Disclaimer:Los personajes fueron creados por la maravillosa Stephenie Meyer. Yo sólo juego con ellos. La historia es una locura de mi extraña imaginación. Prohíbo la reproducción parcial o total de mis historias sin mi consentimiento.
Dedicado a: karolay28 y katherine S.
CAPÍTULO II
Bella
Había pasado una semana desde mi discusión con Jacob. Mis padres me habían llamado varias veces para asegurarse de que estaba bien y para demostrarme su disconformidad con las acciones de Jake. Que mi padre cruzará unas palabras con él, solo aumentó su indiferencia hacia mí. La sensación de sentirlo tan distanciado de mí hizo que mi ánimo fluctuara.
Los rumores sobre él y Jessica iniciaron rápidamente, varias personas empezaron a llamarlos Jassica. Se veía tan orgulloso de la atención que recibía de los medios que me sentía egoísta de no sentirme igual. Se sentía horrible saber que pasaban gran parte de los días juntos, que mi novio estuviera paseándose al lado de una mujer tan hermosa incrementaba mi tristeza.
"Ya me voy" levanté la mirada y lo encontré saliendo del departamento. La distancia emocional casi me hace llorar, pero recordar que aun mantenía su contacto físico por la noche, me hacia sentir esperanzada de que todo mejoraría.
Antes de ir hacia el edificio de la agencia donde trabajaba me dirigí a la cafetería cruzando la calle. Mi horario de oficina me permitía pasar por algo de beber, diría que era una cliente frecuente. Me senté cerca de la ventana y mientras observaba las personas moverse en el exterior disfrutaba de mi bebida. Podía ver que sería un día bastante cálido.
El silencio del establecimiento se rompió cuando entró un grupo de chicas riendo y jugando. Su bullicio no me molesto, era fácil notar lo felices que estaban. Pero su conversación se volcó en algún momento hacia la noticia del momento: Jacob y Jessica. Eso hizo que mi estomago se contrajera.
"¿Isabella?" me sobresalté al escuchar mi nombre, levanté mi mirada para reconocer al novio de Jessica. "¿Puedo hacerte compañía?" dudo. Asentí distraídamente y volví mi mirada a mi bebida, alejando mi atención del grupo de chicas. "No es divertido escuchar sobre ellos, ¿no?"
Sacudí la cabeza estando de acuerdo. El silencio volvió y con incredulidad busqué a las chicas que ahora cuchicheaban en voz baja mientras lanzaban miradas indiscretas al hombre sentado frente a mí. Más de las que yo le daba, al parecer.
"¿Edward, cierto?" no era buena con las conversaciones no estructuradas y la verdad es que no esperé encontrármelo. Además, en la noche que nos conocimos apenas cruzamos alguna palabra. Él también parecía incómodo, pero no como para estar tenso.
"¿Trabajas cerca?" cuestionó, agradecí que él pareciera tener más habilidades de comunicación e iniciará una conversación.
Con mi mirada señalé el edificio de enfrente. "Ahí, en TBWA Chiat Day New York, es una agencia de publicidad".
Miró el edificio brevemente. "¿Hacen comerciales de productos y cosas relacionadas?"
"Básicamente, sí. Cada persona tiene su trabajo específico" dije.
"¿Qué es lo que tú haces?"
"Trabajo en el área de control de medios publicitarios" respondí. Esa era una de las conversaciones más largas sobre mi trabajo que había mantenido con alguien.
"Siena interesante" su tono fue amable. "Debes tener muchas amistades en el medio".
"Todo es muy profesional, tenemos un acuerdo sobre cuales medios vamos a utilizar según el proyecto" expliqué, aunque pareció entenderlo no hizo más preguntas. "¿Tu trabajas cerca?"
Negó con una sonrisa ligera. "Mi hermano le propondrá matrimonio a su novia por la tarde, debe de estar nervioso porque olvidó el anillo. Se lo llevé en el hotel que está a dos cuadras".
Me encontré sonriendo ante el relato. "Supongo. Entonces, ¿a qué te dedicas?"
"Quiero actuar en películas, pero por ahora soy actor de teatro. Soy normalmente un árbol" algo en su tono y sonrisa me hizo ver que estaba bromeando por lo que le sonreí tímidamente.
