AMOR INESPERADO
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Disclaimer:Personaje aparecido y por aparecer, son propiedad intelectual de Peach-Pit, la historia y trama son propiedad reservada de la autora aquí presente.
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Capítulo III
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Amor escolar y negación


Si un capricho de tu parte es suficiente como para acabar algo bueno, entonces olvidalo, debes entender que si aleja algo positivo de tu parte, jamas podra beneficiarte. El saber reconocer entre buenas y malas cosas es una gran cualidad, acercate a lo que te hacefeliz y olvidate de esas cosas negativas que tanto te perjudican.


¿Cómo todo te podría cambiar por simples y pequeñas cosas?

Hinamori Amu y sus dos pequeños hijos fueron capaces de saber esto. Ella a sus veinticinco años de edad tiene dos pequeños, Akane y Kodoku. Posee un hermoso y bien cuidado cabello rosado, bastante largo, el cual normalmente trae sujeto en una coleta alta y hace que le llegue a la altura de la cadera. Sus ojos, resaltados por hermosas y largas pestañas te hipnotizarían en un segundo si eres del sexo masculino, en cambio, si eres femenina, encontraras plena paz, con un toque de confianza en su mirada.
El chico, Kodoku, es el mayor, de cabello rosado, el cual le gusta mantener largo, con hermosos ojos verdes ocultos por los flequillos que cuelgan frente a su cara, algo tímido, más bien, callado y tranquilo, amante de la lectura y la música, a pesar de tener solo seis años.
Akane es totalmente opuesta a Kodoku en tantos sentidos. Ella tiene una hermosa cabellera rubia, siempre sujeta de una coleta al igual que su madre y con mechones rebeldes a un lado de su rostro, dejando paso para observar sus hermosos ojos ámbares, los cuales, si mirábamos a su madre, veríamos que los heredo de ella. Un poco mandona, respondona y sobre protectora, así es ella, aunque también es cariñosa…. Con un gusto magnifico por la cocina, los deportes y el mundo en general a la corta edad de cinco años.
Su vida seria cotidiana si no es por el hecho de que ella, es madre soltera, apenas comenzando su trabajo como editora en jefe de una excelente revista de moda, en la que lleva trabajando cinco años desde el fondo y gracias a la cual conoció a sus dos mejores amigas, Hoshina Utau, una famosa y reconocida cantante, amiga de confianza de Amu y excelente consejera, de cabellera rubia y hermosos y penetrantes ojos violeta y a Mashiro Rima, también rubia, pero de ojos marrones, de color chocolate claro siendo exactos, de baja estatura pero de excelente humor, y, muy inteligente por cierto. Después de dejar a los pequeños en la escuela la peli rosa, acompañada de su mejor amiga, fueron al edificio de la revista de Amu, pues Utau sería una de las modelos del mes en Beat Fashion, y Amu escribiría el artículo.
-Hey Amu… tierra llamando a Amu –interrumpió Utau los trillados pensamientos de la peli rosa.
-Perdón no te escuche ¿Qué decías?
-Si lo note. La sesión termino, la entrega de las fotografías es en una semana, ahora, acompáñame de compras ¿Si?
-Pensé que no salías normalmente –le argumento la chica levantándose de su asiento y colocando sus brazos en la cadera a modo de reclamo, a lo cual la rubia respondió con un bufido para después hablar.
-Pues sí, pero en menos de una semana será la fiesta de compromiso de Rima y quiero llevar un nuevo vestido.
-¿Qué raro en ti, enserio? –exclamo la peli rosa con cierto tono de sarcasmo mientras tomaba su bolso para irse del lugar.
-¡Oh vamos Amu! Eres la única que puede escogerme el atuendo adecuado… hablando de eso ¿Tú ya tienes tú ropa para la fiesta?-hablo, mientras tomaba su bolso y salía junto con su amiga.
-Sí, la tengo, pero no te lo mostrare.
-Amu, vamos, me encantan tus diseños, así que lo más seguro es que seas, de nuevo, el centro de atención.
-¡No soy el centro de atención!
-Claro que si, en mi cumpleaños, y en el de Kukai, el de Nagihiko y el de Rima.
-Está bien, está bien, lo acepto, si soy el centro de atención-le respondió ya, al entender el mensaje-. No es mi culpa que mis diseños…
-Sean exclusivos para tus niños y tú, lo sé.
-Hablando de eso, acompáñame al cajero, tengo que depositarle a Ami.
-¿Tú hermana? Hace un mes que no sabes nada de ella ¿Verdad?
-Solo hago mi parte Utau, así que no me interesa, ella se desligo de nosotros desde que mis padres murieron.
-De acuerdo, vamos, pero después me acompañas al centro comercial.
La peli rosa asintió, para después continuar hablando de miles de temas y entrar a depositarle a su hermana, Ami, quien vivía en un internado en Inlaterra, siendo que pronto cumpliría los quince años.

