Ahh… Collins inprinteados con Bananas, Edwards y Lolas ñoñeando, Danush desaparecidas por el inframundo, Sayuris embarazadas, Embrys ebrios, Leahs que se la viven en mi jacal, historias no transcribidlas, poor english (mine… of corse), Tom Hanks enamorados de actrices hermosas, fotos nuevas de New Moon, Libros de Braking Dawn (en ingles!), Gente bohemisada en el centro… hablando de eso, les contare una historia, que paso ayer ya que Danushka no pudo rescatarme.

Ayer sábado, estaba con m madre vagando por la ciudad, entonces Quesus llamó a su celular preguntándonos si queríamos conocer unas francesas, obvio me negué por que no tenia ganas de conocer a unas chicas de mi misma edad y francesa, no way! En fin, mi madre pasó a aventarme a casa de los abuelos, Quesus y mi madre se fueron, y yo, después de un rato, me escapé de la casa, 2 segundos después de haber salido, Edward estaba a mi lado.

-Lola… a donde planeabas ir?-
-A comprar chocolates, a donde mas hubiese pensado ir?-
-No lo se, pero ya llevas 4 días sin chocolates, no crees que deberías seguir así? Creo que es bueno para ti-
-Chocolates, eso es o que quiero…-
-Entonces déjame a mí comprarte los chocolates más deliciosos del planeta…-

Seguimos ñoñeando un rato hasta llegar al Chedraui, me compró chocolates y chismeaba el libro que me compré en la mañana. Pasábamos por los pasillos y la gente hacia lo común, ósea vernos raro, nos encontramos a Lusilla, yo me escondía de ella y Edward se reía de mis pésimos intentos por aparentar estar calmada.

-Deberíamos ir a el centro hoy, es la fiesta de primavera, seria divertido- me dijo Edward mientras íbamos de regreso a casa de los abuelos
-Si, por que no. Pero espera, que le voy a decir a los abuelos cuando entre contigo a la casa?- me besó y me guiño un ojo –OK, solo aparentemos…-

Poco después de la inexpresiva reacción de los abuelos, mi madre me llamó al celular, entonces dijo que si quería ir con ella y los francés a la fiesta del Zócalo, obvio acepte, y le propuse el poder llevar conmigo a Edward.
Mi madre aceptó, Me despedí de los abuelos, y subí con Edward al Volvo, estacionamos el carro en un estacionamiento publico cualquiera, caminamos hasta Bellas Artes, allí quedamos de vernos. Edward y yo saludamos a los franceses, y claro, como buen vampiro seductor, estaba por hablar en francés, entonces volteo a verme se acerco a mi y susurro a mi oído.

-Si no quieres que les de ni una sola parte mía, esta bien, todo es tuyo…- me besó la mejilla y luego presiono levemente sus labios sobre mi quijada, levanto la vista y me sonrío.
-Será mejor que sigamos a los demás…-

Caminamos hasta el Zócalo, pero tuvimos que recorrer veinte mil calles. Edward me iba tomando por la cintura mientras pasábamos junto a los chicos bohemios que recitaban poesía a la mitad de la calle.

-Crees que algo llegue a pasar entre Collin y Banana?- le pregunte a Edward mientras veíamos a las estatuas vivientes
-Seguro que si, yo veo que Collin realmente esta hechizado…-
-Inprientado- le interrumpí
-… si eso, pero solo falta presentarlos formalmente, tal vez Collin pueda dejar toda esta cosa de los lobos por ella- seguíamos caminando por la calle
-Creo que…- suspiré –que esos dos hacen una linda pareja, Collin y Banana, hasta suena bonito-

Mirábamos a las estatuas vivientes, a los poetas, los músicos, los bailarines… y caminábamos entre la gente.

Llegamos al Zócalo, y cuando estaba disfrutando los corridos y la cosa mientras bailaba y cantaba alrededor de Edward, el reía y parecía fascinado, estaba por lanzarme a sus brazos, cuando la chica francesa (la mas chica) dijo que quería ir al concierto de "Rock"
Todos discutimos hasta que decidimos el irnos en metro (te suena la idea Danush?)

Íbamos bajando las escaleras y un pacheco-pandroso se acerco a mi pidiéndome un cigarro, Edward solo tuvo que verlo para que se alejara rápidamente, me reí casi para mi misma, entramos al metro y llegamos en "fa" a u dichoso concierto de "rock", el gran problema era que estaba lleno de gente, y en ese momento, a mi madre se le ocurre gritarme "Lola súbete a un árbol" y obvio Edward no desaprovecho la situación, sin llamar mucho la atención nos acercamos a un árbol, Edward me tomó por la cintura y se tomo del árbol con un brazo y en dos pequeños saltos estábamos sentados en una rama, teníamos prácticamente la mejor vista del escenario, pero mi madre nos grito que nos bajáramos solo dos canciones después (los francés estaban cansados) bajamos de un salto (bueno, Edward bajo cargándome de un salto) Caminamos de nuevo hasta el samborns de la casa de los azulejos, cenamos y obvio Edward no comió nadita.

Estábamos todos sentados en la mesa y el volteo a verme.
-Lola, quieres casarte conmigo?...- me quede pasmada, completamente perdida en un mar de ideas.
-…Si!... quiero decir, si…- me beso la frente
-Es bueno saber con anticipación la respuesta, pues tu siempre has dicho que no quieres casarte ni tener hijos, ser actriz o "Rock Star"…así que, es cautivante saber que yo soy la excepción-
-Si esto alimenta tu ego, me encantaría casarme contigo y tener veinte hijos… cosa que no creo que sea probable, pero me encantaría- tome sus manos y lo mire fijamente a los ojos, mientras que los humanos vivían su mundo, lleno de falsedades y tonterías, estábamos en la parte mas alejada de la mesa, en nuestra enorme burbuja color morado y blanco (no se me ocurrió otro color) todos hablaban ero nosotros dos nos mirábamos como si no existiera nada más.