"Todos pasan por esa parte supongo, incluso Jacob" le vi hacer una mueca al escuchar el nombre de mi novio, así que me mordí el labio. "¿No te agrada?"
"No tengo problemas con él" dijo con desagrado. "Pero sí con esta situación. Para ti tampoco debe de ser fácil" mi expresión le apoyó. "¿Por qué aceptamos algo como esto?"
"Porque los queremos" dije con simpleza. "Y ese es su trabajo".
Parecía verdaderamente frustrado. "Ellos viajaran juntos a Los Ángeles".
"Solo es trabajo, Edward" dije, haciendo mucho esfuerzo para decirlo con calma. Según Jake, el plan de los representantes era que ellos aceptaran la relación en un programa de entrevistas. Sin querer ahondar en ese tema empecé a recoger mis cosas. "Tengo trabajar".
Se levantó junto conmigo y me acompaño hasta el exterior, sin ser necesario. "Supongo que nos veremos después" comentó.
Y probablemente así sería.
»•«
Jugueteé de manera ansiosa con mis manos mientras Jake terminaba de preparar su equipaje. Estaba cerca de él, apreciando su compañía antes de que se fuera. "¿Cuándo vuelves?"
"Dentro de dos días" respondió cotidianamente. Nuestra relación parecía estar superando los problemas recientes y él estaba siendo atento de nuevo conmigo. Me gustaba. "No quiero que veas la entrevista, no quiero verte triste y que tu padre se enoje. ¿Bien?" abandonó su tarea para acariciar mi mejilla.
"¿Por qué dices eso?"
"Porque tu padre es muy sobreprotector contigo, te trata como si fueras una niña" respondió antes de resoplar. Me sentí avergonzada de las acciones de mi padre.
"Lo lamento, Jake" le vi tomar su maleta y restar importancia antes de besarme demandantemente. "¿Puedo acompañarte al aeropuerto? Te seguiré en mi auto" le prometí.
No parecía estar de acuerdo conmigo, pero aceptó. Salí unos minutos después de él y le seguí en mi civic blanco. En el aeropuerto, me quedé lo suficientemente lejos para verlo interactuar con sus seguidores. Jessica llegó minutos después y atrajo un poco más de multitud, parecía ser más reconocida en el medio. El interés aumentó cuando Jacob y ella se saludaron.
Me di cuenta que pronto ellos tendrían que ser más demostrativos que simple besos en la mejilla. Podría ser actuación para ellos, pero para mí, era inaguantable. Miré a mi lado al sentir una presencia cerca y me encontré con Edward. Ambos, observamos en silencio hasta que nuestras parejas abordaban su vuelo.
"¿Quieres ir por un café?" le miré de manera recelosa. "Ya que ellos pasaran mucho tiempo juntos nosotros, tal vez podríamos ser amigos" propuso con simpatía.
Lo pensé por un momento relativamente corto. Edward me parecía una buena persona a pesar de que era más espontaneo y alegre de las personas que me rodeaban. "De acuerdo, acepto el café".
"¿Qué hay de mi amistad?" inquirió. Tenerlo como amigo no me convencía del todo, no era buena con las amistades, pero supuse que podríamos intentarlo.
"También me gustaría".
Edward
Ya que ese día ella trabajaba fuimos a la cafetería cerca de la agencia. Pedimos nuestras bebidas y, después de una pequeña pelea, pagué nuestras bebidas con el pretexto de haberla invitado. A pesar de ser reservada parecía estar adaptándose fácilmente a mí presencia.
Nos sentamos cerca de la ventana. Al estar rodeado de personas extrovertidas e histriónicas no me era difícil interactuar, así que, al ver su vacilación, decidí hablar. "¿Qué harás el fin de semana?" observé como mi pregunta le tomó por sorpresa.
"Suelo quedarme en el departamento" confesó. Noté que parecía algo incomoda y sabía que tenía que arreglarlo pronto.
"¿No tienes planes con alguna amiga?"
"No tengo amigas" respondió en un tono bajo. Su respuesta me hizo mirarla con extrañeza, tal vez porque mi familia era bastante ruidosa y le gustaba reunirse cada fin de semana. Ella sería la primera persona que decía no tener amigos. "No me mires así" pidió en un susurro avergonzado.
