París se encontraba en pleno espectáculo del amanecer. Las palomas comenzaban a emprender el vuelo para buscar su comida y los niños lloraban porque no querían ir a clases. En el caso de Marinette era que esa mañana se había levantado temprano, pensando en la historia de Christine.

-Ya te levantaste Marinette- mencionó Sabine, pensando en que tendría que levantar a su hija, que otra vez llegaría atrasada a clases.

-Sí, es que no tenía muchas ganas de seguir durmiendo- ese día decidió que iría con un vestido rosa, estampado con algunas flores. Muy juvenil, acompañado de sus típicos zapatos. Al igual que su cabello, que por primera vez lo llevaría suelto.

Ya de nada sirve ser la misma, si no le gusto. Con tranquilidad bajó a tomar un muy ruidoso desayuno. Su padre contaba unos pésimos chistes, evocando el recuerdo de cierto gato.

-Adiós mamá, adiós papá- la adolescente se despidió de ellos con un beso en la mejilla. Camino contando sus pasos, nunca se había dedicado hacer eso, pero era lo más interesante. Su Kwami se encontraba durmiendo. No fue hasta el paso ciento veintitrés cuando llegó al colegio.

Subió los trece escalones y se dirigió a su salón. Fue ahí donde vio a su amiga Alya, la que se encontraba hablando con Nino.

-¡Alya!- la peliazul se lanzó en un abrazo a su amiga y desde esa posición saludo al moreno -Hola Nino.

-Wao Marinette, te ves muy linda- elogio el chico y su amiga asintió. Era lo correcto, no debía echarse a morir sino que seguir adelante.

-Gracias, tenía ganas de un cambio-

-¡Y que cambio chica!, llegas por primera vez temprano-

-Es cierto, lo más extraño es que Adrien llegue tarde-

La joven no dedico ningún comentario, tan sólo fue a sentarse en su asiento, para sacar su libreta de dibujo. Las mañanas soleadas de París le inspiraban. El timbre sonó, provocando que esta guardara el cuaderno. La profesora de literatura llego con muchos libros, cosa que extraño a todos.

-Buenos días alumnos, como verán, se acerca el día de la literatura. Y no hay nada mejor que hacer un homenaje a cualquier libro. Para que este trabajo tenga relación con la última materia de motivos de la literatura. Como los viajes, el amor, la búsqueda interna de ser humano, entre otras cosas ¿a qué no es divertido?-

El silencio reinó en la sala, la idea era buena, pero nadie deseaba gastar demasiado tiempo leyendo. Luego de unos momentos la profesora pasó asistencia, donde un poco impresionada, tachó con x el impecable nombre de Adrien Agreste.
-Bueno pasemos los libros que cada uno leerá. Será al azar. Comencemos con Chloe- y así pasaron los minutos dentó del aula. Marinette esperaba leer algo rápido y fácil. Pero el destino le estaba jugando una broma, o ella tenía muy mala suerte.

-Es una obra fantástica. Romeo y Julieta, es clásico de un amor imposible, con dificultades-

-Y peor final de todos- musitó enojada la peliazul.

-Pero es que nada es color de rosas mi niña-

Nada es color de rosas . Marinette se encontraba en la biblioteca, intentando sopesar aquellas palabras tan básicas pero tenía tantas repercusiones en ella. Había decidido que leería un poco, pero a quien engañaba, no podía ni siquiera salir de las palabras de la escenografía.

-Tikki... Tú me dices que si tengo perseverancia puedo continuar , sin embargo mi profesora difiere de tus ideas. ¿Qué puedo hacer?-

La criatura tan solo se compadeció de ella, estaba tan perdida.

-Solo contéstame algo ¿realmente amas a Adrien?-

-Al principio pensé que lo amaba, amaba que fuera tierno y amable. Pero más allá no sé nada de él. ¿Qué le gusta comer? ¿Prefiere la lluvia o el sol? ¿El día o la noche? Cuando escuche las palabras de que gustaba de otra chica, mi mente comenzó a mostrarme la verdad de la situación. Estaba tan encaprichada con él, porque era mi modelo de príncipe, que no me di cuenta que las personas reales no son perfectas. ¿Y si conozco el otro lado de Adrien, el verdadero Adrien, y no me gusta? Él no es perfecto, yo no soy perfecta. Nadie es perfecto, la perfección está en los números, que son fríos y complejos, algo que nosotros inventamos y no se puede apreciar en la realidad. La perfección está en nuestra mente que está cegada, con miedo, de ver la realidad de las cosas. El amor es algo que no inventamos, es un instinto y no es perfecto, los sentimientos no son perfectos. Entonces ¿amaba de verdad a Adrien? No lo sé. Tengo miedo al rechazo, me duele tanto que él nunca repare en mi presencia, pero... Me lastima saber que hay gente que tiene esperanzas-

-La esperanza no es perfecta, pero mueve al mundo. Quizás el chico no sea perfecto, pero se hizo perfecto para ti. Es así como las personas se enamoran, porque entre ellos no haya nada más perfecto que el uno y el otro-

Marinette no siguió hablando, e intento leer el libro. Distracción. La Kwami suspiro, de dónde sacaría tantas cosas la mente de su portadora. Fue extraño ver la convicción con las que la decía. Hasta que reparo que si no gustaba de él y si se enamoro de alguien que no era perfecto, de alguien que siempre fue tal y como era: Chat Noir.


