Ese par haciendo de las suyas

Han pasado seis años desde que nació Aimi quien solo le gana por un par de meses a Bra quien es la hija menor de Vegueta.

Para desilusión de Chichi su hija no es la damita que deseo que fuera desde que la esperaba, tal parece que la sangre de su esposo es mucho más fuerte de lo que pensó.

Es una linda mañana del sábado y Gohan está en su habitación sentado tras su escritorio estudiando. El hijo mayor de Goku cuenta con veintidós años de edad y está en los últimos años de la universidad. En este tiempo ha empezado su relación con Videl quien paso de ser su amiga a ser su novia, llevan cinco años saliendo y ambos estudian en la misma universidad.

Gohan le han madurado más sus facciones y ahora usa gafas cuadradas de aumento que no le quitan el atractivo pero si lo hacen ver intelectual. Videl tiene que batallar espantándole las pretendientes que el chico tiene en la universidad.

- ¡Aimi! ¡Aimi!...

El joven voltea hacia la puerta al oír el grito de su madre llamando a su hermana menor lo que lo hizo suspirar con pesadez. Oyó que la puerta de su habitación es tocada.

- Adelante.

La puerta se abrió dejando ver a su madre con expresión de frustración y molestia.

- Gohan ¿has visto a Aimi?

- No, no la he visto madre. –responde tranquilo. –Probablemente salió con papá y Goten.

- ¿Qué hice para merecer esto? –dice de forma dramática llevando una mano a su frente de forma teatral. –Por más que intento hacer de esa niña toda una señorita ella sigue prefiriendo las peleas y entrenamiento, y se sigue escapando a escondidas para ir a entrenar. Y Goku-san que la solapa ayudándola. –dice indignada y Gohan sonríe de forma forzada, su madre está viviendo lo mismo que vivió con él, solo que en vez de obligar a Aimi a estudiar la quiere obligar a que le gusten cosas de chicas, Goten fue el único que se salvó de las exigencias de su madre. – ¡No dejare que mi hija se convierta en una rebelde! –exclama alterada. – ¡Gohan! –lo llama firme haciéndolo sobresaltar. –Ve a buscar a tu hermana y tráela de los pelos si es necesario. También dile a tu padre que lo quiero de regreso, va a ver ese hombre desconsiderado que ayuda a su hija a convertirse en una machorrona, ¿qué no sabe que así nunca encontrara un novio? –dice indignada.

- Madre Aimi apenas tiene seis años, es muy temprano para pensar en eso. –dice nervioso.

- ¡Tú también la solapas Gohan! –exclama furiosa, poniéndolo más nervioso. –Haz lo que te dije y tráeme a esos dos. –ordena tétrica y a Gohan no le queda más que obedecer.


Algo alejados de la casa se encuentran Goku junto sus hijos, esquivando los ataques que estos lanzan hacia él. Se le ve tranquilo y que esquiva con facilidad.

Goku no ha cambiado en nada, se sigue viendo igual. Viste su traje rojo de entrenamiento. En cuanto Goten ya es un niño de trece años, su estatura ha aumentado, de ahí sigue manteniendo esas facciones infantiles y se sigue pareciendo a su padre cuando tenía su edad, incluso conserva aún ese corte de cabello alborotado, también viste un traje de entrenamiento igual al que usa su padre.

La pequeña Aimi tiene su largo cabello negro amarrado en una coleta alta, que ya está desacomodada debido a la pelea. Sus facciones son lindas y angelicales, en si tiene más rasgos sayayin que humanos al igual que sus hermanos. Su cuerpo es pequeño y tiene unos grandes ojos del mismo color que su cabello. Usa uno de los tantos vestidos que le compra su madre, esos de tipo muñecas que se ve obligada a usar, pero ya está todo roto y sucio a causa de la pelea, los usa tanto que ya no le es incómodo pelear con ellos.

Cuando Aimi lanza un puñetazo hacia su padre este con facilidad le toma el puño con su mano y la lanza hacia Goten que estaba por atacarlo, haciendo que ambos salgan volando, rodando en el suelo.

Goten se sienta mostrando furia en su expresión, salta rápidamente poniéndose de pie y corre hacia su padre mientras a medio camino se transforma en súper sayayin, aumentando su velocidad y fuerza.

Goku sonrío con diversión, su hijo se está poniendo serio lo que significa que ya no tiene que mantenerse tan tranquilo. Al fin la pelea comenzara a ponerse buena.

Aimi se alza quedando sentada, apenas y logra verlos pelear, lo hacen tan rápido que sus ojos no pueden seguirlos, solo alcanza a ver figuras difusas, por lo que hace un infantil puchero inflando los mofles a la vez que se cruza de brazos mostrándose berrinchuda.

- ¡Es injusto! –exclama indignada, pero esos dos siguen en su pelea. – ¡PAPÁ, ONII-CHAN ESO ES INJUSTO! –grita con sus ojos lagrimeándose.

Ambos varones detienen su pelea quedando con Goku sosteniendo los puños de Goten, ambos voltean hacia la pequeña que grito viéndola con un infantil puchero, lágrimas asomándose de sus ojos y labio temblando.

- ¿Qué paso Aimi? –pregunta curioso al ver a su hija a punto de romper en llanto.

- Es injusto eso. –dice apuntando a Goten indignada y él alza ambas cejas. –Cuando onii-chan cambia el color de su cabello y ojos la pelea se vuelve rápida y yo no puedo seguirla mucho menos participar.

Goku sonríe nervioso y Goten roda los ojos porque solo por eso haya detenido la pelea.

- Quiero transformarme así. –dice berrinchuda.

- Bueno si lo consigues tu madre me mata y sigue culpando mi sangre porque no seas la damita que ella quiere. –Goku marca más su sonrisa forzada.

- No seas berrinchuda Aimi. –dice exasperado Goten. –No porque tú no puedas mantener nuestro ritmo nosotros tenemos que mantener el tuyo. –Aimi frunce el ceño.

- ¡Es que no es justo, también quiero pelear! –grita berrinchuda.

- Mejor vete a jugar muñecas. –le dice con mofa para después sacarle la lengua.

- No me gustan las muñecas, son feas y aburridas. –dice más indignada y a Goku le resbala una gota de sudor en la nuca al ver que empezaron otra discusión.

- Pero has jugado con ellas con Bra. –le dice con mofa y Aimi se sonroja.

- ¡Lo hago porque luego llora, y al oírla mamá me obliga a jugar! –grita indignada.

