"El molino y el monasterio."
Después de la lucha que había tenido por la tarde, Spike no paraba de pensar que había sido aquello que había sentido, se había peleado en broma con algunos amigos en el pueblo, pero nunca había sentido algo parecido, tanto odio e ira, tanto desenfreno, y mucho menos había disfrutado tanto causándole dolor a otra persona.
Al día siguiente, como había acordado con Maya, fue a su encuentro en el parque del día anterior. Llego un poco antes, y estuvo esperando un rato. Mientras miraba pasar la gente, familias, algo que él había perdido para siempre, porque unos hombres habían decidido que debía ser así.
Siguió esperando, pero Maya no llegaba, y Spike empezó a pensar que ella no iría, que lo había dicho por quedar bien, que total, como iba a quedar con un chico que conociera un día cualquiera.
Spike ya estaba cansado de esperar, llevaba 2 horas y la verdad, no podía más, cuando estaba apunto de levantarse para marcharse, oyó una voz por detrás que lo llamaba a gritos.
[bMaya:[/b SHIN!!
[bSpike:[/b …
Cuando se giró para mirar mejor, vio que ella venía a toda prisa y saltó encima de él. Sin querer le vio las bragas color rosa que llevaba. Los 2 fueron rodando un cacho por el parque hasta que se pararon. Maya lo cogió por la mano y se metieron entre unos arbustos. Al poco aparecieron un grupo de soldados, los cuales parecían estar siguiendo a Maya.
[bMaya:[/b Perdona por no poder llegar antes, he tenido unos problemas para poder salir.
[bSpike:[/b … No te preocupes.
[bMaya:[/b Llevas mucho esperándome?
[bSpike:[/b … No, acabo de llegar.
[bMaya:[/b Ah bueno, mejor. Ven que te quiero enseñar un sitio.
Maya agarró de la mano a Spike y se lo llevó hasta un molino que había en la colina del noroeste de la ciudad. Allí había una laguna cerca, con peces y muchos animales, era un sitio muy bonito y tranquilo.
[bMaya:[/b Este es mi lugar preferido. Me gusta escaparme y venir aquí, se esta muy bien.
[bSpike:[/b … Si.
[bMaya:[/b No hables tanto que me abrumas xDD. Cuéntame algo de ti!
[bSpike:[/b … No hay mucho que contar. Me crié en un pueblo del norte, con un mar al lado y varios jardines. Se estaba bien.
[bMaya:[/b Y ya esta?
[bSpike:[/b … Sí.
[bMaya:[/b Jo! Shin… Podías contar algo más.
[bSpike:[/b … Cuéntame tu algo de tu vida!
[bMaya:[/b Verás, yo … Bueno… Vivo en una casa grande, tenemos un jardín.
[bSpike:[/b … Pero no vivías en muchos sitios?
[bMaya:[/b Si… Bueno… Es que estamos en casa de una hermana de mi padre.
[bSpike:[/b … Vale.
Durante parte de la tarde, Maya le contó historias de donde vivía, la gente que conocía, las cosas que le gustaría hacer y no podía. Y durante todo ese tiempo, Spike la escuchaba, y se sentía feliz, como cuando Papa le contaba historias de guerras y monstruos.
[bMaya:[/b Quieres que te enseñe otro sitio secreto?
[bSpike:[/b … Claro.
Maya lo llevó hasta un antiguo monasterio en ruinas, los 2 entraron por una pequeña obertura en la puerta de entrada. Dentro del mismo, pudieron ver pinturas y figuras de varios dioses, Maya se quedo debajo de una en particular, parecía una mujer, pero estaba medio destruida por el fuego y el abandono.
[bMaya:[/b Este cuadro siempre me ha gustado. No ahora que no se ve, si no cuando estaba entero, era precioso. Es una mujer, dicen que la diosa de la Luna.
[bSpike:[/b … La luna?
[bMaya:[/b Sí. Dicen que fue la que tuvo bajo su protección a los lobos. Pero que unos tipos malvados la desterraron y destruyeron su pueblo y su gente.
[bSpike:[/b … Vaya.
[bMaya:[/b Que tarde se me ha hecho… Tengo que volver. La próxima vez te voy a buscar a casa.
[bSpike:[/b … Vale.
Antes de marchar, Maya se da la vuelta y le da un beso en la mejilla.
[bMaya:[/b Adiós.
Durante un rato, y después de que marchara Maya, Spike se quedo con la mano en la mejilla. Hacía tiempo que no sentía esa sensación, una cosa a la que antes jamás le hubiese dado tanta importancia, ahora era como algo maravilloso y lleno de vida.