El rubio se desveló toda la noche, pensando en la historia de su compañero. La historia de un amor imposible. La muchacha la comparaba con su compañera de clases: Marinette. Nunca antes se había dedicado en prestarle atención a los pequeños detalles que hacían especial a la chica que era tímida y tierna. Siempre dispuesta de proteger y ayudar a los demás. Con un carisma que no podía ser superado.

-Tal como LadyBug- se levantó de su cama. Plagg le había dicho el día anterior que no debía ver las cosas superficialmente, porque solo estaría conociendo la punta de un iceberg. Aquella muchacha bajo el antifaz tenía tanto que demostrar, que quizás el chico se llevaría una decepción.

-Si abrieras tus ojos y te dieras cuenta de la verdad de la situación, si no fuera la chica que estabas esperando ¿la seguirías amando?-

Fue la última oración que escucho antes de que se desmayara a causa de una fiebre. Pero para Adrien todo era claro. Si se enamoró de ella sin saber quién era, ¿cómo no enamorarse de su verdadera persona? Las cosas no siempre era para mal ¿o sí?

-Plagg me puedes seguir contando la historia. Pero ahora desde el comienzo-

-Primero quiero un queso, estoy muy agotado-

El chico miro con enojo , pero sólo hizo lo que pidió.

-A ver, por lo poco que recuerdo Benjamin había dedicado toda su vida a la iglesia. Su madre, una mujer de campo, enfermo a temprana edad y dejó su hijo al servicio de la iglesia. Cuando cumplió veinte años, le habían informado que terminaría su formación en el pueblo de Lamberhurst. Donde también tendría práctica. Recuerdo que ese día era nublado y tenía mucha hambre-

-Eso no es novedad-

-No interrumpas. Como decía, cuando llegamos no había ninguna tienda abierta. Solo la de la herborista del pueblo. Benjamin fue hasta allí, según él, aquella chica le recordaba a los angeles. Por el cabello dorado, complementado de esa mirada llena de ternura, además de su piel blanca como el invierno. Eso me dijo él cuando llegamos a la casa. Se notaba que aquella chica era una ternura. Pero como siempre le había dicho, no podía hacer mucho. Pronto sería sacerdote que debía cumplir con su celibato. Pero la belleza de aquella muchacha le había impactado y más encima, qué horas después llegará a verlo. Su relación de amistad iba creciendo y haciéndose más peligrosa-

-¿Y LadyBug?-

-Él no se enamoró de LadyBug, él se dio el tiempo para conocer a la chica que de verdad podría estar siempre para él. No una expectativa de muchacha. Algo que de verdad me agradaba-

-Pero ¿no la conoció? ¿Cómo es posible?-

-Porque es un hombre sensato, de un gran razonamiento. Además se gano un premio gordo-

-¿A qué te refieres?-

-Si me das otro queso te cuento-

-Plagg, si no me cuentas, no te daré más queso-

-... La chica que siempre estuvo a su lado era LadyBug, era Christine. De hecho, fue ella quien le confesó-

-Puedo decirte algo amigo- dijo el chico con una sonrisa.

-¿Qué cosa?-

-Que eres el peor narrador de toda la historia-

-A mí no me pagan para andar abriéndoles los ojos a niños bobos que dicen estar enamorados de una completa desconocida. Tan solo digo, que deberías ver las cosas como son. Ella no te ama como Chat Noir, tú no sabes quién es ella bajo la máscara ¿Por qué no mejor te das una oportunidad de conocer a otra chica? Quizás así se te acabe la ceguera- las últimas fueron tan solo un susurro. Cosa que el rubio no había escuchado. Darse una oportunidad. ¿Lo había intentado? No ¿valdría la pena? Quién sabe. Si aquella LadyBug estaba tan cerca de aquel Chat Noir ¿qué no le garantizaba a él que su amada heroína estuviera a tan solo un metro de distancia?


¿Qué es lo que no permita que estén juntos? Su maldita ceguera y estupidez. Y los creadores que deben tener algo de trama en la historia xD. Espero que les haya gustado y concuerdo con Adrien, Plagg es el peor contando historia pero es un gran consejero.

DaydreamingPrincess16: Sobre el exorcismo de Chat Noir, déjame decirte que me morí de la risa un buen rato. Pero creo que no... Quizás, quién sabe 7u7 okno. Me alegro de que te guste. Y espero que hayas disfrutado un poco sobre esta parte, después de todo, enamorarse así como nada, pienso que no es fácil ni rápido. Esta pareja necesita un poco de tiempo y ayuda de sus Kwamis con las historias amorosas (que... No todas terminan felices, comiendo perdices)

¿Comentarios, críticas u opiniones? por favor háganmelo saber Me despido, bye bye.