Capítulo 2: La Verdad Sobre las Esferas del Dragón

(Nuestro Saiyajin favorito ha conseguido el permiso de Enma-Sama para visitar el planeta Tierra, y gracias a la ayuda de Uranai Baba, Gokú pudo acceder al mundo de los vivos a través de la puerta que conecta a ambos mundos).

Uranai Baba: Bueno Gokú, aquí estamos. (Decía mientras aterrizaban en la entrada del templo sagrado de Kami-Sama, solo que ya era de noche).

Gokú: ¡Vaya! El templo sagrado no a cambiado nada en todo este tiempo (Decía mientras caminaba inspeccionando el lugar). Seguramente Kami-Sama y Mr. Popo han de estar durmiendo a estas horas.

Uranai Baba: Creo que olvide decirte que elegiste una hora inoportuna para regresar a la Tierra.

Gokú: (Se rasca la cabeza en señal de vergüenza) Lo siento, es que en el otro mundo no tengo una buena noción del tiempo, ya que ahí siempre es de día.

Uranai Baba: Bien, ahora si me disculpas, yo me retiro Gokú (La bruja se marcha del lugar flotando con su bola de cristal).

?: ¡¿Eh?! ¡Pero si es Gokú!

Gokú: (Se voltea para identificar al dueño de esa voz) ¡Ah! ¡Hola Mr. Popo! Que gusto me da volver a verlo.

Mr. Popo: (Completamente sorprendido) ¿Qué haces aquí? ¡Se supone que tú moriste en la explosión de Namekuseí!

Gokú: Así es, técnicamente aun sigo muerto (Señaló la aureola postrada encima de su cabeza). Enma-Sama me concedió un periodo de 24horas para poder visitar el mundo de los vivos.

Mr. Popo: Bueno, me da gusto volverte a ver después de tanto tiempo Gokú, a todos los demás les dará mucho gusto saber de tu visita.

Gokú: Sí, me muero de ganas por ver a todos otra vez. Solo que no vengo nada mas de visita, vine para quedarme.

Mr. Popo: ¿Cómo dices? ¿Eso quiere decir tienes pensado revivir?

Gokú: Sí, planeo usar las esferas del dragón y pedirle a Shen-long que me regrese a la vida.

Mr. Popo: ¡Las esferas del dragón…! (Se muestra preocupado ante la mención de las esferas).

?: Eso será imposible Gokú.

Gokú: ¿Eh? ¡Pikoro! ¡Eres tú!

Pikoro: (Hace su sonrisa característica) Ha pasado mucho tiempo, pude sentir tú presencia acercarse desde el otro mundo, puedo darme cuenta de que has incrementado tu poder desde la ultima vez que nos vimos en Namekuseí.

Gokú: Lo mismo puedo decir de ti, se ve que no has dejado de entrenar.

Pikoro: Tú tampoco perdiste el tiempo en el otro mundo, a decir verdad, tengo ganas de ver que tan fuerte te has hecho (Lo dijo con una mirada de confianza y decisiva).

Gokú: (Corresponde al gesto de la misma forma) Yo también Pikoro, te lo aseguro, pero por el momento tengo algo muy importante que hacer, pero… ¿Qué quisiste decir con eso de seria imposible?

Mr. Popo: Eso es porque… las esferas del dragón han dejado de existir.

Gokú: ¡¿QUE?! ¡¿Eso es cierto Pikoro?!

Pikoro: Por desgracia lo es, debido a que Kami-Sama ha desaparecido de la faz de la Tierra.

Gokú: ¡¿COMO DICES?! ¡¿Kami-Sama esta muerto?!

Mr. Popo: Lo que sucede es que… Kami-Samas cayó enfermo, ya que el puesto de Dios de la Tierra es muy demandante, y él al ser alguien de edad muy avanzada ya no podía con ese cargo tan pesado, sus días estaban contados…

Gokú: Y por eso fue que las esferas del dragón desaparecieron… Pero, ¿Cómo es que tú sigues con vida Pikoro? Si se supone que tú y Kami-Sama son la misma persona.

Pikoro: ¡Hmph! Para mi mala suerte mi vida estaba ligada a la de ese infeliz de Kami-Sama, y yo no estaba dispuesto a dejar este mundo todavía, por lo que no me quedó de otra que volverme a fusionar con Kami-Sama.