- Bueno, ya niños. –dice con calma Goku intentándolos tranquilizar. –Goten te he dicho que dejes de molestar a tu hermana. –dice con firmeza y Goten bufa. –Y Aimi no culpes a tu hermano por no poder transformarte en súper sayayin y él sí. Si quieres hacerlo necesitas más entrenamiento, hacerte más fuerte para conseguirlo, ya te lo he dicho.

- Lo sé, pero cuando entrenamos te enfocas en entrenar más a Goten. ¿Cómo me hago más fuerte así? –Aime voltea su rostro a un lado mostrándose ofendida y Goku vuelve a sonreír nervioso.

- No es que me enfoque más en Goten, es que él va más avanzado debido a que lleva más tiempo que tú entrenando. –Goten sonríe con arrogancia. –Ya te he dicho que no aceleres las cosas y que hagas los entrenamientos que te pongo mientras yo practico con Goten, pero te metes en los combates. –dice en forma de regaño y Aimi baja la cabeza como perrito regañado. –Se supone estarías practicando como usar tu ki para volar, ¿ya conseguiste hacerlo?

- No…. no del todo. –responde quedito, ella lo estaba logrando pero los vio tener entrenamiento cuerpo a cuerpo que le dieron ganas de participar así que dejo su entrenamiento para ir con ellos.

Goku suspira con pesadez, no le gusta regañarla después de todo es la consentida, pero en los entrenamientos debe ser severo con ella si quiere enseñarle bien.

Goten también suspira con pesadez, le gusta molestar a su hermana, meterse con ella pero igual es la consentida, cuando la regañan y pone esa carita de perrito regañado le provoca buscar algo para animarla.

- Para tener seis años no vas tan mal. –dice como quien no quiere la cosa Goten, alzando su mirada al cielo, haciéndose el desatendido y teniendo un leve sonrojo en las mejillas.

Aimi alza la mirada viendo sorprendida a su hermano, para después sonreír teniendo sus mejillas sonrojadas. En cuanto Goku sonríe levemente, entendiendo porque su hijo comento eso, para animarla.

- ¡Es onii-san! –Aimi apunta al cielo al ver a su hermano llegar volando hacia donde están ellos, haciendo que los otros dos volteen.

Gohan aterrizo de pie alado de su padre, dedicándoles una leve sonrisa. El pelinegro lleva puestos unos pantalones de corte recto en color negro, una camisa blanca de botones y mangas cortas dejando los primeros tres desabrochados, y unos zapatos de vestir.

- ¡Onii-san! –exclama de lo más feliz Aimi corriendo hacia su hermano, abrazándolo de las piernas, como si tuviera años sin verlo, aunque la verdad casi no lo ve debido a la universidad y lo fines de semana siempre sale con Videl.

Gohan amplía su sonrisa posando su mirada en ella y se inclina posando sus manos bajo los brazos de ella para alzarla, de forma juguetona.

- Estas hecha un lío pequeña monstruo. –dice juguetón, refiriéndose a como esta de sucia y rota su ropa haciéndola sonrojar por eso. –Cuando mamá te vea se te va armar. –dice divertido al verla tensarse del miedo.

- ¿Viniste a entrenar con nosotros hijo? –pregunta curioso.

Gohan acomoda mejor a su hermana, aun manteniéndola cargada y mira a su padre.

- ¡Genial! ¡Tiene mucho de que no entrenas con nosotros onii-chan! –exclama emocionado Goten, debido a la universidad y que anda de novio con Videl su hermano los tiene muy abandonados. –Deberías cambiarte, con esa ropa no te será muy cómodo… además he mejorado mucho, seguro ahora si te doy una paliza. –Goten comienza a dar puños al aire como boxeador haciendo sombra.

- Seguro que has mejorado mucho Goten. –comenta divertido. –Yo que no he entrenado nada en mucho tiempo seguro seré un fiasco. El tiempo que me queda libre apenas y lo aprovecho para ejercitarme. –una sonrisa nerviosa adorna su rostro. –pero no vine a eso, de hecho mamá me mando a buscar a Aimi. –Gohan dirige su mirada apenada a su hermana que se tensó en sus brazos, mirándolo con miedo.

Goku y Goten la miran con compasión, ni modo, eso le toca por andarse escapando.

- Y también me mando por ti papá. –Gohan ahora mira apenado a su padre que se tensó siendo observado con lastima por Goten que agradece que a él no lo hayan mando a buscar.


- ¡¿Qué demonio piensas solapándola Goku-san?! ¡Ya te he dicho que no dejes que se vaya contigo a los entrenamientos! ¡Es una niña no una salvaje como tú y tus hijos!... ¡¿Cuántas veces tengo que decirte que las niñas no entrenan?! ¡Ellas deben ser unas damitas! ¡Si mi hija regresa un día con pelo rubio y ojos azules juro que te mato sabandija!...

Gohan que está en su habitación sentado tras su escritorio, intentando estudiar le resbala una gota de sudor en la nuca al igual que a Goten que esta acostado boca arriba en su cama lanzando y atrapando una pelota que rebota contra el techo.

Ambos oyendo los gritos de su madre y las disculpas de su padre que intenta justificarse y alegar para que Chichi deje que Aimi entrene un poco.

En eso el celular de Gohan suena haciendo que este lo tome ya que esta encima del escritorio, al ver que es Videl contesta rápidamente con una gran sonrisa adornando su rostro.

Goten curioso lo mira de reojo pero al verle esa cara de pendejo ya sabe quién le habla, por lo que regresa su atención a su pelota.

- ¡Hola Videl!

- ¡Hola Gohan! ¿Cómo estás? –su voz sonó igual o más entusiasmada que la de él al contestar.

- ¡Ya sé que mi hija tiene sangre sayayin grandísimo tarado, pero por eso no significa que dejare que se convierta en una salvaje como tú y tus hijos! ¡Gracias a Denden, Gohan se fue por el camino civilizado, pero de chamaco era igual, albergo la esperanza que Goten siga su camino!...

- ¿Otra vez tu mamá está regañando a tu padre por llevarse a Aimi a entrenar? –pregunta nerviosa y Gohan le resbala una gota de sudor en la nuca.

- Si, ya sabes. Lo de siempre. –responde apenado al saber que oyó eso.

- Bueno… ¡te hablo para invitarte al parque de diversiones que se inauguran hoy en la ciudad! –exclama entusiasmada, desviando el tema para no incomodar a su novio.

- ¿Enserio? ¿Cómo conseguiste entradas? Pensé que estaban agotadas. –el pelinegro se muestra sorprendido.