La fiesta de la amiga de Amu estuvo a todo dar, puesto que las tres eran de buena posición social; en tan singular evento, la rubia de ojos violeta llevo un hermoso vestido negro con algunos diamantes, pero muy sencillo. Por su parte, la peli rosa llevó un diseño propio, un vestido azul naval sin mangas, del fondo con algunos bordados dorados y rojos, claro, sin faltar brillantes que hacían deslumbrar y llamar la atención de la mayoría del público masculino incluso con un pequeño niño y una niña hermosamente vestidos para la ocasión, a quienes traía a sus costados. Digo la mayoría puesto que dos hombres ahí estaban ocupados en sus asuntos, mejor dicho, observando a las mujeres de su vida: Kukai Souma, un castaño de tez morena, con la profesión de futbolista, estaba perdido en la hermosa y bien formada figura del amor de su vida: Hoshina Utau. También, la otra persona, que aunque miraba a Amu, no era más que con un cariño de hermanos: Fujisaki Nagihiko, el prometido de Mashiro Rima; poseedor de unos hermosos ojos ámbar, del mismo tono que la peli rosa, pero él con un hermoso y largo cabello índigo, el estaba enamorado de Rima y desde que ella había admitido que también lo estaba él se había encargado de hacerla feliz:
Se conocieron en la primaria, junto con el resto de los amigos de Amu, y aunque al principio Rima no lo soportaba por llevarse tan bien con Amu, con cada una de las características que hacen a este chico tan especial, fue cayendo en las redes del amor. Sin embargo no fue hasta el instituto, después de la secundaria, que ella pudo aceptar frente a todos sus sentimientos. Desde ese entonces Nagihiko fue el hombre más feliz a su lado, claro, sin descuidar su carrera como danzante de bailes típicos japoneses –y el mejor fotógrafo de la revista donde trabaja la peli rosa-, aunque, por cosas de la suerte o del destino, las fechas y locaciones de las presentaciones del chico, nunca caían en las de la rubia, haciendo que los dos pudieran asistir a las fechas de su pareja sin problemas. ¿Qué trabajo tiene Rima? Bueno, es una de las mejores escritoras de la revista donde Amu trabaja, además de ser la mejor comediante de la época, pues a ella siempre le ha gustado hacer feliz –y hacer reír-, a las personas en su entorno.
Ambos han logrado sobresalir en su carrera respectivamente, sin descuidar el amor que se tienen mutuamente, por lo cual, en una ocasión especial, el séptimo aniversario de su noviazgo, Nagihiko se armo de valor para pedirle matrimonio a Rima, la cual, literalmente salto de la emoción –y la impresión-.
Casi un año con los preparativos de la boda, y justo a un mes de que la boda se lleve a cabo, la fiesta de compromiso se realizó, asistiendo todos sus amigos del alma, menos uno, al que no pudieron localizar. Yaya, Kukai, Utau, Amu y sus dos hijos la acompañaban en este día.

