AU Moderno

Editado: Enero 31, 2019


You'll always be my son

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Hiccup despertó al sonido de un golpe y seguido por una queja. Estando todavía somnoliento, se levantó de la cama y salió de la habitación.

―¿Qué se cayó... papá? ―preguntó entre un bostezo mientras se tallaba un ojo.

Valka miró a su hijo con ojos muy abiertos y sorprendidos, mientras que Hiccup se dio cuenta de lo que acababa de decir, quedándose totalmente congelado y sin saber qué hacer. Valka comprendía que esto era nuevo para Hiccup y era obvio que este tipo de situaciones iban a presentarse, pero ni ella sabía tampoco cómo reaccionar. Terminó por aclarar su garganta y le sonrió lo más tranquila que pudo.

―Lamento haberte despertado. No miré por dónde iba y choqué contra la mesa.

Hiccup continuaba mirándola y una tristeza lo invadió cuando finalmente su cerebro procesó que no era Stoick. Bajó las escaleras tranquilamente y notó que Valka traía un montón de hojas en sus manos y por un momento pensó en ayudarla. Pero no lo hizo.

―¿A dónde vas? ―le preguntó.

―Al zoológico. Todavía tengo trabajo del cual encargarme, pero tan pronto termine regreso y te llevo a dar una vuelva a Berk. ¿Te parece bien?

―De acuerdo―respondió Hiccup indiferente.

―Entonces... Nos vemos más tarde.

Valka pareció dudar un poco, pero luego de pensar en anoche se animó y dejó las hojas sobre la mesa para darle un abrazo. Hiccup se quedó totalmente quieto y no le correspondió. Culpen la melancolía matutina si quieren, pero no le gustó sentir este abrazo diferente estando acostumbrado a los de Stoick. Valka lo dejó ir segundos después y volvió a sonreírle.

―En el refrigerador está una lista con los números de emergencia.

―De acuerdo―repitió él.

Valka tomó sus hojas y se dirigió a la puerta, se dio la media vuelta y parecía que quería decirle algo más a Hiccup, pero no dijo nada y luego se marchó.

Tan pronto como Valka cerró la puerta, Hiccup gruñó y se talló la parte trasera de su cabeza. Maldición, Valka lo había tomado desapercibido con ese abrazo que ni siquiera le correspondió. Los abrazos de Stoick eran toscos y el de Valka fue más delicado, más... maternal.

Hiccup gruñó de nuevo y optó por ir a la cocina para ver qué podía hacerse de desayunar. La cocina era completamente moderna y se veía muy cuidada, era obvio que esta mujer nunca la ha usado.

Cuando abrió el refrigerador, un terrible olor invadió su nariz que lo obligó a cubrirse con una mano.

Dentro del refrigerador había un galón de leche vencida hace tres meses, cuatro botellas de diferentes vinos abiertas, algo verde en un plato que estaba seguro que no debía ser verde, verdura y fruta podrida, diferentes cajas desechables de comida rápida y un jugo de manzana a punto de expirar.

Cerró el refrigerador de un portazo y sin apartar su mano de la puerta, Hiccup se inclinó hacia enfrente, su cabeza tocando el refrigerador, y respiró profundamente en un intento de control para no ponerse a gritar como un loco.

Stoick siempre se encargó de tener el refrigerador lleno de comida. A pesar de su complexión delgada y de la creencia popular de que tenía un desorden alimenticio, Hiccup era de muy buen comer como su papá. Entre él y Stoick se acababan la comida muy rápido, incluso recuerda una vez en que ambos se despertaron a las tres de la mañana porque tenían hambre y se prepararon toda una comida.

Ya más calmado, Hiccup abrió ahora el congelador y lo único que había era una caja de waffles. Esperanzado, tomó la caja y la abrió, pero ya no había nada en su interior.

―¡¿Por qué guarda algo que está vacío?! ―medio gritó molesto.

Arrugó la caja y luego la tiró hacia el otro extremo del departamento.

¿Acaso Valka no sabía que no tenía nada para comer?

Se fijó en la lista que estaba pegada en el refrigerador y notó que era larguísima, tenía muchos números de lugares de comida más que los número de emergencia. Hiccup suponía que Valka debía ser la cliente número uno de todos ellos.

Por simple curiosidad, Hiccup comenzó a abrir los gabinetes de la cocina, pero gabinete que abría, gabinete que estaba vacío. Lo único que había eran unas copas de vino, uno que otro vaso normal y un destapa corchos, ni siquiera tenía cubiertos.

Hiccup se estaba desesperando. Pasó de tener un hogar con todo a un nuevo hogar vacío. Sí, este lugar estaba vacío y no sólo de cosas. Hiccup se recargó en la barra de la cocina suspirando. El departamento en sí despedía soledad, no había nada a parte de los muebles: no fotos, no adornos, no plantas, no―

―¡Odín bendito! ―gritó Hiccup un poco asustado al ver cómo algo volaba hacia él.

Hiccup corrió de la barra hacia la sala, casi tropezándose con sus propios pies. Se dio la vuelta para ver qué había sido eso. Arriba del refrigerador había un animal que ululó e Hiccup tuvo que parpadear dos veces para ver si no se lo estaba imaginando, se trataba de una lechuza de color café que lo estaba mirando detenidamente con sus ojos ambarinos.

Olvidando el hambre, Hiccup corrió hasta su habitación y tomó su celular.

―¡Hay una lechuza adentro! ―exclamó tan pronto como Valka le contestó―¿Qué se supone que debo hacer? ¿Tienes el número de control animal en la lista que me dejaste o...? ¿Acaso de estás riendo?

