CAPITULO 3

-¡Demonios!- Natsuki estrelló el teléfono contra el sofá con fuerza

-¿Qué ocurre, Natsuki?- Preguntó Shizuru desde la camilla

-Midori, Miyu, la hermana Yukariko, Shiho ¡Eso pasa! Y Fumi-sama no responde… Midori esta dentro de unos 3 meses mas o menos, Yukariko se negó a traer a su bebé aquí cuando la última vez perdió a su actual esposo, Shiho está con Tate en América y no quiere regresar, y Miyu respondió por Alyssa diciendo que lo que ocurra con la organización Searrs ya no les concierne… ¡Podría darles un buen cachete si me dan la oportunidad!

-Bueno, entonces en ese caso los que estamos aquí debemos afrontar lo que se venga por nuestra cuenta… Hora de irse

Shizuru se puso de pie y tomó su bolso disponiéndose a salir de la habitación.

-¡Para tu tren, baka!- Natsuki se puso en medio Tienes que descansar

-No en realidad, tengo permiso de salida desde ayer, Papá movió sus influencias, le dije que no podía estar en un sitio tan inseguro- Shizuru enseñó su boleta de salida a Natsuki

-Eres una…

-No me odies, Natsuki, lo hice por el bien de todas jejeje

Shizuru tomó sus cosas, las empacó y se dispuso a salir, Natsuki resignada la siguió y ayudó a meter sus cosas al taxi. El acuerdo era que ninguna de las ex HIME se quedaría sola por ningún motivo, por lo cual irían a un lugar preferiblemente cercano de lasa demás, eso era la habitación en la residencia de estudiantes de Natsuki. Ambas subieron a un taxi que tomó su rumbo normal hacia su destino.

-En serio, te pasas Shizuru… -Resopló Natsuki mientras miraba por la ventana

-Ya, ya, no lo vuelvo a hacer… Quería asegurarme de que las cosas estuvieran bien antes de salir del hospital, perdóname Natsuki

El rumbo del taxi iba a través de una zona en que un famoso centro comercial estaba en construcción. De repente el taxi se detuvo en terreno casi baldío de presencia de personas debido a la construcción en proceso.

-Hey, no dijimos que se detuviera- Le dijo Natsuki

El conductor se bajó del taxi y se detuvo justo frente al capó del taxi con la cabeza ligeramente gacha aparentemente, mirando el suelo.

Ante la falta de atención del hombre Natsuki se bajó del taxi, aun dejando la puerta vierta lo miró, el seguía sin mostrar señal alguna de atención a lo que ella parecía mostrar de enfado.

Shizuru, seriamente, salió del taxi y miró a Natsuki de reojo, esta le asintió.

-Hazte a un lado, Shizuru

La castaña no obedeció; no podía hacerse para atrás dejando todo en manos de Natsuki, sea como fuera, aunque en este momento Shizuru fuera totalmente inútil, dejar a su Natsuki en un potencial gran peligro se le hacía imposible.

-¡Que te apartes te digo!

En ese descuido Natsuki recibió un veloz ataque, un rodillazo bien sestado en el medio del pecho que le sacó el aire de los pulmones. Natsuki se estrelló en el suelo bruscamente. Se levantó con dificultad oprimiendo el moretón en su pecho.

-¡Serás…!...

Natsuki invocó sus armas y le apuntó; disparó quitando la gorra de la compañía de taxis que el hombre llevaba, efectivamente aquella marca roja oscura estaba en su frente, y sus ojos sin brillo alguno apuntaban como objetivo a Natsuki claramente.

Nuevamente atacó, esta vez Natsuki esquivó y bloqueó, el hombre seguía atacando hasta que finalmente le acertó un fuerte golpe en la espalda. Natsuki rodó por el suelo, al poder incorporarse ligeramente tosía y sostenía la herida resentida de su pecho, que ya le dificultaba la respiración.

Shizuru dio un par de pasos al frente. El atacante de Natsuki la volteó a mirar y detuvo su marcha hacia Natsuki. Shizuru se quitó con su brazo izquierdo el cabestrillo de su brazo lastimado. Miraba con sus ojos escarlatas llenos de furia al atacante de Natsuki, quien apenas manteniendo la consciencia veía a Shizuru, totalmente indefensa desafiando claramente y en silencio a alguien con tal habilidad como para dejar a una HIME fuera de combate.