- Ser hija de Míster Satán tiene sus ventajas. –dice de forma ególatra divirtiendo a Gohan. –Y no solo conseguí dos entradas sino cinco, pensé que podrías traer a Aimi y Goten con nosotros…

- ¡Eso sería genial! Seguro aceptaran, también tenían ganas de ir. –una gran sonrisa adorna su rostro. –Además que los he tenido muy abandonados, ya casi no juego con ellos. –dice con algo de arrepentimiento haciendo que su hermano lo mire de reojo sospechando que habla de ellos.

- Lo sé, por eso pedí a mi padre que me consiga varias… podríamos llevar también a Bra y a Trunks para que se diviertan con nosotros. –sugiere divertida.

- Eso será más genial aun. Seguro Goten y Aimi estarán emocionados porque vayan ellos… solo espero que mamá no castigue a Aimi o que por lo menos la deje ir. –una sonrisa nerviosa adorna su rostro.

- Eres inteligente sabrás como convencerla. –dice divertida. –Bueno te espero en dos horas en mi casa. Cuídate.

- Cuídate tú también. Ahí nos vemos. –Gohan corta la llamada y voltea hacia su hermano que lo mira curioso por saber a dónde irán. –Videl consiguió entradas para el parque de diversiones que se inaugura hoy en la ciudad y nos invitó a todos, incluso a Bra y Trunsk. –le informa emocionado.

- ¡Genial! –exclama con emoción.


- Pero Chichi ya te dije que es bueno que ella entrena, así sabrá cómo defenderse. –explica en su defensa Goku que está de pie frente a su esposa, mostrándose cohibido por su furia.

Aime está sentada en una de las sillas del comedor, con postura de castigada, sintiéndose mal porque están regañando a su padre por su culpa.

- ¡No necesita entrenar todos los días para saber defenderse! ¡Yo no quiero que mi hija sea una salvaje! –dice firme. – ¡Ella tiene que ser una damita como su madre y tú no ayudas mucho en eso Goku-san!

- Chichi entiendo tu punto de vista. –Goku la mira serio haciendo que se calme un poco. –Pero si yo no le impido a Aimi ir con nosotros es porque ella quiere realmente ir. No podría negarle a mis hijos hacer algo que realmente quieren hacer. Si ella no le gustara eso enserio no la obligaría a hacerlo.

Chichi abre y cierra la boca sin saber que decir, sabe que tiene razón, lo sabe pero su orgullo le pide aceptarlo.

- ¡No me hagas ver como la mala aquí Goku-san, al darme entender que obligo a mi propia hija a hacer algo que no quiere! –grita ofendida, dando media vuelta para salir de ahí furiosa pasando alado de sus hijos que están entrando a la cocina, los cuales paso ignorando y estos la miraron irse aún más furiosa de lo que estaba.

Goku la mira irse y suspira con pesadez, regresando su mirada a su hija que está sentada a su lado mirando preocupada por donde se fue Chichi.

- Lo siento. –dice cohibida.

- No te disculpes, todo se solucionara. –Goku le revuelve el cabello de forma juguetona.

- Se enojó mucho ahora. –Goten mira preocupado a su padre.

- Papá sabrá como contentarla, siempre lo hace. –dice con seguridad Gohan recordando que hacia eso cuando él era niño y tenían las mismas discusiones, solo entraba a la recamara con ella unas horas y cuando salían ambos se les veía contentos y muy complaci… Gohan detiene sus recuerdos cayendo en cuenta como su padre la contentaba haciendo que haga una mueca de horror, su trauma regreso.

- ¿Papá crees que mamá deje que nos llevemos a Aimi al parque de diversiones? –pregunta curioso Goten, Gohan está demasiado traumado para hablar ahorita. –Videl consiguió entradas para el parque que se inaugura ahora y nos invitó a nosotros junto con Bra y Trunks. –Aimi se muestra emocionada e ilusionada por ir.

- Yo la convenceré para que la deje ir. –Goku le guiña un ojo de forma juguetona.

- ¿Era necesario que diga eso? Ya sé cómo la va a convencer. –a Gohan se le sombrea el rostro de azul, enserio no quería saber eso, odia no ser inocente como sus hermanos.

- Contamos contigo. –Goten le guiña un ojo a su padre no teniendo ni idea de cómo la convencerá y no le importa, con que lo consiga como siempre es más que suficiente. Y Aimi mira con admiración a su padre, no sabe cómo pero siempre consigue que su madre se contente, no lo hace frente a ellos porque tal vez no quiere que conozcan su secreto. –En tal caso que no lo consigas esta vez nos ayudas a escapar. –comenta juguetón.

- Créeme Goten, lo conseguirá. –Gohan le palmea un hombro a su hermano que lo mira extrañado.

- ¿Cómo estas tan seguro onii-chan? –Goten lo mira curioso.

- ¿Acaso sabes el secreto de oto-san, onii-san? A mí nunca me lo ha querido decir. –Aimi también mira curiosa a su hermano mayor que es rodeado por un aura deprimente, mostrando expresión de trauma y Goku suelta la carcajada, decidió ayudar a su hijo mayor esta vez.

- Chicos deberían darse una ducha si quieren salir a tiempo. –comenta divertido caminando hacia la salida de la cocina.

- ¡Sii! –exclama Aimi bajándose de la silla y saliendo de ahí siendo seguida por Goten dejando ahí al traumado Gohan, al menos esta vez lo salvo de las preguntas de los curiosos de sus hermanos, pero es lo menos que le debe su padre después de traumarlo quien sabe cuántas veces.


Goku entra a la habitación cerrando la puerta tras de sí, y mira a su esposa sentada, tapándose la cara en un intento de cubrir su llanto. No le gusta verla llorar por lo que frunce el ceño.

- ¡Déjame sola Goku-san! –grita furiosa y sin descubrirse el rostro.

- Si no quieres que siga llevando a Aimi a entrenar, por mucho que me pese negarme a ella no me la llevare.— Goku desvía su mirada a un costado, ha dado su brazo a torcer y solo lo hace por ella, para no verla llorar.

- Sabes que aunque te niegues encontrara la forma de escaparse y entrenar por su cuenta. –Chichi alza el rostro y sonríe de forma seca. –Prefiero que este contigo que la cuidas a que se vaya por ahí sola. –Goku la mira de reojo. –No me gusta aceptarlo, pero tienes razón. Tu solo complaces a nuestra hija, no la entrenas porque quieres que se haga fuerte lo haces porque ella quiere ser entrenada porque eso le gusta. No eres como yo que intenta obligarla a hacer algo que no le gusta… darme cuenta de eso me hizo sentir mal.

