de trabajo?-

-Ah, eso ya está mucho más claro,- comentó su amiga divertida, pero un poco preocupada. La mirada de Fate indicaba que tenía verdaderas intenciones de estrangularla. Aunque quizá se calmara una vez que le dijera todo el panorama que tenían entre manos. Tal vez debía hacerlo rápido y sin dolor, o más bien con todo el dolor concentrado. Dado el estado actual de Fate, tal vez fuera lo más eficiente.

-Les pedí que nos ayudaran con algunas partes de la investigación y con el caso de Vivio. Van a participar como consultores externos, Shari y Rein se están encargando del papeleo ahora mismo.-

-¿¡Que! ¡No puedes estar hablando en serio Hayate! Aunque Scaglietti haya tenido credenciales de seguridad del ejército, nosotros no somos el ejército; y además esa chica! Cómo sabemos que se puede confiar en ella, cómo sabemos que tiene la experiencia necesaria, cómo… -

-Cálmate Fate,- le decía, mientras su amiga caminaba de un lado a otro con una expresión de incredulidad y asombro en el rostro. No podía creer que Hayate hubiera decidido eso sin siquiera consultarlo con ella. Pero Hayate ya había previsto esa eventualidad y sin esperar más interrupciones por parte de Fate, fue directa al punto.

-No te consulté porque este caso ha crecido mucho más de lo que imaginábamos en nuestra primera reunión esta mañana.-

Eso funcionó para clavar a Fate efectivamente en su lugar.

-¿Qué pasó?

-¿Recuerdas tu corazonada?- dijo Hayate y en ese momento ya no había humor en los ojos azul zafiro y eso siempre conseguía producirle un nudo en el estómago a Fate.

Fate solo cerró los ojos, se preparó internamente y preguntó, -¿Cuántos?

-De los 13 investigadores en jefe que han dirigido los proyectos de Sankt Káiser, siete han sido asesinados.-

Fate abrió los ojos, casi temía preguntar, pero debía hacerlo. Abrió la boca pero ningún sonido salió. Antes de que lo intentara una segunda vez Hayate se adelantó aunque trató de decirlo con la mayor suavidad posible.

-Con sus familias.-

Fate se llevó las manos a la cara para apretar sus sienes. Era demasiado y era increíble.

-¿Cómo es posible que no se haya establecido nunca una relación entre los casos?- preguntó al fin, no sabía si le serviría una respuesta, pero su corazón necesitaba saber.

- Eso es algo en lo que tendremos que trabajar pero de entrada, te puedo decir que no hubo un modus operandi común, pasaron varios años entre los incidentes, fueron en lugares muy diferentes y todos los casos anteriores fueron manejados por los departamentos de policía local; además los investigadores no tenían una relación personal entre sí aunque se conocían, y ya tenían varios años de no trabajar en los proyecto Sankt Káiser. Simplemente nadie sospechó, hasta ahora.-

-Dioses, Hayate… siete, ¿siete familias?- Hayate también se había conmocionado con la noticia, y odiaba ver ese velo de dolor en los ojos de Fate y odiaba lo que le tenía que decir a continuación pero era mejor hacerlo ahora a solas y no dentro de la sala, eso le daría tiempo a su amiga a recuperarse.

-Hay algo más Fate,- dijo inspirando profundamente, no había una manera fácil de decir lo que tenía que decir. –Cuando asesinaron a tu madre y a tu hermana mayor, Precia era la Investigadora en Jefe de una de las investigaciones de Sankt Káiser para nuestro gobierno.-

-Quieres decir…- tartamudeo Fate.

Hayate asintió levemente, -Necesitamos confirmarlo, pero si esta teoría es correcta, tal vez el asesinato de tu madre, de tu familia, haya sido el primero.-

Fate se apoyó en la pared y volvió a cerrar los ojos.

