-Nami… Nami- Rev trata de despabilar a la nerviosa princesa –Escucha, todo va estar bien, solo quédate aquí ¿Sí?- Rev no iba a permitir que su amiga sufriera ningún daño, además ella confiaba en él para protegerla, no podía defraudarla.

-¡Rev, espera! ¡No puedes ir tu solo, por favor déjame ayudar!-dijo Nami preocupada por su kojaide y sus compañeros.

-Nami, tu eres una princesa y las princesas no pueden luchar, quédate aquí yo me encargo- Rev dijo esto sin medir el daño que provocaría estas palabras en Nami. Siempre tratada como una muñeca, como si fuera un inútil adorno de palacios.

-¿Qué me queda aquí? ¿Qué las princesas no pueden luchar?- Nami empezó susurrando con un poco de resentimiento -Estoy harta de que me digan que no puedo hacer, primero mis padres y ahora tú Rev. Bien, te demostrare que no soy un adorno o una muñeca, se los demostraré a todos-

Nami muy determinada comenzó a seguir el sonido de la pelea que estaba comenzando. Sus joyas comenzaron a brillar, y de las gemas de su muñeca surgió un arco de plata, y en su espalda comenzó a materializarse un carcaj con flechas, de brillante color plateado. Tal vez nunca había atacado a alguien real con sus flechas, pero había practicado junto a sus sirvientes durante años, y nunca fallo ningún tiro. Eso debía bastar para enfrentarse a cualquiera.

(…)

Ace arremete a su enemigo con una poderosa estocada, con gracia Travis utiliza el cañón de su revolver, para desviar el ataque. Las chispas del metal chocando entre si se esparcía dramáticamente por el lugar.

Aprovechando que Ace bajo la guardia, Travis le dispara con su arma láser, que sujetaba con la mano izquierda. El golpe le da de lleno al pecho de Ace, lanzándolo a una considerable distancia de él.

-¡Oye, chico listo!- Duck le lanza unos huevos con sustancias pegajosa, pero Travis logra esquivarlos, vuelve a guardar sus armas.

-Así que cada huevo tiene una sustancia distinta- Travis había esquivado por suerte el que contenía lava, pero le dio de lleno un con brea. Eso no era bueno, la brea es inflamable, si le disparaban con algo, iba arder como una antorcha viviente.

Con rapidez se quita la chaqueta, para deshacer de la brea. Pero se percata que el pato apareció de repente detrás de él. Gracias a su buena vista, Travis escapó por poco del puñetazo que le propino Duck. Pero no pudo evitar el rayo psíquico de Lexi.

-¡Aaah!- El joven Travis cae del otro lado de la sala, y con dificultad saca su comunicador de su bolsillo –¡Ey! Maki, me gustaría un poco de asistencia-

Dicho esto, el sistema de seguridad de la Torre se torna en contra de nuestros héroes, Lexi es atacada por los rayos láser que salieron del techo, olvidándose del cazador de recompensas para atacar a los aparatos de Tech.

Los brazos hidráulicos atraparon fácilmente a Slam, que estaba a punto de asestarle el golpe final a Travis. Este se limita a levantarse de lo más tranquilo dejando que el sistema de seguridad del coyote haga lo suyo.

-Cielos ¿Quién construyo todo este sistema de seguridad?- dice Travis mientras saca un cigarrillo de su bolsillo y lo enciende, Tech aparece del otro lado apuntándole con un arma láser de tamaño considerable.

-Yo lo hice ¿Tienes algún problema?-

-Ninguno amigo, pero creo que tienes demasiado tiempo libre- Travis levanto la ceja un poco escéptico –¿Acaso eres célibe?-

Tech sonrojado le grita ante de disparar –Eso no te importa- Pero Travis le da un certero disparo con su arma, dándole justo al cañón del arma que sostenía Tech. El aparato salió volando por los aires y Tech no duda en usar su poder magnético para desarmar al cazador de recompensas. Pero descubre con horror que no puede quitarle las armas.

-¿Por qué mis poderes magnéticos no funcionan?-

-No están hechas de metal- dice el joven elevando sus hombros, luego señala un poco preocupado por el coyote –¿Esa trampa no es tuya?-

Tech comienza a gritar cuando es sujetado por su propia trampa de correas láser, y cae desparramado al piso -¿Quién esta violando mis sistemas informáticos?-

-Maki, esa niña es una genio-

(…)

Al otro lado de la calle, sentada en un café, se encontraba un pequeña niña de cabello rosa chicle, que movía sus dedos enguantados con un dispositivo lleno de cables que se conectaban a unas brillantes gafas que pasaban de rojo, amarillo y verde en intervalos.