- No lo haces por maldad, solo intentas hacer lo que piensas es mejor para ella… si tú dices que lo mejor para ella es ser una señorita es porque tienes razón.

- No puedo estar segura de eso. –Chichi amplía su sonrisa seca. –Aunque me duela admitirlo ella tiene sangre de guerrero, es normal que se convierta en una guerrera fuerte como su padre y hermanos… es solo que deseaba que fuera más femenina. –un profundo suspiro sale de sus labios. –pero me di cuenta que no la puedo cambiar, así nació y así será.

- ¿Qué intentas decir Chichi? –Goku la mira extrañado, le sorprende la sola idea de pensar que se dio por vencida con Aimi, conociendo lo cabezona que es.

- Tu hija es tan cabezona como tú y los chicos. Si su sueño es volverse fuerte como ustedes lo intentara por todo medio y yo como su madre no le voy a amarrar las manos para que no lo cumpla.

- ¿Eso significa…? –Goku la mira incrédulo, enserio no pensó que ella sedería.

- Que dejare que vaya a entrenar contigo, pero sigo sin darme por vencida Goku. –dice con advertencia Goku la mira sin entender. –Aunque la deje entrenar con ustedes en las mañanas seguiré intentando hacerla tan femenina como debe ser una mujer. Que pelee como salvaje no significa que lo tendrá que ser toda su vida. –dice con advertencia. –Además aun mantengo la esperanza de que por ser mujer ella no se pueda transformar en súper sayayin. –dice esperanzada y Goku sonríe de forma forzada.

Chichi parpadea cuando su esposo aparece de su vista pero se sobresalta al sentirlo a su lado, pasándole un brazo por los hombros.

- Videl invito a los chicos y a Aimi a un parque de diversiones… ¿los dejamos ir y tenemos la casa para nosotros solos? –pregunta juguetón sonriéndole de esa forma que a Chichi le hace sonrojar, que su corazón se le quiera salir del pecho y hace que vea elefantes rosas volar encima de un arcoíris.

- ¡Iré a arreglar inmediatamente a Aimi para que se la lleven! –exclama poniéndose de pie rápidamente, saliendo de la recamara como rayo.

Goku parpadea mirando la puerta ante su velocidad para después sonreír divertido.


En el jardín de la corporación capsula se encuentran Goten y Aimi, la segunda tiene un infantil puchero adornando su rostro y sus brazos están cruzados frente a su pecho. Lleva puesto un vestido rosa, que es tipo batita con varios adornos de flores blancas y su largo cabello lo trae recogido en dos coletas altas, dejando caer un par de cortos mechones sobre su rostro.

Goten que está a su lado la mira burlón, sabiendo que está enojada por como la vistió su madre. El jovencito lleva puesto un pantalón y camisa estilo chino, la camisa es celeste y el pantalón es negro al igual que las zapatillas. Ambos hermanos están esperando a Gohan y Videl que se adentraron a buscar a Bulma.

- ¡Goten!

El par de Son alzan el rostro de donde vino ese grito viendo a Trunks que se acerca corriendo a ellos teniendo una gran sonrisa adornando su rostro. El jovencito ya cuenta con catorce años de edad, sus facciones siguen viéndose infantiles, pero siguen siendo apuestas, es algunos centímetros más alto que Goten. Y sigue manteniendo ese corte estilo hongo que trae desde los ocho años. Lleva puesto unos jeans azules y una camisa roja que le queda levemente holgada.

Goten al verlo una gran sonrisa adorno su rostro y Aimi ensancho los ojos, desviando rápidamente su mirada justo cuando sus mejillas adquieren un leve sonrojo.

- ¿Qué haces aquí? –pregunta curioso cuando estuvo lo suficiente cerca de su amigo.

- Vinimos a buscarlos para invitarte a ti y a Bra al parque de diversiones. Videl consiguió entradas y está ahorita buscando a la señora Bulma para pedirle permiso.

- ¿Enserio? –Trunks refleja emoción. –Eso es genial. –el chico dirige su mirada a Aimi que se sobresalta cuando su mirada se topó con la de él cuando lo miraba de reojo, por lo que rápidamente desvía nuevamente su mirada, sonrojándose más, haciendo que el peli-morado alce ambas cejas porque ella siempre haga lo mismo cuando lo ve.

Goten al ver donde ve su amigo sigue su mirada viendo a su hermana con el rostro ladeado, por lo que sonríe con mofa.

- No le hagas caso, está enojada. –aclara pensando que esa es la razón por la que su hermana esta con el rostro volteado a un lado.

- ¡Onii-chan! –exclama hacia él avergonzada y mirándolo molesta, haciendo que su hermano amplié su sonrisa.

- ¿Enojada? ¿Por qué? ¿No querías ir al parque de diversiones Aimi? –Trunks la mira curioso.

- No, es eso. –dice cohibida, inclinando su rostro hacia abajo y teniendo sus mejillas sonrojadas.

- Está enojada porque mamá la obligo a vestir así. –comenta con mofa.

- ¡Nii-chan! –exclama nuevamente molesta hacia su hermano y estando más sonrojada.

Trunks parpadea mirando a la pelinegra, mostrándose confuso para después sonreír amigable.

- No entiendo porque te enojas por eso Aimi si te vez muy mona.

Aimi posa su mirada en Trunks mostrándose avergonzada y más cohibida.

- Gracias. –susurra quedito.

- Goten ¿estás seguro que eres su hermano? –Trunks mira con mofa a su amigo. –Ella si tiene modales y es linda. Tu eres feo, infantil y un maleducado. –dice con mofa.

- Ja ja ja. –Goten entrecierra su mirada hacia él y Trunks amplía su sonrisa mientras que Aimi sonríe divertida, Trunks se vengó en su lugar.

- ¡Aimi!

Dos alzan la mirada y uno voltea viendo a la pequeña Bra correr hacia ellos teniendo una gran sonrisa adornando su rostro, atrás de ella van caminando tranquilamente Gohan, Videl y Bulma quienes tienen una leve sonrisa adornando su rostro.

Bra lleva puesto un hermoso vestido de holanes y tableado en colores pastel, parece un vestido de muñequita. Calcetas largas y de color blanca, unos zapatos negros de charol. Y su cabello está recogido en dos coletas altas, dejando caer un copete sobre su frente.