Caminamos hacia el estacionamiento de nuevo, era la una de la madrugada, yo regrese con Edward en el Volvo, mi madre nos seguía.

-Edward, crees que todo este cambio de look mió, me dio mas edad?
-Si, te has ganado tres años- Me miro con ternura y beso una de mis manos, le extendí el brazo hasta que quedara frente a su boca
-Entonces, bit me!
-Lola estas loca? Quieres que te muerda soporte el sabor de tu sangre, y luego llevarte a tu casa alucinando de dolor y retorciéndote! Enserio estas loca!
-No lo había pensado así, en ese caso… estrella el Volvo y fingimos nuestra muerte, así no tendría que hacer mi tarea del lunes…-

Edward se rió y siguió manejando, llegamos al jacal, Edward se "despidió" y místicamente apareció de nuevo en mi cuarto, con una sonrisa de oreja a oreja mostrando sus blancos y brillantes dientes, se acerco felonamente hasta mí, me beso frenéticamente y me hablo al oído.

-Te tengo una sorpresa…-

Me tomo de la mano y me sacó sigilosamente del jacal, afuera estaba el Volvo ya encendido, me subí y arranco, salimos directamente en dirección a la bodega de Embry… (Minuto de silencio por que llevaba años sin escribir su nombre)… Al llegar obvio no pude identificar ningún olor ni nada por el estilo, la bodega estaba vacía, sin carros, ni motos, entonces algo se movió en la obscuridad, y allí estaba el destello de luz repentino que siempre ilumino su rostro, el humo toco mi rostro y retrocedí para aferrarme a los brazos de Edward.

-Lola…- su voz, la escuche de nuevo y eso fue bastante doloroso
-Te dije que reaccionaria así- advirtió Edward
-Déjanos hablar…- Edward gruño y se aferro a mí, acaricie levemente su brazo y el salio de la bodega.

-Lola… yo…- Se acerco a mi con los brazos extendidos esperando por una respuesta, pero yo retrocedí de nuevo, automáticamente.
-Que quieres hablar? QUE TE EMBRIAGASTE! Que tu y Sayuri… AGH! No puedo, no quiero imaginarlo!-
-No tienes derecho a sentirte traicionada, tu y yo no somos nada!- Sentí como algo dentro de mi ardía, era rabia? Era dolor? A caso alguien me apuñalo con acero caliente?
-Perfecto! Eso ya lo sabia- intentaba no llorar –De eso querías hablar? Esta es la bendita sorpresa que me tendieron ambos?-
-No, el tiene una sorpresa mucho mejor, algo que yo nunca te pude haber dado, pero aquí estamos, y esto es fácil, muy fácil de explicar…- tomo aire y continuo mientras encendía otro cigarro –Quiero que te olvides de mi, yo ya lo hice… Siento no poder seguir luchando por ti, hago intentos a lo idiota… no se para que te ordeno que me olvides, tu nunca me…-
-CALLATE!- le interrumpí a gritos –no tienes ni idea de lo que dices, y nunca te voy a obedecer!- cerré mi puño con fuerza y me acerque rápidamente a el, lo golpee en la cara con todas mis fuerzas.

Mi mano tronó lancé un grito de dolor, pero logre que el acariciara la leve marca de mi golpe, me di la vuelta salí de la bodega, Edward estaba recargado en el Volvo abrió la puerta del copiloto y subí, arranco y llegamos hasta un parque, estaba vaco a excepción de un vagabundo que estaba durmiendo al lado de la banqueta.

-Tu mano esta bien?-
-Si solo un poco adolorida-
-Cierra los ojos…-
Cerré los ojos y camine siguiendo el camino que me marcaba Edward. Me tomo en brazos y corrió hasta que me dio una señal, abrí los ojos, y allí estaba lo que yo llevaba tanto tiempo pidiendo y soñando, le eh pedido todo el tiempo a Edward el que me permitiera ver la luna desde la puta de una montaña, por que en el ultimo cuarto de la luna es cuando los enamorados pueden entregar una parte de si a su "imprint" (hahaha)
Subimos hasta la parte mas alta y Edward me tomo por la cintura para acercarme mas a el.

-Lola, quiero darte algo especial, pero…- lo besé
-Yo primero…- recogí una pequeña piedra del suelo
- Siéntate allí- le ordene –Ahora recarga la cabeza- Siguió mis ordenes, choque la piedra con otra mas grande, y la tome del lado afilado.
-Que estas haciendo Lola?- me miró con preocupación
-Dándote algo mió, que quiero que tengas- me corte el brazo
-Lola!- se estremeció
-Calma…- acerque su cabeza a mi brazo y el bebió mientras su salive no dejaba pasar veneno pero cerraba la herida, no sentí nada fuera de lo común.
Me miró con los ojos abiertos de par en par no supo si sonreír o sermonearme, se levanto y me acorralo entre un árbol y su cuerpo.
-Gracias-
-Cuando quieras-
-Ahora me toca a mí- saco una pulsera de plata con su nombre grabado –lo tenia puesto cuando era humano me lo dieron mis padres, quiero que tu lo conserves- me puso la pulsera y me beso tiernamente –nada se compara a lo que tu me diste, siento no poder igualarlo-
-Con solo saber que no me dejaras después de probar mi sangre, todo esta bien-

Miramos la luna y… mas ñoñerias.

Bueno, esa es la historia, pero ahora tengo que irme. A que ya nos extrañaban, eh?

Miau (sigo sin poder hacer gatos)

Xoxo Lola Cullen