Una pequeña niña rubia estaba acurrucada en el fondo de los armarios, estaba oscuro pero ella estaba segura que a Alicia nunca se le ocurriría buscarla en ese lugar. Estaban en el gigantesco laboratorio de su madre, y ya Precia les había dicho que no jugaran en ciertas zonas, que era peligroso, muchas veces las reprendió por ello. Como Alicia era la mayor siempre se llevaba la peor parte por dejar que ella, la menor, hiciera travesuras.

De pronto, desde su refugio, empezó a escuchar la enérgica voz de su madre. Seguramente estaba reprendiendo a Alicia por su culpa otra vez. Pensó en salir y defender por una vez a su hermana pero también tenía miedo. La voz de su madre se fue haciendo cada vez más fuerte y en medio de la oscuridad en la que se estaba, se tapó los oídos y se acurrucó aún más. "Alicia… tengo que ser fuerte y rescatar a Alicia," se decía, "Tengo que rescatar a Alicia"…

Muchas horas después encontraron a la pequeña niña rubia, abrazada al cuerpo sin vida de su hermana mayor en medio del laboratorio ensangrentado con la sangre de Alicia y Precia Testarossa.

-No pude rescatar a Alicia,- murmuro Fate, abriendo los ojos pero sin ver.

"Al diablo el puto protocolo," pensó Hayate antes de lanzarse y abrazar a Fate estrechamente.

-Lo siento mucho Fate,- dijo al cabo de un momento sin soltarla, -siento mucho tener que decirte esto, siento haberlo tomado decisiones sobre tu equipo sin consultarte. Después de las presentaciones iba a salir de la sala contigo para explicarte esto a solas pero te me has adelantado…como muchas veces.-

Los brazos de Fate colgaban todavía a sus costados pero lentamente los levantó para abrazar a su amiga.

Al cabo de un rato, Hayate se separó un poco pero sin soltar a Fate, apoyo su mano en el hombro de la rubia mientras que con la otra acariciaba su rostro, - Tenemos que sobreponernos Fate, sé que esto no es fácil para ti, pero ahora más que nunca tienes que ser fuerte.-

-¿Hay algo más que deba saber?- preguntó Fate en un susurro, sin querer apretando un poco más la cintura de su amiga para darse fuerza.

Antes de que Hayate pudiera contestar, una voz masculina ligeramente divertida, las interrumpió.

-¡Wow!, ¿entonces ya van a hacer su relación oficial? Tal vez el pasillo de la oficina no sea el mejor lugar chicas, aunque ya se habían tardado…-

Hayate soltó a Fate sin prisa y se volvió para ver al segundo investigador más talentoso de su unidad después de Fate.

-Verossa,- le dijo Hayate seriamente con una mirada que hubiera congelado al más valiente, -el que no está en el mejor momento y en el mejor lugar eres tú.-

-Pero si usted me convocó a la sala de juntas, querida Coronel Yagami,- respondió el hombre poniéndose en posición de firmes pero todavía con una sonrisa en el rostro.

-Hace veinte minutos, Verossa . Tú deberías estar adentro de esa sala desde hace mucho,- terminó de decir Hayate, ante lo cual el hombre solamente levantó las manos en señal de rendición y procedió lo más sigilosamente posible a desaparecer de la mirada de su jefa.

Fate y Hayate permanecieron unos momentos en silencio, Fate apoyada en la pared, con los brazos cruzados sobre el pecho, mirando al piso. Antes de que Hayate pudiera decir nada, Fate levanto la cabeza y dijo con decisión,

-No, Hayate. Ni siquiera lo pienses.-

Hayate se acercó nuevamente para tocarle el hombro a su amiga, pero Fate retuvo su mano en el aire con un agarre férreo.

-No… Sé porque has convocado a Verossa pero NO voy a dejar esta investigación bajo ningún motivo. Llegaré hasta donde tenga que llegar pero no la voy a dejar. No puedes apartarme de este caso.-

La mirada azul de Hayate escudriñó con detenimiento a Fate. Podía ver el cansancio en su joven amiga, podía ver el velo de su dolor todavía en sus ojos, pero también veía una brillante determinación. Su mirada ya no estaba apagada como unos minutos antes, sus ojos estaban encendidos y límpidos.