Videl viste unos jeans desgastados color celeste, una blusa de tirantes en color blanca y encima una camisa que le queda ceñida y es de mangas cortas, con adornos de cuadros de diferentes colores, y unos tenis blancos. Su cabello lo tiene más largo, a la altura de sus hombros y lo lleva suelto, sus facciones se ven más maduras que hace seis años, haciéndola ver como toda una mujer muy guapa.

Bulma lleva puesto un overol con la parte de arriba caída dejando ver una blusa gris de tirantes. La mujer se le ven facciones más maduras, incluso algunas leves arrugas se asoman en las orillas de sus ojos. Y tiene un cigarro que detiene con sus labios.

- ¡Aimi! –Bra llega a donde está la pelinegra y la abraza de forma melosa, haciéndola tambalear un poco y si no fuera porque apoyo su pie derecho un paso atrás se hubiera caído. – ¡Que emoción, iremos juntas al parque de diversiones! –exclama emocionada, separándose un poco de ella para observar el rostro destanteado de la chica. – ¿Ya viste? ¡Ambas llevamos dos coletas! –dice más emocionada. –Nos divertiremos mucho en el parque de diversiones, jugaremos, comeremos muchos dulces, veremos animales lindos y peludos, nos compraremos peluches de felpa, los más bonitos,…

Una gota de sudor resbala por la nuca de Goten y Trunks al ver como Bra nada más ve a Aimi y empieza a atosigarla con que hagan cosas de lo más afeminadas juntas. Los mayores se acercan divertidos hacia ellos.

- Aimi, tenía semanas sin verte. Te sigues poniendo cada vez más mona. –comenta Bulma mirando a la chica que al sentirse observada por todos se sonrojo apenada.

- Buenas tardes tía Bulma. –dice con timidez e intento hacer una leve inclinación en forma de un respetuoso saludo teniendo a Bra aún muy cerca de ella diciéndole todo lo que harán.

- Es tan tierna… sin duda Chichi se ha esforzado en hacerla educada y respetuosa. –Bulma le sonríe de forma cálida a la pelinegra para después posar su mirada en su hijo. –Trunks, Gohan vino a invitarlos al parque de diversiones, ¿quieres ir?

- Si. –Trunks sonríe emocionado.

- Bueno, entonces cuidaras a tu hermana.

- Pero mamá… ella es tan chillona seguro no querrá subirse a los juegos divertidos, solo querrá subirse a juegos aburridos, bobos y de niñas. –dice con fastidio por lo que Goten lo mira burlón.

- Eres su hermano mayor como tal la debes cuidar. –ordena con firmeza y Trunks bufa, cruzando sus brazos y ladeando su rostro a un lado.

- No se preocupe, que nosotros los cuidaremos a los cuatro. –dice amigable Videl.

- ¡No soy un niño, no hay necesidad de cuidarme! –exclaman Goten y Trunks indignados haciendo que a los mayores les resbale una gota de sudor en la nuca.

- Ustedes juntos son los que más cuidados necesitan, si se les quita el ojo un momento podrían destruir el parque de diversiones. –Bulma entrecierra la mirada hacia esos dos que empiezan a silbar, cruzando sus manos atrás de su nuca y mirando a otro lado haciéndose los desatendidos mientras los mayores los miren con ojos entrecerrados.—¿Segura? –Bulma los ignora y mira a Videl. –Digo tú y Gohan estarán en su cita, ¿no será un estorbo andar al pendiente de ellos? –al instante ambos jóvenes se sonrojan.

- ¡Estaremos al pendiente de ellos! –exclaman ambos avergonzados, divirtiendo a la peli-azul, por lo que Gohan se aclaró la garganta.

- Iremos a divertirnos los seis y cuidaremos muy bien a los cuatro. Mamá también me advirtió que no quería que despegue los ojos de Aimi. –comenta rascándose la nuca avergonzado.

Bulma asintió sin borrar su sonrisa divertida, no le extraña que Chichi haya amenazado e intimidado a Gohan, Goten y Videl con que cuiden bien a la pequeña Aimi, ya que ella es la consentida de los Son.

- … entonces nos subiremos a los caballitos, nada de juegos feos y peligrosos, mucho menos casas embrujadas, el carrusel es buena opción, son lindos y divertidos… —sigue Bra diciendo entusiasmada lo que quiere hacer y quiere que Aimi haga con ella, ignorando a los demás.

- Bueno… diviértanse chicos. –Bulma les sonríe amigable y los demás asintieron.


Desde la terraza esta Vegueta quien mira con ojos analítico como la bola de hijos de Kakaroto y la nuera de Kakaroto se suben a un automóvil junto con sus hijos. El pelinegro sigue estando igual que hace seis años, viste unos pantalones deportivos y una playera que le queda ceñida, es de tirantes en color negra. En su mano derecha sostiene un refresco de lata.

- Si algo le pasa a mi hija juro que los hago puré sabandijas… ni tú te salvaras Trunks. –su mirada entrecerrada se muestra amenazante, por su princesa hará lo que sea, maldiciendo por dentro que Bulma lo haya amenazado con dormir en el patio si los seguía para cuidar él mismo a su pequeña. –Maldita mujer loca, no sé cómo deja que Bra vaya sola con esos tarados y permita que se junte mucho con ellos, me la pueden contagiar del germen Kakaroto. –dice déspota, desviando su mirada furioso mientras bufa, si sigue mirando no se podrá resistir y terminara siguiéndolos para cuidar de su bebita.


Los cuatro menores van caminando a la par mientras los mayores van algunos pasos atrás de ellos conversando animadamente. Todos sostienen unas crepas en sus manos que compraron hace unos minutos y las degustan encantados.

Al ir caminando por un parque donde hay tanta gente alguien choca con el hombro de Aimi haciendo que tire su crema.

La pequeña detiene su paso mirando su crepa en el suelo haciendo que los demás la imiten.

- Aimi tu sí que eres torpe. –Goten se golpea la frente con la palma de su mano y Bra asintió dándole la razón.

Aimi sigue con su mirada en su crepa, estaba tan rica. Su hermano tiene razón: es una torpe por dejarla caer así.

- Solo fue un accidente. –Aimi ve una crepa frente a ella así que alza la mirada viendo a Trunks extenderle su crepa mientras le sonríe amigable. –Toma la mía.

- Oe, si no querías tu crepa me la hubieras ofrecido a mí. –Goten entrecierra sus ojos hacia su amigo.

- No seas envidioso Goten, ya tienes una… en verdad sigues siendo tan infantil. –Trunks roda sus ojos y Goten lo mira ofendido. –Vamos, tómala antes que me arrepienta. –le dice juguetón, regresando su mirada a Aimi quien toma la crepa algo cohibida.