"Lo siento" sacudí la cabeza para concentrarme y dejar de hacer preguntas estúpidas.
"Sé que es raro" suspiró, desviando la mirada hacia la ventana.
"¿Puedo preguntar por qué?" dije, luego me arrepentí, mi madre estaría enfadada de mi imprudencia. "Quiero decir, tener amigos es importante" añadí, esperando que eso sonara más amable y no se enfadará de mi indiscreción.
"Supongo que es importante" aceptó, mirándome al fin. "Es solo que mis padres de separaron desde que nací, por años estuve dividiéndome entre ambos, además de que mi madre solía mudarse mucho por su trabajo. De niña me era fácil hacer amigos, pero mientras más crecía era más difícil las despedidas. En algún momento dejé de interesarme en buscarlos" explicó.
"Suena lógico, debió de ser algo complicado" expresé, reflexionando en sus palabras.
"Viví por un periodo largo con mi padre en preparatoria, pero en ese momento ya había perdido la habilidad de hacer amigas" continuó su relato. "Sentí que no encajaba en ningún lugar porque era realmente torpe, callada y no me había… desarrollado" añadió, un color carmesí cubrió sus mejillas al final.
Negué con esa información. "Los adolescentes pueden ser realmente horribles" hizo una mueca mientras se centraba en su bebida. "¿Qué hay de la universidad o tu trabajo?"
Se encogió de hombros, eso me hizo suponer que nada había cambiado. "No tenía tiempo para socializar, estudié mientras trabajaba. En el trabajo, solo tengo a Ángela, ella sería la única a quien podría llamar amiga, pero no al punto de ser unidas. Supongo que solo no le agrado a los demás".
Me exalté ante su declaración. Eso no tenía sentido para mí. Apenas la conocía, era notable su falta de habilidad para interactuar, pero me agradaba, y sabía que podría agradarme más con el tiempo.
"¿Por qué piensas eso?" inquirí.
"Soy muy torpe, me es difícil sentirme cómoda con los demás, creo que no tengo sentido del humor y muchos dicen que soy ingenua" parecía avergonzada enumerando palabras que me parecían estupideces, podría ser todo eso, pero no veía nada malo, solo parte de su personalidad. "Y en algún punto, lo notaras y desearás no haberme propuesto una amistad. Jacob es la única persona que parece encontrar algo bueno en mi".
"Discúlpame, Bella, pero eso no tiene sentido para mí" repliqué.
Me faltaba mucho para conocerla mejor, pero me parecía una persona con una personalidad tímida y eso no era malo. La parte que no me parecía, era que su descripción personal fuera tan negativa. Eso era lo preocupante para mí, tal vez mi hermano podría aconsejarme al respecto. Por el momento, no la dejaría sola, tal vez estaba exagerando, pero le demostraría que estaba siendo honesto al brindarle mi amistad.
"Mañana tengo una presentación, soy un papel secundario, pero si no tienes mucho que hacer, podrías ir para distraerte" propuse sin pensarlo mucho. Mi movimiento podría ser arriesgado, pero no perdía nada intentándolo. Saqué unos boletos de mi cartera y los coloqué sobre la mesa.
"No dije todo eso para que me tuvieras lastima" se veía muy avergonzada.
"No lo hago por eso" aseguré, no había lastima solo consideración. "Me gustaría verte ahí".
"¿Seguro?" miró el boleto con interés.
"Demasiado, Isabella" acerqué los boletos más a ella y sonreí ligeramente. "Piénsalo, sin presiones".
Tomó las entradas con mucho cuidado antes de mirarme. "Dime Bella. Las personas cercanas me llaman así" me sentí halagado de tal privilegio. "¿Cómo es que eres tan alegre y extrovertido?"
Reí con suavidad. "Bueno, Bella, no lo sé" respondí. "Aunque eso no quiere decir que nunca sienta vergüenza o pena" asintió distraídamente. Cuando mi celular sonó, descubrí que iba tarde a mis ensayos. "Tengo que irme, pero realmente espero verte ahí" señalé su boleto.
"Gracias por el café" dijo. Le di una última sonrisa amigable y salí del lugar.
«•»
"¡Edward!" un pequeño cuerpo se abalanzó sobre el mío.