-Shizu… ru…

Un aura violácea rodeo a Shizuru. Aquella exitosa construcción en proceso de hizo añicos y de entre los escombros las 6 gigantescas cabezas de Kiyohime asomaron una a una. Era aun más enorme que antes, y cada una de las cabezas apuntaba al atacante de Natsuki, aun sin haberla convocado Shizuru, solo esperaba una orden. Natsuki apenas atinaba a respirar ante tal impresión, la marca de HIME de Shizuru ni siquiera había reaparecido, ni su arma HIME había sido invocada.

Aquel hombre poseído por la marca en su frente no reacciono al ver a Kiyohime. Shizuru frunció el seño ligeramente; la Naginata y su arma HIME apareció y la tomo en sus manos apuntando directo a su atacante. Este esbozó una expresión fría; la marca en su frente se desvaneció. Shizuru miró su Naginata ligeramente sorprendida, camino hacia el hombre desmayado y lo miró. Kiyohime bufaba y emitía un feroz rugido aun mirando como objetivo a aquel hombre. Shizuru se dio la vuelta hacia su Child y la miro sonriendo apaciblemente; Kiyohime desapareció junto con el arma HIME de Shizuru; la castaña se apresuró con Natsuki, quien seguía consciente pero notablemente apaleada.

-Tú marca…

Shizuru miró su costado izquierdo; luego volteó a ver a Natsuki sin prestarle mayor atención.

-Tranquila… Tienes que descansar

-Pero Shizuru… Tu herida, tu brazo…

Shizuru miró su hombro derecho; descubrió la herida aun sosteniendo a Natsuki en sus brazos; un humo blanco salía de la herida mientras la piel se regeneraba rápidamente. Natsuki y Shizuru vieron el acontecimiento con sorpresa, pero aliviadas al mismo tiempo.

Varios minutos más tarde Mai y Mikoto se apresuraron a la habitación de Natsuki en la residencia del frente, Shizuru estaba preparando una medicina cutánea con hierbas medicinas y compresas tibias para los moretones de la peli azul; Mai y Mikoto mientras escuchaban lo que Natsuki vio de aquel suceso.

-¿El Child apareció sin ser llamado?- Preguntó Mai sorprendida

-¿Y sin ella siquiera haber recuperado su marca HIME?- Preguntó Mikoto igual de sorprendida

Natsuki asintió.

-Y la persona que está poseída por esa marca no reaccionó al Child, aunque sé que estaba punto de devorarlo- Agregó Natsuki

-Bueno, esto solo confirma que esas personas poseídas reaccionan solo a la marca HIME… y buscan a las personas preciadas de las HIME del anterior Festival para despertar a las HIMEs- Dedujo Mai

Natsuki asintió.

-Ara, no hay razones de preocuparse, Tokiha-san… -Le dijo Shizuru mientras llegaba con la taza de hierbas y una banda en la mano

-Supongo que tienes razón… Ya ustedes pueden cuidarse por si solas ¿eh?

-Todo depende de la perspectiva en que lo veas- Contestó Shizuru sentándose al lado de Natsuki –Ser una HIME es un riesgo directo para la persona más preciada que se tiene…

Shizuru volteó a ver a Natsuki de reojo.

-Entiendo…-Mai suspiró –Bueno, Mikoto; Natsuki debe descansar, vamos

Mikoto estaba concentrada mirando la expresión preocupada de Shizuru, al oír a Mai asintió y la siguió a la puerta de salida.

-Cuídate Natsuki- Le dijo Mai antes de irse –Hasta luego Shizuru-san

Mai y Mikoto dejaron la habitación. Shizuru humedeció la venda en el agua tibia con hierbas y la puso en un moretón en el hombro de Natsuki, la cual remangó ligeramente la manga de su chaqueta de Fuuka enseñando la herida.

-Siempre estás protegiéndome… Ya debería estar acostumbrada a que sanes mis heridas, Shizuru

-Bueno, siempre que me necesites estaré para ti Natsuki, recuerda eso- Le dijo sonriendo mientras presionaba ligeramente el vendaje

-Lo lamento… Quisiera tener la oportunidad de regresarte todo lo que haces por mí siempre…

-No te preocupes… Natsuki ¿Podrías enseñarme tu pecho?