Gokú: ¿Qué? ¿Se fusionaron? ¿Volvieron a ser un solo individuo?

Pikoro: Así es, su espíritu volvió a formar parte de mí, pero sigo siendo el mismo, ¡Yo soy Pikoro Daimaku! Sin embargo, debido a que fue él quien creo las esferas del dragón, al desaparecer de este mundo, las esferas se convirtieron en simples piedras.

Gokú: Ya veo… Ese sí que será un problema. Mr. Popo, siento mucho la perdida de Kami-Sama, sé que tú lo apreciabas demasiado.

Mr. Popo: Gracias por tus condolencias Gokú.

Gokú: Entonces, ¿Ahora tú eres el Dios de la Tierra Pikoro?

Pikoro: ¡Por supuesto que no! ¡No iba a aceptar un trabajo tan aburrido como ese! ¡Soy un guerrero, no un guardián!

Gokú: Rayos, ¿Qué voy a hacer ahora? No podré usar las esferas del dragón.

Pikoro: De todos modos, habría sido inútil Gokú, recuerda que ya te revivieron una vez antes de la llegada de los saiyajin.

Gokú: Lo sé muy bien, de todos modos, no tenía pensado usar las esferas de la Tierra, sino las de Namekuseí.

Pikoro: Ya veo, usarías las esferas del dragón de la Tierra para trasladarte a aquel planeta y usar esas esferas para revivir, aquellas pueden revivir a cualquier individuo cuantas veces quieran.

Gokú: El problema es que ya no tengo forma de llegar al nuevo planeta Namekuseí, a menos que…

Pikoro: ¿A menos que…?

Gokú: Podría intentar hacer la teletransportación.

Pikoro y Mr. Popo: ¿Teletransportación?

Gokú: Verán, cuando estaba en el otro mundo, un extraterrestre del planeta Yadorat que había muerto en una gran batalla librada en su planeta nos visitó a mí y a Kaio-Sama, ahí fue donde nos mostró la técnica, y le pedí que me la enseñara, solo que no he tenido oportunidad de practicarla fuera del otro mundo.

Pikoro: Ya veo, si cometes un error tratando de localizar el planeta podrías perderte en el espacio.

Gokú: No quería tomar ese riesgo, pero creo que no me queda otra alternativa, antes necesitaré pedirle el radar del dragón a Bulma. Bueno, ¡Nos vemos luego! (Se va volando de aquel lugar en dirección a la casa de Bulma).

Mr. Popo: ¿No se ha dado cuenta de la hora que es? La señorita Bulma debe de estar dormida.

Pikoro: (Ríe irónicamente) Parece ser que después de tanto tiempo Gokú no a cambiado en lo más mínimo. Aunque…

Mr. Popo: ¿Te preocupa como pueda reaccionar ante la noticia?

Pikoro: Es Gokú, al principio le dolerá, pero se sobrepondrá.

Ciudad de Tokyo (atardecer)

(Luego de la discusión con las chicas, el rechazo de Darien y la plática con Lita y Mina, Serena se dirigió a su casa para encerarse ahí por el resto de la tarde, no tenía ganas hacer otra cosa ni de ver a nadie, se acostó en su cama mientras leía un manga para distraerse. Para su fortuna Luna no estaba en su habitación, ya que si la viera con esa historieta la criticaría nuevamente, estaba cansada de que todo mundo la juzgara y no la aceptara tal cual es, sobre todo Darien…)

Serena: ¿Por qué simplemente no me aceptan como soy? O mejor aún, que no pretendan ser mis amigas si en verdad no les agrada estar con una chica llorona, torpe y tonta como yo, y se limiten únicamente a ser mis guardianas… (Lo decía mientras algunas lágrimas caían en las hojas del manga que leía).

Devuelta con Gokú…

(El saiyajin se encontraba surcando el cielo oscuro en búsqueda de la Ciudad del Oeste, hizo una parada repentina al contemplar el resplandor de la Luna llena).