"Veo que estás de vuelta, Alice" le sonreí y despeiné. Ella sería mi cuñada, pero nuestra relación era más de mejores amigos, no hermanos, eso sería raro tomando en cuenta que, por el anillo en su dedo, se casaría con mi hermano menor. Era difícil describir con palabras su personalidad solo podía decir que era vibrante." ¡Felicidades, por cierto!"
Me despeinó de regreso, cosa que le costó por su estatura. "Gracias, futuro cuñado. Solo se lo puse difícil a Jasper, eventualmente iba a volver. Una chica tiene que hacer lo que tiene que hacer" recalcó, dejándome entrar. "Después de tu espectáculo, celebraremos" informó, no preguntó.
"Hey, hermano" me saludó Jasper, ahora definitivamente se veía feliz.
"Bueno chicos, tengo que irme. Diviértanse" chilló tomando su bolso y despidiéndose. Jasper la acompañó a la entrada y cuando volvió le abracé.
"¡Felicidades, hermanito!" comenté.
"Gracias. Por ayudarme a planearlo y por el anillo" me encogí de hombros. "¿Qué te trae por aquí? ¿Jessica, de nuevo?"
Negué para proseguir a contarle a Jasper sobre mi nueva amiga, Isabella Swan. Mientras hablaba con él, su postura cambio y me escuchó atentamente en un estado de concentración.
"Podrían ser muchas cosas, hermano" ladeó la cabeza. "Definitivamente tiene un mal concepto de sí misma, pero podría haber algo más en el fondo. Cuando la conozcas, si notas más indicadores importantes, aconséjale ir con un especialista" indicó.
"Tienes razón, ahora no es un buen momento" puntualicé.
"Lo que puedes hacer por ahora es ofrecerle una amistad sana y real, no porque sus parejas estén trabajando juntos" especifico con seriedad. "Te apoyaré en lo que pueda" agregó, palmeando mi espalda.
"No, no quiero ayudarla solo porque sea la novia de Black" dije. "Simplemente quiero ayudarla porque ella me parece una buena persona" aseguré.
Mi hermano tenía razón, debía ser paciente, apenas estaba conociéndola.
Bella
Me gustaba la cultura y arte a pesar de que no solía ir al distrito teatral. Llegué al teatro Lincoln Center con anticipación, y nerviosismo. La luminosidad y el ambiente me rodeó una vez que estuve adentro. Miré el lugar y me cuestioné sobre si había hecho lo correcto al ir.
No sabía que esperar. Edward nunca dijo que se trataba de un musical, más bien, de un concierto tributo a The Four Seasons. Tomé asiento y esperé pacientemente para que el espectáculo iniciara.
Conocía al hombre por apenas unos días y ahí estaba, viendo cómo se desenvolvía. No era experta en obras musicales, pero sus expresiones y su sonrisa pícara me lograron que me creyera su papel, y que notara lo mucho que se divertía en el escenario.
La función terminó, las luces se encendieron y yo empecé a caminar hacia la salida cuando una mano sobre mi hombro me impidió avanzar. Me giré para encontrarme con una mujer un poco más baja que yo, ella quitó su mano y me sonrió amistosamente. "¿Isabella?"
Intenté identificar sus características físicas en mi mente, pero sus ojos azules o cabello negro corto no eran conocidos. "¿Te conozco?"
"Ahora lo haces. Soy Alice Brandon, la prometida del hermano de Edward" se presentó, sin dejar de sonreír. "El me dijo como eras y que podrías venir, de ser así que no te dejáramos ir sin saludarle primero" se encogió de hombros, visiblemente divertida. Me sentí culpable por estar a punto de irme sin saludarle y agradecerle por la experiencia. Alice volvió a tomar mi brazo, ignorando mi inseguridad o sorpresa, para llevarme al lado contrario. "Te presentaré al resto".
Me solté de su agarré con delicadeza y le di una mirada de disculpa. "No creo que sea correcto".
Sonrió ante mi duda, algo que me pareció grosero. "No seas tímida, todo estará bien. Igual tienes que esperar a Edward y es mejor hacerlo en compañía".
No se colgó de nuevo en mi brazo, pero me hizo seguirla de cerca. Solo estuvimos alrededor de medio minuto solas, pero me preguntó todo lo que pudo. "¡Hey chicos, la encontré!" miré con detenimiento a las personas del grupo a quien le gritó. Ellos me miraron de regreso. "Te presento a Emmett, Rosalie y Jasper, él hermano de Ed".
