"Vamos Ianto siéntate y descansa cinco minutos. Jack tuvo que usar un poco de fuerza para conseguir que su compañero se quedara sentado.
El capitán se acercó en tres grandes zancadas a la enfermería que desde que no estaba Owen estaba muy desordenada y descuidada, pero por el momento, Jack no tenía mucha intención de contratar un sustituto para su compañero muerto.
No quito en ningún momento la vista de encima a Ianto, creía que si lo hacía, su joven amante se iría a buscar al Doctor. Temía perderlo, tenía que el dalek, por mucho que el Doctor estuviera en medio le hiciera daño y temía que si se despistaba ocurriera algo horrible.
Después de rebuscar un poco, cogió desinfectante, gasas y una venda. Ya había comprobado que la herida en el brazo de Ianto no era nada importante, pero quería estar seguro que no tendría sorpresas y que no había posibles infecciones.
"¿Qué crees que le ha ocurrido al Doctor? Tu mismo dijiste que lleva muchos años luchando con los daleks ¿Cómo es posible que lo hayan cogido por sorpresa? No conozco mucho a esas cosas, pero nunca te había visto ata asustado como lo estabas antes de irte a buscar al Doctor, cuando los daleks invadieron la Tierra."
Jack se volvió a sentar junto a Ianto, apoyó una mano sobre su pierna y la frotó con cuidado, había tanto que Ianto no sabía de él. Pero tenía miedo de contarle quien era en realidad, de decirle como había ocurrido su primera muerte, como se había convertido en un punto fijo en el espacio tiempo.
No temía porque Ianto se pudiera asustar, a esas alturas su joven compañero había visto mucho más que la mayoría de la gente. Lo que tenía era en realidad, revelar quien era, quien había sido y porque era ahora el capitán Harkness como todos los conocían. Le horrorizaba abrir su corazón y verse como una persona débil.
Miró a Ianto a los ojos, mientras comprobaba que el revolver seguía estando en su sitio, por si acaso ocurría algo y tenía que usarlo inesperadamente. Beso a Ianto en los labios sin decir nada, sin querer decir nada, pues cualquier palabra podría romper un bonito momento y acarició su mejilla sonriéndole, intentando que el temor que sentía no lo viera Ianto, pues le conocía mucho mejor de lo que le gustaría al capitán y cualquier sentimiento era fácilmente distinguible para Ianto.
Su compañero, con cierto pudor, como siempre, le devolvió la sonrisa, en la que Jack no vio picardía, ni maldad alguna, simplemente era una sonrisa de cariño, respeto y sobretodo mucho amor.
Adoraba la absoluta inocencia que inundaba el cuerpo y sobretodo el alma de Ianto. Lo hacía conocido como un chico herido que huía de los horrores sufridos en Canary Warhf y pese a eso Ianto no había visto ningún dalek antes de ese día, ni siquiera durante la terrible batalla de Londres había tenido que enfrentarse a una de esos terribles enemigos de la humanidad, pues de haberlo hecho seguramente no estaría vivo.
Si al menos pudiera mantener esa pureza durante el resto de la vida de su compañero, entonces creería que podía tener una relación sentimental con Ianto y no hacerle daño, no podía permitir que este muriera de una forma horrible como la mayoría de sus anteriores amantes.
"¿Jack?" El capitán regresó a la realidad y se encontró con los ojos azules y puros de Ianto, mirándole fijamente.
"No lo se, de verdad que no he dejado de pensar en ello, pero haré todo lo necesario para averiguarlo y ayudar al Doctor. Él haría lo mismo por mi." Dijo Jack pese a no estar muy seguro de sus propias palabras, después de que el Doctor lo hubiera abandonado en el año 200100.
"Dime una cosa." Ianto protestó cuando Jack ajustó la venda a su brazo, pero no dijo nada al respecto. "¿Temes a los daleks?"