Gokú: Vaya, la luna se ve muy bonita esta noche, hacia tiempo que no veía ese resplandor, ahora que ya no tengo que preocuparme por convertirme en mono gigante puedo disfrutar de la luz de la luna. (Decía con mucha alegría, pero al instante adoptó un semblante triste y nostálgico). Discúlpame abuelito, si te hubiera escuchado tal vez aun estarías con vida, pero es que desde siempre me ha encantado contemplar la luna en todo su esplendor… Bueno, es mejor que continúe (Ya con mejores ánimos, se disponía a ir a la Corporación Capsula, pero se detuvo al pensar en una idea). ¡Es cierto! ¡Puedo practicar la teletransportación y llegar a casa de Bulma cuanto antes!

(Gokú se llevó los dedos medio e índice derechos a su frente, cerró los ojos para concentrarse en buscar el Ki de Bulma, solo que al ser una humana ordinaria sin poderes su Ki era muy pequeño, por lo que se le dificultaba ubicarla. Sin embargo, había un Ki que se encontraba en la dirección de la Ciudad del Oeste que llamó su atención.

Gokú: ¡¿Eh?! ¡Pero si ese es el Ki de Gohan! Si, no me puedo equivocar, ¿Pero porque estará en casa de Bulma…? Tal vez hubo una fiesta en su casa y Gohan asistió a ella… Como sea, me alegra mucho poder verte después de tanto tiempo hijo, ¡Seguramente en estos 10 años se has vuelto muy fuerte! Estupendo, ¡Así será más fácil hacer la teletransportación! (Después de unos momentos de concentración, Gokú ejecutó su técnica desapareciendo instantáneamente de lugar).

En un lugar desconocido…

(Serena se encontraba corriendo en un lugar en el cual solamente abundaba la oscuridad. La desesperación en su rostro era notoria a la vez que lo único que podía escuchar era su respiración agitada y el sonido de sus pisadas).

Serena: ¿Dónde estoy? ¡Chicas! ¡Luna! (Empieza a derramar unas cuantas lagrimas por la desesperación que siente) ¿En dónde están? Por favor, no me dejen sola…

(Fue entonces cuando repentinamente un rayo de luz opacó por completo toda la oscuridad a su alrededor, dejando ver un bello paisaje adornado con muchas flores, un bonito árbol enseguida del campo de flores, y un cielo con un tono rojizo anaranjado que simbolizaba el atardecer, haciendo que todas las preocupaciones de Serena se esfumaran mientras contemplaba dicho espectáculo, al punto que por fin esbozo una tierna sonrisa).

Serena: Cielos, que hermoso.

(Momentos después, sintió una ráfaga de viento que hizo que se tapara el rostro, y cuando volvió a alzar la vista, logró ver a una persona de espaldas, quien parece ser la figura de un hombre de cabello rubio erizado que portaba una vestimenta color naranja y un símbolo de artes marciales sobre su espalda).

Serena: Disculpe… ¿Quién es usted? (Se iba acercando mas a aquel hombre, pero este fue envuelto en un gran resplandor dorado que cubrió todo el lugar, cegando la vista de Serena. Al poco tiempo, Serena se encontraba nuevamente en su habitación, que por cierto ya estaba comenzando a oscurecer).

Serena: Fue solo un sueño… Debí quedarme dormida sin que me diera cuenta…

Luna: Vaya, al fin despiertas Serena (La gatita se encontraba en la esquina inferior de la cama).

Serena: ¡Luna! ¿Desde cuando estas ahí?

Luna: Hace poco que llegue y te encontré dormida, por lo que no quise molestarte.

(Serena instintivamente desvió su mirada al manga que yacía en sus piernas, entonces pensó que seguramente recibiría otro regañó de Luna porque "eso no es digno de una princesa", Luna también dirigió su vista en la historieta).

Serena: Si, ya sé que eso no es digno de una princesa, no quiero pelear por lo mismo otra vez, así te voy a pedir que te retires de mi habitación Luna (Dijo en un tono cortante que a la vez reflejaba tristeza).

Luna: Serena… Por favor, discúlpame, no era mi intención hacerte pasar un mal rato en el Crown…

Serena: ¿Eh? (Estaba sorprendida porque Luna se estuviera disculpando).

Luna: Solo te he dicho que hagas esto, lo otro, aquello, al punto en el que te he obligado a llevar una vida que tu quieres… Todas esas batallas que has tenido han sido muy duras para ti, ¿No es cierto?