Efectivamente, del otro lado de la línea estaba Valka riéndose como si le hubiera contado un chiste y eso hizo que la sangre de Hiccup hirviera.

Lo siento. Veo que ya conociste a Cloudjumper.

―¿Cloudjumper? ―repitió el confundido―¿Cloudjumper la lechuza?

En realidad, es un búho espigado largo, lo encontré hace tres años y tengo permiso para que viva conmigo.

―¿Y cuándo planeabas decírmelo exactamente? ¿Cómo es que no lo vi anoche?

Olvidé mencionártelo ayer―dijo ella apenada―Normalmente está en mi habitación y creo que debí haber dejado la puerta abierta, pero descuida, Cloudjumper no hace nada.

Hiccup torció sus labios disconforme aún cuando Valka no lo podía ver.

―Por cierto, no hay nada que comer.

Valka jadeó sorprendida.

¡Oh, no! ¡Lo siento mucho! Olvidé decirte eso. Creo que debo de tener algo de dinero entre todos los papales que están en la mesa. Y en la lista hay un número de una cocina económica, puedes ordenarlo que quieras de ahí.

―¿Tienes algún menú de ese lugar o el nombre por lo menos?

... Olvidé que acabo de tirar el menú y no me sé el nombre.

Las mejillas de Hiccup se pusieron coloradas.

―¡Te olvidas de todo! ―le gritó Hiccup molesto y luego le colgó. Se quedó unos minutos de pie y apretando su celular―... incluso te olvidaste de mí.

Se dejó caer en su cama y miró la hora en su celular. Eran apenas las ocho de la mañana y ya estaba haciendo corajes. Quería hablar con Camicazi, pero estaba seguro que ella todavía estaba dormida considerando que son vacaciones de verano.

Se levantó y salió del cuarto. Fue nuevamente hacia la cocina para tomar la lista y el búho -Cloudjumper- seguía arriba del refrigerador y lo estaba mirando fijamente, como si lo estuviera juzgando y eso lo hacía sentir nervioso.

―¿Y tú que me miras? ―le dijo a Cloudjumper y el búho ululó.

Tomó la lista y leyó detenidamente cada nombre del lugar intentando encontrar el lugar que ella le sugirió, pero no tenía caso ya, se le había quitado el hambre.

Caminó hasta la sala y se acostó en el sillón que parecía una cama. No había una radio ni tampoco tenía una televisión qué mirar.

¿Qué se suponía que hiciera ahora?

Un rayo de sol le dio directo en los ojos, giró su cabeza hacia los ventanales. Estaba tan molesto hace rato que no se había dado cuenta de la hermosa vista que tenía el departamento. Se puso de pie inmediatamente y salió hacia el balcón. El fresco aire de la mañana le dio de lleno en sus mejillas, y se sorprendió de que existiera un clima así considerando que es verano.

Las montañas se veían preciosas junto con el cielo azul, estaban adornadas por todos los árboles de diferentes tipos y se escuchaba el cantar de los pájaros. El panorama era mucho más bonito que en Bog-Burglars.

Corrió hacia una de las maletas que había dejado en la entrada y sacó su cuaderno de dibujo. Regresó hacia el balcón y aspiró el aire y sonrió por primera vez desde que llegó, agradeció tener la oportunidad de poder ver esta magnífica vista. Se sentó en una de las dos sillas que estaban y apoyó su libreta en la mesa.

Se pasó la mañana dibujando el paisaje.

Para variar, algo bueno había salido de todo esto.


Notas de la autora: Apesta enfermarse de gripa en calor, apesta mucho más que haya sido durante un fin de semana. Agradezco a todos por tomarse su tiempo en leer,por sus alertas y favoritos *reverencia* Tengo en total cinco capítulos escritos de esta historia, ya veremos cómo va avanzando.

Gracias por sus reviews a: HeiMao3, aileen, Guest, the ULTIMATE MEXICAT, LaRojas09, Lightscales15

aileen: parejas... bueno, será una sorpresa ;)

the ULTIMATE MEXICAT : ¿cómo nació está idea? Mmm (respuesta larga, ready?) He leído muchos fics buenímos, sean AU Moderno o no, y en la mayoría de ellos siempre falta Valka por x razón, siendo Stoick quien se encarga de "cuidar" a Hiccup. En dichas historias pintan a Valka como una Santa para Hiccup: una mujer que lo entendía a diferencia de su padre y que lo apoyaba en todo; a Stoick, por el otro lado, lo ponen como el malo, el padre negligente que no le interesa su hijo, que incluso llega a maltratarlo física o psicológicamente, o le es indiferente su existencia. Y un buen día simplemente pensé -en lugar de estudiar- ¿cómo sería si Valka es la que se encarga de Hiccup? ¿Cómo sería no poner a Valka como una Santa frente a Hiccup? Me gusta romper/jugar con ciertos estereotipos (por no decir que tomo la contraria a veces). Además, Stoick fue en realidad quien se encargó de cuidad a Hiccup y según leí en la página oficial, me parece que la obsesión de Stoick por encontrar el nido de los dragones y destruirlo era porque sabía que Hiccup no era capaz de matar dragones, era su modo de protegerlo. Así que... sí, así fue como nació esta idea.

LaRojas09: (1) Hiccup tiene 16 años. (2) ¿Qué le pasó a Stoick...? Um, ya veremos *guiño* (3) Chimuelo... aún no me decido qué hacer con él.

Lightscales15: Creo que la mayoría de las preguntas las respondí en el comentario anterior. Me gusta dejar con la intriga por el momento *sonrisa maliciosa*

Creo que es todo. Que tengan todos una muy bonita semana.

Saludos~