Después de varios intentos pude continuar esta historia, intentar capturar la esencia de los personajes me fue difícil y no creo haberlo conseguido pero ojala sea de su agrado.

Disclaimer: Inuyasha no me pertenece así como ninguno de sus personajes.

¿Olvidándote?

¿Me protegerás?

3 meses.

3 meses han pasado desde que la Miko vino a mis tierras con la misión de entregarme a Tessaiga. 2 meses y 29 días desde que cuido de ti. Patético es lo que soy pero no puedo evitar vigilarte, ayudándote entre las sombras… eres en verdad torpe no entiendo cómo pudiste sobrevivir al cuidado de Inuyasha. Me reincorporo un poco al sentir tu presencia alejarse de la aldea. ¿A dónde iras?

Te sigo, pues muchas veces que sales de la aldea es para cumplir un encargo de exterminar algún demonio o ente maligno, muchas veces demasiados fuertes para ti. Y en ese momento es cuando intervengo.

Te detienes y yo igual. ¿Qué haces frente a ese pozo? ¿Acaso…? De un rápido movimiento te agarre de la cintura apartándote de ese pozo al cual estuviste a punto de saltar.

-¿Qué crees que hacías?- mi voz la hizo erizarse pues sentí como se estremecía entre mis brazos.

Después de unos segundos sentí como se relajaba, su respiración se hizo más acompasada y su olor dejo de trasmitir intranquilidad.

-Así que eras tú- sabía que tenía una sonrisa en su rostro, no necesitaba verle la cara pero no entendí ese comentario.

-Explícate- exigí.

-Tú eras quien cuidaba de mí, sentía tu presencia siguiéndome pero no sentí tus intenciones de hacerme daño… por eso no te ataque- se recargo en mi pecho, por alguna razón no la aparte- gracias, Sesshomaru.

Suspire, aun la tenía sujeta por la cintura, al estar ella de espalda me impedía ver su rostro.

-Estuviste a punto de morir varias veces ¿Por qué no te defendiste?

-¿Por qué debería? Si después eras tú quien me ayudaba.

-¿Y si no hubiera estado, te habrías defendido?

La morena suspiro antes de contestarme con voz dulce.

-Eso nunca se sabrá porque el pasado nunca se puede cambiar- su voz había cambiado a una más melancólica.

La calidez de su alma no había desaparecido por completo aún quedaba una chispa en ella sin embargo poco a poco se iba marchitando si seguía por ese rumbo terminaría por acabar con su energía. Solté un gruñido ¿Cómo alguien podía cambiar tanto por una persona?

-Acabaras con tu vida si sigues así pero ¿eso es lo que quieres, no?- no pude controlar mis palabras.

Sus hombros cayeron, todo a su alrededor perdió brillo… se volvió gris, como si se hubiera apagado, marchitado.

-Esas son palabras muy fuertes pero es probable que me extinga con una flor en invierno, porque ya no tiene la calidez del sol y poco a poco ira muriendo congelada- la solté, me retire de todo contacto con ella.

-Entonces ya estas decidida, darás una nueva presa a la muerte… humana patética…

-Existe esa posibilidad… y Sesshomaru tu espada no servirá, no podrás revivirme- gira hasta quedar de frente a mí, sus ojos estaban apagados aunque tenía una sonrisa en su rostro- porque yo ya he muerto en una ocasión.

No pregunte porque sabía que era verdad, aunque quisiera negarlo ella moriría y yo no podría hacer nada, como no lo hice con Kagura.

-Si esa es tu decisión ya no me entrometeré aunque jamás pensé que fueras de esos humanos que evaden sus problemas- ella bajo la cabeza a mi parecer apenada.

-No Sesshomaru, si los evadiera esto no seguiría conmigo- y entre sus finos dedos sostenía la perla maldita.

-La perla de Shikon ¿Aun no has pedido el deseo?

-No porque el deseo que debo pedir debe ser sin egoísmo y yo solo quiero a Inuyasha a mi lado aun sabiendo que no sería feliz aun sabiendo que le haría daño… yo lo des…- en sus ojos vi la sorpresa y el miedo, pues mi movimiento fue tan rápido y repentino que la asusto.

Su boca era acallada por mi mano.

-Te cuidado con la palabra deseo- sus ojos se llenaron de lágrimas- porque puede traer muchas dificultades.

Mi mano acaricio su pómulo sutilmente al dejar resbalar mi mano, se dio media vuelta dispuesto a marcharme pero…

-¿Me protegerás? ¿Me seguirás protegiendo?

No la mire, no me voltee pero le conteste con otra pregunta.

-¿Tiene algún caso proteger a alguien que no desea vivir?

-No, supongo que no…

Con esas palabras comencé a caminar, los pájaros estaban callados, el sol apagado. Mire hacia atrás y note una lágrima.

-Exacto Kagome no tiene ningún caso pero… yo lo hare porque ese es mi deseo.

Mi deseo de seguir viéndote vivir.

Continuara.

Lo sé muy corto pero hasta aquí ha dado mi imaginación e inspiración.

Sesshomaru tiene un deseo ¿Pero se cumplirá? Este fic es uno de los más realista que he hecho, Kagome a pesar de seguir viva y continuar con sus tareas, su vida poco a poco se va apagando como una vela en la oscuridad, el dolor de perder a alguien amado es duro y doloroso, sin embargo muchas veces se puede salir adelante con la ayuda de la persona indicada. Ojala se de cuenta antes de que sea tarde.

Muchas gracias por su reviews. No pensaba que este FF tendría gran acogimiento entre ustedes. Pero en verdad gracias.