Serena: Luna, yo… Yo era simplemente una adolescente de 14 años cuya única preocupación era no sacar malas notas y salir con mis amigos a pasear, pero… Cuando apareciste y me reclutaste para ser Sailor Moon, mi vida dio un giro de 180grados, prácticamente me vi forzada a exponer mi vida con cada batalla, experimentando de cerca la muerte en cada momento, pero si algo bueno salió de todo esto, es que pude conocerlas a ti, a las chicas y a Darien… Se volvieron parte de mí, eso fue lo que me ayudó a tener el valor de dar mi máximo con cada batalla, aunque se que era mi deber, esa no era mi motivación para luchar… Fue por eso que mi corazón se rompió en mil pedazos cuando todos habían muerto en la batalla contra el Negaverso y con Sailor Galaxia… (Unas cuantas lagrimas comenzaron a caer por los ojos de la rubia al recordar esos tristes momentos…)

Luna: Serena… No sabes cuánto daría porque las cosas no hubiesen ocurrido de la forma en que se dieron, como me gustaría poder ayudarte en cada batalla que libras, pero solamente soy un gato inservible que lo único que sabe hacer es regañar… Cuando supe que todas las chicas habían muerto… Me sentí impotente y culpable por haberlas obligado a entregas sus vidas de esa manera… Por favor, perdóname…

Serena: Luna, no estoy molesta ni nada, lo único que esperaba de ti era que me comprendieras, que ser una Sailor Scout y la Princesa de la Luna no es fácil como tú crees…

Luna: ¡Claro que no es fácil! Es por ello que como tu consejera he intentado orientarte y encaminarte por el buen camino, pero… Ya tampoco me he portado como tal, solo te daba ordenes en lugar de darte palabras de aliento… Por favor, perdóname…

Serena: Luna… Yo te perdonó, porque sé de qué de una manera u otra lo hacías porque estabas preocupada por mí (Tomó a la gatita y la abrazó).

Luna: Por cierto, ¿Qué estabas soñando?

Serena: ¿Eh…? Bueno… Fue extraño, me encontraba sola en un lugar completamente oscuro, luego una luz iluminó todo el lugar dejando ver un bello campo de flores y… Vi a un hombre que se encontraba de espaldas…

Luna: ¿Un hombre? ¿No será que estabas sonando con Darien? (Lo dijo de manera picara).

Serena: (Sonrojada) ¡NO! ¡¿Cómo crees…?! Pero, fue extraño… llevaba puesto una rara vestimenta anaranjada con un extraño símbolo en su espalda, además de que tenía el cabello rubio erizado.

Luna: ¿Será acaso un nuevo enemigo?

Serena: No estoy segura de eso, pero algo me dice que no lo es, justo en el momento que quise hablar con él, desapareció en medio de la misma luz que abolió a esa oscuridad, y pienso que él fue el causante.

Luna: Bueno, si algo hemos aprendido es que esa clase de sueños pueden llegar a ser premonitorios, por lo que algo puede estar a punto de suceder, de todos modos hay que tener cuidado.

Serena: ¡Tu siempre igual de desconfiada Luna!

Luna: ¡Y tu siempre igual de ingenua!

Serena: No sería la primera vez que tú y las demás se equivocan con respecto a sus sospechas de quien es realmente el enemigo.

Luna: ¡¿Cómo dices?! ¡Menciona una vez!

Serena: Tuxedo Mask, Rini, Sailor Uranus y Neptune, las Sailor Starlights.

(Un silencio incómodo se apoderó de la habitación).

Luna: Esta bien, ya entendí, no sacaré conclusiones apresuradas esta vez (Ante esto Serena soltó una risa llena de la alegría que la caracterizaba).

(Mientras que en la Ciudad de Tokio comenzaba a oscurecer, del otro lado del mundo estaba por salir el sol).

Ciudad del Oeste

(El saiyajin había aparecido en el patio de la Corporación Capsula, inspeccionó brevemente el lugar con la mirada y se dio cuenta de que había cambiado un poco desde la ultima vez que estuvo ahí, y como era característico de Gokú, sin importarle la hora, comenzó a gritar el nombre de la dueña de la compañía).