-¡Nya! ¡Nya! ¡Travis está en problemas, apresúrate Dev!-

Del otro lado de la esquina, una mujer vestida de militar, apunta con su arma a los dueños de una vagoneta, eran vendedores de aspiradoras, por lo que Dev no sintió compasión.

-Sabía perfectamente que meterse en esa torre completamente solo, era una locura- Dev dice esto, mientras golpea los pobres empleados con su puño, imaginándose la cabeza de Travis.

-¡Tonto, Travis, tonto, tonto!- Dice con rabia Dev mientras golpea a los pobres empleados.

-¡Ooooh Deeev!- Suena el comunicador de la chica, esta se olvida de castigar a los empleados y lo atiende -¿Qué sucede, Maki?-

-¡Travis te necesita! Muévete-

-Ya voy, ya voy- Dev se sube a la vagoneta y presiona el acelerador sin dudarlo. Era el momento de buscar un paquete que debía ser entregado cuanto antes.

(…)

-¡Hey! ¡A que no me atrapas!- Rev comienza a rodear a Travis, y con la fuerza centrifuga de su ataque logra golpearlo con fuerza. Travis cae al suelo, muy castigado por el golpe, estaba empezando a llegar a su límite

-Estoy aquí-no aquí- no aquí-dijo muy rápido Rev molestando a su enemigo.

-¡Rev! ¡El sistema de seguridad esta activado y nos está atacando!- Grita Ace desde el otro lado, tratando de destruir los cazadores destructores que Tech programo para atacar a los intrusos. Esos robots eran demasiado buenos, y prácticamente indestructibles ¿Por qué Tech creo algo tan peligroso?

Rev al escuchar esto, recurre a su memoria para esquivar los ataques del sistema. Travis se percata que ese pájaro era más inteligente de lo que aparentaba.

-Rápido para pensar y para correr, una combinación peligrosa -Dijo Travis, cargando su arma. Apunta a Rev sin que este se diera cuenta, porque estaba demasiado preocupado por el sistema de seguridad fuera de control.

-¡Rev cuidado!- Grito Tech, mientras trataba de zafarse de la cuerda láser. Era inútil, Travis era muy rápido, y esa arma estaba a punto de ser disparada.

De repente, una flecha color plata se clavó en el brazo de Travis haciendo que se congelara por completo. El joven miro preocupado semejante arma.

-Eso no me lo esperaba- Después de decir esto muy tranquilo, Travis grita asustado -¡Aaaaah! ¡No siento mi brazo!-

Todos miraron a Travis escépticos. Ace trata de descubrir de donde salió semejante ataque, y aterrado ve que Nami no se había quedado en la sala de reuniones.

-¡Nami! ¡Escóndete! ¡Es demasiado peligroso!-

-¡Yo también puedo pelear!- Grita con energía Nami.

En ese instante, una vagoneta atraviesa la entrada de la Torre y llega al Hall, destrozándolo todo. Dev, una mujer de cabello rubio y rasgo gatunos, sale de la camioneta, portando una curiosa maleta.

-Hora de pescar un lindo pececito- Diciendo esto se encamina al elevador, pero no puede subir a este porque el sistema de seguridad fuera de control de Tech la ataca. Comienza a correr para todos lados cómicamente, hasta que da con las escaleras y empieza a subirlas.

-¡Maki! ¡Haz que estas cosas dejen de atacarme!-

-Okie Dokie- Grita la niña desde el otro lado de la comunicación. Luego de unos segundos el ataque seso y finalmente Dev llega al piso en donde se encontraba peleando Travis.

(…)

-Nami, esto es demasiado peligroso para ti- Dijo Rev, estaba sorprendido por semejante ataque, pero no tenían idea de lo que podía hacer Travis ahora.

El cazador de recompensas mira a su presa, y se rasca la cabeza, molesto –Lo que me faltaba, otra niña caprichosa, como si no tuviera suficiente con Dev y Maki-

-¡Ya no soy una niña!- Gritan Nami y Dev al mismo tiempo. Las dos de miran, como si estuvieran a punto de decirse algo. Nami es tomada del brazo por Rev antes de que la extraña de cabello rubio le haga daño, y comienza a correr lo más rápido posible. Al ver que estaba escapando, Travis toma su arma con su brazo sano, y usando su excelente vista logra darle a la pierna derecha de Rev.