- Gracias. –dice apenada y Trunks asintió sin borrar su sonrisa.

- ¿Qué pasa?

Ambos alzan la mirada viendo que los otros dos ya los alcanzaron y los miran curiosos porque estén ahí pardos.

- A Aimi se le cayó su crepa y Trunks le dio la suya. –responde Bra, mirando a Gohan.

- Entiendo… ¿quieres otra crepa Trunks? –Gohan le sonríe amigable al chico.

- No. Que fastidio esperar en esa gran fila nuevamente. –el peli-morado se encoge de hombros con indiferencia y reanuda su camino, cruzando sus manos atrás de su nuca.

- ¡Espera Trunks! –Goten corre atrás de él, dándole alcance.

- Aimi, vamos. –Gohan toma la mano de su pequeña hermana para que esta vez no tire su crepa.

Videl siente como le jalan su playera por lo que baja la mirada viendo a Bra que le extiende su mano, para que la tome por lo que la pelinegra sonríe divertida y le toma la mano.


- Siempre eres tan atento con Aimi. –Goten camina alado de su amigo, mirándolo de reojo y cruzando sus manos atrás de su nuca.

- ¿Te molesta que lo sea? –Trunks alza ambas cejas mirándolo extrañado.

- No es que me moleste, solo se me hace raro. Aimi es mi hermana pero eres más considerado con ella que con tu propia hermana.

- Obvio. Bra es molesta, berrinchuda y caprichosa. Aimi es más linda, me es más fácil ser amable con ella que con Bra. –Trunks se encoge de hombros con indiferencia. –Si a quien se le hubiera caído la crepa hubiera sido a Bra ella me exigiría mi crepa y si me negaba a dársela me haría un berrinche viéndome obligado a dársela. Aimi solo se quedó callada, lamentando su perdida y no exigió que le des tu crepa… ya me gustaría yo que mi hermana fuera como Aimi, deberías ser más agradecido y no molestarla tanto, eso es infantil. –le dice con mofa.

- Deja de molestar con eso. Aimi es mi hermana y la trato como quiero. –dice firme y Trunks sonríe divertido.

- Cambiando de tema; hay algo que llevo pensando por días. –Goten muestra curiosidad ante el tono que empleo su amigo para decirlo. –Quiero hacer algo y me gustaría que me ayudes con eso.

- ¿De qué se trata? –Goten muestra aún más interés ante la mirada de su amigo, ese brillo en sus ojos aparece cada que se le ocurre una aventura y eso simplemente es divertido.

- Veras…

- Chicos, ¿algún juego al que se quieran subir?

Gohan que les dio alcance junto con las demás fue quien hizo la pregunta haciendo que ambos detengan su paso y volteen a verlos.

- ¡Yo me quiero subir al carrusel! –exclama emocionada Bra. –Y Aimi también quiere subirse conmigo. –Bra toma el brazo de su amiga, jalándola hacia ella haciendo que la pelinegra mire suplicante a Gohan que sonríe nervioso.

- Oe, deja de imponer a los demás a lo que quieres niña consentida. –Trunks mira con ojos entrecerrados a su hermana.

- Le diré a mi papá como me dijiste. –dice berrinchuda viendo como Trunks se tensa y mejor ya no dijo nada, sino le va a ir duro con su padre. Los demás miran con lastima al chico, saben cómo es Vegueta con todo aquel que trate mal a su pequeña.

- ¡Yo me quiero subir a ese! –exclama emocionado Goten apuntando la montaña rusa más grande del parque de diversiones, esa que tiene un cartel que dice: "Sino vomitas te regresamos tu dinero"

- ¡Buena elección Goten, yo me apunto! –exclama emocionado Trunks.

- Se ve interesante. –Gohan mira como todos salen vomitando del juego y le pareció divertido.

- También quiero subirme a ese. –dice Aimi mirando a Gohan.

- No Aimi, tú te subirás conmigo al carrusel. –dice con firmeza Bra.

- Yo podría subirme contigo Bra, así Aimi se sube con los chicos. –Videl le guiña un ojo juguetona.

- No. Quiero que Aimi se suba conmigo, además si me subo con una anciana me veré ridícula. –dice berrinchuda.

- ¿A…anciana?

Gohan se tuvo que poner rápidamente atrás de su novia y hacerle una llave de lucha para evitar que se le eche encima a la niña, enserio Vegueta tiene muy consentida a su hija.

- ¡Suéltame Gohan, yo la mato! –exclama furiosa Videl forcejeando para zafarse y darle una buena tunda a esa niña.

Bra le saca la lengua de forma infantil, sin tener miedo, después de todo su papi la salvara de las garras de cualquiera. En cuanto a los demás les resbala una gota de sudor en la nuca.

- Vamos Aimi, subamos al carrusel. –Bra toma de la mano a Aimi y la jala para llevársela al carrusel, pero Aimi no se mueve haciendo que la voltee a ver.

- No me gusta el carrusel, yo me quiero subir a ese. –dice firme apuntando el juego al que se subirán su hermano y Trunks.

- Pero… —Bra empieza a hacer un puchero, sus ojos comienzan a lagrimear y su labio inferior comienza a temblar.

Trunks al verla se golpeó la frente con la palma de su mano, a Goten le resbalo una gota de sudor en la nuca y Videl dejo de forcejear para mirar con ojos entrecerrados a Bra.

- Escucha insecto, permites que mi hija derrame una sola lágrima y sabrás lo que es amar a Dende en tierra de indios. –Gohan ensancha los ojos aterrado recordando la amenaza de Vegueta y el cómo lo tomo de las solapas y lo miro mientras se lo decía. – ¡Ahh…! –Gohan mueve los brazos de forma graciosa en sus costados llamando la atención de todos. –Aimi no te dejaran subir a ese juego, mira, dice que solo para mayores de diez años. –dice rápidamente apuntando el juego haciendo que todos lo miren, Aimi indignada porque ella no sabe leer.

- Es verdad. –comenta Trunks y Aimi frunció el ceño, si Trunks lo dice es porque es verdad, él nunca le miente.

- Lo mejor es que te subas al carrusel junto con Bra. –Gohan le sonríe apenado a su hermana, sintiéndose mal por verle la resignación en los ojos. –Yo acompaño a las niñas, tú acompaña a los chicos Videl. –Gohan mira suplicante a su novia que suspiro con pesadez y asintió.

- Ya será a la otra. –Trunks le acaricia la cabeza a Aimi en son de consuelo para después irse por el camino contrario junto con Videl y Goten.