Gokú: ¡Bulmaaaaaaa! ¡Oye Bulmaaaaaaaaaaaaa!

(Unas luces dentro del edificio comenzaron a encenderse, del mismo salió una mujer madura de cabello azul vistiendo una pantalonera y bata de dormir, y unas pantuflas mientras se tallaba los ojos, que por cierto andaba de mal humor por lo que la hubieran despertado).

Bulma: ¡¿Quién rayos hace tanto escándalo?!

Gokú: ¡Hola Bulma!

Bulma: ¡¿Se puede saber que estas haciendo a estas horas Gokú?! ¡¿No puedes esparar hasta que…?!

(No terminó lo que iba a decir cuando cayó en la cuenta de que enfrente de ella estaba la persona con la cual vivió muchas aventuras en la búsqueda por las esferas del dragón).

Bulma: ¿G-G-Gokú…? ¿En verdad eres Gokú?

Gokú: Si Bulma, soy yo, Gokú.

Bulma: E-Esto… Esto no es un sueño, ¿Verdad…?

Gokú: No, no lo es Bulma.

Bulma: No puede ser… Esto es tan real, que temo que solo sea un sueño…

Gokú: Pues… ¡Ya sé! (Se acercó a Bulma y le pellizcó un cachete para hacerle que ver no estaba soñando, solo que la lastimó un poco).

Bulma: ¡AAAAAAYYYYYYY! ¡¿QUE TE PASA?! (Le respondió con un golpe la nuca que le provocó un chichón en la cabeza).

Gokú: ¡AY AY AY AY AY AY AY AY AY AY AY AY AY! ¿Por qué fue eso?

Bulma: ¡Porque me pellizcaste idiota!

Gokú: Pero es que me habían dicho que se le hacía eso a la gente para hacerles ver que no estaban soñando.

Bulma: Por Dios Gokú, no te tomes tan literal lo que dice la gente… ¡UN MOMENTO! Tu… ¡EN VERDAD ERES GOKU! (Unas cuantas lágrimas comenzaron a caer de su rostro y corrió a abrazar al saiyajin mientras lloraba en su pecho. Gokú únicamente posicionó su brazo izquierdo en la espalda de Bulma mientras mostraba su característica sonrisa. Tras unos momentos, Bulma se despegó del saiyajin y lo invitó a pasar, por lo que Gokú le contó sobre sus planes sobre volver a la vida).

Bulma: Desafortunadamente las esferas del dragón ya no existen, pero al menos no han ocurrido grandes desgracias.

Gokú: Por cierto Bulma, Gohan esta de visita por aquí?

Bulma: ¿Cómo? ¿Gohan?

Gokú: Es que puedo sentir su Ki en este lugar, así que pensé que habían tenido una fiesta o algo por el estilo.

Bulma: Gokú… Tarde o temprano te vas a tener que enterar…

Gokú: ¿Mmm? ¿Enterarme de qué?

Bulma: Gohan… Gohan ahora vive aquí en la Corporación Capsula.

Gokú: ¿Cómo? ¿Qué Gohan vive aquí contigo? Pero… ¿Y Milk?

Bulma: Ella… Milk falleció dos años después de tu muerte Gokú…

(Esa noticia cayó como un balde de agua fría para el saijayin, no podía terminar de digerir las palabras de la peliazul).

Gokú: Pero… ¿Qué fue lo que le paso?

Bulma: A ella se le detectó cáncer de mama, y a pesar de que le conseguí los mejores médicos y tratamientos, ya estaba muy avanzado cuando se le detectó… Gohan en un intento desesperado comenzó a buscar las esferas del dragón para pedirle a Shen-Long que curara su enfermedad, pero…

Gokú: ¿Algo paso?

Bulma: Dime Gokú, ¿Recuerdas a Pilaf y a sus secuaces? ¿Aquellos que intentaron quitarnos las esferas del dragón la primera vez la primera vez que nos vimos? (El saiyajin asintió con la cabeza). Ellos habían reunidos antes las esferas, y le pidieron a Shen-Long que los volviera más jóvenes, convirtiéndolos prácticamente en bebés, y justo antes Gohan había para impedir ese deseo, pero ya era demasiado tarde… Lo que sucede es que… Gohan también se vio afectado por la interpretación de Shen-Long, por lo que él también se volvió un bebé…

Gokú: Gohan… ¿Volvió a ser un bebé…?