-Me imaginé que dirías algo así,- dijo después de un momento y miró la mano enguantada que aferraba su mano. Fate siguió su mirada y la soltó. –Gracias,- dijo Hayate y la miró sonriendo.

-No te quitaré del caso Fate, pero dado que esta no es una situación normal si tendremos que hacer algunos ajustes.-

Hayate le explicó entonces como después de que Alto obtuvo la lista de los investigadores trabajando en los proyectos de Sankt Káiser y fue descubriendo un deceso trágico tras otro, tuvieron que ir directamente con la Almirante Lindy y la Directora Carim. La Directora Carim consideraba que el caso era demasiado grande y que además Fate estaba demasiado involucrada por lo que era mejor que no participara. Para la Directora de las Unidades Especiales, el agente Verossa Accoss como el segundo agente más talentoso de la Sección Seis era la mejor opción para sustituir a Fate.

Sin embargo, Hayate argumentó que el caso podría ser en realidad demasiado grande para cualquiera de sus agentes especiales. Dado que la primera corazonada de Fate había resultado más que cierta, tal vez las otras que mencionó tampoco estuvieran erradas; si eso era cierto, el caso simplemente sobrepasaba a cualquiera de los equipos. Una de las teorías de Fate era que el secuestro de la hija menor de los Alpine también podría estar relacionado con el posterior asesinato de su familia. La segunda posibilidad era que estuviera relacionado con los proyectos de investigación de Sankt Káiser. Ninguna de las dos teorías había sido descartada. Y cualquiera de las dos posibilidades era abrumadora.

La confirmación de que alguien había estado matando científicos relevantes y relacionados con casos clasificados al menos durante los últimos 20 años era ya en sí, demasiado.

-Asi que convencí a la Directora Carim de que yo sería la líder del caso, tú serias la agente especial a cargo y los equipos de Griffith y Verossa estarían como apoyo táctico.-

-O sea que todos estaremos involucrados,- Fate que hasta entonces había estado escuchando la explicación de Hayate sin interrumpir.

-Es demasiado grande Fate, demos gracias que no nos quitaron el caso y se lo dieron a la Sección Nueve, seguro que cuando Gaiz se entere se pondrá verde pero la Almirante Lindy te apoya. Ella está segura que tienes la fuerza necesaria para llevar esto y me comentó que solicitaría también el apoyo del Almirante Graham.-

-Aunque me imagino que tu tutor ya estaba al tanto también, ¿verdad?- dijo Fate sonriendo por primera vez.

-Hahaha… solo un poco Fate, solo un poco. Ya sabes, necesité mover algunos hilos para obtener los nombres de los investigadores de los proyectos de Káiser más rápidamente para ti.- Hayate tenía una sonrisa pícara en los labios e internamente se sentía aliviada de ver a Fate nuevamente tranquila y segura de sí misma.

-Muchas gracias Hayate, no voy a defraudarlos, tenlo por seguro,- dijo Fate irguiéndose y mirando fijamente a su amiga.

Estaba ya volviéndose para entrar nuevamente a la sala de juntas cuando Hayate la detuvo tomándola de la mano y mirándola fijamente.

-De eso no me queda duda Fate, creo en ti y confío en ti, por eso hice lo que hice. Sin embargo necesito que me prometas algo.-

Fate contuvo el aliento. -¿Qué?

-Quiero que me prometas que tú también vas a confiar en mí. Quiero que si hay algo que te esté pasando vengas conmigo y me dejes apoyarte.-

La profunda mirada de Hayate no se apartó de sus ojos en ningún momento y su mano tampoco la soltó mientras esperaba la respuesta.

-Te lo prometo Hayate,- dijo Fate con firmeza antes de soltar su mano y abrirle la puerta a su jefa para regresar a la sala de juntas donde todos las esperaban.


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