–¿Por qué habrías de ayudarme tu? –dijo la chica mientras miraba hacía el suelo.

–Ah… es que ni siquiera he dicho mi nombre –respondió Shinji.

–Ya está, luego me lo dices –mientras huía despavorida, pensando en lo idiota que resultó esa conversación.

–Claro, sí ese vatillo está bien pendejo ¿Qué vergas me va venir a ayudar? –pensaba al correr rumbo a la colonia linares sitio donde vive.

Fue una situación que Shinji creía comprender al haber leído un poco del manga shoujo meloso que Haruka leía a escondidas, pero se dio cuenta de que la realidad es muy diferente a la ficción de cualquier obra.

Caminó hasta su casa pensando acerca de las conversaciones que tuvo en un minúsculo lapso de tiempo .

–Shinji, muchísimas gracias por haber venido a entregarme mi… revista. Ya me tengo que ir, cuídate.

Vaya, eso sí que fue corto, pero su corazón palpitaba por haber ayudado a una chica tan linda como Haruka, pero sabe que eso mismo lo hizo cerrarse a crear más conversación.

Mientras tanto en la casa de Asuka:

–Papá, ¡dile a tu hija que deje de presumir! –Gritaba desde su habitación mientras su hermanastra le mostraba otro premio por crear un brazo hidráulico en el CBTis

–Hay hermanita, me da mucha lástima que tu generación esté tan podrida como para tener empatía por los demás, aunque no seamos de la misma sangre –Lo decía mientras se acomodaba las gafas y se hacía sus coletas para ir a una colecta de la cruz roja alrededor de la calle.

–Lárgate a la chingada, Marii… y jamás me vuelvas a decir hermanita –mientras una lagrima de coraje rondaba por su mejilla, al tiempo que pensó "tengo que superarla, tengo que ser mejor que ella, todo por mi culpa, por mi culpa mi mami se fue de mi vida y mi papá tuvo que volverse a casar, tengo que arreglar mi destino y no las quiero en mi camino"

Esta tensión estuvo muy fuerte por hoy, al día siguiente en clase de la maestra Katsuragi una secretaria hablaba:

–¡Hey chicuelos! La escuela secundaria num 2 Jaimes Torres Bodet necesita su ayuda para recolectar dinero de buena caridad, acuérdense que la construcción del nuevo techo para la explanada, cada salón tiene como meta conseguir cincomil pesos, ya sabrán ustedes que hacer –con una mirada algo lúgubre.

–¿¡Queeeeeeee!? –todo el salón vociferó al unísono.

–Nombre a la verga pinche escuela fea, aparte que ya vamos a salir – exclamo el príncipe Touji.

–No andes ladrando perro, y vas a tener que ayudar a la actividad que tengamos que hacer para conseguir el varo –Respondió Hikari mientras la secretaria se iba escabullendo antes de que le fuesen a reclamar más cosas.

–No se apuren chavos, yo me encargaré de ayudarles mientras ustedes se comprometan en hacer todo lo que les diga, de hecho… tengo en mente una actividad en la cual podríamos sacar dinero –dijo la maestra Misato viendo el descontento de la mayoría.

–Chingao kensuke, la Hikari me tiene hasta la verga, espero ya no volver a verla.

–Bien que te ama weee.

–Nombre, lo que le hace falta es una buena cogida para que deje de comportarse bien pasadita de lanza.

Durante el tiempo en que siguió la plática chaqueta del Touji y el Kensuke, la maestra explicó la actividad que tiene en mente y como igual nadie puso atención por andar distraídos... se dieron cuenta hasta que la Hikari otra vez gritó.

–¿Escucharon todos?, haremos la charreada, Asuka, tú nos acompañarás a mí y la maestra para ir a sacar el estimado de la renta del lienzo charro, la venta de bebidas y chucherías.

–Mi sobrina también nos acompañará –comentó la maestra preocupada por la nula convivencia que tiene Setsuna con las demás chicas del salón.

–Lo que me faltaba, pasar mi día con una rara, lo bueno que no es Marii, aunque, sí me pongo pilas con esta actividad podré probar que yo puedo ser más caritativa que ella –Pensó Asuka mientras asentía con la cabeza y sonreía con una nueva esperanza de ser la mejor en su casa.

–Bien, chicos, así quedamos, falta una hora de taller, pero pueden salir para que vayan planeando más cosas, y me avisas, Hikari.

Mientras pasó todo eso, Shinji y Setsuna compartían miradas tímidas a la vez que Rei solo escuchaba y se preguntaba en silencio

–¿En realidad todo esto es necesario? ¿De qué sirve ayudar sí no quiero?

A la mayoría del salón le valió ese asunto y dijeron que aportarían dinero (aunque sabemos que no lo hacen) entonces Asuka sintió la responsabilidad de obligar a Shinji, touji y kensuke para que ayudaran el día del evento, así que fue a hablar con ellos personalmente.

–¡Eeeeeit! No se sordeen jotos, van a tener que ayudar.

–Asuka, no jodas, te doy el dinero y ya –dijo touji desesperado.

–Sí nos ayudas te prometo que te ayudaré a andar con ella –con su sonrisa maquiavélica en todo su esplendor.

–Yo puedo solo- con orgullo falocéntrico.

–Ya está, ya te apunté en la lista de los que ayudarán, igual a Shinji y a kensuke, y van a jalar de agüevo porque andará la noviecilla rara del depresivo y el touji para el camarógrafo de porno gay más popular de Mante-3.

Aceptaron después de esa jugada magistral de Asuka, mientras apuntaba todas las ideas que les decían, y de cierta manera se estaban pasando un buen rato juntos Asuka, Hikari, Shinji, Touji, Kensuke, mientras más atrás y calladas Rei seguía buscando un sentido a ayudar y Setsuna iba de cajón en la lista. Dejando todo listo para el fan service del próximo episodio en directo desde el lienzo charro.

Sí alguien sigue este pedo se los agradezco, tuve que casi terminar una carrera para volver a escribir este pequeño proyecto que me hacía feliz, más que dar terapear raza. Lo releí y me acordé de todas las ideas que tenía aquel 2013, (el fic está en 2015) y bueno, tenía la base de este fan service y aparte la construcción de la personalidad de cada personaje clave, de cómo se desenvuelven en el ambiente social, como piensan y aparte algo de su vida familiar (ptm, supongo que esto fue pa´ lo único que me sirvió estudiar psicología jeje). Comentarios son bien recibidos, buena vibra, tengan todos ustedes una buena noche/mañana/tarde. Salu2.