Después de esta pequeña discusión los tres desayunaron muy a gusto y Gerald, para hacer repelar a su amigo, decía cosas lindas de Helga:

-¡qué rico te quedo!... ¡Además de buena onda, linda y divertida también cocinas!- mientras pensaba- "¡ya te tengo donde te quería viejo, estas celoso de que le diga cosas lindas a Helga! te he atrapado".

-Sí, gracias Helga- es lo único que atinaba a murmurar el rubio.

Al ver lo que tramaba Gerald la niña trataba de que las mejillas se le pusieran coloradas o que pareciera chiveada para darle en su talón de Aquiles al cabeza de balón.

-¿Nos vamos?- escupió éste disgustado.

-Todavía no llevas ni la mitad del desayuno, viejo- a simple vista se veía que Arnold estaba algo celoso ante tal situación. Su mejor amigo le estaba coqueteando a su… a su… Pero él no era nada de ella y ella del tampoco.

-"¿Qué me sucede, en verdad estoy tan mal? pero a mí no me gusta Helga, eso no puede ser no, no, no… lo que pasa es que siento lastima por Phoebe que no está viendo todo eso… Sí, eso ha de ser".

-¡Viejo, viejo!

-¿Qué? perdón- Arnold estaba tan adentro en sus pensamientos que no noto que ya habían acabado de desayunar.

-Ya vámonos a la escuela. ¡Tenemos que ir a cambiarnos! Gracias por todo Helga, supo sabroso.

-Sí, me dejaste impresionado Hel- "Hel" Arnold aun no comprendía ¡¿Le había puesto un nombre en diminutivo a Helga G. PATAKI?!

-Bueno, Helga nosotros nos vamos yendo.

-Adiós Arnold, adiós Ger- estos dos salieron de la casa de Helga con pantalones y las camisas que usaron de pijamas.

-Gerald ¿Qué fue todo eso?

-Nada viejo, solo que anoche… anoche…-Gerald dio un pequeño suspiro como si estuviera recordando algo.

-¿Anoche QUÉ, Gerald?

-Nada, Arny no lo entenderías.

-Creo que estoy bastante grandecito como para un "no lo entenderías".

-Bueno lo que sucedió es que… no olvídalo, no te importa, en fin… Helga no te interesa.

-¡Claro que me interesa, Gerald!-en ese momento estrelló a Gerald espalda con pared acorralándolo y viéndolo molesto mientras lo sujetaba de los hombros- ¡¿Qué no lo notaste!? ¡Me interesa desde Industrias Futuro! CLARO QUE ME INTERESA. Me enamore de ella cuando empecé a ver a su verdadero "yo" que siempre cubría, yo sabía que debajo de esa capa dura había alguien pero, bah, nunca me di cuenta que me iba a gustar tanto; por eso debo saber, ¿QUÉ PASÓ ANOCHE?

En ese momento Arnold se dio cuenta de lo que había dicho, soltó a Gerald y se tapó la boca como deseando nunca haber dicho nada, ahora el que lo acorralaba en la calle era Gerald.

-Arnold, lo dijiste ¡Al fin!- rió el moreno-. Entérate de una vez que no pasó nada anoche, lo que te dije fue real y yo me puse… Bueno, de alguna manera de acuerdo con Helga con las miradas para ver qué decías.

-No puede ser, Gerald. Soy un gran idiota, no puedo creer que dije todo eso. Perdóname ¿Quieres? Estoy perdiendo el control muy fácilmente recientemente.

-Vamos, no eres un idiota; pero yo quería saber que decías en verdad sobre ella. Te conozco. Y exactamente por eso sé que alguien te está haciendo perder el control. No es por acto de magia o algo así.

-Lo sé, pero no digas nada Gerald, te lo imploro. Por lo que más quieras en la vida.

-Viejo, me lo llevo a la tumba.

-Bueno, pero ahora debo de descubrir un modo para que Helga se enoje conmigo y me insulte para que la apuesta la gane yo.

-Déjame entender… ¿Acabas de decir que estás perdido de amor por ella y sigues pensando en esa estúpida apuesta?

-Una apuesta es una apuesta.

-¿No has pensado mejor decirle la verdad sobre tus sentimientos y ya está?

-¿Estás loco? Lo único que ganaría sería una bofetada e insultos hasta entrar a la Universidad.

-¿Crees a Helga capaz de eso?

-Ahora no sé de qué es capaz esa mujer… Y Gerald, ¿por qué te preocupa tanto Helga desde hace tan poco tiempo para acá?

-No lo sé, es que ha sido tan amable y llegó un punto en el que me cayó bien ¿Sabes? no lo es tan mala a fin de cuentas.

-Yo te lo dije siempre… –lo que Arnold no sabía es que su amigo sabía también el secreto de Helga y no quería que la dañara más de lo que ya estaba.

-Sí, lo que digas Arnold… Bueno, llegaremos tarde a clases a este paso; vámonos antes de que pase algo.