Aimi los mira alejarse tocándose su cabeza y teniendo sus mejillas levemente sonrojadas, su decepción ya no es tanta.

- ¡Vamos! –Bra toma el brazo de Aimi y se la lleva casi a rastras hacia donde está el carrusel con Gohan siguiéndolas de cerca.

- Como te he sacrificado Aimi, yo me sacrificare tampoco subiéndome a ese juego. –Gohan mira el horizonte con heroísmo mientras camina.


Goten y Trunks van unos pasos delante de Videl. El par de diablillos se miran de reojo de forma cómplice y sonríen traviesos. Ante los ojos de Videl comienzan a correr y la pelinegra ensancha los ojos.

- ¡Malditos enanos siempre hacen lo mismo! –exclama furiosa porque siempre la tomen de sorpresa, corriendo tras ellos. – ¡Esperen mocosos!—grita corriendo tras ellos, pero se les hace difícil seguirles el paso gracias a que ese par de listillos se las ingenian para perdérsele de vista ante la multitud, además que los condenados esconden su ki para que no los localice.


- ¿Dónde demonios se metieron esos dos? –Videl furiosa mira a todos lados mientras camina, pasando alado de un par de botargas de oso que andan entregando globos.

La mujer sigue su camino, alejándose de las botargas que cuando se perdió de vista estas se quitaron la cabeza dejando ver a Goten y Trunks que sonríen con mofa.

- Ya sin supervisión adulta podemos divertirnos como es debido. –dice Goten emocionado, quitándose el disfraz al igual que Trunks.

- Es tan fácil escapársele a Videl. –dice con diversión y el pelinegro asintió dándole la razón.

Se ve a Goten y Trunks caminar por el parque sosteniendo cada uno un algodón de azúcar que devoran con deleite.

- ¿Cuál juego falta? Nos hemos subido a casi todos los juegos divertidos de aquí. –comenta con poco interés Trunks.

- ¡Es verdad! –exclama recordando algo. – ¿Qué es eso que planeaste? –pregunta curioso haciendo que Trunks lo recuerde.

- ¿No se te hace que la vida se ha vuelto aburrida? –pregunta curioso. –Entrenar es divertido, pero solo entrenamos y vamos a la escuela. Jugamos pero siento que nos falta adrenalina.

- Es verdad. –comenta Goten pensativo.

- Me gustaría tener una aventura… mi madre me ha platicado mucho sobre las aventuras que tuvo en su juventud, pero la que más me llamo la atención fue esa cuando fueron al planeta del señor Piccolo… ¿no te gustaría viajar por el universo? –pregunta emocionado.

- ¡Suena emocionante! –exclama enérgico, agradándole la idea.

- Mamá acaba de terminar de construir una nave espacial, podríamos robarla y escaparnos. Yo sé cómo manejar una nave, mi madre me enseño. –dice con orgullo.

- ¿Enserio? –Trunks asintió y Goten sonríe emocionado. –Pero no creo que mi mamá me deje. –la desilusión adorno su rostro.

- ¡Daa…! Es obvio, a mí tampoco me darán permiso, pero por eso no pienso detenerme, por eso te dije que escapemos y la robemos. Si nos detenemos porque no nos dejan jamás tendremos aventuras. –dice con emoción. –Nuestros padres ya tuvieron sus aventuras, nos toca a nosotros.

- Tienes razón. –Goten asintió de acuerdo. – ¿Cuándo lo hacemos?

- Esta noche, tengo todo preparado… entre más rápido mejor, así no nos veremos descubiertos si lo dejamos para después. –el peli-morado sonríe travieso al igual que su amigo.

- ¡Trato! –Goten alza su mano hacia él, y él hace lo mismo, chocándolas.

Los chicos siguen caminando, con esa gran sonrisa adornando sus rostros, sintiéndose emocionados por su aventura, pero se detienen en seco al ver a unos metros enfrente a Gohan con brazos cruzados mirándolos con desaprobación, a su lado Videl furioso y alado sus pequeñas hermanas mirándolos como si les dijeran: "ya se les armo".

Ambos reflejan terror en sus ojos y rápidamente emprenden vuelo para escapar de ellos.

- ¡Esta vez no se escapan!—Videl emprende vuelo para seguirlos.

Gohan carga al par de niñas y emprende vuelo también, con Bra abrazándose a su cuello asustada y Aimi mostrándose emocionada, adora volar y más cuando es a una gran velocidad, ansia pronto poder hacerlo por ella misma.

La gente que está por ahí mira sorprendido, con ojos saltones como esos cuatro pueden volar por los cielos.


Es de noche y en la corporación capsula se encuentran dormidos en la habitación principal a Vegueta y Bulma, ambos cubiertos con la sabana, con la mujer acurrucada al hombre quien de forma posesiva le pasa un brazo por la cintura.

De pronto la casa comenzó a temblar haciendo que el pelinegro abra rápidamente los ojos, se ponga de pie dejando ver que solo viste unos bóxer y corra hacia la ventana viendo como la nave espacial que está en el patio trasero se va elevando a los cielos.

- ¿Qué está pasando? –Bulma abre los ojos adormilada, sentándose en la cama dejando ver la parte de arriba de la bata de ceda que viste.

Vegueta ignorándola salió corriendo de la habitación, tenía un extraño presentimiento.

El sayayin abre la puerta de la recamara de su hijo mayor, prende la luz viendo un bulto bajo las sabanas. A paso largo se dirige a este y lo destapa viendo que son almohadas.

- ¿Qué pasa Vegueta? –Bulma adormilada está en la entrada.

- Trunks no está, y la nave espacial que construiste tampoco. –le dice molesto y Bulma ensancha los ojos.

Vegueta camina hacia la salida de la habitación con Bulma siguiéndolo, aunque se le dificulta debido a que él va demasiado rápido.

- Espera Vegueta, ¿a dónde vas? ¿Qué haremos? No tengo otra nave espacial para irlo a buscar, recuerda que la destruiste, esa era la nueva.

- Iré con el pendejo de Kakaroto para saber si su mocoso está ahí o se le unió a la travesura a Trunks. De ser así le exigiré a esa sabandija que use su tele transportación para ir por esos dos y traerlos de las orejas –dice entre dientes.

- ¡Espera, que iré contigo! –exclama firme, corriendo para alcanzarlo.


Chichi va prendiendo los focos conforme va entrando a las habitaciones, siguiendo a su esposo quien va a abrir la puerta principal que es tocada como si quisiera ser derrumbada. La pelinegra se puso encima una bata de ceda para tapar la de abajo, siendo la de arriba más conservadora en cuanto Goku solo lleva puestos sus bóxer celestes.