"Bella" dije, intentando sonar fuerte y segura.
Pero por dentro no lo estaba. Ese grupo era grande. Emmett era alto y musculoso, aunque la sonrisa que me dio suavizó su aspecto. Rosalie se me hacía levemente conocida, era alta, delgada y tenía unos azules que me miraron simpáticamente. Y, Jasper era diferente a su hermano, él era rubio y de ojos claros, fácilmente podría creer que fuera hermano de Rosalie.
"Qué bueno que aceptaste la invitación de mi hermano" Jasper dijo, ofreciéndome su mano.
Emmett coloco su brazo en mis hombros fácilmente, ignorando lo confiado que eso podría ser. "Cuéntanos cómo conoces al tonto de Edward".
"Emmett, estás poniéndola ansiosa" Rosalie se acercó y le golpeó la cabeza. "Discúlpale, es demasiado confianzudo para su propio bien. Gusto en conocerte" me dio una sonrisa abierta.
"Ella es la novia de Jacob Black" Alice dijo hacia Emmett.
"¿Cómo lo sabes?" la miré alarmada y preocupada.
"Edward confía en nosotros, pero no te preocupes, no diremos nada" dijo conciliadoramente.
"Les advertí que no la presionaran" habló una voz a nuestras espaldas. "¿Por qué están rodeándola? Alice, aleja tus manos de ella, no va a huir" añadió con diversión.
Jasper felicitó a su hermano primero, bromeando sobre cantar en la regadera. Emmett se quejó de su vestuario antes de cualquier palabra, Edward solo puso los ojos en blanco. Supuse que esas bromas eran cosa de los hombres de su familia. Su atención se fue hacia Alice y Rosalie quienes, afortunadamente, solo le dieron palabras de apoyo.
"Gracias por venir, chicos" les dijo. Dio un paso hacia mí. "Gracias por venir, Bella".
"Gracias por la invitación" le agradecí con ligereza.
"Entonces… festejaremos el espectáculo de Edward y nuestro compromiso" Alice se acercó a mí. "Estás invitada, sin duda. Será casual, lo prometo" añadió mirándome con expectación.
"Oh. Felicidades" expresé, hacia ella y su prometido, pensando que no era buena idea. "Aunque, apenas los conozco".
"Nos conoceremos más si vienes" endulzó su mirada.
"Alice" Edward la regañó. "No vamos a obligarla".
Ella hizo una mueca mientras se disculpaba. "De acuerdo. Si cambias de opinión, eres más que bienvenida" me abrazó. "De cualquier manera, me da gusto conocerte" añadió en mi oreja.
Los demás se despidieron, prometiendo encontrarse en la casa de Jasper después. Edward se quedó conmigo por unos minutos, disculpándose por su peculiar familia, después se ofreció a llevarme donde quisiera. Mientras nos dirigíamos a su auto me contó un poco sobre su familia.
Después de tan larga conversación por su parte se disculpó por hablar demasiado. "¿Aceptarás la invitación de Alice o quieres ir a tu departamento?"
Le miré de manera vacilante. "¿Tu amiga se enfadaría si elijo no ir?"
"No, ella no guarda rencores. Además, entenderá que era pronto para ir a una de sus celebraciones" respondió con una sonrisa liviana, eso me tranquilizó. Encendió su auto y me permitió entrar, después de su propio recorrido se giró hacia mí. "Aunque, antes de llevarte a casa, podríamos conversar un poco. ¿Qué te parece Central Park?"
Elevé una ceja hacia él antes de soltar una aceptación.
"¿Qué te pareció mi actuación?" sus ojos brillaron con interés.
No tuve que pensar mucho en mi respuesta. "Fue divertido y nuevo. Nunca había visto un musical" confesé, esperando que no se ofendiera por mi corto comentario.
"Me alegra" respondió.
No dijimos mucho durante el viaje a Central Park. Cuando llegamos el lugar estaba lleno de músicos independientes, neoyorkinos haciendo deportes nocturnos, personas demostrando varias de sus habilidades, comida y un sinfín de cosas más. Caminamos buscando una banca vacía, con nuestras manos escondidas en nuestros propios abrigos.