"Los daleks han destruido mundos enteros por el simple hecho de acabar contada su población. No tienen conciencia alguna y no conocen el significado de la palabra perdón o rendición. Si vuelven a la Tierra, podrían arrasarla." Ianto se estremeció por el miedo y apretó con desesperación la mano del capitán. "Nuestro dalek está solo y muerto de miedo, es un animal acorralado y eso lo hace mucho más peligroso."
Ianto no dijo nada y Jack escuchó su respiración rápida, poco a poco cada vez más entrecortada por el miedo que sentía. El capitán le acarició el brazo herido, desearía tanto tener el poder de curar esa herida que había recibido su compañero por protegerle a él.
"Vamos a detenerlo."
"Capitán." La voz metálica del dalek encerrado en el cuerpo del Doctor, llamó la atención de los dos hombres. lo vieron acercarse lentamente, caminando como lo haría un ciberman, con la mirada perdida en la nada, sin vida alguna, sin sentimiento, como si no los estuviera viendo en realidad.
Jack se separó de su compañero, se levantó y se colocó delante de Ianto, si esta vez había que proteger a alguien, Ianto no arriesgaría su vida.
"Deja al Doctor o te puedo asegurar que te mataré."
El cuerpo del Doctor se detuvo delante del capitán y Jack pudo darse cuenta que realmente no había ninguna expresión en su rostro, el Doctor estaba completamente dominado por el dalek.
"El Doctor es un enemigo de los daleks."
"Si fuera así. Lo matarías, los daleks no hacéis prisioneros."
Jack esperaba no estar equivocado y tras haber visto al Doctor regenerarse en si mismo, imaginó que de estar a punto de morir, volviera a hacer lo mismo otra vez, que por muy mala que pareciera la situación, todavía tenía un as bajo la manga.
"El Doctor es necesario, su cerebro tiene información valiosa para recuperar el imperio dalek en este planeta."
Jack palpó de nuevo su revolver. No quería disparar al Doctor, jamás se le había pasado por la cabeza, ni siquiera después de que le había dejado tirado, pero por nada del mundo dejaría a un solo dalek libre en su base y mucho menos que llegara a salir de esta.
El Doctor dio un paso hacia él.
"Detecto una fuente de energía muy intensa a pocos metros."
Jack se tensó, nunca había llegado a saber cuales eran todos los poderes y las habilidades de un dalek, pero no se esperaba que notara la existencia de la brecha allí en su base.
"Llévamo a ella o el humano morirá." El Doctor miró a Ianto. Pero no, Ianto no sufriría ningún daño esa vez, Jack no lo iba a permitir, antes se sacrificaría él por su compañero.
"Muy bien, te la mostraré, pero Ianto está fuera de esto. Con tenerme a mi te es suficiente." Jack se dio ligeramente la vuelta, esperando que el dalek no se percatara de su gesto, para poder mirar a Ianto y este al encontrarse con los ojos del capitán, comprendió lo que quería decirle.
El Doctor dominado por el dalek se dio la vuelta de forma automática sin decir nada más y Jack tan sólo le siguió. Al quedarse solo, Ianto respiró, no se podía decir que estuviera aliviado, pero su corazón comenzó a latir con mayor tranquilidad.
Conocía muy bien a Jack, como para saber que quería que se refugiara en la TARDIS, pero primero tenía que encontrar su móvil. Tenía que conseguir hablar con Gwen y contarle lo que estaba ocurriendo y conseguir su ayuda.
Fue hasta su mesa a buscar su arma, el escritorio estaba muy desordenado, aunque no era propio de Ianto, después de lo que había pasado con el secuestro de la Tierra, no había tenido mucho tiempo para limpiarlo, había papeles e informes por encima y a simple vista no estaba el arma por ninguna parte.
"Maldita sea. ¿Dónde está?"