- ¡Ese Vegueta, ya voy! –grita Goku ya estando por llegar a la puerta, no necesita ver para saber quién es, puede sentir el ki de Vegueta y Bulma, no sabiendo porque cojones vienen tan noche.

- ¿Qué pasa? –Gohan adormilado llega alado de su madre, tallándose los ojos y alado de él esta Aimi también adormilada.

La pelinegra lleva una bata de ositos mientras que el segundo lleva puestos solo unos bóxer negros y una playera blanca.

- ¿Por qué el señor Vegueta viene tan tarde? ¿Paso algo? –Gohan también sintió su ki.

- No sé. –responde Chichi preocupada.

- ¿Qué pasa Vegueta? –Goku abre la puerta viendo a Vegueta con su mueca de malas pulgas y a Bulma preocupada. – ¿Paso algo?

- ¿Tu estúpido hijo está?

- Gohan te busca Vegueta. –Goku mira hacia adentro viendo como su hijo se tensa, seguro Vegueta lo busca porque Bra le dio algún chisme, no sabe ni que hizo, todo el tiempo intento que la niña no llore, no le pase nada y la consintió, seguro algo se le escapo, debió ser porque la asusto llevándosela volando pero ya se justificó que si no lo hacia el par de diablillos escaparían.

- No, tu otro hijo, imbécil. –dice exasperado.

- Goten te busca Vegueta. –Goku busca con la mirada a su hijo, viendo que no se despertó con tremendos ruidos.

- Goten está aún dormido papá. –explica Gohan quien se muestra aliviado por no ser él al que buscan.

- ¿Seguro que está ahí? –pregunta molesto Vegueta.

- ¿Por qué lo preguntas? –Goku lo mira extrañado.

- Verifica insecto. –ordena impaciente.

- Gohan ve a ver si tu hermano está ahí. —ordena despreocupado.

Gohan asintió y salió corriendo hacia su habitación a una velocidad impresionante, a los pocos segundos regreso mostrándose sorprendido y sosteniendo en sus manos un par de almohadas.

- Puso esto en su lugar, simulando que duerme. –dice incrédulo y Vegueta dice un par de maldiciones mientras Bulma muestra más preocupación.

- ¿Cómo que no está? –exclama sorprendida y furiosa Chichi, cuando encuentre a su hijo ya verá.

- ¿Qué paso? –Goku los mira curioso.

- Trunks robo la nave espacial que construí y presiento que se fue con Goten. –informa con seriedad Bulma y Goku ensancha los ojos sorprendido al igual que sus hijos. –Lo siento Goku, creo que Trunks se vio envuelto con mis relatos sobre las aventuras que tuvimos cuando jóvenes y quiso tener la propia, llevándose a Goten con él.

- ¡Ay no! –Chichi lleva una mano de forma dramática a su frente y se desmaya.

- ¡Mamá! –exclama Gohan quien soltó rápidamente las almohadas y la tomo en brazos impidiendo que se golpeara con el suelo.

Goku comprobó con la vista que su esposa no se golpeó para regresar su vista en Vegueta.

- Usa tu tele transportación para ir por esos dos. –ordena Vegueta.

- No. –todos los consientes ensanchan los ojos.

- ¿Qué demonios dices Goku? ¿Cómo qué no? tenemos que ir por ellos y no tengo una nave ahorita, construirla me tomara mínimo un mes. –dice indignada Bulma.

- No quiero ir por ellos. Si ellos tomaron esta decisión es porque desean tener aventuras, ¿por qué detenerlos cuando yo mismo tuve las propias y siendo menor?

- ¡Pero es el espacio, no sabemos lo que podrían toparse ahí y con lo impulsivos que son podrían matarlos! –exclama alterada.

- Ellos son fuertes, sabrán sobrellevarlo… confió en ellos y cuando estén listos regresaran a casa. –le dice serio.

- ¿Y Chichi? ¿Crees que piensa lo mismo? –Bulma lo mira furiosa.

- Tal vez me intente obligar para que los busque pero le diré lo mismo que te estoy diciendo a ti… es su vida Bulma, deja que la vivan como quieren y que se hagan más fuertes.

- Pero…

- Vamos. –Vegueta da media vuelta.

- ¿Vegueta tampoco harás nada? –Bulma lo mira indignada.

- Trunks ya es lo suficiente grande para cuidarse por sí solo. Si tuvo los cojones para robar una nave espacial e irse a escondidas, es porque tiene los cojones para cuidarse solo. –dice serio, comenzando a caminar, no lo va a admitir nuca pero Kakaroto tiene razón, además como su hijo Trunks debe saber valerse por sí mismo.

- ¡Los hombres, en especial los sayayines son imposibles, si algo le pasa a mi hijo juro que los mato! –grita furiosa Bulma siguiendo a su esposo, no trajo automóvil y si no lo sigue el maldito es capaz de irse sin ella.

Goku cerró la puerta y volteo hacia donde está su esposa desmayada e hijos.

- ¿Estás seguro de esto papá? –Gohan lo mira serio.

- Si… no les voy a poner sogas a mis hijos. Si yo he hecho en mi vida todo lo que quiero ¿por qué mis hijos no? –Goku le sonríe levemente y Gohan lo imita.

- Mamá no lo va a aceptar fácilmente. –dice nervioso.

Goku se tensa temeroso, sabiendo lo que le espera cuando Chichi despierte, pero al oír unos gemidos voltea hacia su hija menor viéndola llorar, intentando limpiarse las lágrimas con sus puños, pero estas no dejan de salir.

- ¿Qué pasa Aimi? –Goku se acerca a su hija y la carga pero esta no le responde y se abraza a su cuello llorando con más ganas haciendo que Goku sonríe levemente y le palmee la espalda. –Vas a extrañar a Goten, pero veras que regresara. –dice con ternura, suponiendo que llora porque piensa que no volverá a ver a su hermano.

La pelinegra se acurruco más a su padre quien la abrazo. Gohan sonríe levemente viéndolos, mostrándose algo triste porque él también extrañara a su hermano.

Continuará

jajajaj ese par de diablillos hicieron de las suyas a ver cuando regresan

y chichi bien golosa la canija aunke si tuvera un goku staria igual :P

vegueta amo como es con su princesa jajajaja

saludos

disculpen la demora, pero ya termine mis examenes asi ke hare lo posible por ponerme al corriente

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS Y SU PACIENCIA

BESOS

KRISS