El correcaminos sintió sus músculos cortarse, dándole una terrible sensación de dolor, la velocidad que llevaban era demasiado. Suelta a Nami para que no se estrelle con él, y cae pesadamente en uno de los depósitos que estaban en ese piso. El dolor del golpe, no se comparaba con el dolor del balazo que tenía en su pierna. Con horror podía ver una bala color verde, la sangre comenzó a salir de forma exagerada.

Travis mira el tambor de su viejo revolver plateado, y frunce el ceño cerrándolo nuevamente –Coyote, tu amigo emplumado tiene mala suerte-

-¡Voy a matarte desgraciado!- Grita Tech con furia.

Nami se levanta, y al ver la sangre de Rev esparcirse en el piso, se desmaya. Su arco y su carcaj de flechas desaparecen, ocultándose nuevamente dentro de sus joyas.

-Dev, atrapa a la niña, Maki nos sacara de aquí usando uno de las zoomatrix de los Loonatics-

-Enterado, Travis- Dev cruza el pasillo, y toma el cuerpo inerte de Nami entre sus manos.

Travis se queda mirando al coyote y le sonríe con calma –Tu amigo se va a morir si no detienes el sangrado-

Tech mira enfurecido a Travis, que le sonreía con cierta satisfacción –Maldito, cuando te encuentre, voy a masticarte hasta que te mueras-

-Si, si- Dice Travis mientras caminaba, esquivando a los Loonatics sujetos a las trampas de la base –Es lo que todos dice, suerte amigo-

Ya estaban por llegar a la vagoneta que robo Dev, y allí también estaba Maki señalando en su computadora una efectiva ruta de escape para salir de Acmetropolis. Después de eso irían a Corneria, para entregar a la joven princesa a los rebeldes de Aquarium que allí se encontraban.

-¡Detente allí Travis Spiegel!- La voz de Zadabia hizo que Travis para su marcha –Sabes muy bien que esto es una locura, esa niña no va a sobrevivir junto a los rebeldes de Aquarium-

-No me importa, Zadabia- Travis se da vuelta y la mira con seriedad –Ellos me pagaron, pero no solamente lo hago por eso, los militares han capturado a muchos de mis amigos, y los están amenazando con matarlos a todos. Créeme que una niña malcriada, que no protege a su pueblo, no vale la vida de tantas personas-

-Travis… ¡Yo te detendré!- Zadabia estaba por atacar a Travis, pero Dev abre su maleta y sale de esta un campo de distorsión portátil, que encierra a Zadabia en un capullo el cual no podía ser afectados por sus ataques electromagnéticos.

-Bien, solo durara unos minutos, vámonos Travis-

-Si, vamos- El joven entra a la furgoneta junto con la princesa, y sus dos compañeras y parten velozmente de ese lugar, para buscar a su nave. Travis mira a su brazo congelado, que empezó a gotear agua del hielo que se derretía.

-No te preocupes Anoki, iremos pronto a rescatarte-

(…)

Tech se había liberado de las ataduras con la ayuda de Slam, el sistema de seguridad había sido desactivado y finalmente ellos estaban libres de todas las ingeniosas trampas de Tech.

El coyote corre a socorrer a su amigo, que estaba horrorizado, la herida no dejaba de sangrar y cada vez la hemorragia se hacía más peligrosa.

-Tranquilo, Rev- Tech trata de acudir a sus instintos para determinar el estado de su amigo, la herida poseía un poderoso anticoagulante que no permitía parar el sangrado. Con cuidado he ignorando sus ansias de lamer la herida de Rev, Tech retira el casquillo de bala con unas finas pinzas para mover microchips. La bala no estaba hecha de metal, pero era casi tan densa como este.

-Ahora solo necesito inyectarte esto, es un nuevo invento- Tech le aplica una inyección y la herida deja de manar sangre, curándose con una velocidad asombrosa.

-Tech… se llevaron a Nami- Balbucea Rev.

-Si, tranquilo, la encontraremos… ahora solo descansa- Tech muy preocupado, toma la mano de su amigo para tomarle el pulso. Estaba muy débil, había perdido demasiada sangre.

-No, hay que… salvarla- Murmura Rev, pero termina inclinando su cabeza, y se queda dormido.

Tech estaba muy molesto. Rev no tenía que pagar los platos rotos por la familia real de Aquarium. Pero eran los gajes del oficio ¿Verdad? Entonces ¿Por qué estaba tan furioso? Era la primera vez que había amenazado a alguien de muerte.

Continuara…