La cara de Natsuki brilló como un semáforo en rojo a media noche; la miró sorprendida sin articular palabra de la vergüenza que invadía sus sentidos por tan directa petición. Shizuru parpadeó inocentemente.

-Tu herida, el moretón del golpe que te dio con la rodilla- Aclaró Shizuru

-Oh… Ah, eso…

Natsuki abrió su chaqueta y la cremallera de la chompa que usaba debajo de la chaqueta y enseñó un moretón color rojizo con tonos violeta. Shizuru remojó el vendaje en el agua y lo puso con delicadeza sobre el moretón. Natsuki suspiró aliviada al sentir el efecto del agua tibia en la herida.

-¿Pensabas que te pedía algo pervertido?- Preguntó Shizuru sonriendo

-B-Bueno, no… es que eso… Y la herida que… Y estabas… y tú eres… Bueno…

Shizuru sonrió divertida con la escena de Natsuki balbuceando intentando excusarse con ella.

-No te preocupes, no pensaba aprovecharme de ti

-¡Shizuru!- Regañó Natsuki

-Tengo que protegerte… Tengo que cuidar que nadie te dañe o siquiera piense en acercarse a ti…

La mirada de Shizuru era seria, totalmente en serio, imprimía en cada palabra la seriedad y la importancia como si de una declaración de guerra tratara.

-… Shi… Shizuru…

-No te preocupes- Shizuru le sonrió –No hay forma de que permita que te dañen ahora… No de nuevo.

Natsuki tragó profundo. De repente un nudo de formó en su garganta, la dedicación de Shizuru, el amor que ponía incluso en las menores acciones como lo era reconfortar sus heridas, y siempre conservando una sonrisa de plenitud en su rostro. Tanta amabilidad, tanto cariño, tanto amor de parte de la mujer que en el anterior Festival no pensó ni titubeó en rechazar con tal crueldad, el dolor, esa casi imperceptible gota de dolor que partía su corazón en mil pedazos aún podía verse en su mirada.

-Perdóname…

Shizuru la miró y soltó el vendaje.

-Nunca quise que las cosas llegaran a este punto… Que tengas que cuidarme porque no puedes acercarte a mi solo por no perder la conexión

Shizuru permaneció en silencio.

-Eres una mujer extraordinaria… Eres lista, eres hermosa, eres una gran líder y… y yo solo… te dejo ir… ¡Me odio por eso!...

-Natsuki…

-Tantas veces me obligué a mi misma a enamorarme de ti para poder estar cerca de alguien tan perfecta; alguien capaz de ser vulnerable, de ser fuerte, de sentir amor y olvidar el odio tan fácilmente… Alguien como tu… ¡Duele solo ver que haces todo esto por alguien tan patética como yo!

-No digas eso, Natsuki tu eres…

-¡Dilo, no soy nada!... Eres demasiado para mi… ¡Pero quisiera solo… solo por un momento ser capaz de amarte y entender todo lo que hay detrás de esa sonrisa que siempre muestras para decir "Todo estará bien"!

Shizuru suspiró y le sonrió de la más dulce de las formas. Acercó su mano a la cara de Natsuki, igual que aquella vez en la casa de uno de los miembros de club de Té, en que Shizuru la intentó acariciar y Natsuki la rechazó… Esta vez Natsuki no se movió, se sonrojó sintiendo la cálida caricia de Shizuru, quien al ver a Natsuki solo mirarla fijamente esbozó aun más una muy feliz sonrisa.

-Natsuki… Mi Natsuki, yo te amo muchísimo… Nunca te arriesgaría por algo tan mundano como solo es tenerte… Tu vales mucho para mi, solo puedo pensar en que no puedo hacer nada por lastimarte nunca más… Quiero estar ahí para ti para ser quien tu quieras; una amiga, una compañera… Alguien que va a amarte en todo momento…

-Shizuru…

-Así que no te angusties; el día que tus sentimientos se liberen, sea por quien sea, me tendrás a tu lado en todo momento, estaré siempre para ti y nunca te dejaré… Porque eres mi Natsuki y tu vida me pertenece

Natsuki respingó al oír la última frase. Miró fijamente a Shizuru… Esta vez esa frase solo causó un brillante sonrojo en sus mejillas. "Tu vida me pertenece"… Era cierto, aunque costara siquiera admitirlo; era verdad, ella siempre perteneció a esos sentimientos que no era capaz de admitir, que no sabía como y nunca necesitó mostrar a nadie, todo siempre por Shizuru, ella siempre estuvo ahí para ella… Era verdad… Su vida pertenecía a Shizuru.