Un disparo sonó con fuerza en la base, rodeado del silencio más absoluto, el ruido del tiro sonó contundentemente. Ianto se quedó paralizado, esperando escuchar la voz de Jack llamándole, diciendo que todo estaba bien. Pero no lo escuchó, el capitán no le dijo nada.
"Jack." Susurró Ianto, con la esperanza de recibir una respuesta, pero en su lugar, escuchó otra voz.
"Exterminar, exterminar a todos los humanos."
Nervioso, Ianto tiró los papeles al suelo, los revolvió sin importarle el follón que estaba organizando porque tenía que encontrar el arma cuanto antes. En el momento en el que la vio, la cogió y saló corriendo en dirección a la TARDIS. Dio la vuelta a una esquina y la encontró delante. Por fin, el refugió en el que esconderse del dalek para pensar en lo que poder hacer.
Sin embargo, se detuvo en seco al escuchar la voz del Doctor a su espalda.
"Exterminar al humano. La nave del Time Lord deber ser capturada o serás exterminado."
"¿Qué has hecho con Jack?" Pese al miedo, Ianto consiguió quedarse ahí quieto y no echar a correr hacia la TARDIS, que parecía llamarle. Si le había ocurrido algo al capitán, necesitaba saberlo.
"El humano ha sido destruido por no colaborar con los daleks." Aunque Ianto sabía muy bien que Jack no podía morir, que resucitaría, que nada de lo que hubiera ocurrido podía acabar con él y que Jack estaría bien después de todo, Ianto siempre temía que un día eso no pasara y el capitán no volviera a su lado. "La TARDIS es ahora de los daleks."
"No, nunca lo permitiré."
Decidido a terminar el trabajo que le había encargado Jack, Ianto levantó su arma, mientras empezó a recular. Disparó una vez contra el Doctor, pero un campo de fuerza apareció a su alrededor, disparo dos veces y lo mismo ocurrió, al igual que la tercera. El Doctor fue hacia él, mucho más rápido de lo que se movería un humano normal y cuando Ianto quiso darse cuenta lo tenía justo delante.
"Exterminar."
El Doctor levantó la mano apuntando con un arma invisible a Ianto. El joven agente sabía que no llegaría a tiempo a la TARDIS, que estaba a punto de morir y que le había fallado a Jack.
Por es, totalmente resignado, cerró los ojos y espero que el fatídico desenlace ocurriera. Todo sucedió muy rápido. Escuchó dos disparos al mismo tiempo, uno proveniente de su espalda, de la TARDIS y otro del Doctor. Escuchó a este quejarse y por lo que parecía se había derrumbado al suelo y sintió que una fuerza invisible, lo empujaba hacia atrás.
"¡Ianto!" Cayó al suelo, se golpeó la espalda y los riñones con fuerza y sintió un terrible dolor en la cabeza. entonces las manos del capitán se posaron en su cuerpo. "No lo he calculado bien, lo siento, te he prometido que no te pasaría nada y…"
"Exterminar."
Ianto abrió los ojos. Estaba dolorido y cansado, pero necesitaba averiguar lo que había pasado. Jack estaba con él, aunque por el círculo negro que había en su camisa, supuso que el dalek lo había dado por muerto. el Doctor estaba delante y volvió a levantar la mano hacia ellos, les iba a disparar y esa vez no fallaría.
"Jack, tenemos que hacer algo."
"Tranquilo, todo está bien, ahora está bien."
El Doctor disparó, Ianto se agarró a Jack, pero el tiro nunca llegó a ellos, pues se quedó en el campo de fuerza que protegía a la TARDIS.
"Mientras estamos aquí, estamos seguros. Vamos, tienes la cabeza muy dura, pero creo que el golpe ha tenido que doler."
Jack ofreció la mano a su compañero para ayudarle a ponerse en pie, pero en lugar de eso, Ianto se abrazó a él con rabia, pero al mismo tiempo, con la necesidad de sentirlo cerca, de saber que estaba bien, como siempre y que no le iba a dejar nunca.