Bulma: (Ella asintió con la cabeza) Debido a eso, el deseo de Gohan no pudo cumplirse y Milk terminó sucumbiendo ante su enfermedad, pero al ver a Gohan en ese estado, fue un regalo de despedida para ella al ver a su hijo del tamaño que cuando lo trajo al mundo, y esa fue la última voluntad, que viviera una vida normal como cualquier otro niño, lejos de las peleas con un futuro próspero por delante, aunque ella sabía que tarde o temprano su hijo tendría que saltar a la batalla para continuar el legado de su padre.

Gokú: Vaya, tanto tiempo que estuve en el otro mundo, podría haberla visitado…

Bulma: No te sientas mal Gokú, tú no lo sabias.

Gokú: Al menos sé que podrá descansar en paz al saber que su deseo se cumplió… Y dime, ¿Qué hay de Gohan? ¿Puedo pasar a verlo?

Bulma: Esta por amanecer, además de que no creo que sea lo mejor ilusionarlo por completo y se lleve una gran decepción, al menos asegúrate primero de regresar a la vida.

Gokú: Si, no te preocupes, ahora mas que nunca estoy dispuesto a revivir, Gohan me necesita mas que nunca.

Bulma: Por cierto, aquí tienes (Le entregó a Gokú el famoso radar del dragón para que busque las esferas del dragón de Namekusei).

Gokú: ¡Muchas gracias Bulma!

Bulma: Agradéceme cuando te hayan revivido, ¡Vamos! ¡No pierdas mas el tiempo!

Gokú: ¡Si!

(Y con eso el saiyajin regresó al templo sagrado para emprender el viaje a Nueva Namekuseí, fue capaz de detectar el Ki de aquel planeta con la ayuda de Kaio-Sama, y sin más rodeos, empleó la técnica de la teletransportación. Para su fortuna, logró ejecutarla a la perfección, señal que su entrenamiento en el otro mundo había dado frutos. Una vez ahí, les contó a los habitantes sobre su deseo de regresar a la vida, y dado a que los Namekianos están en deuda con él por haberlos salvado de Freezer, accedieron con todo gusto. Afortunadamente para Gokú, ya tenían las esferas reunidas, por lo que inmediatamente invocaron a Porunga. Sin embargo, no podría revivir a Gokú porque tenia mas de un año de muerto, pero gracias a que el Nuevo Patriarca había potenciado las esferas, Porunga podía conceder ese deseo, solo que valdría por los tres que este podía cumplir. Finalmente, la aureola que estaba en la cabeza de Gokú, desapareció, lo que significaba que por fin había vuelto a la vida, cabe decir que se encontraba sumamente emocionado y feliz. Antes de regresar a la Tierra, recordó que Pikoro le dio la idea de buscar un Namekiano que quisiera ocupar el lugar de Kami-Sama. El Patriarca llamó a un joven Namekiano que en edad parecía un poco menor a Pikoro, su nombre era Dende, quien fuera amigo de Gohan y Krilin, a Gokú le pareció la mejor opción, pues estaba contento porque los tres se volverían a ver. Finalmente, Gokú regresó al Templo Sagrado en la Tierra junto con Dende).

(Una vez en la Tierra, Dende por medio de la estatua del dragón que le proporcionó Mr. Popo, concentró su energía en ella, provocando que de la estatua saliera un brillante rayo de energía disparado hacia el cielo que se dividió en 7 columnas de luz que tomaron direcciones diferentes. Gokú corroboró lo propio al revisar el radar el dragón, y en efecto, las 7 esferas aparecían en este. Sin embargo, uno de esos rayos cayó en un lugar en particular).

Ciudad de Tokyo (anochecer)

Serena: Pero… ¿Qué fue eso…? (Estaba intrigada por un haz de luz que entró en su habitación y se metió en su ropero. Del mismo comenzó a emanar otra luz de un tono anaranjado. La rubia tomó una cajita que estaba en lo mas profundo del ropero, ya que de esta provenía aquella luz; cuando la abrió contempló una esfera del mismo color que tenía grabadas 4 estrellas en ella).

Fin del Capítulo