-… Lo sé…

Shizuru sorprendida miró a Natsuki.

-… Lo sé… Mi vida es tuya… Eso lo supe siempre, pero…

Shizuru la miró con curiosidad.

-Entonces tu vida también me pertenece, Shizuru

Era la primera vez que un sonrojo saltaba del rostro de Shizuru de frente a Natsuki de esta manera, la primera vez que Shizuru se mostraba tan indefensa y vulnerable a una mirada feroz y firme de Natsuki; los roles se habían cambiado inevitablemente.

Natsuki agarró a Shizuru y la abrazó fuertemente, estrechándose contra el regazo de Shizuru podía sentirse a plenitud como nunca cuando estaba sola.

Shizuru no tardó demasiado en abrazar a Natsuki con fuerza, sin querer dejarla ir; solo ella podía atestiguar lo mucho que sus sentimientos afectaban sus sentidos y su razón, "amor" simplemente no podía describirlo todo… Pero era un inicio…

-Natsuki…

Natsuki abrió los ojos y puso atención al escucharla.

-… Te amo

Natsuki apretó con fuerza a Shizuru contra su pecho y suspiró profundamente.

-… Yo… también…

Las manos de Shizuru reaccionaron por impulso apretando con fuerza la espalda de Natsuki.

-Creo que eso es lo que no me permite estar lejos de ti aunque quiera… Creo que eso es lo que no me permite no preocuparme por ti todo el tiempo… Creo que en realidad, todo este tiempo… Si estuve enamorada de ti… Por eso eres mi persona más preciada, Shizuru

Shizuru sonrió y suspiró. Acarició ligeramente el cabello de Natsuki y luego se separó de ella.

-Me siento feliz… -Shizuru le sonrió

-Debí hablarte de esto hace mucho tiempo… No quise hacerte esperar tanto, Shizuru

-No te preocupes- Shizuru le acarició la mejilla –Todo esta perfecto ahora

Natsuki miró toda la expresión de Shizuru de plena alegría, esa expresión que Shizuru camuflaba tan bien detrás de una sonrisa tan acostumbrada a complacer a los demás, pero esta vez era diferente… Ese recuerdo fugaz del "beso" que le dio a Shizuru en el campanario surcó sus recuerdos en ese momento. Natsuki se acercó titubeante a Shizuru, quien al conocer sus intenciones permaneció en silencio donde estaba, no se movió; lo último que quería en este momento con el que tanto soñó era espantar a Natsuki.

Los labios de Natsuki se posaron temblorosos sobre los de Shizuru; aun con los ojos abiertos miró apenada a Shizuru, quien mantenía sus ojos encendidos mirando a Natsuki, mirada que en lugar de intimidarla la "obligó" a dar por terminado el primer beso consensuado íntimo entre las dos.

¿Si los besos sabían a limón? Imposible descifrar… Pero si causaban un vuelco al pecho que hacia latir el corazón aceleradamente, como si quisiera saltar del pecho a presenciar el mas puro de los actos de amor hacia una persona amada.

Shizuru apretó la cintura de Natsuki contra su cuerpo en una súplica divina por no permitir que este beso que tanto fantaseó terminara nunca; Natsuki colgó sus brazos en el cuello de Shizuru y se permitió estrecharse contra el cuerpo de Shizuru.

El aire se terminó. Natsuki soltó ligeramente apenada a Shizuru.

-… Quiero intentarlo, Shizuru

-¿Segura, Natsuki?

Natsuki asintió con firmeza.

-Bien- Shizuru sonrió- Iré a preparar la cena, tu mientras ordena un poco lo que resta aquí ¿Bien?

Natsuki asintió mientras nerviosamente halaba un mechón de su cabello que colgaba delante de sus orejas.

Shizuru entró a la cocina, no sin antes dedicarle la mas alegre de sus sonrisas; Natsuki suspiró. Aquella pesadez en su pecho había desaparecido. Se recargò contra la ventana y miró la luna que recién salía; se hizo tarde muy rápidamente…

La noche recién empezaba, literalmente.