El día de la boda… más feliz no se pudo encontrar a Rima, Claro, si te casas con el hombre al que has amado más de catorce años, como no estarlo pensaba Rima en ese día tan especial, vestida con un hermoso traje blanco, claro el vestido era diseñado por su amiga del alma. Sencillo, elegante y hermoso, así era el traje: un hermoso combinado de tela de satín, terciopelo, tul, gasa, satén y seda natural que hacían el vestido hermoso, junto con la cola y los guantes, la belleza de Rima no quedaba opacada.
Todos se divirtieron y el beso entre los recién casados después del momento en el que el padre dijo el clásico "puede besar a la novia" fue corto, profundo pero hermoso y sobra decir que para los novios fue una eternidad el saber que era el primer beso que se daban como marido y mujer. A la hora de lanzar el ramo, por primera vez en todas las fiestas a las que juntas habían asistido, no le cayó a Amu, si no a Utau, y en el momento justo en el que Kukai la había tomado de la mano, imaginen la escena: Rima a punto de lanzar el ramo, Utau hasta atrás junto a Amu, alejadas de la enorme estampida que se hacía para agarrar el ramo; Kukai se acerca y toma a Utau de la cintura, para después con la mano que le quedaba libre, la derecha, tomar la mano de ese mismo lado de Utau, justo en ese momento Rima lanza con fuerza el ramo, llegando al brazo izquierdo de Utau, acoplándose al hueco de este y la mano de Kukai. Todos por inercia giraron y la cara de ambos estaba roja, Rima, Yaya, Nagihiko y Amu se soltaron a carcajadas ante los rostros de ambos.
Terminando la fiesta, todos volvieron a la enorme casa que juntos habían comprado, pues todos estos habían quedado desde la secundaria en vivir juntos; Rima y Nagihiko nada más recogieron sus maletas para irse de luna de miel, mientras que Kukai hacia lo mismo, pero el por trabajo, puesto que tendría dos partidos de futbol en Alemania, despidiéndose de Utau con un dulce pero fugaz beso, que dejo a la rubia con un sonrojo y una sonrisa de media luna.
Después del incidente con los pequeños de Amu, Rima y Nagihiko volvieron a su luna de miel, pero hasta una semana después. Claro, después de otro mes volvieron, pero esto es algo adelantado a donde nos quedamos.
La noche en la que el pequeño Kodoku volvió a la casa, Rima pasó la dirección a Tadase y a la media hora llegó una invitación con ocho boletos para una presentación de música clásica, la música de Ikuto.

La mañana siguiente comenzó como una tranquila… a quien miento, Kukai estaba jugando por toda la casa con el balón, Rima en el salón de música observando como Nagihiko practicaba su pasión, Amu jugando con sus dos pequeños en la habitación con una de las baladas favoritas de Kodoku como fondo: Sinfonía nº 6, 1808 de Ludwig Van Beethoven. Raro tal vez, pero lo clásico y más las sinfonías de Beethoven, eran las melodías favoritas del pequeño.
El teléfono de la casa sonó y con un gritó Amu indicó que ella contestaba:

-Bueno, habla Hinamori.
-Esto, buenos días ¿Hinamori Amu?
-Sí.
-Oh que bueno… esto… habla Tsukiyomi.
-¡Ah! ¡Hola como te encuentras!
-Bien, solo llamaba pues para…
-Oye cómo te fue en la entrevista, perdón de nuevo por retirarme de improvisto, pero me surgió un pendiente.
-No te apures por eso… esto, ¿Qué te parece si en vez de pedirme disculpas me aceptas una invitación para cenar el sábado?
-Perdona pero estoy ocupada.
-¿El domingo en la noche?
-Perdón pero no tengo tiempo –en el momento en el que hacían eso Kukai subió corriendo las escaleras y Akane comenzó a seguirlo y por otro poco casi se caen ambos rodando por las escaleras -. ¡Akane! Perdón tengo que cortar, después hablamos.

Ikuto se quedó plasmado al otro lado del teléfono por dos razones: Uno, Amu no había aceptado su invitación a salir, ¡Ninguna mujer se había negado antes a salir con él! Y Dos: no le había dado escusas, simplemente se había negado y después cortado la llamada.
-¿Por qué me siento así? ¡Ja! Ni siquiera se bien a bien como me siento –dijo Ikuto al teléfono una vez que captó que Amu había colgado.
Se sentía con una mescla de emociones entre rabia, tristeza y melancolía, el "Por qué" ni el mismo se lo explicaba, pero, qué más da, hoy por hoy tenía que ofrecer un concierto, por lo cual decidió tomar una ducha y alistarse para la presentación. Un traje de cola, bien peinado, el estuche de su violín en mano y estaba listo. Subió a la limusina que habían enviado para él y se dirigió al teatro donde seria la presentación.


Corto, simple pero bueno, espero les guste ^_^ Me retiro porque voy tarde a la obra XD ._.U matta ne!
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*Sky Tsukiyomi*

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Neko ~ chan**

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Utau the angel/demon of the *music*

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¿U need help? ¡I´m the perfect person for this thing! ... ¡I´m Yowane Haku !

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