Cogió y se marchó sonriendo para casa. Al llegar, Ingrid le montó una bronca de 3 pares de narices, ya que se tenía que haber quedado a trabajar por la tarde, y como se lió con Maya, se olvido por completo de que tenía que hacerlo. Así que Ingrid le obligó a limpiar todo y recoger lo que quedaba a él solo, aunque tuviera que estar todo la noche recogiéndolo. Casi de madrugada, consiguió acabar y se echo a dormir. Pero al poco rato, Ingrid lo despertó porque ya era hora de abrir.
Durante todo el día, Spike estuvo pendiente de ver si Maya venía por la Taberna, cada 2 por 3 salía por la puerta para mirar los alrededores de la casa, pero nada, el día pasaba y ella no da signos de vida. Así se paso Spike todo el día, Ingrid se dio cuenta de que no estaba a lo que tenía que estar y le llamo varias veces la atención.
[bIngrid:[/b Se puede saber en que estas pensando, Shin?
[bSpike:[/b …
[bIngrid:[/b Deja de pensar en las musarañas y haz lo que tienes que hacer.
Al final de la jornada, ya estaba anocheciendo, y Spike sabía que Maya ya no vendría, y se fue sin cenar para su habitación.
[bIngrid:[/b No quieres comer nada?
Le dijo que no con la cabeza y se subió a su cuarto.
Se tiró con la almohada encima de la cabeza y empezó a quedarse dormido. Por la noche estuvo soñando lo de siempre, la muerte de sus padres, pero algo era distinto, al final veía a Maya que lo llevaba al molino, y eso le hacía sentirse muy cómodo y en paz.
En el sueño empezó a oír como Maya lo llamaba, hasta que se despertó y vio a Maya que estaba encima de él, tratando de despertarlo.
[bMaya:[/b Menudas caras de gastas durmiendo. Creí que no podría despertarte.
[bSpike:[/b … Como has entrado?
[bMaya:[/b Es fácil. Por la ventana tienes cerca un árbol, es muy fácil subir por él hasta aquí.
[bSpike:[/b … Pero como vienes tan tarde? Tus padres saben que estas aquí?
[bMaya:[/b Mis padres no saben nada. Creen que aun estoy en mi cama durmiendo. Te dije que vendría a verte. No te alegras?
[bSpike:[/b … Claro.
[bMaya:[/b Así que esta es tu casa… No es como me lo esperaba. Y dime, que es de ti Ingrid? Ya sabes… Tía, prima…
[bSpike:[/b…
Spike no le quería contar que en realidad no era nada de él, así que le dijo lo mismo que le había dicho Ingrid a Kovak.
[bSpike:[/b Es una prima lejana de mi madre, por lo que me han traído a la gran ciudad.
[bMaya:[/b Quieren sacar buen partido de ti, e?
[bSpike:[/b Supongo.
[bMaya:[/b Y que quieres ser de mayor? Soldado, mago, hechicero, arquero…
[bSpike:[/b No lose. Solo quiero conseguir ser más fuerte para poder hacer algo…
[bMaya:[/b Como que algo?
[bSpike:[/b Algún día te lo contaré. Pero ahora deberías volver a casa, se preocuparán si no estas!
[bMaya:[/b No creó. Solo están pendientes de mi hermano, lo están preparando para…
[bSpike:[/b Para que?
[bMaya:[/b Bueno, verás… Para Soldado. Aquí esta muy bien vista la carrera de soldado, sabes?
[bSpike:[/b No. Pero tu que quieres ser de mayor?
[bMaya:[/b Aun no lo se. Solo me gustaría ser alguien que pudiera viajar por el mundo, sin importarle nada.
[bSpike:[/b Suena divertido. Pero creo que deberías irte.
[bMaya:[/b Jo! Shin, déjame dormir contigo…
[bSpike:[/b Como…mo…mo que dormir…conmigO?
[bMaya:[/b Por fa, no quiero volver a casa…
[bSpike:[/b Pero …
[bMaya:[/b Hazme un sitio.
Maya apartó a Spike, el cual ahora estaba contra la pared del cuarto, Maya se había puesto de espaldas a él. Spike estaba muy rojo, y no sabía donde meterse. Así que trato de moverse lo mínimo, sin tocar a Maya. Al principio le costo muchísimo no tocarla. Pero estaba cansado y se quedo dormido.
Cuando se volvió a despertar, por la noche, abrió los ojos y vio como Maya ahora estaba agarrada a él, con la cara a pocos centímetros de la suya, con la poca luz que dejaba pasar la luna, pudo ver su cara, tan bonita y reluciente, sus labios, aquella melena roja que le caía por la cara, aquel olor tan relajante que despedía. El problema para él, era que ahora si se movía la despertaría, así que no lo quedo otra que quedarse en esa postura, hasta que ella se moviera o algo. Sin embargo, Spike estaba muy relajado durmiendo así, por lo que o pudo evitar y volvió a quedar dormido.