"No estoy seguro de como vayas a tomarte lo que diré…" inició con indecisión. A ese punto, tenía idea sobre a donde quería llegar.
En realidad, se había tardado un poco antes de darse por vencido conmigo.
"Mientras hablábamos en la cafetería, me di cuenta de que…" me miró con vacilación, alejé mi mirada de él, sabiendo que venia la parte difícil para ambos. Sabía que tarde o temprano iba a darse cuenta que era una pérdida de tiempo, pero me dolió que nuestra interacción se acabaría tan rápido.
Sacudí la cabeza y le brindé una sonrisa conciliadora. No quería que se sintiera culpable. "Entiendo. Te has dado cuenta de que no sirvo como amiga" dije, él me miró con sorpresa antes de contraer su expresión. "Lo entiendo, de verdad".
"¡No iba a decir eso!" negó. "Me refiero a que, no estoy de acuerdo con la manera en que te describiste" me quedé en silencio, no tenía nada que decir al respecto. "No sé, tal vez lo que te hace pensar que no quiero ser tu amigo podría tener que ver con… ¿autoestima?" tanteó.
Sus palabras me traspasaron, fueron como una crítica desde mi perspectiva. Para mí, a él no le correspondía decir algo como aquello. Me puse de pie, dispuesta a irme y alejarme de él.
"¡Bella!" me llamó mientras me seguía. "Lo lamento, no quería que sonara como lo hizo" continué caminando hasta que me impidió el paso. No le miré, "esa no era mi intención".
"¿Sabes, Edward? Estoy bien, gracias por tu preocupación ante mis problemas de autoestima" dije a la defensiva. Levanté la mirada, aun herida. "Estás tan acostumbrado a rodearte de personas extrovertidas que como no lo soy piensas que estoy enferma. Solo soy quien soy y me acepto" callé cuando llegué al borde de las lágrimas. Pero yo, no estaba mal. No.
¿Quién iba a pensar que alguien aparentemente amable pudiera hacerme sentir mal? ¿Ser altiva era indicador de estar sana? ¿Qué tenía de malo ser realista y ver cada uno de mis defectos?
"Bella, no estoy diciendo que me desagrade tu personalidad, al contrario, eso me hace creer que escuchas lo que te rodea" expresó. "Lo que me preocupa es que pareces no confiar en ti, no lo digo para lastimarte, te lo juro" objetó con seriedad.
Sentí mis lágrimas de frustración aparecer en mis ojos. "¿Por qué me dices entonces?"
"Porque me agradas y quiero ayudarte" se encogió en su lugar.
"¿De verdad?" inquirí con pesadez, observándole fijamente.
"Claro. Somos amigos" reafirmó.
¿Realmente éramos amigos? ¡Los amigos no se hacían en unos cuantos días!
Las ganas de llorar desaparecieron, lo que definitivamente me relajó. No quería que además de insegura también me viera como débil. "Empezamos bien, pero te estás metiendo en dónde no deberías" comenté.
Había sido bueno tener alguien con quien conversar, lo agradecía. Pero ya no estaba segura de que una amistad con Edward funcionaria, no después de lo que había dicho.
"Tienes razón, fui demasiado" sacó una tarjeta con su numero y me lo dio, lo tomé con inseguridad. "Al llegar a casa mírate al espejo, encuentra lo que te gusté y lo que no" le miré con cansancio. "Si encuentras más negativas que positivas, llámame y dame una oportunidad" empecé a respirar otra vez con dificultad. "Tal vez no soy un experto, pero estaré para ti".
Se ofreció a llevarme a mi departamento, pero me negué. No lo quería jugando con mi mente.
CORREGIDO Y RESUBIDO.
GRACIAS POR LOS NUEVOS FAVORITOS Y ALERTAS Y TAMBIEN COMENTARIOS NUEVOS. DEJÉNME UN LINDO MENSAJITO :)
¡Gracias por sus comentarios, favoritos y alertas!: karolay28, lis3011, powercat, AngieCastairsCullen, feruzii, Robmy, Ayer Dormi, cony,isa28, yuli09, Anitamarie Cullen, Alea Jacta Est, Maru-Li Tsukiyomi, , katherine S y los anónimos ;)
